Alcohólicos Anónimos Hispano
1.01K subscribers
8.3K photos
429 videos
310 files
4.27K links
Alcohólicos Anónimos ®
Somos una agrupación mundial de alcohólicos recuperados que se ayudan a mantener su sobriedad y comparten libremente.
No aceptamos contribuciones ajenas, no contamos con casas de reposo o albergues. No somos profesionales.
Download Telegram
Cita Diaria con La Viña Enero 23

Hoy sólo tengo motivos de inmensa gratitud con mis compañeros de AA y con todos los alcohólicos del mundo; pero especialmente con mi Poder Superior, Dios como hoy lo concibo, por haberme puesto en el camino de AA, para que pudiera salvar mi vida, mi familia y todo lo que estaba a punto de perder”.

Noviembre/Diciembre 1997 Medellín, Colombia. “Lo único que me ha hecho sentir feliz y útil”. Lo Mejor de la Viña
“Levanta la mirada hacia la luz”

Cree más profundamente. Levanta la cara hacia la luz aunque por el momento no puedas ver.

                                  Tal como la ve Bill

En una carta que un alcohólico anónimo envió a la Oficina de Servicios Generales de AA en Nueva York, en los primeros años de nuestra comunidad, éste manifestaba su emoción al haber conocido a nuestro cofundador Bill W. La carta decía lo siguiente:

“… Nunca olvidaré la primera vez que me encontré con Bill Wilson. Yo llevaba sin beber un par de meses y estaba tan entusiasmado, tan emocionado de conocer personalmente al cofundador, que le lancé un torrente de palabras, expresándole lo que mi sobriedad significaba para mí, así como mi imperecedera gratitud porque había iniciado AA. Cuando terminé de hablar, tomó mi mano en la suya y simplemente dijo: ´Transmítelo´…
Hoy, a 42 años de su muerte (24 de enero de 1971), recordamos a quien fuera uno de nuestros cofundadores. La mejor forma de manifestar nuestra gratitud será siempre, sin lugar a dudas, transmitir la dádiva que fue puesta en nuestras manos a quienes aún no saben que hay una solución para la enfermedad del alcoholismo.
En la fotografía que ilustra esta página podemos observar a un Bill tranquilo, disfrutando al tocar el violín que, como lo refiere el libro Transmítelo, esta habilidad había sido un logro de su infancia: fue primer violín de la orquesta de la escuela y en años posteriores esto se volvió una diversión que le causaba satisfacción.

Más que anecdótico, este hecho en apariencia poco significativo, podría haber sido de gran importancia para Bill en su propio proceso de recuperación como alcohólico. Sabemos, por medio de una carta que Bill escribió a un íntimo amigo, de las depresiones que él llegó a sufrir incluso durante años. Dicha carta aparece publicada en el libro El lenguaje del corazón, con el título “La próxima frontera: la sobriedad emocional”, en ella Bill escribía lo siguiente:


“Aun cuando nos esforzamos por aferrarnos, puede que la paz y la alegría sigan eludiéndonos. Y este es el punto al que hemos llegado tantos veteranos de AA. Y es un punto literalmente infernal. ¿Cómo se puede armonizar nuestro inconsciente —de donde surgen tantos de nuestros temores, obsesiones y falsas aspiraciones— con lo que realmente creemos, sabemos y queremos? Nuestra principal tarea es cómo convencer a nuestro mudo, rabioso y oculto ´Sr. Hyde´…

“Recientemente he llegado a creer que esto se puede conseguir. Lo creo así porque he visto a muchos compañeros, gente como tú y yo, que andaban tanto tiempo perdidos en las tinieblas, empezar a obtener resultados. El pasado otoño, la depresión, sin tener ninguna causa racional, casi me llevó a la ruina. Empecé a temerme que fuera a pasar otro largo período crónico… seguía preguntándome a mí mismo, ¿por qué los Doce Pasos no sirven para liberarme de la depresión? Hora tras hora, tenía la mirada fija en la oración de San Francisco… ‘Es mejor consolar que ser consolado’. Aquí tenía la fórmula. ¿Por qué no funcionaba?”

“De repente me di cuenta de lo que había de malo. Mi defecto principal y característico siempre ha sido el de la dependencia… de otra gente o de las circunstancias. Siempre había contado con que me proporcionaran el prestigio, la seguridad y cosas similares… reforzado por la gracia que podía encontrar en la oración, me encontré obligado a valerme de toda voluntad y fuerza de las que disponía para extirpar esas defectuosas dependencias emocionales de otra gente… únicamente al lograrlo, sería libre de amar como San Francisco”.

“La estabilidad que logré se originó en mis esfuerzos para dar, no en mis exigencias de que se me diera”.


Al final de esta carta, Bill cerraba con una frase estremecedora y llena de belleza: “He encontrado un lugar sereno bañado en la luz del sol”. Quizá ese lugar sereno también lo encontraba al tocar su violín.
Sirva este pequeño homenaje a quien en vida supo entregar a la comunidad y a los AA de aquel tiempo; ese amor que él mismo llamó “amor adulto”; ese amor que un padrino siente y ofrece a ese borracho en apariencia “desconocido”. Entonces nos veremos liberados para vivir y para amar; entonces, nos será posible aprovechar el trabajo de Paso Doce, tanto con nosotros mismos como con otra gente, para lograr la sobriedad emocional.

Reimpreso de apartado 29-70® (Num 258, enero - febrero 2013) con permiso de Central Mexicana de Servicios Generales de Alcohólicos Anónimos, A.C.
Reflexiones Diarias

24 de ENERO


LA PARTICIPACIÓN

Hay acción y más acción. “La fe sin obras es fe muerta”… Ser útiles es nuestro único propósito.

— ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 88-89



Ya sé que el servicio es una parte vital de la recuperación, pero frecuentemente me pregunto, “¿qué puedo hacer yo?” ¡Simplemente empezar con lo que tengo hoy! Miro a mi alrededor para ver dónde hay una necesidad. ¿Están llenos los ceniceros? ¿Tengo yo pies y manos para vaciarlos y limpiarlos? ¡De repente me veo participando! El mejor orador puede hacer el peor café; el miembro que es mejor con los recién llegados puede que no sepa leer; el que esté deseoso de hacer la limpieza puede que haga un desbarajuste con la cuenta del banco — sin embargo, cada una de estas personas y de estos oficios son esenciales para un grupo activo. El milagro del servicio es éste: Cuando yo uso lo que tengo, me encuentro provisto de más de lo que nunca hubiera podido sospechar.

Del libro Reflexiones diarias
Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.
1
24 de enero

Pensamiento del día

Los alcohólicos que viven en un callejón sin salida se niegan a ser realmente honestos consigo mismos o con otras personas. Están huyendo de la vida y no enfrentarán las cosas como son. No renunciarán a sus resentimientos. Son demasiado sensibles y se lastiman con demasiada facilidad. Se niegan a tratar de ser desinteresados. Todavía quieren todo para ellos. Y no importa cuántas experiencias desastrosas hayan tenido con la bebida, todavía lo hacen una y otra vez. Solo hay una forma de salir de esa forma de vida de callejón sin salida y es cambiar tu forma de pensar. ¿He cambiado mi forma de pensar?


Meditación del día

Sé que la visión y el poder que recibo de Dios son ilimitados, en lo que respecta a las cosas espirituales. Pero en las cosas temporales y materiales, debo someterme a limitaciones. Sé que no puedo ver el camino por delante. Debo ir solo un paso a la vez, porque Dios no me concede una visión más amplia. Estoy en aguas desconocidas, limitado por mi vida temporal y espacial, pero ilimitado en mi vida espiritual.


Oración del día

Ruego que, a pesar de mis limitaciones materiales, pueda seguir el camino de Dios. Oro para que pueda aprender que tratar de hacer Su voluntad es la libertad perfecta.


(Veinticuatro Horas al Día, Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved, Under Pan American Convention, con permiso de AAWS)

🌷
2
Cita Diaria con La Viña Enero 24

Cuando atacamos directamente a Don Alcohol, perdimos. El luchar contra la bebida nunca ha funcionado. Cuando nos peleamos demasiado, acabamos emborrachándonos”.

Bill W., cofundador de A.A. Noviembre de 1960. “La libertad bajo Dios: Nos corresponde a nosotros elegir”. El Lenguaje del Corazón
1
(1895-1971) En recuerdo de nuestro querido Cofundador Bill W. en su 54° aniversario luctuoso.
Durante un período de varios años, Bill W. se veía casi inundado de propuestas para darle reconocimiento público por ser uno de los cofundadores de Alcohólicos Anónimos. (El Dr. Bob S., el otro fundador, murió en 1950.).

Bill rechazó varios premios universitarios, se negó a tener su nombre e historia personal publicados en el “Quién es quién en América,” dijo que no a la revista Time, la cual hubiera puesto su foto en la portada de un número, y rehusó el premio Lasker (el cual fue otorgado en cambio a la Comunidad de A.A.).

En 1954, la Universidad de Yale le ofreció un título honorario de Doctor en Derecho y se negó a aceptarlo.
Las razones por haber hecho esto, que todavía tienen resonancia para el nuevo milenio, las explicó en una carta fechada el 2 de febrero de 1954, dirigida al entonces secretario de Yale, Reuben A. Holden:
“Si aceptara tal distinción, los beneficios a corto plazo para Alcohólicos Anónimos y para las legiones de personas que todavía sufren de nuestra enfermedad, serían considerables y de un alcance mundial.
No tengo la menor duda de que una muestra de apoyo tan potente aceleraría grandemente la aprobación pública de A.A. en todas partes.
Por lo tanto, solamente la más contundente razón podría moverme a privar a Alcohólicos Anónimos de una oportunidad de esta envergadura.

“Esta es la razón:
La Tradición de Alcohólicos Anónimos— nuestra única forma de gobierno —pide a todo miembro que evite cualquier publicidad u honor personal que pueda vincular su nombre con nuestra Sociedad en la mente del público.
La Duodécima Tradición de A.A. dice: ‘El anonimato es la base espiritual de todas nuestras Tradiciones, recordándonos siempre anteponer los principios a las personalidades.’
“Debido a que hemos tenido ya mucha experiencia concreta en este principio vital, hoy en día todo miembro juicioso de A.A. es de la opinión de que si, en los años venideros, seguimos practicando este principio de manera absoluta, esto servirá para garantizar nuestra eficacia y nuestra unidad, refrenando fuertemente a todos aquellos para quienes el reconocimiento y los honores públicos no son sino un trampolín hacia la dominación y el poder personal.

“Al igual que otros hombres y mujeres, los A.A. miramos con profunda aprensión la tremenda lucha por el poder que se desenvuelve a nuestro alrededor, una lucha de múltiples formas que invade todos los aspectos de la vida, desgarrando nuestra sociedad.
Creo que los A.A. tenemos la suerte de darnos cuenta claramente de que tales fuerzas no deben regir nunca entre nosotros, porque serían nuestra perdición.
“La Tradición de anonimato personal y de negarnos a aceptar honores ante el público es nuestro escudo protector. No nos atrevemos a enfrentarnos indefensos a la tentación del poder"
Nuestro propósito primordial es llevar el mensaje.