Los grupos y sus costumbres
Los recién llegados al programa de recuperación de Alcohólicos Anónimos aprenden el programa y a ponerlo en práctica en todos sus asuntos.
Casi todos los grupos de Estados Unidos y Canadá abren sus reuniones con la lectura del Preámbulo de A.A., un breve enunciado de lo que la Comunidad es y no es. Las dos frases dejan en claro que el propósito de A.A. no tiene nada que ver con la religión: “A.A. no está afiliada a ninguna secta, religión, partido político, organización o institución alguna; no desea intervenir en controversias; no respalda ni se opone a ninguna causa. Nuestro objetivo primordial es mantenernos sobrios y ayudar a otros alcohólicos a alcanzar el estado de sobriedad”.
Las costumbres de los grupos a veces dan la impresión de ser religiosas, lo que puede hacer que los nuevos no se sientan a gusto. Los profesionales que envían a sus clientes a A.A. aconsejan a menudo que asistan a una variedad de reuniones, especialmente durante el primer año de sobriedad, para encontrar un grupo en el que se sientan cómodos.
Por ejemplo, la Cuarta Tradición de A.A. establece que cada grupo es autónomo, lo que significa que cada grupo es único, con su propio sabor. Por lo tanto, un alcohólico tembloroso puede encaminarse una noche a una reunión donde el ambiente se sienta cargado de lenguaje tradicional, y a la noche siguiente puede encontrar otra reunión y hallar un grupo en el que incluso el más temeroso o escéptico encaje perfectamente.
Muchos miembros de A.A., al tratar el asunto del Poder Superior, dicen a los recién llegados que tienen libertad para encontrar el suyo propio.
Los hombres y mujeres a quienes no les gusta “ese asunto de Dios”, como se dice en la jerga de A.A., no deben sentirse presionados: el grupo mismo puede ser una fuente de apoyo exterior. Para algunos, es su grupo de A.A.; otros optan por una idea tradicional de Dios, y otros dependen de un concepto del Poder Superior completamente diferente. Para reflejar esta variedad de búsquedas, en 1973 se publicó el libro Llegamos a creer... Es una colección de experiencias espirituales de una amplia variedad de personas, desde aquellas que practican religiones organizadas hasta los ateos y agnósticos, con todo lo que hay entremedias.
===== ===== ===== =====
¿Es cierto que los grupos de A.A. rezan el Padrenuestro?
La costumbre de cerrar las reuniones con el Padrenuestro, aunque casi universal en algunas zonas, sigue siendo común en muchas áreas.
Donde todavía se practica, el coordinador de la reunión suele informar a los asistentes que solo lo recen si así lo desean.
Hoy en día, los grupos terminan sus reuniones de diferentes maneras. El uso del Padrenuestro es poco común en los grupos de habla hispana de Estados Unidos y en los grupos de otros países. Muchos rezan la Oración de la Serenidad o la Declaración de Responsabilidad de A.A.; otros utilizan otra oración, una frase improvisada, o simplemente observan un momento de silencio. La conciencia del grupo decide el texto específico que se va a utilizar.
Los grupos que cierran la reunión con el Padrenuestro siguen una costumbre arraigada en los primeros años de la Comunidad, cuando muchos de los miembros encontraron apoyo en las reuniones de los Grupos Oxford. La costumbre de cerrar con el Padrenuestro probablemente se originó en esas reuniones. En los primeros tiempos, no existía la literatura de A.A., y los fundadores recurrían a la lectura de la Biblia para inspirarse, orientarse y obtener consejo. Es probable que cerraran con el Padrenuestro porque, como dijo Bill W., “no se les iba a imponer a los oradores la tarea, fastidiosa para muchos, de inventar sus oraciones”.
Los formatos de las reuniones se hicieron más inclusivos a medida que A.A. se extendió por todo el mundo, y resultó evidente que el programa, con sus palabras, traspasaba las barreras de la cultura, la raza y la religión.
Los recién llegados al programa de recuperación de Alcohólicos Anónimos aprenden el programa y a ponerlo en práctica en todos sus asuntos.
Casi todos los grupos de Estados Unidos y Canadá abren sus reuniones con la lectura del Preámbulo de A.A., un breve enunciado de lo que la Comunidad es y no es. Las dos frases dejan en claro que el propósito de A.A. no tiene nada que ver con la religión: “A.A. no está afiliada a ninguna secta, religión, partido político, organización o institución alguna; no desea intervenir en controversias; no respalda ni se opone a ninguna causa. Nuestro objetivo primordial es mantenernos sobrios y ayudar a otros alcohólicos a alcanzar el estado de sobriedad”.
Las costumbres de los grupos a veces dan la impresión de ser religiosas, lo que puede hacer que los nuevos no se sientan a gusto. Los profesionales que envían a sus clientes a A.A. aconsejan a menudo que asistan a una variedad de reuniones, especialmente durante el primer año de sobriedad, para encontrar un grupo en el que se sientan cómodos.
Por ejemplo, la Cuarta Tradición de A.A. establece que cada grupo es autónomo, lo que significa que cada grupo es único, con su propio sabor. Por lo tanto, un alcohólico tembloroso puede encaminarse una noche a una reunión donde el ambiente se sienta cargado de lenguaje tradicional, y a la noche siguiente puede encontrar otra reunión y hallar un grupo en el que incluso el más temeroso o escéptico encaje perfectamente.
Muchos miembros de A.A., al tratar el asunto del Poder Superior, dicen a los recién llegados que tienen libertad para encontrar el suyo propio.
Los hombres y mujeres a quienes no les gusta “ese asunto de Dios”, como se dice en la jerga de A.A., no deben sentirse presionados: el grupo mismo puede ser una fuente de apoyo exterior. Para algunos, es su grupo de A.A.; otros optan por una idea tradicional de Dios, y otros dependen de un concepto del Poder Superior completamente diferente. Para reflejar esta variedad de búsquedas, en 1973 se publicó el libro Llegamos a creer... Es una colección de experiencias espirituales de una amplia variedad de personas, desde aquellas que practican religiones organizadas hasta los ateos y agnósticos, con todo lo que hay entremedias.
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¿Es cierto que los grupos de A.A. rezan el Padrenuestro?
La costumbre de cerrar las reuniones con el Padrenuestro, aunque casi universal en algunas zonas, sigue siendo común en muchas áreas.
Donde todavía se practica, el coordinador de la reunión suele informar a los asistentes que solo lo recen si así lo desean.
Hoy en día, los grupos terminan sus reuniones de diferentes maneras. El uso del Padrenuestro es poco común en los grupos de habla hispana de Estados Unidos y en los grupos de otros países. Muchos rezan la Oración de la Serenidad o la Declaración de Responsabilidad de A.A.; otros utilizan otra oración, una frase improvisada, o simplemente observan un momento de silencio. La conciencia del grupo decide el texto específico que se va a utilizar.
Los grupos que cierran la reunión con el Padrenuestro siguen una costumbre arraigada en los primeros años de la Comunidad, cuando muchos de los miembros encontraron apoyo en las reuniones de los Grupos Oxford. La costumbre de cerrar con el Padrenuestro probablemente se originó en esas reuniones. En los primeros tiempos, no existía la literatura de A.A., y los fundadores recurrían a la lectura de la Biblia para inspirarse, orientarse y obtener consejo. Es probable que cerraran con el Padrenuestro porque, como dijo Bill W., “no se les iba a imponer a los oradores la tarea, fastidiosa para muchos, de inventar sus oraciones”.
Los formatos de las reuniones se hicieron más inclusivos a medida que A.A. se extendió por todo el mundo, y resultó evidente que el programa, con sus palabras, traspasaba las barreras de la cultura, la raza y la religión.
En los primeros años de Alcohólicos Anónimos, el reverendo Samuel Shoemaker, un amigo no alcohólico de A.A. que contribuyó mucho a la formación de la Comunidad en sus principios, comentó sobre la decisión fundamental de los fundadores de no establecer un credo. Dijo: “Creo que A.A. ha sido muy sabia al recalcar la importancia de la experiencia y el reconocimiento de que la recuperación proviene de un Poder superior al humano, y dejar que la gente lo interprete a su manera... Si los de A.A. hubieran dicho más, habría algunos que hubieran querido que se definiera a Dios de una manera aceptable y agradable para ellos mismos. Así que se limitaron a compartir las experiencias concretas y dijeron a la gente que entregaran sus voluntades y sus vidas al cuidado de Dios, como ellos Lo concibieran.
Así, la teoría y la práctica quedaban en manos de las iglesias a las que pertenecieran los miembros. Si no tenían iglesia ni una teoría coherente, que se entregaran al Dios que encontraran en otras personas. Es una buena forma de dar principio a una experiencia espiritual”.
Acerca de AA es el boletín para profesionales. Otoño de 2003. Este boletín informativo puede ser duplicado para distribución sin obtener permiso de A.A. World Services, Inc.
Así, la teoría y la práctica quedaban en manos de las iglesias a las que pertenecieran los miembros. Si no tenían iglesia ni una teoría coherente, que se entregaran al Dios que encontraran en otras personas. Es una buena forma de dar principio a una experiencia espiritual”.
Acerca de AA es el boletín para profesionales. Otoño de 2003. Este boletín informativo puede ser duplicado para distribución sin obtener permiso de A.A. World Services, Inc.
Reflexiones Diarias
15 de MARZO
LA IDEA DE DIOS
Cuando vimos a otros resolver sus problemas mediante una confianza sencilla en el espíritu del Universo, tuvimos que dejar de dudar en el poder de Dios. Nuestras ideas no servían; pero la idea de Dios sí.
— ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 52
Como un hombre ciego que poco a poco va recuperando la vista, lentamente, a tientas, llegué al Tercer Paso. Me había dado cuenta de que sólo un Poder superior a mí mismo podía rescatarme del abismo de desesperanza en el que estaba, y supe que éste era un Poder al que yo tenía que agarrarme y que sería mi ancla en medio de un mar de calamidades. Aunque en esa época mi fe era minúscula, era suficientemente grande como para hacerme ver que ya era hora de descartar mi confianza en mi arrogante ego y reemplazarlo con la estabilizante fortaleza que sólo podría venir de un Poder muy superior a mí mismo.
(Del libro Reflexiones diarias
Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.)
15 de MARZO
LA IDEA DE DIOS
Cuando vimos a otros resolver sus problemas mediante una confianza sencilla en el espíritu del Universo, tuvimos que dejar de dudar en el poder de Dios. Nuestras ideas no servían; pero la idea de Dios sí.
— ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 52
Como un hombre ciego que poco a poco va recuperando la vista, lentamente, a tientas, llegué al Tercer Paso. Me había dado cuenta de que sólo un Poder superior a mí mismo podía rescatarme del abismo de desesperanza en el que estaba, y supe que éste era un Poder al que yo tenía que agarrarme y que sería mi ancla en medio de un mar de calamidades. Aunque en esa época mi fe era minúscula, era suficientemente grande como para hacerme ver que ya era hora de descartar mi confianza en mi arrogante ego y reemplazarlo con la estabilizante fortaleza que sólo podría venir de un Poder muy superior a mí mismo.
(Del libro Reflexiones diarias
Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.)
15 de Marzo
Pensamiento del día.
Nosotros los alcohólicos estábamos en un torbellino dando vueltas y vueltas, y sin poder detenernos. Ese torbellino es una especia de infierno sobre la tierra. En A.A. me libré de ese torbellino aprendiendo a mantenerme sobrio. Cada mañana pido a ese Poder Superior que me ayude a permanecer sobrio, y obtengo la fortaleza de ese Poder para hacer lo que nunca podía hacer con mis propias fuerzas. No dudo de la existencia de ese Poder. No estamos hablando al vacío cuando oramos. Ese Poder está allí, si queremos hacer uso de él. – “¿Estoy yo libre, para mi bien, de ese torbellino de la bebida?”.
Meditación del Día
Tengo que pensar que en cuestiones espirituales yo soy tan sólo un instrumento. No dependen de sí el decidir cómo o cuándo he de actuar. Dios planea todas las cuestiones espirituales. Mi labor es la de plegarse para llevar a cabo los planes de Dios. Todo lo que obstaculizaba mi actividad espiritual tiene que ser eliminado. Pudo depender de Dios para obtener toda la fortaleza que necesito para vencer aquellos defectos que son obstáculos. Tengo que mantenerme en estado de aptitud para que Dios pueda utilizarme como un conducto para su espíritu.
Oración del Día
Ruego porque mi egoísmo no obstaculice mi progreso en el terreno espiritual. Pido poder ser un buen instrumento para que Dios trabaje con él.
(Veinticuatro Horas al Día, Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved, Under Pan American Convention, con permiso de AAWS)
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Pensamiento del día.
Nosotros los alcohólicos estábamos en un torbellino dando vueltas y vueltas, y sin poder detenernos. Ese torbellino es una especia de infierno sobre la tierra. En A.A. me libré de ese torbellino aprendiendo a mantenerme sobrio. Cada mañana pido a ese Poder Superior que me ayude a permanecer sobrio, y obtengo la fortaleza de ese Poder para hacer lo que nunca podía hacer con mis propias fuerzas. No dudo de la existencia de ese Poder. No estamos hablando al vacío cuando oramos. Ese Poder está allí, si queremos hacer uso de él. – “¿Estoy yo libre, para mi bien, de ese torbellino de la bebida?”.
Meditación del Día
Tengo que pensar que en cuestiones espirituales yo soy tan sólo un instrumento. No dependen de sí el decidir cómo o cuándo he de actuar. Dios planea todas las cuestiones espirituales. Mi labor es la de plegarse para llevar a cabo los planes de Dios. Todo lo que obstaculizaba mi actividad espiritual tiene que ser eliminado. Pudo depender de Dios para obtener toda la fortaleza que necesito para vencer aquellos defectos que son obstáculos. Tengo que mantenerme en estado de aptitud para que Dios pueda utilizarme como un conducto para su espíritu.
Oración del Día
Ruego porque mi egoísmo no obstaculice mi progreso en el terreno espiritual. Pido poder ser un buen instrumento para que Dios trabaje con él.
(Veinticuatro Horas al Día, Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved, Under Pan American Convention, con permiso de AAWS)
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Experiencia DiariaLa guía de mi vida
15 de marzo de 2026
Antes de llegar a Alcohólicos Anónimos, vivía entre las sombras. Había perdido la ilusión de vivir. Sin metas, sin sueños, sin fe, sin esperanza, pero con lagunas mentales y fugas geográficas. Cuando todo parecía perdido, hablé con un compañero que ya estaba en el programa. Le pedí que me llevara a su grupo, donde me recibieron con aplausos y me dieron información sobre el programa. Me sirvieron un café y empecé a escucharlos.
Hoy me siento bien físicamente. Estoy bien con mis hijos, mis nietos y mis papás. Actualmente sirvo en mi distrito. Después de haber practicado el Cuarto y Quinto Pasos y de compartir con otros grupos y distritos, creo que un Poder superior y amoroso me guía en la vida. Recuperé mis ilusiones de vivir y me siento orgulloso de pertenecer a Alcohólicos Anónimos. Felices 24 horas.
Antonio J.
Veracruz, Tres
Plenitud AA es una publicación de Central Mexicana de Servicios Generales de Alcohólicos Anónimos, A.C.
#plenitud #experienciasdiarias #AlcohólicosAnónimos
Cita Diaria con La Viña Marzo 15
“Más preguntas que respuestas”. DORCHESTER, MASSACHUSETTS, MARZO DE 1989. Del AA Grapevine
“Cuanto más aprendo, tanto más me queda por aprender”.“Más preguntas que respuestas”. DORCHESTER, MASSACHUSETTS, MARZO DE 1989. Del AA Grapevine
Cita diaria de Grapevine 15 de marzo
“Licores destilados”, Hermosa Beach, California, febrero de 1998, AA Grapevine
“La mejor manera de aliviar el dolor es perdonar.”“Licores destilados”, Hermosa Beach, California, febrero de 1998, AA Grapevine
Joven… y Sobrio
El beber es un rito de iniciación para muchos jóvenes, pero para algunos se convierte en una trampa. La buena noticia es que hay una salida a través de otro rito de iniciación mucho menos común: lograr la sobriedad. Muchos adolescentes y veinteañeros no pueden siquiera imaginarse que puedan ser alcohólicos porque son muy jóvenes, y la idea de ir a reuniones de A.A. y pasar tiempo con personas que están en sus 30, 40, 50 y 60, les puede parecer una experiencia surrealista. Sin embargo, “la enfermedad espiritual” del alcoholismo es tan real para la gente joven como para cualquiera, incluso para aquellos que pueden vislumbrar el fondo antes de estrellarse contra él.
Según la última encuesta a los miembros de A.A., el número de jóvenes que está actualmente en recuperación puede ser pequeño, pero este grupo juega un papel enorme a la hora de atraer a otra gente joven a A.A. Lograr la sobriedad presenta retos particulares para cualquiera, pero para los jóvenes puede ser especialmente difícil. Sin embargo, a pesar de su juventud y de los prejuicios que a veces enfrentan por su edad, los jóvenes pueden ser especialmente “valientes y concienzudos desde el mismo comienzo”.
Chad tiene 34 años. Logró la sobriedad a los dieciséis. Su padre estaba en A.A. y su madre estaba en Al-Anon, pero no fue hasta que acudió a un centro de tratamiento de drogas y alcohol que aprendió acerca del programa de A.A. y los Doce Pasos.
“Creo que los jóvenes que llegan a A.A. se enfrentan exactamente a las mismas cosas que todos los demás: soledad, vacío, miedo, inseguridad, rabia y desesperación. Tal vez para un joven que esté pasando por la adolescencia todo pueda parecer más intenso porque las emociones se potencian, y ya no tienes el alcohol para calmarte. Lo más difícil de lograr la sobriedad cuando eres joven es que ves a mucha gente que llega y se va.
Es muy doloroso ver cómo tu mejor amigo en el programa se adentra en un túnel oscuro y desaparece”.
Rachel tiene 31 años. Logró la sobriedad cuando tenía veintiuno y fue la primera persona de su familia en hacerlo.
Luego de un terrible accidente a los diecinueve, fue a un centro de rehabilitación y allí asistió a su primera reunión de doce pasos. Rachel se considera una verdadera alcohólica — “y todos mis amigos también lo eran”, dice. Su reto más difícil fue tomar la decisión de separarse de ellos. “Desperdicié demasiado tiempo teniendo lástima de mí misma y escribiendo cartas de despedida”. Al principio, solía compararse en lugar de identificarse, pero eso cambió con el tiempo.
No tenía ninguna expectativa de llegar a los veintiún años, y cuando lo hizo, le sorprendió haber llegado a ese punto… y estar sobria.
Niko, de veinte años de edad y con poco más de dos años de sobriedad, asistió a su primera reunión en un centro de desintoxicación. “Fue una experiencia increíblemente difícil.
Sudaba copiosamente; no pude pegar ojo en toda la noche.
Recé a lo que yo pensaba que era un poder superior, pidiendo que me matara o me consiguiera un trago”. Para Niko, fue difícil aceptar que no podía beber al ver a tantos otros de su edad tomando de la forma en que él solía hacerlo y todavía quería seguir bebiendo. Extrañaba ir a los bares y fiestas con sus amigos de la universidad. “Cuando recién me inicié en la sobriedad, pensé que mi vida se había terminado y que jamás volvería a divertirme otra vez”.
A medida que el número de reuniones de jóvenes continúa creciendo, llegando a gente de edades cada vez menores, esas reuniones ofrecen un lugar magnífico para que la gente joven se conecte con otros compañeros con los que se pueden identificar, y acabar con su negación y sus inquietudes de ser “demasiado jóvenes para A.A.” Las reuniones de jóvenes ofrecen alternativas atractivas a la “gente, lugares y cosas”, que integran la totalidad del mundo de las personas jóvenes si todavía están estudiando o viven en casa de sus padres, y les brindan un santuario donde los tatuajes, los piercings, el pelo multicolor y la proliferación de aparatos electrónicos no son cosas raras o motivos de
El beber es un rito de iniciación para muchos jóvenes, pero para algunos se convierte en una trampa. La buena noticia es que hay una salida a través de otro rito de iniciación mucho menos común: lograr la sobriedad. Muchos adolescentes y veinteañeros no pueden siquiera imaginarse que puedan ser alcohólicos porque son muy jóvenes, y la idea de ir a reuniones de A.A. y pasar tiempo con personas que están en sus 30, 40, 50 y 60, les puede parecer una experiencia surrealista. Sin embargo, “la enfermedad espiritual” del alcoholismo es tan real para la gente joven como para cualquiera, incluso para aquellos que pueden vislumbrar el fondo antes de estrellarse contra él.
Según la última encuesta a los miembros de A.A., el número de jóvenes que está actualmente en recuperación puede ser pequeño, pero este grupo juega un papel enorme a la hora de atraer a otra gente joven a A.A. Lograr la sobriedad presenta retos particulares para cualquiera, pero para los jóvenes puede ser especialmente difícil. Sin embargo, a pesar de su juventud y de los prejuicios que a veces enfrentan por su edad, los jóvenes pueden ser especialmente “valientes y concienzudos desde el mismo comienzo”.
Chad tiene 34 años. Logró la sobriedad a los dieciséis. Su padre estaba en A.A. y su madre estaba en Al-Anon, pero no fue hasta que acudió a un centro de tratamiento de drogas y alcohol que aprendió acerca del programa de A.A. y los Doce Pasos.
“Creo que los jóvenes que llegan a A.A. se enfrentan exactamente a las mismas cosas que todos los demás: soledad, vacío, miedo, inseguridad, rabia y desesperación. Tal vez para un joven que esté pasando por la adolescencia todo pueda parecer más intenso porque las emociones se potencian, y ya no tienes el alcohol para calmarte. Lo más difícil de lograr la sobriedad cuando eres joven es que ves a mucha gente que llega y se va.
Es muy doloroso ver cómo tu mejor amigo en el programa se adentra en un túnel oscuro y desaparece”.
Rachel tiene 31 años. Logró la sobriedad cuando tenía veintiuno y fue la primera persona de su familia en hacerlo.
Luego de un terrible accidente a los diecinueve, fue a un centro de rehabilitación y allí asistió a su primera reunión de doce pasos. Rachel se considera una verdadera alcohólica — “y todos mis amigos también lo eran”, dice. Su reto más difícil fue tomar la decisión de separarse de ellos. “Desperdicié demasiado tiempo teniendo lástima de mí misma y escribiendo cartas de despedida”. Al principio, solía compararse en lugar de identificarse, pero eso cambió con el tiempo.
No tenía ninguna expectativa de llegar a los veintiún años, y cuando lo hizo, le sorprendió haber llegado a ese punto… y estar sobria.
Niko, de veinte años de edad y con poco más de dos años de sobriedad, asistió a su primera reunión en un centro de desintoxicación. “Fue una experiencia increíblemente difícil.
Sudaba copiosamente; no pude pegar ojo en toda la noche.
Recé a lo que yo pensaba que era un poder superior, pidiendo que me matara o me consiguiera un trago”. Para Niko, fue difícil aceptar que no podía beber al ver a tantos otros de su edad tomando de la forma en que él solía hacerlo y todavía quería seguir bebiendo. Extrañaba ir a los bares y fiestas con sus amigos de la universidad. “Cuando recién me inicié en la sobriedad, pensé que mi vida se había terminado y que jamás volvería a divertirme otra vez”.
A medida que el número de reuniones de jóvenes continúa creciendo, llegando a gente de edades cada vez menores, esas reuniones ofrecen un lugar magnífico para que la gente joven se conecte con otros compañeros con los que se pueden identificar, y acabar con su negación y sus inquietudes de ser “demasiado jóvenes para A.A.” Las reuniones de jóvenes ofrecen alternativas atractivas a la “gente, lugares y cosas”, que integran la totalidad del mundo de las personas jóvenes si todavía están estudiando o viven en casa de sus padres, y les brindan un santuario donde los tatuajes, los piercings, el pelo multicolor y la proliferación de aparatos electrónicos no son cosas raras o motivos de
alienación, sino simplemente cosas normales de la vida.
Dice Chad, “Tuve la suerte de conocer a otros jóvenes en A.A. durante la primera semana en que asistí a reuniones.
Incluso había una reunión de gente joven los viernes por la noche. Luego de la reunión, todos salíamos juntos a comer, a jugar al boliche y al billar o a divertirnos con las cartas o juegos de mesa en la casa de algún compañero”.
“Durante los dos primeros años, yo no manejaba”, dice Rachel, “y no conocí a ninguna persona joven. Pero cuando volví a manejar, encontré una reunión en la que conocí a alguien que tenía mi misma edad y mi mismo tiempo de sobriedad”.
“No conocí a ninguna persona joven en A.A. hasta después de seis o siete meses en sobriedad”, señala Niko. “Tenía un amigo en A.A. que conocía a otro joven que tenía un año más que yo y unos cuantos meses más de sobriedad que los que yo tenía. Desde la primera vez que nos vimos, nos caímos muy bien”.
La Conferencia Internacional de Jóvenes en A.A. (ICYPAA, por sus siglas en inglés) fue fundada en 1958 con la finalidad de brindar un entorno en el que se diera una celebración anual de la sobriedad entre la gente joven del programa, y ha generado una gran cantidad de eventos de jóvenes a nivel estatal y local. ICYPAA ha sido caracterizada como cien por ciento entusiasmo rodeado de amor incondicional — una cuerda salvavidas para la gente joven que está comenzando su vida en sobriedad.
Chad dice, “Creo que A.A. ha hecho una magnífica labor al ser accesible para la gente más joven, si bien creo que sería útil si llegáramos con mayor frecuencia a las escuelas secundarias, instituciones superiores y universidades a nivel local para que los psicólogos y consejeros puedan tener información de contacto de A.A. que puedan transmitir a los estudiantes con problemas con el alcohol. Incluso sería bueno contar con una reunión semanal en instituciones de enseñanza.
La mayoría de las personas jóvenes lo que quieren es ser aceptadas y encontrar su tribu”.
Rachel agrega, “Solo con que asistamos a las reuniones, eso ya es un servicio. Y pienso que las conferencias de jóvenes son magníficas. Mi primera experiencia en ICYPAA fue increíble — ser parte de esa energía y ver cómo miles de jóvenes estaban sobrios y disfrutando intensamente”.
“Creo que los mayores podrían acercarse a los jóvenes y hablarles durante la reunión, o luego de la misma”, comenta Niko. “Mi mamá solía llevarme a pie a las reuniones y esperar afuera para asegurarse de que yo me quedara, porque tenía demasiado miedo y demasiada rabia para hablar con nadie.
Luego de un mes, un veterano me vio enfrascado en mi teléfono y se sentó a mi lado durante la reunión y me habló. Esa persona sembró la semilla”.
Entonces, ¿cómo reconciliamos lo antiguo con lo nuevo?
No solo en términos de edad cronológica, sino en relación con los métodos familiares comparados con las modalidades que vemos en esta época que nos ha tocado vivir. ¿De qué manera podemos aprovechar mejor la tecnología y las nuevas tendencias, a la vez que mantenemos el respeto a las Tradiciones?
Chad sugiere, “Sería genial contar con una aplicación de teléfono con un directorio de reuniones de A.A. que sirviera en múltiples lugares, de forma que cuando viajes, puedas encontrar la reunión más cercana al lugar donde te encuentres. Y tal vez, en lugar de una línea de teléfono permanente, una aplicación de chat de grupo, si necesitas hablar con alguien. Y en cuanto a las Tradiciones… No sé si hay una manera mejor de explicarlas que aprender de un padrino y hacer labores de servicio. Yo soy chapado a la antigua en este aspecto”.
“Yo creo firmemente en compartir energía y espacio”, afirma Rachel, “si bien el buscador de reuniones en línea es muy útil, como también lo es poder buscar los folletos en Internet, sería genial contar con una aplicación más completa. A los siete años de sobriedad toqué un fondo de tipo emocional en el que tuve que cambiar todo, incluso mi madrina. Ahí fue cuando aprendí acerca de las Tradiciones y cómo puedes aplicarlas a tu vida.
Dice Chad, “Tuve la suerte de conocer a otros jóvenes en A.A. durante la primera semana en que asistí a reuniones.
Incluso había una reunión de gente joven los viernes por la noche. Luego de la reunión, todos salíamos juntos a comer, a jugar al boliche y al billar o a divertirnos con las cartas o juegos de mesa en la casa de algún compañero”.
“Durante los dos primeros años, yo no manejaba”, dice Rachel, “y no conocí a ninguna persona joven. Pero cuando volví a manejar, encontré una reunión en la que conocí a alguien que tenía mi misma edad y mi mismo tiempo de sobriedad”.
“No conocí a ninguna persona joven en A.A. hasta después de seis o siete meses en sobriedad”, señala Niko. “Tenía un amigo en A.A. que conocía a otro joven que tenía un año más que yo y unos cuantos meses más de sobriedad que los que yo tenía. Desde la primera vez que nos vimos, nos caímos muy bien”.
La Conferencia Internacional de Jóvenes en A.A. (ICYPAA, por sus siglas en inglés) fue fundada en 1958 con la finalidad de brindar un entorno en el que se diera una celebración anual de la sobriedad entre la gente joven del programa, y ha generado una gran cantidad de eventos de jóvenes a nivel estatal y local. ICYPAA ha sido caracterizada como cien por ciento entusiasmo rodeado de amor incondicional — una cuerda salvavidas para la gente joven que está comenzando su vida en sobriedad.
Chad dice, “Creo que A.A. ha hecho una magnífica labor al ser accesible para la gente más joven, si bien creo que sería útil si llegáramos con mayor frecuencia a las escuelas secundarias, instituciones superiores y universidades a nivel local para que los psicólogos y consejeros puedan tener información de contacto de A.A. que puedan transmitir a los estudiantes con problemas con el alcohol. Incluso sería bueno contar con una reunión semanal en instituciones de enseñanza.
La mayoría de las personas jóvenes lo que quieren es ser aceptadas y encontrar su tribu”.
Rachel agrega, “Solo con que asistamos a las reuniones, eso ya es un servicio. Y pienso que las conferencias de jóvenes son magníficas. Mi primera experiencia en ICYPAA fue increíble — ser parte de esa energía y ver cómo miles de jóvenes estaban sobrios y disfrutando intensamente”.
“Creo que los mayores podrían acercarse a los jóvenes y hablarles durante la reunión, o luego de la misma”, comenta Niko. “Mi mamá solía llevarme a pie a las reuniones y esperar afuera para asegurarse de que yo me quedara, porque tenía demasiado miedo y demasiada rabia para hablar con nadie.
Luego de un mes, un veterano me vio enfrascado en mi teléfono y se sentó a mi lado durante la reunión y me habló. Esa persona sembró la semilla”.
Entonces, ¿cómo reconciliamos lo antiguo con lo nuevo?
No solo en términos de edad cronológica, sino en relación con los métodos familiares comparados con las modalidades que vemos en esta época que nos ha tocado vivir. ¿De qué manera podemos aprovechar mejor la tecnología y las nuevas tendencias, a la vez que mantenemos el respeto a las Tradiciones?
Chad sugiere, “Sería genial contar con una aplicación de teléfono con un directorio de reuniones de A.A. que sirviera en múltiples lugares, de forma que cuando viajes, puedas encontrar la reunión más cercana al lugar donde te encuentres. Y tal vez, en lugar de una línea de teléfono permanente, una aplicación de chat de grupo, si necesitas hablar con alguien. Y en cuanto a las Tradiciones… No sé si hay una manera mejor de explicarlas que aprender de un padrino y hacer labores de servicio. Yo soy chapado a la antigua en este aspecto”.
“Yo creo firmemente en compartir energía y espacio”, afirma Rachel, “si bien el buscador de reuniones en línea es muy útil, como también lo es poder buscar los folletos en Internet, sería genial contar con una aplicación más completa. A los siete años de sobriedad toqué un fondo de tipo emocional en el que tuve que cambiar todo, incluso mi madrina. Ahí fue cuando aprendí acerca de las Tradiciones y cómo puedes aplicarlas a tu vida.
La gente joven debería asistir a reuniones de Tradiciones o incluso crear una reunión de este tipo”.
Niko dice, “Creo que los A.A. podemos incorporar mejor la nueva tecnología — contando con reuniones telefónicas, o haciendo lo que la Conferencia de Jóvenes de Nueva York hace: les puedes escribir a help@nycypaa.org y hacerles preguntas sobre A.A. o solicitar que encuentren a otro joven que te lleve a tu primera reunión de A.A.”
¿Importa realmente la edad a la hora de lograr la sobriedad?
Se suele decir que si alguien quiere lo que tú tienes, no hay nada que puedas decir que sea equivocado, y si no lo quiere, no hay nada que puedas decir que sea lo correcto.
Chad cree que la edad no hace ninguna diferencia. Cuando estaba en tratamiento, un viejo vaquero lo ayudó mucho en las reuniones de A.A.: hizo muchas cosas para darle la bienvenida y le dijo que siguiera viniendo. Rachel se relaciona con el alcoholismo de todas las personas —la edad es algo que no le importa— y Niko cree que la edad importa tan solo a la hora de compartir, ya que el tiempo que pasó bebiendo fue corto, comparado con el de otras personas.
Chad, Rachel y Niko se expresan igual que los miles de voces de jóvenes en diversas reuniones de A.A., voces llenas de esperanza y gratitud: “A.A. me ha devuelto la vida. Espero no crecer tanto que me olvide de que… La felicidad que he encontrado en este camino es algo que de joven nunca hubiera imaginado… Me encanta la interacción cara a cara que se da entre las personas que asisten a una reunión. Es una forma mucho mejor de conectarse con la gente… Nunca oí a nadie decir que hubiera preferido no iniciarse en la sobriedad a una edad temprana, y eso me da fuerzas para seguir”.
Y hay algo más. “El Libro Grande nos dice que no somos una partida de malhumorados. Si los recién llegados no pudieran ver la alegría o la diversión en nuestras vidas, no querrían entrar. Insistimos absolutamente en disfrutar la vida”. Chad está completamente de acuerdo. Cree que una parte esencial de hacer un paso doce con un joven es mostrarle cómo se puede divertir en sobriedad. “¿Para qué vas a volverte sobrio si tu vida va a ser algo horrible y aburrido?
Suena duro, pero ese miedo es algo que todos tenemos. Para mí, parte del camino espiritual en A.A. es descubrir, o redescubrir, las curiosidades y pasiones que tenemos en la vida y de verdad seguirlas”.
La O.S.G. tiene diversos recursos disponibles, dirigidos específicamente a los jóvenes —folletos, videos y otros materiales— y el Grapevine comparte de forma habitual la experiencia, fortaleza y esperanza de los miembros jóvenes.
Además, con la esperanza de tener una mejor llegada a los jóvenes “en la situación en la que estén”, la Oficina de Servicios Generales ha recomendado que los folletos “Los Jóvenes y A.A.” y “¿Demasiado Joven?” sean revisados para reflejar experiencias colectivas más actuales de los alcohólicos jóvenes y cómo son recibidos por la comunidad de A.A.
Mientras se ponen en marcha estos proyectos, se puede visitar la sección de videos en el sitio web de la O.S.G. (www.aa.org) para tener una idea de lo que significa ser una persona joven en A.A. el día de hoy.
Reimpreso de Box 4-5-9 (Edición Box 459 Otoño 2018) con permiso de A.A. World Services, Inc.
Niko dice, “Creo que los A.A. podemos incorporar mejor la nueva tecnología — contando con reuniones telefónicas, o haciendo lo que la Conferencia de Jóvenes de Nueva York hace: les puedes escribir a help@nycypaa.org y hacerles preguntas sobre A.A. o solicitar que encuentren a otro joven que te lleve a tu primera reunión de A.A.”
¿Importa realmente la edad a la hora de lograr la sobriedad?
Se suele decir que si alguien quiere lo que tú tienes, no hay nada que puedas decir que sea equivocado, y si no lo quiere, no hay nada que puedas decir que sea lo correcto.
Chad cree que la edad no hace ninguna diferencia. Cuando estaba en tratamiento, un viejo vaquero lo ayudó mucho en las reuniones de A.A.: hizo muchas cosas para darle la bienvenida y le dijo que siguiera viniendo. Rachel se relaciona con el alcoholismo de todas las personas —la edad es algo que no le importa— y Niko cree que la edad importa tan solo a la hora de compartir, ya que el tiempo que pasó bebiendo fue corto, comparado con el de otras personas.
Chad, Rachel y Niko se expresan igual que los miles de voces de jóvenes en diversas reuniones de A.A., voces llenas de esperanza y gratitud: “A.A. me ha devuelto la vida. Espero no crecer tanto que me olvide de que… La felicidad que he encontrado en este camino es algo que de joven nunca hubiera imaginado… Me encanta la interacción cara a cara que se da entre las personas que asisten a una reunión. Es una forma mucho mejor de conectarse con la gente… Nunca oí a nadie decir que hubiera preferido no iniciarse en la sobriedad a una edad temprana, y eso me da fuerzas para seguir”.
Y hay algo más. “El Libro Grande nos dice que no somos una partida de malhumorados. Si los recién llegados no pudieran ver la alegría o la diversión en nuestras vidas, no querrían entrar. Insistimos absolutamente en disfrutar la vida”. Chad está completamente de acuerdo. Cree que una parte esencial de hacer un paso doce con un joven es mostrarle cómo se puede divertir en sobriedad. “¿Para qué vas a volverte sobrio si tu vida va a ser algo horrible y aburrido?
Suena duro, pero ese miedo es algo que todos tenemos. Para mí, parte del camino espiritual en A.A. es descubrir, o redescubrir, las curiosidades y pasiones que tenemos en la vida y de verdad seguirlas”.
La O.S.G. tiene diversos recursos disponibles, dirigidos específicamente a los jóvenes —folletos, videos y otros materiales— y el Grapevine comparte de forma habitual la experiencia, fortaleza y esperanza de los miembros jóvenes.
Además, con la esperanza de tener una mejor llegada a los jóvenes “en la situación en la que estén”, la Oficina de Servicios Generales ha recomendado que los folletos “Los Jóvenes y A.A.” y “¿Demasiado Joven?” sean revisados para reflejar experiencias colectivas más actuales de los alcohólicos jóvenes y cómo son recibidos por la comunidad de A.A.
Mientras se ponen en marcha estos proyectos, se puede visitar la sección de videos en el sitio web de la O.S.G. (www.aa.org) para tener una idea de lo que significa ser una persona joven en A.A. el día de hoy.
Reimpreso de Box 4-5-9 (Edición Box 459 Otoño 2018) con permiso de A.A. World Services, Inc.