Cita Diaria con La Viña Enero 14
“Cada quien viene a vivir su vida”. De: Un Día a la Vez
Al conocerme a mí y reconocer mis limitaciones, comprendo las limitaciones de mi familia. Confiar en mi Poder Superior y no depositar expectativas irreales en las demás personas y en mí, es progreso.“Cada quien viene a vivir su vida”. De: Un Día a la Vez
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Hija de un pionero de A.A. dona materiales valiosos a los Archivos Históricos
En 1939 Bob V., uno de los primeros miembros de A.A., invitó a Bill y a su esposa, Lois, a venir a vivir con él, con su esposa, Mag, y sus hijos. Bill y Lois, que habían perdido su casa al comienzo de ese año, se quedaron varios meses con ellos.
La hija de Bob y Maggie, Barbara (Babs), era adolescente en aquella época y recuerda ese año y otras muchas ocasiones en las que Bill y Lois, junto con otros pioneros de A.A., visitaron la casa familiar.
Babs, ya entrada en su octava década, vive ahora en Florida y durante todos esos años ha guardado una cantidad de materiales de recuerdos de A.A. que cubren desde los años 30 hasta los 60. Los materiales los coleccionaban su madre y su hermana mayor, que se unió a A.A. en la década de los cincuenta, según Babs. A comienzos del año pasado, envió los materiales a los Archivos Históricos de la Oficina de Servicios Generales.
En una carta adjunta al material, Babs dice: “Aún puedo recordar a Bill tocando en el violín piezas de Bach, Brahms o Beethoven delante de nuestra chimenea.” Añade que, “Lois era como una segunda madre para mí,” y que en 1947, “Lois y Bill asistieron a mi boda.”
Entre los materiales enviados hay cartas escritas a mano por Bill W.; libros firmados por él y varios autores de las historias del Libro Grande; muchos manuscritos de la literatura de A.A. que se habían distribuido para recoger comentarios y sugerencias; folletos y volantes publicados en los primeros días; programas de las primeras Convenciones Internacionales; artículos y recortes de prensa acerca de A.A.; primeros números del Grapevine; fotografías de eventos de A.A. y muchas cartas de los pioneros de A.A.
Una carta de Bill W. dirigida a Bob V., fechada el 2 de junio de 1942, escrita en un papel con membrete de la Fundación Alcohólica, dice en parte: “Dile a Babs que estamos encantados por su graduación y totalmente desolados por no poder estar allí.”
También entre los materiales hay un programa de la Primera Conferencia Internacional de A.A., que se celebró en Cleveland en julio de 1950. El programa está firmado por Bill W. y Jim B, que fue uno de los primeros miembros de A.A. en conseguir la sobriedad en Nueva York, y cuya historia, “El círculo vicioso” está publicada en el Libro Grande (en español De las tinieblas hacia la luz, pag. 43).
En los archivos de la OSG hay una carta de Bill W. en la que habla de Bob V. La carta está fechada el 17 de enero de 1964:
“No te puedes imaginar lo que la amistad de él y su esposa Mag significó para nosotros en los primeros días de A.A. Nos acogieron en su casa el invierno de 1939 cuando habíamos perdido nuestra casa y estábamos en bancarrota total.”
Babs dice en su carta a la OSG que, “creo que la última vez que vi a Bill fue en el funeral de mi padre en 1969. Tengo muy buenos recuerdos de aquellos años.”
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Preparar el terreno para el principiante
En 1939 Bob V., uno de los primeros miembros de A.A., invitó a Bill y a su esposa, Lois, a venir a vivir con él, con su esposa, Mag, y sus hijos. Bill y Lois, que habían perdido su casa al comienzo de ese año, se quedaron varios meses con ellos.
La hija de Bob y Maggie, Barbara (Babs), era adolescente en aquella época y recuerda ese año y otras muchas ocasiones en las que Bill y Lois, junto con otros pioneros de A.A., visitaron la casa familiar.
Babs, ya entrada en su octava década, vive ahora en Florida y durante todos esos años ha guardado una cantidad de materiales de recuerdos de A.A. que cubren desde los años 30 hasta los 60. Los materiales los coleccionaban su madre y su hermana mayor, que se unió a A.A. en la década de los cincuenta, según Babs. A comienzos del año pasado, envió los materiales a los Archivos Históricos de la Oficina de Servicios Generales.
En una carta adjunta al material, Babs dice: “Aún puedo recordar a Bill tocando en el violín piezas de Bach, Brahms o Beethoven delante de nuestra chimenea.” Añade que, “Lois era como una segunda madre para mí,” y que en 1947, “Lois y Bill asistieron a mi boda.”
Entre los materiales enviados hay cartas escritas a mano por Bill W.; libros firmados por él y varios autores de las historias del Libro Grande; muchos manuscritos de la literatura de A.A. que se habían distribuido para recoger comentarios y sugerencias; folletos y volantes publicados en los primeros días; programas de las primeras Convenciones Internacionales; artículos y recortes de prensa acerca de A.A.; primeros números del Grapevine; fotografías de eventos de A.A. y muchas cartas de los pioneros de A.A.
Una carta de Bill W. dirigida a Bob V., fechada el 2 de junio de 1942, escrita en un papel con membrete de la Fundación Alcohólica, dice en parte: “Dile a Babs que estamos encantados por su graduación y totalmente desolados por no poder estar allí.”
También entre los materiales hay un programa de la Primera Conferencia Internacional de A.A., que se celebró en Cleveland en julio de 1950. El programa está firmado por Bill W. y Jim B, que fue uno de los primeros miembros de A.A. en conseguir la sobriedad en Nueva York, y cuya historia, “El círculo vicioso” está publicada en el Libro Grande (en español De las tinieblas hacia la luz, pag. 43).
En los archivos de la OSG hay una carta de Bill W. en la que habla de Bob V. La carta está fechada el 17 de enero de 1964:
“No te puedes imaginar lo que la amistad de él y su esposa Mag significó para nosotros en los primeros días de A.A. Nos acogieron en su casa el invierno de 1939 cuando habíamos perdido nuestra casa y estábamos en bancarrota total.”
Babs dice en su carta a la OSG que, “creo que la última vez que vi a Bill fue en el funeral de mi padre en 1969. Tengo muy buenos recuerdos de aquellos años.”
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Preparar el terreno para el principiante
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Hace muchos años, cuando los grupos de A.A. (y la Comunidad en su totalidad) eran más pequeños, los principiantes eran más visibles. Era muy fácil que los asistentes regulares a la reunión identificaran y dieran la bienvenida al principiante. Ese contacto inicial podría significar para el principiante la diferencia entre entrar con pie seguro en A.A. o salir por la puerta para nunca más volver.
Hoy día los grupos utilizan diversas estrategias para evitar la posibilidad de que alguien nuevo en A.A. pase desapercibido.
Muchos grupos incluyen en los anuncios iniciales de la reunión una invitación a cualquier persona nueva a identificarse.
Los grupos también suelen invitar a quienes están contando sus días de sobriedad a compartir esta noticia con el grupo.
A veces los grupos tienen listas de nombres de miembros disponibles para apadrinar a los principiantes.
Una vez que se identifica a los recién llegados, algunos grupos les proporcionan paquetes de principiantes en los que se incluyen folletos sobre A.A. y una lista de reuniones. Otra manera de asegurar que los principiantes reciban esta información es tenerla disponible como parte de la literatura que se ofrece.
Puede ser útil tener números del Grapevine de A.A., especialmente los que tratan de los primeros días de la recuperación.
Algunos grupos tienen personas que dan la bienvenida a los asistentes que pueden presentar al principiante a otros miembros de A.A. Si hay costumbre de ir a tomar café después de la reunión— o cualquier otra actividad de los miembros del grupo— invitar al principiante puede ayudarlos a sentirse incluidos.
Si alguien en la reunión dice que es nuevo en A.A., algunos grupos cambian inmediatamente el formato de la reunión en una de principiantes. (Disponible en la Oficina de Servicios Generales hay un “Paquete para reuniones de principiantes” —SM-1, $2.75—que contiene sugerencias y diez folletos.)
Algunos grupos tienen tareas de servicio designadas para principiantes que desean participar, tales como arreglar la sala de reunión. Algunos grupos suministran a los principiantes una lista de los números de teléfono de los miembros del grupo.
El objetivo no es el de abrumar al principiante sino de ponerles bien en claro que son bienvenidos a la reunión y a la Comunidad de Alcohólicos Anónimos.
Reimpreso de Box 4-5-9 (Edición febrero/marzo 2008) con permiso de A.A. World Services, Inc.
Hoy día los grupos utilizan diversas estrategias para evitar la posibilidad de que alguien nuevo en A.A. pase desapercibido.
Muchos grupos incluyen en los anuncios iniciales de la reunión una invitación a cualquier persona nueva a identificarse.
Los grupos también suelen invitar a quienes están contando sus días de sobriedad a compartir esta noticia con el grupo.
A veces los grupos tienen listas de nombres de miembros disponibles para apadrinar a los principiantes.
Una vez que se identifica a los recién llegados, algunos grupos les proporcionan paquetes de principiantes en los que se incluyen folletos sobre A.A. y una lista de reuniones. Otra manera de asegurar que los principiantes reciban esta información es tenerla disponible como parte de la literatura que se ofrece.
Puede ser útil tener números del Grapevine de A.A., especialmente los que tratan de los primeros días de la recuperación.
Algunos grupos tienen personas que dan la bienvenida a los asistentes que pueden presentar al principiante a otros miembros de A.A. Si hay costumbre de ir a tomar café después de la reunión— o cualquier otra actividad de los miembros del grupo— invitar al principiante puede ayudarlos a sentirse incluidos.
Si alguien en la reunión dice que es nuevo en A.A., algunos grupos cambian inmediatamente el formato de la reunión en una de principiantes. (Disponible en la Oficina de Servicios Generales hay un “Paquete para reuniones de principiantes” —SM-1, $2.75—que contiene sugerencias y diez folletos.)
Algunos grupos tienen tareas de servicio designadas para principiantes que desean participar, tales como arreglar la sala de reunión. Algunos grupos suministran a los principiantes una lista de los números de teléfono de los miembros del grupo.
El objetivo no es el de abrumar al principiante sino de ponerles bien en claro que son bienvenidos a la reunión y a la Comunidad de Alcohólicos Anónimos.
Reimpreso de Box 4-5-9 (Edición febrero/marzo 2008) con permiso de A.A. World Services, Inc.
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15 de Enero
Un insospechado recurso interior
Con pocas excepciones, nuestros miembros encuentran que han descubierto un insospechado recurso interior, que pronto identifican con su propio concepto de un Poder superior a ellos mismos.
— Alcohólicos Anónimos, p. 519
Desde mis primeros días en A.A., mientras luchaba por la sobriedad, yo encontraba esperanza en esas palabras de nuestros cofundadores.
Frecuentemente meditaba sobre la frase: “nuestros miembros han descubierto un insospechado recurso interior”.
Me preguntaba a mí mismo, ¿cómo yo que soy tan impotente puedo encontrar el Poder dentro de mí?
Con el tiempo, como los cofundadores habían prometido, caí en la cuenta: yo siempre he tenido la opción de escoger entre lo bueno y lo malo, entre generosidad y egoísmo, entre serenidad y temor.
Ese Poder superior a mí mismo es una dádiva original que no llegué a reconocer hasta que no logré la sobriedad diaria a través de vivir los Doce Pasos de A.A.
Del libro Reflexiones diarias Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.
Un insospechado recurso interior
Con pocas excepciones, nuestros miembros encuentran que han descubierto un insospechado recurso interior, que pronto identifican con su propio concepto de un Poder superior a ellos mismos.
— Alcohólicos Anónimos, p. 519
Desde mis primeros días en A.A., mientras luchaba por la sobriedad, yo encontraba esperanza en esas palabras de nuestros cofundadores.
Frecuentemente meditaba sobre la frase: “nuestros miembros han descubierto un insospechado recurso interior”.
Me preguntaba a mí mismo, ¿cómo yo que soy tan impotente puedo encontrar el Poder dentro de mí?
Con el tiempo, como los cofundadores habían prometido, caí en la cuenta: yo siempre he tenido la opción de escoger entre lo bueno y lo malo, entre generosidad y egoísmo, entre serenidad y temor.
Ese Poder superior a mí mismo es una dádiva original que no llegué a reconocer hasta que no logré la sobriedad diaria a través de vivir los Doce Pasos de A.A.
Del libro Reflexiones diarias Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.
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15 de enero.
Pensamiento del Día.
El programa de A.A., es un modo de vivir. Es un modo de vivir, y tenemos que aprender a vivir el programa si queremos permanecer sobrios. Los doce pasos del libro son como indicadores. Señalan la dirección en que tenemos que marchar. Pero cada miembro del grupo tiene que encontrar su modo propio de vivir mejor el programa. No todos lo hacemos exactamente igual. Ya sea mediante horas de calma en la mañana, asistiendo a reuniones, trabajando con otros o pasando el mensaje, tenemos que aprender a vivir el programa.
-"¿Ha llegado a ser la forma de A.A. mi modo de vivir constante, natural?".
Meditación del Día.
Reposaré y no estaré en tensión.· No tendré temor, porque topo saldrá bien al fin. Aprenderé a sopesar y equilibrar mi alma en un mundo vacilante y cambiante. Buscaré el poder de Dios, y lo emplearé, porque si no lo utilizo, me será retirado. Mientras sepa represar a Dios y reciba abundantemente mi fortaleza después de cada tarea, ningún trabajo puede ser excesivo.
Oración del Día.
Ruego porque pueda descansar, y porque la fortaleza de Dios me sea concedida.
Pido poder someter mi voluntad a la voluntad de Dios, y estar libre de todas las tensiones.
(Veinticuatro Horas al Día, Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved, Under Pan American Convention, con permiso de AAWS)
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Pensamiento del Día.
El programa de A.A., es un modo de vivir. Es un modo de vivir, y tenemos que aprender a vivir el programa si queremos permanecer sobrios. Los doce pasos del libro son como indicadores. Señalan la dirección en que tenemos que marchar. Pero cada miembro del grupo tiene que encontrar su modo propio de vivir mejor el programa. No todos lo hacemos exactamente igual. Ya sea mediante horas de calma en la mañana, asistiendo a reuniones, trabajando con otros o pasando el mensaje, tenemos que aprender a vivir el programa.
-"¿Ha llegado a ser la forma de A.A. mi modo de vivir constante, natural?".
Meditación del Día.
Reposaré y no estaré en tensión.· No tendré temor, porque topo saldrá bien al fin. Aprenderé a sopesar y equilibrar mi alma en un mundo vacilante y cambiante. Buscaré el poder de Dios, y lo emplearé, porque si no lo utilizo, me será retirado. Mientras sepa represar a Dios y reciba abundantemente mi fortaleza después de cada tarea, ningún trabajo puede ser excesivo.
Oración del Día.
Ruego porque pueda descansar, y porque la fortaleza de Dios me sea concedida.
Pido poder someter mi voluntad a la voluntad de Dios, y estar libre de todas las tensiones.
(Veinticuatro Horas al Día, Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved, Under Pan American Convention, con permiso de AAWS)
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Cita Diaria con La Viña Enero 15
Noviembre/Diciembre 1996, Astoria, Oregón. “La mejor vida posible, un día a la vez”. Lo Mejor de La Viña
“Hablábamos acerca de la vida y el hecho de que, con la ayuda de la espiritualidad, podemos encontrar nuestros sueños, hacerlos realidad, y tal vez comenzar a entender mejor el concepto de la realidad”.Noviembre/Diciembre 1996, Astoria, Oregón. “La mejor vida posible, un día a la vez”. Lo Mejor de La Viña
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Alcohólicos Anónimos es automantenida por medio de nuestras propias contribuciones. Las contribuciones ayudan a cubrir los gastos del grupo. Y supone más que pagar el alquiler y otros gastos del grupo. Es un privilegio y una responsabilidad de los grupos y miembros asegurar que el mensaje llegue al alcohólico que aun sufre, que nuestra literatura viaje a múltiples rincones del mundo...Que nuestra organización siga siendo automantenida a todos los niveles de servicio y que esté libre de influencias externas que puedan desviarnos de nuestro objetivo primordial.
El respeto de la Séptima Tradición
Para cumplir con el principio del automantenimiento, la Oficina de Servicios Generales de A.A. se ve a veces en la incómoda posición de tener que rechazar dinero.
Un ejemplo reciente de esta situación se dio cuando una mujer que representaba a un fondo de caridad que estaba interesado en hacer una donación a Alcohólicos Anónimos habló con Don Meurer, el director financiero de la OSG (no alcohólico). Don explicó que Alcohólicos Anónimos acepta dinero únicamente de miembros de A.A., y que si la persona que estaba otorgando el dinero al fondo era un miembro de A.A., tal vez se podría hacer algún arreglo. La representante dijo que el donante quería permanecer anónimo.
“En ese caso”, contestó Don, “eso es un inconveniente”.
La representante preguntó entonces qué sucedería si el donante estuviera dispuesto a revelar su nombre y confirmar que es miembro de Alcohólicos Anónimos. “Entonces, no habría problema”, respondió Don, que entonces se acordó de preguntar de cuánto se trataba la donación.
“Cinco mil dólares”, dijo la representante.
Entonces, Don informó a la representante que la cantidad máxima que A.A. puede aceptar en un año calendario es de $2,000. Las donaciones testamentarias se aceptan únicamente de miembros de A.A. una sola vez, y no en perpetuidad.
El límite es de $2,000.
“Oh”, fue la respuesta, que demostraba una evidente confusión.
El director financiero de la OSG ha tenido conversaciones similares a lo largo de los años con abogados que estaban elaborando testamentos o repartiendo sucesiones. Lo que le gustaría ver es que los propios miembros dieran a sus representantes legales la información necesaria sobre el tema de las donaciones a Alcohólicos Anónimos.
Cierta confusión es inevitable en vista de la peculiar forma en que A.A. trata el tema de su automantenimiento, pero la Séptima Tradición, según la cual A.A. se rehúsa a recibir “contribuciones de afuera”, ha traído múltiples ventajas a la Comunidad. Según dice en Doce Pasos y Doce Tradiciones (p. 160), “A.A. les presentaba un espectáculo curioso y renovador” a las personas no acostumbradas a ver una organización que rechazara el dinero.
Otro aspecto relacionado con las contribuciones es verificar que los cheques que llegan a la OSG sean de miembros de A.A. Un cheque personal escrito por un miembro de A.A. en nombre de su grupo, idealmente, con el número de servicio del grupo, es la manera más sencilla.
Hace algunos años, sin embargo, los cheques generados a través de operaciones de pago en línea parecían presentar un problema de verificación. No había, por ejemplo, ninguna forma de que el remitente incluyera una nota con el cheque especificando a qué grupo debía acreditarse. Pero, según dice Constance Ivey, supervisora (no alcohólica) del departamento de contribuciones, al final estos cheques casi siempre vienen identificados claramente con el nombre de un grupo y el número de servicio del mismo.
Otro inconveniente surge cuando llegan a la OSG cheques de corporaciones, lo que puede suceder cuando alguien decide hacer una contribución a través del programa de donaciones de caridad de su trabajo. Si hay cualquier duda sobre si el cheque es de un miembro de A.A., la OSG le manda al remitente una de sus cartas ya redactadas. Una de estas cartas se envía, por ejemplo, si la OSG no puede identificar y acreditar al grupo que está haciendo la contribución.
Por razones prácticas, la OSG acepta contribuciones hechas con tarjetas de crédito. Un miembro de A.A. puede hacer este tipo de contribución por correo o por teléfono.
“Últimamente hemos estado recibiendo muchas contribuciones de éstas”, dice Constance. “Se están volviendo cada vez más populares”.
A finales de 2004, había 57,523 grupos registrados en la OSG, 44% de los cuales hizo contribuciones. Las contribuciones provenientes de grupos e individuos sumaron un poco más de 5 millones de dólares, lo que cubrió la mayoría de los 7.6 millones de dólares que gastó la OSG en nombre de la Comunidad en 2004.
Para cumplir con el principio del automantenimiento, la Oficina de Servicios Generales de A.A. se ve a veces en la incómoda posición de tener que rechazar dinero.
Un ejemplo reciente de esta situación se dio cuando una mujer que representaba a un fondo de caridad que estaba interesado en hacer una donación a Alcohólicos Anónimos habló con Don Meurer, el director financiero de la OSG (no alcohólico). Don explicó que Alcohólicos Anónimos acepta dinero únicamente de miembros de A.A., y que si la persona que estaba otorgando el dinero al fondo era un miembro de A.A., tal vez se podría hacer algún arreglo. La representante dijo que el donante quería permanecer anónimo.
“En ese caso”, contestó Don, “eso es un inconveniente”.
La representante preguntó entonces qué sucedería si el donante estuviera dispuesto a revelar su nombre y confirmar que es miembro de Alcohólicos Anónimos. “Entonces, no habría problema”, respondió Don, que entonces se acordó de preguntar de cuánto se trataba la donación.
“Cinco mil dólares”, dijo la representante.
Entonces, Don informó a la representante que la cantidad máxima que A.A. puede aceptar en un año calendario es de $2,000. Las donaciones testamentarias se aceptan únicamente de miembros de A.A. una sola vez, y no en perpetuidad.
El límite es de $2,000.
“Oh”, fue la respuesta, que demostraba una evidente confusión.
El director financiero de la OSG ha tenido conversaciones similares a lo largo de los años con abogados que estaban elaborando testamentos o repartiendo sucesiones. Lo que le gustaría ver es que los propios miembros dieran a sus representantes legales la información necesaria sobre el tema de las donaciones a Alcohólicos Anónimos.
Cierta confusión es inevitable en vista de la peculiar forma en que A.A. trata el tema de su automantenimiento, pero la Séptima Tradición, según la cual A.A. se rehúsa a recibir “contribuciones de afuera”, ha traído múltiples ventajas a la Comunidad. Según dice en Doce Pasos y Doce Tradiciones (p. 160), “A.A. les presentaba un espectáculo curioso y renovador” a las personas no acostumbradas a ver una organización que rechazara el dinero.
Otro aspecto relacionado con las contribuciones es verificar que los cheques que llegan a la OSG sean de miembros de A.A. Un cheque personal escrito por un miembro de A.A. en nombre de su grupo, idealmente, con el número de servicio del grupo, es la manera más sencilla.
Hace algunos años, sin embargo, los cheques generados a través de operaciones de pago en línea parecían presentar un problema de verificación. No había, por ejemplo, ninguna forma de que el remitente incluyera una nota con el cheque especificando a qué grupo debía acreditarse. Pero, según dice Constance Ivey, supervisora (no alcohólica) del departamento de contribuciones, al final estos cheques casi siempre vienen identificados claramente con el nombre de un grupo y el número de servicio del mismo.
Otro inconveniente surge cuando llegan a la OSG cheques de corporaciones, lo que puede suceder cuando alguien decide hacer una contribución a través del programa de donaciones de caridad de su trabajo. Si hay cualquier duda sobre si el cheque es de un miembro de A.A., la OSG le manda al remitente una de sus cartas ya redactadas. Una de estas cartas se envía, por ejemplo, si la OSG no puede identificar y acreditar al grupo que está haciendo la contribución.
Por razones prácticas, la OSG acepta contribuciones hechas con tarjetas de crédito. Un miembro de A.A. puede hacer este tipo de contribución por correo o por teléfono.
“Últimamente hemos estado recibiendo muchas contribuciones de éstas”, dice Constance. “Se están volviendo cada vez más populares”.
A finales de 2004, había 57,523 grupos registrados en la OSG, 44% de los cuales hizo contribuciones. Las contribuciones provenientes de grupos e individuos sumaron un poco más de 5 millones de dólares, lo que cubrió la mayoría de los 7.6 millones de dólares que gastó la OSG en nombre de la Comunidad en 2004.
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Las ganancias por ventas de literatura ascendieron a $2.1 millones.
Reimpreso de Box 4-5-9 (Edición Box459 agosto-septiembre 2005) con permiso de A.A. World Services, Inc.
Reimpreso de Box 4-5-9 (Edición Box459 agosto-septiembre 2005) con permiso de A.A. World Services, Inc.
Reflexiones Diarias
16 de ENERO
TOCAR FONDO
¿Por qué tanta insistencia en que todo A.A. toque fondo primero? La respuesta es que muy poca gente tratará de practicar sinceramente el programa de A.A. a menos que haya tocado fondo. Porque la práctica de los restantes once Pasos de A.A. supone actitudes y acciones que casi ningún alcohólico que todavía bebe podría siquiera soñar en adoptar.
— DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 22
Al tocar fondo se me abrió la mente y estuve dispuesto a probar algo diferente. Lo que probé fue A.A. Mi nueva vida en la Comunidad era como aprender a montar en bicicleta: A.A. se convirtió en mis ruedas de entrenamiento y mi mano de apoyo. No era que estaba buscando ayuda, sino simplemente que no quería volver a sufrir tanto. Mi deseo de evitar volver a tocar fondo era más fuerte que mi deseo de beber. Al principio eso era lo que me mantenía sobrio. Pero con el tiempo me encontraba trabajando en los Pasos lo mejor que podía. Pronto me di cuenta de que mis actitudes y acciones estaban cambiando — aunque fuera ligeramente. Un Día a la Vez, llegué a sentirme cómodo conmigo mismo y con otros, y las heridas empezaban a sanar.
Del libro Reflexiones diarias
Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.
16 de ENERO
TOCAR FONDO
¿Por qué tanta insistencia en que todo A.A. toque fondo primero? La respuesta es que muy poca gente tratará de practicar sinceramente el programa de A.A. a menos que haya tocado fondo. Porque la práctica de los restantes once Pasos de A.A. supone actitudes y acciones que casi ningún alcohólico que todavía bebe podría siquiera soñar en adoptar.
— DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 22
Al tocar fondo se me abrió la mente y estuve dispuesto a probar algo diferente. Lo que probé fue A.A. Mi nueva vida en la Comunidad era como aprender a montar en bicicleta: A.A. se convirtió en mis ruedas de entrenamiento y mi mano de apoyo. No era que estaba buscando ayuda, sino simplemente que no quería volver a sufrir tanto. Mi deseo de evitar volver a tocar fondo era más fuerte que mi deseo de beber. Al principio eso era lo que me mantenía sobrio. Pero con el tiempo me encontraba trabajando en los Pasos lo mejor que podía. Pronto me di cuenta de que mis actitudes y acciones estaban cambiando — aunque fuera ligeramente. Un Día a la Vez, llegué a sentirme cómodo conmigo mismo y con otros, y las heridas empezaban a sanar.
Del libro Reflexiones diarias
Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.
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16 de Enero
Pensamiento del día
El programa de AA es más una forma de construir una nueva vida que una forma de dejar de beber, porque en A.A. no solo dejamos de beber
Lo hicimos muchas veces en los viejos tiempos cuando “subimos al carro”. Y, por supuesto, siempre comenzamos a beber de nuevo, porque solo estábamos esperando el momento en que podíamos caernos. Una vez que estemos sobrios a través del programa, comenzamos a ir cuesta arriba. En nuestros días de bebida, íbamos cuesta abajo, empeorando cada vez más. Bajamos o subimos. ¿Voy cuesta arriba, mejorando cada vez más?
Meditación para el día
Trataré de obedecer la voluntad de Dios día tras día, tanto en las llanuras salvajes como en las cimas de las montañas de la experiencia. Es en los esfuerzos diarios que cuenta la perseverancia. Creo que Dios es el Señor de las pequeñas cosas, el Controlador Divino de los pequeños acontecimientos. Perseveraré en esta nueva forma de vida. Sé que nada en el día es demasiado pequeño para ser parte del esquema de Dios.
Oración por el día
Rezo para que las pequeñas piedras que puse en el mosaico de mi vida hagan un patrón que valga la pena. Rezo para que pueda perseverar y así encontrar armonía y belleza.
(Veinticuatro Horas al Día, Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved, Under Pan American Convention, con permiso de AAWS)
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Pensamiento del día
El programa de AA es más una forma de construir una nueva vida que una forma de dejar de beber, porque en A.A. no solo dejamos de beber
Lo hicimos muchas veces en los viejos tiempos cuando “subimos al carro”. Y, por supuesto, siempre comenzamos a beber de nuevo, porque solo estábamos esperando el momento en que podíamos caernos. Una vez que estemos sobrios a través del programa, comenzamos a ir cuesta arriba. En nuestros días de bebida, íbamos cuesta abajo, empeorando cada vez más. Bajamos o subimos. ¿Voy cuesta arriba, mejorando cada vez más?
Meditación para el día
Trataré de obedecer la voluntad de Dios día tras día, tanto en las llanuras salvajes como en las cimas de las montañas de la experiencia. Es en los esfuerzos diarios que cuenta la perseverancia. Creo que Dios es el Señor de las pequeñas cosas, el Controlador Divino de los pequeños acontecimientos. Perseveraré en esta nueva forma de vida. Sé que nada en el día es demasiado pequeño para ser parte del esquema de Dios.
Oración por el día
Rezo para que las pequeñas piedras que puse en el mosaico de mi vida hagan un patrón que valga la pena. Rezo para que pueda perseverar y así encontrar armonía y belleza.
(Veinticuatro Horas al Día, Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved, Under Pan American Convention, con permiso de AAWS)
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