Correccionales ❋ Adolescentes que acogen el mensaje de recuperación
Los adolescentes alojados en un centro de máxima seguridad en Mánchester, Nuevo Hampshire, están mostrando una receptividad sorprendente hacia el mensaje de recuperación de A.A.
"Había siete u ocho jóvenes en la primera reunión, en noviembre de 2002, y se mostraron muy entusiastas", comenta Karen S., miembro de A.A. activa en este servicio. El plan original consistía en realizar un par de reuniones al mes en el Centro de Desarrollo Juvenil (YDC, por sus siglas en inglés), a cargo de un pequeño grupo de miembros locales de A.A.
"Sin embargo, después de las primeras reuniones, los jóvenes nos pidieron que fuéramos con más frecuencia", recuerda Karen. En respuesta, se aumentó el número de reuniones, con la participación de más de 20 miembros de A.A. cada mes.
Uno de los adolescentes de entre 12 y 16 años alojados en el YDC afirma que las reuniones le ayudan a "pensar con más claridad. Me hacen no querer tomar ese camino". También agradecen que los miembros de A.A. que llevan las reuniones lo hagan como voluntarios. "Tienen buenas historias que se relacionan con algunas de las mías", comenta otro de los jóvenes.
Al comité de correcciones local le tomó aproximadamente un año poner todo en orden para poder llevar a cabo las reuniones. Un obstáculo fue la experiencia previa del YDC con A.A. En la década de 1990, algunos miembros de A.A. llevaban reuniones al YDC de forma esporádica, un enfoque irregular que finalmente se desvaneció. "Esos otros miembros de A.A. lo hicieron por su cuenta, sin utilizar nuestra estructura de servicio", explica Dave R., copresidente del Comité de Correcciones del Área 43. "Cuando esas personas dejaron de asistir, las reuniones también se interrumpieron".
Esa experiencia hizo que la administración del YDC se mostrara cautelosa ante la idea de emprender un programa que no resultara completamente fiable. "Pasé el año siguiente sorteando trámites burocráticos para convencer a los administradores de que nos permitieran hacer esto", dice Dave.
Finalmente, todo quedó preparado para que los voluntarios de A.A., en colaboración con el Comité de Correcciones del Área 43, pusieran en marcha el programa.
El YDC alberga aproximadamente a cien adolescentes, llamados "residentes", distribuidos en cuatro "cabañas", cada una con un nivel diferente de seguridad. Una de ellas aloja a chicas. Los adolescentes son enviados al YDC por una amplia gama de delitos, desde absentismo escolar crónico y delitos menores hasta agresiones violentas e incluso asesinato.
Las reuniones de A.A., que se llevan a cabo en las cuatro cabañas, han evolucionado en función de los deseos de los internos. "Cuatro o cinco meses después del inicio del programa, los chicos elegían el formato", dice Karen. "A los chicos les gustaba escuchar testimonios, así que organizamos oradores. Las chicas nos dijeron que estaban hartas de las historias y que querían reuniones de Pasos. Sin embargo, ha sido flexible, cambia", añade.
Dado que los voluntarios de A.A. que entran al YDC han pasado por su proceso de verificación, que incluye una revisión de antecedentes penales, no es necesario que ningún miembro del personal esté presente durante las reuniones.
Karen explicó que los miembros de A.A. aprovechan todas las oportunidades para transmitir a los jóvenes que la reunión les pertenece tanto como a cualquier otro, y que los miembros de A.A. que asisten no están a cargo. "Vamos como iguales, y hacemos todo lo posible para que sepan que están en igualdad de condiciones con nosotros", dice.
"Les decimos que no estamos allí para decirles que no beban. Les decimos que si llegan a un punto en sus vidas —y puede que ya estén en él— en el que creen que beber les está causando problemas y quieren dejar de hacerlo, la gente de A.A. les ayudará".
Aunque algunos de los jóvenes del YDC podrían tener dificultades para identificarse con los miembros de A.A., ahora sobrios y aparentemente rectos, Karen afirma que esto no ha sido un gran obstáculo.
"Cuando se dan cuenta de que nosotros también teníamos una actitud rebelde, pueden identificarse", dice Karen, que se mantuvo sobria siendo adolescente y ahora tiene 15 años en A.A. En su historia, señala que cuando dejó de beber, dejó de ser arrestada. A esto, uno de los chicos respondió: "¿En serio? Creo que necesito ir a A.A."
También es útil que vean que la vida no se detiene en la sobriedad, afirma. "Mencioné que fui a un concierto de Phish", refiriéndose a la banda de rock. Al oír esto, uno de los residentes exclamó: "¡No puede ser! Tienes que estar drogado para escuchar a Phish".
Los delitos que llevaron a estos adolescentes al centro a veces estaban relacionados con el alcohol, y un pequeño número de los internados en el YDC habían tenido tiempo de sobriedad en A.A. Su estancia en el YDC solía ser el resultado final de haber vuelto a beber.
Algunos de los adolescentes acuden a las reuniones, que son todas abiertas, por curiosidad o para evitar acostarse temprano. A menudo, si ellos mismos no se han convertido en bebedores, provienen de familias donde el alcoholismo es un problema. "Damos la bienvenida a todos los interesados, pero intentamos mantener el enfoque en el alcoholismo, como en una reunión abierta habitual de A.A.", dice Karen.
Dos o tres miembros de A.A. participan en cada reunión, excepto en las de la cabaña Este, donde las reuniones son más grandes y la asistencia es obligatoria. Para estas reuniones, suelen asistir siete u ocho miembros de A.A.
Algunos de los que tuvieron su primer contacto con A.A. en el YDC continúan asistiendo a reuniones después de su liberación. Tanto Karen como Dave informan haber visto a ex residentes del YDC en reuniones en Mánchester. "Han conseguido padrinos, están trabajando en el programa", dice Dave.
Joan Ryan, coordinadora no alcohólica del centro, afirma: "Nuestras estadísticas muestran que algunos de los jóvenes liberados que normalmente habrían regresado al YDC no lo han hecho. El seguimiento ha demostrado que una de las principales razones es que han seguido asistiendo a las reuniones de A.A. después de su liberación".
En algún momento del año pasado, se preguntó a los adolescentes qué era lo que más les gustaba de las reuniones de Alcohólicos Anónimos a las que asistían en el centro. Además de impresionarles que los miembros de A.A. que realizan este servicio lo hagan voluntariamente y sin recibir pago, los jóvenes dijeron que las reuniones les ayudan a reflexionar sobre sus vidas y sobre lo que los llevó a un lugar como el YDC. Algunos señalaron el valor del ejemplo que dan los miembros de A.A. sobrios y funcionales que viven vidas productivas. "Nos da el valor para cambiar", dijo uno.
Una chica actualmente internada en el YDC dice: "Si alguien está pensando en iniciar una reunión en un lugar como este en otro estado, díganle que lo haga. Díganle que hay alguien allí que realmente quiere dejar de beber. No todos querrán escuchar el mensaje, pero alguien lo hará, y si ayuda a una sola persona, vale la pena".
Reimpreso de Box 4-5-9 (Edición Box459 Abril/Mayo 2005) con permiso de A.A. World Services, Inc.
También es útil que vean que la vida no se detiene en la sobriedad, afirma. "Mencioné que fui a un concierto de Phish", refiriéndose a la banda de rock. Al oír esto, uno de los residentes exclamó: "¡No puede ser! Tienes que estar drogado para escuchar a Phish".
Los delitos que llevaron a estos adolescentes al centro a veces estaban relacionados con el alcohol, y un pequeño número de los internados en el YDC habían tenido tiempo de sobriedad en A.A. Su estancia en el YDC solía ser el resultado final de haber vuelto a beber.
Algunos de los adolescentes acuden a las reuniones, que son todas abiertas, por curiosidad o para evitar acostarse temprano. A menudo, si ellos mismos no se han convertido en bebedores, provienen de familias donde el alcoholismo es un problema. "Damos la bienvenida a todos los interesados, pero intentamos mantener el enfoque en el alcoholismo, como en una reunión abierta habitual de A.A.", dice Karen.
Dos o tres miembros de A.A. participan en cada reunión, excepto en las de la cabaña Este, donde las reuniones son más grandes y la asistencia es obligatoria. Para estas reuniones, suelen asistir siete u ocho miembros de A.A.
Algunos de los que tuvieron su primer contacto con A.A. en el YDC continúan asistiendo a reuniones después de su liberación. Tanto Karen como Dave informan haber visto a ex residentes del YDC en reuniones en Mánchester. "Han conseguido padrinos, están trabajando en el programa", dice Dave.
Joan Ryan, coordinadora no alcohólica del centro, afirma: "Nuestras estadísticas muestran que algunos de los jóvenes liberados que normalmente habrían regresado al YDC no lo han hecho. El seguimiento ha demostrado que una de las principales razones es que han seguido asistiendo a las reuniones de A.A. después de su liberación".
En algún momento del año pasado, se preguntó a los adolescentes qué era lo que más les gustaba de las reuniones de Alcohólicos Anónimos a las que asistían en el centro. Además de impresionarles que los miembros de A.A. que realizan este servicio lo hagan voluntariamente y sin recibir pago, los jóvenes dijeron que las reuniones les ayudan a reflexionar sobre sus vidas y sobre lo que los llevó a un lugar como el YDC. Algunos señalaron el valor del ejemplo que dan los miembros de A.A. sobrios y funcionales que viven vidas productivas. "Nos da el valor para cambiar", dijo uno.
Una chica actualmente internada en el YDC dice: "Si alguien está pensando en iniciar una reunión en un lugar como este en otro estado, díganle que lo haga. Díganle que hay alguien allí que realmente quiere dejar de beber. No todos querrán escuchar el mensaje, pero alguien lo hará, y si ayuda a una sola persona, vale la pena".
Reimpreso de Box 4-5-9 (Edición Box459 Abril/Mayo 2005) con permiso de A.A. World Services, Inc.
Reflexiones Diarias
19 de JULIO
FALSO ORGULLO
Muchos de los que nos habíamos considerado religiosos, nos dimos repentina cuenta de lo limitada que era esta actitud. Al negarnos a colocar a Dios en primer lugar, nos habíamos privado de Su ayuda.
— DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 72
Muchas falsas concepciones operan en el falso orgullo. La necesidad de dirección para vivir una vida decente se satisface con la esperanza experimentada en la Comunidad de A.A. Aquellos que han seguido el camino por años —un día a la vez— dicen que la vida centrada en Dios tiene posibilidades ilimitadas para el desarrollo personal. Al ser esto así, los veteranos en A.A. transmiten mucha esperanza.
Doy gracias a mi Poder Superior por hacerme saber que Él obra por medio de otra gente, y le agradezco por nuestros servidores de confianza en la Comunidad quienes ayudan a los nuevos miembros a rechazar sus falsos ideales y adoptar aquellos que los guían hacia una vida de compasión y de confianza. Los veteranos de A.A. animan a los recién llegados a “despertarse” — para que puedan “llegar a creer”. Le pido a mi Poder Superior que me ayude a vencer mi falta de creencia.
Del libro Reflexiones diarias
Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.
19 de JULIO
FALSO ORGULLO
Muchos de los que nos habíamos considerado religiosos, nos dimos repentina cuenta de lo limitada que era esta actitud. Al negarnos a colocar a Dios en primer lugar, nos habíamos privado de Su ayuda.
— DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 72
Muchas falsas concepciones operan en el falso orgullo. La necesidad de dirección para vivir una vida decente se satisface con la esperanza experimentada en la Comunidad de A.A. Aquellos que han seguido el camino por años —un día a la vez— dicen que la vida centrada en Dios tiene posibilidades ilimitadas para el desarrollo personal. Al ser esto así, los veteranos en A.A. transmiten mucha esperanza.
Doy gracias a mi Poder Superior por hacerme saber que Él obra por medio de otra gente, y le agradezco por nuestros servidores de confianza en la Comunidad quienes ayudan a los nuevos miembros a rechazar sus falsos ideales y adoptar aquellos que los guían hacia una vida de compasión y de confianza. Los veteranos de A.A. animan a los recién llegados a “despertarse” — para que puedan “llegar a creer”. Le pido a mi Poder Superior que me ayude a vencer mi falta de creencia.
Del libro Reflexiones diarias
Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.
19 de julio.
Pensamiento del Día.
La murmuración o la crítica acerca de las personas no tiene lugar en un salón de A.A. Todo hombre en A.A. es un hermano y toda mujer es una hermana, en tanto que él o ella sean miembros de A.A. No debemos murmurar acerca de las relaciones de cualquier hombre y mujer del grupo. Y si decimos de un miembro compañero: "Creo que se está tomando algunas copas a escondidas", es lo peor que podemos hacerle a esa persona. Si un hombre o mujer no está viviendo los principios de A.A. o tiene una recaída, es cosa de él o de ella el levantarse en una reunión y decirlo. Si no lo hacen, solamente se están dañando a sí mismos.
-"¿Hablo yo acerca de otros miembros a sus espaldas?"
Meditación del Día.
Para Dios, el milagro de un cambio en la vida de una persona es solamen te un acontecimiento natural. Pero es un acontecimiento natu ral operado por fuerzas espirituales. No existe milagro demasiado maravilloso en las personas para ser un suceso diario. Pero los milagros acontecen solamente a aquellos que son totalmente dirigidos y fortalecidos por Dios. Los cambios maravillosos en las naturalezas de las personas suceden muy sencillamente, y, sin embargo, no dependen de ninguna otra cosa que no sea la gracia de Dios. Pero estos milagros han sido preparados durante días y meses de una aspiración a algo mejor. Están siendo acompañados por un deseo real de vencerse a sí mismo y entregar a Dios la propia vida.
Oración del Día.
Ruego poder esperar milagros en las vidas de las personas.
Pido poder ser utilizado para ayudar a cambiar a la gente.
(Veinticuatro Horas al Día, Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved, Under Pan American Convention, con permiso de AAWS)
🌷
Pensamiento del Día.
La murmuración o la crítica acerca de las personas no tiene lugar en un salón de A.A. Todo hombre en A.A. es un hermano y toda mujer es una hermana, en tanto que él o ella sean miembros de A.A. No debemos murmurar acerca de las relaciones de cualquier hombre y mujer del grupo. Y si decimos de un miembro compañero: "Creo que se está tomando algunas copas a escondidas", es lo peor que podemos hacerle a esa persona. Si un hombre o mujer no está viviendo los principios de A.A. o tiene una recaída, es cosa de él o de ella el levantarse en una reunión y decirlo. Si no lo hacen, solamente se están dañando a sí mismos.
-"¿Hablo yo acerca de otros miembros a sus espaldas?"
Meditación del Día.
Para Dios, el milagro de un cambio en la vida de una persona es solamen te un acontecimiento natural. Pero es un acontecimiento natu ral operado por fuerzas espirituales. No existe milagro demasiado maravilloso en las personas para ser un suceso diario. Pero los milagros acontecen solamente a aquellos que son totalmente dirigidos y fortalecidos por Dios. Los cambios maravillosos en las naturalezas de las personas suceden muy sencillamente, y, sin embargo, no dependen de ninguna otra cosa que no sea la gracia de Dios. Pero estos milagros han sido preparados durante días y meses de una aspiración a algo mejor. Están siendo acompañados por un deseo real de vencerse a sí mismo y entregar a Dios la propia vida.
Oración del Día.
Ruego poder esperar milagros en las vidas de las personas.
Pido poder ser utilizado para ayudar a cambiar a la gente.
(Veinticuatro Horas al Día, Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved, Under Pan American Convention, con permiso de AAWS)
🌷
‘ASTUTO, DESCONCERTANTE Y PODEROSO’
Soy un recluso y estoy cumpliendo una condena a cadena perpetua. He pasado en la cárcel los últimos 28 años. Una noche, cuando tenía 19 años, maté a alguien estando borracho. Había comenzado a beber por la mañana y seguí bebiendo hasta el asesinato. En un arrebato de embriaguez, maté a alguien por 63 dólares.
No quería enfrentarme a la realidad de mi situación. Dejé de beber el 1 de marzo de 1997. Empecé a asistir a las reuniones todas las semanas, conseguí un padrino y comencé a trabajar en los Pasos. Hoy sigo practicando bien el programa, pero no tengo padrino porque me transfirieron a otra prisión.
Iniciamos dos reuniones aquí y son muy buenas. Una es una reunión de discusión llamada ‘Vida o Muerte’ y la otra es una de estudio del Libro Grande. Agradeceríamos mucho su ayuda. No duden en decirme si yo o mi grupo podemos prestarles algún servicio.
Cuídense y que Dios los bendiga.
— George B., Región Noreste
➖•➖•➖•➖•➖•➖•
‘HAY UNA SOLUCIÓN’
Un día como hoy tuve la mala suerte de conocer la bebida, sin imaginarme que, en un futuro no muy lejano, empezarían a haber consecuencias negativas. La sensación del alcohol era tan placentera que entre más tomaba, mejor me sentía. El alcohol cambiaba mi personalidad: me volvía rebelde, necio, ofensivo y me hacía sentir bien.
Los daños que he hecho son irreparables y no hay justificación para pedir disculpas. Conocer A.A. fue para mí un nuevo despertar, un nuevo amanecer, porque con mis hermanos de A.A. he experimentado una nueva esperanza. He descubierto que hay cosas mejores que una copa. Para mí, la copa lo era todo.
Ahora que he dejado de tomar, no pienso alejarme de esta nueva vida ni de las enseñanzas que recibo de A.A. por medio de la literatura que siempre tengo a mano. Los beneficios son muchos y no tengo palabras para agradecer lo mucho que he recibido de A.A. y sus enseñanzas.
Por el momento, no tengo pensado tomar, al menos por las siguientes 24 horas.
— Wilfredo G., Región Pacífico
➖•➖•➖•➖•➖•➖•
Me llamo José y asisto a las reuniones de un grupo aquí en la prisión. Me gustaría seguir asistiendo porque, cuando oigo hablar a los oradores, me doy cuenta, poco a poco, de que tengo los mismos problemas con el alcohol y la bebida que ellos tienen.
Un amigo me prestó un libro de A.A. y me gustó mucho. Les agradecería que me enviaran más información acerca del alcoholismo. Tengo un amigo que habla conmigo acerca de lo mucho que le ha ayudado la literatura y las reuniones de A.A., pero está a punto de salir en libertad y me gustaría seguir recibiendo el mismo tipo de ayuda que él ha recibido del grupo de A.A.
Aún no entiendo mucho de esto, pero he empezado el viaje. Gracias por escucharme y leer mi carta.
— José S., Región Sudeste
➖•➖•➖•➖•➖•➖•
Estaba en libertad vigilada y sabía que me iban a enviar de nuevo a prisión. Así que, cuando me dejaron salir de la cárcel, empecé a asistir a las reuniones de A.A. y esto dio buenos resultados.
Ahora, casi un año después de mi arresto, a pesar de tener que volver a prisión, sé que todo va a resultar bien. Tengo una condena de 10 años, pero llevo casi un año sobrio y me siento maravillosamente.
— Bobby R., Región Sudeste
➖•➖•➖•➖•➖•➖•
Acabo de completar el primer año de una condena de once años. Tuve mi primer contacto con la Comunidad de A.A. en 1985. Los 20 años siguientes hice lo que yo quería con el programa de A.A. Seguía mis propias normas, preguntándome siempre por qué el programa no funcionaba para mí.
El año pasado sucedió un milagro: dejé entrar a Dios en mi vida. Desde entonces, el programa y los Pasos han cobrado un significado totalmente diferente. Ha sido una experiencia maravillosa.
La prisión en donde me encuentro no ofrece, ahora mismo, ningún tipo de reuniones o grupos de apoyo. Algunos de nosotros hacemos lo que podemos para efectuar nuestras reuniones en el patio de recreo cuando podemos. Cada día sobrio ha sido una bendición.
— Eric S., Región Sureste
➖•➖•➖•➖•➖•➖•
Soy un recluso y estoy cumpliendo una condena a cadena perpetua. He pasado en la cárcel los últimos 28 años. Una noche, cuando tenía 19 años, maté a alguien estando borracho. Había comenzado a beber por la mañana y seguí bebiendo hasta el asesinato. En un arrebato de embriaguez, maté a alguien por 63 dólares.
No quería enfrentarme a la realidad de mi situación. Dejé de beber el 1 de marzo de 1997. Empecé a asistir a las reuniones todas las semanas, conseguí un padrino y comencé a trabajar en los Pasos. Hoy sigo practicando bien el programa, pero no tengo padrino porque me transfirieron a otra prisión.
Iniciamos dos reuniones aquí y son muy buenas. Una es una reunión de discusión llamada ‘Vida o Muerte’ y la otra es una de estudio del Libro Grande. Agradeceríamos mucho su ayuda. No duden en decirme si yo o mi grupo podemos prestarles algún servicio.
Cuídense y que Dios los bendiga.
— George B., Región Noreste
➖•➖•➖•➖•➖•➖•
‘HAY UNA SOLUCIÓN’
Un día como hoy tuve la mala suerte de conocer la bebida, sin imaginarme que, en un futuro no muy lejano, empezarían a haber consecuencias negativas. La sensación del alcohol era tan placentera que entre más tomaba, mejor me sentía. El alcohol cambiaba mi personalidad: me volvía rebelde, necio, ofensivo y me hacía sentir bien.
Los daños que he hecho son irreparables y no hay justificación para pedir disculpas. Conocer A.A. fue para mí un nuevo despertar, un nuevo amanecer, porque con mis hermanos de A.A. he experimentado una nueva esperanza. He descubierto que hay cosas mejores que una copa. Para mí, la copa lo era todo.
Ahora que he dejado de tomar, no pienso alejarme de esta nueva vida ni de las enseñanzas que recibo de A.A. por medio de la literatura que siempre tengo a mano. Los beneficios son muchos y no tengo palabras para agradecer lo mucho que he recibido de A.A. y sus enseñanzas.
Por el momento, no tengo pensado tomar, al menos por las siguientes 24 horas.
— Wilfredo G., Región Pacífico
➖•➖•➖•➖•➖•➖•
Me llamo José y asisto a las reuniones de un grupo aquí en la prisión. Me gustaría seguir asistiendo porque, cuando oigo hablar a los oradores, me doy cuenta, poco a poco, de que tengo los mismos problemas con el alcohol y la bebida que ellos tienen.
Un amigo me prestó un libro de A.A. y me gustó mucho. Les agradecería que me enviaran más información acerca del alcoholismo. Tengo un amigo que habla conmigo acerca de lo mucho que le ha ayudado la literatura y las reuniones de A.A., pero está a punto de salir en libertad y me gustaría seguir recibiendo el mismo tipo de ayuda que él ha recibido del grupo de A.A.
Aún no entiendo mucho de esto, pero he empezado el viaje. Gracias por escucharme y leer mi carta.
— José S., Región Sudeste
➖•➖•➖•➖•➖•➖•
Estaba en libertad vigilada y sabía que me iban a enviar de nuevo a prisión. Así que, cuando me dejaron salir de la cárcel, empecé a asistir a las reuniones de A.A. y esto dio buenos resultados.
Ahora, casi un año después de mi arresto, a pesar de tener que volver a prisión, sé que todo va a resultar bien. Tengo una condena de 10 años, pero llevo casi un año sobrio y me siento maravillosamente.
— Bobby R., Región Sudeste
➖•➖•➖•➖•➖•➖•
Acabo de completar el primer año de una condena de once años. Tuve mi primer contacto con la Comunidad de A.A. en 1985. Los 20 años siguientes hice lo que yo quería con el programa de A.A. Seguía mis propias normas, preguntándome siempre por qué el programa no funcionaba para mí.
El año pasado sucedió un milagro: dejé entrar a Dios en mi vida. Desde entonces, el programa y los Pasos han cobrado un significado totalmente diferente. Ha sido una experiencia maravillosa.
La prisión en donde me encuentro no ofrece, ahora mismo, ningún tipo de reuniones o grupos de apoyo. Algunos de nosotros hacemos lo que podemos para efectuar nuestras reuniones en el patio de recreo cuando podemos. Cada día sobrio ha sido una bendición.
— Eric S., Región Sureste
➖•➖•➖•➖•➖•➖•
Soy un alcohólico de 25 años del sur de Louisiana. Estoy encarcelado y les escribo para decir lo agradecido que me siento por A.A. He pasado varios años entrando y saliendo del programa y sé que, cuando lo sigo, me van bien las cosas. Cuando dejo de practicarlo, acabo en la cárcel.
El Día del Padre de 2007 empecé a beber. Tuve una laguna mental, cometí varios crímenes y me desperté en la cárcel acusado de dos robos. Estoy cumpliendo una condena de tres años y asisto a las reuniones de A.A. siempre que puedo.
Estoy tratando de poner en claro mis ideas mientras estoy aquí, para ser una persona mejor cuando salga.
— Michael M., Región Sudeste
➖•➖•➖•➖•➖•➖•
Mi entrada en el programa de Alcohólicos Anónimos fue totalmente voluntaria. No fue porque un juez me ordenara asistir, sino porque mi bella nieta de doce años me dijo que no era bienvenido en su casa hasta que recibiera la ayuda que necesitaba tan desesperadamente.
Fue una niña maravillosa y cariñosa quien convenció a este borracho de que, aunque él era mejor que la persona en que se había convertido, aún era alguien que ella no podía tolerar.
Escribo para dar las gracias a A.A. Aunque estoy aquí en la cárcel, estoy sobrio.
— Patrick C., Región Este Central
➖•➖•➖•➖•➖•➖•
Si tienes interés en intercambiar correspondencia con un miembro de A.A. de afuera, escribe a:
Correctional Facilities Desk, G.S.O., Box 459, Grand Central Station, New York, NY 10163.
CONTACTOS ANTES DE LA PUESTA EN LIBERTAD
Si escribes a la OSG con una antelación de tres a seis meses a la fecha de tu puesta en libertad, podríamos intentar hacer arreglos para que tengas a alguien a quien escribir justo antes de salir. De esa manera, tendrías la posibilidad de ponerte en contacto con un miembro de A.A. residente en el pueblo en que vas a vivir, que te podría ayudar a hacer la transición de A.A. “adentro” a A.A. de “afuera”.
Esperamos tener noticias tuyas.
Reimpreso de COMPARTIENDO DESDE DETRÁS DE LOS MUROS. Oficina de Servicios Generales de A.A., Box 459, Grand Central Station, New York, NY 10163. — Primavera 2008, con permiso de A.A. World Services, Inc.
#AlcohólicosAnónimos #AA
El Día del Padre de 2007 empecé a beber. Tuve una laguna mental, cometí varios crímenes y me desperté en la cárcel acusado de dos robos. Estoy cumpliendo una condena de tres años y asisto a las reuniones de A.A. siempre que puedo.
Estoy tratando de poner en claro mis ideas mientras estoy aquí, para ser una persona mejor cuando salga.
— Michael M., Región Sudeste
➖•➖•➖•➖•➖•➖•
Mi entrada en el programa de Alcohólicos Anónimos fue totalmente voluntaria. No fue porque un juez me ordenara asistir, sino porque mi bella nieta de doce años me dijo que no era bienvenido en su casa hasta que recibiera la ayuda que necesitaba tan desesperadamente.
Fue una niña maravillosa y cariñosa quien convenció a este borracho de que, aunque él era mejor que la persona en que se había convertido, aún era alguien que ella no podía tolerar.
Escribo para dar las gracias a A.A. Aunque estoy aquí en la cárcel, estoy sobrio.
— Patrick C., Región Este Central
➖•➖•➖•➖•➖•➖•
SERVICIO DE CORRESPONDENCIA DE CORRECCIONALES (SCC)Si tienes interés en intercambiar correspondencia con un miembro de A.A. de afuera, escribe a:
Correctional Facilities Desk, G.S.O., Box 459, Grand Central Station, New York, NY 10163.
CONTACTOS ANTES DE LA PUESTA EN LIBERTAD
Si escribes a la OSG con una antelación de tres a seis meses a la fecha de tu puesta en libertad, podríamos intentar hacer arreglos para que tengas a alguien a quien escribir justo antes de salir. De esa manera, tendrías la posibilidad de ponerte en contacto con un miembro de A.A. residente en el pueblo en que vas a vivir, que te podría ayudar a hacer la transición de A.A. “adentro” a A.A. de “afuera”.
Esperamos tener noticias tuyas.
Reimpreso de COMPARTIENDO DESDE DETRÁS DE LOS MUROS. Oficina de Servicios Generales de A.A., Box 459, Grand Central Station, New York, NY 10163. — Primavera 2008, con permiso de A.A. World Services, Inc.
#AlcohólicosAnónimos #AA
Cita Diaria con La Viña Julio 19
“Mi ego, alterado”. Rochester, Nueva York, octubre de 1979. De Step By Step
“Es muy difícil guiar un auto estacionado para que avance, sin importar en qué dirección queramos ir … Lo que quiero decir es que, para que me pudiesen guiar, primero tuve que emprender un camino”. “Mi ego, alterado”. Rochester, Nueva York, octubre de 1979. De Step By Step
Cita Diaria de Grapevine 19 de julio
West Springfield, Mass., abril de 1990, “Contacto Consciente”, Spiritual Awakenings
“El Dios que conozco hoy... es una presencia en la que me encuentro a mí mismo, tal como soy.” West Springfield, Mass., abril de 1990, “Contacto Consciente”, Spiritual Awakenings
Reuniones de Negocios: Donde se Produce la Conciencia de Grupo
La unidad del grupo no es un destino, sino un viaje que ocurre constantemente, y en ningún lugar se manifiesta con más claridad que en las reuniones de negocios, a menudo llamadas reuniones de conciencia de grupo. "Si en nuestro grupo las llamáramos reuniones de negocios", bromeó recientemente un miembro de A.A. de la Costa Este, "no vendría nadie".
Debido a que cada grupo es autónomo, los formatos varían. Pero la experiencia colectiva de A.A. demuestra que las reuniones de negocios, que suelen celebrarse mensual o trimestralmente, ofrecen un entorno óptimo en el que se pueden plantear y conciliar tanto grandes como pequeños asuntos—desde cómo ayudar a un alcohólico recién llegado hasta a quién le toca preparar el café—y llegar a un consenso grupal. Algunos grupos celebran reuniones de conciencia de grupo o de inventario especialmente programadas, en particular cuando se enfrentan a un tema espinoso sobre el que existen opiniones encontradas.
El objetivo es alcanzar una conciencia de grupo informada—un término que implica que se ha estudiado cualquier información vital y se han escuchado todas las opiniones antes de que el grupo vote sobre un asunto. Aunque no siempre se comprende del todo, la conciencia de grupo expresada en la Segunda Tradición es un principio básico y poderoso que permite a personas de diversos orígenes y temperamentos elevarse por encima de las ambiciones personales y unirse en un propósito común: mantenerse sobrios y ayudar al alcohólico que aún sufre. En palabras de nuestra Declaración de Unidad: "Esto debemos al futuro de A.A.: anteponer nuestro bienestar común; mantener nuestra hermandad unida. Porque de la unidad de A.A. dependen nuestras vidas y las vidas de los que vendrán".
El folleto "El Grupo de A.A."—utilizado por grupos en todo Estados Unidos y Canadá como guía sobre cómo iniciar un grupo y ayudar a su funcionamiento—señala que "en asuntos delicados, el grupo trabaja lentamente, desaconsejando mociones formales hasta que surja un sentido claro de su opinión colectiva. Anteponiendo los principios a las personalidades [en el espíritu de la Duodécima Tradición], la membresía desconfía de las opiniones dominantes; su voz se escucha cuando un grupo bien informado llega a una decisión. El resultado se basa en algo más que un conteo de 'síes' o 'noes'—precisamente porque es la expresión espiritual de la conciencia de grupo". (pág. 35)
Las reuniones de negocios suelen programarse antes o después de la reunión regular del grupo, y se les da a los miembros un aviso razonable. Durante este tiempo, se pueden hacer anuncios en las reuniones regulares de A.A.; si el grupo tiene un tablón de anuncios, colocar un aviso sobre la reunión de negocios puede ser de ayuda.
También hay ocasiones en que un grupo considera necesario convocar una conciencia de grupo improvisada, ya sea antes o durante una reunión de A.A. Las decisiones de abrir una reunión cerrada o pedir a una persona disruptiva que se retire son ejemplos de situaciones que pueden desencadenar la convocatoria de una conciencia de grupo inmediata. Numerosos grupos han desarrollado pautas para lidiar con algunas de las situaciones más comunes que pueden surgir.
Las reuniones de negocios tienden a ser informales, pero la costumbre varía de un grupo a otro. Algunos han intentado observar el Reglamento de Robert, solo para descubrir que muchos miembros no están familiarizados con los procedimientos parlamentarios y se sienten demasiado intimidados para hablar. Para asegurar que todos los presentes tengan la oportunidad de compartir sus puntos de vista, algunos grupos permiten que cada miembro hable solo dos veces por cada tema—y por un tiempo limitado.
A veces, una decisión tomada mediante el procedimiento de conciencia de grupo más ideal falla en su objetivo. Los visionarios de A.A.
La unidad del grupo no es un destino, sino un viaje que ocurre constantemente, y en ningún lugar se manifiesta con más claridad que en las reuniones de negocios, a menudo llamadas reuniones de conciencia de grupo. "Si en nuestro grupo las llamáramos reuniones de negocios", bromeó recientemente un miembro de A.A. de la Costa Este, "no vendría nadie".
Debido a que cada grupo es autónomo, los formatos varían. Pero la experiencia colectiva de A.A. demuestra que las reuniones de negocios, que suelen celebrarse mensual o trimestralmente, ofrecen un entorno óptimo en el que se pueden plantear y conciliar tanto grandes como pequeños asuntos—desde cómo ayudar a un alcohólico recién llegado hasta a quién le toca preparar el café—y llegar a un consenso grupal. Algunos grupos celebran reuniones de conciencia de grupo o de inventario especialmente programadas, en particular cuando se enfrentan a un tema espinoso sobre el que existen opiniones encontradas.
El objetivo es alcanzar una conciencia de grupo informada—un término que implica que se ha estudiado cualquier información vital y se han escuchado todas las opiniones antes de que el grupo vote sobre un asunto. Aunque no siempre se comprende del todo, la conciencia de grupo expresada en la Segunda Tradición es un principio básico y poderoso que permite a personas de diversos orígenes y temperamentos elevarse por encima de las ambiciones personales y unirse en un propósito común: mantenerse sobrios y ayudar al alcohólico que aún sufre. En palabras de nuestra Declaración de Unidad: "Esto debemos al futuro de A.A.: anteponer nuestro bienestar común; mantener nuestra hermandad unida. Porque de la unidad de A.A. dependen nuestras vidas y las vidas de los que vendrán".
El folleto "El Grupo de A.A."—utilizado por grupos en todo Estados Unidos y Canadá como guía sobre cómo iniciar un grupo y ayudar a su funcionamiento—señala que "en asuntos delicados, el grupo trabaja lentamente, desaconsejando mociones formales hasta que surja un sentido claro de su opinión colectiva. Anteponiendo los principios a las personalidades [en el espíritu de la Duodécima Tradición], la membresía desconfía de las opiniones dominantes; su voz se escucha cuando un grupo bien informado llega a una decisión. El resultado se basa en algo más que un conteo de 'síes' o 'noes'—precisamente porque es la expresión espiritual de la conciencia de grupo". (pág. 35)
Las reuniones de negocios suelen programarse antes o después de la reunión regular del grupo, y se les da a los miembros un aviso razonable. Durante este tiempo, se pueden hacer anuncios en las reuniones regulares de A.A.; si el grupo tiene un tablón de anuncios, colocar un aviso sobre la reunión de negocios puede ser de ayuda.
También hay ocasiones en que un grupo considera necesario convocar una conciencia de grupo improvisada, ya sea antes o durante una reunión de A.A. Las decisiones de abrir una reunión cerrada o pedir a una persona disruptiva que se retire son ejemplos de situaciones que pueden desencadenar la convocatoria de una conciencia de grupo inmediata. Numerosos grupos han desarrollado pautas para lidiar con algunas de las situaciones más comunes que pueden surgir.
Las reuniones de negocios tienden a ser informales, pero la costumbre varía de un grupo a otro. Algunos han intentado observar el Reglamento de Robert, solo para descubrir que muchos miembros no están familiarizados con los procedimientos parlamentarios y se sienten demasiado intimidados para hablar. Para asegurar que todos los presentes tengan la oportunidad de compartir sus puntos de vista, algunos grupos permiten que cada miembro hable solo dos veces por cada tema—y por un tiempo limitado.
A veces, una decisión tomada mediante el procedimiento de conciencia de grupo más ideal falla en su objetivo. Los visionarios de A.A.
que nos precedieron anticiparon esto; escribieron de manera tranquilizadora en la Garantía Cuarta que "cuando una decisión tomada en unanimidad sustancial llega a salir mal, no puede haber recriminaciones acaloradas. Todos podrán decir: 'Bueno, tuvimos un debate cuidadoso, tomamos la decisión, y resultó ser mala. ¡Mejor suerte para la próxima!'" (Manual de Servicios de A.A./Doce Conceptos para el Servicio Mundial, pág. 69)
Reimpreso de Box 4-5-9 (Edición Box459 Abril/Mayo 2005) con permiso de A.A. World Services, Inc.
Reimpreso de Box 4-5-9 (Edición Box459 Abril/Mayo 2005) con permiso de A.A. World Services, Inc.
Reflexiones Diarias
20 de JULIO
LIBERADOS DE DEFECTOS
Pero ahora las palabras “Por mí mismo nada soy, el Padre hace las obras” empezaban a cobrar un significado muy prometedor.
— DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 72
Cuando pongo el Séptimo Paso en acción debo recordar exactamente lo que dice. No dice “Humildemente le pedimos que nos ayudara o que nos diera la fortaleza o el valor para libramos de nuestros defectos”. El Paso dice simplemente que Dios me librará de mis defectos. El único trabajo que tengo que hacer es “pedir humildemente”, lo cual, para mí, significa pedir con el conocimiento de que yo por mí mismo soy nada, el Padre dentro de mí “hace las obras”.
Del libro Reflexiones diarias
Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.
20 de JULIO
LIBERADOS DE DEFECTOS
Pero ahora las palabras “Por mí mismo nada soy, el Padre hace las obras” empezaban a cobrar un significado muy prometedor.
— DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 72
Cuando pongo el Séptimo Paso en acción debo recordar exactamente lo que dice. No dice “Humildemente le pedimos que nos ayudara o que nos diera la fortaleza o el valor para libramos de nuestros defectos”. El Paso dice simplemente que Dios me librará de mis defectos. El único trabajo que tengo que hacer es “pedir humildemente”, lo cual, para mí, significa pedir con el conocimiento de que yo por mí mismo soy nada, el Padre dentro de mí “hace las obras”.
Del libro Reflexiones diarias
Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.
20 de julio.
Pensamiento del Día.
Tenemos que ser leales al grupo y a cada miembro de él. Jamás tenemos que acusar a un miembro a sus espaldas, ni tampoco en su cara. Es asunto de él el decirnos si algo marcha mal. Aún más, tenemos que tratar de no pensar mal acerca de ningún miembro, porque si lo hacemos, estamos dañando consciente o inconscientemente a esa persona. Tenemos que ser leales entre nosotros para que A.A. opere con éxito en nosotros. Mientras nos encontremos en esta lancha salvavidas, tratando de salvarnos nosotros y entre nosotros del alcoholismo, tenemos que ayudarnos verdadera y sinceramente los unos a los otros.
-"¿Soy yo un miembro leal de mi grupo?"
Meditación del Día.
Hay que seguir la orientación de Dios lo mejor que se pueda, y dejarle a Ellos resultados. Hay que hacer esto obediente y fielmente, sin preguntar si al dejar la realización de la orientación en manos de Dios los resultados serán buenos. Hay que creer que la orientación que Dios presta ha, sido ya practicada por Dios para producir los resultados requeridos de acuerdo con cada caso y circunstancia. Por eso, hay que seguir la orientación de Dios de acuerdo con la propia conciencia. Dios sabe sobre la vida individual y el carácter de cada quien, así como sobre las capacidades y debilidades de todos.
Oración del Día.
Ruego poder vivir de acuerdo con los dictados de mi conciencia.
Pido poder dejar a Dios los resultados.
(Veinticuatro Horas al Día, Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved, Under Pan American Convention, con permiso de AAWS)
🌷
Pensamiento del Día.
Tenemos que ser leales al grupo y a cada miembro de él. Jamás tenemos que acusar a un miembro a sus espaldas, ni tampoco en su cara. Es asunto de él el decirnos si algo marcha mal. Aún más, tenemos que tratar de no pensar mal acerca de ningún miembro, porque si lo hacemos, estamos dañando consciente o inconscientemente a esa persona. Tenemos que ser leales entre nosotros para que A.A. opere con éxito en nosotros. Mientras nos encontremos en esta lancha salvavidas, tratando de salvarnos nosotros y entre nosotros del alcoholismo, tenemos que ayudarnos verdadera y sinceramente los unos a los otros.
-"¿Soy yo un miembro leal de mi grupo?"
Meditación del Día.
Hay que seguir la orientación de Dios lo mejor que se pueda, y dejarle a Ellos resultados. Hay que hacer esto obediente y fielmente, sin preguntar si al dejar la realización de la orientación en manos de Dios los resultados serán buenos. Hay que creer que la orientación que Dios presta ha, sido ya practicada por Dios para producir los resultados requeridos de acuerdo con cada caso y circunstancia. Por eso, hay que seguir la orientación de Dios de acuerdo con la propia conciencia. Dios sabe sobre la vida individual y el carácter de cada quien, así como sobre las capacidades y debilidades de todos.
Oración del Día.
Ruego poder vivir de acuerdo con los dictados de mi conciencia.
Pido poder dejar a Dios los resultados.
(Veinticuatro Horas al Día, Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved, Under Pan American Convention, con permiso de AAWS)
🌷