Alcohólicos Anónimos Hispano
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Alcohólicos Anónimos ®
Somos una agrupación mundial de alcohólicos recuperados que se ayudan a mantener su sobriedad y comparten libremente.
No aceptamos contribuciones ajenas, no contamos con casas de reposo o albergues. No somos profesionales.
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Cita Diaria con La Viña Marzo 15

“Cuanto más aprendo, tanto más me queda por aprender”.

“Más preguntas que respuestas”. DORCHESTER, MASSACHUSETTS, MARZO DE 1989. Del AA Grapevine
Cita diaria de Grapevine 15 de marzo

“La mejor manera de aliviar el dolor es perdonar.”

“Licores destilados”, Hermosa Beach, California, febrero de 1998, AA Grapevine
Joven… y Sobrio

El beber es un rito de iniciación para muchos jóvenes, pero para algunos se convierte en una trampa. La buena noticia es que hay una salida a través de otro rito de iniciación mucho menos común: lograr la sobriedad. Muchos adolescentes y veinteañeros no pueden siquiera imaginarse que puedan ser alcohólicos porque son muy jóvenes, y la idea de ir a reuniones de A.A. y pasar tiempo con personas que están en sus 30, 40, 50 y 60, les puede parecer una experiencia surrealista. Sin embargo, “la enfermedad espiritual” del alcoholismo es tan real para la gente joven como para cualquiera, incluso para aquellos que pueden vislumbrar el fondo antes de estrellarse contra él.

Según la última encuesta a los miembros de A.A., el número de jóvenes que está actualmente en recuperación puede ser pequeño, pero este grupo juega un papel enorme a la hora de atraer a otra gente joven a A.A. Lograr la sobriedad presenta retos particulares para cualquiera, pero para los jóvenes puede ser especialmente difícil. Sin embargo, a pesar de su juventud y de los prejuicios que a veces enfrentan por su edad, los jóvenes pueden ser especialmente “valientes y concienzudos desde el mismo comienzo”.

Chad tiene 34 años. Logró la sobriedad a los dieciséis. Su padre estaba en A.A. y su madre estaba en Al-Anon, pero no fue hasta que acudió a un centro de tratamiento de drogas y alcohol que aprendió acerca del programa de A.A. y los Doce Pasos.
“Creo que los jóvenes que llegan a A.A. se enfrentan exactamente a las mismas cosas que todos los demás: soledad, vacío, miedo, inseguridad, rabia y desesperación. Tal vez para un joven que esté pasando por la adolescencia todo pueda parecer más intenso porque las emociones se potencian, y ya no tienes el alcohol para calmarte. Lo más difícil de lograr la sobriedad cuando eres joven es que ves a mucha gente que llega y se va.
Es muy doloroso ver cómo tu mejor amigo en el programa se adentra en un túnel oscuro y desaparece”.

Rachel tiene 31 años. Logró la sobriedad cuando tenía veintiuno y fue la primera persona de su familia en hacerlo.
Luego de un terrible accidente a los diecinueve, fue a un centro de rehabilitación y allí asistió a su primera reunión de doce pasos. Rachel se considera una verdadera alcohólica — “y todos mis amigos también lo eran”, dice. Su reto más difícil fue tomar la decisión de separarse de ellos. “Desperdicié demasiado tiempo teniendo lástima de mí misma y escribiendo cartas de despedida”. Al principio, solía compararse en lugar de identificarse, pero eso cambió con el tiempo.
No tenía ninguna expectativa de llegar a los veintiún años, y cuando lo hizo, le sorprendió haber llegado a ese punto… y estar sobria.

Niko, de veinte años de edad y con poco más de dos años de sobriedad, asistió a su primera reunión en un centro de desintoxicación. “Fue una experiencia increíblemente difícil.
Sudaba copiosamente; no pude pegar ojo en toda la noche.
Recé a lo que yo pensaba que era un poder superior, pidiendo que me matara o me consiguiera un trago”. Para Niko, fue difícil aceptar que no podía beber al ver a tantos otros de su edad tomando de la forma en que él solía hacerlo y todavía quería seguir bebiendo. Extrañaba ir a los bares y fiestas con sus amigos de la universidad. “Cuando recién me inicié en la sobriedad, pensé que mi vida se había terminado y que jamás volvería a divertirme otra vez”.

A medida que el número de reuniones de jóvenes continúa creciendo, llegando a gente de edades cada vez menores, esas reuniones ofrecen un lugar magnífico para que la gente joven se conecte con otros compañeros con los que se pueden identificar, y acabar con su negación y sus inquietudes de ser “demasiado jóvenes para A.A.” Las reuniones de jóvenes ofrecen alternativas atractivas a la “gente, lugares y cosas”, que integran la totalidad del mundo de las personas jóvenes si todavía están estudiando o viven en casa de sus padres, y les brindan un santuario donde los tatuajes, los piercings, el pelo multicolor y la proliferación de aparatos electrónicos no son cosas raras o motivos de
alienación, sino simplemente cosas normales de la vida.

Dice Chad, “Tuve la suerte de conocer a otros jóvenes en A.A. durante la primera semana en que asistí a reuniones.
Incluso había una reunión de gente joven los viernes por la noche. Luego de la reunión, todos salíamos juntos a comer, a jugar al boliche y al billar o a divertirnos con las cartas o juegos de mesa en la casa de algún compañero”.

“Durante los dos primeros años, yo no manejaba”, dice Rachel, “y no conocí a ninguna persona joven. Pero cuando volví a manejar, encontré una reunión en la que conocí a alguien que tenía mi misma edad y mi mismo tiempo de sobriedad”.

“No conocí a ninguna persona joven en A.A. hasta después de seis o siete meses en sobriedad”, señala Niko. “Tenía un amigo en A.A. que conocía a otro joven que tenía un año más que yo y unos cuantos meses más de sobriedad que los que yo tenía. Desde la primera vez que nos vimos, nos caímos muy bien”.

La Conferencia Internacional de Jóvenes en A.A. (ICYPAA, por sus siglas en inglés) fue fundada en 1958 con la finalidad de brindar un entorno en el que se diera una celebración anual de la sobriedad entre la gente joven del programa, y ha generado una gran cantidad de eventos de jóvenes a nivel estatal y local. ICYPAA ha sido caracterizada como cien por ciento entusiasmo rodeado de amor incondicional — una cuerda salvavidas para la gente joven que está comenzando su vida en sobriedad.

Chad dice, “Creo que A.A. ha hecho una magnífica labor al ser accesible para la gente más joven, si bien creo que sería útil si llegáramos con mayor frecuencia a las escuelas secundarias, instituciones superiores y universidades a nivel local para que los psicólogos y consejeros puedan tener información de contacto de A.A. que puedan transmitir a los estudiantes con problemas con el alcohol. Incluso sería bueno contar con una reunión semanal en instituciones de enseñanza.
La mayoría de las personas jóvenes lo que quieren es ser aceptadas y encontrar su tribu”.

Rachel agrega, “Solo con que asistamos a las reuniones, eso ya es un servicio. Y pienso que las conferencias de jóvenes son magníficas. Mi primera experiencia en ICYPAA fue increíble — ser parte de esa energía y ver cómo miles de jóvenes estaban sobrios y disfrutando intensamente”.

“Creo que los mayores podrían acercarse a los jóvenes y hablarles durante la reunión, o luego de la misma”, comenta Niko. “Mi mamá solía llevarme a pie a las reuniones y esperar afuera para asegurarse de que yo me quedara, porque tenía demasiado miedo y demasiada rabia para hablar con nadie.
Luego de un mes, un veterano me vio enfrascado en mi teléfono y se sentó a mi lado durante la reunión y me habló. Esa persona sembró la semilla”.

Entonces, ¿cómo reconciliamos lo antiguo con lo nuevo?
No solo en términos de edad cronológica, sino en relación con los métodos familiares comparados con las modalidades que vemos en esta época que nos ha tocado vivir. ¿De qué manera podemos aprovechar mejor la tecnología y las nuevas tendencias, a la vez que mantenemos el respeto a las Tradiciones?

Chad sugiere, “Sería genial contar con una aplicación de teléfono con un directorio de reuniones de A.A. que sirviera en múltiples lugares, de forma que cuando viajes, puedas encontrar la reunión más cercana al lugar donde te encuentres. Y tal vez, en lugar de una línea de teléfono permanente, una aplicación de chat de grupo, si necesitas hablar con alguien. Y en cuanto a las Tradiciones… No sé si hay una manera mejor de explicarlas que aprender de un padrino y hacer labores de servicio. Yo soy chapado a la antigua en este aspecto”.

“Yo creo firmemente en compartir energía y espacio”, afirma Rachel, “si bien el buscador de reuniones en línea es muy útil, como también lo es poder buscar los folletos en Internet, sería genial contar con una aplicación más completa. A los siete años de sobriedad toqué un fondo de tipo emocional en el que tuve que cambiar todo, incluso mi madrina. Ahí fue cuando aprendí acerca de las Tradiciones y cómo puedes aplicarlas a tu vida.
La gente joven debería asistir a reuniones de Tradiciones o incluso crear una reunión de este tipo”.

Niko dice, “Creo que los A.A. podemos incorporar mejor la nueva tecnología — contando con reuniones telefónicas, o haciendo lo que la Conferencia de Jóvenes de Nueva York hace: les puedes escribir a help@nycypaa.org y hacerles preguntas sobre A.A. o solicitar que encuentren a otro joven que te lleve a tu primera reunión de A.A.”

¿Importa realmente la edad a la hora de lograr la sobriedad?
Se suele decir que si alguien quiere lo que tú tienes, no hay nada que puedas decir que sea equivocado, y si no lo quiere, no hay nada que puedas decir que sea lo correcto.
Chad cree que la edad no hace ninguna diferencia. Cuando estaba en tratamiento, un viejo vaquero lo ayudó mucho en las reuniones de A.A.: hizo muchas cosas para darle la bienvenida y le dijo que siguiera viniendo. Rachel se relaciona con el alcoholismo de todas las personas —la edad es algo que no le importa— y Niko cree que la edad importa tan solo a la hora de compartir, ya que el tiempo que pasó bebiendo fue corto, comparado con el de otras personas.

Chad, Rachel y Niko se expresan igual que los miles de voces de jóvenes en diversas reuniones de A.A., voces llenas de esperanza y gratitud: “A.A. me ha devuelto la vida. Espero no crecer tanto que me olvide de que… La felicidad que he encontrado en este camino es algo que de joven nunca hubiera imaginado… Me encanta la interacción cara a cara que se da entre las personas que asisten a una reunión. Es una forma mucho mejor de conectarse con la gente… Nunca oí a nadie decir que hubiera preferido no iniciarse en la sobriedad a una edad temprana, y eso me da fuerzas para seguir”.

Y hay algo más. “El Libro Grande nos dice que no somos una partida de malhumorados. Si los recién llegados no pudieran ver la alegría o la diversión en nuestras vidas, no querrían entrar. Insistimos absolutamente en disfrutar la vida”. Chad está completamente de acuerdo. Cree que una parte esencial de hacer un paso doce con un joven es mostrarle cómo se puede divertir en sobriedad. “¿Para qué vas a volverte sobrio si tu vida va a ser algo horrible y aburrido?
Suena duro, pero ese miedo es algo que todos tenemos. Para mí, parte del camino espiritual en A.A. es descubrir, o redescubrir, las curiosidades y pasiones que tenemos en la vida y de verdad seguirlas”.

La O.S.G. tiene diversos recursos disponibles, dirigidos específicamente a los jóvenes —folletos, videos y otros materiales— y el Grapevine comparte de forma habitual la experiencia, fortaleza y esperanza de los miembros jóvenes.
Además, con la esperanza de tener una mejor llegada a los jóvenes “en la situación en la que estén”, la Oficina de Servicios Generales ha recomendado que los folletos “Los Jóvenes y A.A.” y “¿Demasiado Joven?” sean revisados para reflejar experiencias colectivas más actuales de los alcohólicos jóvenes y cómo son recibidos por la comunidad de A.A.

Mientras se ponen en marcha estos proyectos, se puede visitar la sección de videos en el sitio web de la O.S.G. (www.aa.org) para tener una idea de lo que significa ser una persona joven en A.A. el día de hoy.

Reimpreso de Box 4-5-9 (Edición Box 459 Otoño 2018) con permiso de A.A. World Services, Inc.
Reflexiones Diarias

16 de MARZO

COMO NOSOTROS LO CONCEBIMOS

Mi amigo sugirió lo que entonces parecía una idea original… “¿Por qué no escoges tu propio concepto de Dios?” Esto me llegó muy hondo; derritió la montaña de hielo intelectual a cuya sombra había vivido y tiritado muchos años. Por fin me daba la luz del sol. Sólo se trataba de estar dispuesto a creer en un Poder superior a mí mismo. Nada más se necesitaba de mí para empezar.

— ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 12


Yo recuerdo las veces que miraba al cielo, y reflexionaba sobre quién dio comienzo a todo esto, y cómo. Cuando llegué a A.A., para lograr una sobriedad estable, tenía que adquirir una comprensión de alguna descripción de la dimensión espiritual. Después de leer una variedad de teorías, incluyendo la científica de una gran explosión, opté por lo sencillo suponiendo que el Dios de mi entendimiento fue el Gran Poder que hizo posible la explosión. Con la inmensidad del universo bajo Su dominio, Él podría, sin duda, guiar mi pensamiento y mis acciones si yo estaba preparado a aceptar Su orientación. Pero no podía esperar ayuda si le volvía la espalda y me iba por mi propio camino. Llegué a estar dispuesto a creer y he tenido 26 años de sobriedad estable y satisfactoria.

(Del libro Reflexiones diarias
Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.)
16 de Marzo

Pensamiento del día.

Antes de decidir dejar de beber, la mayoría de nosotros tenemos que estrellarnos contra una pared. Vemos que estamos aporreados, que tenemos que dejar de hacerlo, pero no sabemos qué camino seguir en busca de ayuda. Parece no haber salida en aquella pared. A.A. nos abre la puerta que conduce a la sobriedad. Animándonos a admitir honestamente que somos alcohólicos y a darnos cuenta de que no podemos beber ni una copa, y mostrándonos el camino a seguir para hallar ayuda, A.A. nos abre la puerta en aquel muro. – “¿He atravesado aquella puerta hacia la sobriedad?”.

Meditación del Día

Tengo que tener sinceridad de propósito para realizar mi parte en la labor de Dios. No tengo que dejar interferir las distracciones materiales con mi labor de mejoramiento de las relaciones personales. Es fácil llegar a distraerse con las cosas materiales, lo que orilla a perder la sinceridad de propósito. No tengo tiempo para preocuparme acerca de los múltiples problemas del mundo. Tengo que concentrarme y especialmente sobre lo que mejor puedo hacer.

Oración del Día

Ruego poder no distraerme con las cosas materiales. Pido poder concentrarme en hacer lo que mejor pueda realizar.

(Veinticuatro Horas al Día, Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved, Under Pan American Convention, con permiso de AAWS)

🌷
"UNA NUEVA MANERA DE VIVIR"

Me llamo Lee y estoy cumpliendo una condena en prisión. He llegado a darme cuenta de que tengo un problema: soy alcohólico. Empecé a beber a la edad de 14 años y desde entonces, a causa de la bebida, he venido entrando y saliendo de prisión. Ahora tengo 39 años y ya sé que tengo que dejar de beber.

El juez dijo que estaba harto de verme y me sentenció a cumplir una condena en prisión. Es fácil obtener alcohol, incluso aquí adentro. Hace solo un mes que dejé de beber aquí. Fui a la biblioteca de la cárcel y encontré un libro azul titulado Alcohólicos Anónimos. Tenía curiosidad por saber de qué se trataba, así que lo tomé prestado y empecé a leerlo.

Según lo leía, me iba dando cuenta de que era exactamente como Bob y Bill, Jane y otros más de los que figuraban en el texto. Todos somos alcohólicos. Pues ayer me llegó por correo un aviso de que el plazo de devolución del libro había vencido. Fui a la biblioteca para renovarlo y me dijeron que no podía hacerlo porque el plazo había vencido.

Yo llevaba este libro conmigo dondequiera que fuera: al patio, a la sala de actividades, etc., para leerlo. Pero cuando tuve que devolverlo, no lo podía más. Un día, en la sesión de recreo al aire libre, vi a un hombre leyendo ese mismo libro azul. Hablamos un rato y nos contamos nuestras historias, el uno al otro. Desde entonces nos hemos reunido todos los días para hablar sobre nuestro alcoholismo y él lee partes del libro en voz alta.

Ahora somos siete los que nos reunimos todos los días para hablar y leer. Estamos investigando la posibilidad de formar un grupo para los reclusos alcohólicos y reunirnos una vez a la semana en la capilla. Esto sería para cualquiera que deseara participar; y al mismo tiempo seguiríamos con nuestro pequeño grupo de la sesión de recreo.

He aprendido a vivir una vida nueva sin alcohol, gracias a ese libro azul que encontré en la biblioteca. Si no lo hubiera encontrado, no habría intentado dejar de beber, ni siquiera habría pensado en hacerlo.

— Lee C., Región Nordeste

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"VOY A LAS REUNIONES PORQUE MI VIDA DEPENDE DE ELLO"

Pasé sobrio 14 meses antes de entrar en el sistema de justicia criminal. Estaba en libertad bajo fianza y mi caso se demoraba mucho. No logré la sobriedad hasta que pasaron 13 meses desde mi arresto — me costó mucho superar mi negación. Cuando logré la sobriedad, inmediatamente conseguí un padrino y trabajé con él hasta que entré en la cárcel.

En las diversas instituciones por las que pasé al principio de mi condena no había reuniones de A.A. Sabía que hay reuniones en las instituciones, pero no las había en ninguna de las que yo estaba. Lo único que tenía eran las visitas de mi padrino, que vino a verme varias veces. Eso no era nada fácil — la cárcel en la que estaba internado estaba a dos horas de su casa.

Era la primera vez que estaba encarcelado y el temor a lo desconocido me acompañaba constantemente. Para esa primera vez, tenía la oración del Tercer Paso y esas visitas ocasionales. Después de que me enviaron aquí, las cosas mejoraron mucho. Fui a mi primera reunión después de que un preso amistoso, que me ofreció una taza de café, resultó ser el coordinador del grupo. Fuimos a mi primera reunión a la tarde siguiente.

El grupo hace tres reuniones a la semana: una de discusión abierta, de la que soy el coordinador; una reunión de Pasos, en la que leemos un Paso; y una reunión de Libro Grande, en la que leemos un capítulo o una historia a la semana. Voy a estas reuniones porque mi vida depende de ello. Estoy sobrio aquí y tengo la intención de mantenerme así. No sería imposible tener una recaída aquí.

Pero mi vida ha mejorado enormemente desde que he vuelto a las reuniones de A.A. No tengo intención de volver a mi antigua forma de pensar mientras estoy encerrado. Veo a otros muchos presos luchar por mantener una perspectiva positiva de la vida en la cárcel. No me puedo imaginar tratar de hacerlo sin A.A.
Tanto dentro como fuera de la cárcel, A.A. ha sido un salvavidas para mí. Doy gracias a Dios todos los días por la gente que ha hecho esto posible, especialmente por los que vienen de afuera aquí a la cárcel. Gracias por salvar mi vida.

— Christopher B., Región Noreste

· Copyright del A.A. Grapevine, reimpreso con permiso.
Reimpreso de COMPARTIENDO DESDE DETRÁS DE LOS MUROS. Oficina de Servicios Generales de A.A., Box 459, Grand Central Station, New York, NY 10163. — Invierno 2008, con permiso de A.A. World Services, Inc.


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Cita Diaria con La Viña Marzo 16

“Todos los miembros de AA tenemos derecho a nuestra propia opinión, incluso si consiste en pensar que la opinión de otra persona no es tan buena como la nuestra. Toda la estructura de AA se basa en un espíritu democrático. No hay jefes ni gurús”.

“Vive y deja vivir”. WEST SPRINGFIELD, MASSACHUSETTS, JUNIO DE 2002. Del AA Grapevine
Cita diaria de Grapevine, 16 de marzo

«Sin lugar a dudas, un millón de alcohólicos han acudido a AA durante los últimos treinta años. Podemos preguntarnos con seriedad qué fue de los 600 000 que no se quedaron».

Bill W., cofundador de AA, julio de 1965, «La responsabilidad es nuestro lema», El lenguaje del corazón