Sin embargo, practicar el principio de pobreza corporativa al nivel de la Oficina de Servicios Generales de A.A. es mucho más complicado. La Junta de Custodios estableció en 1954 un fondo de reserva cuyo propósito es proporcionar los recursos económicos necesarios para mantener los servicios esenciales de la OSG y el Grapevine en caso de emergencia o de desastre, y para cubrir gastos extraordinarios o inesperados. Los ingresos del Fondo de Reserva provienen de dos fuentes: contribuciones de los grupos e ingresos de ventas de literatura. La Conferencia de Servicios Generales, junto con el Comité de Finanzas de los custodios, supervisa cuidadosamente el fondo, y ha establecido un límite superior de no más de un año de gastos combinados de operaciones de A.A. World Services y el Grapevine.
En una presentación hecha en octubre de 1994, Gary Glynn, custodio no-alcohólico, hablaba sobre “la acción de equilibrio” que hemos asumido: “Tener demasiado, y discutimos sobre la peligrosa riqueza y poder y perdemos de vista nuestro objetivo primordial de llevar el mensaje. Tener poco, y perdemos totalmente la capacidad de llevar el mensaje.”
Nuestros custodios pueden contar con que los grupos, por medio de sus delegados a la Conferencia, no dejen que la Comunidad se desvíe de nuestro objetivo primordial mantener el saldo del Fondo de reserva controlado suele ser un reto más difícil. Si nuestras reservas crecen demasiado, los custodios y los delegados trabajan juntos para encontrar soluciones a fin de bajarlas a un nivel aceptable.
Aun cuando el Fondo de Reserva está dentro de su límite, la cantidad de dinero que se requiere para sufragar nuestros servicios es impresionante, e inevitablemente algunos grupos se preguntarán si deberían mandar algún dinero a la OSG. En 2003, al igual que en casi todos los años recientes, contribuyeron menos de la mitad de los grupos inscritos en la OSG. Ya que todos los grupos reciben exactamente los mismos servicios ya sea que contribuyan o no, ¿para qué mandar contribuciones?
En realidad, hay importantes razones para hacerlo.
Cuando las contribuciones de los grupos son altas, todos se benefician. Se pueden mantener bajos los precios de la literatura, lo cual ayuda a los grupos a llevar el mensaje y a mantener bajos sus gastos. Pero en un sentido más profundo, las razones no tienen nada que ver con los dólares y sí con el desarrollo espiritual. Cuando los grupos contribuyen a los servicios mundiales de A.A. se convierten en una parte de lo que el Primer Concepto llama “la conciencia colectiva de toda nuestra Comunidad.” Las contribuciones son tan importantes para los que dan como para los que las reciben. Al igual que el participar en el servicio enriquece nuestra sobriedad, el ayudar a mantener los servicios de A.A. hace que cada grupo forme una parte integrante de llevar el mensaje mucho más allá de sus propios límites.
Gary Glynn describió la pobreza corporativa como uno de los “principios espirituales y prácticos que aseguran el futuro de A.A.… Creo que en A.A. lo espiritual y lo práctico son lo mismo,” dijo… “Todo lo que vaya a tener una utilidad práctica para nosotros tiene que ser también espiritual…”
Nuestras ideas sobre las finanzas, según la práctica comercial corriente, son totalmente impracticables. Pero en este campo tan práctico, el mundo del dinero, nuestros principios espirituales forjados en la yunque de la experiencia nos han posibilitado superar los obstáculos de más de seis décadas y sin duda nos mantendrán seguros en las futuras décadas.
Reimpreso de Box 4-5-9 (Edición Box459 octubre - noviembre 2004) con permiso de A.A. World Services, Inc.
En una presentación hecha en octubre de 1994, Gary Glynn, custodio no-alcohólico, hablaba sobre “la acción de equilibrio” que hemos asumido: “Tener demasiado, y discutimos sobre la peligrosa riqueza y poder y perdemos de vista nuestro objetivo primordial de llevar el mensaje. Tener poco, y perdemos totalmente la capacidad de llevar el mensaje.”
Nuestros custodios pueden contar con que los grupos, por medio de sus delegados a la Conferencia, no dejen que la Comunidad se desvíe de nuestro objetivo primordial mantener el saldo del Fondo de reserva controlado suele ser un reto más difícil. Si nuestras reservas crecen demasiado, los custodios y los delegados trabajan juntos para encontrar soluciones a fin de bajarlas a un nivel aceptable.
Aun cuando el Fondo de Reserva está dentro de su límite, la cantidad de dinero que se requiere para sufragar nuestros servicios es impresionante, e inevitablemente algunos grupos se preguntarán si deberían mandar algún dinero a la OSG. En 2003, al igual que en casi todos los años recientes, contribuyeron menos de la mitad de los grupos inscritos en la OSG. Ya que todos los grupos reciben exactamente los mismos servicios ya sea que contribuyan o no, ¿para qué mandar contribuciones?
En realidad, hay importantes razones para hacerlo.
Cuando las contribuciones de los grupos son altas, todos se benefician. Se pueden mantener bajos los precios de la literatura, lo cual ayuda a los grupos a llevar el mensaje y a mantener bajos sus gastos. Pero en un sentido más profundo, las razones no tienen nada que ver con los dólares y sí con el desarrollo espiritual. Cuando los grupos contribuyen a los servicios mundiales de A.A. se convierten en una parte de lo que el Primer Concepto llama “la conciencia colectiva de toda nuestra Comunidad.” Las contribuciones son tan importantes para los que dan como para los que las reciben. Al igual que el participar en el servicio enriquece nuestra sobriedad, el ayudar a mantener los servicios de A.A. hace que cada grupo forme una parte integrante de llevar el mensaje mucho más allá de sus propios límites.
Gary Glynn describió la pobreza corporativa como uno de los “principios espirituales y prácticos que aseguran el futuro de A.A.… Creo que en A.A. lo espiritual y lo práctico son lo mismo,” dijo… “Todo lo que vaya a tener una utilidad práctica para nosotros tiene que ser también espiritual…”
Nuestras ideas sobre las finanzas, según la práctica comercial corriente, son totalmente impracticables. Pero en este campo tan práctico, el mundo del dinero, nuestros principios espirituales forjados en la yunque de la experiencia nos han posibilitado superar los obstáculos de más de seis décadas y sin duda nos mantendrán seguros en las futuras décadas.
Reimpreso de Box 4-5-9 (Edición Box459 octubre - noviembre 2004) con permiso de A.A. World Services, Inc.
13 de Febrero
No podemos lograr la sobriedad sólo con el pensamiento
Al hombre o a la mujer intelectualmente autosuficientes, muchos A.A. les pueden decir: “Sí, éramos como tú — nos pasábamos de listos…
Creíamos que podíamos flotar por encima del resto de la humanidad debido únicamente a nuestra capacidad cerebral".
— Como lo ve Bill, p. 60
Ni el más brillante cerebro puede defendernos contra la enfermedad del alcoholismo.
No puedo lograr mi sobriedad con el solo poder de mi pensamiento.
Trato de tener presente que la inteligencia es un atributo dado por Dios que puedo aprovechar — una felicidad, como tener dotes para el baile o el dibujo o la carpintería.
No hace que yo sea mejor que otra persona, y no es un instrumento de recuperación en que se pueda confiar mucho, porque es un poder superior a mí mismo el que me devolverá el sano juicio — y no un alto cociente de inteligencia ni un título de la universidad.
(Del libro Reflexiones diarias Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.)
No podemos lograr la sobriedad sólo con el pensamiento
Al hombre o a la mujer intelectualmente autosuficientes, muchos A.A. les pueden decir: “Sí, éramos como tú — nos pasábamos de listos…
Creíamos que podíamos flotar por encima del resto de la humanidad debido únicamente a nuestra capacidad cerebral".
— Como lo ve Bill, p. 60
Ni el más brillante cerebro puede defendernos contra la enfermedad del alcoholismo.
No puedo lograr mi sobriedad con el solo poder de mi pensamiento.
Trato de tener presente que la inteligencia es un atributo dado por Dios que puedo aprovechar — una felicidad, como tener dotes para el baile o el dibujo o la carpintería.
No hace que yo sea mejor que otra persona, y no es un instrumento de recuperación en que se pueda confiar mucho, porque es un poder superior a mí mismo el que me devolverá el sano juicio — y no un alto cociente de inteligencia ni un título de la universidad.
(Del libro Reflexiones diarias Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.)
13 de febrero.-
Pensamiento del Día.
Algunas veces no podemos evitar pensar por qué no podemos volver a beber jamás. Sabemos que se debe a que somos alcohólicos; pero ¿por qué fue así para nosotros? La respuesta es que, en algún momento de nuestra carrera de bebedores, traspasamos lo que se llama nuestro "punto de tolerancia". Cuando cruzamos este punto, pasamos de una condición en la que podíamos tolerar el alcohol a otra en la que no podíamos tolerarlo en lo absoluto. Después de ello, si tomábamos una copa, acabábamos más pronto o más tarde borrachos.
-"Cuando ahora pienso en el licor, ¿pienso en él como en algo que nunca volveré a tolerar?"
Meditación del Día.
En una carrera, cuando la meta está a la vista, es cuando el corazón, los músculos, los nervios y el ánimo se fuerzan casi hasta el punto de reventar. Así nos sucede a nosotros. La meta de la vida espiritual se halla a la vista. Todo lo que necesitamos es el esfuerzo final. Las más tristes historias de los hombres son las de aquellos que corrieron bien, con ánimo esforzado y resuelto hasta llegar a la vista de la meta, y entonces alguna flaqueza o auto-condescendencia los detuvo. Nunca supieron lo cerca que estaban de la meta, y lo próximo que se hallaban de la victoria.
Oración del Día.
Ruego poder esforzarme por adelantar hasta alcanzar la meta.
Pido poder no ceder en el esfuerzo final.
(Veinticuatro Horas al Día, Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved, Under Pan American Convention, con permiso de AAWS)
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Pensamiento del Día.
Algunas veces no podemos evitar pensar por qué no podemos volver a beber jamás. Sabemos que se debe a que somos alcohólicos; pero ¿por qué fue así para nosotros? La respuesta es que, en algún momento de nuestra carrera de bebedores, traspasamos lo que se llama nuestro "punto de tolerancia". Cuando cruzamos este punto, pasamos de una condición en la que podíamos tolerar el alcohol a otra en la que no podíamos tolerarlo en lo absoluto. Después de ello, si tomábamos una copa, acabábamos más pronto o más tarde borrachos.
-"Cuando ahora pienso en el licor, ¿pienso en él como en algo que nunca volveré a tolerar?"
Meditación del Día.
En una carrera, cuando la meta está a la vista, es cuando el corazón, los músculos, los nervios y el ánimo se fuerzan casi hasta el punto de reventar. Así nos sucede a nosotros. La meta de la vida espiritual se halla a la vista. Todo lo que necesitamos es el esfuerzo final. Las más tristes historias de los hombres son las de aquellos que corrieron bien, con ánimo esforzado y resuelto hasta llegar a la vista de la meta, y entonces alguna flaqueza o auto-condescendencia los detuvo. Nunca supieron lo cerca que estaban de la meta, y lo próximo que se hallaban de la victoria.
Oración del Día.
Ruego poder esforzarme por adelantar hasta alcanzar la meta.
Pido poder no ceder en el esfuerzo final.
(Veinticuatro Horas al Día, Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved, Under Pan American Convention, con permiso de AAWS)
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Experiencia Diaria¡Estoy dispuesto!
13 de febrero de 2026
Hola, compañeros. Mi nombre es Enrique y soy alcohólico.
Hoy les quiero compartir mi experiencia en el servicio durante estos poco más de doce años que tengo sin beber ni una gota de alcohol.
Desde que llegué al grupo, los compañeros me motivaron a servir, a pesar de que tenía poco tiempo. También fui servidor en el distrito y en el área, en varios comités auxiliares.
Actualmente estoy disfrutando el servicio de coordinador de área. Aunque es muy demandante, también es muy satisfactorio poder servir en este nivel de la estructura. A veces se puede tener la idea de que uno no puede desempeñar el servicio, porque piensa que el otro es más capaz; pero, como me decía un padrino: «Hay que defender el servicio a toda costa». Así, a pesar de mis propios prejuicios, siempre he levantado la mano para decir: «Estoy dispuesto».
El tiempo para servir es el día de hoy. No hay que esperar a que existan las «condiciones ideales» para servir, pues quizá ese día nunca llegue.
Gracias a mi padrino, y a Bill y Bob, por este maravilloso programa que realmente me ha formado como ser humano, en todos los sentidos. Después de haber llegado destruido, física y moralmente, hoy me siento feliz y contento solo por estar dispuesto a servir a la agrupación.
Disfruto de una vida útil y feliz, gracias a lo cual puedo dar testimonio de que nuestros cofundadores estaban en lo correcto al vivir en plenitud, practicando nuestros Tres Legados.
Experiencia recibida por medio de la App Plenitud AAEnrique
Tamaulipas
Plenitud AA es una publicación de Central Mexicana de Servicios Generales de Alcohólicos Anónimos, A.C.
#plenitud #experienciasdiarias #AlcohólicosAnónimos
❤1
Cita Diaria con La Viña Febrero 13
“Los Pasos de AA conducen al despertar espiritual”. HANKINS, NUEVA YORK, MAYO DE 1967. De Spiritual Awakenings
“Estoy aprendiendo, cuando trato de detectar señales de despertar espiritual en mí mismo, a no buscar las luces brillantes o los cambios emocionales..., sino la sobriedad, la estabilidad, la responsabilidad, el significado, la satisfacción, la alegría. Estas son las huellas del comienzo de un despertar espiritual”.“Los Pasos de AA conducen al despertar espiritual”. HANKINS, NUEVA YORK, MAYO DE 1967. De Spiritual Awakenings
❤3
Cita diaria de Grapevine, 13 de febrero
«Una oportunidad inesperada en la vida», Palmdale, California, julio de 1992, AA Grapevine.
«Ya no tengo que tener siempre la razón».«Una oportunidad inesperada en la vida», Palmdale, California, julio de 1992, AA Grapevine.
CorreccionalesA.A. escala los muros más altos
— “solo por el precio de un sello”
“Empecé a participar en el Servicio de Correspondencia de Correccionales [SCC] cuando residía en una ‘comunidad de acceso restringido’ en la Costa Oeste. Un miembro de A.A. me ayudó a sentirme parte de A.A. de afuera aunque estaba encarcelado. Luego, cuando salí en libertad condicional, me convertí en un miembro de afuera que escribía adentro. Los hombres con quienes mantengo correspondencia enriquecen mi sobriedad, me animan y me ayudan a mantenerme sobrio un día a la vez. Solo por el precio de un sello.”
Al hablar de su experiencia como participante de adentro y de afuera en el SCC, Tony dice que “muchos miembros de A.A. no saben de la existencia de este servicio vital” de la Oficina de Servicios Generales, por medio del cual muchos miembros de A.A. mantienen correspondencia con compañeros que se encuentran en cárceles y prisiones. “O tal vez —dice— algunos miembros de A.A. creen que no pueden entenderse con un prisionero porque ellos nunca estuvieron presos. Bueno, puede que nuestras circunstancias particulares fueran diferentes, pero nuestros sentimientos eran los mismos.” Para proteger su anonimato, dice, “algunos participantes en el SCC utilizan el apartado de correos de su grupo o intergrupo en lugar de su dirección postal. Y normalmente mantienes correspondencia con alguien que está encarcelado en un lugar lejano.”
Tony es uno de la creciente lista de miembros de A.A. que se ha ofrecido como voluntario para participar en el programa de SCC. El año pasado intercambiaron cartas con 2059 miembros (1534 hombres; 525 mujeres) que se encuentran en cárceles y prisiones de todas partes de los Estados Unidos y Canadá. Además, la OSG recibe varios centenares de cartas al mes de presos que piden participar en el programa. El despacho de Correccionales trata de satisfacer estas peticiones tan rápidamente como es posible, principalmente a través de los comités de área, distrito y locales, pero aún hay una lista de espera, especialmente de hombres presos.
David W., participante en el programa de SCC, dice: “A lo largo de los años he tenido el privilegio de trabajar con el mismo número de hombres encarcelados que de hombres de afuera, y me he dado cuenta de que el resultado es más o menos el mismo: llegan muchos y, desgraciadamente, pocos se quedan, pero al final, los que consiguen llegar a la última página del Libro Grande y hacen su trabajo en los Pasos se ven, sin excepción, liberados espiritualmente. Creo que eso es lo importante. El lenguaje del corazón no tiene límites.”
David dice que por medio del SCC “no solo he tenido el honor de trabajar con estos hombres —hablar sobre el Libro Grande, escuchar sus inventarios de Cuarto Paso y verlos lograr la sobriedad— sino además he visto a cada vez más de ellos salir por esas puertas para no regresar jamás, y convertirse en miembros sobrios, felices y libres de la sociedad. No creo que se pueda poner precio a esto. Me recuerda lo que una vez oí decir a una mujer en una reunión: ‘Cada vez que pongo 25 centavos en el contador de la sobriedad, me devuelve 10 dólares.’ Nunca se dijeron palabras más acertadas.”
Tim L. dice que al principio era reacio a participar en el programa de SCC porque “la única vez que estuve en una sala de justicia fue por motivo de mi divorcio.” Luego, dice, “me di cuenta de que estos alcohólicos han recurrido a A.A. y a la OSG para ponerles en contacto con alguien en quien puedan confiar y con quien se puedan comunicar, una persona que no les juzgue y cuyo principal objetivo sea su bienestar.”
Uno de los participantes en el SCC dijo que había enviado cartas a dos presos alcohólicos pero nunca recibió respuesta; se sentía preocupado por haber dicho tal vez algo inapropiado. Gail R., asignada al despacho de Correccionales, le contestó que “algunos de los presos que escriben a esta oficina no pueden leer y escribir bien; algunos se pueden sentir abrumados por la idea de escribir una carta a una persona de afuera una vez que reciben esa primera carta.” No obstante, le
dijo, “no creo que haya nada que puedas decir de todo corazón que pueda ser inapropiado. La mayoría de los participantes de afuera que son más afortunados son los que lo intentan una y otra vez y no se toman los resultados de manera personal. No es muy diferente de compartir con un recién llegado a una reunión: algunos están listos para recibir el mensaje y otros no.”
Gail dice además que “hay veces que los presos reciben su correo tarde o no lo reciben. Por ejemplo, algunos son trasladados sin previo aviso a otra sección de la institución, y puede que no le llegue el correo a pesar de estar en la misma prisión. En estos casos, es posible que te devuelvan la carta con una indicación de ‘imposible de entregar’. En otras instituciones, suspenden la entrega del correo como forma de castigo, así que puede haber retraso en la entrega al preso.” Como confirmación de estas palabras, Bill S., participante en el programa, dice: “Un preso que no me había escrito en un año por lo menos, finalmente lo hizo. Dijo que había vencido su resistencia. Yo era la única persona que le escribía aparte de su madre. Con el tiempo ha progresado en el programa de A.A.”
Paul T. dice que “la mayoría de los presos con los que he contactado me escribieron por lo menos una docena de veces antes de lograr su sobriedad.” Dice que “por las preguntas que hacen los presos entiendo mejor el programa de A.A. y me doy cuenta de lo que necesito hacer para disfrutar de una sobriedad saludable. Sin duda alguna tengo una mejor sobriedad porque me tomé la molestia de escribir a un desconocido de quien solo sabía que tenía un problema con la bebida.”
A veces se cambian los papeles y es el preso el que hace un trabajo de Paso Doce con la persona de afuera de la manera más inesperada y conmovedora. Esto es lo que le pasó a Kris W.: “El preso con quien me escribo ahora y yo hemos desarrollado una relación sincera y comprensiva a lo largo de los años. Le he hablado de asuntos tales como la demencia de mi madre y lo difícil que es cuidarla, y él me cuenta con todo detalle cómo es la vida real en la prisión.”
El pasado mes de mayo, dice Kris, “no me sentía muy cariñoso con mi madre y me sentía culpable por no demostrarle cariño apropiadamente. Y de pronto, inesperadamente, justo antes del Día de la Madre llegó una carta dirigida a la ‘madre de Kris’ a mi dirección. Era de Tony y en la carta decía todas las cosas cariñosas que yo no podía decirle en aquel momento a mi madre, y con las flores que le compré, esa carta fue la gran alegría de mi madre en su día. Le gustó especialmente porque nunca había recibido una carta de alguien en prisión.
“Así que es cierto que la solución es sencilla, la solución es espiritual, y no tiene nada que ver con el problema. Al escribir a un preso, el ‘problema de mi madre’ se solucionó. Así que si eres como yo y te resistes a hacer tu propio inventario, escribe al despacho de SCC y solicita que te pongan en contacto con un preso que quiere escribir a un miembro de A.A. sobrio. Nunca sabes lo que puede pasar.”
Nota: La OSG suele tener una lista de espera de hombres encarcelados que desean intercambiar cartas con los A.A. de afuera. Hay en este momento suficientes voluntarias para comunicarse con las reclusas que piden este servicio.
Reimpreso de Box 4-5-9 (Edición Box459 Navidad 2007) con permiso de A.A. World Services, Inc.
Gail dice además que “hay veces que los presos reciben su correo tarde o no lo reciben. Por ejemplo, algunos son trasladados sin previo aviso a otra sección de la institución, y puede que no le llegue el correo a pesar de estar en la misma prisión. En estos casos, es posible que te devuelvan la carta con una indicación de ‘imposible de entregar’. En otras instituciones, suspenden la entrega del correo como forma de castigo, así que puede haber retraso en la entrega al preso.” Como confirmación de estas palabras, Bill S., participante en el programa, dice: “Un preso que no me había escrito en un año por lo menos, finalmente lo hizo. Dijo que había vencido su resistencia. Yo era la única persona que le escribía aparte de su madre. Con el tiempo ha progresado en el programa de A.A.”
Paul T. dice que “la mayoría de los presos con los que he contactado me escribieron por lo menos una docena de veces antes de lograr su sobriedad.” Dice que “por las preguntas que hacen los presos entiendo mejor el programa de A.A. y me doy cuenta de lo que necesito hacer para disfrutar de una sobriedad saludable. Sin duda alguna tengo una mejor sobriedad porque me tomé la molestia de escribir a un desconocido de quien solo sabía que tenía un problema con la bebida.”
A veces se cambian los papeles y es el preso el que hace un trabajo de Paso Doce con la persona de afuera de la manera más inesperada y conmovedora. Esto es lo que le pasó a Kris W.: “El preso con quien me escribo ahora y yo hemos desarrollado una relación sincera y comprensiva a lo largo de los años. Le he hablado de asuntos tales como la demencia de mi madre y lo difícil que es cuidarla, y él me cuenta con todo detalle cómo es la vida real en la prisión.”
El pasado mes de mayo, dice Kris, “no me sentía muy cariñoso con mi madre y me sentía culpable por no demostrarle cariño apropiadamente. Y de pronto, inesperadamente, justo antes del Día de la Madre llegó una carta dirigida a la ‘madre de Kris’ a mi dirección. Era de Tony y en la carta decía todas las cosas cariñosas que yo no podía decirle en aquel momento a mi madre, y con las flores que le compré, esa carta fue la gran alegría de mi madre en su día. Le gustó especialmente porque nunca había recibido una carta de alguien en prisión.
“Así que es cierto que la solución es sencilla, la solución es espiritual, y no tiene nada que ver con el problema. Al escribir a un preso, el ‘problema de mi madre’ se solucionó. Así que si eres como yo y te resistes a hacer tu propio inventario, escribe al despacho de SCC y solicita que te pongan en contacto con un preso que quiere escribir a un miembro de A.A. sobrio. Nunca sabes lo que puede pasar.”
Nota: La OSG suele tener una lista de espera de hombres encarcelados que desean intercambiar cartas con los A.A. de afuera. Hay en este momento suficientes voluntarias para comunicarse con las reclusas que piden este servicio.
Reimpreso de Box 4-5-9 (Edición Box459 Navidad 2007) con permiso de A.A. World Services, Inc.
Reflexiones Diarias
14 de FEBRERO
ESPERANZAS Y EXIGENCIAS
Graba en la conciencia de cada individuo el hecho de que se puede poner bien a pesar de cualquier otra persona. La única condición es que confíe en Dios, y haga una limpieza de su interior.
— ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 98
En nuestras reuniones a menudo tratamos del tema de las esperanzas. No tiene nada de malo esperar progresos de mí mismo, buenas cosas de la vida o buen trato por parte de otra gente. Lo malo está en dejar que mis esperanzas se conviertan en exigencias. No lograré ser lo que quiero ser, y las situaciones se desarrollarán de tal manera que no me complacerán, porque la gente de vez en cuando me fallará. La única pregunta es: “¿Qué voy a hacer al respecto?” ¿Sumirme en la ira o en la lástima de mí mismo? ¿Vengarme y hacer que la situación vaya de mal en peor? O, ¿confiaré en el poder de Dios para traerme bendiciones a los líos en los que me encuentre? ¿Le preguntaré a qué debo dedicarme a aprender? ¿Sigo haciendo las debidas cosas que yo sé hacer, sea lo que sea? ¿Me tomo la molestia de compartir mi fe y mis bendiciones con otras personas?
Del libro Reflexiones diarias
Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.
14 de FEBRERO
ESPERANZAS Y EXIGENCIAS
Graba en la conciencia de cada individuo el hecho de que se puede poner bien a pesar de cualquier otra persona. La única condición es que confíe en Dios, y haga una limpieza de su interior.
— ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 98
En nuestras reuniones a menudo tratamos del tema de las esperanzas. No tiene nada de malo esperar progresos de mí mismo, buenas cosas de la vida o buen trato por parte de otra gente. Lo malo está en dejar que mis esperanzas se conviertan en exigencias. No lograré ser lo que quiero ser, y las situaciones se desarrollarán de tal manera que no me complacerán, porque la gente de vez en cuando me fallará. La única pregunta es: “¿Qué voy a hacer al respecto?” ¿Sumirme en la ira o en la lástima de mí mismo? ¿Vengarme y hacer que la situación vaya de mal en peor? O, ¿confiaré en el poder de Dios para traerme bendiciones a los líos en los que me encuentre? ¿Le preguntaré a qué debo dedicarme a aprender? ¿Sigo haciendo las debidas cosas que yo sé hacer, sea lo que sea? ¿Me tomo la molestia de compartir mi fe y mis bendiciones con otras personas?
Del libro Reflexiones diarias
Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.
14 de Febrero
Pensamiento del Día
Después de aquella primera copa sólo teníamos un camino. Era como un tren del ferrocarril. La primera copa le daba la salida y continuaba marchando por la vía única hasta que llegaba al final de la línea: la borrachera. Sabíamos que sucedería esto cuando nos apoyábamos en una barra para beber la primera copa; pero sin embargo, no podíamos mantenernos alejados del licor. Nuestra fuerza de voluntad había desaparecido. Habíamos llegado a ser impotentes y sin esperanza ante el poder del alcohol. No es la segunda ni la décima copa la que produce el daño. Es la primera copa. – “¿Volveré yo a tomar esa primera copa?”.
Meditación del Día
Diariamente tengo que dedicar un momento a Dios. Gradualmente me iré transformando mental y espiritualmente. NO es tanto la oración como hallarse, simplemente, en presencia de Dios. No puedo comprender los poderes fortalecedores y curativos de ello, porque ese conocimiento se halla fuera del poder humano; pero sí puedo experimentarlos. El mundo enfermo, miserable, sanaría si diariamente cada alma esperase ante Dios la inspiración para vivir justamente. Mi mayor progreso espiritual acaece en estos momentos que paso a solas con Dios.
Oración del Día
Ruego poder disfrutar fielmente de momentos de placidez a solas con Dios. Pido poder progresar espiritualmente cada día.
(Veinticuatro Horas al Día, Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved, Under Pan American Convention, con permiso de AAWS)
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Pensamiento del Día
Después de aquella primera copa sólo teníamos un camino. Era como un tren del ferrocarril. La primera copa le daba la salida y continuaba marchando por la vía única hasta que llegaba al final de la línea: la borrachera. Sabíamos que sucedería esto cuando nos apoyábamos en una barra para beber la primera copa; pero sin embargo, no podíamos mantenernos alejados del licor. Nuestra fuerza de voluntad había desaparecido. Habíamos llegado a ser impotentes y sin esperanza ante el poder del alcohol. No es la segunda ni la décima copa la que produce el daño. Es la primera copa. – “¿Volveré yo a tomar esa primera copa?”.
Meditación del Día
Diariamente tengo que dedicar un momento a Dios. Gradualmente me iré transformando mental y espiritualmente. NO es tanto la oración como hallarse, simplemente, en presencia de Dios. No puedo comprender los poderes fortalecedores y curativos de ello, porque ese conocimiento se halla fuera del poder humano; pero sí puedo experimentarlos. El mundo enfermo, miserable, sanaría si diariamente cada alma esperase ante Dios la inspiración para vivir justamente. Mi mayor progreso espiritual acaece en estos momentos que paso a solas con Dios.
Oración del Día
Ruego poder disfrutar fielmente de momentos de placidez a solas con Dios. Pido poder progresar espiritualmente cada día.
(Veinticuatro Horas al Día, Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved, Under Pan American Convention, con permiso de AAWS)
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