Cita Diaria con La Viña Marzo 19
“Apadrinamiento”. LAWTON, OKLAHOMA, FEBRERO DE 1955. Del AA Grapevine
“Es muy posible que yo no sea la persona más adecuada para apadrinar a determinado miembro nuevo. Puede que yo no sea apto por mi personalidad, por mi educación (o falta de educación) o por mi profesión. Por las mismas razones puedo ser el más indicado para apadrinar a otra persona”.“Apadrinamiento”. LAWTON, OKLAHOMA, FEBRERO DE 1955. Del AA Grapevine
Cita diaria de Grapevine, 19 de marzo
«Lo que se oye en las reuniones», enero de 1961, AA Grapevine
«Cuando todo lo demás falle, intenta seguir las instrucciones».«Lo que se oye en las reuniones», enero de 1961, AA Grapevine
(Casi) todo lo que quieren saber acerca de las Tradiciones
Se suele decir que las Doce Tradiciones son para la armonía y supervivencia del grupo lo que los Doce Pasos son para la recuperación personal de cada miembro. Pero muchos A.A., incluso los miembros para quienes los Pasos son una forma de vida, consideran las Tradiciones como “una cosa de servicio” que les atañe a ellos personalmente.
Incluso los que están familiarizados con las Tradiciones pueden verlos un enigma: ¿Por qué hay forma corta y forma larga? ¿Cuál fue la primera?” ¿Por qué, en el caso de una Tradición, la forma corta es más larga que la forma larga? Y ¿por qué en otro caso, son las dos iguales?
La comunicación en A.A. siempre ha estado cargada del lenguaje del corazón. Por eso no es de sorprender que la idea básica de las Tradiciones se originó en las dificultades experimentadas por los miembros pioneros, diferentes en casi todo excepto en su vínculo común como alcohólicos, para llegar a un acuerdo o conciencia de grupo. Ya en 1945, según recordaba Bill W., cofundador de A.A., el montón de correspondencia en la Sede—ahora la Oficina de Servicios Generales —estaba lleno de peticiones de ayuda para resolver los problemas de los grupos. Es importante mencionar que los grupos también informaban sobre sus éxitos.
Un A.A., amigo de Bill (no identificado), le sugirió que toda esta experiencia colectiva se podría unificar en una serie de principios que ofrecieran soluciones probadas; y él y sus “ayudantes” de la oficina se pusieron a trabajar. Así nació la forma larga de las Tradiciones como se conocen hoy día. Después de escuchar las ideas y opiniones de miembros de A.A. y otros, fueron publicadas en el número de abril de 1946 del recién establecido Grapevine, con apenas dos años de existencia.
Un año más tarde, las Tradiciones fueron resumidas en la forma corta que se usa hoy día. Esto se hizo por sugerencia de Earl T., fundador del primer grupo de Chicago, aparentemente para que las Tradiciones fueran tan largas como los Pasos. Pero se resumieron también porque, aunque pocos miembros pusieron objeciones a las ideas expresadas en la forma larga, muchos creían que las frases eran muy largas y difíciles de recordar. El borrador final de la forma corta fue aprobado por la primera Convención Internacional de A.A. en Cleveland, Ohio, en 1950, y éstas también aparecieron en el Grapevine, donde por costumbre aparecen todavía.
Si las Tradiciones a veces parecen poco coherentes, esto no es de sorprender. Representan la experiencia colectiva de miles de miembros de A.A. y sus grupos. Cuando Bill llamó A.A. una “anarquía benigna” era exactamente lo que quería decir porque estaba utilizando la palabra en su mejor sentido: “Cuando tuvimos que ponernos en acción para funcionar como grupos nos dimos cuenta de que era necesario convertirnos en una democracia… Todas las propuestas acciones de los grupos tenían que ser aprobadas por la mayoría. Esto significaba que nadie podía nombrarse a sí mismo para actuar por su grupo o por A.A. como un todo.
Ni la dictadura ni el paternalismo eran para nosotros.”
Algunos ejemplos de falta de coherencia: La forma larga de la Segunda Tradición dice: “Para el propósito de nuestro sólo existe una autoridad fundamental: un Dios amoroso tal como se exprese en la conciencia de nuestro grupo”—es más corta que la forma corta (¿me entienden?) que añade “Nuestros líderes no son más que servidores de confianza.
No gobiernan.” Y la forma corta de la Quinta Tradición “Cada grupo tiene un solo objetivo primordial: llevar el mensaje al alcohólico que aún está sufriendo,” es casi idéntica a la forma larga, que dice “Cada grupo de A.A. debe ser una entidad espiritual con un solo objetivo primordial— el de llevar el mensaje al alcohólico que aún sufre.”
Se suele decir que las Doce Tradiciones son para la armonía y supervivencia del grupo lo que los Doce Pasos son para la recuperación personal de cada miembro. Pero muchos A.A., incluso los miembros para quienes los Pasos son una forma de vida, consideran las Tradiciones como “una cosa de servicio” que les atañe a ellos personalmente.
Incluso los que están familiarizados con las Tradiciones pueden verlos un enigma: ¿Por qué hay forma corta y forma larga? ¿Cuál fue la primera?” ¿Por qué, en el caso de una Tradición, la forma corta es más larga que la forma larga? Y ¿por qué en otro caso, son las dos iguales?
La comunicación en A.A. siempre ha estado cargada del lenguaje del corazón. Por eso no es de sorprender que la idea básica de las Tradiciones se originó en las dificultades experimentadas por los miembros pioneros, diferentes en casi todo excepto en su vínculo común como alcohólicos, para llegar a un acuerdo o conciencia de grupo. Ya en 1945, según recordaba Bill W., cofundador de A.A., el montón de correspondencia en la Sede—ahora la Oficina de Servicios Generales —estaba lleno de peticiones de ayuda para resolver los problemas de los grupos. Es importante mencionar que los grupos también informaban sobre sus éxitos.
Un A.A., amigo de Bill (no identificado), le sugirió que toda esta experiencia colectiva se podría unificar en una serie de principios que ofrecieran soluciones probadas; y él y sus “ayudantes” de la oficina se pusieron a trabajar. Así nació la forma larga de las Tradiciones como se conocen hoy día. Después de escuchar las ideas y opiniones de miembros de A.A. y otros, fueron publicadas en el número de abril de 1946 del recién establecido Grapevine, con apenas dos años de existencia.
Un año más tarde, las Tradiciones fueron resumidas en la forma corta que se usa hoy día. Esto se hizo por sugerencia de Earl T., fundador del primer grupo de Chicago, aparentemente para que las Tradiciones fueran tan largas como los Pasos. Pero se resumieron también porque, aunque pocos miembros pusieron objeciones a las ideas expresadas en la forma larga, muchos creían que las frases eran muy largas y difíciles de recordar. El borrador final de la forma corta fue aprobado por la primera Convención Internacional de A.A. en Cleveland, Ohio, en 1950, y éstas también aparecieron en el Grapevine, donde por costumbre aparecen todavía.
Si las Tradiciones a veces parecen poco coherentes, esto no es de sorprender. Representan la experiencia colectiva de miles de miembros de A.A. y sus grupos. Cuando Bill llamó A.A. una “anarquía benigna” era exactamente lo que quería decir porque estaba utilizando la palabra en su mejor sentido: “Cuando tuvimos que ponernos en acción para funcionar como grupos nos dimos cuenta de que era necesario convertirnos en una democracia… Todas las propuestas acciones de los grupos tenían que ser aprobadas por la mayoría. Esto significaba que nadie podía nombrarse a sí mismo para actuar por su grupo o por A.A. como un todo.
Ni la dictadura ni el paternalismo eran para nosotros.”
Algunos ejemplos de falta de coherencia: La forma larga de la Segunda Tradición dice: “Para el propósito de nuestro sólo existe una autoridad fundamental: un Dios amoroso tal como se exprese en la conciencia de nuestro grupo”—es más corta que la forma corta (¿me entienden?) que añade “Nuestros líderes no son más que servidores de confianza.
No gobiernan.” Y la forma corta de la Quinta Tradición “Cada grupo tiene un solo objetivo primordial: llevar el mensaje al alcohólico que aún está sufriendo,” es casi idéntica a la forma larga, que dice “Cada grupo de A.A. debe ser una entidad espiritual con un solo objetivo primordial— el de llevar el mensaje al alcohólico que aún sufre.”
Es interesante observar que la forma corta de la Undécima Tradición dice: “Nuestra política de relaciones públicas se basa más bien en la atracción que en la promoción”; la forma larga dice más: “no se debe publicar, filmar o difundir nuestros nombres o fotografías…nunca tenemos necesidad de alabarnos a nosotros mismos. Nos parece mejor que nuestros amigos nos recomienden.”
La forma larga de las Tradiciones se puede encontrar en el Libro Grande (págs. 263-267), Doce Pasos y Doce Tradiciones (págs. 184-187) y El Manual de Servicios de A.A. (S14-15). La forma corta se encuentra en los mismos libros y en otros libros y literatura de A.A.
Al considerarlo desde una distancia de más de medio siglo, la visión de los fundadores y los pioneros de A.A. en formular las Tradiciones está reconocida hoy día por los A.A. de todas partes que expresan su gratitud en cartas enviadas a la Oficina de Servicios Generales. La significación de estos principios fundamentales está resumida más acertadamente en “Unidad: el Segundo Legado”… La nuestra no es una historia rutinaria de éxitos; es más bien la historia de cómo por la gracia de Dios, ha surgido de nuestra debilidad una fortaleza insospechada; de cómo, bajo las amenazas de la desunión y el colapso, se han forjado una unidad y una hermandad universales. En el curso de esta experiencia, hemos desarrollado una serie de principios tradicionales por las cuales vivimos y trabajamos unidos y nos relacionamos como comunidad con el mundo que nos circunda. Estos principios se llaman las Doce Tradiciones de Alcohólicos Anónimos. Representan la destilación de la experiencia de nuestro pasado, y confiamos en ellas para que nos conduzcan en unidad a través de los obstáculos y peligros que el futuro nos pueda proporcionar.” (Alcohólicos Anónimos llega a su mayoría de edad, pág. 78).
Reimpreso de Box 4-5-9 (Edición octubre-noviembre 2004) con permiso de A.A. World Services, Inc.
La forma larga de las Tradiciones se puede encontrar en el Libro Grande (págs. 263-267), Doce Pasos y Doce Tradiciones (págs. 184-187) y El Manual de Servicios de A.A. (S14-15). La forma corta se encuentra en los mismos libros y en otros libros y literatura de A.A.
Al considerarlo desde una distancia de más de medio siglo, la visión de los fundadores y los pioneros de A.A. en formular las Tradiciones está reconocida hoy día por los A.A. de todas partes que expresan su gratitud en cartas enviadas a la Oficina de Servicios Generales. La significación de estos principios fundamentales está resumida más acertadamente en “Unidad: el Segundo Legado”… La nuestra no es una historia rutinaria de éxitos; es más bien la historia de cómo por la gracia de Dios, ha surgido de nuestra debilidad una fortaleza insospechada; de cómo, bajo las amenazas de la desunión y el colapso, se han forjado una unidad y una hermandad universales. En el curso de esta experiencia, hemos desarrollado una serie de principios tradicionales por las cuales vivimos y trabajamos unidos y nos relacionamos como comunidad con el mundo que nos circunda. Estos principios se llaman las Doce Tradiciones de Alcohólicos Anónimos. Representan la destilación de la experiencia de nuestro pasado, y confiamos en ellas para que nos conduzcan en unidad a través de los obstáculos y peligros que el futuro nos pueda proporcionar.” (Alcohólicos Anónimos llega a su mayoría de edad, pág. 78).
Reimpreso de Box 4-5-9 (Edición octubre-noviembre 2004) con permiso de A.A. World Services, Inc.
20 de Marzo
EL AMOR Y LA TOLERANCIA
El amor y la tolerancia para con otros son nuestro código.
— Alcohólicos Anónimos, p. 84
Me he dado cuenta de que tengo que perdonar a otros en todas las situaciones a fin de mantener un verdadero progreso espiritual.
Puede que, a primera vista, la importancia vital del perdón no me resulte obvia, pero mis estudios me dicen que todo gran maestro espiritual ha insistido fuertemente en ello.
Tengo que perdonar las injurias, no solamente con palabras, o por cumplido, sino con mi corazón. No hago esto en beneficio de la otra persona, sino por el mío propio.
El resentimiento, la ira o el deseo de ver que alguien sea castigado, son cosas que corrompen mi alma.
Tales cosas me encadenan a mis dificultades. Me atan a otros problemas que no tienen nada que ver con mi problema original.
(Del libro Reflexiones diarias Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.)
EL AMOR Y LA TOLERANCIA
El amor y la tolerancia para con otros son nuestro código.
— Alcohólicos Anónimos, p. 84
Me he dado cuenta de que tengo que perdonar a otros en todas las situaciones a fin de mantener un verdadero progreso espiritual.
Puede que, a primera vista, la importancia vital del perdón no me resulte obvia, pero mis estudios me dicen que todo gran maestro espiritual ha insistido fuertemente en ello.
Tengo que perdonar las injurias, no solamente con palabras, o por cumplido, sino con mi corazón. No hago esto en beneficio de la otra persona, sino por el mío propio.
El resentimiento, la ira o el deseo de ver que alguien sea castigado, son cosas que corrompen mi alma.
Tales cosas me encadenan a mis dificultades. Me atan a otros problemas que no tienen nada que ver con mi problema original.
(Del libro Reflexiones diarias Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.)
20 de marzo
Pensamiento del Día.
Cuando bebíamos, costumbrábamos preocuparnos por el futuro. La preocupacion es un terrible castigo mental: ¿Qué va a pasar conmigo? ¿Dónde acabaré? ¿en las alcantarillas, en el manicomio? Podemos vernos resbalar, yendo cada vez peor, y nos preguntaremos ¿Cuál será el final? Algunas veces estamos tan desanimados al pensar en el futuro, que acariciamos la idea del suicidio.
-"¿He dejado en A.A. de preocuparme acerca del futuro?"
Meditación del Día.
Funcionar tan sólo en un plano material me apatta de Dios. Tengo que tratar también de funcionar en un plano espiritual. Funcionar en un plano espiritual, así como en un plano material, hará de la vida lo que debe ser. Todas las actividades materia les por sí solas carecen de valor. Pero todas las actividades, aparentemente trivial es o aparentemente muy importantes, son iguales si van guiadas por el espíritu de Dios. Tengo que tratar de obedecer a Dios como esperaría que un sirviente fiel y complaciente habría de cumplir con las indicaciones mías.
Oración del Día.
Ruego porque la corriente del espíritu de Dios pueda llegar a mí a través de muchos conductos.
Pido poder funcionar tanto en un plano espiritual como en un plano material.
(Veinticuatro Horas al Día, Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved, Under Pan American Convention, con permiso de AAWS)
🌷
Pensamiento del Día.
Cuando bebíamos, costumbrábamos preocuparnos por el futuro. La preocupacion es un terrible castigo mental: ¿Qué va a pasar conmigo? ¿Dónde acabaré? ¿en las alcantarillas, en el manicomio? Podemos vernos resbalar, yendo cada vez peor, y nos preguntaremos ¿Cuál será el final? Algunas veces estamos tan desanimados al pensar en el futuro, que acariciamos la idea del suicidio.
-"¿He dejado en A.A. de preocuparme acerca del futuro?"
Meditación del Día.
Funcionar tan sólo en un plano material me apatta de Dios. Tengo que tratar también de funcionar en un plano espiritual. Funcionar en un plano espiritual, así como en un plano material, hará de la vida lo que debe ser. Todas las actividades materia les por sí solas carecen de valor. Pero todas las actividades, aparentemente trivial es o aparentemente muy importantes, son iguales si van guiadas por el espíritu de Dios. Tengo que tratar de obedecer a Dios como esperaría que un sirviente fiel y complaciente habría de cumplir con las indicaciones mías.
Oración del Día.
Ruego porque la corriente del espíritu de Dios pueda llegar a mí a través de muchos conductos.
Pido poder funcionar tanto en un plano espiritual como en un plano material.
(Veinticuatro Horas al Día, Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved, Under Pan American Convention, con permiso de AAWS)
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EL LIBRO GRANDE DE ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS
«Acabo de leer las 164 primeras páginas del libro de A.A. y voy a empezar a leer las historias personales. A propósito, me quedé sorprendido de poder entender y relacionarme con el mensaje.
Aprendí un par de cosas: dos de los principios más importantes: “… nada hay que asegure tanto la inmunidad a la bebida como el trabajo intensivo con otros alcohólicos”; y que no debo tomarme nunca ese primer trago, sea cual sea la situación.
Conocí a los cuatro jinetes y anduve años con ellos, y su compañía ha convertido mi vida en un infierno. Nunca me hubiera imaginado que tres sencillos refranes pudieran ayudar a alguien a evitar la locura de un borracho como yo:
1. Lo primero, primero.
2. Vive y deja vivir.
3. Tómalo con calma.»
–– Ralphie G., Región Noreste
= = = = = = = = = = = = = = = = =
«Hola, me llamo Joe y estoy actualmente en prisión por agresión mientras estaba intoxicado.
Recientemente pedí un ejemplar del Libro Grande. Cuando llegó, no podía dejar de leerlo. Sabía que tenía un problema con el alcohol, pero siempre echaba la culpa a otros problemas.
Estoy dispuesto a admitir que he sido alcohólico desde la edad de 15 años. Cumplí 27 el pasado mes de marzo. Doce años… y estoy en prisión debido a mi forma de beber.
Hasta ahora echaba la culpa de todo a mis padres, a mi hermano, a la forma en que me crié. Nadie se crió como yo. Nadie podía entender por qué bebía.
Al principio lo hacía para divertirme, para encajar, porque —antes de la cerveza— nunca pude hacerlo. Luego se convirtió en un problema y finalmente en mi peor enemigo. Incluso cuando mi hijo mayor me rogaba que no bebiera cuando saliera de la prisión, yo seguía pensando que volvería a hacerlo.
Ahora me doy cuenta de la cantidad de tiempo, dinero y vida desperdiciados por culpa del alcohol. Ya basta. No quiero seguir con esa vida. Tan pronto como me trasladen a otra Unidad, voy a pedir que me dejen asistir a las reuniones de A.A. Antes lo hacía por ayudarme a mí mismo, pero sobre todo para que me dieran la libertad condicional. Ahora lo hago por mí mismo. Por eso les escribo ahora.»
— Joe S., Región Sudoeste
Reimpreso de COMPARTIENDO DESDE DETRÁS DE LOS MUROS. Oficina de Servicios Generales de A.A., Box 459, Grand Central Station, New York, NY 10163. — Otoño 2009, con permiso de A.A. World Services, Inc.
«Acabo de leer las 164 primeras páginas del libro de A.A. y voy a empezar a leer las historias personales. A propósito, me quedé sorprendido de poder entender y relacionarme con el mensaje.
Aprendí un par de cosas: dos de los principios más importantes: “… nada hay que asegure tanto la inmunidad a la bebida como el trabajo intensivo con otros alcohólicos”; y que no debo tomarme nunca ese primer trago, sea cual sea la situación.
Conocí a los cuatro jinetes y anduve años con ellos, y su compañía ha convertido mi vida en un infierno. Nunca me hubiera imaginado que tres sencillos refranes pudieran ayudar a alguien a evitar la locura de un borracho como yo:
1. Lo primero, primero.
2. Vive y deja vivir.
3. Tómalo con calma.»
–– Ralphie G., Región Noreste
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«Hola, me llamo Joe y estoy actualmente en prisión por agresión mientras estaba intoxicado.
Recientemente pedí un ejemplar del Libro Grande. Cuando llegó, no podía dejar de leerlo. Sabía que tenía un problema con el alcohol, pero siempre echaba la culpa a otros problemas.
Estoy dispuesto a admitir que he sido alcohólico desde la edad de 15 años. Cumplí 27 el pasado mes de marzo. Doce años… y estoy en prisión debido a mi forma de beber.
Hasta ahora echaba la culpa de todo a mis padres, a mi hermano, a la forma en que me crié. Nadie se crió como yo. Nadie podía entender por qué bebía.
Al principio lo hacía para divertirme, para encajar, porque —antes de la cerveza— nunca pude hacerlo. Luego se convirtió en un problema y finalmente en mi peor enemigo. Incluso cuando mi hijo mayor me rogaba que no bebiera cuando saliera de la prisión, yo seguía pensando que volvería a hacerlo.
Ahora me doy cuenta de la cantidad de tiempo, dinero y vida desperdiciados por culpa del alcohol. Ya basta. No quiero seguir con esa vida. Tan pronto como me trasladen a otra Unidad, voy a pedir que me dejen asistir a las reuniones de A.A. Antes lo hacía por ayudarme a mí mismo, pero sobre todo para que me dieran la libertad condicional. Ahora lo hago por mí mismo. Por eso les escribo ahora.»
— Joe S., Región Sudoeste
Reimpreso de COMPARTIENDO DESDE DETRÁS DE LOS MUROS. Oficina de Servicios Generales de A.A., Box 459, Grand Central Station, New York, NY 10163. — Otoño 2009, con permiso de A.A. World Services, Inc.
Cita Diaria con La Viña Marzo 20
“Crecimiento”. HOUSTON, TEXAS, JUNIO DE 1976. De Emotional Sobriety
“Creo que logro crecer cuando me contengo — cuando no maldigo, cuando no respondo con sarcasmo. Si postergo la reacción tan sólo un instante, quizás dos, tengo tiempo de preguntarme: ‘¿En verdad quiero decir eso?’”.“Crecimiento”. HOUSTON, TEXAS, JUNIO DE 1976. De Emotional Sobriety
Cita diaria de Grapevine, 20 de marzo
«El tipo del odio y el dolor», Eugene, Oregón, julio de 2002, «Soy responsable: La mano de AA»
«La esperanza puede ser tremendamente contagiosa».«El tipo del odio y el dolor», Eugene, Oregón, julio de 2002, «Soy responsable: La mano de AA»
Porqué funciona Alcohólicos Anónimos(AA): La neurociencia subyacente a los doce pasos
Ronald Palacios Castrillo, M.D.,PhD.
Qué hace que el programa de recuperación más efectivo jamás creado logre su éxito
AA supera a la terapia cognitivo-conductual (TCC), la naltrexona y cualquier otra intervención clínica para el trastorno por consumo de alcohol, respaldado por una revisión Cochrane de 2020 —el estándar de oro en evidencia médica— que abarcó a 10.565 participantes en 27 estudios.
Esta es la base neurocientífica que explica su eficacia y por qué el único otro enfoque que incide en los mismos mecanismos cerebrales implica un compuesto presente en hongos.
Entre el seis y el diez por ciento de los adultos estadounidenses han participado en una reunión de Alcohólicos Anónimos (Room & Greenfield, 1993). Esta proporción equivale a la de personas zurdas. Aproximadamente, es comparable a la suma de todos los vegetarianos y veganos en el país: uno de cada diez. La asistencia no es infrecuente ni universal, sino estable.
Y resulta efectivo. Una revisión Cochrane de 2020 —que incluyó 27 estudios y 10.565 participantes— determinó que el 42 % de las personas en programas basados en AA mantuvieron una abstinencia continua al cabo de un año, en comparación con el 35 % en TCC (Kelly et al., 2020a). Los investigadores lo describieron como una mejora del 60 % en las tasas de remisión respecto al “estado del arte” contemporáneo (Kelly et al., 2020b). Además, cuatro de cinco estudios económicos revelaron ahorros significativos en costos de atención sanitaria.
No obstante, ¿cuál es la razón de su eficacia?
“No es indispensable ser alcohólico, ni siquiera conocer a uno, para que el contenido subsiguiente resulte pertinente. Los mecanismos que AA aborda son idénticos a aquellos implicados en la meditación, la terapia psicodélica, la recuperación del trauma y cualquier esfuerzo sustantivo por transformar el yo”.
En 1935, dos individuos en situación de desesperación se reunieron en una sala de estar en Akron, Ohio, y crearon algo que no anticipaban modificaría las vidas de innumerables personas. Bill Wilson y el Dr. Bob Smith carecían de equipos de resonancia magnética, conocimiento sobre neurotransmisores o noción de neuroplasticidad. Solo contaban con los vestigios de sus propias existencias y una comprensión intuitiva de lo que podría reconstruirlas. Noventa años más tarde, la neurociencia ha alcanzado esta perspectiva, y lo descubierto es notable: prácticamente cada paso de su programa se corresponde con mecanismos que el cerebro emplea efectivamente para sanar.
Antes de los pasos: Los hombres tras el programa
Para comprender la eficacia de los pasos, es esencial conocer a sus creadores, ya que ello altera la percepción de lo que se observa.
El mito: dos alcohólicos irremediables hallaron un milagro por azar.
La realidad… resulta más compleja.
· Wilson no era meramente un agente de bolsa infructuoso. Era un lector ávido y respetado que se relacionaba con la élite intelectual y financiera de Nueva York. El Dr. Bob Smith era un médico dotado de una mente científica y con acceso a las redes médicas de Akron. No se trataba de individuos iletrados explorando en la oscuridad.
· El modelo médico derivó del Dr. William Silkworth, un especialista prominente en adicciones que atendió a Wilson en el Hospital Towns. Silkworth conceptualizó el alcoholismo como una “alergia” fisiológica combinada con una obsesión mental (Silkworth, 1939) —una idea radical en la década de 1930, cuando la adicción se consideraba un fracaso moral.
· El modelo psicológico procedió de William James. Wilson absorbió Las variedades de la experiencia religiosa (1902) de James, un análisis riguroso del psicólogo de Harvard sobre los procesos y motivos de las transformaciones perdurables en las personas. Wilson no solo experimentó un despertar espiritual; poseía un marco teórico para interpretarlo.
Ronald Palacios Castrillo, M.D.,PhD.
Qué hace que el programa de recuperación más efectivo jamás creado logre su éxito
AA supera a la terapia cognitivo-conductual (TCC), la naltrexona y cualquier otra intervención clínica para el trastorno por consumo de alcohol, respaldado por una revisión Cochrane de 2020 —el estándar de oro en evidencia médica— que abarcó a 10.565 participantes en 27 estudios.
Esta es la base neurocientífica que explica su eficacia y por qué el único otro enfoque que incide en los mismos mecanismos cerebrales implica un compuesto presente en hongos.
Entre el seis y el diez por ciento de los adultos estadounidenses han participado en una reunión de Alcohólicos Anónimos (Room & Greenfield, 1993). Esta proporción equivale a la de personas zurdas. Aproximadamente, es comparable a la suma de todos los vegetarianos y veganos en el país: uno de cada diez. La asistencia no es infrecuente ni universal, sino estable.
Y resulta efectivo. Una revisión Cochrane de 2020 —que incluyó 27 estudios y 10.565 participantes— determinó que el 42 % de las personas en programas basados en AA mantuvieron una abstinencia continua al cabo de un año, en comparación con el 35 % en TCC (Kelly et al., 2020a). Los investigadores lo describieron como una mejora del 60 % en las tasas de remisión respecto al “estado del arte” contemporáneo (Kelly et al., 2020b). Además, cuatro de cinco estudios económicos revelaron ahorros significativos en costos de atención sanitaria.
No obstante, ¿cuál es la razón de su eficacia?
“No es indispensable ser alcohólico, ni siquiera conocer a uno, para que el contenido subsiguiente resulte pertinente. Los mecanismos que AA aborda son idénticos a aquellos implicados en la meditación, la terapia psicodélica, la recuperación del trauma y cualquier esfuerzo sustantivo por transformar el yo”.
En 1935, dos individuos en situación de desesperación se reunieron en una sala de estar en Akron, Ohio, y crearon algo que no anticipaban modificaría las vidas de innumerables personas. Bill Wilson y el Dr. Bob Smith carecían de equipos de resonancia magnética, conocimiento sobre neurotransmisores o noción de neuroplasticidad. Solo contaban con los vestigios de sus propias existencias y una comprensión intuitiva de lo que podría reconstruirlas. Noventa años más tarde, la neurociencia ha alcanzado esta perspectiva, y lo descubierto es notable: prácticamente cada paso de su programa se corresponde con mecanismos que el cerebro emplea efectivamente para sanar.
Antes de los pasos: Los hombres tras el programa
Para comprender la eficacia de los pasos, es esencial conocer a sus creadores, ya que ello altera la percepción de lo que se observa.
El mito: dos alcohólicos irremediables hallaron un milagro por azar.
La realidad… resulta más compleja.
· Wilson no era meramente un agente de bolsa infructuoso. Era un lector ávido y respetado que se relacionaba con la élite intelectual y financiera de Nueva York. El Dr. Bob Smith era un médico dotado de una mente científica y con acceso a las redes médicas de Akron. No se trataba de individuos iletrados explorando en la oscuridad.
· El modelo médico derivó del Dr. William Silkworth, un especialista prominente en adicciones que atendió a Wilson en el Hospital Towns. Silkworth conceptualizó el alcoholismo como una “alergia” fisiológica combinada con una obsesión mental (Silkworth, 1939) —una idea radical en la década de 1930, cuando la adicción se consideraba un fracaso moral.
· El modelo psicológico procedió de William James. Wilson absorbió Las variedades de la experiencia religiosa (1902) de James, un análisis riguroso del psicólogo de Harvard sobre los procesos y motivos de las transformaciones perdurables en las personas. Wilson no solo experimentó un despertar espiritual; poseía un marco teórico para interpretarlo.