TAN JOVEN YO.... ALCOHÓLICO. Si crees tener problema con tu manera de beber té podemos ayudar... SI FUNCIONA
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Reflexiones Diarias
18 de agosto
MEJORARSE
Los conflictos emocionales, muy profundos, y a veces totalmente olvidados, persisten de forma desapercibida en el subconsciente.
— Doce Pasos y Doce Tradiciones, p. 78
Solamente por acción positiva puedo eliminar los vestigios de culpabilidad y vergüenza causados por el alcohol.
En todas mis desventuras de mis días de bebedor, mis amigos me decían, “¿por qué estás haciendo esto?
Solamente te estás haciendo daño a ti mismo”. Muy poco sabía yo qué ciertas eran estas palabras. Aunque yo había causado daños a otros, algo de mi comportamiento me había causado graves heridas en el alma.
El Paso Ocho me ofrece una manera de perdonarme a mí mismo.
Yo alivio muchos de mis daños ocultos cuando hago una lista de aquellos a quienes he herido.
Al hacer reparaciones, me libero de cargas, contribuyendo así a mi mejoramiento.
(Del libro Reflexiones diarias Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.)
18 de agosto
MEJORARSE
Los conflictos emocionales, muy profundos, y a veces totalmente olvidados, persisten de forma desapercibida en el subconsciente.
— Doce Pasos y Doce Tradiciones, p. 78
Solamente por acción positiva puedo eliminar los vestigios de culpabilidad y vergüenza causados por el alcohol.
En todas mis desventuras de mis días de bebedor, mis amigos me decían, “¿por qué estás haciendo esto?
Solamente te estás haciendo daño a ti mismo”. Muy poco sabía yo qué ciertas eran estas palabras. Aunque yo había causado daños a otros, algo de mi comportamiento me había causado graves heridas en el alma.
El Paso Ocho me ofrece una manera de perdonarme a mí mismo.
Yo alivio muchos de mis daños ocultos cuando hago una lista de aquellos a quienes he herido.
Al hacer reparaciones, me libero de cargas, contribuyendo así a mi mejoramiento.
(Del libro Reflexiones diarias Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.)
18 de agosto.
Pensamiento del Día.
Nosotros, los de temperamento agnóstico hemos hallado que, tan pronto como fuimos capaces de hacer a un lado los prejuicios y de expresar buena voluntad para creer en un poder superior a nosotros, comenzamos a obtener resultados, aun cuando es imposible para cualquiera de nosotros definir o comprender plenamente a ese poder, al que llamamos Dios. Tan pronto como una persona pueda decir que cree o que está dispuesta a creer, se encuentra en vías de hacerlo. Sobre esta sencilla piedra angular puede levantarse una estructura espiritual maravillosamente efectiva.
-"¿Estoy dispuesto a depender de un Poder que no puedo definir o comprender plenamente?
Meditación del Día.
Buscamos la presencia de Dios, y "aquellos que buscan, encontrarán". No se trata de buscar una cabal conciencia interior del espíritu Divino. Para comprobar la presencia de Dios, hay que entregarse a su voluntad tanto en las pequeñas como en las grandes cosas de la vida. Esto posibilita la dirección de Dios. Ciertas cosas nos separan de Dios: una palabra falsa, un fracaso ocasionado por el miedo, una crítica dura, un resentimiento tenaz. Estas son las cosas que ponen distancia entre su mente y Dios. Una palabra de amor, una reconciliación desinteresada un acto amable de ayuda; éstas son las cosas que nos aproximan a Dios.
Oración del Día.
Ruego poder pensar, decir y hacer las cosas que me aproximen a Dios.
Pido poder encontrarlo en una oración sincera, une palabra amable o un acto desinteresado.
(Veinticuatro Horas al Día, Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved, Under Pan American Convention, con permiso de AAWS)
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Pensamiento del Día.
Nosotros, los de temperamento agnóstico hemos hallado que, tan pronto como fuimos capaces de hacer a un lado los prejuicios y de expresar buena voluntad para creer en un poder superior a nosotros, comenzamos a obtener resultados, aun cuando es imposible para cualquiera de nosotros definir o comprender plenamente a ese poder, al que llamamos Dios. Tan pronto como una persona pueda decir que cree o que está dispuesta a creer, se encuentra en vías de hacerlo. Sobre esta sencilla piedra angular puede levantarse una estructura espiritual maravillosamente efectiva.
-"¿Estoy dispuesto a depender de un Poder que no puedo definir o comprender plenamente?
Meditación del Día.
Buscamos la presencia de Dios, y "aquellos que buscan, encontrarán". No se trata de buscar una cabal conciencia interior del espíritu Divino. Para comprobar la presencia de Dios, hay que entregarse a su voluntad tanto en las pequeñas como en las grandes cosas de la vida. Esto posibilita la dirección de Dios. Ciertas cosas nos separan de Dios: una palabra falsa, un fracaso ocasionado por el miedo, una crítica dura, un resentimiento tenaz. Estas son las cosas que ponen distancia entre su mente y Dios. Una palabra de amor, una reconciliación desinteresada un acto amable de ayuda; éstas son las cosas que nos aproximan a Dios.
Oración del Día.
Ruego poder pensar, decir y hacer las cosas que me aproximen a Dios.
Pido poder encontrarlo en una oración sincera, une palabra amable o un acto desinteresado.
(Veinticuatro Horas al Día, Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved, Under Pan American Convention, con permiso de AAWS)
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Cita Diaria con La Viña Agosto 18
“El liderazgo en AA: siempre una necesidad vital”. Bill W., Cofundador de AA, abril de 1959. De El lenguaje del corazón
“La transigencia nos resulta difícil a nosotros; los borrachos de ‘todo o nada’. No obstante, nunca debemos perder de vista el hecho de que el progreso está casi siempre caracterizado por una serie de acuerdos encaminados a conseguir mejoras”. “El liderazgo en AA: siempre una necesidad vital”. Bill W., Cofundador de AA, abril de 1959. De El lenguaje del corazón
Cita diaria de Grapevine, 18 de agosto
Tuscola, Illinois, mayo de 1950. Extraído de: «La tolerancia es importante», AA Grapevine
«A través de nuestros fracasos y pruebas tenemos la oportunidad de poner a prueba de verdad nuestros méritos y virtudes». Tuscola, Illinois, mayo de 1950. Extraído de: «La tolerancia es importante», AA Grapevine
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teléfono de asistencia (02 - 27771010) correo info@alcoholicosanonimos.cl, correspondientes a la delegación de Alcohólicos Anónimos Chile.
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Cuatro custodios nuevos comparten su amor para el servicio
Después de la Conferencia de Servicios Generales de 1999, A.A. dio la bienvenida a cuatro custodios nuevos de Clase B (alcohólicos): Alex P., custodio general/Canadá; Beth R., custodio regional del Sudoeste; Anton "Tony" T., custodio regional del Nordeste; y Gregory "Greg" T., custodio de servicios generales. todos tuvieron su primera experiencia de servicio en los comienzos de su sobriedad y se adaptaron al trabajo con suma facilidad. Y, en sus nuevos puestos, todos tienen el deseo de hacer todo lo que puedan para servir a la Comunidad.
Alex P., de Abbotsford, Colombia Británica, sucede a Michel G., corno custodio general del Canadá. Alex, que lleva sobrio 22 años, llegó a A.A. en 1954. "A la edad de 23 años," dice, "era leñador y bebía como una esponja. Una vez, cuando estaba sentado en una habitación lúgubre de un hotel de mala muerte y sintiéndome fatal, oí a un presentador de un programa de radio contar su experiencia como alcohólico en recuperación. Me causó una impresión y, un par de meses mas tarde, me armé de suficiente valor para llamarle; se reunió conmigo y me dio el folleto ’20 preguntas’ y después me acompañó a mi primera reunión.
Tuvo el efecto deseado y fui a otra y luego a otra más. Durante los siguientes 19 años, que resultaron ser una época feliz y productiva, me mantuve sobrio, me case con mi esposa, Evelyn, obtuve un certificado de contable, tuve cinco hijos - y finalmente sucedía: estaba un día en un avión y cuando la auxiliar de vuelo me ofreció por enésima vez un trago, me oí diciendo "¡sí!"
Alex dice que le faltan palabras para expresar las angustias de los cuatro años siguientes: "Tenía mis prioridades totalmente confundidas y no podía dejar de beber. Me encontraba esperando fuera del Club Alano, con intención de entrar y conseguir una lista de reuniones y, en vez de hacerlo, me daba la vuelta y volvía al bar." Pero el 7 de mayo de 1977, logró volver a la Comunidad donde "me metí de lleno en el estudio del Libro Grande, los Pasos y en el servicio general. Me enamoré de A.A." Añade con una sonrisa, " tenía 23 años cuando llegué aquí y volví exactamente 23 años más tarde. Si el año que viene por estas fechas sigo estando aquí, cumpliré 23 años de sobriedad."
Después de servir en algunos puestos a nivel de grupo y de área, Alex fue elegido delegado (Panel 45) en 1995. "Me encantaba viajar a diferentes pueblos de C.B., el Yukon, y los Estados Unidos y conocer a maravillosos miembros de A.A. dondequiera que me encontrara," dice. "No hay fronteras en A.A. y, como custodio, espero con ilusión conocer a cada vez más miembros y conectarme con ellos por medio del lenguaje del corazón de A.A. Estoy dispuesto a hacer cualquier cosa que se me pida."
Beth R., de Brazoria, ’Texas, sucede al fallecido Ratil M. como custodio regional del Sudoeste (ocho regiones tienen representación en la junta de custodios de A.A., seis de los EE.UU. y dos de Canadá). Beth es natural de Kansas y se hizo tejana a los diez años cuando su familia se trasladó al Valle del Bajo Rió Grande. "Empecé a beber justo después de graduarme de la escuela secundaria," dice, "y finalmente, mi madre se puso a regañarme. No era bebedora, pero tenía buenos amigos, miembros de A.A. que me llevaron a mis primeras reuniones.
Logré mi sobriedad en julio de 1978 y, pasado un año, me conecté con Olga M., que aceptó ser mi madrina y sigue siéndolo todavía."
Después de la Conferencia de Servicios Generales de 1999, A.A. dio la bienvenida a cuatro custodios nuevos de Clase B (alcohólicos): Alex P., custodio general/Canadá; Beth R., custodio regional del Sudoeste; Anton "Tony" T., custodio regional del Nordeste; y Gregory "Greg" T., custodio de servicios generales. todos tuvieron su primera experiencia de servicio en los comienzos de su sobriedad y se adaptaron al trabajo con suma facilidad. Y, en sus nuevos puestos, todos tienen el deseo de hacer todo lo que puedan para servir a la Comunidad.
Alex P., de Abbotsford, Colombia Británica, sucede a Michel G., corno custodio general del Canadá. Alex, que lleva sobrio 22 años, llegó a A.A. en 1954. "A la edad de 23 años," dice, "era leñador y bebía como una esponja. Una vez, cuando estaba sentado en una habitación lúgubre de un hotel de mala muerte y sintiéndome fatal, oí a un presentador de un programa de radio contar su experiencia como alcohólico en recuperación. Me causó una impresión y, un par de meses mas tarde, me armé de suficiente valor para llamarle; se reunió conmigo y me dio el folleto ’20 preguntas’ y después me acompañó a mi primera reunión.
Tuvo el efecto deseado y fui a otra y luego a otra más. Durante los siguientes 19 años, que resultaron ser una época feliz y productiva, me mantuve sobrio, me case con mi esposa, Evelyn, obtuve un certificado de contable, tuve cinco hijos - y finalmente sucedía: estaba un día en un avión y cuando la auxiliar de vuelo me ofreció por enésima vez un trago, me oí diciendo "¡sí!"
Alex dice que le faltan palabras para expresar las angustias de los cuatro años siguientes: "Tenía mis prioridades totalmente confundidas y no podía dejar de beber. Me encontraba esperando fuera del Club Alano, con intención de entrar y conseguir una lista de reuniones y, en vez de hacerlo, me daba la vuelta y volvía al bar." Pero el 7 de mayo de 1977, logró volver a la Comunidad donde "me metí de lleno en el estudio del Libro Grande, los Pasos y en el servicio general. Me enamoré de A.A." Añade con una sonrisa, " tenía 23 años cuando llegué aquí y volví exactamente 23 años más tarde. Si el año que viene por estas fechas sigo estando aquí, cumpliré 23 años de sobriedad."
Después de servir en algunos puestos a nivel de grupo y de área, Alex fue elegido delegado (Panel 45) en 1995. "Me encantaba viajar a diferentes pueblos de C.B., el Yukon, y los Estados Unidos y conocer a maravillosos miembros de A.A. dondequiera que me encontrara," dice. "No hay fronteras en A.A. y, como custodio, espero con ilusión conocer a cada vez más miembros y conectarme con ellos por medio del lenguaje del corazón de A.A. Estoy dispuesto a hacer cualquier cosa que se me pida."
Beth R., de Brazoria, ’Texas, sucede al fallecido Ratil M. como custodio regional del Sudoeste (ocho regiones tienen representación en la junta de custodios de A.A., seis de los EE.UU. y dos de Canadá). Beth es natural de Kansas y se hizo tejana a los diez años cuando su familia se trasladó al Valle del Bajo Rió Grande. "Empecé a beber justo después de graduarme de la escuela secundaria," dice, "y finalmente, mi madre se puso a regañarme. No era bebedora, pero tenía buenos amigos, miembros de A.A. que me llevaron a mis primeras reuniones.
Logré mi sobriedad en julio de 1978 y, pasado un año, me conecté con Olga M., que aceptó ser mi madrina y sigue siéndolo todavía."
"Pocos meses después de conocernos, Olga me pidió que llevara tres docenas de bocadillos a una reunión que se celebraba pero la tarde. Lo hice y, cuando lo que resultaba ser una sesión de asamblea terminó, yo resulte elegida tesorera de área - por ausencia de otros candidatos, ya que nadie quería proponerse para el puesto. Dan A., un antiguo delegado, me dio una palmada en la espalda y me dijo "nos veremos mañana por la tarde en mi casa donde podemos empezar nuestro estudio del Manual de Servicio." Yo no sabía a de lo que estaba hablando, pero me presenté y comencé a familiarizarme con la extraordinaria estructura de esta Comunidad y las formas maravillosas en que funciona."
Armada de títulos de B.A. y M.A. de la Universidad de Texas A&M, Beth llegó a ser profesora de inglés y administradora. Una enérgica participante en el servicio de A.A., Beth fue delegada del Panel 39 en 1989-90.
"Una de las mas gratificadoras experiencias de mi vida la tuve en 1990, cuando, como delegada, coordiné el Comité de ha Conferencia sobre Custodios," dice. "En ese año, ha Conferencia votó a favor de elegir a los custodios de servicio general de entre los candidatos residentes de cualquier parte de los EE.UU. y Canadá y no solamente del área metropolitana de Nueva York."
Madre de una hija y un hijo y con tres nietos, Beth se las arregla para disponer de tiempo suficiente para participar en una amplia variedad de actividades: ha trabajado largo tiempo con adolescentes miembros de bandas callejeras; sirve como consejera certificada en la adicción. Le gusta leer y bordar, arte que le enseñó su abuela a la edad de seis años. Hace diez años se casó con Rodney R., compañero de A.A. y antiguo delegado de Panel 45 (1995-96). "El se da clara cuenta de las exigencias del trabajo de custodio y de que absorbe gran parte de mi tiempo," comenta Beth. Y esta bien así porque Beth esta deseosa de "hacer el mejor trabajo que puedo, sea cual sea el puesto en que A.A. me ponga."
Tony T., de Berlín, Connecticut, sucede a Maryjane H. como custodio regional del Nordeste. Su sobriedad, dice é1, esta firme y estrechamente vinculada con la agencia de servicios financieros en la que Tony lleva casi 30 años trabajando. "Después de pasar un tiempo en el ejército durante los años sesenta," Tony nos cuenta, "empecé a beber a paso cada vez más acelerado y tardé muy poco en cruzar esa linea invisible que marca la frontera del alcoholismo. Perdí a mi esposa, estuve alejado de mis hijos y de otras muchas cosas─no hacía nada sino beber, pensar y trabajar. El resto del día lo pasaba inconsciente en lo que yo llamaba mi palacio de soltero─una sola habitación en un motel. Finalmente, recurrí a la ayuda de un consejero empleado en mi compañía y acabé en una instalación de desintoxicación, con todos los gastos pagados. Me tome lo que espero fue mi ú1timo trago el 2 de mayo de 1978." Seis años más tarde, se casó con una compañera de trabajo, Hilary, que es miembro de A.A. desde hace diez años"
Tony, que era hijo único, nació y se crió en Hartford. "Mi madre era alcohólica y estuvo confinada 20 años en una institución," dice. "Pero en 1984 cuando murió, llevaba sobria una década en A.A." Es fácil de entender por qué, dice Tony, "tengo mucho cariño por el campo de tratamiento." Ha servido como miembro de la junta de Un hospital local y de una organización de recuperación del abuso de las drogas. Además, apadrina a tres hombres de A.A. y sirve como padrino de servicio de hombres y mujeres del distrito y del Área.
La fascinación que Tony siente por los trabajos de archivos históricos está íntimamente relacionada con su interés en el tratamiento. "Mientras servia como delegado (Panel 45, 1995- 96) y miembro de varios comités de servicio a lo largo de unos 18 años," nos cuenta, "era miembro ex oficio del Comité de Archivos Históricos de Connecticut. Es de suma importancia preservar el pasado de la Comunidad. Solo si consideramos y aprendemos de las lecciones de nuestro pasado, podremos salvaguardar el futuro para los alcohólicos enfermos que vendrán."
Armada de títulos de B.A. y M.A. de la Universidad de Texas A&M, Beth llegó a ser profesora de inglés y administradora. Una enérgica participante en el servicio de A.A., Beth fue delegada del Panel 39 en 1989-90.
"Una de las mas gratificadoras experiencias de mi vida la tuve en 1990, cuando, como delegada, coordiné el Comité de ha Conferencia sobre Custodios," dice. "En ese año, ha Conferencia votó a favor de elegir a los custodios de servicio general de entre los candidatos residentes de cualquier parte de los EE.UU. y Canadá y no solamente del área metropolitana de Nueva York."
Madre de una hija y un hijo y con tres nietos, Beth se las arregla para disponer de tiempo suficiente para participar en una amplia variedad de actividades: ha trabajado largo tiempo con adolescentes miembros de bandas callejeras; sirve como consejera certificada en la adicción. Le gusta leer y bordar, arte que le enseñó su abuela a la edad de seis años. Hace diez años se casó con Rodney R., compañero de A.A. y antiguo delegado de Panel 45 (1995-96). "El se da clara cuenta de las exigencias del trabajo de custodio y de que absorbe gran parte de mi tiempo," comenta Beth. Y esta bien así porque Beth esta deseosa de "hacer el mejor trabajo que puedo, sea cual sea el puesto en que A.A. me ponga."
Tony T., de Berlín, Connecticut, sucede a Maryjane H. como custodio regional del Nordeste. Su sobriedad, dice é1, esta firme y estrechamente vinculada con la agencia de servicios financieros en la que Tony lleva casi 30 años trabajando. "Después de pasar un tiempo en el ejército durante los años sesenta," Tony nos cuenta, "empecé a beber a paso cada vez más acelerado y tardé muy poco en cruzar esa linea invisible que marca la frontera del alcoholismo. Perdí a mi esposa, estuve alejado de mis hijos y de otras muchas cosas─no hacía nada sino beber, pensar y trabajar. El resto del día lo pasaba inconsciente en lo que yo llamaba mi palacio de soltero─una sola habitación en un motel. Finalmente, recurrí a la ayuda de un consejero empleado en mi compañía y acabé en una instalación de desintoxicación, con todos los gastos pagados. Me tome lo que espero fue mi ú1timo trago el 2 de mayo de 1978." Seis años más tarde, se casó con una compañera de trabajo, Hilary, que es miembro de A.A. desde hace diez años"
Tony, que era hijo único, nació y se crió en Hartford. "Mi madre era alcohólica y estuvo confinada 20 años en una institución," dice. "Pero en 1984 cuando murió, llevaba sobria una década en A.A." Es fácil de entender por qué, dice Tony, "tengo mucho cariño por el campo de tratamiento." Ha servido como miembro de la junta de Un hospital local y de una organización de recuperación del abuso de las drogas. Además, apadrina a tres hombres de A.A. y sirve como padrino de servicio de hombres y mujeres del distrito y del Área.
La fascinación que Tony siente por los trabajos de archivos históricos está íntimamente relacionada con su interés en el tratamiento. "Mientras servia como delegado (Panel 45, 1995- 96) y miembro de varios comités de servicio a lo largo de unos 18 años," nos cuenta, "era miembro ex oficio del Comité de Archivos Históricos de Connecticut. Es de suma importancia preservar el pasado de la Comunidad. Solo si consideramos y aprendemos de las lecciones de nuestro pasado, podremos salvaguardar el futuro para los alcohólicos enfermos que vendrán."
Greg T., de South Orange, New Jersey, ya era veterano de A.A. antes de ser elegido custodio de servicio general. (Hay un total de cuatro; son miembros componentes de una o dos de las juntas corporativas y tienen que estar dispuestos en cualquier momento para cuidar de los asuntos de A.A. En general, tienen pericia en algún área─por ejemplo, los negocios, las relaciones publicas o la administración─de importancia para los asuntos de actualidad.) Greg, un escritor con varios libros publicados, lleva muchos años trabajando como redactor y editor. Aportaba sus talentos a la Junta Asesora de la Redacción del Grapevine desde 1991 hasta 1994 y los pasados tres años ha servido como director no custodio de la Junta Corporativa del Grapevine.
Al echar una mirada atrás, Greg recuerda haber empezado a beber y hacerlo a un ritmo cada vez más acelerado mientras era estudiante en la Universidad de Yale. Recurrió a A.A. un día caluroso de julio de 1986 cuando estaba sentado en un bar. El tipo que estaba bebiendo a su lado le dijo "vas a necesitar alguna ayuda," e hizo una llamada telefónica a un amigo, miembro de Alcohólicos Anónimos, quien acompañó a Greg a su primera reunión. "Mi amigo del bar logró su sobriedad más tarde," dice Greg, "y nos hemos mantenido en contacto."
Dice además, "no tardé en adaptarme a la sobriedad. Hacía la limpieza de la sala, barría los suelos, cualquiera cosa que se me pidiera hacer." Luego, cuando su grupo base, el Grupo Domingo por la ’Tarde, de South Orange, el grupo más viejo de New Jersey, comenzó a enfocarse en planear actividades para celebrar su 50º aniversario en noviembre de 1989, Greg fue elegido coordinador del comité ad hoc de planificación. "En este puesto estaba en contacto con gente muy informada que me ayudaba a formar una muy clara idea de cómo funciona A.A.," dice. "Me entusiasmé con el servicio." Greg también esta entusiasmado con la vida familiar que comparte con su esposa, Maureen, y sus dos hijos, Patrick y Bryan; y se ha dedicado a trabajar muchas horas con los Boy Scouts de América. Como custodio, será miembro de la junta del Grapevine, dice, "pero aparte de esto, haré todo lo que se me pida hacer, al igual que hacía en mis primeros días."
En los primeros días de A.A., el numero de custodios no alcohólicos (Clase B) excedía en uno al numero de custodios alcohólicos. "¡Por si acaso!" dijo el cofundador Bill W. en la edición de noviembre de 1951 del Grapevine. En ese entonces, alrededor del año 1938, explicó Bill, "ningún miembro alcohólico de la nueva junta estaba seguro de poder mantenerse sobrio. ¿Quien, entonces, cuidaría del dinero si todos los borrachos se emborracharan?" Con el paso del tiempo, según la Comunidad y sus custodios alcohólicos iban acumulando alguna sólida sobriedad, la proporción iba cambiando; y hoy la junta de Servicios Generales cuenta con siete custodios no alcohólicos, que cumplen términos de seis años; y 14 alcohólicos, cuyos términos son de cuatro años. Tradicionalmente, se elige al presidente de entre los custodios no alcohólicos.
Reimpreso de Box 4-5-9 (Edición Box459 agosto-septiembre 1999) con permiso de A.A. World Services, Inc.
Al echar una mirada atrás, Greg recuerda haber empezado a beber y hacerlo a un ritmo cada vez más acelerado mientras era estudiante en la Universidad de Yale. Recurrió a A.A. un día caluroso de julio de 1986 cuando estaba sentado en un bar. El tipo que estaba bebiendo a su lado le dijo "vas a necesitar alguna ayuda," e hizo una llamada telefónica a un amigo, miembro de Alcohólicos Anónimos, quien acompañó a Greg a su primera reunión. "Mi amigo del bar logró su sobriedad más tarde," dice Greg, "y nos hemos mantenido en contacto."
Dice además, "no tardé en adaptarme a la sobriedad. Hacía la limpieza de la sala, barría los suelos, cualquiera cosa que se me pidiera hacer." Luego, cuando su grupo base, el Grupo Domingo por la ’Tarde, de South Orange, el grupo más viejo de New Jersey, comenzó a enfocarse en planear actividades para celebrar su 50º aniversario en noviembre de 1989, Greg fue elegido coordinador del comité ad hoc de planificación. "En este puesto estaba en contacto con gente muy informada que me ayudaba a formar una muy clara idea de cómo funciona A.A.," dice. "Me entusiasmé con el servicio." Greg también esta entusiasmado con la vida familiar que comparte con su esposa, Maureen, y sus dos hijos, Patrick y Bryan; y se ha dedicado a trabajar muchas horas con los Boy Scouts de América. Como custodio, será miembro de la junta del Grapevine, dice, "pero aparte de esto, haré todo lo que se me pida hacer, al igual que hacía en mis primeros días."
En los primeros días de A.A., el numero de custodios no alcohólicos (Clase B) excedía en uno al numero de custodios alcohólicos. "¡Por si acaso!" dijo el cofundador Bill W. en la edición de noviembre de 1951 del Grapevine. En ese entonces, alrededor del año 1938, explicó Bill, "ningún miembro alcohólico de la nueva junta estaba seguro de poder mantenerse sobrio. ¿Quien, entonces, cuidaría del dinero si todos los borrachos se emborracharan?" Con el paso del tiempo, según la Comunidad y sus custodios alcohólicos iban acumulando alguna sólida sobriedad, la proporción iba cambiando; y hoy la junta de Servicios Generales cuenta con siete custodios no alcohólicos, que cumplen términos de seis años; y 14 alcohólicos, cuyos términos son de cuatro años. Tradicionalmente, se elige al presidente de entre los custodios no alcohólicos.
Reimpreso de Box 4-5-9 (Edición Box459 agosto-septiembre 1999) con permiso de A.A. World Services, Inc.
Reflexiones Diarias
19 de Agosto
UN MARCO DE REFERENCIA
Refiriéndonos una vez más a nuestra lista (inventario), quitando de nuestras mentes los errores que los demás habían cometido, buscamos resueltamente nuestras propias faltas.
¿Cuándo habíamos sido egoístas, interesados, faltos de sinceridad y habíamos tenido miedo?
— Alcohólicos Anónimos, p. 67
El no necesitar la constante aprobación de mis colegas en el trabajo ni de mis seres más queridos me produce una maravillosa sensación de libertad.
Me hubiera gustado saber de este Paso antes, porque una vez que establecí un marco de referencia, me sentí capaz de hacer la siguiente cosa correcta, sabiendo que la acción correspondía a la situación y que ésta era la cosa apropiada que había que hacer.
(Del libro Reflexiones diarias Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.)
19 de Agosto
UN MARCO DE REFERENCIA
Refiriéndonos una vez más a nuestra lista (inventario), quitando de nuestras mentes los errores que los demás habían cometido, buscamos resueltamente nuestras propias faltas.
¿Cuándo habíamos sido egoístas, interesados, faltos de sinceridad y habíamos tenido miedo?
— Alcohólicos Anónimos, p. 67
El no necesitar la constante aprobación de mis colegas en el trabajo ni de mis seres más queridos me produce una maravillosa sensación de libertad.
Me hubiera gustado saber de este Paso antes, porque una vez que establecí un marco de referencia, me sentí capaz de hacer la siguiente cosa correcta, sabiendo que la acción correspondía a la situación y que ésta era la cosa apropiada que había que hacer.
(Del libro Reflexiones diarias Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.)
❤1
19 de AGOSTO.-
Pensamiento del Día.
Las personas dotadas de fe tienen una idea lógica sobre el significado de la vida. Hay una gran variedad en la forma en que cada uno de nosotros enfoca y concibe el Poder superior a sí mismo. El que estemos de acuerdo con un enfoque o concepción en lo particular no parece tener mucha importancia. Estas son cuestiones que cada
persona debe establecer por sí misma. Pero en cada caso la creencia en un Poder Superior ha logrado lo milagroso, lo que era humanamente imposible. Se ha realizado un cambio revolucionario en su forma de vivir y de pensar.
-"¿Ha habido en mí un cambio revolucionario?"
Meditación del Día.
La veneración es la conciencia de la divina majestad de Dios. Conforme se detenga a venerar, Dios lo ayudará a elevar su calidad humana a la divinidad de El. La tierra es un templo material que contiene la divinidad de Dios. Dios da a aquellos que lo veneran un poder divino y una curación divina. Sólo hay que abrirle el pensamiento a El y tratar de absorber algo de su divino espíritu. Al detenerse calladamente en el espíritu de veneración, hay que elevar los pensamientos interiores y darse cuenta de que su divino poder puede adquirirse, que se puede experimentar su amor y su poder curativo.
Oración del Día.
Ruego poder venerar a Dios por medio de la percepción del Espíritu eterno.
Pido poder experimentar un nuevo poder en mi vida.
(Veinticuatro Horas al Día, Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved, Under Pan American Convention, con permiso de AAWS)
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Pensamiento del Día.
Las personas dotadas de fe tienen una idea lógica sobre el significado de la vida. Hay una gran variedad en la forma en que cada uno de nosotros enfoca y concibe el Poder superior a sí mismo. El que estemos de acuerdo con un enfoque o concepción en lo particular no parece tener mucha importancia. Estas son cuestiones que cada
persona debe establecer por sí misma. Pero en cada caso la creencia en un Poder Superior ha logrado lo milagroso, lo que era humanamente imposible. Se ha realizado un cambio revolucionario en su forma de vivir y de pensar.
-"¿Ha habido en mí un cambio revolucionario?"
Meditación del Día.
La veneración es la conciencia de la divina majestad de Dios. Conforme se detenga a venerar, Dios lo ayudará a elevar su calidad humana a la divinidad de El. La tierra es un templo material que contiene la divinidad de Dios. Dios da a aquellos que lo veneran un poder divino y una curación divina. Sólo hay que abrirle el pensamiento a El y tratar de absorber algo de su divino espíritu. Al detenerse calladamente en el espíritu de veneración, hay que elevar los pensamientos interiores y darse cuenta de que su divino poder puede adquirirse, que se puede experimentar su amor y su poder curativo.
Oración del Día.
Ruego poder venerar a Dios por medio de la percepción del Espíritu eterno.
Pido poder experimentar un nuevo poder en mi vida.
(Veinticuatro Horas al Día, Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved, Under Pan American Convention, con permiso de AAWS)
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Tengo 47 años de edad y he sido alcohólico toda la vida y ahora lo soy aún más gravemente. Me encuentro encarcelado, condenado por crímenes cometidos cuando estaba muy borracho y no sabía qué estaba haciendo.
Hoy asisto a mi tercera reunión de A.A. Me encanta asistir a estas reuniones. Ahora tengo necesidad de dos cosas en mi vida: Dios y A.A. Si algún día salgo en libertad seré miembro de Alcohólicos Anónimos para el resto de mi vida.
He perdido todo – mi mujer, mi casa, mis cosas, mi perro, y no es la primera vez. Mi familia me tiene odio. Tengo solamente dos libros en mi vida ahora y uno es el Libro Grande. Este libro me enseña mucho acerca de mí mismo y lo llevo conmigo siempre. Es mi cuerda salvavidas.
Quiero dar gracias a Alcohólicos Anónimos por haberme deparado una oportunidad de vivir sin beber alcohol. Quiero mantenerme sobrio. Un día a la vez.
— George W., Región Sudeste
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Ahora tengo mi propio Libro Grande. Me gusta destacar pasajes y añadir mis comentarios por todo este libro maravilloso y transformador de vidas. Tengo 55 años y he admitido mi alcoholismo y he entregado mi voluntad al cuidado de Dios, mi Poder Superior.
Me alegro de haber hecho esto y espero cambiar mi vida y demostrar a mi familia y a mis amigos que no soy ese monstruo borracho que había representado antes. Ir a las reuniones de A.A. aquí transforma mi vida y es muy emocionante. Parece que siempre me llevo alguna información muy valiosa de cada reunión a la que asisto.
— Steven P., Región Este Central
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‘QUÉ OSCURO ES ANTES DE AMANECER’
He estado aquí casi tres meses y me he preguntado a mí mismo: ‘¿en qué me equivoqué?’ Después de pasar tres años aquí, me queda otra condena que cumplir. Me doy cuenta de que mi error fue tomarme un trago después de salir en libertad.
Fui a la biblioteca de la cárcel y me sucedió la cosa más asombrosa — de hecho, me asustó. Antes, cuando fui a prisión para cumplir mi condena de tres años, leí el libro de A.A. y en la historia de Bill destaqué la frase ‘¡Qué oscuro parecía todo antes de amanecer!’ Pues recientemente, en la biblioteca, cogí un libro de A.A. para llevármelo a mi celda y al leer la historia de Bill me di cuenta de que este era el Libro Grande en el que yo había destacado la frase hace cuatro años y medio. Volví a tener en posesión el mismo libro, y en ese momento me di cuenta de la necesidad que tenía de A.A.
Creo en Dios y no sé lo que pasa ahora mismo con todos los asuntos de mi vida. Quiero ayuda y quiero cambiar.
— George B., Región Suroeste
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En los últimos dos años me he convertido en una verdadera alcohólica, pero aún sigo funcionando a un nivel ‘normal’, aunque fui arrestada por un delito relacionado con la bebida, perdí mi licencia de conducir y un buen trabajo en una escuela. Poco a poco me hundí en una grave depresión, y bebía casi un paquete de 30 cervezas cada dos días, con el dinero del desempleo, que me las arreglé para conseguir.
El pasado mes de octubre, mi marido y yo fuimos arrestados por pelearnos (por culpa de mi alcoholismo). El tribunal le pidió que se marchara de la casa porque aún está a mi nombre. Ahora vive con su padre. Me sentía tan sola y deprimida que bebí hasta un nivel de alcohol muy alto. Traté de suicidarme varias veces, pero esa vez en octubre prendí fuego a la casa. No hubo grandes daños (gracias a Dios) y la casa estaba habitable inmediatamente.
Acabo de ser condenada por un crimen relacionado con este ‘grito de ayuda’ y sé en mi fuero interno que si hubiera estado sobria aquel día, habría buscado otras formas de pedir ayuda. Ahora estoy en una celda de una cárcel pagándolo muy caro, y tengo que aprender todos los días a vivir en sobriedad para que cuando salga en libertad condicional dentro de dos años, no toque ese primer trago.
— Karen K., Región Noreste
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Soy alcohólico y también estoy empezando a cumplir una condena de 24 meses en prisión. Me siento como si estuviera al fondo del pozo de una mina que se está viniendo abajo. Si este no es mi fondo, no quiero saber cuál puede ser.
Hoy asisto a mi tercera reunión de A.A. Me encanta asistir a estas reuniones. Ahora tengo necesidad de dos cosas en mi vida: Dios y A.A. Si algún día salgo en libertad seré miembro de Alcohólicos Anónimos para el resto de mi vida.
He perdido todo – mi mujer, mi casa, mis cosas, mi perro, y no es la primera vez. Mi familia me tiene odio. Tengo solamente dos libros en mi vida ahora y uno es el Libro Grande. Este libro me enseña mucho acerca de mí mismo y lo llevo conmigo siempre. Es mi cuerda salvavidas.
Quiero dar gracias a Alcohólicos Anónimos por haberme deparado una oportunidad de vivir sin beber alcohol. Quiero mantenerme sobrio. Un día a la vez.
— George W., Región Sudeste
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Ahora tengo mi propio Libro Grande. Me gusta destacar pasajes y añadir mis comentarios por todo este libro maravilloso y transformador de vidas. Tengo 55 años y he admitido mi alcoholismo y he entregado mi voluntad al cuidado de Dios, mi Poder Superior.
Me alegro de haber hecho esto y espero cambiar mi vida y demostrar a mi familia y a mis amigos que no soy ese monstruo borracho que había representado antes. Ir a las reuniones de A.A. aquí transforma mi vida y es muy emocionante. Parece que siempre me llevo alguna información muy valiosa de cada reunión a la que asisto.
— Steven P., Región Este Central
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‘QUÉ OSCURO ES ANTES DE AMANECER’
He estado aquí casi tres meses y me he preguntado a mí mismo: ‘¿en qué me equivoqué?’ Después de pasar tres años aquí, me queda otra condena que cumplir. Me doy cuenta de que mi error fue tomarme un trago después de salir en libertad.
Fui a la biblioteca de la cárcel y me sucedió la cosa más asombrosa — de hecho, me asustó. Antes, cuando fui a prisión para cumplir mi condena de tres años, leí el libro de A.A. y en la historia de Bill destaqué la frase ‘¡Qué oscuro parecía todo antes de amanecer!’ Pues recientemente, en la biblioteca, cogí un libro de A.A. para llevármelo a mi celda y al leer la historia de Bill me di cuenta de que este era el Libro Grande en el que yo había destacado la frase hace cuatro años y medio. Volví a tener en posesión el mismo libro, y en ese momento me di cuenta de la necesidad que tenía de A.A.
Creo en Dios y no sé lo que pasa ahora mismo con todos los asuntos de mi vida. Quiero ayuda y quiero cambiar.
— George B., Región Suroeste
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En los últimos dos años me he convertido en una verdadera alcohólica, pero aún sigo funcionando a un nivel ‘normal’, aunque fui arrestada por un delito relacionado con la bebida, perdí mi licencia de conducir y un buen trabajo en una escuela. Poco a poco me hundí en una grave depresión, y bebía casi un paquete de 30 cervezas cada dos días, con el dinero del desempleo, que me las arreglé para conseguir.
El pasado mes de octubre, mi marido y yo fuimos arrestados por pelearnos (por culpa de mi alcoholismo). El tribunal le pidió que se marchara de la casa porque aún está a mi nombre. Ahora vive con su padre. Me sentía tan sola y deprimida que bebí hasta un nivel de alcohol muy alto. Traté de suicidarme varias veces, pero esa vez en octubre prendí fuego a la casa. No hubo grandes daños (gracias a Dios) y la casa estaba habitable inmediatamente.
Acabo de ser condenada por un crimen relacionado con este ‘grito de ayuda’ y sé en mi fuero interno que si hubiera estado sobria aquel día, habría buscado otras formas de pedir ayuda. Ahora estoy en una celda de una cárcel pagándolo muy caro, y tengo que aprender todos los días a vivir en sobriedad para que cuando salga en libertad condicional dentro de dos años, no toque ese primer trago.
— Karen K., Región Noreste
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Soy alcohólico y también estoy empezando a cumplir una condena de 24 meses en prisión. Me siento como si estuviera al fondo del pozo de una mina que se está viniendo abajo. Si este no es mi fondo, no quiero saber cuál puede ser.
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Me doy cuenta de que mucha gente tiene que sufrir condenas en la cárcel o la prisión, y muchos de ellos por bastante más tiempo que yo. Esta es la razón por la que la palabra ‘impotente’ finalmente ha llegado a estar clara para mí. Tan solo estaba dos semanas fuera de la prisión cuando me arrestaron por los cargos actuales. De hecho, cada vez que me han arrestado (que han sido muchas) ha sido por culpa del alcohol. Así que creo que eso también abarca el aspecto ingobernable.
Mientras estaba esperando mi sentencia en la cárcel del condado, empecé a leer el Libro Grande. Por primera vez tenía sentido para mí. Empecé a asistir a las reuniones de A.A. y estoy sacando fortaleza de ellas.
— Phillip G., Región Sudeste
Reimpreso de COMPARTIENDO DESDE DETRÁS DE LOS MUROS. Oficina de Servicios Generales de A.A., Box 459, Grand Central Station, New York, NY 10163. — Primavera 2012, con permiso de A.A. World Services, Inc.
#AlcohólicosAnónimos #AA
Mientras estaba esperando mi sentencia en la cárcel del condado, empecé a leer el Libro Grande. Por primera vez tenía sentido para mí. Empecé a asistir a las reuniones de A.A. y estoy sacando fortaleza de ellas.
— Phillip G., Región Sudeste
Reimpreso de COMPARTIENDO DESDE DETRÁS DE LOS MUROS. Oficina de Servicios Generales de A.A., Box 459, Grand Central Station, New York, NY 10163. — Primavera 2012, con permiso de A.A. World Services, Inc.
#AlcohólicosAnónimos #AA