Alcohólicos Anónimos Hispano
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Alcohólicos Anónimos ®
Somos una agrupación mundial de alcohólicos recuperados que se ayudan a mantener su sobriedad y comparten libremente.
No aceptamos contribuciones ajenas, no contamos con casas de reposo o albergues. No somos profesionales.
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Cita Diaria con La Viña Enero 10

Muchas veces las respuestas a mis problemas de intolerancia, aceptación y ego llegan mientras estoy sentado en una reunión de AA.

“Arroz, pollo y ensalada”. De: Un Día a la Vez
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Anónimos pero no invisibles: Historias de recuperación.
Estas historias muestran cómo es posible reencontrar la luz en la oscuridad. Escucha los testimonios de quienes, a través de AA, han encontrado la recuperación
📜📜 DESDE LA TRIBUNA

VER PARA CREER

Nosotros, los Alcohólicos Anónimos, somos terriblemente incrédulos, y muchas de las cosas que nos sucedieron en el pasado, o que nos suceden ahora, tienen su raíz en esa incredulidad.
Pero, para muestra un botón: el alcohólico llega a los grupos porque no pudo solo 🤷. ¿O acaso voy a estar aquí por diversión? ¡NO! Lo que sucede es que a mí no me gusta perder, no me gusta sentirme derrotado ni aceptar ayuda.
Cuando soy sincero conmigo mismo 😌, me doy cuenta de que alguien me ayudó e hizo por mí lo que yo no podía hacer. Sin embargo, si no practico los principios, nunca voy a reconocerlo 🤷, aunque esté sin tomar.
El primer empujón, el primer paso, alguien o algo me ayudó a darlo. Ese alguien o ese algo es, para mí, la Divina Providencia. Así lo veo y lo siento. Pero el resto me toca a mí, y una de las cosas que debo hacer es ser obediente. Nada más.

QUE LOS MEJORES DÍAS LLEGUEN A TU VIDA.
A.A. en Cleveland

Entre los primeros en llevar el mensaje, y los últimos en preservarlo

     Por varios años antes de la publicación del Libro Grande, los alcohólicos de Cleveland iban a las reuniones del Grupo de Oxford en Akron. Clarence S., uno de los primeros miembros de A.A., habló con la esposa de un abogado de patentes de Cleveland Heights, (Albert “Abby” G.) quien se desintoxicaba en Akron en aquel entonces, sobre la posibilidad de tener reuniones en su casa. Ella accedió, y se celebró la primera reunión allí en 1939.
     Clarence aseveraba que este grupo, siguiendo el título del libro, fue el primero en llamarse Alcohólicos Anónimos en lugar de “Grupo de Oxford”. Pero es posible que hubiera grupos en Nueva York que ya lo habían hecho anteriormente. Clarence también afirmó que fue el primero en referirse a nosotros sólo con las iniciales de “A.A.” Esto bien puede ser cierto. La palabra “primero”, según nos dijo el famoso historiador Ernest K., se conoce en los círculos de historiadores como la palabra que nadie debe pronunciar.
     Ese otoño, Clarence pasó a escondidas a Elrick B. Davis, un periodista independiente, a una reunión cerrada. Éste luego escribió una serie de artículos que se publicaron en el periódico Plain Dealer de Cleveland y que dio lugar a más de 500 llamadas para pedir ayuda, peticiones que recaían sobre los hombros de los 13 miembros activos en Cleveland. Varios de estos miembros originales, enfurecidos por el engaño de Clarence, votaron por expulsarlo de A.A. (¡eso se podía hacer en aquel tiempo!). Clarence respondió formando otro grupo en la casa de un no alcohólico, Tom Borton, estableciéndose el 16 de noviembre de 1939. El Grupo Borton aún existe. Pronto otros grupos se estaban separando del original. Conscientes de que tenían que coordinar sus esfuerzos, formaron el Comité Central en 1940. Éste lanzó el primer boletín de A.A. (llamado Boletín Central) en octubre de 1942 y en 1945 estableció una de las primeras sedes centrales, bajo el nombre de la Oficina del Distrito de Cleveland.
     Avivado por su proximidad al Dr. Bob e inspirado por el ascenso de Clarence S., el crecimiento de A.A. en Cleveland fue tremendo, sobrepasando en mucho al de Akron y Nueva York. No le pusieron mucha atención a la tarea de documentar la historia de A.A. pues estaban demasiado ocupados haciendo historia.

               Huellas Invierno 2013
11 de Enero

EL PASO CIEN POR CIEN

Solamente el Primer Paso, en el que admitimos sin reserva alguna que éramos impotentes ante el alcohol, se puede practicar con perfección absoluta.

— Doce Pasos y Doce Tradiciones, p. 65


Mucho antes de que yo lograra la sobriedad en A.A., sabía sin duda alguna que el alcohol me estaba matando; sin embargo, aun con este conocimiento, yo era incapaz de dejar de beber.

Así que, cuando me enfrenté al Paso Uno, me resultó fácil admitir que no tenía la capacidad para no tomar.

¿Pero era mi vida ingobernable? ¡Qué va! Cinco meses después de llegar a A.A., estaba bebiendo otra vez y me preguntaba por qué.

Más tarde, de regreso en A.A. y doliéndome todavía de mis heridas, llegué a darme cuenta que el Paso Uno es el único Paso que se puede dar al cien por ciento.

Y la única manera de darlo completamente es darlo completo.

Desde entonces, ya han pasado muchas veinticuatro horas y no he tenido que volver a dar el Primer Paso.


(Del libro Reflexiones diarias Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.)
Enero 11

Pensamiento del día

Cuando bebíamos, la mayoría de nosotros nunca pensó en ayudar a los demás. Nos gustaba comprar bebidas para la gente, porque eso nos hacía sentir como peces gordos. Pero solo usamos a otros para nuestro propio placer. Salir realmente y tratar de ayudar a alguien que necesitaba ayuda nunca se nos ocurrió. Para nosotros, ayudar a los demás parecía un juego de tontos. Pero cuando llegamos a A.A., comenzamos a tratar de ayudar a los demás. Y descubrimos que ayudar a los demás nos hizo felices y también nos ayudó a mantenernos sobrios. ¿He aprendido que hay felicidad en ayudar a los demás?

Meditación del día

Oraré solo por fuerza y ​​que se haga la voluntad de Dios. Usaré las fuerzas ilimitadas de Dios para mis necesidades. Buscaré la voluntad de Dios para mí. Me esforzaré por tener conciencia de la presencia de Dios, porque Él es la luz del mundo. Me he convertido en un peregrino que solo necesita órdenes de marcha, fuerza y ​​guía para este día.

Oración del día

Oro para poder buscar la guía de Dios día a día. Oro para poder esforzarme por permanecer en la presencia de Dios.

(Veinticuatro Horas al Día, Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved,  Under Pan American Convention, con permiso de AAWS)

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Cita Diaria con La Viña Enero 11

“La piedra fundamental de la liberación del miedo es la fe: una fe que, a pesar de las apariencias mundanas en contra, me hace creer que vivo en un universo que tiene sentido”.

“Este asunto del miedo”. Bill W., Cofundador de AA, Enero de 1962. De: Lo Mejor de Bill
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Dr. Bob
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Centros de Tratamiento

"La Clave está en Compartir"

"He trabajado desde enero en la G.S.O.", dice Maureen C., y todavía no puedo creer que me pagan por
hacer lo que más me gusta."
Alegre y simpática, la "nueva" adición al personal, se encuentra, según sus propias palabras, "emocionada, con los ojos abiertos y absorbiendo megatones de información" sobre sus funciones como encargada de Instituciones de Tratamiento. Sucede a Phyllis M., que se jubiló a fines del año pasado después de haber servido en la G.S.O. durante catorce años.
Recién salida de su primera Conferencia de Servicios Generales, la de 1986, Maureen dice que la
experiencia de ver la Comunidad en acción fue "intensa - de un poder que le causa a uno una sensación de humildad." Le fue un placer especial llegar a conocer a los delegados de todas partes de los EE.UU. y Canadá.
"He mantenido correspondencia con algunos de ellos", nos explica, "y me alegró poder relacionar los nombres con las caras y hablar con ellos en persona."
Maureen viene a su nuevo puesto de un gran centro de entrenamiento y tratamiento del alcoholismo. "Mi experiencia en desarrollar fuentes de información para la industria en un ambiente de servicio, me dio una preparación excelente para mi trabajo actual. Me encanta la oportunidad que la G.S.O. Me ofrece para utilizar mi experiencia en ayudar a llevar el mensaje de A.A."
Nacida en Brooklyn, Nueva York, Maureen paso la mayor parte de su niñez en Norfolk, Virginia. Luego, se dirigió a St. Joseph’s College en Maryland. "A la edad de 19 años me entregué al ’biberón’," nos cuenta, "y fui una bebedora de las de lagunas mentales." Al regresar a Nueva York, "hice todo lo posible para poner mi vida en orden." Paso algún tiempo como voluntaria de VISTA (Voluntarios en Servicio para America), consiguió una licenciatura en psicología teórica y aplicada, por la Universidad de Nueva York en 1974, y "seguí bebiendo. Quería quitarme de la bebida, pero no sabía cómo hacerlo."
Gracias a la ayuda de un miembro de A.A. a quien logró conocer a través de un sobrino - y por haber estado dispuesta ella misma a hacer aquella crucial llamada telefónica Maureen tomó su último trago en enero de 1980. Una participante activa en su grupo de Brooklyn Heights, ha servido como madrina de otros miembros "desde el mismo momento en que me pareció que tenía algo qué compartir."
No le fue fácil construir un puente para retornar a la vida. Sufrió la pérdida de sus padres. "Mi madre se había mantenido sobria durante dos años; mi padre, durante cuatro. Fue un pasaje duro y triste, y estaba muy agradecida por estar sobria."
En mayo de 1985, Maureen se casó con Laurence S., un miembro de su grupo de origen. La Comunidad es un asunto familiar - la hija de Laurence, que tiene 22 años, ha sido miembro de Los Jóvenes en A.A. desde hace tres años. "Todos nosotros conocemos el dolor y la degradación de nuestro alcoholismo activo," dice Maureen, "y ahora compartimos lo cotidiano de la vida sobria - tanto las espinas como las rosas."
En su trabajo en la G.S.O., como encargada de Instituciones de Tratamiento, Maureen descubre que las mismas preguntas siguen repitiéndose. "La gente nos escribe pidiendo información sobre cómo iniciar un programa de apadrinamiento por contacto, o quiere saber cuál es la diferencia entre una reunión regular de A.A. que se efectúa dentro de una institución de tratamiento, y una reunión de una institución de tratamiento.
Les explico las directrices de la G.S.O. ’Una reunión regular de A.A. celebrada en una institución de tratamiento está abierta tanto a los A.As. de la comunidad como a los pacientes en tratamiento. Por otro lado, una reunión de una institución de tratamiento está abierta solamente a los pacientes en tratamiento y los A.As. que les llevan el mensaje.’"
Dice que el recién publicado Libro de Trabajo Para Instituciones de Tratamiento ha suscitado "muchas reacciones positivas." Una gran y gratificante parte de su trabajo es mantener correspondencia con los A.As. que hacen el trabajo de servicio en las instituciones de tratamiento. "Recibimos bien todas las cartas que llegan a la G.S,O., que sirve como un fórum para el intercambio de ideas, información, problemas y, a menudo, soluciones."
"La clave de A.A. está en compartir", añade. "Me di cuenta de esta verdad al asistir a la cena de apertura de la Conferencia, acompañada de mi esposo. Fue una maravilla poder compartir con el la amplia conciencia de hermandad que me afecta a mí cada día en la G.S.O.


Reimpreso de Box 4-5-9 (Edición agosto septiembre 1986) con permiso de A.A. World Services, Inc.
12 de Enero

Aceptar nuestras circunstancias actuales


Nuestro primer problema es aceptar nuestras circunstancias actuales, tales como son, a nosotros mismos, tales como somos, y a la gente alrededor nuestro tal como es.

Esto es adoptar una humildad realista, sin la cual no se puede empezar a hacer progresos.

Una y otra vez, tendremos que volver a este punto de partida poco halagüeño.

Es un ejercicio de aceptación que podemos practicar provechosamente cada día de nuestras vidas.

Estos reconocimientos realistas de los hechos de la vida, siempre que evitemos diligentemente convertirlos en pretextos poco realistas para la apatía y el derrotismo, pueden ofrecernos una base segura, sobre la cual se puede establecer una más estable salud emocional y, por lo tanto, un más amplio progreso espiritual.

— Cómo lo ve Bill, p. 44


Cuando me resulta difícil aceptar a la gente, los lugares y los acontecimientos, vuelvo a leer estos párrafos y me libran de muchos de los temores ocultos que tengo respecto a otra gente o a las circunstancias que la vida me presenta.

Este pensamiento me hace posible ser humano y no perfecto, y recobrar la tranquilidad de espíritu.


(Del libro Reflexiones diarias Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.)
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