Alcohólicos Anónimos Hispano
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Alcohólicos Anónimos ®
Somos una agrupación mundial de alcohólicos recuperados que se ayudan a mantener su sobriedad y comparten libremente.
No aceptamos contribuciones ajenas, no contamos con casas de reposo o albergues. No somos profesionales.
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Cita diaria de Grapevine, 10 de julio

«Ahora nos damos plenamente cuenta de que el anonimato personal al 100 % ante el público es tan vital para la vida de AA como lo es la sobriedad al 100 % para la vida de todos y cada uno de sus miembros».

Bill W., cofundador de AA, enero de 1955, «Por qué Alcohólicos Anónimos es anónimo», El lenguaje del corazón
Instituciones Correccionales

Voces de adentro (y afuera) de los muros de las prisiones

Actualmente, un total de 2.566 grupos de A.A., con unos 67.000 miembros, celebran reuniones en cárceles, prisiones, centros de detención juvenil y otras instituciones correccionales.
Algunos llevan el mensaje en silencio, uno a uno; otros, con la ayuda de los oficiales de la prisión y de los A.A. de afuera, escriben, imprimen y distribuyen sus propios boletines.

Gracias al trabajo de los comités locales de Instituciones de Tratamiento de EE.UU. y Canadá, cada vez más personas privadas de libertad participan en programas de contacto previos a la puesta en libertad.
Estos programas facilitan la transición desde las reuniones de A.A. dentro de los muros hasta las reuniones regulares en el exterior.

Pero eso no es todo.
Muchos presos están empezando una nueva vida a través del Servicio de Correspondencia de Correccionales (SCC) de la Oficina de Servicios Generales (OSG).
Para los miembros de afuera, esta es una de las formas más positivas de llevar el mensaje de manera personal a los reclusos, siempre con el acuerdo mutuo de respetar el anonimato.

En la oficina de IC de la OSG se reciben varios centenares de cartas al mes de miembros de adentro que solicitan mantener correspondencia con miembros de afuera.
Estos últimos, a su vez, expresan con entusiasmo cuánto les ha ayudado en su propia recuperación participar en el SCC, especialmente aquellos que se identifican más intensamente con los presos porque han pasado por la misma situación.

Las estadísticas muestran que el 80 % de los presos pueden clasificarse como bebedores problema o alcohólicos.
Pero gracias a los esfuerzos de muchos miembros de A.A., ese enorme vacío que antes existía entre los A.A. de adentro y los de afuera está desapareciendo poco a poco.

Como expresó el Comité de IC de los custodios en 1990:
“Hay ‘una simpatía sanadora y refrescante’ cuando un alcohólico tiende la mano a otro… no hay nada que lo sustituya.”

Y la misión constante del comité —encontrar y utilizar métodos más eficaces para llevar el mensaje de A.A. a las instituciones correccionales— se está llevando a cabo.
Muchos presos alcohólicos están reaccionando con entusiasmo al mensaje de A.A.
En lugar de seguir siendo un problema, se están convirtiendo en parte de la solución.

En el número de primavera del boletín trimestral Insiders’ New Hope Group, preparado por miembros de A.A. de una prisión de Ohio, Carl H. escribe:

“La mayoría de los miembros de nuestra Comunidad asiste regularmente a las reuniones, y eso es un buen comienzo. Lo que la mayoría no se da cuenta es que las reuniones no son sino los cimientos de nuestra recuperación. El programa de A.A. está basado en los Doce Pasos.… No puedes hablar sinceramente de la humildad del Cuarto Paso hasta que no lo hayas experimentado por ti mismo. No puedes hablar de los beneficios de la derrota y la aceptación si no has dado los Pasos Uno, Dos y Tres.”

Carl continúa:
“No dejemos pasar un año más sin intentar sinceramente seguir el programa de A.A. Hace falta ser un hombre de verdad para pedir ayuda a alguien de nuestra Comunidad.”

Y añade:
“La principal desventaja es el entorno físico. Nos resistimos a dar un Cuarto o Quinto Paso por temor a que alguien se lo cuente a todo el mundo. La adicción te dice: ‘No confíes en nadie. Guárdalo en privado’, o ‘lo haré cuando me pongan en libertad’. Ya hace demasiado tiempo que decimos esa mentira. Tenemos que convertir la peor experiencia de nuestras vidas en nuestro más positivo recurso. El movimiento se demuestra andando.”

En el mismo número, Rick S. señala:
“La encarcelación nos ha ofrecido gran cantidad de tiempo para pensar. A veces puede ser paralizante por la monotonía y lo aburrido de la rutina repetida de todos los días. Si sucumbimos a lo monótono y a la depresión, mientras esperamos las nuevas oportunidades de nuestra futura libertad, es fácil sumirnos en una indiferencia general. Para evitarlo, hay que salir de nosotros mismos y trabajar en los Pasos.
Asistir a las reuniones, ofrecerse para dar servicio y participar activamente con un padrino, todo esto puede contribuir a negar el efecto paralizador que la prisión puede tener. Es necesario tomar una decisión consciente de ser positivo y activo en la recuperación en A.A.”

También tenemos palabras alentadoras del ex recluso Bobby C.:

“Tras años de encarcelación y camaradería en A.A., tengo una idea que compartir. Es esta: una vez que llegas a creer en un poder superior a ti mismo, puedes empezar a creer en ti mismo… A medida que seguimos andando por nuestro camino de recuperación, tenemos que tener presente que la vida siempre nos presentará decepciones. Pero en medio de estas situaciones, nuestra fe se hace más fuerte, y nuestras acciones más estables. No debemos ignorar los obstáculos, las pruebas, los errores, sino superarlos. Ten presente: cada camino que escojamos presentará algunas dificultades; pero si la vida fuera fácil, no habría dificultades que nos ayudaran a desarrollarnos, ni un arcoíris después de la tormenta.

A.A. es mi arcoíris después de décadas de tempestades.
El único requisito es el deseo de dejar de beber. Con eso podemos empezar a vivir.”

Muchos miembros de A.A., adentro y afuera, participan en una reunión por escrito —Compartiendo desde detrás de los muros—, un boletín trimestral publicado por la OSG.
En un número reciente, Marcell V., de la Región Sudeste, dice:

“Ésta es la tercera vez que me encuentro en esta misma prisión. Tengo casi 40 años, y estoy cansada. Mi primer intento de mantenerme sobria duró ocho meses; luego recaí. Pero dentro de mí hay una niña pequeña que quiere vivir más que morir. Quiero y tengo que convertir mi recaída en algo positivo y así fortalecer mi recuperación.”

Y Dennis L., antiguo preso de la Región Pacífico, afirma:
“Si no fuera por el Libro Grande que me estaba esperando en la prisión, no creo que hubiera logrado salir de allí la última vez. Se plantó la semilla. Hoy puedo volver a la prisión para llevar el mensaje de esperanza de A.A. a otro alcohólico que aún sufre.”

Ron T., miembro de afuera de la Región Este Central, comenta:
“Escribo a Michael P. desde el año 2000. Aunque nunca lo he conocido, lo considero un íntimo amigo mío. Mantener correspondencia con él ha sido una maravillosa experiencia para mí. Yo soy solo una voz, pero nunca pierdo la ocasión de hablar del Servicio de Correspondencia de Correccionales. Mi participación en este trabajo ha dado un nuevo significado a mi vida.”

Reimpreso de Box 4-5-9 (Edición Box 459, agosto - septiembre 2003) con permiso de A.A. World Services, Inc.
Reflexiones Diarias

11 de Julio

UN MOMENTO CRUCIAL

Llegamos a un punto decisivo en nuestras vidas cuando nos pusimos a conseguir la humildad como algo que realmente queríamos, y no como algo que debíamos tener.

— Doce Pasos y Doce Tradiciones, p. 72-73


La manera de vivir de A.A. se convierte en vida de alegría o regreso a la obscuridad y a la desesperación del alcoholismo.

La alegría me llega cuando mi actitud concerniente a Dios y a la humildad se torna en actitud de deseo y no de carga.

La obscuridad de mi vida se convierte en luz resplandeciente cuando llego a darme cuenta de que ser honesto y sincero al hacer mi inventario, tiene como resultado una vida llena de serenidad, libertad y alegría.

Se profundiza la confianza en mi Poder Superior y un baño de gratitud cae sobre todo mi ser.

Estoy convencido de que ser humilde es ser sincero y honesto respecto a mí mismo y a Dios.

Entonces la humildad es algo que “realmente deseo”, y no “algo que debo tener”.


Del libro Reflexiones diarias Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.
11 de julio

Pensamiento del Día.

En Alcohólicos Anónimos no tratamos de marcar la senda para el alma humana, ni tratamos de dar testimonio escrito de las obras de la fe. Decimos al recién llegado que hemos renovado nuestra fe en un Poder Superior. Al decírselo, nuestra fe se renueva aún más. Creemos que la fe siempre está al alcance de la mano, esperando a aquellos que quieran escuchar el latido del espíritu. Creemos que existe una fuerza para el bien en el universo, y que si nos unimos a esa fuerza, somos llevados hacia adelante a una nueva vida.
-"¿Estoy yo en esta corriente de bondad?"


Meditación del Día.

Dios nos protegerá contra la fuerzas del mal, si confiamos en El. Mediante el poder de Dios, que fortalece, se puede hacer frente a todo. Una vez que Dios ha puesto en cada uno su marca y sello de propiedad, toda su fuerza habrá de servir y proteger. Hay que recordar que se es hijo del Padre. Hay que darse cuenta de que la ayuda del Padre está siempre a disposición de todos sus hijos, para que puedan hacer frente a todo. La voluntad de Dios hace todo lo necesario para el bienestar espiritual, si se desea que él guíe el camino.


Oración del Día.

Ruego porque pueda confiar en Dios a través de este día.
Pido poderme sentir profundamente seguro, sin importar lo que me suceda.


(Veinticuatro Horas al Día, Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved, Under Pan American Convention, con permiso de AAWS)

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Experiencia Diaria

El servicio me ha ayudado

11 de julio de 2026

Cuando llegué a mi grupo por primera vez, me sentía perdida.
Después de haber vivido un infierno en mi matrimonio, en el cual recibí violencia física y sexual, solo quería morirme.

Además, estaba perdida en el diazepam, las pastillas para la ansiedad y el alcohol. Pero alguien me habló de un grupo de Alcohólicos Anónimos.

Sentí que en el grupo nadie entendería mi problema, pues tenía descuidado a mi hijo y había perdido mi matrimonio. Sin embargo, regresé y empecé a sesionar como una integrante más.

Hoy puedo decirles que dejé atrás la codependencia que tenía hacia mi exesposo. Para liberarme, me apoyé en mis servicios: he sido coordinadora, cafetera, secretaria y actualmente RSG. Este último ha sido el servicio que más me ha ayudado.

Alcohólicos Anónimos funciona, siempre y cuando le creas a tu Poder Superior y dejes que Él gobierne tu vida.

Cindy P.
Área 49 - Yucatán Uno

Plenitud AA es una publicación de Central Mexicana de Servicios Generales de Alcohólicos Anónimos, A.C.

#plenitud #experienciasdiarias #AlcohólicosAnónimos
Cita Diaria con La Viña Julio 11

“Cuando la vida es fácil, suelo pensar que es la voluntad de Dios y me siento bastante espiritual. Pero, cuando estoy turbado emocionalmente, doy por sentado que la vida es terrible y que Dios está ocupado con otras cosas”.

“Los ganadores y los llorones”. Port Townsend, Washington, Octubre de 1994. De Emotional Sobriety
Cita diaria de Grapevine 11 de julio

«No beber me abre un sinfín de posibilidades... ¿Quién sabe? Este podría ser el mejor día de mi vida».

Nueva York, N.Y., enero de 2006, «Cambio de actitud», Beginner’s Book
CCP

Hablando al público — en persona y por las ondas

Un almuerzo de información pública sin ningún público no tenía ningún sentido para Cec C., que logró su sobriedad en Prince Albert, Saskatchewan, en 1952. Cec, que sirvió como custodio desde 1976 hasta 1980, empezó muy pronto a participar activamente en Alcohólicos Anónimos. A lo largo de los años ha hablado regularmente en eventos de A.A., entre ellos numerosos almuerzos de I.P. Pero muy a menudo se encontraba en un salón hablando a gente que había visto en la reunión de A.A. de la noche anterior. “¿Para qué sirve un almuerzo de información pública de A.A. sin tener presente al público?”, se preguntó a sí mismo. “Si había participación del público era porque un compañero había venido acompañado por su suegra. Era una auténtica risa.”

Situado unas trescientas millas al norte de la frontera con los EE. UU. en Montana, Prince Albert ha sido el sitio del Gateway Roundup desde 1953. En este evento, Cec y otros compañeros iban a organizar un almuerzo al que solamente se invitó al público.

El “Roundup”, al que son invitados oradores de todas partes de Norteamérica, es un evento importante en el pueblo de Prince Albert, y los comerciantes locales ponen carteles en las vitrinas de sus tiendas para dar la bienvenida a los participantes. El encuentro más concurrido de todos fue el de 1965 con una asistencia de más de 3.100 personas. A medida que se iban efectuando cada vez más eventos de este tipo, la asistencia al de Prince Albert iba disminuyendo, y hoy día el Gateway Roundup atrae a unas 750 personas, un número más manejable. “Es más o menos la cabida de nuestro salón de reuniones,” dice Cec. La población del pueblo ahora es de 40.000 personas, comparado con unas 25.000 en la década de los cincuenta.

El propietario de una farmacia local fue quien animó a Cec originalmente a organizar un almuerzo de información pública. “Mi farmacéutico me preguntó: ‘¿por qué el público no puede oír a los oradores que invitas a asistir al encuentro?’”

Él y otros compañeros de Prince Albert del mismo parecer se dieron cuenta de que, “si íbamos a cambiar las cosas, tendríamos que esforzarnos por hacerlo,” dice Cec.

Cec, su padrino, Elmer H. (que logró su sobriedad 10 días antes que Cec y que falleció el pasado mes de julio) y su padrino, Jack C., fueron por el pueblo “hablando con gente que trabajaba con gente” para invitarlos a participar en su almuerzo de I.P. Hablaron con contables, abogados, propietarios de negocios locales, asistentes sociales, enfermeras, ministros religiosos, sacerdotes y otros.

Dado el tamaño del pueblo, no había ninguna posibilidad de proteger el anonimato, “conocíamos a todos y todos nos conocían a nosotros,” según dice Cec. “Gozamos del mismo grado de anonimato que el servicio de correos.”

Como consecuencia de los trabajos, se celebró un almuerzo de I.P. en el que los oradores eran los únicos miembros de A.A. y Al-Anon participantes. El primer almuerzo se realizó en 1968 con una asistencia de 210 personas, más o menos el mismo número de participantes que ha asistido desde entonces.

Durante los últimos siete años, Jim Z., el coordinador del encuentro, ha sido el encargado de preparar las invitaciones. Jim lleva más de 19 años en el programa y es ahijado de Cec. “Un mes antes del encuentro, dirigimos una carta a todos los grupos de A.A. y de Al-Anon del distrito, para preguntarles si les gustaría distribuir los boletos,” dice Jim. Normalmente, los grupos regalan la mitad de los boletos y, al mismo tiempo, contribuyen con dinero al almuerzo, que es automantenido. “Yo personalmente regalo la otra mitad,” Jim dice.

Los organizadores desean atraer una amplia variedad del público, y exigen a quienes aceptan los boletos que se comprometan a asistir. “Todos los boletos son importantes. Nuestros invitados se comprometen firmemente a asistir,” dice Jim. “Además, tratamos de procurar que haya una muestra representativa de la comunidad.”
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Entre los que participan en el almuerzo, figuran unos 16 estudiantes de escuela secundaria, dos de cada escuela del área, que van acompañados por sus consejeros académicos. Y también suelen asistir unos diez estudiantes de enfermería.

Un aspecto distintivo de los Encuentros ha sido su historia de emisión por las ondas. Desde 1975, el jueves antes de empezar el Encuentro, la emisora local de televisión ha puesto un programa titulado “Pregúntale al alcohólico” después de las noticias de las 11:30 p. m.

En el programa aparecían cuatro oradores del almuerzo de I.P.—en imagen pero sin apartarse de la sombra para proteger su anonimato— tres de A.A. y uno de Al-Anon. El programa siempre suscitaba gran interés, así como una serie ininterrumpida de llamadas telefónicas, según Cec. No obstante, al acercarse el fin del programa, era obvio que algunos de los que llamaban se habían tomado unos cuantos tragos, él dice. Por eso a veces se oían algunas preguntas poco coherentes, pero la acción seguía siempre animada, y servía como prueba de que el programa alcanzaba al público objetivo.

“Fue un programa excelente,” dice Cec. “Solía durar unas tres horas.” Sin embargo, más tarde, se dio cuenta de que por ser un programa que se emitía tan tarde, los oradores, que tal vez hubieran tenido que viajar largas distancias y levantarse temprano al día siguiente, podían verse privados de sueño.

No obstante, unos cuantos años más tarde, el almuerzo volvió a la radio. Entre los asistentes que se presentan cada año está Neil Headrick, no alcohólico, que es locutor de un programa en 900CKBI Radio, una emisora local de música “country”. Él escucha a los oradores y toma apuntes para prepararse para el programa de la mañana siguiente, cuando el equipo técnico de la estación hace los arreglos para que el salón se transforme en escena del “Breakfast Broadcast”. En la tarima con Neil están los oradores del almuerzo y la audiencia se compone de unos cien participantes en el Roundup. La presentación, que dura 90 minutos sin anuncios publicitarios, tiene el formato de un programa de entrevistas: Neil les hace las preguntas a los oradores. Más tarde se invita a diversos miembros de la audiencia a ir al escenario para participar en el programa. Hace 12 años ya que Neil viene presentando el programa.

“La primera vez que lo hice, tenía mis dudas,” dice. “Me parecía que a nadie le interesaría oír a una persona hablar de su problema con la bebida.” Las dudas desaparecieron a la mitad del primer programa. “Los oradores son muy agudos y siempre hay muchos gritos de risa de parte de la audiencia.” La radio también es un medio ideal para proteger el anonimato de los participantes.

Neil dice que sabe de primera mano que el programa [la emisora dona el tiempo de la emisión] ha ayudado a gente a llegar a A.A. y lograr la sobriedad. “Hemos oído historias de éxito ejemplar de personas que han podido cambiar sus vidas debido a este programa.”

Neil, cuyo padre fue uno de los miembros fundadores de A.A. en Prince Albert, dice que cada año el programa le hace mucha ilusión por ser muy entretenido. “La hora y media pasa a toda carrera.”

Reimpreso de Box 4-5-9 (Edición octubre-noviembre 2003) con permiso de A.A. World Services, Inc.