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Alcohólicos Anónimos ®
Somos una agrupación mundial de alcohólicos recuperados que se ayudan a mantener su sobriedad y comparten libremente.
No aceptamos contribuciones ajenas, no contamos con casas de reposo o albergues. No somos profesionales.
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General Service Office of Alcoholics Anonymous
475 Riverside Drive, 11th Floor, New York, NY 10115 / Telephone (212)870-3400
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FOR IMMEDIATE RELEASE
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Alcohólicos Anónimos recibe a tres nuevos custodios no alcohólicos en la Junta de Servicios Generales
Press Release

(NUEVA YORK, NY) - 22 de enero de 2026 - La Junta de Servicios Generales de Alcohólicos Anónimos (AA) comunicó la incorporación de tres nuevos custodios clase A (no alcohólicos): Tom Ivester, MD, de Chapel Hill, Carolina del Norte; Kelly Parsley de Helena, Montana; y Verónica Ramírez de Weslaco, Texas. Su servicio es por seis años.

Los custodios clase A son amigos de Alcohólicos Anónimos cuya experiencia profesional y perspectivas únicas ayudan a la Junta de Servicios Generales a apoyar a AA y transmitir su mensaje de recuperación. Los custodios clase A también desempeñan ciertas funciones de manera pública, ya que no necesitan mantener el anonimato en los medios.

Ivester, especialista en medicina materno-fetal, es jefe clínico de Novant Health en la tríada de Carolina del Norte. Creció en torno de Alcohólicos Anónimos, donde su padre fue miembro por muchos años. Ivester aporta más de 30 años de experiencia médica y liderazgo. Integra los comités de Cooperación con la Comunidad Profesional, Tratamiento y Accesibilidad, desde donde espera fomentar la comprensión acerca de AA en la medicina.

Kelly Parsley es catedrática de Ciencias de la Salud y su carrera se ha enfocado en el uso y abuso del alcohol. Su conexión con AA se profundizó después de asistir a reuniones abiertas, donde vio el impacto de la Comunidad. Presta servicio en los comités de Correccionales e Internacional, así como en los subcomités sobre el Libro Grande en lenguaje sencillo y de la quinta edición del Libro Grande.

Verónica Ramírez es una directora de libertad condicional jubilada del Distrito Este de Luisiana, con más de dos décadas de experiencia en libertad condicional federal y centros correccionales comunitarios. En su carrera, envió regularmente a personas a AA y observó la eficacia del programa como apoyo para el cambio duradero. Presta servicio en los comités de Correccionales, Cooperación con la Comunidad Profesional, Tratamiento y Accesibilidad, e Internacional.

Fundada en 1935, Alcohólicos Anónimos ofrece un programa efectivo y sólido de recuperación que ha transformado innumerables vidas, y lo comparte con cualquiera que extienda su mano pidiendo ayuda con su problema con la bebida. Para encontrar una reunión de AA cerca de usted, contacte a una oficina de AA local o visite aa.org/meeting-guide-app para utilizar la aplicación de búsqueda de reuniones Meeting Guide.
Las tradiciones cobran vida para los A.A. de Massachusetts

"¡No se puede hacer!", "¡Nadie va a venir!", "¡Se cerrarán las puertas!". Estos, dice Annemarie M., una A.A. del este de Massachusetts, "eran algunos de los comentarios desalentadores pronunciados por los escépticos y los cínicos respecto a nuestro recién formado grupo 'Vivir Nuestras Tradiciones'. Esto fue en 1989; este mes de mayo, para el asombro de muchos, el grupo celebrará su octavo aniversario."

El grupo, que se dedica al estudio de las Tradiciones y los Conceptos de A.A., ha visto oscilar con el paso de los años el número de miembros, como ocurre en la mayoría de los grupos. "Un núcleo de unos 12 miembros, que llevan desde unos meses hasta muchos años sobrios, se reúne todos los viernes por la tarde", dice Annemarie, "y la risa y el entusiasmo son parte integrante de nuestras discusiones".

Al hacer sus estudios, los miembros siguen un esquema que han ido adaptando y perfeccionando a lo largo de los años, y al mismo tiempo "lo han mantenido abierto y flexible", según Annemarie. "Se vuelven a estudiar ciertas lecturas básicas varias veces durante el año", dice, "por ejemplo, extractos de A.A. Llega a su Mayoría de Edad, y diversos artículos del Grapevine. Invariablemente, terminamos cada discusión refiriéndonos a la Lista de Chequeo de las Tradiciones [disponible en el Grapevine], la cual siempre recalca la aplicación personal de los principios de A.A."

A continuación aparecen algunas formas de hacer uso creador de la literatura para dar vida a las Tradiciones, según describe Annemarie:

· "Para ampliar nuestras discusiones sobre la Tercera Tradición, leemos el folleto 'Problemas diferentes del Alcohol'; el capítulo del Libro Grande titulado 'La Opinión del Médico' y los apéndices II y III; y varios artículos del Grapevine sobre la identificación, tales como '¿Qué significa un nombre?'."
· "Hay recursos inacabables para enriquecer la Quinta Tradición: el Capítulo Séptimo del Libro Grande, y los folletos 'El Punto de Vista de un Miembro de Alcohólicos Anónimos' y 'Esto es A.A.', entre otros. Normalmente dedicamos siete u ocho semanas a la lectura y discusión del texto del folleto 'Preguntas y Respuestas sobre el Apadrinamiento'. Nuestra premisa: Por medio del apadrinamiento los recién llegados llegan a enterarse del objetivo primordial de A.A."
· "Uno de los mejores ejemplos que hemos encontrado del Concepto III, el Derecho de Decisión, es el que hace el café para el grupo o el encargado de los refrescos. A veces leemos el folleto 'El R.S.G.'. De hecho, hace algunos años, mientras estábamos haciendo esto, nos dimos cuenta de que el texto estaba anticuado y lo mencionamos en nuestra reunión de distrito. La información se transmitió a nuestra asamblea de área, y luego al Comité de Literatura de la Conferencia de Servicios Generales. Aunque tardó algún tiempo en hacerlo, el comité aceptó las revisiones aprobadas, las cuales se ven reflejadas en la edición actual."
· "Cada año repasamos el Informe Final de la Conferencia. Esto nos ayuda a dar actualidad a algunos de los puntos de los Conceptos VII, VIII y XI, y también las cinco primeras Tradiciones."

Una vez al mes, dice Annemarie, "otro grupo nos invita a efectuar para ellos una reunión sobre nuestro Objetivo Primordial / las Tradiciones, una experiencia que nos resulta muy grata. Creemos que cada uno de nosotros es responsable de informarse mejor sobre A.A. en su totalidad. Sinceramente creemos que necesitamos atender a la experiencia colectiva de nuestros antecesores —experiencia que constituye los cimientos de nuestros principios— y que, como individuos y como grupos, tenemos que cumplir con estos principios para que A.A. esté aquí para los que vendrán."

Reimpreso de Box 4-5-9 (Edición febrero - marzo 1997) con permiso de A.A. World Services, Inc.
30 de Enero

LIBRE DE… LIBRE PARA

Vamos a conocer una nueva libertad…

— Alcohólicos Anónimos, p. 83


Para mí el ser libre significa tanto la liberación de como la libertad para.

Primero disfruto de la liberación de la esclavitud del alcohol. ¡Qué alivio!

Luego, empiezo a experimentar la liberación del temor — temor a la gente, a la inseguridad económica, al compromiso, al fracaso, al rechazo.

Entonces, empiezo a disfrutar de la libertad para — la libertad para optar por la sobriedad, para ser quien soy, para expresar mi opinión, para experimentar la paz del espíritu, para amar y ser amado, y la libertad para desarrollarme espiritualmente.

Pero ¿cómo puedo ganar estas libertades?

El Libro Grande dice claramente que aun antes de hacer la mitad de mis reparaciones empezaré a conocer una “nueva” libertad, que no es la vieja libertad para hacer lo que más me complaciera, sin consideración alguna de los demás, sino una nueva libertad que hace posible que las promesas de mi vida se hagan realidad. ¡Qué alegría ser libre!


(Del libro Reflexiones diarias Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.)
30 de enero.

Pensamiento del Día.

Una vida bebiendo no es una vida feliz. La bebida lo aparta de las demás personas y de Dios. Una de las peores cosas que trae la bebida es la soledad, y una de las mejores cosas que entrega A.A. es el compañerismo. La bebida lo aparta de las demás personas, o al menos de las personas que realmente le interesan: su esposa y sus hijos, su familia y sus amigos verdaderos. Sin importar cuánto pueda quererlos, usted levanta un muro entre usted y ellos mediante su bebida. Usted se aleja de una compañía verdadera con ellos. Como resultado, está usted terriblemente solo.
-"¿Me he librado yo de mi soledad?"


Meditación del Día.

Algunas veces me apartaré a un lugar tranquilo de retiro con Dios. En ese lugar hallaré redención, curación y fuerza. Planearé momentos tranquilos de vez en cuando, momentos en que me comunicaré con Dios, y surgiré descansado y fortalecido para realizar la labor que Dios me ha concedido llevar a cabo. Sé que Dios jamás me entregará una carga superior a la que yo puedo sostener. Es en la serenidad y la paz donde radica todo el éxito verdadero.


Oración del Día.

Ruego poder fortalecer mi vida interior, y poder hallar la serenidad.
Pido que puedan ser devueltas a mi alma la tranquilidad y la paz.


(Veinticuatro Horas al Día, Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved, Under Pan American Convention, con permiso de AAWS)

🌷
Experiencia Diaria

Lo mucho que me ha dado

30 de Enero del 2026

Hoy me di la oportunidad de asistir a una junta donde nos brindaron el espacio para escribir nuestras devastadoras situaciones como enfermos alcohólicos. Empecé a beber por curiosidad a 14 años; no sabía lo que me esperaba. En la primera vez que bebí sentí «regacho», pero me aguanté. Con mucho sacrificio quise seguir estudiando, pero lo peor de ser un borracho son las lagunas mentales y tener que ir a la escuela con una cruda moral, que no se la deseo ni al peor enemigo. Además, hice sufrir a mi madre y mi padre que aún vivía. Adquirí una personalidad que nunca había deseado, pero el alcohol ya me dominaba. En ese tiempo no me podía quejar porque aprendí a trabajar y no estaba mal; al menos había para comer. Aún con todo lo malo que significa ser un borracho, me titulé como profesor de educación primaria. Lo malo era que yo pensaba en beber como si fuera rico; creí que era lo mejor, pues me sentí muy joven. Pero bebí demasiado y solo avergoncé a mi madre e hice sufrir a mi esposa. Sin comprender por qué, pero ya conociendo de Alcohólicos Anónimos, tuve infinidad de recaídas. Sin embargo, hoy regreso firme y con el deseo de devolver lo mucho que Alcohólicos Anónimos me ha dado. Gracias a mis compañeros y a mi familia, he comprendido que me necesitan a pesar de mi edad.

Mario Antonio N.P.
Oaxaca Costa

Plenitud AA es una publicación de Central Mexicana de Servicios Generales de Alcohólicos Anónimos, A.C.

#plenitud  #experienciasdiarias  #AlcohólicosAnónimos #EstoEsAA
La alegría de vivir 💙💙💙
Cita Diaria con La Viña Enero 30

“Que siempre amemos lo mejor de los demás y nunca temamos lo peor”.

“Este asunto del miedo”, BILL W., COFUNDADOR DE AA, ENERO DE 1962. De El lenguaje del corazón
Cita diaria de Grapevine, 30 de enero

«La experiencia de la realidad no tiene por qué posponerse».

«Los pasos de AA conducen al despertar espiritual», Hankins, Nueva York, mayo de 1967, AA Grapevine.
Reunión abierta este 2 de Febrero
Grupo : "Sacrificio"

C. Victoria 78 int. Col. Centro
Xalapa, Ver. Sesiones de lunes a sábado de 8:00 a 9:30pm
¿Ha pensado recientemente en el anonimato?


Una reciente racha de rupturas de anonimato ha llevado a la formación de un subcomité especial del Comité de Información Pública de custodios. A este comité le ha sido asignada una tarea interesante y algo curiosa.
Como dijo un miembro del nuevo grupo en su primera reunión: "estaremos buscando un medio para recordar a todos los A.A. de todas partes, algo que la mayoría de nosotros ya sabemos (pero de lo cual raramente hablamos) - o sea que, para los alcohólicos sobrios, el practicar el anonimato es tan agradable y emocionante como lo es la sobriedad misma."
Habiendo iniciado sus trabajos en abril del presente año, los diez hombres y mujeres del subcomité están estudiando las diversas formas en que se rompe el anonimato, así como los posibles medios por los que las rupturas, tanto las intencionadas (si lo son) como las no intencionadas (como pueden ser la mayoría de ellas) pueden evitarse.
Además, a diferencia de la mayor parte de los esfuerzos concertados que en el pasado enfocaban el anonimato, esta campaña no está dirigida a los medios de comunicación ni a ningún individuo o grupo fuera de la Comunidad, sino únicamente a los miembros de A.A. Esta vez el cometido es el de considerar cariñosamente el regalo y lo brillante del anonimato, y de solicitar la ayuda de los A.A. de todas partes, para que perdure la protección de su promesa, su placer y su poder.
Al abordar el problema, algunos miembros del comité se acordaron de ocasiones en las que su propio anonimato podría haberse roto - o casi lo fue. Lograron mantenerlo porque se dieron cuenta repentinamente de lo que estaban haciendo, o de lo que estaban a punto de hacer.
Un miembro, por ejemplo, habló de su asociación con una universidad donde, como alcohólico y miembro de A.A., servía como miembro de una junta consultiva que había planeado un nuevo curso que figuraba en el programa de estudios de la institución - el estudio y tratamiento del alcoholismo.
"Después de haberse aprobado el curso", dijo este miembro del comité, "Se iba a publicar un panfleto acerca del mismo que incluyera mi nombre como miembro de la junta consultiva. Una dama de la universidad me telefoneó para preguntarme cuál era mi título - queriendo decir, por supuesto, mi título profesional.
"Desgraciadamente, esa misma semana había perdido mi puesto; no obstante, para ser servicial a la dama, así como a la universidad, le di como sustituto mis "títulos" de A.A. - coordinador de tal comité o tal junta - lo cual nos pareció satisfactorio tanto a la universidad como a mí mismo.
"Durante un par de minutos después de colgar el teléfono, tenía la extraña sensación de que había algo no apropiado en lo que acababa de hacer. De repente cal en la cuenta... Telefoneé a la dama y le dije que no podía utilizar los títulos que le había dado ya que el hacerlo constituiría romper mi anonimato ante el público. No había ningún inconveniente en que ella supiera mi afiliación a Alcohólicos Anónimos; pero ésta no debía aparecer en un panfleto a disposición del público.
Su respuesta fue: ’Sabia que me iba a llamar prontamente.
Esos títulos de A.A. no me parecieron tampoco lo indicado.’"
Una lección que obviamente se puede sacar de esta anécdota es que si no tenemos siempre presente la idea el propósito y el valor del anonimato, cualquiera de nosotros puede, inadvertidamente, romper su anonimato.
Entre las otras experiencias que se compartieron en la sala, se contaba una bastante rara que tenía que ver con un artículo acerca de las mujeres y el alcoholismo publicado en la revista Family Circle. La Oficina de Servicios Generales habla pedido al miembro en cuestión que participara en una entrevista para documentar el artículo, y ella consintió con gusto. "De hecho", añadió, "estaba personalmente encantada de haber sido escogida para esta importante tarea."
Según explicó el miembro, el escritor, por respeto de su anonimato personal, le dio otro nombre y edad y cambió todas las informaciones personales, de manera que, cuando apareció el artículo "tenía otro nombre (Ruth), una edad diferente (53 años) y una duración de sobriedad algo más corta de la verdadera.
En realidad, todo lo que se refería a mí había cambiado, con la excepción de mí historia de desesperación y liberación que fue presentada fielmente con todo y vivido detalle."
Ahora viene lo curioso de esta experiencia: "Poco tiempo después de la publicación del artículo, una mujer que me habla oído hablar varias veces me llamó y, a pesar de todos los cambios de los datos específicos, me preguntó ’Les tu historia la que aparece en la revista Family Circle?’ Ella supo sin duda quién habla sido entrevistada.
"Pasado un mes, una carta que llegó a la G.S.O. fue dirigida a mi atención. Venia de una mujer canadiense que escribió que su nombre también era Ruth y que también tenía 53 años y quería darle las gracias a la tal Ruth de la historia publicada en Family Circle, porque le había dado tanta inspiración que ahora tenía lo que describió como "tres bellisimas semanas de sobriedad".
Luego surgió el poderoso significado de esta breve narración: "Obviamente, lo verdaderamente importante de mi historia se manifiesto sin involucrar mi ego ni mi nombre personal. Habla ayudado a otra persona y mantenido mi anonimato. Era sin embargo una felicidad que casi estropeé, ya que estuve planeando responder personalmente a la mujer. Me recomendaron, por supuesto, que no lo hiciera, recomendación muy acertada!
"No obstante", el miembro del comité dijo concluyendo, "todavía siento una gran satisfacción cada vez que recuerdo que un artículo acerca de mí misma, pero que no descubría mí identidad, obviamente atrajo la atención y tuvo efectos positivos. y cada vez vuelvo a sentir la alegría misteriosa pero poderosa del anonimato."
Algunos otros miembros del subcomité tenían historias interesantes que contar, todas que se relacionaban con el hecho de haber revelado a otro individuo que ellos eran alcohólicos y/o miembros de A.A. Uno, siguiendo la recomendación de un compañero A.A., advirtió a su dentista que, por ser alcohólico en recuperación, no podía sin peligro tomar un cierto medicamento.
La única respuesta del dentista fue la de insistir en un pago Integro antes de proceder con el tratamiento.
(Está claro que, a pesar de haber comunicado el mensaje apropiado, éste fue muy retorcido por el que lo recibió.)
Otro miembro del subcomité narró acerca de una situación parecida en la que tuvo una respuesta muy diferente. Su jefe inmediato en el trabajo había sabido desde que entró en la firma, que él era miembro de A.A. y que era tan activo en el servicio que en ciertos días no podía trabajar horas extraordinarias. Más tarde, cuando surgió un grave problema alcohólico en un alto cuadro ejecutivo de la compañía, ese jefe pidió, y por supuesto recibió permiso para decir al presidente que la ayuda de A.A. estaba disponible en la compañía misma.
Después de entrevistarse con el presidente, el jefe volvió para informar la respuesta del ejecutivo principal a la noticia de que había entre el personal un miembro de A.A. Era (y la citó directamente) "Yo sabía que este tipo tenía algo de especial."
Por supuesto, algunos de nosotros revelamos a otra gente qué habíamos hecho algo respecto a nuestro problema con la bebida sin decir palabra alguna. Simplemente, se ve. Así era con un miembro del subcomité que relató una historia conmovedora que empezó con una llamada que recibió una tarde por el interfono de su apartamento, del portero del edificio. El miembro en cuestión había residido en este sitio durante cinco años antes de ingresar a A.A. y ahora llevaba cinco años sobrio.
Hablando por el interfono, el portero le dijo con alguna vacilación. "No sé precisamente cómo decírselo, pero parece que hace algunos años tenía un problema que ahora no tiene. Espero que no se sienta ofendido si le preguntara si acaso yo tuviera razón, y si la tengo, me permitirla también preguntarle qué ha hecho respecto al problema? Hay aquí un miembro del personal que tiene un problema y a lo mejor usted puede ayudarle."
El siguiente y feliz episodio de esta historia dice que, por supuesto, el que tenía el problema obtuvo ayuda; y el feliz desenlace, por lo menos hasta la fecha, cuenta cómo ahora, después de unos cuantos años, todavía está sobrio y es todavía un miembro dedicado de A.A.
Tan significativo como éste, no obstante, es otro aspecto de la historia. El anonimato de este miembro de A.A. no fue roto, ni siquiera a nivel personal, por sus palabras, sino simplemente por estar sobrio. Era el cambio de su conducta y de su apariencia lo que "le descubrió". Este era un caso en que un miembro llevó el mensaje siendo el mensaje, sin decir ni una palabra acerca de él. Esto no lo hizo hasta que se le pidió su ayuda.
Conforme continuaba la discusión, otro miembro del subcomité explicó cómo, en algunas situaciones de trabajo, el romper su anonimato puede causar problemas especiales. Este alcohólico en recuperación, Un productor de televisión, se ofreció para documentar un programa propuesto acerca del alcoholismo y la adicción a la droga.
Al presentar casi sin demora el suficiente material para una docena de tales programas, el jefe de producción le preguntó cómo se había vuelto tan erudito con tanta rapidez, y le respondió revelando, algo reacio, que era miembro de A.A.
"Estupendo!" le replicó el jefe. "Podemos enfocar este asunto desde adentro."
Aunque esta propuesta le preocupaba al miembro, podía racionalizarlo - y según parece, con bastante razón - pensando que las precauciones que se refieren al romper el anonimato a nivel de la prensa, la radio y TV y las películas, tienen que ver con, por ejemplo, aparecer en la TV, no con trabajar en la misma. Y su trabajo era simplemente redactar el guión, citar a los participantes invitados, etc.; no iba a aparecer él mismo en la pantalla.
No obstante, según iba realizando su tarea, se dio cuenta de que no podía ser objetivo en cuanto a la materia.
Por ejemplo, no podía tolerar opiniones acerca de A.A. y el alcoholismo que diferían de las suyas y de la experiencia de otros miembros del programa. Esto desembocó en argumentos acalorados, a veces casi desagradables e indudablemente no productivos, con el jefe de producción.
Para resolver el problema, fue necesario encargar el proyecto a otro productor, una persona que nunca había trabajado en un programa acerca del alcoholismo, y que sabia muy poco de la enfermedad. No obstante, según lo recuerda el miembro de A.A., el nuevo productor era un profesional muy competente, que aprendía rápidamente, y el programa acabó teniendo éxito.
"Un ejemplo del reportaje televisivo de primera categoría que ayudó a mucha gente." A lo que añadió, "Yo no podría haberlo hecho mejor."
Hoy día, este miembro es todavía productor, pero ya no se mete en la corriente principal de la preparación y producción de programas acerca del alcoholismo.
Cada vez más de sus compañeros de trabajo saben que es miembro de A.A., pero ofrece sus opiniones o sugerencias únicamente al serle pedidas. "Ya no trato de hacer reportajes objetivos acerca de Alcohólicos Anónimos.
He logrado darme cuenta de que para mi claramente no hay manera de ser objetivo cuando se trata de algo que me salvo la vida."