Alcohólicos Anónimos Hispano
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Alcohólicos Anónimos ®
Somos una agrupación mundial de alcohólicos recuperados que se ayudan a mantener su sobriedad y comparten libremente.
No aceptamos contribuciones ajenas, no contamos con casas de reposo o albergues. No somos profesionales.
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Cita Diaria con La Viña Abril 6

“Me vi forzado a descifrar que no puedo descifrar nada”.

“Los ganadores y los llorones”. PORT TOWNSEND, WASHINGTON, OCTUBRE DE 1994. De Emotional Sobriety
Cita diaria de Grapevine, 6 de abril

«Cuanto más dispuesto estoy a reconocer que me equivoco, menos a menudo me veo en la situación de tener que hacerlo».

«No bajo la alfombra», Enero de 1967, AA Grapevine
Una entrevista con el Dr. X

Después de publicarse el Libro Grande en abril de 1939, A.A. poco a poco empezó a recibir publicidad en la prensa. Se conocen bien en la historia de A.A. el artículo en Liberty Magazine de septiembre de 1939 y la serie de cinco artículos en el Cleveland Plain Dealer , que se publicó entre octubre y noviembre del mismo año. Y, por supuesto, tenemos el famoso escrito de Jack Alexander en el Saturday Evening Post del primero de marzo de 1941 que catapultó A.A. a la conciencia nacional.
Mucho menos conocida es la entrevista con un cierto “Dr. X” que hizo el escritor D.J. Defoe y que se publicó en la revista Your Faith en septiembre de 1939. El encabezado del artículo reza así: “Por el licor, este médico perdió su consultorio, su reputación y el amor propio. Entonces una noche, en un encuentro en una casa particular, descubrió la vía de escape.”
¿Te resulta familiar la historia? Es así porque el Dr. X era en realidad el Dr. Bob y el artículo, titulado “I Saw Religion Remake a Drunkard” (“Vi cómo la religión rehabilitó a un borracho”), trataba de cómo Bob logró la sobriedad con la ayuda de Dios. Los Archivos de A.A. dispone de lo que puede ser el único ejemplar conocido de este número de Your Faith , donado generosamente por Brad I. en septiembre del 2010.
Hay una serie de puntos interesantes tocantes a “Vi cómo la religión rehabilitó a un borracho”, al igual que unas cuantas interrogantes. Tal como se cuenta en Dr. Bob and the Oldtimers ( El Dr. Bob y los buenos veteranos ) (pp. 175-176), el 8 de agosto de 1939 el Dr. Bob le escribió a Ruth Hock, secretaria no alcohólica en la Sede de A.A., preguntándole si había visto el artículo en Your Faith . En su respuesta, Ruth Hock escribió lo siguiente, “Salí apresurada y compré el ejemplar corriente de Faith y sentí una gran emoción. Si mi opinión cuenta, ¡pues bravo! Así me gusta ver expuestas las cosas: de manera clara, honesta, directa y no recargada.”
“Vi cómo la religión rehabilitó a un borracho” es todo esto, pero, tal como lo sugiere el título y el objetivo de la revista, se inclina fuertemente hacia el aspecto espiritual de la recuperación del Dr. Bob. D.J. Defoe, un escritor de revistas de los años veinte y treinta cuya especialidad era los negocios y las finanzas, parece haber conocido al Dr. Bob antes de que éste lograra la sobriedad. Defoe había perdido contacto con él pero escuchaba “unos rumores feos” de su alcoholismo y de que su práctica quirúrgica estaba fracasando. Sin embargo, en 1938 Defoe se encontró por casualidad con Bob y se impresionó con su firme apretón de mano y su sincera expresión que decía “yo puedo contra el mundo.” Hablando con Bob se enteró de que había estado bebiendo a solas (“mortalmente embebiendo del veneno”) y decayéndose continuamente.
Pero entonces Bob le contó lo siguiente: un día, “un amigo en quien [el Dr. Bob] confiaba lo convenció a asistir una tarde a una pequeña reunión en la sala de un hogar.” Es interesante que lo que sigue no es la historia del encuentro entre Bob y Bill W. en la primavera de 1935, sino la de cuando Bob conoció al supervisor de una fábrica quien “le contó de cómo se había curado de las borracheras a través de la oración.” ¿Habrá tenido lugar el encuentro en una reunión del Oxford Group, antes de la época de Bill?”
El resto del artículo se centra en la manera familiar con que Bob trabajaba con los alcohólicos: le conseguía una cama en un hospital al borracho, lo desintoxicaba y luego le hablaba con franqueza del nuevo programa para lograr la sobriedad. “Yo mismo he estado en la misma situación,” solía decir Bob. “Yo sé dónde escondes las botellas. Sé todos los trucos que tienes para conseguir el licor.”
Después de que el hombre le acompañaba en la lectura de la Biblia y en oraciones, por lo general lo dejaban salir del hospital. Si el alcohólico se mantenía sobrio, éste entonces empezaba a ayudar a otros alcohólicos.
El Dr. Bob y los buenos veteranos equívocamente afirma que el Dr. Bob escribió “Vi cómo la religión rehabilitó a un borracho” cuando en rea
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lidad él sólo le concedió la entrevista a D.J. Defoe. El Dr. Bob y los buenos veteranos también especula que el Dr. Bob puso su firma al artículo, queriendo decir “que él pudo haber sido el primero en romper con su anonimato a nivel público. Cuando le preguntaron a Ruth sobre ello en 1978, ella recordaba vagamente el artículo y pensaba que era posible que Bob lo hubiera firmado.” ( El Dr. Bob y los buenos veteranos , p. 176).
La confusión pudo haberse dado por dos hechos. No parece que los escritores de El Dr. Bob y los buenos veteranos tenían acceso a “Vi cómo la religión rehabilitó a un borracho”. Por unos cuantos años era un artículo “perdido”, que los A.A.s interesados no podían descubrir fácilmente hasta la llegada de la época digital. (Actualmente, se puede ver el texto en línea, aunque la revista en sí es muy difícil de conseguir.)
Por otra parte, durante el transcurso de la historia, D.J. Defoe exhorta al “Dr. X” a que le conceda “una entrevista firmada”, pero el Dr. Bob se niega, diciendo, “No podemos darles publicidad a las curas. Estos hombres son ajenos al ámbito de la medicina cotidiana. Nosotros mismos no siempre tenemos éxito. No podemos ser presumidos.”
Esta declaración refleja el conflicto en aquel momento dentro del programa entre los que solicitaban la publicidad para impulsar el crecimiento de A.A. y los que temían que le haría daño al nuevo movimiento. También resulta instructivo recordar que el artículo en Your Faith apareció antes de los de Liberty y el Cleveland Plain Dealer . Realmente era el primer intento, muy cauteloso, de explicar el programa a un reportero de prensa. Por último, el artículo refleja a perfección la personalidad del Dr. Bob. En cierto momento, al discutir su temor de que la publicidad conduciría a que “un vagón” lleno de borrachos apareciera a su puerta, el Dr. Bob le dice a Defoe: “No podríamos bregar con una docena [de alcohólicos]. Ya dos son muchos. Uno es bastante. Yo no puedo hablar con uno de esos muchachos por más de una o dos horas sin sentirme agotado y cansado, a menos que hable como una cotorra, y eso no le ayudaría para nada.”
Teniendo en cuenta la posibilidad de que D.J. Defoe confundió eventos y la gran probabilidad de que redactó el escrito con miras al lector de Your Faith y su orientación particular, “Vi cómo la religión rehabilitó a un borracho” no es precisamente parte de la historia de A.A. (aunque, hay que decirlo, el Dr. Bob y Ruth Hock parecen haber quedado muy satisfechos con el escrito). Sin embargo, en la cita anterior, uno puede escuchar fuerte y claramente la verdadera y pura voz del Dr. Bob, sin adulteración. Él sabía que el “hablar como un cotorra” no le cambiaría la mente a ningún alcohólico.
Uno tenía que hablar con el corazón.


Huellas otoño 2015
Panamá 🇵🇦
Reflexiones Diarias

7 de ABRIL

UN ANCHO ARCO DE GRATITUD

Y, por mi parte y por la del Dr. Bob, afirmo con toda gratitud que, si no hubiera sido por nuestras esposas, Anne y Lois, ninguno de los dos podríamos haber vivido para ver los comienzos de A.A.

— COMO LO VE BILL, p. 67


¿Soy capaz de tan generoso tributo y gratitud para con mi esposa, padres y amigos, sin cuyo apoyo nunca hubiera sobrevivido para llegar a las puertas de A.A.? Yo trabajaré en esto y trataré de ver el plan que mi Poder Superior me está enseñando y que vincula nuestras vidas.

Del libro Reflexiones diarias
Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.
7 de Abril

Pensamiento del Día

En A.A. un alcohólico encuentra una forma para resolver su problema de personalidad. Lo hace recuperando varias cosas. Primero, recobra su integridad personal. Se reúne consigo mismo. Se hace sincero consigo mismo y con las demás personas. Se enfrenta a sí mismo y a su problema sinceramente, en lugar de huir. Hace un inventario personal de sí mismo para saber realmente cuál es su situación. Después, hace frente a los hechos en lugar de buscar excusas – “¿He recobrado yo mi integridad?”.

Meditación del Día

Cuando la dificultad surja, no hay que decir: “¿Por qué tenía que sucederme esto a mí?” No se auto conmisere. Piense en otras personas y en las dificultades de ellas, y se olvidará de la propia. Salga de su egocentrismo y conocerá el consuelo del servicio desinteresado prestado a otros. Pasado un tiempo, ya no le importará tanto lo que le suceda a usted. Ya no será tan importante, excepto en la medida en que su experiencia pueda ser utilizada para ayudar a otros que se encuentren en la misma clase de dificultades.

Oración del Día

Ruego poder llegar a ser más desinteresado. Pido poder no desviarme dejando que el viejo egoísmo vuelva a penetrar en mi vida.

(Veinticuatro Horas al Día, Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved, Under Pan American Convention, con permiso de AAWS)

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Experiencia Diaria

Una experiencia de vida más.

7 de abril de 2026

Empecé a tomar desde los 13 años en una discoteca de mi pueblo. Nunca pensé en por qué tomaba, ni imaginé que pudiera ser un alcohólico a esa edad. Otros jóvenes jugaban al fútbol y se divertían, pero yo elegí tomar y escapar de mis problemas.

Provengo de un pueblo pequeño en la costa de Oaxaca, donde muchas personas se distraen con la bebida. Además, tengo padres alcohólicos, por lo que la convivencia era un desastre: cuando llegaba mi padre, todo se tornaba hostil, con reclamos, regaños, golpes, etcétera.

Cuando vives así, sientes ansiedad por lo que pueda venir en el futuro. Más adulto y durante mi alcoholismo, recordaba esos momentos vergonzosos que me hicieron mucho daño. Al beber, solo podía recordar aquel pasado trágico de mi infancia y adolescencia; no descansaba. Solo deseaba escapar de ese mundo con la bebida. Todos los días trataba de escapar.

Ahora, en Alcohólicos Anónimos, he aprendido a ver estas cosas como una experiencia más de mi vida pasada.

Leonardo S.
Oaxaca Costa

Plenitud AA es una publicación de la Central Mexicana de Servicios Generales de Alcohólicos Anónimos, A.C.

#plenitud #experienciasdiarias #AlcohólicosAnónimos
En abril inicia la 12a. Cruzada del Libro Grande
Cita Diaria con La Viña Abril 7

“Mi vida y las vidas de los que me rodean son, de hecho y en sí mismas, partes de una sinfonía de interacciones”.

“Una nueva forma de ver la vida”. COLUMBUS, OHIO, ABRIL DE 1981. De Voices of Long-Term Sobriety
Cita diaria de Grapevine, 7 de abril

«Creo que la paz que obtengo al llevar a cabo eficazmente el Décimo Paso es lo que se siente al estar cerca de Dios».

«El proceso de paz», Gold River, California, diciembre de 1996, AA Grapevine (Apartado de correos 1980)
SESIÓN 1: PASO 1

Paso 1. Admitimos que éramos impotentes ante el alcohol, que Nuestras vidas se habían vuelto ingobernables.

Derrotarse, es esencial, para poder recuperarse del alcoholismo. Derrotarse comienza admitiendo que tenemos un problema.

Los autores dan inicio, describiendo los síntomas físicos y mentales del alcoholismo. Después nos preguntan si aceptamos ser alcohólicos. Pero antes que podamos hacer esto, necesitamos saber que es un alcohólico.

“A fines del año 1934 atendí a un paciente que, a pesar de haber sido un competente hombre de negocios, con mucha aptitud para ganar dinero, era un alcohólico de un tipo que yo había llegado a considerar como irremediable...
En el transcurso de su tercer tratamiento adquirió ciertas ideas de un posible método de recuperación. Como parte de su rehabilitación, empezó a dar a conocer sus conceptos a otros alcohólicos, inculcándoles la necesidad de que ellos a su vez hicieran lo mismo con otros. Esto ha llegado a ser la base de una agrupación de estos hombres y familiares, la cual está creciendo rápidamente. Parece que éste individuo y más de otros cien se han recuperado…
Personalmente conozco decenas de casos del tipo con el cual han fallado por completo otros métodos”.

Por varios años previos a 1934, el Dr. Silkworth estuvo tratando alcohólicos en el Hospital Towns con resultados muy pobres. Fue cuando Bill en su tercer viaje al hospital, escribió una solución espiritual para el alcoholismo, la cual le ayudó a desarrollarla dentro del programa de AA

Una de las cosas que Bill aprendió mientras estaba en el Hospital Towns, fue que tenía que trabajar con otros alcohólicos para poderse mantener sobrio el mismo. También aprendió que el alcoholismo es una enfermedad física y mental, la cual sólo puede ser vencida por una experiencia espiritual.

“El médico que a petición nuestra nos facilito ésta carta, ha tenido bondad de ampliar sus ideas en otra declaración que exponemos a continuación. En ésta, confirma que los que hemos sufrido la tortura alcohólica tenemos que creer que el cuerpo del alcohólico es tan anormal como su mente. No nos convencía la explicación de que no podíamos controlar nuestra manera de beber sencillamente porque estábamos desadaptados a la vida; porque estábamos en plena fuga de la realidad; o porque teníamos una franca deficiencia mental. Éstas cosas eran verídicas hasta cierto punto y, de hecho, en grado considerable en algunos de nosotros, pero además estamos convencidos de que nuestros cuerpos también estaban enfermos y opinamos que es incompleto cualquier cuadro del alcohólico que no incluya éste factor físico”.

Miremos ésta reacción física anormal al alcohol. El alcohol es un veneno. La reacción normal al alcohol es tomar una o dos copas y parar. Pero nuestra reacción es completamente diferente. Nosotros tomamos una o dos copas, sólo para empezar.

“Todos los citados y muchos otros, tienen un síntoma en común; no pueden empezar a beber sin que se presente en ellos el fenómeno del deseo imperioso. Éste fenómeno, como lo hemos sugerido, puede ser la manifestación de alergia que distingue a ésta gente de los demás y que la sitúa en un grupo distinto. Nunca ha sido posible erradicarlo con ninguno de los métodos conocidos. El único método que podemos sugerir es la abstinencia completa”.

Entonces, los alcohólicos nunca podremos volver a ser bebedores moderados otra vez. La abstinencia bastaría si el alcoholismo fuera solamente una enfermedad física. Pero, como además de la reacción física anormal, tenemos una obsesión mental. Nuestra mente nos dice que estamos bien; a pesar de que el alcohol nos acerque más a la muerte. No importa lo mucho que queramos dejar de beber, tarde o temprano regresamos a la bebida.