Cita diaria de Grapevine, 18 de marzo
Bill W., cofundador de AA, abril de 1959, «El liderazgo en AA: una necesidad siempre vital», El lenguaje del corazón
«La visión es... la esencia misma de la prudencia».Bill W., cofundador de AA, abril de 1959, «El liderazgo en AA: una necesidad siempre vital», El lenguaje del corazón
¡Hola, amigo! 👋
Se parte de la recuperación de tu ser querido.
Busca la mejor orientación a través de Alcohólicos Anónimos.
¡Hay una solución!
#ayuda #recuperacion
#AlcohólicosAnónimos
Se parte de la recuperación de tu ser querido.
Busca la mejor orientación a través de Alcohólicos Anónimos.
¡Hay una solución!
#ayuda #recuperacion
#AlcohólicosAnónimos
El problema de definir el "autosostenimiento" surge por una consulta de un área local
Aquí hay algunos de los problemas y preguntas típicas remitidas a la Central de Servicios Generales recientemente. Las respuestas o soluciones sugeridas se basan en la experiencia grupal registrada en los archivos de C.S.G.
P. Nuestra Oficina Central, en un informe reciente, enumeró contribuciones de dos Grupos Familiares y también menciona "llamadas del Duodécimo Paso" atendidas por miembros de Grupos Familiares. Aprecio plenamente el buen trabajo realizado por el movimiento de Grupos Familiares, pero siento que mezclar A.A. y los Grupos Familiares de esta manera viola varias de nuestras Tradiciones. ¿Son realmente desviaciones de la Tradición las prácticas descritas anteriormente?
R. El "autosostenimiento" es ciertamente una de nuestras Tradiciones básicas. En C.S.G., cuando recibimos contribuciones de Grupos Familiares, expresamos nuestro agradecimiento en una carta especial, pero siempre devolvemos la contribución. Sin embargo, puede haber peligro en ser demasiado "rígidos" con respecto a las contribuciones "externas" a nivel de grupo. Los no miembros de A.A. obviamente contribuyen a las colectas de las reuniones, parte de las cuales generalmente va a C.S.G. o apoya a las Oficinas Centrales locales.
Quizás los problemas podrían resolverse discutiendo el significado completo de la Tradición del "autosostenimiento" con los responsables de la Oficina Central involucrada. Nuestra experiencia es que muchos malentendidos surgen (y continúan existiendo) en algunas áreas debido a que quienes tienen puntos de vista diferentes no logran buscar interpretaciones mutuamente aceptables de la Tradición de A.A. tal como se aplica a una situación específica.
(Nota del Editor: En el espacio de un mes, recibimos recientemente dos cartas que trataban el problema del miembro de A.A. que continúa identificado con la venta ilegal de alcohol. En cada caso, una mayoría de un grupo estaba seriamente perturbada por la situación y se preguntaba qué se podía hacer. Para ser breves, las respuestas a estas dos consultas inusuales se han resumido en una sola respuesta.)
R. En la sección "¿Quién es miembro de Alcohólicos Anónimos?" del folleto sobre la Tradición de A.A. aparece el siguiente párrafo:
"Así que pocos de nosotros tememos ya lo que cualquier recién llegado pueda hacer a nuestra reputación o efectividad de A.A. Aquellos que recaen, aquellos que mendigan, aquellos que escandalizan, aquellos con problemas mentales, aquellos que se rebelan contra el programa, aquellos que comercian con la reputación de A.A. — todas esas personas rara vez dañan a un grupo de A.A. por mucho tiempo. Algunos de ellos se han convertido en nuestros más respetados y queridos. Otros se han quedado para poner a prueba nuestra paciencia, sobrios sin embargo. Otros se han alejado. Hemos comenzado a considerar a estos no como amenazas, sino más bien como nuestros maestros. Nos obligan a cultivar la paciencia, la tolerancia y la humildad."
En realidad, cualquiera que reclame la membresía está en su derecho al decir que sus asuntos personales no son incumbencia del grupo. Si, sin embargo, sus actividades y su clara identificación con A.A. (como en el caso del vendedor ilegal de alcohol que hacía que sus clientes se pusieran en contacto con él en una reunión) tienden a dañar al grupo o a A.A. en su conjunto, el grupo bien podría considerar el problema en una reunión de negocios. Si es el sentir de la reunión que dicha persona está dañando a A.A. al violar el anonimato de otros, se le podría pedir que evite las reuniones hasta que la situación pueda aclararse.
Si se seguirá o no tal sugerencia es otro problema, porque como A.A. ha enfatizado tradicionalmente, cualquiera es miembro si dice que lo es y comparte nuestros objetivos comunes.
===== ===== ===== =====
SERENIDAD
¿Si no puedes vencerlos, únete a ellos?
Aquí hay algunos de los problemas y preguntas típicas remitidas a la Central de Servicios Generales recientemente. Las respuestas o soluciones sugeridas se basan en la experiencia grupal registrada en los archivos de C.S.G.
P. Nuestra Oficina Central, en un informe reciente, enumeró contribuciones de dos Grupos Familiares y también menciona "llamadas del Duodécimo Paso" atendidas por miembros de Grupos Familiares. Aprecio plenamente el buen trabajo realizado por el movimiento de Grupos Familiares, pero siento que mezclar A.A. y los Grupos Familiares de esta manera viola varias de nuestras Tradiciones. ¿Son realmente desviaciones de la Tradición las prácticas descritas anteriormente?
R. El "autosostenimiento" es ciertamente una de nuestras Tradiciones básicas. En C.S.G., cuando recibimos contribuciones de Grupos Familiares, expresamos nuestro agradecimiento en una carta especial, pero siempre devolvemos la contribución. Sin embargo, puede haber peligro en ser demasiado "rígidos" con respecto a las contribuciones "externas" a nivel de grupo. Los no miembros de A.A. obviamente contribuyen a las colectas de las reuniones, parte de las cuales generalmente va a C.S.G. o apoya a las Oficinas Centrales locales.
Quizás los problemas podrían resolverse discutiendo el significado completo de la Tradición del "autosostenimiento" con los responsables de la Oficina Central involucrada. Nuestra experiencia es que muchos malentendidos surgen (y continúan existiendo) en algunas áreas debido a que quienes tienen puntos de vista diferentes no logran buscar interpretaciones mutuamente aceptables de la Tradición de A.A. tal como se aplica a una situación específica.
(Nota del Editor: En el espacio de un mes, recibimos recientemente dos cartas que trataban el problema del miembro de A.A. que continúa identificado con la venta ilegal de alcohol. En cada caso, una mayoría de un grupo estaba seriamente perturbada por la situación y se preguntaba qué se podía hacer. Para ser breves, las respuestas a estas dos consultas inusuales se han resumido en una sola respuesta.)
R. En la sección "¿Quién es miembro de Alcohólicos Anónimos?" del folleto sobre la Tradición de A.A. aparece el siguiente párrafo:
"Así que pocos de nosotros tememos ya lo que cualquier recién llegado pueda hacer a nuestra reputación o efectividad de A.A. Aquellos que recaen, aquellos que mendigan, aquellos que escandalizan, aquellos con problemas mentales, aquellos que se rebelan contra el programa, aquellos que comercian con la reputación de A.A. — todas esas personas rara vez dañan a un grupo de A.A. por mucho tiempo. Algunos de ellos se han convertido en nuestros más respetados y queridos. Otros se han quedado para poner a prueba nuestra paciencia, sobrios sin embargo. Otros se han alejado. Hemos comenzado a considerar a estos no como amenazas, sino más bien como nuestros maestros. Nos obligan a cultivar la paciencia, la tolerancia y la humildad."
En realidad, cualquiera que reclame la membresía está en su derecho al decir que sus asuntos personales no son incumbencia del grupo. Si, sin embargo, sus actividades y su clara identificación con A.A. (como en el caso del vendedor ilegal de alcohol que hacía que sus clientes se pusieran en contacto con él en una reunión) tienden a dañar al grupo o a A.A. en su conjunto, el grupo bien podría considerar el problema en una reunión de negocios. Si es el sentir de la reunión que dicha persona está dañando a A.A. al violar el anonimato de otros, se le podría pedir que evite las reuniones hasta que la situación pueda aclararse.
Si se seguirá o no tal sugerencia es otro problema, porque como A.A. ha enfatizado tradicionalmente, cualquiera es miembro si dice que lo es y comparte nuestros objetivos comunes.
===== ===== ===== =====
SERENIDAD
¿Si no puedes vencerlos, únete a ellos?
La Central de Servicios acaba de recibir un pedido de 100 copias de la Oración de la Serenidad de A.A. por parte de la Asociación de Cerveceros de una de las provincias canadienses más grandes.
Reimpreso de Box 4-5-9 (Edición Box459 Julio de 1956) con permiso de A.A. World Services, Inc.
Reimpreso de Box 4-5-9 (Edición Box459 Julio de 1956) con permiso de A.A. World Services, Inc.
Reflexiones Diarias
19 de MARZO
LA ORACIÓN DA RESULTADOS
Con mucha razón se ha dicho, “casi los únicos que se burlan de la oración son aquellos que nunca han rezado con suficiente asiduidad”.
— DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 95
Por haberme criado en un hogar agnóstico, yo me sentía algo ridículo cuando traté de orar por primera vez. Sabía que había un Poder Superior que obraba en mi vida —¿de qué otra manera estaría sobrio?— pero ciertamente no estaba convencido de que él/ella/ello quisiera escuchar mis oraciones. La gente que tenía lo que yo quería, decía que la oración era una parte importante de la práctica del programa, así que seguí haciéndolo. Con la determinación de orar diariamente, me sorprendió ir encontrándome cada vez más sereno y cómodo con mi lugar en el mundo. En otras palabras, la vida se me hizo más fácil y menos penosa. Todavía no estoy seguro de quién o qué escucha mis oraciones, pero nunca dejaré de decirlas por la simple razón de que dan resultado.
Del libro Reflexiones diarias
Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.
19 de MARZO
LA ORACIÓN DA RESULTADOS
Con mucha razón se ha dicho, “casi los únicos que se burlan de la oración son aquellos que nunca han rezado con suficiente asiduidad”.
— DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 95
Por haberme criado en un hogar agnóstico, yo me sentía algo ridículo cuando traté de orar por primera vez. Sabía que había un Poder Superior que obraba en mi vida —¿de qué otra manera estaría sobrio?— pero ciertamente no estaba convencido de que él/ella/ello quisiera escuchar mis oraciones. La gente que tenía lo que yo quería, decía que la oración era una parte importante de la práctica del programa, así que seguí haciéndolo. Con la determinación de orar diariamente, me sorprendió ir encontrándome cada vez más sereno y cómodo con mi lugar en el mundo. En otras palabras, la vida se me hizo más fácil y menos penosa. Todavía no estoy seguro de quién o qué escucha mis oraciones, pero nunca dejaré de decirlas por la simple razón de que dan resultado.
Del libro Reflexiones diarias
Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.
19 de Marzo
Pensamiento del Día
Cuando bebíamos, solíamos estar avergonzados del pasado. El remordimiento es un terrible castigo mental. Avergonzados de nosotros mismos por las cosas que hemos dicho y hecho, temerosos de dar la cara a la gente por lo que pudiera pensar de nosotros, temerosos de las consecuencias de lo que hicimos cuando estábamos borrachos, es como hemos vivido durante mucho tiempo. En A.A. olvidamos el pasado. – “¿Creo yo que Dios me ha perdonado por tolo lo que he hecho en el pasado, sin importar cuán negro fuese siempre que esté tratando honradamente de hacer hoy bien las cosas?”.
Meditación del Día
El espíritu de Dios está con nosotros durante todo el día. No tenemos pensamientos, planes, impulsos, emociones, que El no conozca. A Él no se le puede ocultar nada. No hay que comportarse únicamente conforme a lo que el mundo ve, y no hay que depender de la aprobación o desaprobación de los hombres. Dios ve en secreto, pero recompensa abiertamente. Si se está en armonía con el Espíritu Divino, haciendo todo lo posible por vivir en la forma en que se crea que Dios desea que se viva, se disfrutará en paz.
Oración del Día
Ruego porque siempre pueda sentir la presencia de Dios. Pido poder darme cuenta de esta presencia constantemente durante todo el día.
(Veinticuatro Horas al Día, Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved, Under Pan American Convention, con permiso de AAWS)
🌷
Pensamiento del Día
Cuando bebíamos, solíamos estar avergonzados del pasado. El remordimiento es un terrible castigo mental. Avergonzados de nosotros mismos por las cosas que hemos dicho y hecho, temerosos de dar la cara a la gente por lo que pudiera pensar de nosotros, temerosos de las consecuencias de lo que hicimos cuando estábamos borrachos, es como hemos vivido durante mucho tiempo. En A.A. olvidamos el pasado. – “¿Creo yo que Dios me ha perdonado por tolo lo que he hecho en el pasado, sin importar cuán negro fuese siempre que esté tratando honradamente de hacer hoy bien las cosas?”.
Meditación del Día
El espíritu de Dios está con nosotros durante todo el día. No tenemos pensamientos, planes, impulsos, emociones, que El no conozca. A Él no se le puede ocultar nada. No hay que comportarse únicamente conforme a lo que el mundo ve, y no hay que depender de la aprobación o desaprobación de los hombres. Dios ve en secreto, pero recompensa abiertamente. Si se está en armonía con el Espíritu Divino, haciendo todo lo posible por vivir en la forma en que se crea que Dios desea que se viva, se disfrutará en paz.
Oración del Día
Ruego porque siempre pueda sentir la presencia de Dios. Pido poder darme cuenta de esta presencia constantemente durante todo el día.
(Veinticuatro Horas al Día, Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved, Under Pan American Convention, con permiso de AAWS)
🌷
"A.A. ME HA DEVUELTO LA CORDURA"
“Hola, me llamo Jonathan. He asistido a las reuniones de A.A. desde que llegué a esta prisión en junio de 2008. Los hombres me han ayudado a superar muchas cosas en las reuniones. Poner en acción el programa de A.A. ha cambiado mi perspectiva sobre la vida. Los Pasos no solo me han ayudado con mi alcoholismo, sino también en las situaciones de mi vida diaria. Voy aprendiendo a aceptar la vida tal como se presente, hago mi inventario personal y sé que un poder superior a mí mismo ahora tiene el control.
Por beber alcohol, acabé en la penitenciaría. En enero de 2007 tuve un accidente de automóvil muy grave: mi compañero perdió la vida y yo casi la mía. Me siento muy afortunado por esta segunda oportunidad que Dios me ha dado. Yo, y mi amigo alcohol, destrozamos una vida y dejamos desgarradas a varias familias, incluyendo la mía. Salí con la nuca, el cráneo, la espalda y el maxilar inferior rotos. He aprendido una lección que me gustaría no haber tenido que aprender nunca. Y no la aprendí de inmediato. El alcohol me impedía tanto ver la realidad que seguí bebiendo hasta el día en que el juez me impuso la pena.
La prisión me salvó la vida. El programa de Alcohólicos Anónimos me devolvió la cordura porque podía compartir con otros hombres con el mismo problema. Muchas noches, tumbado en la cama detrás de estos muros, me doy cuenta de lo cercano que estuve de la muerte, ya sea instantánea en un accidente o lenta por haberme destrozado el hígado y la mente. Quiero agradecer a los hombres y mujeres afiliados a este programa por ayudar a los hombres y las mujeres de adentro. Es un privilegio ser parte de algo más grande que yo.”
— Jonathan R., Región Sureste
===== ===== ===== =====
"ACEPTAR — Y ADELANTE"
“Hacía años que trataba de eludir a A.A., lo cual iba en perjuicio de mis propios intereses. Si hubiera sabido algo acerca de A.A., el programa me podría haber ayudado hace años. Cuando llegué a la cárcel del condado, un hombre que estaba allí conmigo me sugirió que fuera a una reunión. Él sabía que yo estaba encarcelado por crímenes cometidos cuando estaba totalmente borracho. Me quedé maravillado al oír hablar a personas que habían pasado por las mismas cosas que yo. Ahora, para ellos, los problemas son cosas del pasado; el alcoholismo vive todavía en ellos, pero ahora ellos tienen esperanza, la cual, en aquel entonces, yo no tenía.
Había llegado al fondo más bajo; había perdido todo lo que tenía. Y lo peor era que las personas de quienes más yo dependía me habían dado por perdido. Iba de camino a la prisión y me parecía que a nadie le importaba si saldría o no algún día. Luego, un hombre viejo, miembro de A.A., con 40 años de sobriedad, me hizo darme cuenta de que estaba bien. Me había causado el daño a mí mismo. No había posibilidad de cambiar el pasado, pero podría cambiar el futuro. Tenía que creer en algo superior a mí mismo y tuve que seguir los Doce Pasitos sencillos. Así era. Claro. Sencillos. ¿Me estás tomando el pelo? No puedo hacer esto. ¿Qué sucederá si nadie quiere que yo haga reparaciones? ¿Si no me creen? Y él me dijo: ‘Es probable que no te crean. Hay que aceptarlo y — adelante. No puedes anular el daño que hiciste en el pasado, pero puedes aprender de la experiencia para que no vuelvas a hacerlo.’
En estos momentos no puedo asistir a las reuniones, pero espero que la situación cambie en un futuro próximo. Con la ayuda de Dios, del Libro Azul y, espero, que con la de alguien de afuera que conteste a mis preguntas y pueda aconsejarme cuando necesite consejos, podré dar estos Doce Pasos sencillos.”
— James R., Región del Pacífico
Reimpreso de COMPARTIENDO DESDE DETRÁS DE LOS MUROS. Oficina de Servicios Generales de A.A., Box 459, Grand Central Station, New York, NY 10163. — Verano 2009, con permiso de A.A. World Services, Inc.
“Hola, me llamo Jonathan. He asistido a las reuniones de A.A. desde que llegué a esta prisión en junio de 2008. Los hombres me han ayudado a superar muchas cosas en las reuniones. Poner en acción el programa de A.A. ha cambiado mi perspectiva sobre la vida. Los Pasos no solo me han ayudado con mi alcoholismo, sino también en las situaciones de mi vida diaria. Voy aprendiendo a aceptar la vida tal como se presente, hago mi inventario personal y sé que un poder superior a mí mismo ahora tiene el control.
Por beber alcohol, acabé en la penitenciaría. En enero de 2007 tuve un accidente de automóvil muy grave: mi compañero perdió la vida y yo casi la mía. Me siento muy afortunado por esta segunda oportunidad que Dios me ha dado. Yo, y mi amigo alcohol, destrozamos una vida y dejamos desgarradas a varias familias, incluyendo la mía. Salí con la nuca, el cráneo, la espalda y el maxilar inferior rotos. He aprendido una lección que me gustaría no haber tenido que aprender nunca. Y no la aprendí de inmediato. El alcohol me impedía tanto ver la realidad que seguí bebiendo hasta el día en que el juez me impuso la pena.
La prisión me salvó la vida. El programa de Alcohólicos Anónimos me devolvió la cordura porque podía compartir con otros hombres con el mismo problema. Muchas noches, tumbado en la cama detrás de estos muros, me doy cuenta de lo cercano que estuve de la muerte, ya sea instantánea en un accidente o lenta por haberme destrozado el hígado y la mente. Quiero agradecer a los hombres y mujeres afiliados a este programa por ayudar a los hombres y las mujeres de adentro. Es un privilegio ser parte de algo más grande que yo.”
— Jonathan R., Región Sureste
===== ===== ===== =====
"ACEPTAR — Y ADELANTE"
“Hacía años que trataba de eludir a A.A., lo cual iba en perjuicio de mis propios intereses. Si hubiera sabido algo acerca de A.A., el programa me podría haber ayudado hace años. Cuando llegué a la cárcel del condado, un hombre que estaba allí conmigo me sugirió que fuera a una reunión. Él sabía que yo estaba encarcelado por crímenes cometidos cuando estaba totalmente borracho. Me quedé maravillado al oír hablar a personas que habían pasado por las mismas cosas que yo. Ahora, para ellos, los problemas son cosas del pasado; el alcoholismo vive todavía en ellos, pero ahora ellos tienen esperanza, la cual, en aquel entonces, yo no tenía.
Había llegado al fondo más bajo; había perdido todo lo que tenía. Y lo peor era que las personas de quienes más yo dependía me habían dado por perdido. Iba de camino a la prisión y me parecía que a nadie le importaba si saldría o no algún día. Luego, un hombre viejo, miembro de A.A., con 40 años de sobriedad, me hizo darme cuenta de que estaba bien. Me había causado el daño a mí mismo. No había posibilidad de cambiar el pasado, pero podría cambiar el futuro. Tenía que creer en algo superior a mí mismo y tuve que seguir los Doce Pasitos sencillos. Así era. Claro. Sencillos. ¿Me estás tomando el pelo? No puedo hacer esto. ¿Qué sucederá si nadie quiere que yo haga reparaciones? ¿Si no me creen? Y él me dijo: ‘Es probable que no te crean. Hay que aceptarlo y — adelante. No puedes anular el daño que hiciste en el pasado, pero puedes aprender de la experiencia para que no vuelvas a hacerlo.’
En estos momentos no puedo asistir a las reuniones, pero espero que la situación cambie en un futuro próximo. Con la ayuda de Dios, del Libro Azul y, espero, que con la de alguien de afuera que conteste a mis preguntas y pueda aconsejarme cuando necesite consejos, podré dar estos Doce Pasos sencillos.”
— James R., Región del Pacífico
Reimpreso de COMPARTIENDO DESDE DETRÁS DE LOS MUROS. Oficina de Servicios Generales de A.A., Box 459, Grand Central Station, New York, NY 10163. — Verano 2009, con permiso de A.A. World Services, Inc.
Cita Diaria con La Viña Marzo 19
“Apadrinamiento”. LAWTON, OKLAHOMA, FEBRERO DE 1955. Del AA Grapevine
“Es muy posible que yo no sea la persona más adecuada para apadrinar a determinado miembro nuevo. Puede que yo no sea apto por mi personalidad, por mi educación (o falta de educación) o por mi profesión. Por las mismas razones puedo ser el más indicado para apadrinar a otra persona”.“Apadrinamiento”. LAWTON, OKLAHOMA, FEBRERO DE 1955. Del AA Grapevine
Cita diaria de Grapevine, 19 de marzo
«Lo que se oye en las reuniones», enero de 1961, AA Grapevine
«Cuando todo lo demás falle, intenta seguir las instrucciones».«Lo que se oye en las reuniones», enero de 1961, AA Grapevine
(Casi) todo lo que quieren saber acerca de las Tradiciones
Se suele decir que las Doce Tradiciones son para la armonía y supervivencia del grupo lo que los Doce Pasos son para la recuperación personal de cada miembro. Pero muchos A.A., incluso los miembros para quienes los Pasos son una forma de vida, consideran las Tradiciones como “una cosa de servicio” que les atañe a ellos personalmente.
Incluso los que están familiarizados con las Tradiciones pueden verlos un enigma: ¿Por qué hay forma corta y forma larga? ¿Cuál fue la primera?” ¿Por qué, en el caso de una Tradición, la forma corta es más larga que la forma larga? Y ¿por qué en otro caso, son las dos iguales?
La comunicación en A.A. siempre ha estado cargada del lenguaje del corazón. Por eso no es de sorprender que la idea básica de las Tradiciones se originó en las dificultades experimentadas por los miembros pioneros, diferentes en casi todo excepto en su vínculo común como alcohólicos, para llegar a un acuerdo o conciencia de grupo. Ya en 1945, según recordaba Bill W., cofundador de A.A., el montón de correspondencia en la Sede—ahora la Oficina de Servicios Generales —estaba lleno de peticiones de ayuda para resolver los problemas de los grupos. Es importante mencionar que los grupos también informaban sobre sus éxitos.
Un A.A., amigo de Bill (no identificado), le sugirió que toda esta experiencia colectiva se podría unificar en una serie de principios que ofrecieran soluciones probadas; y él y sus “ayudantes” de la oficina se pusieron a trabajar. Así nació la forma larga de las Tradiciones como se conocen hoy día. Después de escuchar las ideas y opiniones de miembros de A.A. y otros, fueron publicadas en el número de abril de 1946 del recién establecido Grapevine, con apenas dos años de existencia.
Un año más tarde, las Tradiciones fueron resumidas en la forma corta que se usa hoy día. Esto se hizo por sugerencia de Earl T., fundador del primer grupo de Chicago, aparentemente para que las Tradiciones fueran tan largas como los Pasos. Pero se resumieron también porque, aunque pocos miembros pusieron objeciones a las ideas expresadas en la forma larga, muchos creían que las frases eran muy largas y difíciles de recordar. El borrador final de la forma corta fue aprobado por la primera Convención Internacional de A.A. en Cleveland, Ohio, en 1950, y éstas también aparecieron en el Grapevine, donde por costumbre aparecen todavía.
Si las Tradiciones a veces parecen poco coherentes, esto no es de sorprender. Representan la experiencia colectiva de miles de miembros de A.A. y sus grupos. Cuando Bill llamó A.A. una “anarquía benigna” era exactamente lo que quería decir porque estaba utilizando la palabra en su mejor sentido: “Cuando tuvimos que ponernos en acción para funcionar como grupos nos dimos cuenta de que era necesario convertirnos en una democracia… Todas las propuestas acciones de los grupos tenían que ser aprobadas por la mayoría. Esto significaba que nadie podía nombrarse a sí mismo para actuar por su grupo o por A.A. como un todo.
Ni la dictadura ni el paternalismo eran para nosotros.”
Algunos ejemplos de falta de coherencia: La forma larga de la Segunda Tradición dice: “Para el propósito de nuestro sólo existe una autoridad fundamental: un Dios amoroso tal como se exprese en la conciencia de nuestro grupo”—es más corta que la forma corta (¿me entienden?) que añade “Nuestros líderes no son más que servidores de confianza.
No gobiernan.” Y la forma corta de la Quinta Tradición “Cada grupo tiene un solo objetivo primordial: llevar el mensaje al alcohólico que aún está sufriendo,” es casi idéntica a la forma larga, que dice “Cada grupo de A.A. debe ser una entidad espiritual con un solo objetivo primordial— el de llevar el mensaje al alcohólico que aún sufre.”
Se suele decir que las Doce Tradiciones son para la armonía y supervivencia del grupo lo que los Doce Pasos son para la recuperación personal de cada miembro. Pero muchos A.A., incluso los miembros para quienes los Pasos son una forma de vida, consideran las Tradiciones como “una cosa de servicio” que les atañe a ellos personalmente.
Incluso los que están familiarizados con las Tradiciones pueden verlos un enigma: ¿Por qué hay forma corta y forma larga? ¿Cuál fue la primera?” ¿Por qué, en el caso de una Tradición, la forma corta es más larga que la forma larga? Y ¿por qué en otro caso, son las dos iguales?
La comunicación en A.A. siempre ha estado cargada del lenguaje del corazón. Por eso no es de sorprender que la idea básica de las Tradiciones se originó en las dificultades experimentadas por los miembros pioneros, diferentes en casi todo excepto en su vínculo común como alcohólicos, para llegar a un acuerdo o conciencia de grupo. Ya en 1945, según recordaba Bill W., cofundador de A.A., el montón de correspondencia en la Sede—ahora la Oficina de Servicios Generales —estaba lleno de peticiones de ayuda para resolver los problemas de los grupos. Es importante mencionar que los grupos también informaban sobre sus éxitos.
Un A.A., amigo de Bill (no identificado), le sugirió que toda esta experiencia colectiva se podría unificar en una serie de principios que ofrecieran soluciones probadas; y él y sus “ayudantes” de la oficina se pusieron a trabajar. Así nació la forma larga de las Tradiciones como se conocen hoy día. Después de escuchar las ideas y opiniones de miembros de A.A. y otros, fueron publicadas en el número de abril de 1946 del recién establecido Grapevine, con apenas dos años de existencia.
Un año más tarde, las Tradiciones fueron resumidas en la forma corta que se usa hoy día. Esto se hizo por sugerencia de Earl T., fundador del primer grupo de Chicago, aparentemente para que las Tradiciones fueran tan largas como los Pasos. Pero se resumieron también porque, aunque pocos miembros pusieron objeciones a las ideas expresadas en la forma larga, muchos creían que las frases eran muy largas y difíciles de recordar. El borrador final de la forma corta fue aprobado por la primera Convención Internacional de A.A. en Cleveland, Ohio, en 1950, y éstas también aparecieron en el Grapevine, donde por costumbre aparecen todavía.
Si las Tradiciones a veces parecen poco coherentes, esto no es de sorprender. Representan la experiencia colectiva de miles de miembros de A.A. y sus grupos. Cuando Bill llamó A.A. una “anarquía benigna” era exactamente lo que quería decir porque estaba utilizando la palabra en su mejor sentido: “Cuando tuvimos que ponernos en acción para funcionar como grupos nos dimos cuenta de que era necesario convertirnos en una democracia… Todas las propuestas acciones de los grupos tenían que ser aprobadas por la mayoría. Esto significaba que nadie podía nombrarse a sí mismo para actuar por su grupo o por A.A. como un todo.
Ni la dictadura ni el paternalismo eran para nosotros.”
Algunos ejemplos de falta de coherencia: La forma larga de la Segunda Tradición dice: “Para el propósito de nuestro sólo existe una autoridad fundamental: un Dios amoroso tal como se exprese en la conciencia de nuestro grupo”—es más corta que la forma corta (¿me entienden?) que añade “Nuestros líderes no son más que servidores de confianza.
No gobiernan.” Y la forma corta de la Quinta Tradición “Cada grupo tiene un solo objetivo primordial: llevar el mensaje al alcohólico que aún está sufriendo,” es casi idéntica a la forma larga, que dice “Cada grupo de A.A. debe ser una entidad espiritual con un solo objetivo primordial— el de llevar el mensaje al alcohólico que aún sufre.”
Es interesante observar que la forma corta de la Undécima Tradición dice: “Nuestra política de relaciones públicas se basa más bien en la atracción que en la promoción”; la forma larga dice más: “no se debe publicar, filmar o difundir nuestros nombres o fotografías…nunca tenemos necesidad de alabarnos a nosotros mismos. Nos parece mejor que nuestros amigos nos recomienden.”
La forma larga de las Tradiciones se puede encontrar en el Libro Grande (págs. 263-267), Doce Pasos y Doce Tradiciones (págs. 184-187) y El Manual de Servicios de A.A. (S14-15). La forma corta se encuentra en los mismos libros y en otros libros y literatura de A.A.
Al considerarlo desde una distancia de más de medio siglo, la visión de los fundadores y los pioneros de A.A. en formular las Tradiciones está reconocida hoy día por los A.A. de todas partes que expresan su gratitud en cartas enviadas a la Oficina de Servicios Generales. La significación de estos principios fundamentales está resumida más acertadamente en “Unidad: el Segundo Legado”… La nuestra no es una historia rutinaria de éxitos; es más bien la historia de cómo por la gracia de Dios, ha surgido de nuestra debilidad una fortaleza insospechada; de cómo, bajo las amenazas de la desunión y el colapso, se han forjado una unidad y una hermandad universales. En el curso de esta experiencia, hemos desarrollado una serie de principios tradicionales por las cuales vivimos y trabajamos unidos y nos relacionamos como comunidad con el mundo que nos circunda. Estos principios se llaman las Doce Tradiciones de Alcohólicos Anónimos. Representan la destilación de la experiencia de nuestro pasado, y confiamos en ellas para que nos conduzcan en unidad a través de los obstáculos y peligros que el futuro nos pueda proporcionar.” (Alcohólicos Anónimos llega a su mayoría de edad, pág. 78).
Reimpreso de Box 4-5-9 (Edición octubre-noviembre 2004) con permiso de A.A. World Services, Inc.
La forma larga de las Tradiciones se puede encontrar en el Libro Grande (págs. 263-267), Doce Pasos y Doce Tradiciones (págs. 184-187) y El Manual de Servicios de A.A. (S14-15). La forma corta se encuentra en los mismos libros y en otros libros y literatura de A.A.
Al considerarlo desde una distancia de más de medio siglo, la visión de los fundadores y los pioneros de A.A. en formular las Tradiciones está reconocida hoy día por los A.A. de todas partes que expresan su gratitud en cartas enviadas a la Oficina de Servicios Generales. La significación de estos principios fundamentales está resumida más acertadamente en “Unidad: el Segundo Legado”… La nuestra no es una historia rutinaria de éxitos; es más bien la historia de cómo por la gracia de Dios, ha surgido de nuestra debilidad una fortaleza insospechada; de cómo, bajo las amenazas de la desunión y el colapso, se han forjado una unidad y una hermandad universales. En el curso de esta experiencia, hemos desarrollado una serie de principios tradicionales por las cuales vivimos y trabajamos unidos y nos relacionamos como comunidad con el mundo que nos circunda. Estos principios se llaman las Doce Tradiciones de Alcohólicos Anónimos. Representan la destilación de la experiencia de nuestro pasado, y confiamos en ellas para que nos conduzcan en unidad a través de los obstáculos y peligros que el futuro nos pueda proporcionar.” (Alcohólicos Anónimos llega a su mayoría de edad, pág. 78).
Reimpreso de Box 4-5-9 (Edición octubre-noviembre 2004) con permiso de A.A. World Services, Inc.