Cita diaria de Grapevine, 8 de febrero
«Atrapado en Hateland», La Verne, California, diciembre de 1966, AA Grapevine.
«Podría hacer algo para cambiar mis propios pensamientos, pero nada para cambiar a las personas que me rodean».«Atrapado en Hateland», La Verne, California, diciembre de 1966, AA Grapevine.
Foros Regionales — una parte de la historia de A.A.
“La historia de A.A. nos enseña que cuando se presenta una necesidad apremiante, esa necesidad siempre se satisface,” escribió el cofundador de A.A. en el Grapevine de abril de 1958. “En este aspecto, estoy totalmente convencido de que nuestra historia seguirá repitiéndose. A decir verdad, no puedo tener la menor duda.” (El Lenguaje del Corazón, pág. 171)
En aquella época, Bill estaba exponiendo las razones para tener delegados en la Conferencia de Servicios Generales. Mientras las raíces de los primeros grupos de A.A. se multiplicaban y avanzaban hacia las más remotas áreas de los Estados Unidos y Canadá, se hacía evidente que los fundadores no iban a estar para siempre para cuidar de los miembros. Según explicó Bill, se necesitaba a los delegados para aportar a las deliberaciones de la Conferencia la experiencia y las opiniones de sus propias áreas, escuchar todos los puntos de vista y luego votar teniendo en mente el beneficio de A.A. como un todo. La predicción de Bill de que “nuestra historia seguirá repitiéndose” ha resultado ser nuevamente acertada —esta vez en la forma de los Foros Regionales.
Al igual que la Conferencia, los Foros Regionales surgieron de la necesidad de ampliar la comunicación entre los miembros de A.A., los trabajadores de servicio, la Junta de Servicios Generales, A.A. World Services y el personal de la Oficina de Servicios Generales (OSG) y del Grapevine. A principios de la década de 1970, resultó evidente que, a pesar de los mejores esfuerzos de los delegados, para los A.A. que se quedaban en casa la Conferencia era una experiencia de segunda mano.
El concepto de los Foros Regionales se remonta a 1974, cuando el fallecido John L. (“Dr. Jack”) Norris, presidente Clase A (no alcohólico) de la Junta de Servicios Generales desde 1961 hasta 1978, sugirió efectuar periódicamente miniconferencias de fin de semana en diversas partes de los EE.UU. y Canadá. Después de recibir opiniones y comentarios de otros miembros de la Comunidad, él presentó esta idea ante la Conferencia de 1975, la cual recomendó que “se explorara y se desarrollara más”. La primera miniconferencia experimental tuvo lugar en Atlanta, Georgia, en diciembre de ese mismo año.
Adrienne B., coordinadora del despacho de Foros Regionales de la OSG, comenta: “Es sorprendente que la idea no muriera en aquella primera reunión. La gente de un área en particular se sentía excluida. El primer día estuvo marcado por la discordia, pero para el domingo por la mañana las cosas habían cambiado y había un tono de confianza y unidad.” En marzo de 1976, la Región Oeste Central efectuó una segunda miniconferencia en Sioux Falls, South Dakota. Hubo una nutrida asistencia, el tono fue positivo y se consideró que había servido para mejorar la comunicación.
En la primavera de 1976, la Conferencia, tras mucho debate, recomendó “que siguiéramos adelante con las miniconferencias y las efectuáramos tan frecuentemente como fuera posible, que se efectuaran [únicamente] a petición de la región, y que el nombre se cambiara al de ‘Foros Regionales de A.A.’” Se determinó que la estipulación de “tan frecuentemente como fuera posible” fuera un máximo de cuatro foros al año. Ya que hay ocho regiones en los EE.UU./Canadá, cada región puede organizar un Foro cada dos años si así lo desea. Dado que se supone que los Foros sirven como sesiones de compartimiento, no se hacen recomendaciones formales. Lo que ofrecen los Foros son oportunidades para compartir valiosa experiencia, hacer preguntas y suscitar nuevas ideas.
Poco después de la Acción Recomendable de la Conferencia de 1976, un delegado de Alaska dijo que a la gran mayoría de los trabajadores de servicio de allí les resultaba prácticamente imposible asistir a los Foros de los 48 estados continentales, y pidió que la junta organizara un “Foro Especial” en conexión con la Conferencia del Estado de Alaska en 1979. Esto se llevó a cabo con un programa en el que había menos oradores y una agenda más corta.
“La historia de A.A. nos enseña que cuando se presenta una necesidad apremiante, esa necesidad siempre se satisface,” escribió el cofundador de A.A. en el Grapevine de abril de 1958. “En este aspecto, estoy totalmente convencido de que nuestra historia seguirá repitiéndose. A decir verdad, no puedo tener la menor duda.” (El Lenguaje del Corazón, pág. 171)
En aquella época, Bill estaba exponiendo las razones para tener delegados en la Conferencia de Servicios Generales. Mientras las raíces de los primeros grupos de A.A. se multiplicaban y avanzaban hacia las más remotas áreas de los Estados Unidos y Canadá, se hacía evidente que los fundadores no iban a estar para siempre para cuidar de los miembros. Según explicó Bill, se necesitaba a los delegados para aportar a las deliberaciones de la Conferencia la experiencia y las opiniones de sus propias áreas, escuchar todos los puntos de vista y luego votar teniendo en mente el beneficio de A.A. como un todo. La predicción de Bill de que “nuestra historia seguirá repitiéndose” ha resultado ser nuevamente acertada —esta vez en la forma de los Foros Regionales.
Al igual que la Conferencia, los Foros Regionales surgieron de la necesidad de ampliar la comunicación entre los miembros de A.A., los trabajadores de servicio, la Junta de Servicios Generales, A.A. World Services y el personal de la Oficina de Servicios Generales (OSG) y del Grapevine. A principios de la década de 1970, resultó evidente que, a pesar de los mejores esfuerzos de los delegados, para los A.A. que se quedaban en casa la Conferencia era una experiencia de segunda mano.
El concepto de los Foros Regionales se remonta a 1974, cuando el fallecido John L. (“Dr. Jack”) Norris, presidente Clase A (no alcohólico) de la Junta de Servicios Generales desde 1961 hasta 1978, sugirió efectuar periódicamente miniconferencias de fin de semana en diversas partes de los EE.UU. y Canadá. Después de recibir opiniones y comentarios de otros miembros de la Comunidad, él presentó esta idea ante la Conferencia de 1975, la cual recomendó que “se explorara y se desarrollara más”. La primera miniconferencia experimental tuvo lugar en Atlanta, Georgia, en diciembre de ese mismo año.
Adrienne B., coordinadora del despacho de Foros Regionales de la OSG, comenta: “Es sorprendente que la idea no muriera en aquella primera reunión. La gente de un área en particular se sentía excluida. El primer día estuvo marcado por la discordia, pero para el domingo por la mañana las cosas habían cambiado y había un tono de confianza y unidad.” En marzo de 1976, la Región Oeste Central efectuó una segunda miniconferencia en Sioux Falls, South Dakota. Hubo una nutrida asistencia, el tono fue positivo y se consideró que había servido para mejorar la comunicación.
En la primavera de 1976, la Conferencia, tras mucho debate, recomendó “que siguiéramos adelante con las miniconferencias y las efectuáramos tan frecuentemente como fuera posible, que se efectuaran [únicamente] a petición de la región, y que el nombre se cambiara al de ‘Foros Regionales de A.A.’” Se determinó que la estipulación de “tan frecuentemente como fuera posible” fuera un máximo de cuatro foros al año. Ya que hay ocho regiones en los EE.UU./Canadá, cada región puede organizar un Foro cada dos años si así lo desea. Dado que se supone que los Foros sirven como sesiones de compartimiento, no se hacen recomendaciones formales. Lo que ofrecen los Foros son oportunidades para compartir valiosa experiencia, hacer preguntas y suscitar nuevas ideas.
Poco después de la Acción Recomendable de la Conferencia de 1976, un delegado de Alaska dijo que a la gran mayoría de los trabajadores de servicio de allí les resultaba prácticamente imposible asistir a los Foros de los 48 estados continentales, y pidió que la junta organizara un “Foro Especial” en conexión con la Conferencia del Estado de Alaska en 1979. Esto se llevó a cabo con un programa en el que había menos oradores y una agenda más corta.
Se celebraron otros Foros Especiales en Charlottetown, Prince Edward Island, en 1993; en cuatro de las islas de Hawai en 1994; en Buffalo, New York, en 1995; y en cuatro sitios de Alaska en 1997. Estos Foros Especiales fueron especialmente atractivos para los grupos que estaban aislados por diferencias de idioma, de cultura o por situación geográfica. Hoy día se han tomado disposiciones para incorporar estos Foros Especiales adicionales, un máximo de dos, en el programa anual.
Por visionarios que fueran Bill y el Dr. Jack, es poco probable que hubieran podido predecir el alcance cada vez más amplio de los Foros Regionales. Con toda seguridad, se hubieran quedado asombrados por la tecnología sofisticada que ahora se usa de manera tan eficaz en los Foros. En años recientes, según Ivy Rivera, no-alcohólica, asistente del personal que lleva 18 años trabajando en la OSG y ahora está asignada al despacho de Foros Regionales: “Hace tres años empezamos a utilizar un programa llamado PowerPoint, que es básicamente una versión nueva de la conocida presentación de diapositivas que te permite mayor latitud creativa, y no tenemos que preocuparnos con las transparencias y las limitaciones que imponen.
“Podemos proyectar imágenes de personas y lugares en una pantalla grande,” dice Ivy, “así como dibujos animados, gráficos, texto y mucho más mientras se hacen las presentaciones. Por ejemplo, la noche de apertura, Adrienne B. acompaña a los asistentes en un recorrido visual de la oficina de Nueva York.”
Después de comentar que “trabajamos muy estrechamente con los presentadores,” Ivy recuerda sonriente lo que pasó el año pasado en el Foro Regional del Noreste en Rochester: “El custodio Tony T. nos sugirió que creáramos imágenes visuales que hicieran reír y sentirse bien a la gente. Aparte de esto, estaba contento de que nos ocupáramos de los detalles. Cuando Tony empezó a dar su presentación no sabía lo que iba a aparecer en la pantalla. Resultó que pusimos una sucesión de fotografías suyas: de niño pequeño, de adolescente desgarbado, de padre, de trabajoadicto en vacaciones agarrado a su computadora portátil y una última foto en la que aparecía con una gran sonrisa, con los pulgares enganchados en sus tirantes, y las palabras: ‘Déjalo en manos de Dios’. Le encantó a todo el mundo, el buen humor rompió el hielo y sentó un ambiente de camaradería para el resto del fin de semana.”
Otra innovación es la “edición madrugadora” del Informe del Foro, en un formato de seis páginas con ilustraciones, en que aparecen extractos de las presentaciones y otra información, en inglés, español o francés, según se necesite, que se distribuye a los asistentes al cierre del fin de semana del Foro.
Al final de cada Foro, también se da a los participantes la oportunidad de completar un formulario de evaluación. El Comité de Convenciones Internacionales/Foros Regionales de A.A. de los custodios revisa cuidadosamente estas evaluaciones como parte de su continuo esfuerzo para procurar que cada Foro sea mejor que el anterior. En una carta a la OSG escrita después del Foro Regional del Oeste del Canadá el pasado mes de junio, Tom K., miembro del comité organizador local, habló acerca de “la energía y entusiasmo generados”. Añadió: “El valor inmediato y a largo plazo de estos Foros es, en mi opinión, incalculable. Esta opinión se vio reforzada por los comentarios y observaciones de los asistentes, especialmente los que asistieron por primera vez y los recién integrados en los servicios generales.”
Desde 1975, miles de miembros de A.A. han asistido a Foros Regionales y Especiales —más de 2,000 en el 2002. También en el 2002 se efectuaron dos Foros Especiales: el Foro Especial “Urbano” en Chicago y el Foro Especial de Habla Francesa, en Québec, Canadá.
Para más información sobre los Foros Regionales, se pueden conectar con el sitio web de la OSG: www.aa.org.
Reimpreso de Box 4-5-9 (Edición Box459 Navideña 2002) con permiso de A.A. World Services, Inc.
Por visionarios que fueran Bill y el Dr. Jack, es poco probable que hubieran podido predecir el alcance cada vez más amplio de los Foros Regionales. Con toda seguridad, se hubieran quedado asombrados por la tecnología sofisticada que ahora se usa de manera tan eficaz en los Foros. En años recientes, según Ivy Rivera, no-alcohólica, asistente del personal que lleva 18 años trabajando en la OSG y ahora está asignada al despacho de Foros Regionales: “Hace tres años empezamos a utilizar un programa llamado PowerPoint, que es básicamente una versión nueva de la conocida presentación de diapositivas que te permite mayor latitud creativa, y no tenemos que preocuparnos con las transparencias y las limitaciones que imponen.
“Podemos proyectar imágenes de personas y lugares en una pantalla grande,” dice Ivy, “así como dibujos animados, gráficos, texto y mucho más mientras se hacen las presentaciones. Por ejemplo, la noche de apertura, Adrienne B. acompaña a los asistentes en un recorrido visual de la oficina de Nueva York.”
Después de comentar que “trabajamos muy estrechamente con los presentadores,” Ivy recuerda sonriente lo que pasó el año pasado en el Foro Regional del Noreste en Rochester: “El custodio Tony T. nos sugirió que creáramos imágenes visuales que hicieran reír y sentirse bien a la gente. Aparte de esto, estaba contento de que nos ocupáramos de los detalles. Cuando Tony empezó a dar su presentación no sabía lo que iba a aparecer en la pantalla. Resultó que pusimos una sucesión de fotografías suyas: de niño pequeño, de adolescente desgarbado, de padre, de trabajoadicto en vacaciones agarrado a su computadora portátil y una última foto en la que aparecía con una gran sonrisa, con los pulgares enganchados en sus tirantes, y las palabras: ‘Déjalo en manos de Dios’. Le encantó a todo el mundo, el buen humor rompió el hielo y sentó un ambiente de camaradería para el resto del fin de semana.”
Otra innovación es la “edición madrugadora” del Informe del Foro, en un formato de seis páginas con ilustraciones, en que aparecen extractos de las presentaciones y otra información, en inglés, español o francés, según se necesite, que se distribuye a los asistentes al cierre del fin de semana del Foro.
Al final de cada Foro, también se da a los participantes la oportunidad de completar un formulario de evaluación. El Comité de Convenciones Internacionales/Foros Regionales de A.A. de los custodios revisa cuidadosamente estas evaluaciones como parte de su continuo esfuerzo para procurar que cada Foro sea mejor que el anterior. En una carta a la OSG escrita después del Foro Regional del Oeste del Canadá el pasado mes de junio, Tom K., miembro del comité organizador local, habló acerca de “la energía y entusiasmo generados”. Añadió: “El valor inmediato y a largo plazo de estos Foros es, en mi opinión, incalculable. Esta opinión se vio reforzada por los comentarios y observaciones de los asistentes, especialmente los que asistieron por primera vez y los recién integrados en los servicios generales.”
Desde 1975, miles de miembros de A.A. han asistido a Foros Regionales y Especiales —más de 2,000 en el 2002. También en el 2002 se efectuaron dos Foros Especiales: el Foro Especial “Urbano” en Chicago y el Foro Especial de Habla Francesa, en Québec, Canadá.
Para más información sobre los Foros Regionales, se pueden conectar con el sitio web de la OSG: www.aa.org.
Reimpreso de Box 4-5-9 (Edición Box459 Navideña 2002) con permiso de A.A. World Services, Inc.
9 de Febrero
CAPTAR EL “ASPECTO ESPIRITUAL”
Con mucha frecuencia, sentados en las reuniones de A.A., oímos decir al que habla, “Pero yo no he captado todavía el aspecto espiritual”.
Antes de decirlo, había descrito un milagro de transformación que le había sucedido a él — no solamente su liberación del alcohol, sino también un cambio completo de su total actitud respecto a la vida y a la manera de vivirla.
A casi todos los presentes, les resulta evidente que él ha recibido un gran regalo… “¡aunque parece no saberlo aún!”
Bien sabemos que este individuo nos dirá dentro de seis meses o un año que ha encontrado la fe en Dios.
— El lenguaje del corazón, p. 275
Una experiencia espiritual puede ser el darse cuenta de que una vida que en el pasado parecía vacía y desprovista de significado, es ahora alegre y completa.
Hoy en mi vida, la oración y meditación diarias, aparejadas con vivir los Doce Pasos, me han traído paz interior y un sentimiento de pertenecer que me faltaba cuando estaba bebiendo.
(Del libro Reflexiones diarias Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.)
CAPTAR EL “ASPECTO ESPIRITUAL”
Con mucha frecuencia, sentados en las reuniones de A.A., oímos decir al que habla, “Pero yo no he captado todavía el aspecto espiritual”.
Antes de decirlo, había descrito un milagro de transformación que le había sucedido a él — no solamente su liberación del alcohol, sino también un cambio completo de su total actitud respecto a la vida y a la manera de vivirla.
A casi todos los presentes, les resulta evidente que él ha recibido un gran regalo… “¡aunque parece no saberlo aún!”
Bien sabemos que este individuo nos dirá dentro de seis meses o un año que ha encontrado la fe en Dios.
— El lenguaje del corazón, p. 275
Una experiencia espiritual puede ser el darse cuenta de que una vida que en el pasado parecía vacía y desprovista de significado, es ahora alegre y completa.
Hoy en mi vida, la oración y meditación diarias, aparejadas con vivir los Doce Pasos, me han traído paz interior y un sentimiento de pertenecer que me faltaba cuando estaba bebiendo.
(Del libro Reflexiones diarias Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.)
09 de febrero.
Pensamiento del Día.
En el pasado insistimos en beber, a pesar de todos los problemas que esto nos ocasionaba. Eramos lo bastante locos para creer que beber aún podía ser divertido, a pesar de todo lo que había sucedido. Cuando llegamos a A.A., encontramos muchas personas que, como nosotros, se habían divertido bebiendo, pero que ahora admitían que el licor sólo había llegado a significar una serie de disgustos para ellos. Cuando hallamos que esto le había sucedido a muchas otras personas además de a nosotros mismos, nos dimos cuenta de que quizá no éramos, después de todo, unos pájaros raros.
-"¿He aprendido a admitir que para mí la bebida ha dejado de ser divertida y no se ha convertido sino en un grave trastorno?"
Meditación del Día.
La cuerda salvavidas, la cuerda de rescate, es la que va del alma a Dios. En un extremo de la cuerda salvavidas se encuentra nuestra fe, y en el otro el poder de Dios. Esta es una fuerte cuerda salvavidas, y ninguna alma que esté ligada a Dios mediante ella puede ser abatida. Confiaré en esta cuerda salvavidas, y jamás tendré temor. Dios me salvará de hacerlo equivocado y de las preocupaciones y disgustos de la vida. Buscaré a Dios en solicitud de ayuda, y confiaré en su apoyo cuando me halle emocionalmente trastornado.
Oración del Día.
Ruego porque ni una falta de fe o temor me hagan desleal para con Dios.
Pido poder asirme fuertemente a la cuerda salvavidas de la fe.
(Veinticuatro Horas al Día, Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved, Under Pan American Convention, con permiso de AAWS)
🌷
Pensamiento del Día.
En el pasado insistimos en beber, a pesar de todos los problemas que esto nos ocasionaba. Eramos lo bastante locos para creer que beber aún podía ser divertido, a pesar de todo lo que había sucedido. Cuando llegamos a A.A., encontramos muchas personas que, como nosotros, se habían divertido bebiendo, pero que ahora admitían que el licor sólo había llegado a significar una serie de disgustos para ellos. Cuando hallamos que esto le había sucedido a muchas otras personas además de a nosotros mismos, nos dimos cuenta de que quizá no éramos, después de todo, unos pájaros raros.
-"¿He aprendido a admitir que para mí la bebida ha dejado de ser divertida y no se ha convertido sino en un grave trastorno?"
Meditación del Día.
La cuerda salvavidas, la cuerda de rescate, es la que va del alma a Dios. En un extremo de la cuerda salvavidas se encuentra nuestra fe, y en el otro el poder de Dios. Esta es una fuerte cuerda salvavidas, y ninguna alma que esté ligada a Dios mediante ella puede ser abatida. Confiaré en esta cuerda salvavidas, y jamás tendré temor. Dios me salvará de hacerlo equivocado y de las preocupaciones y disgustos de la vida. Buscaré a Dios en solicitud de ayuda, y confiaré en su apoyo cuando me halle emocionalmente trastornado.
Oración del Día.
Ruego porque ni una falta de fe o temor me hagan desleal para con Dios.
Pido poder asirme fuertemente a la cuerda salvavidas de la fe.
(Veinticuatro Horas al Día, Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved, Under Pan American Convention, con permiso de AAWS)
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Experiencia DiariaTodo es posible
9 de Febrero del 2026
Durante 20 años fui víctima del alcoholismo. Empecé a temprana edad.
Nadie sabía cómo ayudarme, ni yo mismo sabía por qué bebía. Conocí muchos grupos, los cuales no fueron de mi agrado y nunca entendí lo que intentaban hacer por mí en Alcohólicos Anónimos.
Al paso del tiempo comencé a perderlo todo y llevé a quiebra el negocio de mi padre, quien con tanto esfuerzo había construido una empresa, misma que desfalqué mes con mes hasta dejarla vacía: vendí mercancía sin facturas, vendí las camionetas, vendí las mejores herramientas y muchas otras cosas más.
En el 2018, conocí el grupo «Nuevo Día», donde me recibieron y me dijeron que todo lo que querían hacer era ayudarme a dejar la bebida.
Solo me pidieron una cosa: asistir diario. Comencé a creer en Dios porque, el día que me puse a hacer oración y acepté mi enfermedad, Él me sacó de las garras del alcohol. Acepté que era un enfermo y que solo a través de la oración y meditación podría sanar.
Hoy me siento orgulloso de estar en la Comunidad de Alcohólicos Anónimos y de tener la confianza de mis compañeros para ser el RSG de mi grupo.
La empresa se recuperó y sigue con sus actividades; sin embargo, renuncié a ella.
Me preparé y estudié gastronomía para convertirme en chef. Ahora estoy listo para emprender un nuevo negocio en alimentos.
Todo esto ha sido posible gracias a Alcohólicos Anónimos.
Jorge E.
México Norte
Plenitud AA es una publicación de Central Mexicana de Servicios Generales de Alcohólicos Anónimos, A.C.
#plenitud #experienciasdiarias #AlcohólicosAnónimos
Cita Diaria con La Viña Febrero 9
“Las paradojas de la sobriedad”. KEEGO HARBOR, MICHIGAN, JUNIO DE 1998. De Beginners’ Book
“AA me enseñó que soy el arquitecto de mi propio éxito o felicidad. La calidad de mi sobriedad depende de mí —será lo que yo quiera que sea—”. “Las paradojas de la sobriedad”. KEEGO HARBOR, MICHIGAN, JUNIO DE 1998. De Beginners’ Book
Cita diaria de Grapevine, 9 de febrero
«Personas a las que hemos hecho daño», Reynoldsburg, Ohio, septiembre de 1979.
«No necesito pedir perdón de rodillas; necesito caminar con la cabeza alta, sin falso orgullo. Cuando voy con humildad y pido sinceramente perdón a las personas, esto me quita un peso de encima».«Personas a las que hemos hecho daño», Reynoldsburg, Ohio, septiembre de 1979.
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Congreso de la región sur poniente
Las Convenciones Internacionales han sido eventos memorables y grandes celebraciones.
Cada cinco años, desde 1950, miles de miembros de A.A. han pasado el largo fin de semana del 4 de julio celebrando el nacimiento de A.A. y su propia sobriedad en una de las convenciones internacionales del aniversario de la Comunidad. Vienen de todas partes del mundo para invadir una ciudad de los Estados Unidos o Canadá cuidadosamente seleccionada y, efectivamente, apoderarse del lugar.
Un compañero que fue a Seattle en 1990 escribió en el Grapevine: “Gente y más gente de todas partes y ni una gota que beber”. Cinco años más tarde, el Grapevine citó las palabras de un miembro en San Diego: “Dondequiera que miraba, allí estábamos”.
Ciudades enteras parecen contagiarse del espíritu. En los restaurantes hay menús de bebidas sólo con bebidas no alcohólicas (en una convención, un compañero pidió una bebida alcohólica para su esposa, miembro de Al-Anon, y el camarero no quiso servírsela), y las existencias de café siempre amenazan con agotarse (en Long Beach, California, en nuestro 25 aniversario, se acabaron de verdad). Y en Montreal, con 45,000 miembros de A.A. paseando por las calles, la Casa Seagrams, figuradamente encogiéndose de hombros, tenía la bandera a media asta.
Hoy día las convenciones internacionales son principalmente ocasiones para celebrar y compartir, pero las primeras conmemoraron eventos de gran significación en la historia de A.A.
En 1950, en nuestro 15º aniversario en Cleveland, los miembros congregados allí votaron para aceptar el Segundo Legado de Unidad y las Doce Tradiciones, y oyeron al cofundador, el Dr. Bob, hablar por última vez (falleció poco después).
Cinco años más tarde, en la convención del 20º aniversario en St. Louis, cuando A.A. “llegó a su mayoría de edad”, los fundadores pusieron el futuro de A.A. en las manos de la Comunidad en su totalidad por medio de la estructura de la Conferencia de Servicios Generales (que se reunió durante la Convención). Cuando el fundador Bill W. presentó la resolución para aprobar la Conferencia, la llamó “una de las horas más solemnes que esta Comunidad conocerá, porque estamos a punto de confirmar su estructura permanente”. La Conferencia, dijo Bill, “ahora debe convertirse en la sucesora permanente de los fundadores de Alcohólicos Anónimos, heredando de ellos todos sus deberes y responsabilidades especiales, para así evitar en el futuro toda posible lucha por el prestigio individual o poder personal, y al mismo tiempo ofreciendo a nuestra Sociedad una forma de funcionar permanentemente”.
La convención de Long Beach, cinco años más tarde, fue una gran celebración de un cuarto de siglo de sobriedad. Participaron en el programa muchos de los no alcohólicos que habían tenido gran influencia en nuestra historia: entre ellos, la Hna. Ignacia, el Coronel Towns, el Alcaide Clinton Duffy y el Dr. Harry Tiebout; y los participantes disfrutaron de un espectáculo con estrellas de Hollywood tales como Peggy Lee, Jayne Mansfield, Dennis Day, Buster Keaton y Les Brown y su “Band of Renown”.
En Toronto en 1965, los asistentes rezaron por primera vez la Declaración de la Responsabilidad, escrita especialmente para la ocasión.
En nuestro 35º aniversario, en Miami, hubo un momento agridulce cuando Bill W., enfermo en fase terminal, que se suponía que no iba a hacer acto de presencia, apareció para hablar en la reunión espiritual de domingo por la mañana (falleció el siguiente mes de enero).
A medida que se ha ido transmitiendo el mensaje de A.A. por todo el mundo, ha venido aumentando el número de miembros que participan en la fiesta. De la relativamente pequeña (comparado con las cifras de hoy) cantidad de 1,000 miembros en Cleveland en 1950, la asistencia ha crecido de manera exponencial: 5,000 en 1955 en St. Louis; 10,000 en Toronto en 1965; en Miami, 10,900; en Denver, 19,800; en New Orleans en 1980 éramos 22,500.
Cada cinco años, desde 1950, miles de miembros de A.A. han pasado el largo fin de semana del 4 de julio celebrando el nacimiento de A.A. y su propia sobriedad en una de las convenciones internacionales del aniversario de la Comunidad. Vienen de todas partes del mundo para invadir una ciudad de los Estados Unidos o Canadá cuidadosamente seleccionada y, efectivamente, apoderarse del lugar.
Un compañero que fue a Seattle en 1990 escribió en el Grapevine: “Gente y más gente de todas partes y ni una gota que beber”. Cinco años más tarde, el Grapevine citó las palabras de un miembro en San Diego: “Dondequiera que miraba, allí estábamos”.
Ciudades enteras parecen contagiarse del espíritu. En los restaurantes hay menús de bebidas sólo con bebidas no alcohólicas (en una convención, un compañero pidió una bebida alcohólica para su esposa, miembro de Al-Anon, y el camarero no quiso servírsela), y las existencias de café siempre amenazan con agotarse (en Long Beach, California, en nuestro 25 aniversario, se acabaron de verdad). Y en Montreal, con 45,000 miembros de A.A. paseando por las calles, la Casa Seagrams, figuradamente encogiéndose de hombros, tenía la bandera a media asta.
Hoy día las convenciones internacionales son principalmente ocasiones para celebrar y compartir, pero las primeras conmemoraron eventos de gran significación en la historia de A.A.
En 1950, en nuestro 15º aniversario en Cleveland, los miembros congregados allí votaron para aceptar el Segundo Legado de Unidad y las Doce Tradiciones, y oyeron al cofundador, el Dr. Bob, hablar por última vez (falleció poco después).
Cinco años más tarde, en la convención del 20º aniversario en St. Louis, cuando A.A. “llegó a su mayoría de edad”, los fundadores pusieron el futuro de A.A. en las manos de la Comunidad en su totalidad por medio de la estructura de la Conferencia de Servicios Generales (que se reunió durante la Convención). Cuando el fundador Bill W. presentó la resolución para aprobar la Conferencia, la llamó “una de las horas más solemnes que esta Comunidad conocerá, porque estamos a punto de confirmar su estructura permanente”. La Conferencia, dijo Bill, “ahora debe convertirse en la sucesora permanente de los fundadores de Alcohólicos Anónimos, heredando de ellos todos sus deberes y responsabilidades especiales, para así evitar en el futuro toda posible lucha por el prestigio individual o poder personal, y al mismo tiempo ofreciendo a nuestra Sociedad una forma de funcionar permanentemente”.
La convención de Long Beach, cinco años más tarde, fue una gran celebración de un cuarto de siglo de sobriedad. Participaron en el programa muchos de los no alcohólicos que habían tenido gran influencia en nuestra historia: entre ellos, la Hna. Ignacia, el Coronel Towns, el Alcaide Clinton Duffy y el Dr. Harry Tiebout; y los participantes disfrutaron de un espectáculo con estrellas de Hollywood tales como Peggy Lee, Jayne Mansfield, Dennis Day, Buster Keaton y Les Brown y su “Band of Renown”.
En Toronto en 1965, los asistentes rezaron por primera vez la Declaración de la Responsabilidad, escrita especialmente para la ocasión.
En nuestro 35º aniversario, en Miami, hubo un momento agridulce cuando Bill W., enfermo en fase terminal, que se suponía que no iba a hacer acto de presencia, apareció para hablar en la reunión espiritual de domingo por la mañana (falleció el siguiente mes de enero).
A medida que se ha ido transmitiendo el mensaje de A.A. por todo el mundo, ha venido aumentando el número de miembros que participan en la fiesta. De la relativamente pequeña (comparado con las cifras de hoy) cantidad de 1,000 miembros en Cleveland en 1950, la asistencia ha crecido de manera exponencial: 5,000 en 1955 en St. Louis; 10,000 en Toronto en 1965; en Miami, 10,900; en Denver, 19,800; en New Orleans en 1980 éramos 22,500.