Reuniones de principiantes
“Estaba en una reunión de principiantes hace un par de años,” dice Bob V., del Grupo West End de Nueva York, “y el coordinador metió la mano dentro de su mochila y sacó un teléfono. Lo puso en el podio enfrente de él y empezó a explicar las ventajas de la terapia telefónica para los principiantes.
Luego, volvió a meter la mano en la mochila y sacó dos libros, el Libro Grande y el Doce y Doce, y los puso al lado del teléfono mientras explicaba lo importante que es que los principiantes se familiaricen con la literatura de A.A. Finalmente, volvió a meter la mano en la mochila y sacó una figura pequeña de un soldado de juguete. ‘Este’, dijo después de una pausa, ‘es mi padrino.’
“Esto fue un poco exagerado, recuerdo que pensé en aquel momento, pero con toda seguridad tuvo un buen efecto. Desde entonces, no creo que haya estado en otra reunión de principiantes en la que no haya pensado en aquella presentación. E incluso encontré mi propio ‘padrino’ — una figura de plástico de un caballero con un escudo y una espada que uno de mis hijos debía de haber abandonado hace algunos años. No habla mucho pero es tremendamente poderoso,” dice Bob con una sonrisa.
Puede que aquella reunión de principiantes tuviera un tono más teatral que la mayoría, pero sirve para iluminar un elemento crítico que puede hacer más efectiva una reunión de principiantes: mantenerlo sencillo. Es muy fácil a veces para los miembros de A.A., sobrios por un tiempo y atrapados en la estimulante lucha de la vida diaria, olvidarse de cómo es para los recién llegados a A.A., alcohólicos que en su mayor parte no tienen experiencia de mantenerse sobrios y no saben en qué contexto pueden encuadrar la información que de pronto están oyendo en A.A. Todo el mundo en A.A. ha pasado por esa situación, sobrio unos pocos días, quizás, e incierto acerca de lo que puede esperar de esa cosa llamada recuperación, pero a veces después de estar sobrios un tiempo se olvidan, y las tribulaciones de los principiantes desaparecen debido a asuntos más apremiantes de sobriedad individual y conversaciones sobre relaciones, problemas en el trabajo y lo que se podría considerar “psicobalbuceo.”
Para enfocarse en el objetivo primordial de A.A. y combatir alejarse de las inquietudes específicas de los principiantes, muchos grupos efectúan reuniones de principiantes o mesas de trabajo de principiantes en una variedad de formatos encaminadas a ofrecer a los principiantes un contexto seguro, informativo y propicio para su recién encontrada sobriedad.
Por ejemplo, el Grupo West End de Bob, después de hacer un inventario de grupo, admitió que estaban asistiendo a sus reuniones más principiantes que en años anteriores, muchos se quedan a un lado olvidados, y decidió que para integrar a estos miembros al grupo y ofrecerles la base necesaria para una sobriedad continua organizaría una mesa de trabajo a la semana además de la reunión de principiantes que el grupo ha venido efectuando durante muchos años.
La mesa de trabajo fue establecida de acuerdo a las guías del Paquete de Reuniones de Principiantes disponible en la Oficina de Servicios Generales (SM-1, $2.75) y fue estructurada para ser lo más incluyente posible, reconociendo, como se indica en el folleto “Sugerencias para coordinar reuniones de principiantes” que se incluye en el paquete junto con 12 folletos aprobados por la Conferencia, que “los grupos se han dado cuenta de que la posibilidad de recuperación de los principiantes es mayor si pueden tomar parte activamente en las conversaciones de A.A. tan pronto como sea posible — y también necesitan que alguien con experiencia de A.A. les diga los hechos esenciales acerca del alcoholismo y nuestro programa de recuperación.”
“Estaba en una reunión de principiantes hace un par de años,” dice Bob V., del Grupo West End de Nueva York, “y el coordinador metió la mano dentro de su mochila y sacó un teléfono. Lo puso en el podio enfrente de él y empezó a explicar las ventajas de la terapia telefónica para los principiantes.
Luego, volvió a meter la mano en la mochila y sacó dos libros, el Libro Grande y el Doce y Doce, y los puso al lado del teléfono mientras explicaba lo importante que es que los principiantes se familiaricen con la literatura de A.A. Finalmente, volvió a meter la mano en la mochila y sacó una figura pequeña de un soldado de juguete. ‘Este’, dijo después de una pausa, ‘es mi padrino.’
“Esto fue un poco exagerado, recuerdo que pensé en aquel momento, pero con toda seguridad tuvo un buen efecto. Desde entonces, no creo que haya estado en otra reunión de principiantes en la que no haya pensado en aquella presentación. E incluso encontré mi propio ‘padrino’ — una figura de plástico de un caballero con un escudo y una espada que uno de mis hijos debía de haber abandonado hace algunos años. No habla mucho pero es tremendamente poderoso,” dice Bob con una sonrisa.
Puede que aquella reunión de principiantes tuviera un tono más teatral que la mayoría, pero sirve para iluminar un elemento crítico que puede hacer más efectiva una reunión de principiantes: mantenerlo sencillo. Es muy fácil a veces para los miembros de A.A., sobrios por un tiempo y atrapados en la estimulante lucha de la vida diaria, olvidarse de cómo es para los recién llegados a A.A., alcohólicos que en su mayor parte no tienen experiencia de mantenerse sobrios y no saben en qué contexto pueden encuadrar la información que de pronto están oyendo en A.A. Todo el mundo en A.A. ha pasado por esa situación, sobrio unos pocos días, quizás, e incierto acerca de lo que puede esperar de esa cosa llamada recuperación, pero a veces después de estar sobrios un tiempo se olvidan, y las tribulaciones de los principiantes desaparecen debido a asuntos más apremiantes de sobriedad individual y conversaciones sobre relaciones, problemas en el trabajo y lo que se podría considerar “psicobalbuceo.”
Para enfocarse en el objetivo primordial de A.A. y combatir alejarse de las inquietudes específicas de los principiantes, muchos grupos efectúan reuniones de principiantes o mesas de trabajo de principiantes en una variedad de formatos encaminadas a ofrecer a los principiantes un contexto seguro, informativo y propicio para su recién encontrada sobriedad.
Por ejemplo, el Grupo West End de Bob, después de hacer un inventario de grupo, admitió que estaban asistiendo a sus reuniones más principiantes que en años anteriores, muchos se quedan a un lado olvidados, y decidió que para integrar a estos miembros al grupo y ofrecerles la base necesaria para una sobriedad continua organizaría una mesa de trabajo a la semana además de la reunión de principiantes que el grupo ha venido efectuando durante muchos años.
La mesa de trabajo fue establecida de acuerdo a las guías del Paquete de Reuniones de Principiantes disponible en la Oficina de Servicios Generales (SM-1, $2.75) y fue estructurada para ser lo más incluyente posible, reconociendo, como se indica en el folleto “Sugerencias para coordinar reuniones de principiantes” que se incluye en el paquete junto con 12 folletos aprobados por la Conferencia, que “los grupos se han dado cuenta de que la posibilidad de recuperación de los principiantes es mayor si pueden tomar parte activamente en las conversaciones de A.A. tan pronto como sea posible — y también necesitan que alguien con experiencia de A.A. les diga los hechos esenciales acerca del alcoholismo y nuestro programa de recuperación.”
El grupo decidió hacer un formato rotativo que incluyera a tres miembros de A.A. con diferente duración de sobriedad —uno con menos de un año, otro con más de un año y otro con más de cinco años— para tener un enfoque equilibrado. Cada persona seleccionaría un tema diferente cada semana, sacado de entre los temas sugeridos en el paquete, y hablaría unos cinco minutos sobre ese tema. El resto de la reunión se dedicaría a las inquietudes y experiencias específicas de los principiantes presentes con menos de seis meses de sobriedad, con formato de mesa redonda para evitar la posible ansiedad de los principiantes que tienen que levantar la mano para ser reconocidos.
También se reserva un tiempo durante la reunión, después del descanso en que el secretario explica la Séptima Tradición de A.A., dedicado a preguntas de los principiantes, basado en la premisa demostrada en A.A. de que “no hay preguntas estúpidas.” Y, para asegurar que el enfoque se mantuviera en los principiantes, se explicó antes de la sesión de mesa redonda que el grupo “no pondría objeciones” si los participantes con más de seis meses de sobriedad pasaran cuando les llegara el turno de hablar — una sugerencia en el mismo sentido que los Doce Pasos son “sólo sugeridos.”
Este formato ha dado buenos resultados al grupo y aún los sigue dando en la repleta Mesa de Trabajo semanal. “Es una de las mejores reuniones que hay,” dice Bob.
“Mantener el enfoque en los principiantes nos ayuda a mantener fresca nuestra perspectiva.”
Hay muchos formatos diferentes para mantener el enfoque en los principiantes, y los grupos de A.A. lo han venido haciendo de diversas maneras, desde pequeñas sesiones de discusión en las que los principiantes son los principales participantes hasta grandes sesiones con oradores concertados de antemano y participación de miembros de A.A. experimentados.
Muchos grupos tienen sus propios paquetes de principiantes en los que se incluyen folletos básicos de recuperación y una lista de reuniones locales. Algunos grupos también ofrecen apadrinamiento temporal a los recién llegados o incluyen agendas de bolsillo de teléfonos, algunas en blanco y otras con los números de teléfono de los miembros del grupo disponibles para recibir llamadas.
Como dice el viejo proverbio chino: “Hay muchos caminos a la cima de la montaña, pero desde arriba la vista es siempre la misma.” Y la vista, en este caso, según se explica en el paquete de la OSG, es clara y despejada: “Al recibir y dar la ayuda de A.A., cada uno de nosotros se convierte en un vínculo de una cadena alrededor del mundo. Todos nos aferramos a la cadena para salvar nuestras vidas, pero cada uno de nosotros forma parte de ella — dependiendo de todos los demás para mantener la cadena intacta.”
Todas las reuniones de principiantes eficaces tienen una cosa en común — lo mantienen simple ajustándose a lo básico, explicando lo que A.A. es y no es, y ofreciendo el valioso apoyo y la experiencia de innumerables miembros de A.A. de cómo mantenerse alejados del primer trago, un día a la vez.
Reimpreso de Box 4-5-9 (Edición febrero-marzo 2009) con permiso de A.A. World Services.
También se reserva un tiempo durante la reunión, después del descanso en que el secretario explica la Séptima Tradición de A.A., dedicado a preguntas de los principiantes, basado en la premisa demostrada en A.A. de que “no hay preguntas estúpidas.” Y, para asegurar que el enfoque se mantuviera en los principiantes, se explicó antes de la sesión de mesa redonda que el grupo “no pondría objeciones” si los participantes con más de seis meses de sobriedad pasaran cuando les llegara el turno de hablar — una sugerencia en el mismo sentido que los Doce Pasos son “sólo sugeridos.”
Este formato ha dado buenos resultados al grupo y aún los sigue dando en la repleta Mesa de Trabajo semanal. “Es una de las mejores reuniones que hay,” dice Bob.
“Mantener el enfoque en los principiantes nos ayuda a mantener fresca nuestra perspectiva.”
Hay muchos formatos diferentes para mantener el enfoque en los principiantes, y los grupos de A.A. lo han venido haciendo de diversas maneras, desde pequeñas sesiones de discusión en las que los principiantes son los principales participantes hasta grandes sesiones con oradores concertados de antemano y participación de miembros de A.A. experimentados.
Muchos grupos tienen sus propios paquetes de principiantes en los que se incluyen folletos básicos de recuperación y una lista de reuniones locales. Algunos grupos también ofrecen apadrinamiento temporal a los recién llegados o incluyen agendas de bolsillo de teléfonos, algunas en blanco y otras con los números de teléfono de los miembros del grupo disponibles para recibir llamadas.
Como dice el viejo proverbio chino: “Hay muchos caminos a la cima de la montaña, pero desde arriba la vista es siempre la misma.” Y la vista, en este caso, según se explica en el paquete de la OSG, es clara y despejada: “Al recibir y dar la ayuda de A.A., cada uno de nosotros se convierte en un vínculo de una cadena alrededor del mundo. Todos nos aferramos a la cadena para salvar nuestras vidas, pero cada uno de nosotros forma parte de ella — dependiendo de todos los demás para mantener la cadena intacta.”
Todas las reuniones de principiantes eficaces tienen una cosa en común — lo mantienen simple ajustándose a lo básico, explicando lo que A.A. es y no es, y ofreciendo el valioso apoyo y la experiencia de innumerables miembros de A.A. de cómo mantenerse alejados del primer trago, un día a la vez.
Reimpreso de Box 4-5-9 (Edición febrero-marzo 2009) con permiso de A.A. World Services.
Reflexiones Diarias
2 de abril
FORMACIÓN DEL CARÁCTER
Exigir demasiada atención, protección, y amor a otra gente sólo puede incitar en los mismos protectores la repulsión y la dominación…
— DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 41
Cuando en el Cuarto Paso descubrí mi necesidad de aprobación, no creí que esto debiera considerarse un defecto de carácter. Prefería pensar que era una cualidad ventajosa (es decir, el deseo de agradar a la gente). Pronto se me hizo ver que esta “necesidad” puede ser paralizadora. Hoy todavía me agrada recibir la aprobación de otros, pero no estoy dispuesto a pagar el precio que acostumbraba pagar por obtenerla. No tengo que doblarme como una lombriz para gustarle a otros. Si yo obtengo su aprobación, está muy bien; pero si no, puedo sobrevivir sin ella. Soy responsable de decir lo que yo considero es la verdad, no lo que crea que otros quieren oír.
Igualmente, mi falso orgullo siempre me mantenía demasiado preocupado por mi reputación. Desde que fui iluminado en el programa de A.A., mi objetivo es mejorar mi carácter.
(Del libro Reflexiones diarias Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.)
2 de abril
FORMACIÓN DEL CARÁCTER
Exigir demasiada atención, protección, y amor a otra gente sólo puede incitar en los mismos protectores la repulsión y la dominación…
— DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 41
Cuando en el Cuarto Paso descubrí mi necesidad de aprobación, no creí que esto debiera considerarse un defecto de carácter. Prefería pensar que era una cualidad ventajosa (es decir, el deseo de agradar a la gente). Pronto se me hizo ver que esta “necesidad” puede ser paralizadora. Hoy todavía me agrada recibir la aprobación de otros, pero no estoy dispuesto a pagar el precio que acostumbraba pagar por obtenerla. No tengo que doblarme como una lombriz para gustarle a otros. Si yo obtengo su aprobación, está muy bien; pero si no, puedo sobrevivir sin ella. Soy responsable de decir lo que yo considero es la verdad, no lo que crea que otros quieren oír.
Igualmente, mi falso orgullo siempre me mantenía demasiado preocupado por mi reputación. Desde que fui iluminado en el programa de A.A., mi objetivo es mejorar mi carácter.
(Del libro Reflexiones diarias Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.)
2 de Abril
Pensamiento del Día
Desde que estoy en A.A., ¿he empezado a ser más afectuoso con mi familia y mis amigos? ¿Visito a mis padres? ¿Aprecio más a mi esposa que antes? ¿Le estoy agradecido por haber permanecido conmigo todos mis hijos? ¿Creo que los amigos que he encontrado en A.A. son amigos sinceros? ¿Creo que están siempre dispuestos a ayudarme y deseo ayudarlos a ellos si puedo? – “¿Realmente me preocupo por los demás?
Meditación del Día
No tanto lo que usted hace, sino lo que usted es, ese es el poder elaborador de milagros. Puede usted ser una potencia para el bien, con la ayuda de Dios. Dios está aquí para ayudarlo y bendecirlo, para acompañarlo. Usted puede ser un trabajador para Dios. Transformado por la gracia de Dios, se despoja de un rasgo del espíritu a cambio de otro mejor. Con el tiempo, hace éste a un lado por uno todavía más valioso. Y así, de rasgo en rasgo, pueda usted transformarlo gradualmente.
Oración del Día
Ruego poder aceptar todas las pruebas. Pido que cada aceptación de una prueba pueda hacerme progresar para convertirme en un hombre mejor.
(Veinticuatro Horas al Día, Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved, Under Pan American Convention, con permiso de AAWS)
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Pensamiento del Día
Desde que estoy en A.A., ¿he empezado a ser más afectuoso con mi familia y mis amigos? ¿Visito a mis padres? ¿Aprecio más a mi esposa que antes? ¿Le estoy agradecido por haber permanecido conmigo todos mis hijos? ¿Creo que los amigos que he encontrado en A.A. son amigos sinceros? ¿Creo que están siempre dispuestos a ayudarme y deseo ayudarlos a ellos si puedo? – “¿Realmente me preocupo por los demás?
Meditación del Día
No tanto lo que usted hace, sino lo que usted es, ese es el poder elaborador de milagros. Puede usted ser una potencia para el bien, con la ayuda de Dios. Dios está aquí para ayudarlo y bendecirlo, para acompañarlo. Usted puede ser un trabajador para Dios. Transformado por la gracia de Dios, se despoja de un rasgo del espíritu a cambio de otro mejor. Con el tiempo, hace éste a un lado por uno todavía más valioso. Y así, de rasgo en rasgo, pueda usted transformarlo gradualmente.
Oración del Día
Ruego poder aceptar todas las pruebas. Pido que cada aceptación de una prueba pueda hacerme progresar para convertirme en un hombre mejor.
(Veinticuatro Horas al Día, Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved, Under Pan American Convention, con permiso de AAWS)
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“…DE FORMAS MISTERIOSAS…”
“Soy un alcohólico que busca lo que solamente A.A. me puede ofrecer. Tengo 40 años de edad y estoy harto de mi vida ingobernable. Estoy actualmente cumpliendo una condena de siete años. Me encuentro ahora en lo que se conoce como ‘la pecera’, en espera de que me clasifiquen para luego enviarme a una institución residencial permanente. Estoy aislado y tratando de encontrarme a mí mismo y encontrar a mi Poder Superior. El recluso que ocupó esa celda antes que yo dejó un folleto de A.A. Dios obra de formas misteriosas. Aparece en el folleto esta dirección. Sinceramente deseo la sobriedad. Quiero ser una mejor persona. Quiero lo que Bill habla. Tengo delante un camino largo y duro. Es dificilísimo cambiarte”.
— Elliot W., Región Sudeste
— - —
“Un miembro de A.A. vino a esta cárcel por primera vez y yo tuve la oportunidad de oírle hablar y de hablar con él. Para mí esto fue muy importante. Fue muy curiosa la forma en que la cosa se desenvolvió. Casi cerré la puerta de mi celda para quedarme allí adentro todo el día, por no querer lidiar con la gente de aquí; pero acabé decidiendo no aislarme así encerrado. Dejé la puerta abierta y solo me quedé tumbado en la cama la primera hora de ‘tiempo fuera’. Casi me quedé allí todo el tiempo, pero aparentemente tenía un motivo para dejar la puerta abierta. No estaba esperando a que un miembro de A.A. simplemente se presentara. Un tipo le había dicho que estábamos ocupados. Este miembro de A.A. dijo algo que me llamó la atención. ‘Está bien’, dijo, ‘esperaré aquí leyendo’. ‘¡Guao!’ me dije, no es nada agresivo. Aquí tenemos a un hombre que se siente cómodo donde está. Que está aquí si alguien lo necesita pero que no insiste en que le necesitemos. Simplemente se pone a nuestra disposición. Me quedé casi estupefacto. Estaba buscando ayuda y aquí se presenta un hombre dispuesto a ayudar, aunque no vino para ayudarme solo a mí, allí estaba para mí y yo no iba a perder la oportunidad. Me pregunté: ‘¿Y si me hubiera quedado en la cama todo el día, qué habría pasado?’ Al acercarnos al fin del ‘tiempo fuera’ empecé a mirar repetidamente al reloj, esperando que tuviéramos solo 15 minutos más. Quería preguntarle: ‘¿Viniste aquí por mí?’ Pero temía que me dijera que no, y quería que esa obra de magia continuara. Me dije que no era importante el ‘porqué’ o el ‘si no’; solo era importante el ‘ahora’ y estoy agradecido. Claro que si este miembro vuelve a vernos, estará allí para preparar el salón; pero si nadie se presenta, ya me ha dado lo que necesito. Volví a mi celda y vi salir a ese hombre y me dije: ya me doy cuenta de por qué tanta gente asiste a 90 reuniones en 90 días. Lo entiendo. Espero poder hacer esto algún día por otra persona. Dios mediante, lo haré. Gracias por extenderme la mano cuando yo extendí la mía buscando ayuda”.
— Zachariah S., Región Pacífico
---
ESPERANZA
“Llevo solamente cuatro meses sobrio, el mismo tiempo que llevo encarcelado. Estoy en una sección de la cárcel para quienes sufren de alcoholismo y estoy aprendiendo mucho sobre mí mismo y sobre la enfermedad del alcoholismo; por ejemplo: cómo me engaña para que crea que estará bien tomarme un trago más, o que la vida será más interesante si me emborracho. Ahora sé que no es así porque al ir logrando la sobriedad, fui pasando por algunos cambios, especialmente de mi manera de pensar. Me sentía feliz, triste, nervioso, asustado, loco y a veces sentía todas estas emociones simultáneamente. A.A. me ha enseñado la forma de lidiar con estas emociones. He llegado a creer que un Poder superior a mí mismo puede devolverme el sano juicio y hacer que mi vida sea tolerable. Si tengo ciertas emociones, rezo y lo entrego todo a mi Poder Superior quien, ahora creo, puede hacer cualquier cosa si se lo pido. Asisto a las reuniones de A.A. cuatro días a la semana aquí adentro y a reuniones externas dos días a la semana. Si falto a una reunión, me siento espiritualmente enfermo.
“Soy un alcohólico que busca lo que solamente A.A. me puede ofrecer. Tengo 40 años de edad y estoy harto de mi vida ingobernable. Estoy actualmente cumpliendo una condena de siete años. Me encuentro ahora en lo que se conoce como ‘la pecera’, en espera de que me clasifiquen para luego enviarme a una institución residencial permanente. Estoy aislado y tratando de encontrarme a mí mismo y encontrar a mi Poder Superior. El recluso que ocupó esa celda antes que yo dejó un folleto de A.A. Dios obra de formas misteriosas. Aparece en el folleto esta dirección. Sinceramente deseo la sobriedad. Quiero ser una mejor persona. Quiero lo que Bill habla. Tengo delante un camino largo y duro. Es dificilísimo cambiarte”.
— Elliot W., Región Sudeste
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“Un miembro de A.A. vino a esta cárcel por primera vez y yo tuve la oportunidad de oírle hablar y de hablar con él. Para mí esto fue muy importante. Fue muy curiosa la forma en que la cosa se desenvolvió. Casi cerré la puerta de mi celda para quedarme allí adentro todo el día, por no querer lidiar con la gente de aquí; pero acabé decidiendo no aislarme así encerrado. Dejé la puerta abierta y solo me quedé tumbado en la cama la primera hora de ‘tiempo fuera’. Casi me quedé allí todo el tiempo, pero aparentemente tenía un motivo para dejar la puerta abierta. No estaba esperando a que un miembro de A.A. simplemente se presentara. Un tipo le había dicho que estábamos ocupados. Este miembro de A.A. dijo algo que me llamó la atención. ‘Está bien’, dijo, ‘esperaré aquí leyendo’. ‘¡Guao!’ me dije, no es nada agresivo. Aquí tenemos a un hombre que se siente cómodo donde está. Que está aquí si alguien lo necesita pero que no insiste en que le necesitemos. Simplemente se pone a nuestra disposición. Me quedé casi estupefacto. Estaba buscando ayuda y aquí se presenta un hombre dispuesto a ayudar, aunque no vino para ayudarme solo a mí, allí estaba para mí y yo no iba a perder la oportunidad. Me pregunté: ‘¿Y si me hubiera quedado en la cama todo el día, qué habría pasado?’ Al acercarnos al fin del ‘tiempo fuera’ empecé a mirar repetidamente al reloj, esperando que tuviéramos solo 15 minutos más. Quería preguntarle: ‘¿Viniste aquí por mí?’ Pero temía que me dijera que no, y quería que esa obra de magia continuara. Me dije que no era importante el ‘porqué’ o el ‘si no’; solo era importante el ‘ahora’ y estoy agradecido. Claro que si este miembro vuelve a vernos, estará allí para preparar el salón; pero si nadie se presenta, ya me ha dado lo que necesito. Volví a mi celda y vi salir a ese hombre y me dije: ya me doy cuenta de por qué tanta gente asiste a 90 reuniones en 90 días. Lo entiendo. Espero poder hacer esto algún día por otra persona. Dios mediante, lo haré. Gracias por extenderme la mano cuando yo extendí la mía buscando ayuda”.
— Zachariah S., Región Pacífico
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ESPERANZA
“Llevo solamente cuatro meses sobrio, el mismo tiempo que llevo encarcelado. Estoy en una sección de la cárcel para quienes sufren de alcoholismo y estoy aprendiendo mucho sobre mí mismo y sobre la enfermedad del alcoholismo; por ejemplo: cómo me engaña para que crea que estará bien tomarme un trago más, o que la vida será más interesante si me emborracho. Ahora sé que no es así porque al ir logrando la sobriedad, fui pasando por algunos cambios, especialmente de mi manera de pensar. Me sentía feliz, triste, nervioso, asustado, loco y a veces sentía todas estas emociones simultáneamente. A.A. me ha enseñado la forma de lidiar con estas emociones. He llegado a creer que un Poder superior a mí mismo puede devolverme el sano juicio y hacer que mi vida sea tolerable. Si tengo ciertas emociones, rezo y lo entrego todo a mi Poder Superior quien, ahora creo, puede hacer cualquier cosa si se lo pido. Asisto a las reuniones de A.A. cuatro días a la semana aquí adentro y a reuniones externas dos días a la semana. Si falto a una reunión, me siento espiritualmente enfermo.
Cuánto más me abro, cuánto más escucho, más me doy cuenta de que ya no estoy solo y que ustedes, mis compañeros de A.A., y yo somos iguales. Cada vez que escucho y hago lo sugerido, creo que la vida es el viaje y no el destino. La Comunidad de A.A. y mi Poder Superior me dan los instrumentos para enfrentarme a la vida tal como es. Y me dan esperanza para el futuro. A los A.A. les doy las gracias por darme lo que necesito y a Dios gracias por todo”.
— Ralph D., Región Nordeste
Reimpreso de COMPARTIENDO DESDE DETRÁS DE LOS MUROS. Oficina de Servicios Generales de A.A., Box 459, Grand Central Station, New York, NY 10163. — Primavera 2011, con permiso de A.A. World Services, Inc.
— Ralph D., Región Nordeste
Reimpreso de COMPARTIENDO DESDE DETRÁS DE LOS MUROS. Oficina de Servicios Generales de A.A., Box 459, Grand Central Station, New York, NY 10163. — Primavera 2011, con permiso de A.A. World Services, Inc.
Cita Diaria con La Viña Abril 2
“La modestia: un elemento de las buenas relaciones públicas”. BILL W., COFUNDADOR DE AA, AGOSTO DE 1945. De El lenguaje del corazón
“La glorificación personal, la soberbia, la ambición obsesiva, el exhibicionismo, la suficiencia intolerante, la loca avidez de dinero o poder, el no querer reconocer los errores y aprender de ellos, la satisfacción de sí mismo, la perezosa complacencia —éstos y otros muchos son los típicos defectos que tan a menudo afligen a los movimientos así como a los individuos—”.“La modestia: un elemento de las buenas relaciones públicas”. BILL W., COFUNDADOR DE AA, AGOSTO DE 1945. De El lenguaje del corazón
Cita diaria de Grapevine, 2 de abril
«Distilled Spirits», Indianápolis, Indiana, agosto de 1982, AA Grapevine
«Que los problemas de hoy sean suficientes para hoy».«Distilled Spirits», Indianápolis, Indiana, agosto de 1982, AA Grapevine
Grupo de Nuevo México sigue el "camino menos recorrido"
Un nuevo grupo de una zona rural de Nuevo México va aprovechando la experiencia colectiva de A.A. para lograr su objetivo primordial y, a la vez, para proteger el anonimato de sus miembros.
El Grupo Alcohólicos Agradecidos de El Valle está respondiendo a una necesidad de ayuda que la secretaria Claudia ("Casey") D. califica de desesperada.
"En esta área remota, poblada originalmente por los españoles en el siglo XVI", escribe, "la población es probablemente menor de 700 personas. Es un área increíblemente hermosa, pintoresca e histórica, pero aislada y pobre. Las tradiciones gemelas de la fe y la espiritualidad están bien arraigadas. Así como lo está la tradición del alcoholismo".
Al grupo, todavía en ciernes, dice Casey, le han dado ánimo y ayuda "tanto los miembros veteranos de un grupo que se reúne a una distancia de 30 millas, como la oficina central de Santa Fe. Y un cura local, el Padre Bill, nos ha apoyado y ayudado constantemente y ha puesto a nuestra disposición una estupenda sala para nuestras reuniones. Además, hemos iniciado reuniones de Al‑Anon y Alateen, y él nos ayuda con estas".
Poner el nuevo grupo en marcha no ha sido un "proceso sin tropiezos", dice Casey, "y me ha dado una idea de cómo eran los primeros días de A.A. La gratitud y la admiración que siento por nuestros cofundadores, Bill W. y el Dr. Bob, han aumentado en saltos cuánticos durante los últimos meses".
El Grupo Alcohólicos Agradecidos, compuesto por unos seis miembros regulares, se está enfrentando con algunos problemas específicos, los cuales, al parecer de Casey, eran "la causa de la 'muerte' de una reunión que comenzó allí hace unos cuantos años. Se rompió el anonimato, fue corriendo el chismorreo, y en las reuniones surgieron disputas imposibles de controlar".
Lo explica así: "Hace incontables generaciones que se considera el alcoholismo como una parte normal de la vida, y mucha gente no puede entender la necesidad que hay de A.A. Cuando un miembro de su familia se une a A.A., puede que ellos bromeen, se burlen de él o se entrometan. A veces incluso se vuelven violentos.
Por ello, acordamos efectuar reuniones cerradas a fin de proteger nuestro anonimato y evitar los trastornos. Esto, no obstante, nos presentó una pregunta importante: ¿Cómo podemos hacerles saber a otros que estamos disponibles y dispuestos a ayudarles sin poner en peligro nuestro grupo, nuestro anonimato y a nosotros mismos?"
Una parte de la solución, dice Casey, "radica en familiarizar a la comunidad con A.A. Cuanto más sepa la gente, menos recelosa y antagónica será, y más receptiva al programa".
Las reuniones de Al‑Anon son de ayuda, nos informa. "Todas son abiertas, de manera que aquellos de nosotros que somos miembros de A.A. y de Al‑Anon podamos ayudar de alguna forma. Estamos haciendo un esfuerzo especial para alcanzar a los jóvenes del área, quienes tienden a sentirse cohibidos o intimidados, para acogerles calurosamente tanto en las reuniones de A.A. como en las de Al‑Anon. También esperamos alcanzar a un número de jóvenes por medio de los grupos de Alateen".
Aunque el camino a veces es rocoso y oscuro, Casey dice: "Aquí estamos y todos nos sentimos inspirados, bienaventurados y comprometidos a hacer lo mejor posible a fin de que nuestras reuniones y A.A. sean una parte venturosa y vital de nuestra comunidad. Pero necesitamos ayuda".
El Grupo Alcohólicos Agradecidos solicita la experiencia compartida de otros A.A. que se han enfrentado con problemas parecidos. Se ruega dirigirse a: General Service Office, Box 459, Grand Central Station, New York, NY 10163.
Reimpreso de Box 4-5-9 (Edición Box 459, febrero-marzo 1991) con permiso de A.A. World Services, Inc.
Un nuevo grupo de una zona rural de Nuevo México va aprovechando la experiencia colectiva de A.A. para lograr su objetivo primordial y, a la vez, para proteger el anonimato de sus miembros.
El Grupo Alcohólicos Agradecidos de El Valle está respondiendo a una necesidad de ayuda que la secretaria Claudia ("Casey") D. califica de desesperada.
"En esta área remota, poblada originalmente por los españoles en el siglo XVI", escribe, "la población es probablemente menor de 700 personas. Es un área increíblemente hermosa, pintoresca e histórica, pero aislada y pobre. Las tradiciones gemelas de la fe y la espiritualidad están bien arraigadas. Así como lo está la tradición del alcoholismo".
Al grupo, todavía en ciernes, dice Casey, le han dado ánimo y ayuda "tanto los miembros veteranos de un grupo que se reúne a una distancia de 30 millas, como la oficina central de Santa Fe. Y un cura local, el Padre Bill, nos ha apoyado y ayudado constantemente y ha puesto a nuestra disposición una estupenda sala para nuestras reuniones. Además, hemos iniciado reuniones de Al‑Anon y Alateen, y él nos ayuda con estas".
Poner el nuevo grupo en marcha no ha sido un "proceso sin tropiezos", dice Casey, "y me ha dado una idea de cómo eran los primeros días de A.A. La gratitud y la admiración que siento por nuestros cofundadores, Bill W. y el Dr. Bob, han aumentado en saltos cuánticos durante los últimos meses".
El Grupo Alcohólicos Agradecidos, compuesto por unos seis miembros regulares, se está enfrentando con algunos problemas específicos, los cuales, al parecer de Casey, eran "la causa de la 'muerte' de una reunión que comenzó allí hace unos cuantos años. Se rompió el anonimato, fue corriendo el chismorreo, y en las reuniones surgieron disputas imposibles de controlar".
Lo explica así: "Hace incontables generaciones que se considera el alcoholismo como una parte normal de la vida, y mucha gente no puede entender la necesidad que hay de A.A. Cuando un miembro de su familia se une a A.A., puede que ellos bromeen, se burlen de él o se entrometan. A veces incluso se vuelven violentos.
Por ello, acordamos efectuar reuniones cerradas a fin de proteger nuestro anonimato y evitar los trastornos. Esto, no obstante, nos presentó una pregunta importante: ¿Cómo podemos hacerles saber a otros que estamos disponibles y dispuestos a ayudarles sin poner en peligro nuestro grupo, nuestro anonimato y a nosotros mismos?"
Una parte de la solución, dice Casey, "radica en familiarizar a la comunidad con A.A. Cuanto más sepa la gente, menos recelosa y antagónica será, y más receptiva al programa".
Las reuniones de Al‑Anon son de ayuda, nos informa. "Todas son abiertas, de manera que aquellos de nosotros que somos miembros de A.A. y de Al‑Anon podamos ayudar de alguna forma. Estamos haciendo un esfuerzo especial para alcanzar a los jóvenes del área, quienes tienden a sentirse cohibidos o intimidados, para acogerles calurosamente tanto en las reuniones de A.A. como en las de Al‑Anon. También esperamos alcanzar a un número de jóvenes por medio de los grupos de Alateen".
Aunque el camino a veces es rocoso y oscuro, Casey dice: "Aquí estamos y todos nos sentimos inspirados, bienaventurados y comprometidos a hacer lo mejor posible a fin de que nuestras reuniones y A.A. sean una parte venturosa y vital de nuestra comunidad. Pero necesitamos ayuda".
El Grupo Alcohólicos Agradecidos solicita la experiencia compartida de otros A.A. que se han enfrentado con problemas parecidos. Se ruega dirigirse a: General Service Office, Box 459, Grand Central Station, New York, NY 10163.
Reimpreso de Box 4-5-9 (Edición Box 459, febrero-marzo 1991) con permiso de A.A. World Services, Inc.
Reflexiones Diarias
3 de Abril
ACEPTAR QUE SOMOS HUMANOS
Finalmente llegamos a darnos cuenta de que el inventario debía ser el nuestro y no el de la otra persona.
Así que admitimos nuestros errores honestamente y nos dispusimos a enmendarlos.
— Como lo ve Bill, p. 222
¿Por qué el alcohólico es tan reacio a aceptar responsabilidades? Solía beber a causa de las cosas que otra gente me hacía.
Una vez que entré a A.A. se me dijo que buscara en dónde me había equivocado. ¿Qué tenía yo que ver con todos estos asuntos?
Cuando yo simplemente aceptaba que había tenido mi parte en ellos, pude ponerlo por escrito y verlo como era - cosas humanas. No se espera que sea perfecto.
Yo he cometido errores antes y los seguiré cometiendo.
El ser honesto respecto a ellos me permite aceptarlos - y aceptarme a mí mismo - y a aquellos con quienes tenía diferencias; desde ahí, la recuperación está sólo a una corta distancia.
(Del libro Reflexiones diarias Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.)
3 de Abril
ACEPTAR QUE SOMOS HUMANOS
Finalmente llegamos a darnos cuenta de que el inventario debía ser el nuestro y no el de la otra persona.
Así que admitimos nuestros errores honestamente y nos dispusimos a enmendarlos.
— Como lo ve Bill, p. 222
¿Por qué el alcohólico es tan reacio a aceptar responsabilidades? Solía beber a causa de las cosas que otra gente me hacía.
Una vez que entré a A.A. se me dijo que buscara en dónde me había equivocado. ¿Qué tenía yo que ver con todos estos asuntos?
Cuando yo simplemente aceptaba que había tenido mi parte en ellos, pude ponerlo por escrito y verlo como era - cosas humanas. No se espera que sea perfecto.
Yo he cometido errores antes y los seguiré cometiendo.
El ser honesto respecto a ellos me permite aceptarlos - y aceptarme a mí mismo - y a aquellos con quienes tenía diferencias; desde ahí, la recuperación está sólo a una corta distancia.
(Del libro Reflexiones diarias Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.)
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3 de abril.
Pensamiento del Día.
_Cuando bebía era totalmente egoísta. Pensaba en mí primero, en mí después, y en mí siempre. El Universo giraba en tomo mío, pues yo era el centro. Cuando por la mañana despertaba con una cruda, mi único pensamiento era lo mal que me sentía y lo que podía hacer para sentirme mejor. Y la única cosa en la que podía pensar era en más licor. Era imposible dejarlo. No podía ver más allá de mí mismo y de mi propia neces idad de otra copa._
-"¿Puedo ahora mirar fuera y más allá de mi propio egoísmo?"
Meditación del Día.
Recuerde que la virtud esencial de la grandeza es el servicio. En cierta forma, Dios es el mayor servidor de todos, porque El siempre está esperando que acudamos a El para ayudarnos en toda empresa noble. Su fortaleza está siempre a nuestra disposición, pero tenemos que solicitarla de El a través de nuestro libre albedrío. Es un don gratis , pero tenemos qve solicitarlo sinceramente . Una vida de s rvicio es la vida más hermosa que podemos vivir. Estamos en la tierra para servir a otros. Este es el principio y el fin de nuestro valor real.
Oración del Día.
Ruego poder cooperar con Dios en todas las cosas buenas.
Pido pode;r servir a Dios y· a mis.semejantes, y así llevar una vida útil y feliz.
(Veinticuatro Horas al Día, Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved, Under Pan American Convention, con permiso de AAWS)
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Pensamiento del Día.
_Cuando bebía era totalmente egoísta. Pensaba en mí primero, en mí después, y en mí siempre. El Universo giraba en tomo mío, pues yo era el centro. Cuando por la mañana despertaba con una cruda, mi único pensamiento era lo mal que me sentía y lo que podía hacer para sentirme mejor. Y la única cosa en la que podía pensar era en más licor. Era imposible dejarlo. No podía ver más allá de mí mismo y de mi propia neces idad de otra copa._
-"¿Puedo ahora mirar fuera y más allá de mi propio egoísmo?"
Meditación del Día.
Recuerde que la virtud esencial de la grandeza es el servicio. En cierta forma, Dios es el mayor servidor de todos, porque El siempre está esperando que acudamos a El para ayudarnos en toda empresa noble. Su fortaleza está siempre a nuestra disposición, pero tenemos que solicitarla de El a través de nuestro libre albedrío. Es un don gratis , pero tenemos qve solicitarlo sinceramente . Una vida de s rvicio es la vida más hermosa que podemos vivir. Estamos en la tierra para servir a otros. Este es el principio y el fin de nuestro valor real.
Oración del Día.
Ruego poder cooperar con Dios en todas las cosas buenas.
Pido pode;r servir a Dios y· a mis.semejantes, y así llevar una vida útil y feliz.
(Veinticuatro Horas al Día, Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved, Under Pan American Convention, con permiso de AAWS)
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