Cita Diaria con La Viña Enero 29
Bill W., cofundador de A.A., septiembre 1945. “Las ‘reglas’ son peligrosas pero la unidad es vital”. El Lenguaje del Corazón, p. 7-8
“Aunque el miembro individual de AA no está sujeto a ninguna coacción humana, aunque tiene una casi perfecta libertad personal, hemos logrado, no obstante, una unidad magnifica en cuanto a lo esencial. Por ejemplo, nadie se ve forzado a tragar los Doce Pasos de nuestro programa de AA. Ninguna autoridad humana los hace cumplir. No obstante, nos unen y unidos los seguimos, porque la verdad que contienen nos ha salvado la vida, y nos ha abierto una puerta hacia un nuevo mundo”.Bill W., cofundador de A.A., septiembre 1945. “Las ‘reglas’ son peligrosas pero la unidad es vital”. El Lenguaje del Corazón, p. 7-8
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¿Nos hemos olvidado de por qué estamos aquí?
"Veo que cada vez más nuestras Tradiciones son ignoradas o dejadas de lado - evidentes rupturas de anonimato ... controversias de todo tipo, desde la doble adicción hasta el lenguaje soez y la venta de literatura... y un constante clamor por dinero que me parece más apropiado para Wall Street que para A.A."
En una carta escrita desde Old Lyme, Connecticut, Ken S. añade: "Hasta la fecha, mi sobriedad no ha sido perjudicada. No obstante, reflexiono sobre las empresas, los gobiernos, las religiones e incluso los movimientos de ayuda propia (como los precursores de A.A. - los Grupos Oxford y los Washingtonianos), los cuales acabaron en un fracaso por parecidas razones.
No puedo permitirme el lujo de imaginar la autodestrucción de A.A. No quiero morir como un borracho activo."
Compartiendo su propia experiencia, Ken recuerda: "Hace unos cuatro años, estaba muriéndome de hambre, viviendo en las calles, sin trabajo, sumido en la soledad. En diciembre de 1987, encontré A.A. y, gracias a la ayuda de mis compañeros, empecé a ponerme cada día mejor. Me apadrinaron y me dieron unos 30 números de teléfono y se me dijo que los usara. Se me pidió que guardara las sillas, lavara los ceniceros, y que no bebiera, y asistiera a las reuniones. Se me enseñó a usar los Pasos para lograr la madurez, y las Tradiciones para ayudar a otros.
"No todo ha sido maravilloso. Perdí mí trabajo, mi apartamento y pasé por la ruptura de una relación seria. Pero no bebí. Estoy muy metido en el servicio - soy representante de servicios generales, activo en el trabajo de instituciones de tratamiento y correccionales, y siempre haciendo el café. Sin gloria, pero me mantiene sobrio."
Después de mencionar que no es un "caso único," Ken se imagina que si en su área se está produciendo una erosión de las Tradiciones, también podría estar pasando esto en otras partes. "Como dijo el Dr. Bob justo antes de morir. ’No echemos esto a perder. Mantengámoslo simple!’ Desafortunadamente, ’simplicidad’ y adhesión a las Tradiciones no es lo que está sucediendo
a mi alrededor."
Hay otros A.A. serios que también se preguntan si se están minando las Tradiciones como resultado de la despreocupación, la apatía y la ignorancia de su importancia para la misma vida de la Comunidad. Hay muchos que se están poniendo en acción. Algunos han contribuido a iniciar o intensificar las reuniones de Tradiciones en sus grupos base; otros hablan ante sus asambleas de distrito y área acerca de lo conveniente que serla celebrar mesas de trabajo enfocadas en las Tradiciones y el servicio. Y otros personalmente dicen "Si" al servicio y recalcan la importancia de las Tradiciones a sus ahijados recién llegados.
Mientras tanto, durante todo 1992, el Grapevine de A.A. ira reimprimiendo una serie de artículos acerca de las Tradiciones, redactados por Bill W. para la revista al final de la década de los 40. También hay disponible una "Lista de Repaso de las Tradiciones," reimpresa de números del Grapevine publicados entre 1969 y 1971. Destinada originalmente para uso individual, se utiliza frecuentemente - junto con el folleto "Las Doce Tradiciones Ilustradas," disponible en la G.S.O. - como base para una discusión más amplia.
Si tiene experiencia que compartir referente a este asunto, su aportación será bien recibida. Escriba, por favor, a: G.S.O., Box 459, Grand Central Station, New York, NY 10163.
Reimpreso de Box 4-5-9 (Edición Box459 abril - mayo 1992) con permiso de A.A. World Services, Inc.
"Veo que cada vez más nuestras Tradiciones son ignoradas o dejadas de lado - evidentes rupturas de anonimato ... controversias de todo tipo, desde la doble adicción hasta el lenguaje soez y la venta de literatura... y un constante clamor por dinero que me parece más apropiado para Wall Street que para A.A."
En una carta escrita desde Old Lyme, Connecticut, Ken S. añade: "Hasta la fecha, mi sobriedad no ha sido perjudicada. No obstante, reflexiono sobre las empresas, los gobiernos, las religiones e incluso los movimientos de ayuda propia (como los precursores de A.A. - los Grupos Oxford y los Washingtonianos), los cuales acabaron en un fracaso por parecidas razones.
No puedo permitirme el lujo de imaginar la autodestrucción de A.A. No quiero morir como un borracho activo."
Compartiendo su propia experiencia, Ken recuerda: "Hace unos cuatro años, estaba muriéndome de hambre, viviendo en las calles, sin trabajo, sumido en la soledad. En diciembre de 1987, encontré A.A. y, gracias a la ayuda de mis compañeros, empecé a ponerme cada día mejor. Me apadrinaron y me dieron unos 30 números de teléfono y se me dijo que los usara. Se me pidió que guardara las sillas, lavara los ceniceros, y que no bebiera, y asistiera a las reuniones. Se me enseñó a usar los Pasos para lograr la madurez, y las Tradiciones para ayudar a otros.
"No todo ha sido maravilloso. Perdí mí trabajo, mi apartamento y pasé por la ruptura de una relación seria. Pero no bebí. Estoy muy metido en el servicio - soy representante de servicios generales, activo en el trabajo de instituciones de tratamiento y correccionales, y siempre haciendo el café. Sin gloria, pero me mantiene sobrio."
Después de mencionar que no es un "caso único," Ken se imagina que si en su área se está produciendo una erosión de las Tradiciones, también podría estar pasando esto en otras partes. "Como dijo el Dr. Bob justo antes de morir. ’No echemos esto a perder. Mantengámoslo simple!’ Desafortunadamente, ’simplicidad’ y adhesión a las Tradiciones no es lo que está sucediendo
a mi alrededor."
Hay otros A.A. serios que también se preguntan si se están minando las Tradiciones como resultado de la despreocupación, la apatía y la ignorancia de su importancia para la misma vida de la Comunidad. Hay muchos que se están poniendo en acción. Algunos han contribuido a iniciar o intensificar las reuniones de Tradiciones en sus grupos base; otros hablan ante sus asambleas de distrito y área acerca de lo conveniente que serla celebrar mesas de trabajo enfocadas en las Tradiciones y el servicio. Y otros personalmente dicen "Si" al servicio y recalcan la importancia de las Tradiciones a sus ahijados recién llegados.
Mientras tanto, durante todo 1992, el Grapevine de A.A. ira reimprimiendo una serie de artículos acerca de las Tradiciones, redactados por Bill W. para la revista al final de la década de los 40. También hay disponible una "Lista de Repaso de las Tradiciones," reimpresa de números del Grapevine publicados entre 1969 y 1971. Destinada originalmente para uso individual, se utiliza frecuentemente - junto con el folleto "Las Doce Tradiciones Ilustradas," disponible en la G.S.O. - como base para una discusión más amplia.
Si tiene experiencia que compartir referente a este asunto, su aportación será bien recibida. Escriba, por favor, a: G.S.O., Box 459, Grand Central Station, New York, NY 10163.
Reimpreso de Box 4-5-9 (Edición Box459 abril - mayo 1992) con permiso de A.A. World Services, Inc.
30 de Enero
LIBRE DE… LIBRE PARA
Vamos a conocer una nueva libertad…
— Alcohólicos Anónimos, p. 83
Para mí el ser libre significa tanto la liberación de como la libertad para.
Primero disfruto de la liberación de la esclavitud del alcohol. ¡Qué alivio!
Luego, empiezo a experimentar la liberación del temor — temor a la gente, a la inseguridad económica, al compromiso, al fracaso, al rechazo.
Entonces, empiezo a disfrutar de la libertad para — la libertad para optar por la sobriedad, para ser quien soy, para expresar mi opinión, para experimentar la paz del espíritu, para amar y ser amado, y la libertad para desarrollarme espiritualmente.
Pero ¿cómo puedo ganar estas libertades?
El Libro Grande dice claramente que aun antes de hacer la mitad de mis reparaciones empezaré a conocer una “nueva” libertad, que no es la vieja libertad para hacer lo que más me complaciera, sin consideración alguna de los demás, sino una nueva libertad que hace posible que las promesas de mi vida se hagan realidad. ¡Qué alegría ser libre!
(Del libro Reflexiones diarias Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.)
LIBRE DE… LIBRE PARA
Vamos a conocer una nueva libertad…
— Alcohólicos Anónimos, p. 83
Para mí el ser libre significa tanto la liberación de como la libertad para.
Primero disfruto de la liberación de la esclavitud del alcohol. ¡Qué alivio!
Luego, empiezo a experimentar la liberación del temor — temor a la gente, a la inseguridad económica, al compromiso, al fracaso, al rechazo.
Entonces, empiezo a disfrutar de la libertad para — la libertad para optar por la sobriedad, para ser quien soy, para expresar mi opinión, para experimentar la paz del espíritu, para amar y ser amado, y la libertad para desarrollarme espiritualmente.
Pero ¿cómo puedo ganar estas libertades?
El Libro Grande dice claramente que aun antes de hacer la mitad de mis reparaciones empezaré a conocer una “nueva” libertad, que no es la vieja libertad para hacer lo que más me complaciera, sin consideración alguna de los demás, sino una nueva libertad que hace posible que las promesas de mi vida se hagan realidad. ¡Qué alegría ser libre!
(Del libro Reflexiones diarias Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.)
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30 de enero.
Pensamiento del Día.
Una vida bebiendo no es una vida feliz. La bebida lo aparta de las demás personas y de Dios. Una de las peores cosas que trae la bebida es la soledad, y una de las mejores cosas que entrega A.A. es el compañerismo. La bebida lo aparta de las demás personas, o al menos de las personas que realmente le interesan: su esposa y sus hijos, su familia y sus amigos verdaderos. Sin importar cuánto pueda quererlos, usted levanta un muro entre usted y ellos mediante su bebida. Usted se aleja de una compañía verdadera con ellos. Como resultado, está usted terriblemente solo.
-"¿Me he librado yo de mi soledad?"
Meditación del Día.
Algunas veces me apartaré a un lugar tranquilo de retiro con Dios. En ese lugar hallaré redención, curación y fuerza. Planearé momentos tranquilos de vez en cuando, momentos en que me comunicaré con Dios, y surgiré descansado y fortalecido para realizar la labor que Dios me ha concedido llevar a cabo. Sé que Dios jamás me entregará una carga superior a la que yo puedo sostener. Es en la serenidad y la paz donde radica todo el éxito verdadero.
Oración del Día.
Ruego poder fortalecer mi vida interior, y poder hallar la serenidad.
Pido que puedan ser devueltas a mi alma la tranquilidad y la paz.
(Veinticuatro Horas al Día, Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved, Under Pan American Convention, con permiso de AAWS)
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Pensamiento del Día.
Una vida bebiendo no es una vida feliz. La bebida lo aparta de las demás personas y de Dios. Una de las peores cosas que trae la bebida es la soledad, y una de las mejores cosas que entrega A.A. es el compañerismo. La bebida lo aparta de las demás personas, o al menos de las personas que realmente le interesan: su esposa y sus hijos, su familia y sus amigos verdaderos. Sin importar cuánto pueda quererlos, usted levanta un muro entre usted y ellos mediante su bebida. Usted se aleja de una compañía verdadera con ellos. Como resultado, está usted terriblemente solo.
-"¿Me he librado yo de mi soledad?"
Meditación del Día.
Algunas veces me apartaré a un lugar tranquilo de retiro con Dios. En ese lugar hallaré redención, curación y fuerza. Planearé momentos tranquilos de vez en cuando, momentos en que me comunicaré con Dios, y surgiré descansado y fortalecido para realizar la labor que Dios me ha concedido llevar a cabo. Sé que Dios jamás me entregará una carga superior a la que yo puedo sostener. Es en la serenidad y la paz donde radica todo el éxito verdadero.
Oración del Día.
Ruego poder fortalecer mi vida interior, y poder hallar la serenidad.
Pido que puedan ser devueltas a mi alma la tranquilidad y la paz.
(Veinticuatro Horas al Día, Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved, Under Pan American Convention, con permiso de AAWS)
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Cita Diaria con La Viña Enero 30
Bill W., cofundador de A.A., enero 1962. “Este asunto del miedo”. El Lenguaje del Corazón, p. 268
“Que siempre amemos lo mejor de los demás – y nunca temamos lo peor”.Bill W., cofundador de A.A., enero 1962. “Este asunto del miedo”. El Lenguaje del Corazón, p. 268
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Feliz de ayudar!
Te compartimos algunos de los comentarios más destacados del Acto Inaugural de la 30ª Semana Nacional de Información «Compartiendo Esfuerzos».
En este espacio, nuestras y nuestros invitados reflexionaron sobre el impacto del alcoholismo y cómo el Programa de AA puede ser una herramienta de apoyo para quienes enfrentan problemas con su manera de beber. Además, de que reafirmaron su compromiso de llevar el mensaje de esperanza y recuperación a quienes más lo necesitan.
#CompartiendoEsfuerzos
Te compartimos algunos de los comentarios más destacados del Acto Inaugural de la 30ª Semana Nacional de Información «Compartiendo Esfuerzos».
En este espacio, nuestras y nuestros invitados reflexionaron sobre el impacto del alcoholismo y cómo el Programa de AA puede ser una herramienta de apoyo para quienes enfrentan problemas con su manera de beber. Además, de que reafirmaron su compromiso de llevar el mensaje de esperanza y recuperación a quienes más lo necesitan.
#CompartiendoEsfuerzos
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Compartiendo nuestros Pasos
Es un hecho bien conocido que, en los primeros días de A.A., Bill W. y muchos de los miembros pioneros tenían “planes grandiosos” para nuestra Comunidad todavía en ciernes – planes que abarcaban hasta visiones de hospitales, escuelas y centros comunitarios de A.A. y reformas sociales. Como lo expresa Bill W. en su ensayo sobre la Sexta Tradición (Doce Pasos y Doce Tradiciones, pág. 150): “En cuanto nos dimos cuenta de que teníamos una solución para el alcoholismo, era muy razonable (o así nos parecía en aquel entonces) que creyéramos que tal vez teníamos la solución para muchos otros problemas.
Muchos opinaban que los grupos de A.A. podían dedicarse a los negocios, podían financiar cualquier empresa en el campo global del alcoholismo. De hecho, nos sentíamos obligados a respaldar cualquier causa meritoria con toda la influencia que pudiera tener el nombre de A.A.
“He aquí algunas de las cosas que soñábamos: Ya que los alcohólicos no tenían muy buena acogida en los hospitales, construiríamos nuestra propia cadena de hospitales. Ya que a la gente le hacía falta que se le enseñara lo que era el alcoholismo, educaríamos al público, e incluso volveríamos a redactar los libros de texto escolares y médicos. Íbamos a recoger a los alcohólicos desahuciados de los barrios bajos, seleccionar a aquellos que pudieran recuperarse y poner a los demás en una especie de cuarentena donde pudieran ganarse la vida. Tal vez estos lugares podrían producir grandes cantidades de dinero que pudiéramos utilizar para realizar otras buenas obras. Pensamos seriamente en redactar de nuevo las leyes del país y hacer que se reconociera a los alcohólicos como enfermos. Ya no se les encarcelaría; los jueces los pondrían en libertad condicional bajo nuestra custodia.
Llevaríamos la luz de A.A. a las regiones oscuras de la drogadicción y de la criminalidad. Formaríamos grupos de gente deprimida y paranoica; cuanto más profunda fuera la neurosis, tanto mejor. Era evidente que, si se podía vencer el alcoholismo, se podría superar cualquier otro tipo de problema.
“Se nos ocurrió que podríamos llevar lo que teníamos a las fábricas y hacer que se amasen los obreros y los capitalistas. Nuestra absoluta honradez pronto purificaría la política.
Abrazados por un lado a la religión y a la medicina por otro, reconciliaríamos sus diferencias. Ya que habíamos aprendido a vivir con tanta felicidad, podríamos enseñar a todos los demás a hacer lo mismo. Nuestra Sociedad de Alcohólicos Anónimos podría llegar a ser la vanguardia de una nueva avanzada espiritual.
Podríamos transformar el mundo.
“Sí, nosotros los A.A. teníamos estos sueños. Era natural que los tuviéramos, puesto que la mayoría de los alcohólicos somos idealistas en bancarrota. Casi todos nosotros habíamos tenido el deseo de hacer grandes bienes, realizar grandes obras, y encarnar grandes ideales”.
Pero a medida que los grupos y miembros de A.A. iban intentando convertir estas “grandiosas ideas” en realidades – hospitales, educación, reformas – Bill dijo: “Para nuestra consternación, nos vimos casados con todo tipo de empresas, algunas buenas y otras no tan buenas”.
Resumiendo las circunstancias de A.A., Bill comentó: “A raíz de estos episodios nació en nosotros la profunda convicción de que, bajo ningún concepto, podíamos respaldar a ninguna empresa allegada, por muy buena que fuese. Nosotros los Alcohólicos Anónimos no podíamos serlo todo para todos, ni debíamos tratar de serlo”.
No obstante, mientras que el mensaje de A.A. se iba difundiendo por todas partes del mundo, superando incontables barreras geográficas, de idioma y de cultura, muchas personas que sufrían de otros problemas llegaron a darse cuenta de que los Doce Pasos y Doce Tradiciones podrían ayudarles a ellos también. Amigos y familiares de alcohólicos se percataron de los beneficios que los Pasos podrían aportar a sus propias condiciones y trataron de adaptarlos a sus propias necesidades.
Es un hecho bien conocido que, en los primeros días de A.A., Bill W. y muchos de los miembros pioneros tenían “planes grandiosos” para nuestra Comunidad todavía en ciernes – planes que abarcaban hasta visiones de hospitales, escuelas y centros comunitarios de A.A. y reformas sociales. Como lo expresa Bill W. en su ensayo sobre la Sexta Tradición (Doce Pasos y Doce Tradiciones, pág. 150): “En cuanto nos dimos cuenta de que teníamos una solución para el alcoholismo, era muy razonable (o así nos parecía en aquel entonces) que creyéramos que tal vez teníamos la solución para muchos otros problemas.
Muchos opinaban que los grupos de A.A. podían dedicarse a los negocios, podían financiar cualquier empresa en el campo global del alcoholismo. De hecho, nos sentíamos obligados a respaldar cualquier causa meritoria con toda la influencia que pudiera tener el nombre de A.A.
“He aquí algunas de las cosas que soñábamos: Ya que los alcohólicos no tenían muy buena acogida en los hospitales, construiríamos nuestra propia cadena de hospitales. Ya que a la gente le hacía falta que se le enseñara lo que era el alcoholismo, educaríamos al público, e incluso volveríamos a redactar los libros de texto escolares y médicos. Íbamos a recoger a los alcohólicos desahuciados de los barrios bajos, seleccionar a aquellos que pudieran recuperarse y poner a los demás en una especie de cuarentena donde pudieran ganarse la vida. Tal vez estos lugares podrían producir grandes cantidades de dinero que pudiéramos utilizar para realizar otras buenas obras. Pensamos seriamente en redactar de nuevo las leyes del país y hacer que se reconociera a los alcohólicos como enfermos. Ya no se les encarcelaría; los jueces los pondrían en libertad condicional bajo nuestra custodia.
Llevaríamos la luz de A.A. a las regiones oscuras de la drogadicción y de la criminalidad. Formaríamos grupos de gente deprimida y paranoica; cuanto más profunda fuera la neurosis, tanto mejor. Era evidente que, si se podía vencer el alcoholismo, se podría superar cualquier otro tipo de problema.
“Se nos ocurrió que podríamos llevar lo que teníamos a las fábricas y hacer que se amasen los obreros y los capitalistas. Nuestra absoluta honradez pronto purificaría la política.
Abrazados por un lado a la religión y a la medicina por otro, reconciliaríamos sus diferencias. Ya que habíamos aprendido a vivir con tanta felicidad, podríamos enseñar a todos los demás a hacer lo mismo. Nuestra Sociedad de Alcohólicos Anónimos podría llegar a ser la vanguardia de una nueva avanzada espiritual.
Podríamos transformar el mundo.
“Sí, nosotros los A.A. teníamos estos sueños. Era natural que los tuviéramos, puesto que la mayoría de los alcohólicos somos idealistas en bancarrota. Casi todos nosotros habíamos tenido el deseo de hacer grandes bienes, realizar grandes obras, y encarnar grandes ideales”.
Pero a medida que los grupos y miembros de A.A. iban intentando convertir estas “grandiosas ideas” en realidades – hospitales, educación, reformas – Bill dijo: “Para nuestra consternación, nos vimos casados con todo tipo de empresas, algunas buenas y otras no tan buenas”.
Resumiendo las circunstancias de A.A., Bill comentó: “A raíz de estos episodios nació en nosotros la profunda convicción de que, bajo ningún concepto, podíamos respaldar a ninguna empresa allegada, por muy buena que fuese. Nosotros los Alcohólicos Anónimos no podíamos serlo todo para todos, ni debíamos tratar de serlo”.
No obstante, mientras que el mensaje de A.A. se iba difundiendo por todas partes del mundo, superando incontables barreras geográficas, de idioma y de cultura, muchas personas que sufrían de otros problemas llegaron a darse cuenta de que los Doce Pasos y Doce Tradiciones podrían ayudarles a ellos también. Amigos y familiares de alcohólicos se percataron de los beneficios que los Pasos podrían aportar a sus propias condiciones y trataron de adaptarlos a sus propias necesidades.