LOS DOCE PASOS
“Hoy tengo 43 días de sobriedad. Antes de eso, tuve 40 días. Luego recaí.
Apenas pasaron doce horas y acabé en prisión. He luchado contra el alcoholismo 20 años. He estado entrando y saliendo de las salas de A.A. y, de hecho, estoy leyendo el Libro Grande por primera vez, no simplemente hojeándolo para encontrar las respuestas para un grupo de estudio. Esta vez lo estoy digiriendo. Sé que posiblemente oyen a mucha gente decir lo mismo, pero me veo a mí mismo en mucho de lo que está escrito en el Libro Grande.
Sé dónde se efectúan las reuniones de A.A. en mi área local. Incluso asisto a una reunión aquí en la cárcel todos los jueves por la noche.
Tengo intención de ir a una reunión de afuera el día en que salga en libertad, a mediados de julio, espero. ¿Por qué es diferente esta vez para mí? ¿Por qué les escribo? Me podía haber muerto — fácilmente.
Ahora creo sin duda alguna que si vuelvo a beber me moriré. He hecho los Doce Pasos en mis anteriores experiencias en A.A., pero desde que estoy aquí he empezado a trabajar en los Pasos lo mejor que he podido, como si mi vida dependiera de ello”.
— David R., Región Sudeste
---
‘NO SOMOS UN GRUPO DE GENTE ABURRIDA’
“Hola, me llamo Jerome y soy coordinador de mi grupo de A.A.
Los hombres que han entrado por las puertas de esta prisión a este infierno en la tierra han encontrado un poquito de cielo en este grupo de A.A.
Hace un año y medio que soy miembro aquí y he encontrado la esperanza y el amor fraternal como consecuencia de la unidad de A.A.
He visto a hombres recuperarse con una nueva oportunidad de vivir, y me gustaría que más gente enferma de alcoholismo encontrara las puertas de una reunión.
Hay gran diversidad en las reuniones aquí. Entre los miembros hay hombres de todas partes, de toda clase y condición. Nos encanta compartir el programa de recuperación y esperanza con cualquiera que quiera dejar de beber.
Gracias a A.A. hemos llegado a ser como una familia. No somos un grupo de gente aburrida y estamos dispuestos a dejar el orgullo a un lado a la hora de ayudar a otro alcohólico que nos necesita”.
— Jerome B., Región Sudeste
Reimpreso de COMPARTIENDO DESDE DETRÁS DE LOS MUROS.
Oficina de Servicios Generales de A.A.,Box 459, Grand Central Station, New York, NY 10163. —Verano 2011 ,con permiso de A.A. World Services, Inc.
“Hoy tengo 43 días de sobriedad. Antes de eso, tuve 40 días. Luego recaí.
Apenas pasaron doce horas y acabé en prisión. He luchado contra el alcoholismo 20 años. He estado entrando y saliendo de las salas de A.A. y, de hecho, estoy leyendo el Libro Grande por primera vez, no simplemente hojeándolo para encontrar las respuestas para un grupo de estudio. Esta vez lo estoy digiriendo. Sé que posiblemente oyen a mucha gente decir lo mismo, pero me veo a mí mismo en mucho de lo que está escrito en el Libro Grande.
Sé dónde se efectúan las reuniones de A.A. en mi área local. Incluso asisto a una reunión aquí en la cárcel todos los jueves por la noche.
Tengo intención de ir a una reunión de afuera el día en que salga en libertad, a mediados de julio, espero. ¿Por qué es diferente esta vez para mí? ¿Por qué les escribo? Me podía haber muerto — fácilmente.
Ahora creo sin duda alguna que si vuelvo a beber me moriré. He hecho los Doce Pasos en mis anteriores experiencias en A.A., pero desde que estoy aquí he empezado a trabajar en los Pasos lo mejor que he podido, como si mi vida dependiera de ello”.
— David R., Región Sudeste
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‘NO SOMOS UN GRUPO DE GENTE ABURRIDA’
“Hola, me llamo Jerome y soy coordinador de mi grupo de A.A.
Los hombres que han entrado por las puertas de esta prisión a este infierno en la tierra han encontrado un poquito de cielo en este grupo de A.A.
Hace un año y medio que soy miembro aquí y he encontrado la esperanza y el amor fraternal como consecuencia de la unidad de A.A.
He visto a hombres recuperarse con una nueva oportunidad de vivir, y me gustaría que más gente enferma de alcoholismo encontrara las puertas de una reunión.
Hay gran diversidad en las reuniones aquí. Entre los miembros hay hombres de todas partes, de toda clase y condición. Nos encanta compartir el programa de recuperación y esperanza con cualquiera que quiera dejar de beber.
Gracias a A.A. hemos llegado a ser como una familia. No somos un grupo de gente aburrida y estamos dispuestos a dejar el orgullo a un lado a la hora de ayudar a otro alcohólico que nos necesita”.
— Jerome B., Región Sudeste
Reimpreso de COMPARTIENDO DESDE DETRÁS DE LOS MUROS.
Oficina de Servicios Generales de A.A.,Box 459, Grand Central Station, New York, NY 10163. —Verano 2011 ,con permiso de A.A. World Services, Inc.
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Cita Diaria con La Viña Abril 3
“Las ‘reglas’ son peligrosas, pero la unidad es vital”. BILL W., COFUNDADOR DE AA, SEPTIEMBRE DE 1945. De El lenguaje del corazón
“La verdadera respuesta tiene que ser el fruto de nuestras discusiones, nuestras diferencias de opinión, nuestras experiencias cotidianas, y nuestro consentimiento general”.“Las ‘reglas’ son peligrosas, pero la unidad es vital”. BILL W., COFUNDADOR DE AA, SEPTIEMBRE DE 1945. De El lenguaje del corazón
Cita diaria de Grapevine, 3 de abril
«Wanted», Mankato, Minnesota, mayo de 1997, Jóvenes y sobrios: historias de quienes descubrieron AA a una edad temprana
«La vida no ha sido siempre un camino de rosas, pero gracias a AA ya no tengo que vivir con miedo. Duermo por las noches... Tengo un propósito en la vida.«Wanted», Mankato, Minnesota, mayo de 1997, Jóvenes y sobrios: historias de quienes descubrieron AA a una edad temprana
Instituciones de Tratamiento
En Maine la ‘identificación’ obra maravillas
Desde los comienzos, el proceso de identificación — un borracho que comparte experiencia, fortaleza y esperanza con otro — ha sido una herramienta muy eficaz para la recuperación en A.A. Pero como el comité de Instituciones de Tratamiento del área de Maine sospecha, la identificación tiene poder universal y puede obrar maravillas para alcanzar las mentes y los corazones de los profesionales que a menudo son los primeros en tratar al alcohólico que sufre.
Roy R., coordinador del comité de IT de Maine, dice: “El 1 de abril, en colaboración con los comités de área de Información Pública y Cooperación con la Comunidad Profesional, efectuamos una mesa de trabajo informativa para una reunión de la Asociación Americana de Enfermeras en la Universidad de Maine, en Augusta. Reconociendo el vínculo común entre las funciones que desempeñan hoy estas enfermeras y las que desempeñaron los médicos y enfermeras en las épocas pioneras de A.A., exhibimos todo lo que creíamos que podría generar la identificación.” En la mesa de trabajo había en exhibición fotos de la Hermana Ignacia, la muy querida amiga no alcohólica de A.A. que trabajó con el Dr. Bob en el Hospital St. Thomas de Akron; y William Duncan Silkworth, M.D., el primer amigo de A.A. del campo de l medicina, que trató a nuestro co-fundador Bill W. al principio. (Alcohólicos Anónimos llega a su mayoría de edad, fotografías centrales). También había una foto del Dr. Bob e información acerca del premio Lasker que fue entregado a la Comunidad en 1951 por la Asociación Americana del Cuidado de la Salud Pública, que entonces se componía de 12,000 médicos.
Cerca de 40 enfermeras estuvieron presentes en una reunión informativa efectuada al mediodía. “Los oradores dieron mucha información,” dice Roy, “y repasaron completamente la ‘Hoja informativa de A.A.’ que, como los folletos, está disponible en la Oficina de Servicios Generales. Hicieron un trabajo estupendo al definir lo que hacemos y no hacemos, de acuerdo a nuestras Tradiciones, y explicaron los diferentes tipos de reuniones que existen en A.A. — abiertas, cerradas, de principiantes, de servicio público, y demás.
Roy añade, “No puedo decirles exactamente quién estaba allí y cuántas personas asistieron, pero puedo decirles que en aquel lluvioso día 1 de abril en Maine, en el auditorio y en otra sala en la que el tema era ‘La enfermera impedida,’ los miembros de A.A. estábamos a mano para ayudar a cualquier enfermo alcohólico que hubiera allí. Puedo ver en mi mente a los comités de CCP, IP e IT del área de Maine unirse teniendo en cuenta nuestro Preámbulo: ‘Alcohólicos Anónimos es una comunidad de hombres y mujeres que comparten su mutua experiencia, fortaleza y esperanza para resolver su problema común y ayudar a otros a recuperarse del alcoholismo….’ Todos estamos agradecidos de poder dar la dádiva que tan libremente nos transmitieron los buenos veteranos que ya han fallecido, porque hoy día nosotros somos los custodios de las Tradiciones de A.A.”
La mesa de trabajo debe su éxito, dice Roy, “principalmente al hecho de que nuestros comités permanentes colaboran y están abiertos a escuchar las ideas de otras áreas que estén dispuestas a compartir su experiencia. Nuestros comités están muy agradecidos a todas las personas de Maine y a nuestros amigos de la OSG que compartieron con nosotros e hicieron posible este evento.”
Reimpreso de Box 4-5-9 (Edición agosto - septiembre 2004) con permiso de A.A. World Services, Inc.
En Maine la ‘identificación’ obra maravillas
Desde los comienzos, el proceso de identificación — un borracho que comparte experiencia, fortaleza y esperanza con otro — ha sido una herramienta muy eficaz para la recuperación en A.A. Pero como el comité de Instituciones de Tratamiento del área de Maine sospecha, la identificación tiene poder universal y puede obrar maravillas para alcanzar las mentes y los corazones de los profesionales que a menudo son los primeros en tratar al alcohólico que sufre.
Roy R., coordinador del comité de IT de Maine, dice: “El 1 de abril, en colaboración con los comités de área de Información Pública y Cooperación con la Comunidad Profesional, efectuamos una mesa de trabajo informativa para una reunión de la Asociación Americana de Enfermeras en la Universidad de Maine, en Augusta. Reconociendo el vínculo común entre las funciones que desempeñan hoy estas enfermeras y las que desempeñaron los médicos y enfermeras en las épocas pioneras de A.A., exhibimos todo lo que creíamos que podría generar la identificación.” En la mesa de trabajo había en exhibición fotos de la Hermana Ignacia, la muy querida amiga no alcohólica de A.A. que trabajó con el Dr. Bob en el Hospital St. Thomas de Akron; y William Duncan Silkworth, M.D., el primer amigo de A.A. del campo de l medicina, que trató a nuestro co-fundador Bill W. al principio. (Alcohólicos Anónimos llega a su mayoría de edad, fotografías centrales). También había una foto del Dr. Bob e información acerca del premio Lasker que fue entregado a la Comunidad en 1951 por la Asociación Americana del Cuidado de la Salud Pública, que entonces se componía de 12,000 médicos.
Cerca de 40 enfermeras estuvieron presentes en una reunión informativa efectuada al mediodía. “Los oradores dieron mucha información,” dice Roy, “y repasaron completamente la ‘Hoja informativa de A.A.’ que, como los folletos, está disponible en la Oficina de Servicios Generales. Hicieron un trabajo estupendo al definir lo que hacemos y no hacemos, de acuerdo a nuestras Tradiciones, y explicaron los diferentes tipos de reuniones que existen en A.A. — abiertas, cerradas, de principiantes, de servicio público, y demás.
Roy añade, “No puedo decirles exactamente quién estaba allí y cuántas personas asistieron, pero puedo decirles que en aquel lluvioso día 1 de abril en Maine, en el auditorio y en otra sala en la que el tema era ‘La enfermera impedida,’ los miembros de A.A. estábamos a mano para ayudar a cualquier enfermo alcohólico que hubiera allí. Puedo ver en mi mente a los comités de CCP, IP e IT del área de Maine unirse teniendo en cuenta nuestro Preámbulo: ‘Alcohólicos Anónimos es una comunidad de hombres y mujeres que comparten su mutua experiencia, fortaleza y esperanza para resolver su problema común y ayudar a otros a recuperarse del alcoholismo….’ Todos estamos agradecidos de poder dar la dádiva que tan libremente nos transmitieron los buenos veteranos que ya han fallecido, porque hoy día nosotros somos los custodios de las Tradiciones de A.A.”
La mesa de trabajo debe su éxito, dice Roy, “principalmente al hecho de que nuestros comités permanentes colaboran y están abiertos a escuchar las ideas de otras áreas que estén dispuestas a compartir su experiencia. Nuestros comités están muy agradecidos a todas las personas de Maine y a nuestros amigos de la OSG que compartieron con nosotros e hicieron posible este evento.”
Reimpreso de Box 4-5-9 (Edición agosto - septiembre 2004) con permiso de A.A. World Services, Inc.
Reflexiones Diarias
4 de ABRIL
LLORAR POR LA LUNA
“Este auténtico sentimiento de inferioridad se ve exagerado por su sensibilidad pueril y esta situación es la que genera en él esta ansia insaciable y anormal de aprobación personal y de éxito ante los ojos del mundo. Niño todavía, llora por la luna. Y parece que la luna no quiere escucharle”.
— LENGUAJE DEL CORAZÓN, p. 101
Cuando bebía, parecía oscilar entre sentirme totalmente invisible y creerme el centro del universo. La búsqueda de ese elusivo equilibrio entre los dos ha llegado a ser una parte de mi recuperación. La luna por la que constantemente lloraba, ahora en mi sobriedad rara vez está llena; en vez de eso, me enseña sus otras muchas fases, y en todas ellas hay lecciones que aprender. Un verdadero aprendizaje frecuentemente ha sido precedido por un eclipse, momentos de oscuridad, pero con cada cielo de mi recuperación, la luz se hace más fuerte y mi visión es más clara.
Del libro Reflexiones diarias
Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.
4 de ABRIL
LLORAR POR LA LUNA
“Este auténtico sentimiento de inferioridad se ve exagerado por su sensibilidad pueril y esta situación es la que genera en él esta ansia insaciable y anormal de aprobación personal y de éxito ante los ojos del mundo. Niño todavía, llora por la luna. Y parece que la luna no quiere escucharle”.
— LENGUAJE DEL CORAZÓN, p. 101
Cuando bebía, parecía oscilar entre sentirme totalmente invisible y creerme el centro del universo. La búsqueda de ese elusivo equilibrio entre los dos ha llegado a ser una parte de mi recuperación. La luna por la que constantemente lloraba, ahora en mi sobriedad rara vez está llena; en vez de eso, me enseña sus otras muchas fases, y en todas ellas hay lecciones que aprender. Un verdadero aprendizaje frecuentemente ha sido precedido por un eclipse, momentos de oscuridad, pero con cada cielo de mi recuperación, la luz se hace más fuerte y mi visión es más clara.
Del libro Reflexiones diarias
Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.
4 de Abril
Pensamiento del Día
Cuando llegué a A.A. encontré hombres y mujeres que habían pasado por las mismas cosas por las que yo había pasado. Ahora estaban pensando más acerca de cómo podían ayudar a los demás de lo que pensaban en sí mismos. Eran muchos más desinteresados de lo que jamás fui yo. Acudiendo a las reuniones y asociándome con ellos, empecé a pensar un poco menos en mí mismo y un poco más en las otras personas. Aprendí también que no tenía que depender sólo de mí mismo para salir del embrollo en que me hallaba. Pido obtener una fortaleza mayor que la mía propia. – “¿Estoy ahora dependiendo menos de mí mismo y más de Dios?”.
Meditación del Día
Ningún hombre puede ayudar, a menos que comprenda al hombre que está tratando de ayudar. Para comprender los problemas y tentaciones de sus semejantes, tiene que haber pasado por ellos. Tiene que hacer todo lo que pueda para comprender a sus semejantes. Tiene que estudiar su fondo, sus gustos y desagrados, sus reacciones y sus prejuicios. Cuando usted vea sus debilidades, no se las haga resaltar. Hágale compartir las propias debilidades, pecados y tentaciones de usted mismo, y déjelo sacar sus propias conclusiones.
Oración del Día
Ruego porque pueda servir como un conducto para el poder de Dios, y que llegue a las vidas de otros hombres. Pido poder tratar de comprender a mis semejantes.
(Veinticuatro Horas al Día, Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved, Under Pan American Convention, con permiso de AAWS)
🌷
Pensamiento del Día
Cuando llegué a A.A. encontré hombres y mujeres que habían pasado por las mismas cosas por las que yo había pasado. Ahora estaban pensando más acerca de cómo podían ayudar a los demás de lo que pensaban en sí mismos. Eran muchos más desinteresados de lo que jamás fui yo. Acudiendo a las reuniones y asociándome con ellos, empecé a pensar un poco menos en mí mismo y un poco más en las otras personas. Aprendí también que no tenía que depender sólo de mí mismo para salir del embrollo en que me hallaba. Pido obtener una fortaleza mayor que la mía propia. – “¿Estoy ahora dependiendo menos de mí mismo y más de Dios?”.
Meditación del Día
Ningún hombre puede ayudar, a menos que comprenda al hombre que está tratando de ayudar. Para comprender los problemas y tentaciones de sus semejantes, tiene que haber pasado por ellos. Tiene que hacer todo lo que pueda para comprender a sus semejantes. Tiene que estudiar su fondo, sus gustos y desagrados, sus reacciones y sus prejuicios. Cuando usted vea sus debilidades, no se las haga resaltar. Hágale compartir las propias debilidades, pecados y tentaciones de usted mismo, y déjelo sacar sus propias conclusiones.
Oración del Día
Ruego porque pueda servir como un conducto para el poder de Dios, y que llegue a las vidas de otros hombres. Pido poder tratar de comprender a mis semejantes.
(Veinticuatro Horas al Día, Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved, Under Pan American Convention, con permiso de AAWS)
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LOS PASOS
“Me llamo Russ y soy alcohólico. Tengo 45 años y actualmente resido en una prisión de seguridad mínima. Me arrestaron en 2009 por mi quinto DUI (manejar bajo los efectos del alcohol) en menos de diez años. No me he vuelto a tomar un trago desde entonces. Gracias a Dios nadie resultó lastimado físicamente por mis acciones.
No tenía ni idea de que mi condena me iba a permitir embarcarme en lo que ahora sé que es el viaje espiritual más inspirador y gratificador de mi vida. La consecuencia de mi encarcelación fue que perdí mi negocio, mi hogar, mis posesiones y mi prestigio en mi comunidad.
A principios de 2010, me encontré solo en una celda, total y completamente en bancarrota —mental, física y espiritualmente—. En ese momento decidí quitarme la vida. Pasé una semana sumido en la angustia y la autocompasión.
Estaba muy familiarizado con A.A. por haber logrado varias veces abstenerme de beber algunos años. A pesar de esto, siempre me parecía que me faltaba algo, lo cual con el tiempo me conducía otra vez al alcoholismo activo.
En la madrugada del día 7 de enero de 2010, desperté de un sueño irregular sintiendo una claridad extraña y surrealista. Me levanté tambaleante de mi camastro, me puse de rodillas y di los tres primeros Pasos.
Ha pasado un año y medio y no he vuelto a sufrir la oscuridad total que solía ser mi constante estado mental. Además, solo me queda una reparación para completar mi lista del Octavo Paso.
Hay unos 1,250 hombres encarcelados en esta institución. El licor casero y la desesperación son lo normal. Mi nueva vida y, aún más importante, mi experiencia me ha dado una capacidad singular para tratar de ayudar a otros que, como yo, se consideran a sí mismos irremediables”.
— Russ G. Región Pacífico
---
‘HACER LO QUE SEA NECESARIO’
“Sabía que tenía que dejar de beber. Ya había ido a las reuniones de A.A. muchas veces. Nunca estaba dispuesto a mantenerme sobrio más de cuatro meses. Sabía lo que tenía que hacer para dejar de beber: conseguir un padrino y de hecho trabajar en el programa. No obstante, no me comprometía a hacerlo. No me podía imaginar vivir mi vida sin mi muleta. No quería dejar de beber, simplemente no quería las cosas malas que me pasaban cuando bebía.
Mi alcoholismo me ha hecho pasarlas muy mal. He estado en pabellones psiquiátricos (por depresión e intentos de suicidio), he estado sin hogar un par de veces, en la cárcel incontables veces, y ahora finalmente en prisión. He perdido muchas cosas por culpa de la bebida.
Ahora puedo decir con certeza que no quiero volver a beber nunca más y que estoy dispuesto a hacer lo que sea necesario no solo para mantenerme sobrio, sino para tener la felicidad y la alegría que parecen tener la mayoría de los alcohólicos en recuperación que están en las reuniones de A.A.
Así que he estado pensando en mi futuro. Sé que cuando salga en libertad dentro de cinco o seis años, el alcohol va a ser una tentación y no puedo seguir de nuevo ese camino. He estado leyendo el Libro Grande y estoy deseando trabajar en los Pasos. Necesito A.A. y me doy cuenta de que se trata de algo más que mantenerse sobrio. Quiero estar preparado para el momento en que vuelva a ser un hombre libre”.
— Michael F., Región Suroeste
Reimpreso de COMPARTIENDO DESDE DETRÁS DE LOS MUROS.
Oficina de Servicios Generales de A.A., Box 459, Grand Central Station, New York, NY 10163. — Otoño 2011, con permiso de A.A. World Services, Inc.
“Me llamo Russ y soy alcohólico. Tengo 45 años y actualmente resido en una prisión de seguridad mínima. Me arrestaron en 2009 por mi quinto DUI (manejar bajo los efectos del alcohol) en menos de diez años. No me he vuelto a tomar un trago desde entonces. Gracias a Dios nadie resultó lastimado físicamente por mis acciones.
No tenía ni idea de que mi condena me iba a permitir embarcarme en lo que ahora sé que es el viaje espiritual más inspirador y gratificador de mi vida. La consecuencia de mi encarcelación fue que perdí mi negocio, mi hogar, mis posesiones y mi prestigio en mi comunidad.
A principios de 2010, me encontré solo en una celda, total y completamente en bancarrota —mental, física y espiritualmente—. En ese momento decidí quitarme la vida. Pasé una semana sumido en la angustia y la autocompasión.
Estaba muy familiarizado con A.A. por haber logrado varias veces abstenerme de beber algunos años. A pesar de esto, siempre me parecía que me faltaba algo, lo cual con el tiempo me conducía otra vez al alcoholismo activo.
En la madrugada del día 7 de enero de 2010, desperté de un sueño irregular sintiendo una claridad extraña y surrealista. Me levanté tambaleante de mi camastro, me puse de rodillas y di los tres primeros Pasos.
Ha pasado un año y medio y no he vuelto a sufrir la oscuridad total que solía ser mi constante estado mental. Además, solo me queda una reparación para completar mi lista del Octavo Paso.
Hay unos 1,250 hombres encarcelados en esta institución. El licor casero y la desesperación son lo normal. Mi nueva vida y, aún más importante, mi experiencia me ha dado una capacidad singular para tratar de ayudar a otros que, como yo, se consideran a sí mismos irremediables”.
— Russ G. Región Pacífico
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‘HACER LO QUE SEA NECESARIO’
“Sabía que tenía que dejar de beber. Ya había ido a las reuniones de A.A. muchas veces. Nunca estaba dispuesto a mantenerme sobrio más de cuatro meses. Sabía lo que tenía que hacer para dejar de beber: conseguir un padrino y de hecho trabajar en el programa. No obstante, no me comprometía a hacerlo. No me podía imaginar vivir mi vida sin mi muleta. No quería dejar de beber, simplemente no quería las cosas malas que me pasaban cuando bebía.
Mi alcoholismo me ha hecho pasarlas muy mal. He estado en pabellones psiquiátricos (por depresión e intentos de suicidio), he estado sin hogar un par de veces, en la cárcel incontables veces, y ahora finalmente en prisión. He perdido muchas cosas por culpa de la bebida.
Ahora puedo decir con certeza que no quiero volver a beber nunca más y que estoy dispuesto a hacer lo que sea necesario no solo para mantenerme sobrio, sino para tener la felicidad y la alegría que parecen tener la mayoría de los alcohólicos en recuperación que están en las reuniones de A.A.
Así que he estado pensando en mi futuro. Sé que cuando salga en libertad dentro de cinco o seis años, el alcohol va a ser una tentación y no puedo seguir de nuevo ese camino. He estado leyendo el Libro Grande y estoy deseando trabajar en los Pasos. Necesito A.A. y me doy cuenta de que se trata de algo más que mantenerse sobrio. Quiero estar preparado para el momento en que vuelva a ser un hombre libre”.
— Michael F., Región Suroeste
Reimpreso de COMPARTIENDO DESDE DETRÁS DE LOS MUROS.
Oficina de Servicios Generales de A.A., Box 459, Grand Central Station, New York, NY 10163. — Otoño 2011, con permiso de A.A. World Services, Inc.
Cita Diaria con La Viña Abril 4
“Atravesar el ritual”. ORCHARD LAKE, MICHIGAN, DICIEMBRE DE 1966. De Step By Step
“Sólo un regalo hecho con amor y gratitud es una bendición para el que lo entrega, y valioso para el que lo recibe”. “Atravesar el ritual”. ORCHARD LAKE, MICHIGAN, DICIEMBRE DE 1966. De Step By Step
Cita diaria de Grapevine, 4 de abril
Bill W., cofundador de AA, septiembre de 1952, «Tradición Cinco», AA Grapevine (reimpreso en Doce Pasos y Doce Tradiciones)
«La capacidad única que tiene cada miembro de AA para identificarse con el recién llegado y ayudarle a recuperarse no depende en absoluto de su formación, su elocuencia ni de ninguna habilidad personal especial. Lo único que importa es que sea un alcohólico que ha encontrado la clave para la sobriedad».Bill W., cofundador de AA, septiembre de 1952, «Tradición Cinco», AA Grapevine (reimpreso en Doce Pasos y Doce Tradiciones)