Reflexiones Diarias
6 de ABRIL
UN PROCESO PARA TODA LA VIDA
Teníamos dificultades en nuestras relaciones interpersonales, no podíamos controlar nuestra naturaleza emocional, éramos presa de la angustia y de la depresión, no encontrábamos un medio de vida, teníamos la sensación de ser inútiles, estábamos llenos de temores, éramos infelices, parecía que no podíamos servirles para nada a los demás…
— ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 52
Estas palabras me recuerdan que yo tengo más problemas que el alcohol, que el alcohol es solamente un síntoma de una enfermedad más penetrante. Cuando dejé de beber empecé un proceso para toda la vida de recuperación de emociones turbulentas, de relaciones dolorosas y de situaciones inmanejables. Este proceso es demasiado para la mayoría de nosotros sin la ayuda de un Poder Superior y de nuestros amigos de la Comunidad. Cuando empecé a trabajar los Pasos muchos de estos hilos enmarañados se deshicieron, pero poco a poco se fueron reparando los lugares más despedazados de mi vida. Un día a la vez, casi imperceptiblemente me sané. Disminuyeron mis temores como un termostato que se hubiera bajado. Empecé a experimentar momentos de alegría. Mis emociones se hicieron menos volubles. Ahora, de nuevo, soy parte de la familia humana.
Del libro Reflexiones diarias
Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.
6 de ABRIL
UN PROCESO PARA TODA LA VIDA
Teníamos dificultades en nuestras relaciones interpersonales, no podíamos controlar nuestra naturaleza emocional, éramos presa de la angustia y de la depresión, no encontrábamos un medio de vida, teníamos la sensación de ser inútiles, estábamos llenos de temores, éramos infelices, parecía que no podíamos servirles para nada a los demás…
— ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 52
Estas palabras me recuerdan que yo tengo más problemas que el alcohol, que el alcohol es solamente un síntoma de una enfermedad más penetrante. Cuando dejé de beber empecé un proceso para toda la vida de recuperación de emociones turbulentas, de relaciones dolorosas y de situaciones inmanejables. Este proceso es demasiado para la mayoría de nosotros sin la ayuda de un Poder Superior y de nuestros amigos de la Comunidad. Cuando empecé a trabajar los Pasos muchos de estos hilos enmarañados se deshicieron, pero poco a poco se fueron reparando los lugares más despedazados de mi vida. Un día a la vez, casi imperceptiblemente me sané. Disminuyeron mis temores como un termostato que se hubiera bajado. Empecé a experimentar momentos de alegría. Mis emociones se hicieron menos volubles. Ahora, de nuevo, soy parte de la familia humana.
Del libro Reflexiones diarias
Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.
6 de abril.-
Pensamiento del Día.
Todo alcohólico tiene un problema de personalidad. Bebe para escapar de la vida, para contrarrestar un sentimiento de soledad o de inferioridad, o a causa de algún conflicto emocional dentro de él, de suerte que no puede adaptarse a la vida. Su alcoholismo es un síntoma del desorden de su personalidad. Un alcohólico no puede dejar de beber, a menos que encuentre una forma de resolver su problema de personalidad. Por eso es que el hacer promesas normalmente no resuelve nada, y
el beber es un escape, pero tampoco
resuelve nada.
-¿Se resolvió alguna vez mi probléma de personalidad al continuar bebiendo o al hacer bromesas?"
Meditación del Día.
Dios irradia su vida con el calor de su espíritu. Usted tiene que abrirse como una flor a esta divina irradiación. Puele su apego a la tierra, a sus inquietudes y preocupaciones. Desahogue el lazo que tiene con las cosas materiales, rompa su atadura, y la marea de la paz y de la serenidad fluirá. Abandone todo lo material, y vuélvalo a recibir de Dios. No se aterre a los tesoros de la tierra tan firmeme nte que sus manos estén demasiado ocupadas para alcanzar las manos de Dios cuando El se las tiende con amor.
Oración del Día.
Ruego poder estar dispuesto a recibir la bendición de Dios.
Pido poder estar dispuesto a abandonar mi apego por las cosas materiales, para recibir las de nuevo de Dios.
(Veinticuatro Horas al Día, Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved, Under Pan American Convention, con permiso de AAWS)
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Pensamiento del Día.
Todo alcohólico tiene un problema de personalidad. Bebe para escapar de la vida, para contrarrestar un sentimiento de soledad o de inferioridad, o a causa de algún conflicto emocional dentro de él, de suerte que no puede adaptarse a la vida. Su alcoholismo es un síntoma del desorden de su personalidad. Un alcohólico no puede dejar de beber, a menos que encuentre una forma de resolver su problema de personalidad. Por eso es que el hacer promesas normalmente no resuelve nada, y
el beber es un escape, pero tampoco
resuelve nada.
-¿Se resolvió alguna vez mi probléma de personalidad al continuar bebiendo o al hacer bromesas?"
Meditación del Día.
Dios irradia su vida con el calor de su espíritu. Usted tiene que abrirse como una flor a esta divina irradiación. Puele su apego a la tierra, a sus inquietudes y preocupaciones. Desahogue el lazo que tiene con las cosas materiales, rompa su atadura, y la marea de la paz y de la serenidad fluirá. Abandone todo lo material, y vuélvalo a recibir de Dios. No se aterre a los tesoros de la tierra tan firmeme nte que sus manos estén demasiado ocupadas para alcanzar las manos de Dios cuando El se las tiende con amor.
Oración del Día.
Ruego poder estar dispuesto a recibir la bendición de Dios.
Pido poder estar dispuesto a abandonar mi apego por las cosas materiales, para recibir las de nuevo de Dios.
(Veinticuatro Horas al Día, Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved, Under Pan American Convention, con permiso de AAWS)
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INTENTANDO SENTIRME LIBRE ADENTRO
“Ya me han sacado la amarilla — una infracción más y pasaré el resto de mi vida encarcelado. No quiero morir como un preso alcohólico.
Se me murió mi madre en 2002 y le prometí que no iba a pasar la vida en prisión. Ni siquiera sabía llorar la muerte de mi madre cuando sucedió.
Ella era miembro de A.A. con más de 25 años de sobriedad, que logró cambiar su vida antes de que fuera demasiado tarde.
No puedo hacerlo solo, y esto lo sé por experiencia. Cuando mis problemas llegan a ser abrumadores, recurro al alcohol.
Gracias por ayudarme a escapar de las ruinas del alcoholismo y salvarme del infierno por el que tiene que pasar una persona que trata de vivir sobria un día a la vez.
Rezo por mi sobriedad y por la llegada de las cartas que me envíen ustedes, mientras voy acercándome al día de salir en libertad condicional.
Estoy harto y cansado de estar encarcelado, y de perder el derecho a la libertad debido a los estragos del alcoholismo.
Estoy cansado y me estoy esforzando por vivir una vida feliz antes de que sea demasiado tarde.
Ya me siento muerto adentro, a causa de la locura de pasar año tras año consumiéndome aquí después de otra borrachera, intentando sentirme libre adentro.
Pero siempre acabo pasando años encarcelado. Ya sé qué es, entiendo la naturaleza del alcoholismo, y sin embargo soy impotente: una vez que salgo en libertad, la prisión sigue siendo mi último destino.
Tengo un sincero deseo de cambiar mi vida”.
— Paul C., Región Pacífico
— — —
EL PODER DE LA IDENTIFICACIÓN
“Afortunadamente, un día encontré un libro de A.A. titulado A.A. en prisiones — de preso a preso y lo llevé a mi celda y me puse a leerlo.
Me podía identificar en seguida con la mayoría de estas historias, y me veía reflejado en las narrativas.
Me sentía muy triste y deprimido al darme cuenta de la multitud de oportunidades que había tenido para enderezar mi vida, y de lo tonto que había sido de joven por no tomar A.A. lo suficientemente en serio, y por creer que yo iba a poder controlar mi forma de beber.
Nunca pensé en las cosas que hacía borracho, ni en las personas a quienes lastimaba. No pensaba en mi forma de beber ni a dónde me podría conducir.
La noche de mi arresto, no pensé en lo mucho que podría perder, y perdí.
Ahora, al escribir esta carta, puedo decir que estoy verdaderamente listo y dispuesto a cambiar mi vida, a cambiarme a mí mismo y trabajar en los Doce Pasos.
Nunca creí en ningún Poder Superior, pero al pensar en algunas de las noches locas de borracho que pasé, algún tipo de Poder Superior se me manifestó, pero no le hice caso.
Ahora sí creo firmemente, y me gustaría haber tenido los ojos abiertos un poco antes.
Todavía no tengo un ejemplar del Libro Grande, pero trato de conseguirme uno.
No puedo asistir a reuniones debido a mi estatus, pero espero que un día esto cambiará.
Por lo menos tengo el libro que encontré, y leo los Pasos y las Tradiciones todas las noches antes de acostarme”.
— Brian L., Región Pacífico
Reimpreso de COMPARTIENDO DESDE DETRÁS DE LOS MUROS.
Oficina de Servicios Generales de A.A., Box 459, Grand Central Station, New York, NY 10163.
— Otoño 2025, con permiso de A.A. World Services, Inc.
“Ya me han sacado la amarilla — una infracción más y pasaré el resto de mi vida encarcelado. No quiero morir como un preso alcohólico.
Se me murió mi madre en 2002 y le prometí que no iba a pasar la vida en prisión. Ni siquiera sabía llorar la muerte de mi madre cuando sucedió.
Ella era miembro de A.A. con más de 25 años de sobriedad, que logró cambiar su vida antes de que fuera demasiado tarde.
No puedo hacerlo solo, y esto lo sé por experiencia. Cuando mis problemas llegan a ser abrumadores, recurro al alcohol.
Gracias por ayudarme a escapar de las ruinas del alcoholismo y salvarme del infierno por el que tiene que pasar una persona que trata de vivir sobria un día a la vez.
Rezo por mi sobriedad y por la llegada de las cartas que me envíen ustedes, mientras voy acercándome al día de salir en libertad condicional.
Estoy harto y cansado de estar encarcelado, y de perder el derecho a la libertad debido a los estragos del alcoholismo.
Estoy cansado y me estoy esforzando por vivir una vida feliz antes de que sea demasiado tarde.
Ya me siento muerto adentro, a causa de la locura de pasar año tras año consumiéndome aquí después de otra borrachera, intentando sentirme libre adentro.
Pero siempre acabo pasando años encarcelado. Ya sé qué es, entiendo la naturaleza del alcoholismo, y sin embargo soy impotente: una vez que salgo en libertad, la prisión sigue siendo mi último destino.
Tengo un sincero deseo de cambiar mi vida”.
— Paul C., Región Pacífico
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EL PODER DE LA IDENTIFICACIÓN
“Afortunadamente, un día encontré un libro de A.A. titulado A.A. en prisiones — de preso a preso y lo llevé a mi celda y me puse a leerlo.
Me podía identificar en seguida con la mayoría de estas historias, y me veía reflejado en las narrativas.
Me sentía muy triste y deprimido al darme cuenta de la multitud de oportunidades que había tenido para enderezar mi vida, y de lo tonto que había sido de joven por no tomar A.A. lo suficientemente en serio, y por creer que yo iba a poder controlar mi forma de beber.
Nunca pensé en las cosas que hacía borracho, ni en las personas a quienes lastimaba. No pensaba en mi forma de beber ni a dónde me podría conducir.
La noche de mi arresto, no pensé en lo mucho que podría perder, y perdí.
Ahora, al escribir esta carta, puedo decir que estoy verdaderamente listo y dispuesto a cambiar mi vida, a cambiarme a mí mismo y trabajar en los Doce Pasos.
Nunca creí en ningún Poder Superior, pero al pensar en algunas de las noches locas de borracho que pasé, algún tipo de Poder Superior se me manifestó, pero no le hice caso.
Ahora sí creo firmemente, y me gustaría haber tenido los ojos abiertos un poco antes.
Todavía no tengo un ejemplar del Libro Grande, pero trato de conseguirme uno.
No puedo asistir a reuniones debido a mi estatus, pero espero que un día esto cambiará.
Por lo menos tengo el libro que encontré, y leo los Pasos y las Tradiciones todas las noches antes de acostarme”.
— Brian L., Región Pacífico
Reimpreso de COMPARTIENDO DESDE DETRÁS DE LOS MUROS.
Oficina de Servicios Generales de A.A., Box 459, Grand Central Station, New York, NY 10163.
— Otoño 2025, con permiso de A.A. World Services, Inc.
Cita Diaria con La Viña Abril 6
“Los ganadores y los llorones”. PORT TOWNSEND, WASHINGTON, OCTUBRE DE 1994. De Emotional Sobriety
“Me vi forzado a descifrar que no puedo descifrar nada”. “Los ganadores y los llorones”. PORT TOWNSEND, WASHINGTON, OCTUBRE DE 1994. De Emotional Sobriety
Cita diaria de Grapevine, 6 de abril
«No bajo la alfombra», Enero de 1967, AA Grapevine
«Cuanto más dispuesto estoy a reconocer que me equivoco, menos a menudo me veo en la situación de tener que hacerlo». «No bajo la alfombra», Enero de 1967, AA Grapevine
Una entrevista con el Dr. X
Después de publicarse el Libro Grande en abril de 1939, A.A. poco a poco empezó a recibir publicidad en la prensa. Se conocen bien en la historia de A.A. el artículo en Liberty Magazine de septiembre de 1939 y la serie de cinco artículos en el Cleveland Plain Dealer , que se publicó entre octubre y noviembre del mismo año. Y, por supuesto, tenemos el famoso escrito de Jack Alexander en el Saturday Evening Post del primero de marzo de 1941 que catapultó A.A. a la conciencia nacional.
Mucho menos conocida es la entrevista con un cierto “Dr. X” que hizo el escritor D.J. Defoe y que se publicó en la revista Your Faith en septiembre de 1939. El encabezado del artículo reza así: “Por el licor, este médico perdió su consultorio, su reputación y el amor propio. Entonces una noche, en un encuentro en una casa particular, descubrió la vía de escape.”
¿Te resulta familiar la historia? Es así porque el Dr. X era en realidad el Dr. Bob y el artículo, titulado “I Saw Religion Remake a Drunkard” (“Vi cómo la religión rehabilitó a un borracho”), trataba de cómo Bob logró la sobriedad con la ayuda de Dios. Los Archivos de A.A. dispone de lo que puede ser el único ejemplar conocido de este número de Your Faith , donado generosamente por Brad I. en septiembre del 2010.
Hay una serie de puntos interesantes tocantes a “Vi cómo la religión rehabilitó a un borracho”, al igual que unas cuantas interrogantes. Tal como se cuenta en Dr. Bob and the Oldtimers ( El Dr. Bob y los buenos veteranos ) (pp. 175-176), el 8 de agosto de 1939 el Dr. Bob le escribió a Ruth Hock, secretaria no alcohólica en la Sede de A.A., preguntándole si había visto el artículo en Your Faith . En su respuesta, Ruth Hock escribió lo siguiente, “Salí apresurada y compré el ejemplar corriente de Faith y sentí una gran emoción. Si mi opinión cuenta, ¡pues bravo! Así me gusta ver expuestas las cosas: de manera clara, honesta, directa y no recargada.”
“Vi cómo la religión rehabilitó a un borracho” es todo esto, pero, tal como lo sugiere el título y el objetivo de la revista, se inclina fuertemente hacia el aspecto espiritual de la recuperación del Dr. Bob. D.J. Defoe, un escritor de revistas de los años veinte y treinta cuya especialidad era los negocios y las finanzas, parece haber conocido al Dr. Bob antes de que éste lograra la sobriedad. Defoe había perdido contacto con él pero escuchaba “unos rumores feos” de su alcoholismo y de que su práctica quirúrgica estaba fracasando. Sin embargo, en 1938 Defoe se encontró por casualidad con Bob y se impresionó con su firme apretón de mano y su sincera expresión que decía “yo puedo contra el mundo.” Hablando con Bob se enteró de que había estado bebiendo a solas (“mortalmente embebiendo del veneno”) y decayéndose continuamente.
Pero entonces Bob le contó lo siguiente: un día, “un amigo en quien [el Dr. Bob] confiaba lo convenció a asistir una tarde a una pequeña reunión en la sala de un hogar.” Es interesante que lo que sigue no es la historia del encuentro entre Bob y Bill W. en la primavera de 1935, sino la de cuando Bob conoció al supervisor de una fábrica quien “le contó de cómo se había curado de las borracheras a través de la oración.” ¿Habrá tenido lugar el encuentro en una reunión del Oxford Group, antes de la época de Bill?”
El resto del artículo se centra en la manera familiar con que Bob trabajaba con los alcohólicos: le conseguía una cama en un hospital al borracho, lo desintoxicaba y luego le hablaba con franqueza del nuevo programa para lograr la sobriedad. “Yo mismo he estado en la misma situación,” solía decir Bob. “Yo sé dónde escondes las botellas. Sé todos los trucos que tienes para conseguir el licor.”
Después de que el hombre le acompañaba en la lectura de la Biblia y en oraciones, por lo general lo dejaban salir del hospital. Si el alcohólico se mantenía sobrio, éste entonces empezaba a ayudar a otros alcohólicos.
El Dr. Bob y los buenos veteranos equívocamente afirma que el Dr. Bob escribió “Vi cómo la religión rehabilitó a un borracho” cuando en rea
Después de publicarse el Libro Grande en abril de 1939, A.A. poco a poco empezó a recibir publicidad en la prensa. Se conocen bien en la historia de A.A. el artículo en Liberty Magazine de septiembre de 1939 y la serie de cinco artículos en el Cleveland Plain Dealer , que se publicó entre octubre y noviembre del mismo año. Y, por supuesto, tenemos el famoso escrito de Jack Alexander en el Saturday Evening Post del primero de marzo de 1941 que catapultó A.A. a la conciencia nacional.
Mucho menos conocida es la entrevista con un cierto “Dr. X” que hizo el escritor D.J. Defoe y que se publicó en la revista Your Faith en septiembre de 1939. El encabezado del artículo reza así: “Por el licor, este médico perdió su consultorio, su reputación y el amor propio. Entonces una noche, en un encuentro en una casa particular, descubrió la vía de escape.”
¿Te resulta familiar la historia? Es así porque el Dr. X era en realidad el Dr. Bob y el artículo, titulado “I Saw Religion Remake a Drunkard” (“Vi cómo la religión rehabilitó a un borracho”), trataba de cómo Bob logró la sobriedad con la ayuda de Dios. Los Archivos de A.A. dispone de lo que puede ser el único ejemplar conocido de este número de Your Faith , donado generosamente por Brad I. en septiembre del 2010.
Hay una serie de puntos interesantes tocantes a “Vi cómo la religión rehabilitó a un borracho”, al igual que unas cuantas interrogantes. Tal como se cuenta en Dr. Bob and the Oldtimers ( El Dr. Bob y los buenos veteranos ) (pp. 175-176), el 8 de agosto de 1939 el Dr. Bob le escribió a Ruth Hock, secretaria no alcohólica en la Sede de A.A., preguntándole si había visto el artículo en Your Faith . En su respuesta, Ruth Hock escribió lo siguiente, “Salí apresurada y compré el ejemplar corriente de Faith y sentí una gran emoción. Si mi opinión cuenta, ¡pues bravo! Así me gusta ver expuestas las cosas: de manera clara, honesta, directa y no recargada.”
“Vi cómo la religión rehabilitó a un borracho” es todo esto, pero, tal como lo sugiere el título y el objetivo de la revista, se inclina fuertemente hacia el aspecto espiritual de la recuperación del Dr. Bob. D.J. Defoe, un escritor de revistas de los años veinte y treinta cuya especialidad era los negocios y las finanzas, parece haber conocido al Dr. Bob antes de que éste lograra la sobriedad. Defoe había perdido contacto con él pero escuchaba “unos rumores feos” de su alcoholismo y de que su práctica quirúrgica estaba fracasando. Sin embargo, en 1938 Defoe se encontró por casualidad con Bob y se impresionó con su firme apretón de mano y su sincera expresión que decía “yo puedo contra el mundo.” Hablando con Bob se enteró de que había estado bebiendo a solas (“mortalmente embebiendo del veneno”) y decayéndose continuamente.
Pero entonces Bob le contó lo siguiente: un día, “un amigo en quien [el Dr. Bob] confiaba lo convenció a asistir una tarde a una pequeña reunión en la sala de un hogar.” Es interesante que lo que sigue no es la historia del encuentro entre Bob y Bill W. en la primavera de 1935, sino la de cuando Bob conoció al supervisor de una fábrica quien “le contó de cómo se había curado de las borracheras a través de la oración.” ¿Habrá tenido lugar el encuentro en una reunión del Oxford Group, antes de la época de Bill?”
El resto del artículo se centra en la manera familiar con que Bob trabajaba con los alcohólicos: le conseguía una cama en un hospital al borracho, lo desintoxicaba y luego le hablaba con franqueza del nuevo programa para lograr la sobriedad. “Yo mismo he estado en la misma situación,” solía decir Bob. “Yo sé dónde escondes las botellas. Sé todos los trucos que tienes para conseguir el licor.”
Después de que el hombre le acompañaba en la lectura de la Biblia y en oraciones, por lo general lo dejaban salir del hospital. Si el alcohólico se mantenía sobrio, éste entonces empezaba a ayudar a otros alcohólicos.
El Dr. Bob y los buenos veteranos equívocamente afirma que el Dr. Bob escribió “Vi cómo la religión rehabilitó a un borracho” cuando en rea
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lidad él sólo le concedió la entrevista a D.J. Defoe. El Dr. Bob y los buenos veteranos también especula que el Dr. Bob puso su firma al artículo, queriendo decir “que él pudo haber sido el primero en romper con su anonimato a nivel público. Cuando le preguntaron a Ruth sobre ello en 1978, ella recordaba vagamente el artículo y pensaba que era posible que Bob lo hubiera firmado.” ( El Dr. Bob y los buenos veteranos , p. 176).
La confusión pudo haberse dado por dos hechos. No parece que los escritores de El Dr. Bob y los buenos veteranos tenían acceso a “Vi cómo la religión rehabilitó a un borracho”. Por unos cuantos años era un artículo “perdido”, que los A.A.s interesados no podían descubrir fácilmente hasta la llegada de la época digital. (Actualmente, se puede ver el texto en línea, aunque la revista en sí es muy difícil de conseguir.)
Por otra parte, durante el transcurso de la historia, D.J. Defoe exhorta al “Dr. X” a que le conceda “una entrevista firmada”, pero el Dr. Bob se niega, diciendo, “No podemos darles publicidad a las curas. Estos hombres son ajenos al ámbito de la medicina cotidiana. Nosotros mismos no siempre tenemos éxito. No podemos ser presumidos.”
Esta declaración refleja el conflicto en aquel momento dentro del programa entre los que solicitaban la publicidad para impulsar el crecimiento de A.A. y los que temían que le haría daño al nuevo movimiento. También resulta instructivo recordar que el artículo en Your Faith apareció antes de los de Liberty y el Cleveland Plain Dealer . Realmente era el primer intento, muy cauteloso, de explicar el programa a un reportero de prensa. Por último, el artículo refleja a perfección la personalidad del Dr. Bob. En cierto momento, al discutir su temor de que la publicidad conduciría a que “un vagón” lleno de borrachos apareciera a su puerta, el Dr. Bob le dice a Defoe: “No podríamos bregar con una docena [de alcohólicos]. Ya dos son muchos. Uno es bastante. Yo no puedo hablar con uno de esos muchachos por más de una o dos horas sin sentirme agotado y cansado, a menos que hable como una cotorra, y eso no le ayudaría para nada.”
Teniendo en cuenta la posibilidad de que D.J. Defoe confundió eventos y la gran probabilidad de que redactó el escrito con miras al lector de Your Faith y su orientación particular, “Vi cómo la religión rehabilitó a un borracho” no es precisamente parte de la historia de A.A. (aunque, hay que decirlo, el Dr. Bob y Ruth Hock parecen haber quedado muy satisfechos con el escrito). Sin embargo, en la cita anterior, uno puede escuchar fuerte y claramente la verdadera y pura voz del Dr. Bob, sin adulteración. Él sabía que el “hablar como un cotorra” no le cambiaría la mente a ningún alcohólico.
Uno tenía que hablar con el corazón.
Huellas otoño 2015
La confusión pudo haberse dado por dos hechos. No parece que los escritores de El Dr. Bob y los buenos veteranos tenían acceso a “Vi cómo la religión rehabilitó a un borracho”. Por unos cuantos años era un artículo “perdido”, que los A.A.s interesados no podían descubrir fácilmente hasta la llegada de la época digital. (Actualmente, se puede ver el texto en línea, aunque la revista en sí es muy difícil de conseguir.)
Por otra parte, durante el transcurso de la historia, D.J. Defoe exhorta al “Dr. X” a que le conceda “una entrevista firmada”, pero el Dr. Bob se niega, diciendo, “No podemos darles publicidad a las curas. Estos hombres son ajenos al ámbito de la medicina cotidiana. Nosotros mismos no siempre tenemos éxito. No podemos ser presumidos.”
Esta declaración refleja el conflicto en aquel momento dentro del programa entre los que solicitaban la publicidad para impulsar el crecimiento de A.A. y los que temían que le haría daño al nuevo movimiento. También resulta instructivo recordar que el artículo en Your Faith apareció antes de los de Liberty y el Cleveland Plain Dealer . Realmente era el primer intento, muy cauteloso, de explicar el programa a un reportero de prensa. Por último, el artículo refleja a perfección la personalidad del Dr. Bob. En cierto momento, al discutir su temor de que la publicidad conduciría a que “un vagón” lleno de borrachos apareciera a su puerta, el Dr. Bob le dice a Defoe: “No podríamos bregar con una docena [de alcohólicos]. Ya dos son muchos. Uno es bastante. Yo no puedo hablar con uno de esos muchachos por más de una o dos horas sin sentirme agotado y cansado, a menos que hable como una cotorra, y eso no le ayudaría para nada.”
Teniendo en cuenta la posibilidad de que D.J. Defoe confundió eventos y la gran probabilidad de que redactó el escrito con miras al lector de Your Faith y su orientación particular, “Vi cómo la religión rehabilitó a un borracho” no es precisamente parte de la historia de A.A. (aunque, hay que decirlo, el Dr. Bob y Ruth Hock parecen haber quedado muy satisfechos con el escrito). Sin embargo, en la cita anterior, uno puede escuchar fuerte y claramente la verdadera y pura voz del Dr. Bob, sin adulteración. Él sabía que el “hablar como un cotorra” no le cambiaría la mente a ningún alcohólico.
Uno tenía que hablar con el corazón.
Huellas otoño 2015
Reflexiones Diarias
7 de ABRIL
UN ANCHO ARCO DE GRATITUD
Y, por mi parte y por la del Dr. Bob, afirmo con toda gratitud que, si no hubiera sido por nuestras esposas, Anne y Lois, ninguno de los dos podríamos haber vivido para ver los comienzos de A.A.
— COMO LO VE BILL, p. 67
¿Soy capaz de tan generoso tributo y gratitud para con mi esposa, padres y amigos, sin cuyo apoyo nunca hubiera sobrevivido para llegar a las puertas de A.A.? Yo trabajaré en esto y trataré de ver el plan que mi Poder Superior me está enseñando y que vincula nuestras vidas.
Del libro Reflexiones diarias
Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.
7 de ABRIL
UN ANCHO ARCO DE GRATITUD
Y, por mi parte y por la del Dr. Bob, afirmo con toda gratitud que, si no hubiera sido por nuestras esposas, Anne y Lois, ninguno de los dos podríamos haber vivido para ver los comienzos de A.A.
— COMO LO VE BILL, p. 67
¿Soy capaz de tan generoso tributo y gratitud para con mi esposa, padres y amigos, sin cuyo apoyo nunca hubiera sobrevivido para llegar a las puertas de A.A.? Yo trabajaré en esto y trataré de ver el plan que mi Poder Superior me está enseñando y que vincula nuestras vidas.
Del libro Reflexiones diarias
Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.
7 de Abril
Pensamiento del Día
En A.A. un alcohólico encuentra una forma para resolver su problema de personalidad. Lo hace recuperando varias cosas. Primero, recobra su integridad personal. Se reúne consigo mismo. Se hace sincero consigo mismo y con las demás personas. Se enfrenta a sí mismo y a su problema sinceramente, en lugar de huir. Hace un inventario personal de sí mismo para saber realmente cuál es su situación. Después, hace frente a los hechos en lugar de buscar excusas – “¿He recobrado yo mi integridad?”.
Meditación del Día
Cuando la dificultad surja, no hay que decir: “¿Por qué tenía que sucederme esto a mí?” No se auto conmisere. Piense en otras personas y en las dificultades de ellas, y se olvidará de la propia. Salga de su egocentrismo y conocerá el consuelo del servicio desinteresado prestado a otros. Pasado un tiempo, ya no le importará tanto lo que le suceda a usted. Ya no será tan importante, excepto en la medida en que su experiencia pueda ser utilizada para ayudar a otros que se encuentren en la misma clase de dificultades.
Oración del Día
Ruego poder llegar a ser más desinteresado. Pido poder no desviarme dejando que el viejo egoísmo vuelva a penetrar en mi vida.
(Veinticuatro Horas al Día, Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved, Under Pan American Convention, con permiso de AAWS)
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Pensamiento del Día
En A.A. un alcohólico encuentra una forma para resolver su problema de personalidad. Lo hace recuperando varias cosas. Primero, recobra su integridad personal. Se reúne consigo mismo. Se hace sincero consigo mismo y con las demás personas. Se enfrenta a sí mismo y a su problema sinceramente, en lugar de huir. Hace un inventario personal de sí mismo para saber realmente cuál es su situación. Después, hace frente a los hechos en lugar de buscar excusas – “¿He recobrado yo mi integridad?”.
Meditación del Día
Cuando la dificultad surja, no hay que decir: “¿Por qué tenía que sucederme esto a mí?” No se auto conmisere. Piense en otras personas y en las dificultades de ellas, y se olvidará de la propia. Salga de su egocentrismo y conocerá el consuelo del servicio desinteresado prestado a otros. Pasado un tiempo, ya no le importará tanto lo que le suceda a usted. Ya no será tan importante, excepto en la medida en que su experiencia pueda ser utilizada para ayudar a otros que se encuentren en la misma clase de dificultades.
Oración del Día
Ruego poder llegar a ser más desinteresado. Pido poder no desviarme dejando que el viejo egoísmo vuelva a penetrar en mi vida.
(Veinticuatro Horas al Día, Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved, Under Pan American Convention, con permiso de AAWS)
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Abril mes de estudio del texto básico
Experiencia DiariaUna experiencia de vida más.
7 de abril de 2026
Empecé a tomar desde los 13 años en una discoteca de mi pueblo. Nunca pensé en por qué tomaba, ni imaginé que pudiera ser un alcohólico a esa edad. Otros jóvenes jugaban al fútbol y se divertían, pero yo elegí tomar y escapar de mis problemas.
Provengo de un pueblo pequeño en la costa de Oaxaca, donde muchas personas se distraen con la bebida. Además, tengo padres alcohólicos, por lo que la convivencia era un desastre: cuando llegaba mi padre, todo se tornaba hostil, con reclamos, regaños, golpes, etcétera.
Cuando vives así, sientes ansiedad por lo que pueda venir en el futuro. Más adulto y durante mi alcoholismo, recordaba esos momentos vergonzosos que me hicieron mucho daño. Al beber, solo podía recordar aquel pasado trágico de mi infancia y adolescencia; no descansaba. Solo deseaba escapar de ese mundo con la bebida. Todos los días trataba de escapar.
Ahora, en Alcohólicos Anónimos, he aprendido a ver estas cosas como una experiencia más de mi vida pasada.
Leonardo S.
Oaxaca Costa
Plenitud AA es una publicación de la Central Mexicana de Servicios Generales de Alcohólicos Anónimos, A.C.
#plenitud #experienciasdiarias #AlcohólicosAnónimos
Cita Diaria con La Viña Abril 7
“Una nueva forma de ver la vida”. COLUMBUS, OHIO, ABRIL DE 1981. De Voices of Long-Term Sobriety
“Mi vida y las vidas de los que me rodean son, de hecho y en sí mismas, partes de una sinfonía de interacciones”.“Una nueva forma de ver la vida”. COLUMBUS, OHIO, ABRIL DE 1981. De Voices of Long-Term Sobriety