Alcohólicos Anónimos Hispano
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Alcohólicos Anónimos ®
Somos una agrupación mundial de alcohólicos recuperados que se ayudan a mantener su sobriedad y comparten libremente.
No aceptamos contribuciones ajenas, no contamos con casas de reposo o albergues. No somos profesionales.
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La declaración de la responsabilidad
Las Convenciones Internacionales han sido eventos memorables y grandes celebraciones.

Cada cinco años, desde 1950, miles de miembros de A.A. han pasado el largo fin de semana del 4 de julio celebrando el nacimiento de A.A. y su propia sobriedad en una de las convenciones internacionales del aniversario de la Comunidad. Vienen de todas partes del mundo para invadir una ciudad de los Estados Unidos o Canadá cuidadosamente seleccionada y, efectivamente, apoderarse del lugar.

Un compañero que fue a Seattle en 1990 escribió en el Grapevine: “Gente y más gente de todas partes y ni una gota que beber”. Cinco años más tarde, el Grapevine citó las palabras de un miembro en San Diego: “Dondequiera que miraba, allí estábamos”.

Ciudades enteras parecen contagiarse del espíritu. En los restaurantes hay menús de bebidas sólo con bebidas no alcohólicas (en una convención, un compañero pidió una bebida alcohólica para su esposa, miembro de Al-Anon, y el camarero no quiso servírsela), y las existencias de café siempre amenazan con agotarse (en Long Beach, California, en nuestro 25 aniversario, se acabaron de verdad). Y en Montreal, con 45,000 miembros de A.A. paseando por las calles, la Casa Seagrams, figuradamente encogiéndose de hombros, tenía la bandera a media asta.

Hoy día las convenciones internacionales son principalmente ocasiones para celebrar y compartir, pero las primeras conmemoraron eventos de gran significación en la historia de A.A.

En 1950, en nuestro 15º aniversario en Cleveland, los miembros congregados allí votaron para aceptar el Segundo Legado de Unidad y las Doce Tradiciones, y oyeron al cofundador, el Dr. Bob, hablar por última vez (falleció poco después).

Cinco años más tarde, en la convención del 20º aniversario en St. Louis, cuando A.A. “llegó a su mayoría de edad”, los fundadores pusieron el futuro de A.A. en las manos de la Comunidad en su totalidad por medio de la estructura de la Conferencia de Servicios Generales (que se reunió durante la Convención). Cuando el fundador Bill W. presentó la resolución para aprobar la Conferencia, la llamó “una de las horas más solemnes que esta Comunidad conocerá, porque estamos a punto de confirmar su estructura permanente”. La Conferencia, dijo Bill, “ahora debe convertirse en la sucesora permanente de los fundadores de Alcohólicos Anónimos, heredando de ellos todos sus deberes y responsabilidades especiales, para así evitar en el futuro toda posible lucha por el prestigio individual o poder personal, y al mismo tiempo ofreciendo a nuestra Sociedad una forma de funcionar permanentemente”.

La convención de Long Beach, cinco años más tarde, fue una gran celebración de un cuarto de siglo de sobriedad. Participaron en el programa muchos de los no alcohólicos que habían tenido gran influencia en nuestra historia: entre ellos, la Hna. Ignacia, el Coronel Towns, el Alcaide Clinton Duffy y el Dr. Harry Tiebout; y los participantes disfrutaron de un espectáculo con estrellas de Hollywood tales como Peggy Lee, Jayne Mansfield, Dennis Day, Buster Keaton y Les Brown y su “Band of Renown”.

En Toronto en 1965, los asistentes rezaron por primera vez la Declaración de la Responsabilidad, escrita especialmente para la ocasión.

En nuestro 35º aniversario, en Miami, hubo un momento agridulce cuando Bill W., enfermo en fase terminal, que se suponía que no iba a hacer acto de presencia, apareció para hablar en la reunión espiritual de domingo por la mañana (falleció el siguiente mes de enero).

A medida que se ha ido transmitiendo el mensaje de A.A. por todo el mundo, ha venido aumentando el número de miembros que participan en la fiesta. De la relativamente pequeña (comparado con las cifras de hoy) cantidad de 1,000 miembros en Cleveland en 1950, la asistencia ha crecido de manera exponencial: 5,000 en 1955 en St. Louis; 10,000 en Toronto en 1965; en Miami, 10,900; en Denver, 19,800; en New Orleans en 1980 éramos 22,500.
En 1985, en nuestro aniversario de plata en Montreal, la asistencia casi se duplicó hasta 45,000; hubo 48,000 en Seattle; y en 1995, 54,000 miembros se reunieron en San Diego para asistir a la mayor fiesta de cumpleaños de A.A.

El formato básico de la Convención, establecido en 1960 en Long Beach, ha permanecido básicamente igual. Las actividades del fin de semana empiezan con un baile el jueves por la noche (en años recientes ha habido varios, con diferentes tipos de música para compañeros de diferentes edades e intereses). En la Reunión Grande del viernes por la noche, todos los convencionistas se reúnen por primera vez y, desde la celebración en Denver, ha abierto con el siempre emocionante y conmovedor desfile de banderas, en el que un miembro seleccionado al azar representante de cada país participante entra en el estadio llevando la bandera a las ovaciones y aplausos de miles de compañeros de A.A.

Cuando los miembros pioneros describieron la primera convención como “internacional”, simplemente querían decir que asistieron los miembros de los Estados Unidos y de Canadá, pero en todas las sucesivas convenciones cada vez más miembros de A.A. de otros países se unieron a la celebración.

Veintinueve países participaron en la primera ceremonia de las banderas. En 1980 hubo 33 países, 54 en 1985, 75 en 1990, 87 en 1995 y 86 en el año 2000.

En Seattle (1990), los A.A. de algunos países del Este de Europa recién independizados suscitaron las mayores ovaciones. Un miembro escribió en el Grapevine: “Se aplaudió a todos los países según se iban presentando sus banderas, pero el fervor pareció intensificarse… al nombrar cada país que había conseguido recientemente su independencia. Era como si todos los presentes, por haber pasado por sus propios infiernos personales, pudieran identificarse y expresar su apoyo”.

El espectáculo de estrellas del sábado por la noche de Long Beach empezó la tradición de celebrar una función de variedades. En San Diego en 1995, el evento del sábado por la noche se transformó en la primera reunión de veteranos y la multitud de alcohólicos congregados, con muchos o pocos años de sobriedad, escucharon las historias de 15 miembros de A.A., escogidos al azar, de entre 129 asistentes con 40 o más años de sobriedad.

Y todas las convenciones, por supuesto, han terminado el domingo por la mañana con la tradicional reunión espiritual.

Aunque las reuniones grandes son las atracciones principales del programa, hay todos los días una gran variedad de mesas de trabajo con todo tema de A.A. imaginable, y en casi todos los idiomas. Hay reuniones maratonianas, grandes y pequeñas. En New Orleans, donde se efectuó la primera auténtica reunión maratoniana, un borracho anónimo entró directamente de la calle, logró su sobriedad, y se presentó el domingo por la mañana ante más de 22,000 miembros de A.A. que le manifestaron su apoyo. No fue el primero (ni el último) en lograr su sobriedad en una Convención, pero fue con toda seguridad el más sorprendido.

Nuestras convenciones internacionales son mucho más que fiestas de cumpleaños. Son para los A.A. de todo el planeta una oportunidad de ampliar su visión de la Comunidad y reforzar su propia sobriedad. Son oportunidades de dar a conocer al mundo que A.A. está vivo y prosperando como recurso para la comunidad, a nivel local e internacional. Hacemos esto en parte divulgando información y, aun más importante, ofreciendo miles de ejemplos de cómo funciona A.A.

Un locutor radiofónico de Montreal ofreció un comentario que refleja la actitud típica de mucha gente no alcohólica al decir que la ciudad durante la Convención había sido “invadida por miles de alienígenas benévolos. Con sus etiquetas azules puestas, iban paseando por la ciudad, felices, sonrientes, saludando a todos los que cruzaban con ellos. Los habitantes de la ciudad se habían contagiado de este extraño nuevo espíritu y estaban devolviendo las sonrisas y los saludos”.
Toronto experimentará ese “extraño nuevo espíritu” en julio de 2005 cuando sirva como anfitriona de la convención por segunda vez. El lema “Yo soy responsable” repite el punto culminante de la celebración de nuestro 30º aniversario hace 40 años, cuando juramos en unísono que la mano de A.A. siempre estaría allí para cualquiera, dondequiera que estuviera en el mundo.

Reimpreso de Box 4-5-9 (Edición Navideña 2004) con permiso de A.A. World Services, Inc.
Reflexiones Diarias


10 de FEBRERO

YO NO DIRIJO EL ESPECTÁCULO

Cuando nos volvimos alcohólicos, aplastados por una crisis que nosotros mismos nos habíamos impuesto y que no podíamos posponer o evadir, tuvimos que encarar sin ningún temor el dilema de que Dios lo es todo o de otra manera Él no es nada. Dios es, o no es. ¿Qué íbamos a escoger?

— ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 53


Hoy mi elección es Dios. Él es todo. Por esto estoy verdaderamente agradecido. Cuando pienso que estoy dirigiendo el espectáculo estoy separando a Dios de mi vida. Yo oro para poder recordar esto cuando me dejo atrapar en mi egoísmo. Lo más importante es que hoy yo esté deseoso de desarrollarme espiritualmente y que Dios sea todo. Cuando estaba tratando de dejar de beber por mi propia cuenta, nunca pude; con Dios y con A.A. está dando resultados. Esto parece ser un simple pensamiento para un alcohólico complicado.

Del libro Reflexiones diarias
Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc
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10 de febrero.

Pensamiento del Día

Puesto que me di cuenta de que me había convertido en un enfermo alcohólico y de que jamás podría tener diversión alguna con el alcohol, y dado que supe que desde entonces el licor siempre me causaría dificultades, el sentido común me dijo que lo único que me quedaba era una vida de sobriedad. Pero en A.A. aprendí otra cosa, la cosa más importante que se puede aprender, que podía recurrir a un poder superior para ayudarme a conservarme alejado del alcoholo; que podía utilizar ese divino principio del universo, y que Dios me ayudaría a vivir una vida sobria, útil, feliz. Por eso ahora ya no me preocupa el hecho de que jamás podré tener diversión con la bebida. “¿He aprendido que soy mucho más feliz sin el alcohol?”

Meditación del Día

Como un árbol, tengo que ser podado de muchas ramas muertas antes de estar preparado para producir buenos frutos. Pienso en las personas transformadas como en los árboles, que han sido despojados de sus ramas viejas, - podados, cortados y desnudos – pero a través de las ramas oscuras, aparentemente muertas, fluye en silencio la savia nueva hasta que el sol de la primavera acompaña a la nueva vida. Brotan las hojas, los botones, las flores y los frutos, y su renacimiento es mejor por la poda. Sé que estoy den las manos de un jardinero supremo que no comete errores en sus podas.

Oración del Día

Ruego poder desprenderme de las ramas muertas de mi vida. Pido no lamentar la poda, ya que ello me ayudará a producir mejores frutos más adelante.

(Veinticuatro Horas al Día, Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved,  Under Pan American Convention, con permiso de AAWS)

🌷
Feliz de ayudar!
Experiencia Diaria

Supe por qué

10 de Febrero del 2026

Mi llegada a un grupo de Alcohólicos Anónimos fue porque no sabía qué me pasaba y por qué actuaba de esa manera.

Desde muy pequeño, empecé a sentirme desorientado, pues no me gustaba donde había nacido ni aceptaba nada de mi vida.

Me sentía desamparado ante la vida. Con el paso del tiempo, crecí y empecé a probar el alcohol y otras sustancias.

Por un momento, todos esos sentimientos de desamparo se iban de mi vida, pero el alcohol dejó de funcionar.

Entonces llegué al grupo y empecé a darme cuenta de por qué había hecho todas esas cosas.

Brandon R.
Nuevo León

Plenitud AA es una publicación de Central Mexicana de Servicios Generales de Alcohólicos Anónimos, A.C.

#plenitud  #experienciasdiarias  #AlcohólicosAnónimos
Cita Diaria con La Viña Febrero 10

“Los Doce Pasos no son algo que se deba implementar de manera progresiva, siguiendo un orden para llegar a una conclusión, sino un código de vida —la constitución de una nueva forma de vida—”.

“Espiritualidad”. ALVA, OKLAHOMA, ENERO DE 1952. Del AA Grapevine
Cita diaria de Grapevine, 10 de febrero

«Los hábitos son como el corcho o el plomo: tienden a mantenerte a flote o a hundirte».

«Short Takes», Honolulu, Hawái, noviembre de 1962, AA Grapevine.
Carteles de los grupos de A.A. de prisiones ofrecen vínculo con la Comunidad

Los grupos de A.A. en prisiones de North Carolina han venido creando carteles como forma de conectar con la comunidad fuera de los muros.

Los padrinos externos de estos grupos llevan los carteles a la Conferencia Anual de Instituciones Correccionales de N.C., "Liberación de la esclavitud". Allí se exhiben los carteles, con temas de recuperación. Los asistentes tienen ahora la costumbre de firmarlos y escribir notas de ánimo. Después de la conferencia, los carteles se devuelven a los grupos en prisión. La conferencia se celebró por decimosexta vez el pasado mes de abril, con una asistencia de 300 miembros de A.A. procedentes de 13 estados.

"Estamos tratando de encontrar formas de hacer que los presos se sientan participantes en A.A.", dice Greg B., coordinador de instituciones correccionales del Área 51.

"La prisión es un ambiente de 'yo'", explica, "y queremos introducirles al 'nosotros' del programa".

Todo lo referente a los carteles requiere creatividad, incluyendo los materiales que utilizan. "A veces los presos recogen todo lo que pueden encontrar para hacer los carteles, depende de la prisión en que se encuentren y lo que esté permitido", dice Greg. Objetos punzantes, indica, no se permiten.

Los carteles fueron presentados por primera vez en la Convención de Estado de N.C. el año pasado. "Los colocamos, y cuando la gente se paraba para firmarlos, les informábamos de cosas tales como el servicio de correspondencia correccional", comenta Greg.

"Un cartel era de cuatro pies de alto por doce de largo, con un collage de dibujos y fotos sacados del Grapevine. Tuve la oportunidad de observarlo durante mucho tiempo porque estaba encargado de nuestra mesa en la convención, y ese cartel había sido arreglado con gran cuidado y bien ideado", recuerda Greg.

Un grupo de prisiones cortó bolsas de papel, las pegó al cartel y agregó dibujos con pedacitos de carbón.

El número de presos en North Carolina es de aproximadamente 32,000, y según cálculos moderados, un 60% tiene problemas de alcohol o drogas. Los presos están internados en unas 75 instalaciones carcelarias, de las cuales unas 13 contribuyen con carteles de dibujos a la Conferencia "Liberación de la esclavitud".

Se ha ido infiltrando un poco de competencia en la creación de los carteles, dice Greg. "Quieren saber lo que se está haciendo en las otras prisiones".

El trabajo con los grupos de prisiones ha sido tremendamente gratificador, dice Greg, quien hizo su primera presentación en una reunión de grupo de prisión y ahora lleva una reunión a una institución correccional todos los lunes por la noche. "Estos presos están impresionados con lo que les enseñamos semana tras semana", afirma.

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La Declaración de la Responsabilidad

¿Te has preguntado alguna vez por qué la Declaración de la Responsabilidad empieza con la palabra "yo" y no con "nosotros"? En 1975, la Conferencia de Servicios Generales recibió una carta en la que se hizo precisamente esa pregunta, y el personal pidió al miembro veterano Al S., quien escribió la Declaración para la Convención Internacional del 30º aniversario de A.A. en 1965, que la contestara. Lo que dijo aparece a continuación:

"Queríamos una declaración que fuera emocionalmente vinculante para la Comunidad, sin imponer nada obligatorio. Hice varios intentos, en los que empleé el plural 'nosotros', pero ninguno fue satisfactorio porque nadie, ni siquiera Bill ni el Dr. Bob, intentó nunca imponer a nadie ningún tipo de promesa solemne.

"Finalmente, encontré una solución sencilla: escribirlo empezando con 'yo', la primera persona singular. Con eso se convirtió en cuestión de elección propia. Parecía acertado decir lo que queríamos decir acerca de la responsabilidad, sin institucionalizarlo.
"La idea de que el 'yo' pudiera ser la voz de un poder superior nunca se me ocurrió hasta que me llegó tu carta. No veo nada malo en interpretarlo así, si así lo quieres. Sin duda, de esta forma la frase cobra un significado más elevado del que yo tenía en mente."

La Declaración de la Responsabilidad fue introducida en julio de 1965 ante una multitud de 10,000 A.A. reunidos en la Convención Internacional del 30º aniversario de A.A. en Toronto. La intención original fue simplemente poner la frase compuesta por las tres palabras con las que empieza la declaración en las etiquetas de identificación de los participantes, pero Herb M., gerente general de la Oficina de Servicios Generales, creyó que era suficientemente importante como para servir de tema para una ocasión especial.

Después de la charla del cofundador Bill el sábado por la noche, se atenuaron las luces, se puso música de fondo, y Herb anunció que iba a haber una "pequeña ceremonia", en la que "participarán miembros de A.A. de todas partes de los Estados Unidos y Canadá… y otros más que han viajado miles de millas para representar a sus compañeros de los países de ultramar, desde tierras tan lejanas como Australia y Sudáfrica, Corea e Islandia, Sudamérica y América Central. Les hemos pedido que estén presentes esta noche en el escenario para rezar con nosotros la promesa que aparece en la última página de su programa. Estas palabras simplemente expresan lo que nosotros sentimos."

Bill dijo algunas palabras introductorias, comentando: "Por la gracia de Dios nos encontramos aquí reunidos para recordar agradecidamente lo que Él ha obrado entre nosotros durante los 30 años de la historia de A.A.

"Volvemos nuevamente a dedicarnos a esas grandes responsabilidades que el largo futuro nos tenga reservadas. Como miembros, como grupos, y como Comunidad mundial, nos comprometemos a realizar la meta inspiradora de seguir creciendo en espíritu y en número.

"Que siempre nos merezcamos, y que Dios siempre nos conceda, la sabiduría y la humildad para andar con fortaleza y fe por el camino que ya hace mucho tiempo nos reveló a nosotros, los miembros de Alcohólicos Anónimos.

"Al volver a dedicarnos, nos pondremos de pie y tomados de la mano, rezaremos (en ese punto los A.A. en el escenario se agarraron de la mano y rezaron): 'Yo soy responsable. Cuando cualquiera, dondequiera, extienda su mano buscando ayuda, quiero que la mano de A.A. siempre esté allí. Y por esto: yo soy responsable' (y aquí todos levantaron las manos unidas)".

Al concluir la ceremonia, "Yo soy responsable" se repitió en español, francés, alemán, finlandés, portugués, islandés, coreano, noruego y luego otra vez en inglés por todos los 10,000 concurrentes.

Cuatro décadas más tarde, mientras varios miles de A.A. de todas partes del mundo se preparan para asistir a la fiesta de nuestro 70º aniversario en Toronto en julio de 2005, el tema de esta Convención, "Yo soy responsable", hace eco de aquel evento histórico, recordándonos lo que ya ha realizado nuestra Comunidad y todo lo que queda por hacer.

Reimpreso de Box 4-5-9 (Edición Navideña 2004) con permiso de A.A. World Services, Inc.
11 de Febrero

Los límites de la confianza en uno mismo

Nos preguntamos por qué los teníamos (temores). ¿No era porque la confianza en nosotros mismos nos había fallado?

— Alcohólicos Anónimos, p. 68


Todos mis defectos de carácter me separan de la voluntad de Dios.

Cuando ignoro mi relación con Él, me encuentro solo enfrentado al mundo y a mi alcoholismo y no me queda otro recurso que la confianza en mí mismo.

Yo nunca he encontrado seguridad y felicidad por medio de la obstinación y el único resultado obtenido es una vida de temor y descontento.

Dios me enseña la senda por la que puedo volver a Él y a Su dádiva de serenidad y bienestar.

Sin embargo, yo debo estar dispuesto primero a reconocer mis temores y a entender su origen y el poder que tienen sobre mí.

Frecuentemente le pido a Dios que me ayude a entender cómo me separo de Él.


(Del libro Reflexiones diarias Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.)