Alcohólicos Anónimos Hispano
969 subscribers
9.66K photos
468 videos
312 files
4.37K links
Alcohólicos Anónimos ®
Somos una agrupación mundial de alcohólicos recuperados que se ayudan a mantener su sobriedad y comparten libremente.
No aceptamos contribuciones ajenas, no contamos con casas de reposo o albergues. No somos profesionales.
Download Telegram
Cita Diaria con La Viña Julio 9

“El grupo al que me uní me salvó la vida. .... Durante una hora, estuve segura. Durante una hora, me refugiaba entre aquellos cuyo miedo una vez había sido tan grande como el mío. No les entregué mi miedo —ellos lo tomaron—. Lograron que se me escape de las manos con abrazos y risas, con experiencias compartidas”.

“Lo más atemorizante”. Carlsbad, California, Junio de 2006. De Emotional Sobriety
Cita diaria de Grapevine 9 de julio

«AA es espiritual, es el ojo del huracán, es mi refugio y mi consuelo... Gracias a AA por crear un lugar para los corazones rotos y las almas heridas».

Oklahoma City, Oklahoma, diciembre de 1992, «El ojo del huracán», Spiritual Awakenings
Sección sobre Archivos Históricos
Los recortes de periódicos ofrecen una perspectiva de los primeros años de A.A.


La Oficina de Servicios Generales usa los servicios de una así llamada agencia de recortes para coleccionar los artículos de periódicos que mencionan Alcohólicos Anónimos. El nombre de A.A. puede aparecer en artículos de todo tipo, desde el publicado en un periódico local que informa sobre un hombre que fue ordenado a asistir a las reuniones de A.A. por manejar borracho hasta la reseña biográfica de una persona célebre que menciona su participación en el programa. (Inevitablemente, se suele pasar por alto la Tradición de Anonimato.)
A.A. ha estado interesada desde hace tiempo en los reportajes que aparecen en los medios de comunicación y ha venido coleccionando y guardando artículos que mencionan el programa desde 1939, el año en que se publicó el Libro Grande. Ese fue el año en que el número de miembros alcanzó la cifra de cien.
Las reproducciones de estos recortes se han coleccionado en unos volúmenes grandes encuadernados en formato de cuaderno de espiral y cubren desde el año 1939 hasta principios de 1944 y están a la venta en la OSG.
El primer Libro de Recortes de Archivos Históricos contiene artículos que datan desde 1939 hasta final de 1942 y comienza con unas reseñas sobre el Libro Grande, probablemente cuando este movimiento de alcohólicos en recuperación captó por primera vez la atención de algunos periodistas. Cada página está llena de reproducciones de los artículos originales y sus encabezamientos, con la fecha en que se publicó el artículo y el nombre de la publicación. Cada volumen está organizado en orden cronológico y contiene cientos de recortes que ofrecen una perspectiva del aspecto que A.A. ofrecía al mundo en sus primeros años.
Un artículo que apareció el número del 17 de agosto de1939 del Christ Science Monitor (hoy llamado Christian Science Monitor) dice que “un libro publicado recientemente sobre el tema de la adicción al licor y su remedio parece estar concebido para ser de gran utilidad.” El artículo destaca que el libro es oportuno “en vista del grado de consumo de licor en los Estados Unidos desde la revocación de la prohibición nacional.”
Otro artículo informa sobre un acontecimiento importante del programa con el titular: “Rockefeller Jr. ayuda secretamente a los borrachos crónicos.” Este artículo de febrero de 1940 publicado por Associated Press apareció en varios periódicos y es una narrativa de la cena que dio John D. Rockefeller Jr. en el Union Club de Nueva York para 60 miembros de A.A.
Un par de días más tarde, en una carta dirigida al editor se intentaba aclarar el asunto. “Para evitar malentendidos y para quien pueda estar interesado, quiero decir que Alcohólicos Anónimos no es una organización ni es secreta. No hay oficiales, ni cuotas. Se podría llamar más acertadamente una comunidad.” La parte de abajo de la carta está borrada, pero se supone que fue enviada por un miembro de A.A. de aquel entonces.
Los libros de recortes contienen muchas historias seleccionadas de periódicos locales de todo el país en los que se anuncia la formación de la primera reunión de A.A. en una población. A veces los artículos empiezan con las palabras “tal vez usted nunca haya oído hablar de Alcohólicos Anónimos....” El libro de recortes de 1944 tiene relatos de periódicos locales acerca de los viajes de Bill W. a varias ciudades para visitar a los miembros de A.A. Un titular se refiere a él como el “Jefe de los Alcohólicos” y otro, como “Presidente de A.A.”
Repasar los recortes—leer a los articulistas, periodistas, los editoriales y las cartas a la redacción—es ver a A.A. tomar forma en la conciencia de la nación. No obstante, resulta evidente que muchos aún no tenían una comprensión muy clara del programa.
Un articulista en 1942 describe A.A. como “una organización de antiguos bebedores fuertes que han prometido no beber hasta el final de sus vidas.” En 1944, un periodista dice de buena fuente que “sólo se aceptan buenas excusas cuando un miembro no asiste a una reunión regular. Volver a emborracharse significa la expulsión, aunque es posible ser readmitido.” En un artículo publicado en el Arkansas Democrat de Little Rock, un periodista que asistió a una reunión escribe que “fueron considerados tres posibles nuevos miembros que habían pasado los cursos preliminares y finalmente fueron admitidos por votación como miembros del club.”

Reimpreso de Box 4-5-9 (Edición Navideña 2003) con permiso de A.A. World Services, Inc.
Reflexiones Diarias

10 de JULIO

HACIA LA PAZ Y LA SERENIDAD

… al haber mirado algunos de estos defectos honradamente y sin pestañear, después de haberlos discutido con otra persona y al haber llegado a estar dispuestos a que nos sean eliminados, nuestras ideas referentes a la humildad empiezan a cobrar un sentido más amplio.

— DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 71

Cuando se presentan situaciones que destruyen mi serenidad, frecuentemente el dolor me motiva a pedirle a Dios claridad para ver mi papel en la situación. Admitiendo mi impotencia, humildemente le pido aceptación. Me esfuerzo por ver cómo mis defectos de carácter han contribuido a la situación. ¿Podría haber sido más paciente? ¿Era intolerante? ¿Insistí en salirme con la mía? ¿Tenía miedo? Según se van revelando mis defectos, pongo a un lado mi independencia y humildemente le pido a Dios que me libre de mis defectos de carácter. Puede que la situación no cambie, pero cuando practico la humildad, disfruto de paz y serenidad, que son los beneficios naturales de poner mi confianza en un poder superior a mí mismo.

Del libro Reflexiones diarias
Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.
10 de Julio

Pensamiento del Día

En Alcohólicos Anónimos no entramos en discusiones teológicas; pero al transmitir el mensaje, tratamos de explicar el sencillo modo de vida espiritual. Cómo la fe en un Poder Superior puede ayudar a vencer la soledad, el temor y la ansiedad. Cómo puede ayudar a convivir con las demás personas. Cómo puede hacer posible el elevarse sobre el dolor, la lástima y el desaliento. Cómo puede ayudar a vencer los deseos por las cosas destructivas. – “¿He alcanzado yo una fe sencilla y efectiva?”.

Meditación del Día

Hay que esperar milagros manifestados en los cambios de vida de las personas. No hay que retenerse por la incredulidad. Las personas pueden ser transformadas, y con frecuencia, están preparadas y esperando tener este cambio. No hay que creer jamás que la naturaleza humana no pueda ser cambiada. Todos los días vemos personas transformadas. ¿Tenemos fe para hacer posibles esos cambios? En las vidas de las personas suceden milagros modernos diariamente. Todos los milagros tienen lugar en el reino de las personalidades. La naturaleza humana puede transformarse y siempre está siendo cambiada. Paro hay que tener suficiente fe para poder ser conductos de la voluntad de Dios para las vidas de otros.

Oración del Día

Ruego poder tener la fe de esperar milagros. Pido porque pueda ser utilizado por Dios para ayudar a cambiar las vidas de otros.

(Veinticuatro Horas al Día, Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved, Under Pan American Convention, con permiso de AAWS)

🌷
Título por determinar

Desde que crucé las puertas de Alcohólicos Anónimos, la Comunidad me devolvió la vida. Aquí encontré a Dios, como yo lo concibo. El programa me ha enseñado, y continúa enseñándome, cómo ejercitar y cultivar el amor, la paz, la alegría, la felicidad, la libertad, la serenidad, la sobriedad, la satisfacción y el propósito, y a tener un equilibrio en el día a día.

Me crié en un hogar destruido. Mi padre era una persona que tenía sus propias adicciones. Se desquitaba expresando sus emociones con maltrato verbal y físico hacia mi madre, mi hermana y hacia mí. Entré y salí de hogares de acogida desde los 4 años hasta que tuve 16. Nuestro hogar era disfuncional en muchos niveles.

Cuando comencé a andar en este camino llamado la vida, me permití aferrarme a gente que estaba tan destrozada y herida como lo estaban mi espíritu, alma, cuerpo, mente y corazón. Lamentablemente, comencé a desear y venerar posesiones terrenales materialistas, personas, lugares y cosas que, de a poco, me llevaron por el camino de la destrucción. Herí a muchas personas con mis palabras y acciones: a mis hijos, a sus madres, a otros familiares, a amigos y a mi comunidad.

Comencé a consumir sustancias como el alcohol a los 16. De vez en cuando experimentaba con drogas. Mi forma de vida imprudente, desordenada e inmoral me llevó a tener relaciones fallidas. También me llevó a pasar varias temporadas en la cárcel. Perdí empleos varias veces por mi inasistencia. Vivía en un mundo de negación. En mi mente, creía que todos los demás eran el problema, no yo. Esta locura siguió por varias décadas.

En el fondo, no sabía cómo ser padre, amigo, pareja o mentor. Estaba perdido espiritualmente y separado en espíritu de Dios: ciego, muerto, esclavizado e impotente, y necesitaba un salvador que, desde ese entonces, he encontrado.

Así que, en lo que respecta a mi delito, fue una llamada de atención enorme, y esta condena, sin dudas, captó mi atención. Estaba verdaderamente determinado a tomarme en serio la vida y la recuperación. Y eso, amigos míos, es lo que hice, con la ayuda de A.A.

Cerraré esta carta diciendo que espero crecer en este maravilloso programa con todos ustedes. Que Dios los bendiga.

— Stephen D., región del Oeste de Canadá



Un principiante pregunta

Mi nombre es Ricci y soy alcohólico. Estoy bajo custodia en una cárcel del condado. Para serles sincero, creo que solo estoy intentando pedir ayuda. No sé a quién más acudir. No tengo a nadie a quien llamar o a quien pedir ayuda.

Toqué fondo y estoy intentando superar mi adicción y conseguir ayuda. Estoy harto de despertar en la cárcel. Estoy harto de sentirme mal conmigo mismo cuando logro estar sobrio. Tengo recuerdos que me atormentan en mis sueños. El alcohol arruinó todo en mi vida.

Solo quiero saber acerca de A.A. Estoy dispuesto a intentar lo que sea. Solo quiero estar sobrio y arreglar lo que me queda de vida. Tal como dije, ya no sé a dónde acudir. Solo estoy intentando comunicarme porque mi manera no está funcionando.

Espero que esto le llegue a alguien que pueda señalarme la dirección correcta. Gracias por tomarse el tiempo de leer esto. Ayúdenme, por favor.

— Ricci M., región del Sudeste

Reimpreso de COMPARTIENDO DESDE DETRÁS DE LOS MUROS. Oficina de Servicios Generales de A.A., Box 459, Grand Central Station, New York, NY 10163. — Otoño de 2023, con permiso de A.A. World Services, Inc.

#AlcohólicosAnónimos #AA
Cita Diaria con La Viña Julio 10

“Mi disposición a que se me liberase de mis defectos de carácter aumentó cuando me di cuenta de que mi crecimiento espiritual sería escaso o nulo si continuaba aferrándome a mis viejas ideas y defectos”.

“El Séptimo Paso”. Brighton, Colorado, noviembre de 1970. De Lo mejor del Grapevine, Volumen II
Cita diaria de Grapevine, 10 de julio

«Ahora nos damos plenamente cuenta de que el anonimato personal al 100 % ante el público es tan vital para la vida de AA como lo es la sobriedad al 100 % para la vida de todos y cada uno de sus miembros».

Bill W., cofundador de AA, enero de 1955, «Por qué Alcohólicos Anónimos es anónimo», El lenguaje del corazón
Instituciones Correccionales

Voces de adentro (y afuera) de los muros de las prisiones

Actualmente, un total de 2.566 grupos de A.A., con unos 67.000 miembros, celebran reuniones en cárceles, prisiones, centros de detención juvenil y otras instituciones correccionales.
Algunos llevan el mensaje en silencio, uno a uno; otros, con la ayuda de los oficiales de la prisión y de los A.A. de afuera, escriben, imprimen y distribuyen sus propios boletines.

Gracias al trabajo de los comités locales de Instituciones de Tratamiento de EE.UU. y Canadá, cada vez más personas privadas de libertad participan en programas de contacto previos a la puesta en libertad.
Estos programas facilitan la transición desde las reuniones de A.A. dentro de los muros hasta las reuniones regulares en el exterior.

Pero eso no es todo.
Muchos presos están empezando una nueva vida a través del Servicio de Correspondencia de Correccionales (SCC) de la Oficina de Servicios Generales (OSG).
Para los miembros de afuera, esta es una de las formas más positivas de llevar el mensaje de manera personal a los reclusos, siempre con el acuerdo mutuo de respetar el anonimato.

En la oficina de IC de la OSG se reciben varios centenares de cartas al mes de miembros de adentro que solicitan mantener correspondencia con miembros de afuera.
Estos últimos, a su vez, expresan con entusiasmo cuánto les ha ayudado en su propia recuperación participar en el SCC, especialmente aquellos que se identifican más intensamente con los presos porque han pasado por la misma situación.

Las estadísticas muestran que el 80 % de los presos pueden clasificarse como bebedores problema o alcohólicos.
Pero gracias a los esfuerzos de muchos miembros de A.A., ese enorme vacío que antes existía entre los A.A. de adentro y los de afuera está desapareciendo poco a poco.

Como expresó el Comité de IC de los custodios en 1990:
“Hay ‘una simpatía sanadora y refrescante’ cuando un alcohólico tiende la mano a otro… no hay nada que lo sustituya.”

Y la misión constante del comité —encontrar y utilizar métodos más eficaces para llevar el mensaje de A.A. a las instituciones correccionales— se está llevando a cabo.
Muchos presos alcohólicos están reaccionando con entusiasmo al mensaje de A.A.
En lugar de seguir siendo un problema, se están convirtiendo en parte de la solución.

En el número de primavera del boletín trimestral Insiders’ New Hope Group, preparado por miembros de A.A. de una prisión de Ohio, Carl H. escribe:

“La mayoría de los miembros de nuestra Comunidad asiste regularmente a las reuniones, y eso es un buen comienzo. Lo que la mayoría no se da cuenta es que las reuniones no son sino los cimientos de nuestra recuperación. El programa de A.A. está basado en los Doce Pasos.… No puedes hablar sinceramente de la humildad del Cuarto Paso hasta que no lo hayas experimentado por ti mismo. No puedes hablar de los beneficios de la derrota y la aceptación si no has dado los Pasos Uno, Dos y Tres.”

Carl continúa:
“No dejemos pasar un año más sin intentar sinceramente seguir el programa de A.A. Hace falta ser un hombre de verdad para pedir ayuda a alguien de nuestra Comunidad.”

Y añade:
“La principal desventaja es el entorno físico. Nos resistimos a dar un Cuarto o Quinto Paso por temor a que alguien se lo cuente a todo el mundo. La adicción te dice: ‘No confíes en nadie. Guárdalo en privado’, o ‘lo haré cuando me pongan en libertad’. Ya hace demasiado tiempo que decimos esa mentira. Tenemos que convertir la peor experiencia de nuestras vidas en nuestro más positivo recurso. El movimiento se demuestra andando.”

En el mismo número, Rick S. señala:
“La encarcelación nos ha ofrecido gran cantidad de tiempo para pensar. A veces puede ser paralizante por la monotonía y lo aburrido de la rutina repetida de todos los días. Si sucumbimos a lo monótono y a la depresión, mientras esperamos las nuevas oportunidades de nuestra futura libertad, es fácil sumirnos en una indiferencia general. Para evitarlo, hay que salir de nosotros mismos y trabajar en los Pasos.