PRIMERA LECTURA
1 P 5, 5b-14 • Os saluda Marcos, mi hijo.
Queridos hermanos:
Revestíos todos de humildad en el trato mutuo, porque Dios resiste a los soberbios, mas da su gracia a los humildes. Así pues, sed humildes bajo la poderosa mano de Dios, para que él os ensalce en su momento. Descargad en él todo vuestro agobio, porque él cuida de vosotros.
Sed sobrios, velad. Vuestro adversario, el diablo, como león rugiente, ronda buscando a quien devorar. Resistidle, firmes en la fe, sabiendo que vuestra comunidad fraternal en el mundo entero está pasando por los mismos sufrimientos. Y el Dios de toda gracia que os ha llamado a su gloria eterna en Cristo Jesús, después de sufrir un poco, él mismo os restablecerá, os afianzará, os robustecerá y os consolidará. Suyo es el poder por los siglos. Amén.
Os he escrito brevemente por medio de Silvano, al que tengo por hermano fiel, para exhortaros y para daros testimonio de que esta es la verdadera gracia de Dios. Manteneos firmes en ella.
Os saluda la comunidad que en Babilonia comparte vuestra misma elección, y también Marcos, mi hijo. Saludaos unos a otros con el beso del amor.
Paz a todos vosotros, los que vivís en Cristo.
Palabra de Dios
SALMO RESPONSORIAL
Sal 88, 2-3.6-7.16-17
℟. Cantaré eternamente tus misericordias, Señor.
Cantaré eternamente las misericordias del Señor,
anunciaré tu fidelidad por todas las edades.
Porque dijiste: «La misericordia es un edificio eterno»,
más que el cielo has afianzado tu fidelidad. ℟
El cielo proclama tus maravillas, Señor,
y tu fidelidad en la asamblea de los santos.
¿Quién sobre las nubes se compara a Dios?
¿Quién como el Señor entre los seres divinos? ℟
Dichoso el pueblo que sabe aclamarte:
caminará, oh, Señor, a la luz de tu rostro;
tu nombre es su gozo cada día,
tu justicia es su orgullo. ℟
1 P 5, 5b-14 • Os saluda Marcos, mi hijo.
Queridos hermanos:
Revestíos todos de humildad en el trato mutuo, porque Dios resiste a los soberbios, mas da su gracia a los humildes. Así pues, sed humildes bajo la poderosa mano de Dios, para que él os ensalce en su momento. Descargad en él todo vuestro agobio, porque él cuida de vosotros.
Sed sobrios, velad. Vuestro adversario, el diablo, como león rugiente, ronda buscando a quien devorar. Resistidle, firmes en la fe, sabiendo que vuestra comunidad fraternal en el mundo entero está pasando por los mismos sufrimientos. Y el Dios de toda gracia que os ha llamado a su gloria eterna en Cristo Jesús, después de sufrir un poco, él mismo os restablecerá, os afianzará, os robustecerá y os consolidará. Suyo es el poder por los siglos. Amén.
Os he escrito brevemente por medio de Silvano, al que tengo por hermano fiel, para exhortaros y para daros testimonio de que esta es la verdadera gracia de Dios. Manteneos firmes en ella.
Os saluda la comunidad que en Babilonia comparte vuestra misma elección, y también Marcos, mi hijo. Saludaos unos a otros con el beso del amor.
Paz a todos vosotros, los que vivís en Cristo.
Palabra de Dios
SALMO RESPONSORIAL
Sal 88, 2-3.6-7.16-17
℟. Cantaré eternamente tus misericordias, Señor.
Cantaré eternamente las misericordias del Señor,
anunciaré tu fidelidad por todas las edades.
Porque dijiste: «La misericordia es un edificio eterno»,
más que el cielo has afianzado tu fidelidad. ℟
El cielo proclama tus maravillas, Señor,
y tu fidelidad en la asamblea de los santos.
¿Quién sobre las nubes se compara a Dios?
¿Quién como el Señor entre los seres divinos? ℟
Dichoso el pueblo que sabe aclamarte:
caminará, oh, Señor, a la luz de tu rostro;
tu nombre es su gozo cada día,
tu justicia es su orgullo. ℟
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Desde las 6:00 am, en nuestra parroquia San Francisco de Asís
Lectura del santo Evangelio según san Juan 10,1-10. En aquel tiempo, dijo Jesús: -«Os aseguro que el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por otra parte, ése es ladrón y bandido; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. A éste le abre el guarda, y las ovejas atienden a su voz, y él va llamando por el nombre a sus ovejas y las saca fuera. Cuando ha sacado todas las suyas, camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz; a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños.» Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron de qué les hablaba. Por eso añadió Jesús: -«Os aseguro que yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes de mi son ladrones y bandidos; pero las ovejas no los escucharon. Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos. El ladrón no entra sino para robar y matar y hacer estrago; yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante.» Palabra del Señor.
*
*
¡Qué maravilloso es contemplar a Cristo como la puerta que nos permitirá salir de "nuestra vida" y entrar a otra vida nueva, diversa! Pasar por Cristo no significa que todo el día tenemos que estar rezando sin parar, o que tenemos que estar pensando hora tras hora en Dios. El Señor nos lo dice con tanta sencillez: "quien entre por mí se salvará, podrá entrar y salir y encontrará pastos". Es como si Cristo nos quisiera expresar: Mira, cuando necesites mi gracia: aquí estoy; cuando estés cansado de tu fracasos, de tus dificultades: ven a mí; cuando tu alma tenga hambre de Dios: aquí está el mejor pasto que soy Yo -¡la Eucaristía! "Entrar por la puerta, que es Cristo, quiere decir conocerlo y amarlo cada vez más, para que nuestra voluntad se una a la suya y nuestro actuar llegue a ser uno con su actuar (...)". Benedicto XVI.
Lecturas de hoy:
1ª Lectura: Hch 2,14a.36-41
Salmo: Sal 22
2ª Lectura: 1Pe 2,20b25
#PSanFrancisco #EvangelioDeHoy #ElTocuyo
*
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¡Qué maravilloso es contemplar a Cristo como la puerta que nos permitirá salir de "nuestra vida" y entrar a otra vida nueva, diversa! Pasar por Cristo no significa que todo el día tenemos que estar rezando sin parar, o que tenemos que estar pensando hora tras hora en Dios. El Señor nos lo dice con tanta sencillez: "quien entre por mí se salvará, podrá entrar y salir y encontrará pastos". Es como si Cristo nos quisiera expresar: Mira, cuando necesites mi gracia: aquí estoy; cuando estés cansado de tu fracasos, de tus dificultades: ven a mí; cuando tu alma tenga hambre de Dios: aquí está el mejor pasto que soy Yo -¡la Eucaristía! "Entrar por la puerta, que es Cristo, quiere decir conocerlo y amarlo cada vez más, para que nuestra voluntad se una a la suya y nuestro actuar llegue a ser uno con su actuar (...)". Benedicto XVI.
Lecturas de hoy:
1ª Lectura: Hch 2,14a.36-41
Salmo: Sal 22
2ª Lectura: 1Pe 2,20b25
#PSanFrancisco #EvangelioDeHoy #ElTocuyo
PRIMERA LECTURA
Hch 2, 14a.36-41 • Dios lo ha constituído Señor y Mesías.
El día de Pentecostés, Pedro, de pie con los Once, pidió atención y les dirigió la palabra:
«Todo Israel esté cierto de que al mismo Jesús, a quien vosotros crucificasteis, Dios lo ha constituido Señor y Mesías».
Estas palabras les traspasaron el corazón, y preguntaron a Pedro y a los demás apóstoles:
«¿Qué tenemos que hacer, hermanos?» Pedro les contestó:
«Convertíos y bautizaos todos en nombre de Jesucristo para que se os perdonen los pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque la promesa vale para vosotros y para vuestros hijos y, además, para todos los que llame el Señor, Dios nuestro, aunque estén lejos».
Con estas y otras muchas razones les urgía, y los exhortaba diciendo:
«Escapad de esta generación perversa».
Los que aceptaron sus palabras se bautizaron, y aquel día se les agregaron unos tres mil.
Palabra de Dios
SALMO RESPONSORIAL
Sal 22, 1-6
℟. El Señor es mi pastor, nada me falta.
El Señor es mi pastor, nada me falta:
en verdes praderas me hace recostar;
me conduce hacia fuentes tranquilas
y repara mis fuerzas. ℟
Me guía por el sendero justo,
por el honor de su nombre.
Aunque camine por cañadas oscuras,
nada temo, porque tú vas conmigo:
tu vara y tu cayado me sosiegan. ℟
Preparas una mesa ante mí,
enfrente de mis enemigos;
me unges la cabeza con perfume,
y mi copa rebosa. ℟
Tu bondad y tu misericordia me acompañan
todos los días de mi vida,
y habitaré en la casa del Señor
por años sin término. ℟
SEGUNDA LECTURA
1 P 2, 20b-25 • Habéis vuelto al pastor de vuestras vidas.
Queridos hermanos: Si, obrando el bien, soportáis el sufrimiento, hacéis una cosa hermosa ante Dios. Pues para esto habéis sido llamados, ya que también Cristo padeció su pasión por vosotros, dejándoos un ejemplo para que sigáis sus huellas. Él no cometió pecado ni encontraron engaño en su boca; cuando lo insultaban, no devolvía el insulto; en su pasión no profería amenazas; al contrario, se ponía en manos del que juzga justamente. Cargado con nuestros pecados subió al leño, para que, muertos al pecado, vivamos para la justicia. Sus heridas os han curado. Andabais descarriados como ovejas, pero ahora habéis vuelto al pastor y guardián de vuestras vidas.
Palabra de Dios
Hch 2, 14a.36-41 • Dios lo ha constituído Señor y Mesías.
El día de Pentecostés, Pedro, de pie con los Once, pidió atención y les dirigió la palabra:
«Todo Israel esté cierto de que al mismo Jesús, a quien vosotros crucificasteis, Dios lo ha constituido Señor y Mesías».
Estas palabras les traspasaron el corazón, y preguntaron a Pedro y a los demás apóstoles:
«¿Qué tenemos que hacer, hermanos?» Pedro les contestó:
«Convertíos y bautizaos todos en nombre de Jesucristo para que se os perdonen los pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque la promesa vale para vosotros y para vuestros hijos y, además, para todos los que llame el Señor, Dios nuestro, aunque estén lejos».
Con estas y otras muchas razones les urgía, y los exhortaba diciendo:
«Escapad de esta generación perversa».
Los que aceptaron sus palabras se bautizaron, y aquel día se les agregaron unos tres mil.
Palabra de Dios
SALMO RESPONSORIAL
Sal 22, 1-6
℟. El Señor es mi pastor, nada me falta.
El Señor es mi pastor, nada me falta:
en verdes praderas me hace recostar;
me conduce hacia fuentes tranquilas
y repara mis fuerzas. ℟
Me guía por el sendero justo,
por el honor de su nombre.
Aunque camine por cañadas oscuras,
nada temo, porque tú vas conmigo:
tu vara y tu cayado me sosiegan. ℟
Preparas una mesa ante mí,
enfrente de mis enemigos;
me unges la cabeza con perfume,
y mi copa rebosa. ℟
Tu bondad y tu misericordia me acompañan
todos los días de mi vida,
y habitaré en la casa del Señor
por años sin término. ℟
SEGUNDA LECTURA
1 P 2, 20b-25 • Habéis vuelto al pastor de vuestras vidas.
Queridos hermanos: Si, obrando el bien, soportáis el sufrimiento, hacéis una cosa hermosa ante Dios. Pues para esto habéis sido llamados, ya que también Cristo padeció su pasión por vosotros, dejándoos un ejemplo para que sigáis sus huellas. Él no cometió pecado ni encontraron engaño en su boca; cuando lo insultaban, no devolvía el insulto; en su pasión no profería amenazas; al contrario, se ponía en manos del que juzga justamente. Cargado con nuestros pecados subió al leño, para que, muertos al pecado, vivamos para la justicia. Sus heridas os han curado. Andabais descarriados como ovejas, pero ahora habéis vuelto al pastor y guardián de vuestras vidas.
Palabra de Dios
Lectura del santo Evangelio según san Juan 10,11-18. En aquel tiempo, dijo Jesús: -«Yo soy el buen Pastor. El buen pastor da la vida por las ovejas; el asalariado, que no es pastor ni dueño de las ovejas, ve venir al lobo, abandona las ovejas y huye; y el lobo hace estrago y las dispersa; y es que a un asalariado no le importan las ovejas. Yo soy el buen Pastor, que conozco a las mías, y las mías me conocen, igual que el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; yo doy mi vida por las ovejas. Tengo, además, otras ovejas que no son de este redil; también a ésas las tengo que traer, y escucharán mi voz, y habrá un solo rebaño, un solo Pastor. Por esto me ama el Padre, porque yo entrego mi vida para poder recuperarla. Nadie me la quita, sino que yo la entrego libremente. Tengo poder para entregarla y tengo poder para recuperarla: este mandato he recibido de mi Padre.» Palabra del Señor.
*
*
"Yo soy el buen pastor". Esta afirmación es una de las más bellas del evangelio, pues refleja con muchísima claridad el corazón de Cristo. No fue sólo un título usado por Cristo para describir su misión, sino algo que llevó a cabo, de allí que sus primeros discípulos hayan resumido su vida con esta frase: "pasó haciendo el bien" (Hch 10, 38). Cristo pasa todavía por nuestras vidas haciendo el bien como hace dos mil años, Cristo sigue tocando a la puerta de nuestro corazón para que nos abramos a la conversión cómo lo hicieron Mateo, María Magdalena, el buen ladrón, Cristo sigue sufriendo su Via Crucis cuando nosotros lo ofendemos y no somos capaces de amar como Él, pero Cristo, también, se alegra hoy cuando ve al hijo pródigo regresar a casa porque Él es el buen pastor. "Conozco mis ovejas y las mías me conocen a mí". Cristo nos ama porque nos conoce, porque nuestra grandeza y nuestra miseria no son desconocidas para Él, precisamente, porque nos conoce, vino a este mundo para salvarnos, porque nos conoce quiso quedarse en la eucaristía y dejarnos su perdón en el sacramento de la penitencia. Pero ahora nos debemos preguntar ¿Realmente conozco a Cristo? ¿Realmente lo conozco como el buen pastor? Que nunca nos olvidemos que Dios, que se ha revelado por Jesucristo, es Amor, es misericordia, comprensión y perdón.
Lecturas de hoy:
1ª Lectura: Hch 11,1-18
Salmo: Sal 41
#PSanFrancisco #EvangelioDeHoy #ElTocuyo
*
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"Yo soy el buen pastor". Esta afirmación es una de las más bellas del evangelio, pues refleja con muchísima claridad el corazón de Cristo. No fue sólo un título usado por Cristo para describir su misión, sino algo que llevó a cabo, de allí que sus primeros discípulos hayan resumido su vida con esta frase: "pasó haciendo el bien" (Hch 10, 38). Cristo pasa todavía por nuestras vidas haciendo el bien como hace dos mil años, Cristo sigue tocando a la puerta de nuestro corazón para que nos abramos a la conversión cómo lo hicieron Mateo, María Magdalena, el buen ladrón, Cristo sigue sufriendo su Via Crucis cuando nosotros lo ofendemos y no somos capaces de amar como Él, pero Cristo, también, se alegra hoy cuando ve al hijo pródigo regresar a casa porque Él es el buen pastor. "Conozco mis ovejas y las mías me conocen a mí". Cristo nos ama porque nos conoce, porque nuestra grandeza y nuestra miseria no son desconocidas para Él, precisamente, porque nos conoce, vino a este mundo para salvarnos, porque nos conoce quiso quedarse en la eucaristía y dejarnos su perdón en el sacramento de la penitencia. Pero ahora nos debemos preguntar ¿Realmente conozco a Cristo? ¿Realmente lo conozco como el buen pastor? Que nunca nos olvidemos que Dios, que se ha revelado por Jesucristo, es Amor, es misericordia, comprensión y perdón.
Lecturas de hoy:
1ª Lectura: Hch 11,1-18
Salmo: Sal 41
#PSanFrancisco #EvangelioDeHoy #ElTocuyo
PRIMERA LECTURA
Hch 11, 1-18 • Así pues, también a los gentiles les ha otorgado Dios la conversión que lleva a la vida.
En aquellos días, los apóstoles y los hermanos que vivían en Judea se enteraron de que también los paganos habían recibido la palabra de Dios. Cuando Pedro regresó a Jerusalén, los circuncidados le hicieron reproches, diciendo: "Has entrado en la casa de unos incircuncisos y has comido con ellos".
Entonces Pedro les contó desde el principio lo que le había pasado: “Estaba yo en la ciudad de Jafa, en oración, cuando tuve una visión y vi algo semejante a un gran mantel, que sostenido por las cuatro puntas, bajaba del cielo hasta donde yo me encontraba. Miré con atención aquella cosa y descubrí que había en ella toda clase de cuadrúpedos, fieras, reptiles y aves. Oí luego una voz que me decía: ‘Levántate, Pedro. Mata el animal que quieras y come’. Pero yo le respondí: ‘Ni pensarlo, Señor. Jamás he comido nada profano o impuro’. La voz del cielo me habló de nuevo: ‘No tengas tú por impuro lo que Dios ha hecho puro’. Esto se repitió tres veces y luego todo fue recogido hacia el cielo.
En aquel instante, se presentaron en la casa donde yo estaba tres hombres, que venían de Cesarea, con un recado para mí. El Espíritu me dijo entonces que me fuera con ellos sin dudar. También fueron conmigo estos seis hermanos y todos entramos en casa de aquel hombre. Él nos contó cómo había visto de pie, ante él, a un ángel que le dijo: ‘Manda a buscar en Jafa a Simón, llamado Pedro. Lo que él te diga, te traerá la salvación a ti y a toda tu familia’. En cuanto empecé a hablar, el Espíritu Santo descendió sobre ellos, como había descendido al principio sobre nosotros. Entonces me acordé de lo que había dicho el Señor: ‘Juan bautizó con agua; pero ustedes serán bautizados con el Espíritu Santo’. Por lo tanto, si Dios les ha dado a ellos el mismo don que a nosotros, por haber creído en el Señor Jesús, ¿quién soy yo para oponerme a Dios?”
Con esto se apaciguaron y alabaron a Dios, diciendo: "Por lo visto, también a los paganos les ha concedido Dios la conversión que lleva a la vida".
Palabra de Dios
SALMO RESPONSORIAL
Sal 41, 2-3; 42, 3-4
℟. Mi alma tiene sed de ti, Dios vivo.
Como busca la cierva corrientes de agua,
así mi alma te busca a ti, Dios mío;
mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo:
¿cuándo entraré a ver el rostro de Dios? ℟
Envía tu luz y tu verdad:
que ellas me guíen
y me conduzcan hasta tu monte santo,
hasta tu morada. ℟
Me acercaré al altar de Dios,
al Dios de mi alegría,
y te daré gracias al son de la cítara,
Dios, Dios mío. ℟
Hch 11, 1-18 • Así pues, también a los gentiles les ha otorgado Dios la conversión que lleva a la vida.
En aquellos días, los apóstoles y los hermanos que vivían en Judea se enteraron de que también los paganos habían recibido la palabra de Dios. Cuando Pedro regresó a Jerusalén, los circuncidados le hicieron reproches, diciendo: "Has entrado en la casa de unos incircuncisos y has comido con ellos".
Entonces Pedro les contó desde el principio lo que le había pasado: “Estaba yo en la ciudad de Jafa, en oración, cuando tuve una visión y vi algo semejante a un gran mantel, que sostenido por las cuatro puntas, bajaba del cielo hasta donde yo me encontraba. Miré con atención aquella cosa y descubrí que había en ella toda clase de cuadrúpedos, fieras, reptiles y aves. Oí luego una voz que me decía: ‘Levántate, Pedro. Mata el animal que quieras y come’. Pero yo le respondí: ‘Ni pensarlo, Señor. Jamás he comido nada profano o impuro’. La voz del cielo me habló de nuevo: ‘No tengas tú por impuro lo que Dios ha hecho puro’. Esto se repitió tres veces y luego todo fue recogido hacia el cielo.
En aquel instante, se presentaron en la casa donde yo estaba tres hombres, que venían de Cesarea, con un recado para mí. El Espíritu me dijo entonces que me fuera con ellos sin dudar. También fueron conmigo estos seis hermanos y todos entramos en casa de aquel hombre. Él nos contó cómo había visto de pie, ante él, a un ángel que le dijo: ‘Manda a buscar en Jafa a Simón, llamado Pedro. Lo que él te diga, te traerá la salvación a ti y a toda tu familia’. En cuanto empecé a hablar, el Espíritu Santo descendió sobre ellos, como había descendido al principio sobre nosotros. Entonces me acordé de lo que había dicho el Señor: ‘Juan bautizó con agua; pero ustedes serán bautizados con el Espíritu Santo’. Por lo tanto, si Dios les ha dado a ellos el mismo don que a nosotros, por haber creído en el Señor Jesús, ¿quién soy yo para oponerme a Dios?”
Con esto se apaciguaron y alabaron a Dios, diciendo: "Por lo visto, también a los paganos les ha concedido Dios la conversión que lleva a la vida".
Palabra de Dios
SALMO RESPONSORIAL
Sal 41, 2-3; 42, 3-4
℟. Mi alma tiene sed de ti, Dios vivo.
Como busca la cierva corrientes de agua,
así mi alma te busca a ti, Dios mío;
mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo:
¿cuándo entraré a ver el rostro de Dios? ℟
Envía tu luz y tu verdad:
que ellas me guíen
y me conduzcan hasta tu monte santo,
hasta tu morada. ℟
Me acercaré al altar de Dios,
al Dios de mi alegría,
y te daré gracias al son de la cítara,
Dios, Dios mío. ℟
Lectura del santo Evangelio según San Juan 10,22-30. Se celebraba en Jerusalén la fiesta de la Dedicación del templo. Era invierno, y Jesús se paseaba en el templo por el pórtico de Salomón. Los judíos, rodeándolo, le preguntaban: - «¿Hasta cuándo nos vas a tener en suspenso? Si tú eres el Mesías, dínoslo francamente.» Jesús les respondió: - «Os lo he dicho, y no creéis; las obras que yo hago en nombre de mi Padre, ésas dan testimonio de mí. Pero vosotros no creéis, porque no sois ovejas mías. Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco, y ellas me siguen, y yo les doy la vida eterna; no perecerán para siempre, y nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre, que me las ha dado, supera a todos, y nadie puede arrebatarlas de la mano de mi Padre. Yo y el Padre somos uno.» Palabra del Señor.
*
*
“¿Hasta cuándo vas a tenernos en vilo? Si tú eres el Cristo, dínoslo abiertamente”. Es el reclamo que la hacen hoy a Jesús, un reclamo que sale del fondo del alma: ¡ya queremos saberlo, no tardes más! Por siglos han estado esperando al Mesías, era la esperanza que aguardaba Israel. Lo triste era que si bien anhelaban auténticamente la salvación, no estaban dispuestos a acogerla, porque querían un salvador a su manera. Es como decir: “Respóndeme, pero dime lo que yo quiero escuchar”. Quizá nos podemos ver reflejados en ellos. ¿No es la salvación lo que más anhelamos en la vida? ¿Estar con Dios para siempre no es lo que más queremos? Pero a veces qué tercos, qué poco dóciles somos. Cuánto nos cuesta confiar en nuestro Buen Pastor, ser dóciles y queremos las cosas a nuestra manera. Hoy el Señor nos anima a no desfallecer. En Dios podemos confiar. Él nos ha hecho una promesa. Cada vez que escuchamos una promesa de Jesús en el Evangelio podemos estar en paz, podemos alegrarnos, porque Dios cumple siempre lo que promete y no nos va a dejar con las manos vacías. En sus promesas está nuestra esperanza. Si oímos su voz y lo seguimos, Él nos dará la vida eterna y nadie nos arrebatará de su mano. El que oye Su voz y lo sigue camina por terreno firme. No nos ha prometido que no vamos a tener problemas, pero sí nos ha dicho que nadie nos arrebatará de su mano. Podremos atravesar las tormentas junto a Jesús y podemos seguir adelante, con esperanza. Pidámosle al Señor que nos ayude a ser menos rebeldes, menos tercos, a ser verdaderas ovejas de su rebaño. Que nunca dejemos de oír su voz. A veces podrá ocurrir que no entendamos bien sus palabras, que nos cueste comprender sus planes. Eso sí. Pero nunca dejemos de oírlo, de buscarlo, de estar a su lado. P. Juan J. Paniagua.
Lecturas de hoy:
1ª Lectura: Hch 11,19-26
Salmo: Sal 86
#PSanFrancisco #EvangelioDeHoy #ElTocuyo
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“¿Hasta cuándo vas a tenernos en vilo? Si tú eres el Cristo, dínoslo abiertamente”. Es el reclamo que la hacen hoy a Jesús, un reclamo que sale del fondo del alma: ¡ya queremos saberlo, no tardes más! Por siglos han estado esperando al Mesías, era la esperanza que aguardaba Israel. Lo triste era que si bien anhelaban auténticamente la salvación, no estaban dispuestos a acogerla, porque querían un salvador a su manera. Es como decir: “Respóndeme, pero dime lo que yo quiero escuchar”. Quizá nos podemos ver reflejados en ellos. ¿No es la salvación lo que más anhelamos en la vida? ¿Estar con Dios para siempre no es lo que más queremos? Pero a veces qué tercos, qué poco dóciles somos. Cuánto nos cuesta confiar en nuestro Buen Pastor, ser dóciles y queremos las cosas a nuestra manera. Hoy el Señor nos anima a no desfallecer. En Dios podemos confiar. Él nos ha hecho una promesa. Cada vez que escuchamos una promesa de Jesús en el Evangelio podemos estar en paz, podemos alegrarnos, porque Dios cumple siempre lo que promete y no nos va a dejar con las manos vacías. En sus promesas está nuestra esperanza. Si oímos su voz y lo seguimos, Él nos dará la vida eterna y nadie nos arrebatará de su mano. El que oye Su voz y lo sigue camina por terreno firme. No nos ha prometido que no vamos a tener problemas, pero sí nos ha dicho que nadie nos arrebatará de su mano. Podremos atravesar las tormentas junto a Jesús y podemos seguir adelante, con esperanza. Pidámosle al Señor que nos ayude a ser menos rebeldes, menos tercos, a ser verdaderas ovejas de su rebaño. Que nunca dejemos de oír su voz. A veces podrá ocurrir que no entendamos bien sus palabras, que nos cueste comprender sus planes. Eso sí. Pero nunca dejemos de oírlo, de buscarlo, de estar a su lado. P. Juan J. Paniagua.
Lecturas de hoy:
1ª Lectura: Hch 11,19-26
Salmo: Sal 86
#PSanFrancisco #EvangelioDeHoy #ElTocuyo
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PRIMERA LECTURA.
Hch 11, 19-26 • Se pusieron a hablar a los griegos, anunciándoles la Buena Nueva del Señor Jesús.
En aquellos días, los que se habían dispersado en la persecución provocada por lo de Esteban llegaron hasta Fenicia, Chipre y Antioquía, sin predicar la palabra más que a los judíos. Pero algunos, naturales de Chipre y de Cirene, al llegar a Antioquía, se pusieron a hablar también a los griegos, anunciándoles la Buena Nueva del Señor Jesús. Como la mano del Señor estaba con ellos, gran número creyó y se convirtió al Señor.
Llegó la noticia a oídos de la Iglesia de Jerusalén, y enviaron a Bernabé a Antioquía; al llegar y ver la acción de la gracia de Dios, se alegró y exhortaba a todos a seguir unidos al Señor con todo empeño, porque era un hombre bueno, lleno de Espíritu Santo y de fe. Y una multitud considerable se adhirió al Señor.
Bernabé salió para Tarso en busca de Saulo; cuando lo encontró, se lo llevó a Antioquía. Durante todo un año estuvieron juntos en aquella Iglesia e instruyeron a muchos. Fue en Antioquía donde por primera vez los discípulos fueron llamados cristianos.
Palabra de Dios
SALMO RESPONSORIAL
Sal 86, 1-3.4-5.6-7
℟. Alabad al Señor todas las naciones.
Él la ha cimentado sobre el monte santo;
y el Señor prefiere las puertas de Sion
a todas las moradas de Jacob.
¡Qué pregón tan glorioso para ti,
ciudad de Dios! ℟
«Contaré a Egipto y a Babilonia
entre mis fieles;
filisteos, tirios y etíopes
han nacido allí».
Se dirá de Sion: «Uno por uno,
todos han nacido en ella;
el Altísimo en persona la ha fundado». ℟
El Señor escribirá en el registro de los pueblos:
«Este ha nacido allí».
Y cantarán mientras danzan:
«Todas mis fuentes están en ti». ℟
Hch 11, 19-26 • Se pusieron a hablar a los griegos, anunciándoles la Buena Nueva del Señor Jesús.
En aquellos días, los que se habían dispersado en la persecución provocada por lo de Esteban llegaron hasta Fenicia, Chipre y Antioquía, sin predicar la palabra más que a los judíos. Pero algunos, naturales de Chipre y de Cirene, al llegar a Antioquía, se pusieron a hablar también a los griegos, anunciándoles la Buena Nueva del Señor Jesús. Como la mano del Señor estaba con ellos, gran número creyó y se convirtió al Señor.
Llegó la noticia a oídos de la Iglesia de Jerusalén, y enviaron a Bernabé a Antioquía; al llegar y ver la acción de la gracia de Dios, se alegró y exhortaba a todos a seguir unidos al Señor con todo empeño, porque era un hombre bueno, lleno de Espíritu Santo y de fe. Y una multitud considerable se adhirió al Señor.
Bernabé salió para Tarso en busca de Saulo; cuando lo encontró, se lo llevó a Antioquía. Durante todo un año estuvieron juntos en aquella Iglesia e instruyeron a muchos. Fue en Antioquía donde por primera vez los discípulos fueron llamados cristianos.
Palabra de Dios
SALMO RESPONSORIAL
Sal 86, 1-3.4-5.6-7
℟. Alabad al Señor todas las naciones.
Él la ha cimentado sobre el monte santo;
y el Señor prefiere las puertas de Sion
a todas las moradas de Jacob.
¡Qué pregón tan glorioso para ti,
ciudad de Dios! ℟
«Contaré a Egipto y a Babilonia
entre mis fieles;
filisteos, tirios y etíopes
han nacido allí».
Se dirá de Sion: «Uno por uno,
todos han nacido en ella;
el Altísimo en persona la ha fundado». ℟
El Señor escribirá en el registro de los pueblos:
«Este ha nacido allí».
Y cantarán mientras danzan:
«Todas mis fuentes están en ti». ℟
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Con inmensa alegría el Arciprestazgo Inmaculada Concepción y la parroquia San Francisco de Asís de El Tocuyo, les invitan a la Santa Misa de Apertura del Año Jubilar Franciscano.
Fecha: 02 de mayo de 2026
Hora: 10:00 a.m.
Lugar: Parroquia San Francisco de Asís - El Tocuyo
"....Que el ejemplo y la herencia espiritual de este santo, fuerte en la fe, firme en la esperanza, y ardiente en la caridad activa hacia el prójimo, suscite en todos ustedes la importancia de confíar en el Señor, de dedicarse a una existencia fiel al Evangelio, de aceptar e iluminar con la fé y la oración cada circunstancias y acción de la vida"
(Papa León XIV)
Fecha: 02 de mayo de 2026
Hora: 10:00 a.m.
Lugar: Parroquia San Francisco de Asís - El Tocuyo
"....Que el ejemplo y la herencia espiritual de este santo, fuerte en la fe, firme en la esperanza, y ardiente en la caridad activa hacia el prójimo, suscite en todos ustedes la importancia de confíar en el Señor, de dedicarse a una existencia fiel al Evangelio, de aceptar e iluminar con la fé y la oración cada circunstancias y acción de la vida"
(Papa León XIV)
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Lectura del Santo Evangelio según san Juan 12,44-50. En aquel tiempo, Jesús dijo, gritando: - «El que cree en mí, no cree en mí, sino en el que me ha enviado. Y el que me ve a mí ve al que me ha enviado. Yo he venido al mundo como luz, y así, el que cree en mí no quedará en tinieblas. Al que oiga mis palabras y no las cumpla yo no lo juzgo, porque no he venido para juzgar al mundo, sino para salvar al mundo. El que me rechaza y no acepta mis palabras tiene quien lo juzgue: la palabra que yo he pronunciado, ésa lo juzgará en el último día. Porque yo no he hablado por cuenta mía; el Padre que me envió es quien me ha ordenado lo que he de decir y cómo he de hablar. Y sé que su mandato es vida eterna. Por tanto, lo que yo hablo lo hablo como me ha encargado el Padre.» Palabra del Señor.
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Seguramente, más de alguna vez, hemos encendido una vela en un lugar que está muy oscuro. Y lo primero que contemplamos, indudablemente, es como esa pequeña llama se convierte en una luz que va creciendo, iluminando todo lo que está en nuestro entorno. En el Evangelio de hoy vemos como Jesucristo dice: Yo soy la Luz del mundo, el que crea en mí no estará en tinieblas. Cuando pasamos por momentos difíciles en la vida y nos cuesta recibir lo que el Evangelio nos da, es justo ahí cuando tenemos que encender esa vela en nuestro corazón, para que sea el Señor quien ilumine hasta el último rincón. La gran pregunta que tenemos que hacernos es: ¿Queremos verdaderamente dejar que la luz de Cristo penetre esa parte que aún está en oscuridad? La oscuridad del egoísmo, de la soberbia, de rencores, pasiones, etc. Nosotros, seguidores de Jesús, ¿aceptamos plenamente en nuestra vida su luz, que nos viene por ejemplo a través de su Palabra que escuchamos tantas veces? ¿Somos “hijos de la luz”, o también en nuestra vida hay zonas que permanecen en la penumbra, por miedo a que la luz de Cristo nos obligue a reformarlas? Ser hijos de la luz significa caminar en la verdad, sin trampas, sin subterfugios. Significa caminar en el amor, sin odios o rencores. La “tiniebla” es tanto dejarnos manipular por el error, como encerrarnos en nuestro egoísmo y no amar.
Lecturas de hoy:
1ª Lectura: Hch 12,24-13,5
Salmo: Sal 66
#PSanFrancisco #EvangelioDeHoy #ElTocuyo
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Seguramente, más de alguna vez, hemos encendido una vela en un lugar que está muy oscuro. Y lo primero que contemplamos, indudablemente, es como esa pequeña llama se convierte en una luz que va creciendo, iluminando todo lo que está en nuestro entorno. En el Evangelio de hoy vemos como Jesucristo dice: Yo soy la Luz del mundo, el que crea en mí no estará en tinieblas. Cuando pasamos por momentos difíciles en la vida y nos cuesta recibir lo que el Evangelio nos da, es justo ahí cuando tenemos que encender esa vela en nuestro corazón, para que sea el Señor quien ilumine hasta el último rincón. La gran pregunta que tenemos que hacernos es: ¿Queremos verdaderamente dejar que la luz de Cristo penetre esa parte que aún está en oscuridad? La oscuridad del egoísmo, de la soberbia, de rencores, pasiones, etc. Nosotros, seguidores de Jesús, ¿aceptamos plenamente en nuestra vida su luz, que nos viene por ejemplo a través de su Palabra que escuchamos tantas veces? ¿Somos “hijos de la luz”, o también en nuestra vida hay zonas que permanecen en la penumbra, por miedo a que la luz de Cristo nos obligue a reformarlas? Ser hijos de la luz significa caminar en la verdad, sin trampas, sin subterfugios. Significa caminar en el amor, sin odios o rencores. La “tiniebla” es tanto dejarnos manipular por el error, como encerrarnos en nuestro egoísmo y no amar.
Lecturas de hoy:
1ª Lectura: Hch 12,24-13,5
Salmo: Sal 66
#PSanFrancisco #EvangelioDeHoy #ElTocuyo
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PRIMERA LECTURA. Hch 12, 24-13,5. Apartadme a Bernabé y a Saulo.
En aquellos días, la palabra de Dios iba creciendo y se multiplicaba. Cuando cumplieron su servicio, Bernabé y Saulo se volvieron de Jerusalén, llevándose con ellos a Juan, por sobrenombre Marcos.
En la Iglesia que estaba en Antioquía había profetas y maestros: Bernabé, Simeón, llamado Níger; Lucio, el de Cirene; Manahén, hermano de leche del tetrarca Herodes, y Saulo.
Un día que estaban celebrando el culto al Señor y ayunaban, dijo el Espíritu Santo:
«Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado».
Entonces, después de ayunar y orar, les impusieron las manos y los enviaron. Con esta misión del Espíritu Santo, bajaron a Seleucia y de allí zarparon para Chipre.
Llegados a Salamina, anunciaron la palabra de Dios en las sinagogas de los judíos.
Palabra de Dios
SALMO RESPONSORIAL. Sal 66
℟. Oh, Dios, que te alaben los pueblos, que todos los pueblos te alaben.
Que Dios tenga piedad y nos bendiga,
ilumine su rostro sobre nosotros;
conozca la tierra tus caminos,
todos los pueblos tu salvación. ℟
Que canten de alegría las naciones,
porque riges el mundo con justicia
y gobiernas las naciones de la tierra. ℟
Oh Dios, que te alaben los pueblos,
que todos los pueblos te alaben.
Que Dios nos bendiga; que le teman
todos los confines de la tierra. ℟
En aquellos días, la palabra de Dios iba creciendo y se multiplicaba. Cuando cumplieron su servicio, Bernabé y Saulo se volvieron de Jerusalén, llevándose con ellos a Juan, por sobrenombre Marcos.
En la Iglesia que estaba en Antioquía había profetas y maestros: Bernabé, Simeón, llamado Níger; Lucio, el de Cirene; Manahén, hermano de leche del tetrarca Herodes, y Saulo.
Un día que estaban celebrando el culto al Señor y ayunaban, dijo el Espíritu Santo:
«Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado».
Entonces, después de ayunar y orar, les impusieron las manos y los enviaron. Con esta misión del Espíritu Santo, bajaron a Seleucia y de allí zarparon para Chipre.
Llegados a Salamina, anunciaron la palabra de Dios en las sinagogas de los judíos.
Palabra de Dios
SALMO RESPONSORIAL. Sal 66
℟. Oh, Dios, que te alaben los pueblos, que todos los pueblos te alaben.
Que Dios tenga piedad y nos bendiga,
ilumine su rostro sobre nosotros;
conozca la tierra tus caminos,
todos los pueblos tu salvación. ℟
Que canten de alegría las naciones,
porque riges el mundo con justicia
y gobiernas las naciones de la tierra. ℟
Oh Dios, que te alaben los pueblos,
que todos los pueblos te alaben.
Que Dios nos bendiga; que le teman
todos los confines de la tierra. ℟