Los Grupos de A.A. - Varios Estilos, un Solo Mensaje
¿Cómo es que los grupos de A.A. pueden arreglárselas para estar siempre a disposición de los principiantes, para ayudarse los unos a los otros, y para hacer todos sus numerosos trabajos, sin tener una organización global muy estrecha, ni estar, en lo que se refiere a sus operaciones, "cortados con el mismo patrón"? Una manera de hacerlo es a través del compartimiento de experiencias e ideas, como ocurrió con los delegados participantes en la XXXV Conferencia de Servicios Generales quienes, en animadas discusiones, plantearon cuestiones referentes a las responsabilidades de los grupos, además de las de la Séptima Tradición.
En este artículo, Box 4-5-9 les comunica algunas observaciones hechas por delegados de la Conferencia en la sesión de presentación/discusión, que fue presidida por Shepard R., un director de A.A.W.S., y en las mesas de trabajo que siguieron; además están incluidas varias experiencias a nivel de grupo que recientemente han compartido con nosotros los coordinadores de grupo de todas partes del país.
La delegada Christina H. (Wisconsin Norte/Alta Peninsula de Michigan), Panel 34, se preguntó en voz alta durante la Convención - "¿Dan ustedes por supuesto, como hago yo, que habrá una sala de reunión lista - las sillas colocadas, el café hecho, la literatura exhibida, la agenda puesta en su lugar? -¿No tenemos cada uno de nosotros la responsabilidad de echar una mano?"
A la mayoría de los coordinadores de grupo que respondieron a nuestra pregunta, les parece que los miembros de sus grupos "responden bien a la hora de echar una mano." No obstante, parece que en cada grupo se cumple con los deberes de manera ligeramente diferente.
Jim D., de Bessemer, Alabama, nos informa que su grupo de origen tiene un comité de dirección que se ocupa de la planificación de las reuniones que se celebran cada noche. Sus miembros cumplen un mandato de seis meses. Bill D. dice que, en Phoenix, "nombramos a un miembro relativamente nuevo que está mostrando un sincero interés en el programa. Generalmente es la primera oportunidad que él o ella tienen de encargarse de una responsabilidad de grupo." Y Jill J., de Carmel, Indiana, nos comunica que en su grupo, "Usualmente hay alguien que se ofrece para hacerlo." En el grupo de origen de Ann B., de Fort Smith, Arkansas, se piden voluntarios para las tareas, y los que se ofrecen "a menudo quedan atrapados en ellas por largo tiempo."
Bill D. y Jill J. nos señalan una tendencia interesante: En sus áreas cada vez hay más iglesias que prohíben fumar en sus salas de reunión. "Algunos de nuestros miembros toman un descanso para echar un cigarrillo, así como para tomar café," indica Bill.
¿Cómo llevan a cabo los grupos su responsabilidad para con el principiante? Al plantear esta pregunta ante la Conferencia, el delegado Jaime L., Panel 34, de Puerto Rico relató, "durante mis primeros días en el grupo de San Juan, nunca estaba solo. Los miembros estaban siempre listos para prestarme cualquier ayuda que necesitara."
Los coordinadores Jim D. y Clarence S., de Stellarton, Nova Scotia, dicen que en sus grupos generalmente hay gente colocada en la puerta para dar la bienvenida a todos e identificar a los principiantes.
"Muchos grupos en nuestra área emplean el "sistema de fichas," Clarence añade, "Les otorgamos fichas de distintos colores que simbolizan tres, seis o nueve meses de sobriedad continua; celebramos el primer aniversario regalándoles un medallón."
¿Cómo es que los grupos de A.A. pueden arreglárselas para estar siempre a disposición de los principiantes, para ayudarse los unos a los otros, y para hacer todos sus numerosos trabajos, sin tener una organización global muy estrecha, ni estar, en lo que se refiere a sus operaciones, "cortados con el mismo patrón"? Una manera de hacerlo es a través del compartimiento de experiencias e ideas, como ocurrió con los delegados participantes en la XXXV Conferencia de Servicios Generales quienes, en animadas discusiones, plantearon cuestiones referentes a las responsabilidades de los grupos, además de las de la Séptima Tradición.
En este artículo, Box 4-5-9 les comunica algunas observaciones hechas por delegados de la Conferencia en la sesión de presentación/discusión, que fue presidida por Shepard R., un director de A.A.W.S., y en las mesas de trabajo que siguieron; además están incluidas varias experiencias a nivel de grupo que recientemente han compartido con nosotros los coordinadores de grupo de todas partes del país.
La delegada Christina H. (Wisconsin Norte/Alta Peninsula de Michigan), Panel 34, se preguntó en voz alta durante la Convención - "¿Dan ustedes por supuesto, como hago yo, que habrá una sala de reunión lista - las sillas colocadas, el café hecho, la literatura exhibida, la agenda puesta en su lugar? -¿No tenemos cada uno de nosotros la responsabilidad de echar una mano?"
A la mayoría de los coordinadores de grupo que respondieron a nuestra pregunta, les parece que los miembros de sus grupos "responden bien a la hora de echar una mano." No obstante, parece que en cada grupo se cumple con los deberes de manera ligeramente diferente.
Jim D., de Bessemer, Alabama, nos informa que su grupo de origen tiene un comité de dirección que se ocupa de la planificación de las reuniones que se celebran cada noche. Sus miembros cumplen un mandato de seis meses. Bill D. dice que, en Phoenix, "nombramos a un miembro relativamente nuevo que está mostrando un sincero interés en el programa. Generalmente es la primera oportunidad que él o ella tienen de encargarse de una responsabilidad de grupo." Y Jill J., de Carmel, Indiana, nos comunica que en su grupo, "Usualmente hay alguien que se ofrece para hacerlo." En el grupo de origen de Ann B., de Fort Smith, Arkansas, se piden voluntarios para las tareas, y los que se ofrecen "a menudo quedan atrapados en ellas por largo tiempo."
Bill D. y Jill J. nos señalan una tendencia interesante: En sus áreas cada vez hay más iglesias que prohíben fumar en sus salas de reunión. "Algunos de nuestros miembros toman un descanso para echar un cigarrillo, así como para tomar café," indica Bill.
¿Cómo llevan a cabo los grupos su responsabilidad para con el principiante? Al plantear esta pregunta ante la Conferencia, el delegado Jaime L., Panel 34, de Puerto Rico relató, "durante mis primeros días en el grupo de San Juan, nunca estaba solo. Los miembros estaban siempre listos para prestarme cualquier ayuda que necesitara."
Los coordinadores Jim D. y Clarence S., de Stellarton, Nova Scotia, dicen que en sus grupos generalmente hay gente colocada en la puerta para dar la bienvenida a todos e identificar a los principiantes.
"Muchos grupos en nuestra área emplean el "sistema de fichas," Clarence añade, "Les otorgamos fichas de distintos colores que simbolizan tres, seis o nueve meses de sobriedad continua; celebramos el primer aniversario regalándoles un medallón."
Ann B. dice: "No tenemos comité de hospitalidad, pero debiéramos tenerlo." Y Bill D., cuando se le preguntó cómo reconocía su grupo a los principiantes en las reuniones, contestó: "Malamente." Algunos grupos apostan a un miembro cerca de la puerta para dar la bienvenida; no obstante, dice, "la mayoría de los principiantes son recibidos por miembros individuales. Una práctica de uso corriente es hacer que el coordinador de la reunión pregunte si hay alguien presente que sea nuevo o de fuera de la ciudad. Cuando hago yo la pregunta, les recuerdo que yo también fui novato, y que sé cómo se sienten."
En cuanto a la discusión en las reuniones sobre otras adicciones además del alcohol, las posturas de los grupos difieren unas de otras. Algunos toman la de "vivir y dejar vivir," y no ponen limitaciones; otros se preocupan más. "En nuestra área," observa Bill D., "algunas miembros creen que la gente adicta solamente a la droga nos está arrollando. En los centros de rehabilitación se dice: ’Califíquense como alcohólicos en las reuniones de A.A.’ En mi grupo de origen, como en otros del área, al comienzo de la reunión decimos: ’Sabemos que entre nosotros hay algunos que sufren de dependencia de sustancias químicas distintas del alcohol, pero les rogamos que limiten sus observaciones al alcoholismo. ’ "
Durante la Conferencia se señaló que, según estudios recientes hechos por la G.S.O., casi la mitad de los que ingresan en A.A., se marchan antes de llegar a los tres meses. ¿Qué pueden hacer los grupos para que sigan viniendo? Entre las muchas sugerencias hechas por los delegados, se incluyen: Hacer que los principiantes se sientan bien recibidos, consiguiendo que participen en las actividades del grupo; efectuar reuniones de principiantes; suministrar paquetes para principiantes que contengan calendarios de reuniones, números de teléfono y publicaciones de A.A.; regalar al principiante una copia del Gran Libro, si él o ella no puede costeárselo.
Sin excepción, los coordinadores de grupo con quienes estuvimos en contacto dijeron que la literatura aprobada por la Conferencia se mantenía separada de otras publicaciones. En el grupo de Jill J., en Carmel, Indiana, "solo ofrecemos al principiante la literatura del programa. Fue una decisión por conciencia de grupo." Richard R., un delegado del Panel 34, de Providence, Rhode Island, lo dijo con otras palabras durante la Conferencia: "No respaldamos ni nos oponemos a ninguna causa," explicó, "y por eso, no tenemos opiniones sobre la literatura no-A.A.; no obstante, no debemos presentarla al principiante de una manera tal que se confundan el lenguaje del corazón de A.A. y otros enfoques. Lo que ofrecemos nosotros proviene de nuestra experiencia, fortaleza y esperanza, como son manifestadas por la conciencia de nuestro grupo y conforme con nuestras Tradiciones."
La mayoría de los coordinadores opinan que sus comités directivos y R.S.Gs. individuales, los Representantes del Intergrupo y otros servidores mantienen a los grupos bien informados. Algunos coordinadores añaden que las sugerencias incluidas en el Manual de Grupo y el Manual de Servicios de A.A. son muy útiles - y todos consideran eficaces los inventarios de grupo.
El consenso general es que, por muy bien que funcione A.A. a nivel de grupo, siempre podría mejorarse.
Como dijo Mary Ann B. a la Conferencia de Servicios Generales, "Es tal vez el momento oportuno de hacer uso de nuestra independencia moral, nuestra libertad de dirigirnos a nosotros mismos, con intención de meditar sobre la repercusión que nuestras acciones puedan tener en otros grupos - y de ser mas positivos y alentadores mientras crecemos en unidad, amor y servicio."
Reimpreso de Box 4-5-9 (Edición febrero-marzo 1986) con permiso de A.A. World Services, Inc.
En cuanto a la discusión en las reuniones sobre otras adicciones además del alcohol, las posturas de los grupos difieren unas de otras. Algunos toman la de "vivir y dejar vivir," y no ponen limitaciones; otros se preocupan más. "En nuestra área," observa Bill D., "algunas miembros creen que la gente adicta solamente a la droga nos está arrollando. En los centros de rehabilitación se dice: ’Califíquense como alcohólicos en las reuniones de A.A.’ En mi grupo de origen, como en otros del área, al comienzo de la reunión decimos: ’Sabemos que entre nosotros hay algunos que sufren de dependencia de sustancias químicas distintas del alcohol, pero les rogamos que limiten sus observaciones al alcoholismo. ’ "
Durante la Conferencia se señaló que, según estudios recientes hechos por la G.S.O., casi la mitad de los que ingresan en A.A., se marchan antes de llegar a los tres meses. ¿Qué pueden hacer los grupos para que sigan viniendo? Entre las muchas sugerencias hechas por los delegados, se incluyen: Hacer que los principiantes se sientan bien recibidos, consiguiendo que participen en las actividades del grupo; efectuar reuniones de principiantes; suministrar paquetes para principiantes que contengan calendarios de reuniones, números de teléfono y publicaciones de A.A.; regalar al principiante una copia del Gran Libro, si él o ella no puede costeárselo.
Sin excepción, los coordinadores de grupo con quienes estuvimos en contacto dijeron que la literatura aprobada por la Conferencia se mantenía separada de otras publicaciones. En el grupo de Jill J., en Carmel, Indiana, "solo ofrecemos al principiante la literatura del programa. Fue una decisión por conciencia de grupo." Richard R., un delegado del Panel 34, de Providence, Rhode Island, lo dijo con otras palabras durante la Conferencia: "No respaldamos ni nos oponemos a ninguna causa," explicó, "y por eso, no tenemos opiniones sobre la literatura no-A.A.; no obstante, no debemos presentarla al principiante de una manera tal que se confundan el lenguaje del corazón de A.A. y otros enfoques. Lo que ofrecemos nosotros proviene de nuestra experiencia, fortaleza y esperanza, como son manifestadas por la conciencia de nuestro grupo y conforme con nuestras Tradiciones."
La mayoría de los coordinadores opinan que sus comités directivos y R.S.Gs. individuales, los Representantes del Intergrupo y otros servidores mantienen a los grupos bien informados. Algunos coordinadores añaden que las sugerencias incluidas en el Manual de Grupo y el Manual de Servicios de A.A. son muy útiles - y todos consideran eficaces los inventarios de grupo.
El consenso general es que, por muy bien que funcione A.A. a nivel de grupo, siempre podría mejorarse.
Como dijo Mary Ann B. a la Conferencia de Servicios Generales, "Es tal vez el momento oportuno de hacer uso de nuestra independencia moral, nuestra libertad de dirigirnos a nosotros mismos, con intención de meditar sobre la repercusión que nuestras acciones puedan tener en otros grupos - y de ser mas positivos y alentadores mientras crecemos en unidad, amor y servicio."
Reimpreso de Box 4-5-9 (Edición febrero-marzo 1986) con permiso de A.A. World Services, Inc.
Reflexiones Diarias
14 de MARZO
LA PIEDRA CLAVE
Él es el Padre y nosotros Sus hijos. La mayoría de las buenas ideas son sencillas y este concepto fue la piedra clave del nuevo arco triunfal por el que pasamos a la libertad.
— ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 62
La piedra clave es una pieza en forma de cuña que va en la parte más alta de un arco y que mantiene las otras piedras en su lugar. Las “otras piezas” son los Pasos Uno, Dos y desde el Cuatro al Doce. En un sentido esto parece indicar que el Paso Tres es el Paso más importante, que los otros once dependen del tercero para soporte. Sin embargo en la realidad, el Paso Tres es sólo uno de los doce. Es la piedra clave, pero sin las otras once piedras para construir la base y los lados, con o sin piedra clave, sencillamente no hay arco. Por medio de la práctica diaria de los Doce Pasos, yo encuentro ese arco triunfal esperándome para pasar por él a otro día de libertad.
(Del libro Reflexiones diarias
Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.)
14 de MARZO
LA PIEDRA CLAVE
Él es el Padre y nosotros Sus hijos. La mayoría de las buenas ideas son sencillas y este concepto fue la piedra clave del nuevo arco triunfal por el que pasamos a la libertad.
— ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 62
La piedra clave es una pieza en forma de cuña que va en la parte más alta de un arco y que mantiene las otras piedras en su lugar. Las “otras piezas” son los Pasos Uno, Dos y desde el Cuatro al Doce. En un sentido esto parece indicar que el Paso Tres es el Paso más importante, que los otros once dependen del tercero para soporte. Sin embargo en la realidad, el Paso Tres es sólo uno de los doce. Es la piedra clave, pero sin las otras once piedras para construir la base y los lados, con o sin piedra clave, sencillamente no hay arco. Por medio de la práctica diaria de los Doce Pasos, yo encuentro ese arco triunfal esperándome para pasar por él a otro día de libertad.
(Del libro Reflexiones diarias
Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.)
14 de Marzo
Pensamiento del día.
¿Puedo considerarme una persona recuperada? Si quiere decir. ¿Puedo volver a beber normalmente? La respuesta es NO. Pero si quiere decir, ¿puedo mantenerme sobrio? la respuesta es ciertamente SI. Pudo marchar bien entregando mi problema de la bebida a un Poder Superior y a mí, a ese Divino Principio del universo que llamamos Dios. Y pidiendo a ese poder cada mañana que me conceda la fuerza para permanecer sobrio las siguientes 24 horas, sé, por la experiencia de millares de personas, que si quiere honradamente estar bien, puedo ponerme bien. – “¿Estoy tratando de seguir fielmente el programa de A.A.?”
Meditación del Día
Hay que perseverar en todo lo que la dirección de Dios le mueva a hacer. La realización persistente de lo que parece justo y bueno le llevará a donde desee estar. Si usted mira retrospectivamente la dirección de Dios, verá que ésta ha sido muy gradual, y que solamente en la medida en que usted ha cumplido con los deseos de Él, en la medida en que usted puede comprenderlos, ha sido Dios capaza de prestarle una dirección más clara y definida. El hombre es guiado por el toque de Dios a través de una mente receptiva y fortalecida.
Oración del Día
Ruego poder perseverar en hacer lo que parece justo. Pido poder llevar a cabo todo lo que la dirección de Dios me indique, en la medida en que yo pueda comprenderla.
(Veinticuatro Horas al Día, Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved, Under Pan American Convention, con permiso de AAWS)
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Pensamiento del día.
¿Puedo considerarme una persona recuperada? Si quiere decir. ¿Puedo volver a beber normalmente? La respuesta es NO. Pero si quiere decir, ¿puedo mantenerme sobrio? la respuesta es ciertamente SI. Pudo marchar bien entregando mi problema de la bebida a un Poder Superior y a mí, a ese Divino Principio del universo que llamamos Dios. Y pidiendo a ese poder cada mañana que me conceda la fuerza para permanecer sobrio las siguientes 24 horas, sé, por la experiencia de millares de personas, que si quiere honradamente estar bien, puedo ponerme bien. – “¿Estoy tratando de seguir fielmente el programa de A.A.?”
Meditación del Día
Hay que perseverar en todo lo que la dirección de Dios le mueva a hacer. La realización persistente de lo que parece justo y bueno le llevará a donde desee estar. Si usted mira retrospectivamente la dirección de Dios, verá que ésta ha sido muy gradual, y que solamente en la medida en que usted ha cumplido con los deseos de Él, en la medida en que usted puede comprenderlos, ha sido Dios capaza de prestarle una dirección más clara y definida. El hombre es guiado por el toque de Dios a través de una mente receptiva y fortalecida.
Oración del Día
Ruego poder perseverar en hacer lo que parece justo. Pido poder llevar a cabo todo lo que la dirección de Dios me indique, en la medida en que yo pueda comprenderla.
(Veinticuatro Horas al Día, Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved, Under Pan American Convention, con permiso de AAWS)
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LA ORACIÓN DE LA SERENIDAD LO DICE TODO
"¡Saludos desde adentro! La vida aquí es muy loca y yo me aferro a la cordura que pueda encontrar. Una parte de esta cordura es aceptar las cosas que no puedo cambiar, y no dudar en cambiar las que sí puedo.
Desde que empezamos a intercambiar cartas ha habido grandes cambios tanto en mí como en el programa de A.A. aquí. Pronto tendremos dos reuniones regulares y cada vez más reclusos asisten y comparten su experiencia, fortaleza y esperanza.
Celebré mi 17º aniversario/cumpleaños aquí adentro y las herramientas del programa son lo que utilizo diariamente para ayudarme a pasar por esta época difícil de mi vida.
Lo que ahora es muy interesante es que otros reclusos se sienten atraídos a mí y a mi celda. Es como una isla de cordura y serenidad en este mar de locura. Incluso la llaman el club.
Doy las gracias a ustedes y a mi PS por la ayuda, el apoyo y la orientación. Es la primera vez que estoy en prisión y al principio pasé unas semanas duras y peligrosas. Y entonces, por supuesto, A.A. intervino nuevamente.
Recurrí al programa para salvarme nuevamente y, como siempre, el ser sincero, ayudar a otros y hacer una 'limpieza de casa', como por arte de magia, me ha salvado. Mejor dicho, no fue 'arte de magia' sino un milagro."
En su próxima carta, Gene nos dice:
"Tengo el agrado de comunicarles que desde mi última carta tenemos dos reuniones aquí y pronto tendremos la tercera. Me siento tan feliz, orgulloso y agradecido.
Justo después de enviarles mi carta, una 'guardia' se acercó a mí y a otro alcohólico y nos preguntó si nos gustaría establecer la reunión en plan oficial. Distribuyó una lista para inscribirse y en un espacio de dos semanas pasamos de ser cinco a 25.
Ahora la guardia se siente muy contenta y va a pedir ejemplares del Libro Grande y del Doce y Doce para distribuir. 'Todo empieza con dos.' Hemos decidido que el último martes de cada mes celebraremos una reunión de Libro Grande, y veremos lo que pasa."
— Gene C., Región Noreste
'HAY UNA SOLUCIÓN'
"Hoy fui a mi primera reunión de A.A. (Paso Doce, Libro Grande). El voluntario de afuera que viene para guiarnos por los Pasos estaba enfermo y no pudo asistir, pero no obstante tuvimos una buena reunión.
Es una buena cosa pasar tiempo con personas que hablan de mejorar sus vidas y no de la negatividad de estar encarcelados y de los crímenes que van a cometer cuando salgan liberados.
Cuando voy a una reunión, aquí adentro o afuera, me hace bien sentir la camaradería y estar rodeado de personas que entienden por lo que yo o lo que nosotros tenemos que pasar mientras nos esforzamos por descubrir quiénes somos.
Ya sé que para poder cambiar es necesario querer cambiar, y yo quiero hacerlo. No quiero seguir volviendo a prisión. No es una vida buena, esta vida de recluso; pero mientras estoy aquí no tiene que ser una experiencia negativa.
Lo más importante, supongo, es no beber y aún mejor es que ya no tengo que volver a beber."
— Vaughn S., Región Noreste
---
Reimpreso de COMPARTIENDO DESDE DETRÁS DE LOS MUROS. Oficina de Servicios Generales de A.A., Box 459, Grand Central Station, New York, NY 10163. — Verano 2008, con permiso de A.A. World Services, Inc.
#AlcohólicosAnónimos
"¡Saludos desde adentro! La vida aquí es muy loca y yo me aferro a la cordura que pueda encontrar. Una parte de esta cordura es aceptar las cosas que no puedo cambiar, y no dudar en cambiar las que sí puedo.
Desde que empezamos a intercambiar cartas ha habido grandes cambios tanto en mí como en el programa de A.A. aquí. Pronto tendremos dos reuniones regulares y cada vez más reclusos asisten y comparten su experiencia, fortaleza y esperanza.
Celebré mi 17º aniversario/cumpleaños aquí adentro y las herramientas del programa son lo que utilizo diariamente para ayudarme a pasar por esta época difícil de mi vida.
Lo que ahora es muy interesante es que otros reclusos se sienten atraídos a mí y a mi celda. Es como una isla de cordura y serenidad en este mar de locura. Incluso la llaman el club.
Doy las gracias a ustedes y a mi PS por la ayuda, el apoyo y la orientación. Es la primera vez que estoy en prisión y al principio pasé unas semanas duras y peligrosas. Y entonces, por supuesto, A.A. intervino nuevamente.
Recurrí al programa para salvarme nuevamente y, como siempre, el ser sincero, ayudar a otros y hacer una 'limpieza de casa', como por arte de magia, me ha salvado. Mejor dicho, no fue 'arte de magia' sino un milagro."
En su próxima carta, Gene nos dice:
"Tengo el agrado de comunicarles que desde mi última carta tenemos dos reuniones aquí y pronto tendremos la tercera. Me siento tan feliz, orgulloso y agradecido.
Justo después de enviarles mi carta, una 'guardia' se acercó a mí y a otro alcohólico y nos preguntó si nos gustaría establecer la reunión en plan oficial. Distribuyó una lista para inscribirse y en un espacio de dos semanas pasamos de ser cinco a 25.
Ahora la guardia se siente muy contenta y va a pedir ejemplares del Libro Grande y del Doce y Doce para distribuir. 'Todo empieza con dos.' Hemos decidido que el último martes de cada mes celebraremos una reunión de Libro Grande, y veremos lo que pasa."
— Gene C., Región Noreste
'HAY UNA SOLUCIÓN'
"Hoy fui a mi primera reunión de A.A. (Paso Doce, Libro Grande). El voluntario de afuera que viene para guiarnos por los Pasos estaba enfermo y no pudo asistir, pero no obstante tuvimos una buena reunión.
Es una buena cosa pasar tiempo con personas que hablan de mejorar sus vidas y no de la negatividad de estar encarcelados y de los crímenes que van a cometer cuando salgan liberados.
Cuando voy a una reunión, aquí adentro o afuera, me hace bien sentir la camaradería y estar rodeado de personas que entienden por lo que yo o lo que nosotros tenemos que pasar mientras nos esforzamos por descubrir quiénes somos.
Ya sé que para poder cambiar es necesario querer cambiar, y yo quiero hacerlo. No quiero seguir volviendo a prisión. No es una vida buena, esta vida de recluso; pero mientras estoy aquí no tiene que ser una experiencia negativa.
Lo más importante, supongo, es no beber y aún mejor es que ya no tengo que volver a beber."
— Vaughn S., Región Noreste
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Reimpreso de COMPARTIENDO DESDE DETRÁS DE LOS MUROS. Oficina de Servicios Generales de A.A., Box 459, Grand Central Station, New York, NY 10163. — Verano 2008, con permiso de A.A. World Services, Inc.
#AlcohólicosAnónimos
Cita Diaria con La Viña Marzo 14
“Mi buen padrino”. ROCKY HILL, CONNECTICUT, JULIO DE 1973. Del AA Grapevine
“Pocas víctimas de esta enfermedad pueden alcanzar la sobriedad sin cambiar drásticamente la mayoría de los aspectos de su vida”.“Mi buen padrino”. ROCKY HILL, CONNECTICUT, JULIO DE 1973. Del AA Grapevine
Cita diaria de Grapevine, 14 de marzo
«La pesadilla de un adolescente», San José, California, octubre de 2011, «Jóvenes y sobrios: historias de quienes encontraron AA a tiempo»
«Cada vez que las cosas se ponen difíciles, o cuando no me apetece seguir una sugerencia, simplemente me someto a mi Poder Superior y digo: “Solo por hoy”. Eso me ayuda a vivir el momento».«La pesadilla de un adolescente», San José, California, octubre de 2011, «Jóvenes y sobrios: historias de quienes encontraron AA a tiempo»
Los grupos y sus costumbres
Los recién llegados al programa de recuperación de Alcohólicos Anónimos aprenden el programa y a ponerlo en práctica en todos sus asuntos.
Casi todos los grupos de Estados Unidos y Canadá abren sus reuniones con la lectura del Preámbulo de A.A., un breve enunciado de lo que la Comunidad es y no es. Las dos frases dejan en claro que el propósito de A.A. no tiene nada que ver con la religión: “A.A. no está afiliada a ninguna secta, religión, partido político, organización o institución alguna; no desea intervenir en controversias; no respalda ni se opone a ninguna causa. Nuestro objetivo primordial es mantenernos sobrios y ayudar a otros alcohólicos a alcanzar el estado de sobriedad”.
Las costumbres de los grupos a veces dan la impresión de ser religiosas, lo que puede hacer que los nuevos no se sientan a gusto. Los profesionales que envían a sus clientes a A.A. aconsejan a menudo que asistan a una variedad de reuniones, especialmente durante el primer año de sobriedad, para encontrar un grupo en el que se sientan cómodos.
Por ejemplo, la Cuarta Tradición de A.A. establece que cada grupo es autónomo, lo que significa que cada grupo es único, con su propio sabor. Por lo tanto, un alcohólico tembloroso puede encaminarse una noche a una reunión donde el ambiente se sienta cargado de lenguaje tradicional, y a la noche siguiente puede encontrar otra reunión y hallar un grupo en el que incluso el más temeroso o escéptico encaje perfectamente.
Muchos miembros de A.A., al tratar el asunto del Poder Superior, dicen a los recién llegados que tienen libertad para encontrar el suyo propio.
Los hombres y mujeres a quienes no les gusta “ese asunto de Dios”, como se dice en la jerga de A.A., no deben sentirse presionados: el grupo mismo puede ser una fuente de apoyo exterior. Para algunos, es su grupo de A.A.; otros optan por una idea tradicional de Dios, y otros dependen de un concepto del Poder Superior completamente diferente. Para reflejar esta variedad de búsquedas, en 1973 se publicó el libro Llegamos a creer... Es una colección de experiencias espirituales de una amplia variedad de personas, desde aquellas que practican religiones organizadas hasta los ateos y agnósticos, con todo lo que hay entremedias.
===== ===== ===== =====
¿Es cierto que los grupos de A.A. rezan el Padrenuestro?
La costumbre de cerrar las reuniones con el Padrenuestro, aunque casi universal en algunas zonas, sigue siendo común en muchas áreas.
Donde todavía se practica, el coordinador de la reunión suele informar a los asistentes que solo lo recen si así lo desean.
Hoy en día, los grupos terminan sus reuniones de diferentes maneras. El uso del Padrenuestro es poco común en los grupos de habla hispana de Estados Unidos y en los grupos de otros países. Muchos rezan la Oración de la Serenidad o la Declaración de Responsabilidad de A.A.; otros utilizan otra oración, una frase improvisada, o simplemente observan un momento de silencio. La conciencia del grupo decide el texto específico que se va a utilizar.
Los grupos que cierran la reunión con el Padrenuestro siguen una costumbre arraigada en los primeros años de la Comunidad, cuando muchos de los miembros encontraron apoyo en las reuniones de los Grupos Oxford. La costumbre de cerrar con el Padrenuestro probablemente se originó en esas reuniones. En los primeros tiempos, no existía la literatura de A.A., y los fundadores recurrían a la lectura de la Biblia para inspirarse, orientarse y obtener consejo. Es probable que cerraran con el Padrenuestro porque, como dijo Bill W., “no se les iba a imponer a los oradores la tarea, fastidiosa para muchos, de inventar sus oraciones”.
Los formatos de las reuniones se hicieron más inclusivos a medida que A.A. se extendió por todo el mundo, y resultó evidente que el programa, con sus palabras, traspasaba las barreras de la cultura, la raza y la religión.
Los recién llegados al programa de recuperación de Alcohólicos Anónimos aprenden el programa y a ponerlo en práctica en todos sus asuntos.
Casi todos los grupos de Estados Unidos y Canadá abren sus reuniones con la lectura del Preámbulo de A.A., un breve enunciado de lo que la Comunidad es y no es. Las dos frases dejan en claro que el propósito de A.A. no tiene nada que ver con la religión: “A.A. no está afiliada a ninguna secta, religión, partido político, organización o institución alguna; no desea intervenir en controversias; no respalda ni se opone a ninguna causa. Nuestro objetivo primordial es mantenernos sobrios y ayudar a otros alcohólicos a alcanzar el estado de sobriedad”.
Las costumbres de los grupos a veces dan la impresión de ser religiosas, lo que puede hacer que los nuevos no se sientan a gusto. Los profesionales que envían a sus clientes a A.A. aconsejan a menudo que asistan a una variedad de reuniones, especialmente durante el primer año de sobriedad, para encontrar un grupo en el que se sientan cómodos.
Por ejemplo, la Cuarta Tradición de A.A. establece que cada grupo es autónomo, lo que significa que cada grupo es único, con su propio sabor. Por lo tanto, un alcohólico tembloroso puede encaminarse una noche a una reunión donde el ambiente se sienta cargado de lenguaje tradicional, y a la noche siguiente puede encontrar otra reunión y hallar un grupo en el que incluso el más temeroso o escéptico encaje perfectamente.
Muchos miembros de A.A., al tratar el asunto del Poder Superior, dicen a los recién llegados que tienen libertad para encontrar el suyo propio.
Los hombres y mujeres a quienes no les gusta “ese asunto de Dios”, como se dice en la jerga de A.A., no deben sentirse presionados: el grupo mismo puede ser una fuente de apoyo exterior. Para algunos, es su grupo de A.A.; otros optan por una idea tradicional de Dios, y otros dependen de un concepto del Poder Superior completamente diferente. Para reflejar esta variedad de búsquedas, en 1973 se publicó el libro Llegamos a creer... Es una colección de experiencias espirituales de una amplia variedad de personas, desde aquellas que practican religiones organizadas hasta los ateos y agnósticos, con todo lo que hay entremedias.
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¿Es cierto que los grupos de A.A. rezan el Padrenuestro?
La costumbre de cerrar las reuniones con el Padrenuestro, aunque casi universal en algunas zonas, sigue siendo común en muchas áreas.
Donde todavía se practica, el coordinador de la reunión suele informar a los asistentes que solo lo recen si así lo desean.
Hoy en día, los grupos terminan sus reuniones de diferentes maneras. El uso del Padrenuestro es poco común en los grupos de habla hispana de Estados Unidos y en los grupos de otros países. Muchos rezan la Oración de la Serenidad o la Declaración de Responsabilidad de A.A.; otros utilizan otra oración, una frase improvisada, o simplemente observan un momento de silencio. La conciencia del grupo decide el texto específico que se va a utilizar.
Los grupos que cierran la reunión con el Padrenuestro siguen una costumbre arraigada en los primeros años de la Comunidad, cuando muchos de los miembros encontraron apoyo en las reuniones de los Grupos Oxford. La costumbre de cerrar con el Padrenuestro probablemente se originó en esas reuniones. En los primeros tiempos, no existía la literatura de A.A., y los fundadores recurrían a la lectura de la Biblia para inspirarse, orientarse y obtener consejo. Es probable que cerraran con el Padrenuestro porque, como dijo Bill W., “no se les iba a imponer a los oradores la tarea, fastidiosa para muchos, de inventar sus oraciones”.
Los formatos de las reuniones se hicieron más inclusivos a medida que A.A. se extendió por todo el mundo, y resultó evidente que el programa, con sus palabras, traspasaba las barreras de la cultura, la raza y la religión.
En los primeros años de Alcohólicos Anónimos, el reverendo Samuel Shoemaker, un amigo no alcohólico de A.A. que contribuyó mucho a la formación de la Comunidad en sus principios, comentó sobre la decisión fundamental de los fundadores de no establecer un credo. Dijo: “Creo que A.A. ha sido muy sabia al recalcar la importancia de la experiencia y el reconocimiento de que la recuperación proviene de un Poder superior al humano, y dejar que la gente lo interprete a su manera... Si los de A.A. hubieran dicho más, habría algunos que hubieran querido que se definiera a Dios de una manera aceptable y agradable para ellos mismos. Así que se limitaron a compartir las experiencias concretas y dijeron a la gente que entregaran sus voluntades y sus vidas al cuidado de Dios, como ellos Lo concibieran.
Así, la teoría y la práctica quedaban en manos de las iglesias a las que pertenecieran los miembros. Si no tenían iglesia ni una teoría coherente, que se entregaran al Dios que encontraran en otras personas. Es una buena forma de dar principio a una experiencia espiritual”.
Acerca de AA es el boletín para profesionales. Otoño de 2003. Este boletín informativo puede ser duplicado para distribución sin obtener permiso de A.A. World Services, Inc.
Así, la teoría y la práctica quedaban en manos de las iglesias a las que pertenecieran los miembros. Si no tenían iglesia ni una teoría coherente, que se entregaran al Dios que encontraran en otras personas. Es una buena forma de dar principio a una experiencia espiritual”.
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