Muchas gracias por inscribirse en la Convención Internacional de 2025. Vemos que usted está viajando desde un país que exige una visa para el ingreso en Canadá, por lo que le pedimos que llene el siguiente formulario para obtener una carta de invitación para la emisión de una visa, la cual debe acompañar su solicitud.
https://app.smartsheet.com/b/form/e67e2eb952524e27abeebadca4f1ca77
Si necesita que le enviemos la carta por correo postal a usted directamente, por favor háganoslo saber. De lo contrario, la recibirá por correo electrónico.
Atentamente,
Marissa Sblendorio
OSG Asociado de Servicios al Personal – 2025 AA Convención Internacional
Oficina de Servicios Generales de Alcohólicos Anónimos
475 Riverside Drive, 11th Floor
New York, NY 10115
Tel.: 212-870-3400 ex: 4738
www.aa.org/es
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Si necesita que le enviemos la carta por correo postal a usted directamente, por favor háganoslo saber. De lo contrario, la recibirá por correo electrónico.
Atentamente,
Marissa Sblendorio
OSG Asociado de Servicios al Personal – 2025 AA Convención Internacional
Oficina de Servicios Generales de Alcohólicos Anónimos
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DONDE ENTRA LA FUERZA DE VOLUNTAD
Por Bill W.
Lo siguiente es la respuesta de Bill a una carta en la que se preguntaba cual era el papel de la fuerza de voluntad en el mantenimiento de la sobriedad. (El Editor - "A.A. Grapevine")
Siempre ha habido mucha confusión acerca de la cuestión del ejercicio de la voluntad. Cuando Se dice en los Doce Pasos, ’Admitimos que éramos impotentes contra el alcohol..., " afirmamos lo que siempre ha sido un hecho del mal o sea, que un ataque frontal de la voluntad al deseo de beber casi nunca resulta.
Este duro hecho es la premisa que tiene que ser nuestro punto de partida: el reconocimiento de que la insania real no puede ser dominada por la fuerza de voluntad, sola. Sabe Dios que bastante han tratado de hacer esto los borrachos y que han fracasado generalmente. Nadie esperaría muchos resultados si un cleptomaníaco hiciera un juramento de no robar. En lo que respecta a robar, el cleptomaníaco está tan compulsivamente loco como puede estarlo. Aunque esta condición compulsiva no es reconocida tan generalmente en el alcohólico, porque la bebida es aceptada socialmente, es a pesar de ello cierto que esta, tan loco éste como el otro.
Por consiguiente, nuestro Primer Paso es realista cuando manifiesta que somos impotentes Para habérnoslas con el mal del alcohol a base de nuestros propios recursos o de nuestra propia voluntad.
Pero hasta en el Primer Paso de A.A. se pide buena voluntad - buena voluntad Para admitir: que un ataque frontal a base de nuestra fuerza de voluntad no va a resultar. Pero eso solamente es un comienzo. Todo el resto de los Doce Pasos de A.A. requieren buena voluntad, y fuerza de voluntad también. Ciertamente, en ellos se trata de valores religiosos y morales.
Por ejemplo: tenemos que adquirir buena voluntad para hacer el inventario moral. Una vez hecho esto, debemos sin falta decidirnos a realizarlo de hecho. Podemos llegar a tener buena voluntad de creer en la eficacia del Paso Doce de A.A. - llevarles el mensaje a otros; pero Si nos despiertan a las doce de la noche para ir a hacer una visita de Paso Doce - pues, el hecho de hacer la visita puede requerir una dosis considerable de fuerza de voluntad.
Otro ejemplo: Se requiere especialmente del ateo y del agnóstico que tengan la mente abierta al tema de Dios. Esto parece requerir un esfuerzo ciertamente considerable. Si entonces le indicamos que, a través de la meditación y la oración. Se dirija a cualquier Dios que pueda haber, generalmente encuentra que aquello requiere mucha disciplina - aunque sea como experimento.
El resultado neto de la buena voluntad y la voluntad, aplicadas al problema de la vida en general, se traduce en una liberación del deseo de beber, que resulta en evitar cualquier esfuerzo grande de la fuerza de voluntad en el problema del alcohol en sí. Exactamente por qué nos llega esta liberación a la mayoría de nosotros es algo que no tiene absolutamente ninguna explicación. Se nos devuelve el buen juicio, siempre que nos pongamos en condiciones de recibir el don de esa devolución - o, para ponerlo en términos de religión, recibir la afluencia de la gracia de Dios, que resulta en la expulsión de la obsesión.
Tampoco parece importar cómo definimos la gracia de Dios. Si queremos, aún podemos alegar que hemos dado con una fuente escondida o no usada. En realidad, no necesitamos definir precisamente de dónde provino; o podemos creer, como lo creemos finalmente la mayoría de nosotros, que hemos encontrado la fuente de Dios tal como existe en nosotros y en el cosmos en general. Ninguno de nosotros puede presumir de saber como es esto exactamente.
Copyright © 2021 by AA Grapevine, Inc. All rights reserved. “Alcoholics Anonymous” and “AA” are registered trademarks of AA World Services, Inc. “AA Grapevine,” “The Grapevine,” “La Viña de AA” and “La Viña” are trademarks of AA Grapevine, Inc. Reimpreso con autorización.
Por Bill W.
Lo siguiente es la respuesta de Bill a una carta en la que se preguntaba cual era el papel de la fuerza de voluntad en el mantenimiento de la sobriedad. (El Editor - "A.A. Grapevine")
Siempre ha habido mucha confusión acerca de la cuestión del ejercicio de la voluntad. Cuando Se dice en los Doce Pasos, ’Admitimos que éramos impotentes contra el alcohol..., " afirmamos lo que siempre ha sido un hecho del mal o sea, que un ataque frontal de la voluntad al deseo de beber casi nunca resulta.
Este duro hecho es la premisa que tiene que ser nuestro punto de partida: el reconocimiento de que la insania real no puede ser dominada por la fuerza de voluntad, sola. Sabe Dios que bastante han tratado de hacer esto los borrachos y que han fracasado generalmente. Nadie esperaría muchos resultados si un cleptomaníaco hiciera un juramento de no robar. En lo que respecta a robar, el cleptomaníaco está tan compulsivamente loco como puede estarlo. Aunque esta condición compulsiva no es reconocida tan generalmente en el alcohólico, porque la bebida es aceptada socialmente, es a pesar de ello cierto que esta, tan loco éste como el otro.
Por consiguiente, nuestro Primer Paso es realista cuando manifiesta que somos impotentes Para habérnoslas con el mal del alcohol a base de nuestros propios recursos o de nuestra propia voluntad.
Pero hasta en el Primer Paso de A.A. se pide buena voluntad - buena voluntad Para admitir: que un ataque frontal a base de nuestra fuerza de voluntad no va a resultar. Pero eso solamente es un comienzo. Todo el resto de los Doce Pasos de A.A. requieren buena voluntad, y fuerza de voluntad también. Ciertamente, en ellos se trata de valores religiosos y morales.
Por ejemplo: tenemos que adquirir buena voluntad para hacer el inventario moral. Una vez hecho esto, debemos sin falta decidirnos a realizarlo de hecho. Podemos llegar a tener buena voluntad de creer en la eficacia del Paso Doce de A.A. - llevarles el mensaje a otros; pero Si nos despiertan a las doce de la noche para ir a hacer una visita de Paso Doce - pues, el hecho de hacer la visita puede requerir una dosis considerable de fuerza de voluntad.
Otro ejemplo: Se requiere especialmente del ateo y del agnóstico que tengan la mente abierta al tema de Dios. Esto parece requerir un esfuerzo ciertamente considerable. Si entonces le indicamos que, a través de la meditación y la oración. Se dirija a cualquier Dios que pueda haber, generalmente encuentra que aquello requiere mucha disciplina - aunque sea como experimento.
El resultado neto de la buena voluntad y la voluntad, aplicadas al problema de la vida en general, se traduce en una liberación del deseo de beber, que resulta en evitar cualquier esfuerzo grande de la fuerza de voluntad en el problema del alcohol en sí. Exactamente por qué nos llega esta liberación a la mayoría de nosotros es algo que no tiene absolutamente ninguna explicación. Se nos devuelve el buen juicio, siempre que nos pongamos en condiciones de recibir el don de esa devolución - o, para ponerlo en términos de religión, recibir la afluencia de la gracia de Dios, que resulta en la expulsión de la obsesión.
Tampoco parece importar cómo definimos la gracia de Dios. Si queremos, aún podemos alegar que hemos dado con una fuente escondida o no usada. En realidad, no necesitamos definir precisamente de dónde provino; o podemos creer, como lo creemos finalmente la mayoría de nosotros, que hemos encontrado la fuente de Dios tal como existe en nosotros y en el cosmos en general. Ninguno de nosotros puede presumir de saber como es esto exactamente.
Copyright © 2021 by AA Grapevine, Inc. All rights reserved. “Alcoholics Anonymous” and “AA” are registered trademarks of AA World Services, Inc. “AA Grapevine,” “The Grapevine,” “La Viña de AA” and “La Viña” are trademarks of AA Grapevine, Inc. Reimpreso con autorización.
26 de Enero
RIGUROSA HONESTIDAD
¿Quién quiere ser rigurosamente honrado y tolerante?
¿Quién quiere confesar sus faltas a otra persona y reparar los daños causados?
¿A quién le interesa saber de un Poder Superior, sin mencionar la meditación y la oración?
¿Quién quiere sacrificar tiempo y energía intentando llevar el mensaje de A.A. al que todavía sufre?
No, al alcohólico típico, extremadamente egocéntrico, no le interesa esta perspectiva — a menos que tenga que hacer estas cosas para conservar su propia vida.
— Doce Pasos y Doce Tradiciones, p. 22
Yo soy alcohólico. Si bebo me moriré.
¡Santo Cielo, qué poder, qué energía y qué emoción genera en mí esta simple declaración!
Pero realmente, es todo lo que yo necesito saber hoy.
¿Estoy deseoso de permanecer vivo hoy?
¿Estoy dispuesto a mantenerme sobrio hoy?
¿Estoy dispuesto a pedir ayuda y estoy dispuesto a dar ayuda a otro alcohólico que esté sufriendo hoy?
¿Me doy cuenta de la naturaleza mortal de mi situación?
¿Qué debo hacer hoy, para permanecer sobrio?
(Del libro Reflexiones diarias Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.)
RIGUROSA HONESTIDAD
¿Quién quiere ser rigurosamente honrado y tolerante?
¿Quién quiere confesar sus faltas a otra persona y reparar los daños causados?
¿A quién le interesa saber de un Poder Superior, sin mencionar la meditación y la oración?
¿Quién quiere sacrificar tiempo y energía intentando llevar el mensaje de A.A. al que todavía sufre?
No, al alcohólico típico, extremadamente egocéntrico, no le interesa esta perspectiva — a menos que tenga que hacer estas cosas para conservar su propia vida.
— Doce Pasos y Doce Tradiciones, p. 22
Yo soy alcohólico. Si bebo me moriré.
¡Santo Cielo, qué poder, qué energía y qué emoción genera en mí esta simple declaración!
Pero realmente, es todo lo que yo necesito saber hoy.
¿Estoy deseoso de permanecer vivo hoy?
¿Estoy dispuesto a mantenerme sobrio hoy?
¿Estoy dispuesto a pedir ayuda y estoy dispuesto a dar ayuda a otro alcohólico que esté sufriendo hoy?
¿Me doy cuenta de la naturaleza mortal de mi situación?
¿Qué debo hacer hoy, para permanecer sobrio?
(Del libro Reflexiones diarias Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.)
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A.A. Pensamiento del Día 26 de Enero
Pensamiento del día
A medida que nos convertimos en alcohólicos, los efectos negativos de la bebida superaron cada vez más los efectos positivos. Pero lo extraño de esto es que, sin importar lo que nos haya causado la bebida, la pérdida de nuestra salud, nuestros trabajos, nuestro dinero y nuestros hogares, todavía nos apegamos a ello y dependíamos de ello. Nuestra dependencia de la bebida se convirtió en una obsesión. En A.A. encontramos una nueva perspectiva de la vida. Aprendemos a cambiar del pensamiento alcohólico al pensamiento sobrio. Y descubrimos que ya no podemos depender de la bebida para nada. En cambio, dependemos de un Poder Superior. ¿He renunciado por completo a esa dependencia de la bebida?
Meditación del día
Intentaré mantener mi vida tranquila y serena. Esta es mi gran tarea, encontrar la paz y adquirir la serenidad. No debo albergar pensamientos perturbadores. No importa qué miedos, preocupaciones y resentimientos pueda tener, debo intentar pensar en cosas constructivas, hasta que llegue la calma. Solo cuando estoy tranquilo puedo actuar como un canal para el espíritu de Dios.
Oración del día
Rezo para poder edificar en lugar de derribar. Oro para poder ser constructivo y no destructivo.
(Veinticuatro Horas al Día, Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved, Under Pan American Convention, con permiso de AAWS)
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Pensamiento del día
A medida que nos convertimos en alcohólicos, los efectos negativos de la bebida superaron cada vez más los efectos positivos. Pero lo extraño de esto es que, sin importar lo que nos haya causado la bebida, la pérdida de nuestra salud, nuestros trabajos, nuestro dinero y nuestros hogares, todavía nos apegamos a ello y dependíamos de ello. Nuestra dependencia de la bebida se convirtió en una obsesión. En A.A. encontramos una nueva perspectiva de la vida. Aprendemos a cambiar del pensamiento alcohólico al pensamiento sobrio. Y descubrimos que ya no podemos depender de la bebida para nada. En cambio, dependemos de un Poder Superior. ¿He renunciado por completo a esa dependencia de la bebida?
Meditación del día
Intentaré mantener mi vida tranquila y serena. Esta es mi gran tarea, encontrar la paz y adquirir la serenidad. No debo albergar pensamientos perturbadores. No importa qué miedos, preocupaciones y resentimientos pueda tener, debo intentar pensar en cosas constructivas, hasta que llegue la calma. Solo cuando estoy tranquilo puedo actuar como un canal para el espíritu de Dios.
Oración del día
Rezo para poder edificar en lugar de derribar. Oro para poder ser constructivo y no destructivo.
(Veinticuatro Horas al Día, Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved, Under Pan American Convention, con permiso de AAWS)
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Cita Diaria con La Viña Enero 26
Bill W., cofundador de A.A. Octubre de 1969. La primera reunión de servicio mundial. El Lenguaje del Corazón
“Damos la bienvenida a nuestros amigos delegados, mientras nos reunimos para asegurar que siempre habrá disponible ayuda para los alcohólicos enfermos dondequiera que estén y sea cual sea el idioma”.Bill W., cofundador de A.A. Octubre de 1969. La primera reunión de servicio mundial. El Lenguaje del Corazón
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Cuando llegué a AA estaba lleno de miedo y desesperanza. No sabía si alguna vez podría dejar de beber. Pero con cada reunión, cada historia compartida, empecé a creer en mí mismo de nuevo. Los compañeros de AA se convirtieron en mis mejores amigos y me apoyaron en cada paso de mi recuperación.
¡Gracias AA!
¡Gracias AA!
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Mitos y equívocos
El vínculo entre Alcohólicos Anónimos y la comunidad profesional ha sido sumamente importante y duradero.
La encuesta de los Miembros de A.A. de 2014 comprobó que el 32 por ciento de los miembros de A.A. se enteraron del programa a través de una institución de tratamiento; el 12 por ciento de los miembros llegaron a conocer A.A. a través del sistema judicial; y un total de 59 por ciento recibieron alguna consejería (psicológica o espiritual) respecto a su alcoholismo antes de llegar a A.A. Es notable que el 74 por ciento de los miembros que recibieron tratamiento o consejería dijeron que esta experiencia desempeñó un papel decisivo en orientarlos hacia A.A. Teniendo en cuenta estas cifras, es posible que ningún otro grupo de personas no alcohólicas haya tenido tanta importancia para A.A. como los profesionales en los ámbitos de la atención médica, la medicina de la adicción y el sistema legal. Sus vidas laborales se cruzan a diario con Alcohólicos Anónimos.
A.A. publica un sinnúmero de fuentes dedicadas exclusivamente a esta relación esencial, en especial los folletos “A.A. como recurso para los profesionales de la salud”, “La cooperación de los miembros de A.A. con profesionales”, “Si usted es un profesional” y “Un principiante pregunta”. Sin embargo, aún existen algunos mitos y nociones equivocadas sobre A.A. que pueden crear obstáculos entre nuestra Comunidad y los que podrían buscar nuestra ayuda, sean profesionales no alcohólicos o aquellos alcohólicos que aún están sufriendo y estén procurando la recuperación.
En aras de examinar más a fondo cómo los demás suelen vernos, les pedimos su aportación a algunos custodios Clase A (no alcohólicos) actuales y antiguos con respecto a lo que consideraban algunos de los obstáculos que enfrentamos al llevar el mensaje.
En la actualidad, Leslie Backus es custodio Clase A de la Junta de Servicios Generales de A.A. y la jefa ejecutiva de un centro de tratamiento en Savannah, Georgia.
“Como estamos en el campo del abuso de sustancias, tenemos un buen conocimiento de lo que es y no es A.A.”, dice ella. “Nos aseguramos de hablar con nuestros terapeutas nuevos que ya han cumplido con programas a nivel de maestría o doctorado pero que a veces todavía piensan que basta con el tratamiento para curar a un alcohólico y permitirle seguir con su vida. Para contrarrestar esta noción, nos esforzamos en ir a las escuelas y hablar sobre cómo se puede ayudar a los clientes a entender el concepto de ‘un día a la vez’.
“En lo que se refiere a los clientes a quienes brindamos tratamiento, tenemos en cuenta que las ideas erróneas sobre el programa de A.A. ofrecen una oportunidad de enseñanza.
A menudo se les hace difícil a nuestros clientes comprender el concepto del compartimiento, y les explicamos cómo el compartir los ayuda como individuos y como miembros de un grupo de A.A. Muchas veces malinterpretan el concepto del apadrinamiento. Les decimos, ‘Tu padrino no es tu terapeuta. Él o ella no es tu entrada gratis a las reuniones de A.A. Su papel es ayudarte a participar en el programa de A.A.’
“A veces, uno de los escollos con los clientes es la religión.
Ellos tienen la idea de que A.A. se enfoca demasiado en Dios. Trabajamos con ellos en torno a la idea de que A.A. no es un programa religioso sino uno espiritual y que el Poder Superior de uno puede ser lo que funcione para ti en aras de una solución espiritual. También mandamos a la gente a reuniones que acogen a miembros ateos o agnósticos”.
Actualmente, el Honorable Ivan Lemelle es custodio Clase A y un juez federal de distrito en New Orleans que, desde el punto de vista legal, ha sido testigo de los equívocos que surgen en torno a A.A. “Desde mi perspectiva”, dice, “es cierto que topo con una minoría de colegas que aún piensan que A.A. es una suerte de culto religioso, y cuando eso pasa, en ocasiones he repartido literatura que explica la diferencia entre la espiritualidad y la religión, entre la idea de Dios y el enfoque de A.A. en un Poder Superior.
El vínculo entre Alcohólicos Anónimos y la comunidad profesional ha sido sumamente importante y duradero.
La encuesta de los Miembros de A.A. de 2014 comprobó que el 32 por ciento de los miembros de A.A. se enteraron del programa a través de una institución de tratamiento; el 12 por ciento de los miembros llegaron a conocer A.A. a través del sistema judicial; y un total de 59 por ciento recibieron alguna consejería (psicológica o espiritual) respecto a su alcoholismo antes de llegar a A.A. Es notable que el 74 por ciento de los miembros que recibieron tratamiento o consejería dijeron que esta experiencia desempeñó un papel decisivo en orientarlos hacia A.A. Teniendo en cuenta estas cifras, es posible que ningún otro grupo de personas no alcohólicas haya tenido tanta importancia para A.A. como los profesionales en los ámbitos de la atención médica, la medicina de la adicción y el sistema legal. Sus vidas laborales se cruzan a diario con Alcohólicos Anónimos.
A.A. publica un sinnúmero de fuentes dedicadas exclusivamente a esta relación esencial, en especial los folletos “A.A. como recurso para los profesionales de la salud”, “La cooperación de los miembros de A.A. con profesionales”, “Si usted es un profesional” y “Un principiante pregunta”. Sin embargo, aún existen algunos mitos y nociones equivocadas sobre A.A. que pueden crear obstáculos entre nuestra Comunidad y los que podrían buscar nuestra ayuda, sean profesionales no alcohólicos o aquellos alcohólicos que aún están sufriendo y estén procurando la recuperación.
En aras de examinar más a fondo cómo los demás suelen vernos, les pedimos su aportación a algunos custodios Clase A (no alcohólicos) actuales y antiguos con respecto a lo que consideraban algunos de los obstáculos que enfrentamos al llevar el mensaje.
En la actualidad, Leslie Backus es custodio Clase A de la Junta de Servicios Generales de A.A. y la jefa ejecutiva de un centro de tratamiento en Savannah, Georgia.
“Como estamos en el campo del abuso de sustancias, tenemos un buen conocimiento de lo que es y no es A.A.”, dice ella. “Nos aseguramos de hablar con nuestros terapeutas nuevos que ya han cumplido con programas a nivel de maestría o doctorado pero que a veces todavía piensan que basta con el tratamiento para curar a un alcohólico y permitirle seguir con su vida. Para contrarrestar esta noción, nos esforzamos en ir a las escuelas y hablar sobre cómo se puede ayudar a los clientes a entender el concepto de ‘un día a la vez’.
“En lo que se refiere a los clientes a quienes brindamos tratamiento, tenemos en cuenta que las ideas erróneas sobre el programa de A.A. ofrecen una oportunidad de enseñanza.
A menudo se les hace difícil a nuestros clientes comprender el concepto del compartimiento, y les explicamos cómo el compartir los ayuda como individuos y como miembros de un grupo de A.A. Muchas veces malinterpretan el concepto del apadrinamiento. Les decimos, ‘Tu padrino no es tu terapeuta. Él o ella no es tu entrada gratis a las reuniones de A.A. Su papel es ayudarte a participar en el programa de A.A.’
“A veces, uno de los escollos con los clientes es la religión.
Ellos tienen la idea de que A.A. se enfoca demasiado en Dios. Trabajamos con ellos en torno a la idea de que A.A. no es un programa religioso sino uno espiritual y que el Poder Superior de uno puede ser lo que funcione para ti en aras de una solución espiritual. También mandamos a la gente a reuniones que acogen a miembros ateos o agnósticos”.
Actualmente, el Honorable Ivan Lemelle es custodio Clase A y un juez federal de distrito en New Orleans que, desde el punto de vista legal, ha sido testigo de los equívocos que surgen en torno a A.A. “Desde mi perspectiva”, dice, “es cierto que topo con una minoría de colegas que aún piensan que A.A. es una suerte de culto religioso, y cuando eso pasa, en ocasiones he repartido literatura que explica la diferencia entre la espiritualidad y la religión, entre la idea de Dios y el enfoque de A.A. en un Poder Superior.
Aún así, puedo entender por qué alguna gente piensa así. Hubo un tiempo en que los jueces podían encomendar a un inculpado con un historial de bebedor problema a ir a reuniones de A.A. Pero actualmente el derecho jurisprudencial se opone a eso”.
Lemelle continúa diciendo, “También existe la preocupación entre cierta gente de que A.A. como organización es demasiado blanca, demasiado vieja y demasiado masculina.
La última encuesta de A.A. justifica esta perspectiva hasta cierto punto. La Encuesta de los Miembros de 2014 muestra que los hombres superan numéricamente a las mujeres 62 por ciento a 38 por ciento, que el 89 por ciento de los miembros de A.A. son blancos y que la edad promedio de los miembros de A.A. es de 50 años. Pero yo pienso que cuando uno considera la actividad de A.A. en la actualidad (Foros, conferencias, etc.), se ve un grupo más variado. Hace algún tiempo, estuve presente en el Foro Regional del Pacífico y había un grupo muy diverso: jóvenes y mayores, hombres y mujeres, asiáticos, afroamericanos, por mencionar algunos.
Así que yo creo que eso está cambiando.
“Finalmente, otro posible concepto erróneo tiene que ver con la cuestión del automantenimiento y las aportaciones. Es difícil convencer a algunos de mis colegas de que A.A. no acepta contribuciones de gente de afuera. Pero me gusta contar la historia de cuando yo estaba en una reunión con un primo que era miembro de A.A. Empecé a echar un dólar en el cesto y él no me lo permitió diciéndome,
‘Nosotros nos mantenemos nosotros mismos’. Por lo general le explico esto a la gente a modo de señalar que A.A. se mantiene libre de la influencia del exterior, reteniendo así su autonomía financiera”.
El doctor John Fromson es un antiguo custodio Clase A que ejerce como Profesor Asociado en Psiquiatría en la Facultad de Medicina de Harvard y Director de Psiquiatría en Brigham and Women’s Faulkner Hospital en Boston. Dice que la mayoría de los médicos que él conoce no son presas de mitos sobre Alcohólicos Anónimos. Y ellos respaldan el tratamiento. “Mas su entrenamiento los lleva a favorecer un tratamiento comprobado clínicamente (los hechos científicos), pero una de las dificultades es que no existe mucha investigación sobre la eficacia de A.A. Si me preguntas a mí, la clave de la recuperación en A.A. es un despertar o cambio espiritual.
Sería fabuloso tener algún tipo de herramienta capaz de detectar a quien le podría ocurrir, pero, claro, no la tenemos.
Aún así, desde una perspectiva profesional, no hay ninguna contraindicación al programa de A.A. No es como mezclar ciertos medicamentos que son peligrosos al tomarlos juntos”.
Tal como se apunta en el folleto “A.A. como recurso para los profesionales de la salud”, la negación del problema es un síntoma del alcoholismo y los alcohólicos “tienden a ser evasivos cuando se les hace preguntas sobre su alcoholismo”.
Según indica el folleto a continuación, la mayoría de los alcohólicos niegan cualquier sugerencia de que tengan un problema con la bebida e igualmente rechazan la recomendación de Alcohólicos Anónimos como un último recurso.
En este sentido, Fromson señala lo siguiente: “Las confusiones sobre A.A. que yo noto provienen mayormente del paciente alcohólico. Él o ella dice, ‘No, yo no voy a ir a A.A. porque es un culto’, o ‘Me pueden presionar’, o ‘No voy a ir porque no hay prueba de que funcione’. Y yo le contesto,
‘Sólo ve y pruébalo. Si no te gusta una reunión, ve a otra. Si un grupo te parece demasiado religioso o sexista o contrario a los medicamentos, encontrarás otro a la vuelta de la esquina’”.
Fromson dice que él también les recomendaría a los estudiantes de medicina que asistan a las reuniones públicas de A.A. “Sería fabuloso que todas las Facultades de Medicina requirieran que los estudiantes asistieran a algunas reuniones y luego regresaran a recibir un informe o una clase,
Lemelle continúa diciendo, “También existe la preocupación entre cierta gente de que A.A. como organización es demasiado blanca, demasiado vieja y demasiado masculina.
La última encuesta de A.A. justifica esta perspectiva hasta cierto punto. La Encuesta de los Miembros de 2014 muestra que los hombres superan numéricamente a las mujeres 62 por ciento a 38 por ciento, que el 89 por ciento de los miembros de A.A. son blancos y que la edad promedio de los miembros de A.A. es de 50 años. Pero yo pienso que cuando uno considera la actividad de A.A. en la actualidad (Foros, conferencias, etc.), se ve un grupo más variado. Hace algún tiempo, estuve presente en el Foro Regional del Pacífico y había un grupo muy diverso: jóvenes y mayores, hombres y mujeres, asiáticos, afroamericanos, por mencionar algunos.
Así que yo creo que eso está cambiando.
“Finalmente, otro posible concepto erróneo tiene que ver con la cuestión del automantenimiento y las aportaciones. Es difícil convencer a algunos de mis colegas de que A.A. no acepta contribuciones de gente de afuera. Pero me gusta contar la historia de cuando yo estaba en una reunión con un primo que era miembro de A.A. Empecé a echar un dólar en el cesto y él no me lo permitió diciéndome,
‘Nosotros nos mantenemos nosotros mismos’. Por lo general le explico esto a la gente a modo de señalar que A.A. se mantiene libre de la influencia del exterior, reteniendo así su autonomía financiera”.
El doctor John Fromson es un antiguo custodio Clase A que ejerce como Profesor Asociado en Psiquiatría en la Facultad de Medicina de Harvard y Director de Psiquiatría en Brigham and Women’s Faulkner Hospital en Boston. Dice que la mayoría de los médicos que él conoce no son presas de mitos sobre Alcohólicos Anónimos. Y ellos respaldan el tratamiento. “Mas su entrenamiento los lleva a favorecer un tratamiento comprobado clínicamente (los hechos científicos), pero una de las dificultades es que no existe mucha investigación sobre la eficacia de A.A. Si me preguntas a mí, la clave de la recuperación en A.A. es un despertar o cambio espiritual.
Sería fabuloso tener algún tipo de herramienta capaz de detectar a quien le podría ocurrir, pero, claro, no la tenemos.
Aún así, desde una perspectiva profesional, no hay ninguna contraindicación al programa de A.A. No es como mezclar ciertos medicamentos que son peligrosos al tomarlos juntos”.
Tal como se apunta en el folleto “A.A. como recurso para los profesionales de la salud”, la negación del problema es un síntoma del alcoholismo y los alcohólicos “tienden a ser evasivos cuando se les hace preguntas sobre su alcoholismo”.
Según indica el folleto a continuación, la mayoría de los alcohólicos niegan cualquier sugerencia de que tengan un problema con la bebida e igualmente rechazan la recomendación de Alcohólicos Anónimos como un último recurso.
En este sentido, Fromson señala lo siguiente: “Las confusiones sobre A.A. que yo noto provienen mayormente del paciente alcohólico. Él o ella dice, ‘No, yo no voy a ir a A.A. porque es un culto’, o ‘Me pueden presionar’, o ‘No voy a ir porque no hay prueba de que funcione’. Y yo le contesto,
‘Sólo ve y pruébalo. Si no te gusta una reunión, ve a otra. Si un grupo te parece demasiado religioso o sexista o contrario a los medicamentos, encontrarás otro a la vuelta de la esquina’”.
Fromson dice que él también les recomendaría a los estudiantes de medicina que asistan a las reuniones públicas de A.A. “Sería fabuloso que todas las Facultades de Medicina requirieran que los estudiantes asistieran a algunas reuniones y luego regresaran a recibir un informe o una clase,
quizás con la participación de un miembro de A.A. Así, al llegar el momento en que un doctor asesora a un alcohólico y le recomienda A.A., él o ella podrá decir, ‘Yo he ido a reuniones de A.A. Sé como son y valen la pena”.
Es importante invalidar los mitos y conceptos equivocados sobre A.A., tanto para los miembros de A.A. como para los profesionales, ya que el fortalecimiento de la comunicación sólo puede servir para ayudar a aquellos que comparten la misión de tenderle la mano al alcohólico que aún sufre.
Reimpreso de Box 4-5-9 (Edición Box459 Verano 2018) con permiso de A.A. World Services, Inc.
Es importante invalidar los mitos y conceptos equivocados sobre A.A., tanto para los miembros de A.A. como para los profesionales, ya que el fortalecimiento de la comunicación sólo puede servir para ayudar a aquellos que comparten la misión de tenderle la mano al alcohólico que aún sufre.
Reimpreso de Box 4-5-9 (Edición Box459 Verano 2018) con permiso de A.A. World Services, Inc.
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Reflexiones diarias
27 de Enero
LIBERADO DE LA CULPA
En lo que respecta a otra gente, teníamos que eliminar la palabra “culpa” de nuestro vocabulario y de nuestros pensamientos.
— Doce Pasos y Doce Tradiciones, p. 44
Cuando llego a estar dispuesto a aceptar mi propia impotencia, empiezo a darme cuenta de que el echarme a mí mismo la culpa de todos los problemas de mi vida puede ser una especie de engreimiento que me precipitaría nuevamente a la desesperación.
El pedir ayuda y escuchar atentamente los mensajes inherentes en los Pasos y en las Tradiciones, hacen posible cambiar esas actitudes que retardan mi recuperación.
Antes de unirme a A.A. tenía tal deseo de aprobación por parte de personas en posición de poder, que estaba dispuesto hasta sacrificarme a mí mismo y a otros para ganarme un puesto en el mundo. Invariablemente fracasaba.
En el programa tengo verdaderos amigos que me aman, que me entienden, que se interesan en ayudarme a descubrir la verdad acerca de mí mismo.
Con la ayuda de los Doce Pasos, yo estoy capacitado para construirme una mejor vida, libre de culpabilidad y de necesidad de autojustificación.
(Del libro Reflexiones diarias Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.)
27 de Enero
LIBERADO DE LA CULPA
En lo que respecta a otra gente, teníamos que eliminar la palabra “culpa” de nuestro vocabulario y de nuestros pensamientos.
— Doce Pasos y Doce Tradiciones, p. 44
Cuando llego a estar dispuesto a aceptar mi propia impotencia, empiezo a darme cuenta de que el echarme a mí mismo la culpa de todos los problemas de mi vida puede ser una especie de engreimiento que me precipitaría nuevamente a la desesperación.
El pedir ayuda y escuchar atentamente los mensajes inherentes en los Pasos y en las Tradiciones, hacen posible cambiar esas actitudes que retardan mi recuperación.
Antes de unirme a A.A. tenía tal deseo de aprobación por parte de personas en posición de poder, que estaba dispuesto hasta sacrificarme a mí mismo y a otros para ganarme un puesto en el mundo. Invariablemente fracasaba.
En el programa tengo verdaderos amigos que me aman, que me entienden, que se interesan en ayudarme a descubrir la verdad acerca de mí mismo.
Con la ayuda de los Doce Pasos, yo estoy capacitado para construirme una mejor vida, libre de culpabilidad y de necesidad de autojustificación.
(Del libro Reflexiones diarias Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.)
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27 de enero.
Pensamiento del Día.
Un alcohólico soporta una espantosa carga sobre él. ¡Qué carga coloca sobre nuestros hombros la mentira! La bebida hace embusteros de todos nosotros los alcohólicos. Con objeto de obtener el licor que necesitamos, tenemos que mentir ·a todas horas. Tenemos que mentir sobre dónde hemos estado y lo que hemos estado haciendo. Un hombre que está mintiendo está vivo a medias solamente, a causa del constante temor de ser descubierto. Cuando usted llega a A.A. y se torna honrado, aquella terrible carga de la mentira cae de sus hombros.
-"¿Me he librado yo de esa carga de la mentira?"
Meditación del Día.
Creo que en el mundo espiritual y también en el material no existe espacio vacío. A medida que los temores y las preocupaciones salen de mi vida, llegan las cosas del espíritu a ocupar sus lugares. Tras la tempestad viene la calma. Tan pronto como me libere de temores, odios y egoísmos, el amor de Dios, la paz y la calma pueden venir.
Oración del Día.
Ruego porque pueda liberarme de todos los temores y resentimientos, porque la paz y la serenidad puedan ocupar su lugar.
Pido porque pueda limpiar mi vida del mal, para que pueda venir el bien.
(Veinticuatro Horas al Día, Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved, Under Pan American Convention, con permiso de AAWS)
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Pensamiento del Día.
Un alcohólico soporta una espantosa carga sobre él. ¡Qué carga coloca sobre nuestros hombros la mentira! La bebida hace embusteros de todos nosotros los alcohólicos. Con objeto de obtener el licor que necesitamos, tenemos que mentir ·a todas horas. Tenemos que mentir sobre dónde hemos estado y lo que hemos estado haciendo. Un hombre que está mintiendo está vivo a medias solamente, a causa del constante temor de ser descubierto. Cuando usted llega a A.A. y se torna honrado, aquella terrible carga de la mentira cae de sus hombros.
-"¿Me he librado yo de esa carga de la mentira?"
Meditación del Día.
Creo que en el mundo espiritual y también en el material no existe espacio vacío. A medida que los temores y las preocupaciones salen de mi vida, llegan las cosas del espíritu a ocupar sus lugares. Tras la tempestad viene la calma. Tan pronto como me libere de temores, odios y egoísmos, el amor de Dios, la paz y la calma pueden venir.
Oración del Día.
Ruego porque pueda liberarme de todos los temores y resentimientos, porque la paz y la serenidad puedan ocupar su lugar.
Pido porque pueda limpiar mi vida del mal, para que pueda venir el bien.
(Veinticuatro Horas al Día, Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved, Under Pan American Convention, con permiso de AAWS)
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Cita Diaria con La Viña Enero 27
Bill W., cofundador de A.A., agosto 1961. “Este asunto de la honradez”. Lo Mejor de Bill, p. 39
“Si no hubiera tenido la suerte de contar con consejeros tan sabios y cariñosos, me habría vuelto loco hace mucho tiempo”.Bill W., cofundador de A.A., agosto 1961. “Este asunto de la honradez”. Lo Mejor de Bill, p. 39
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