Alcohólicos Anónimos Hispano
1.01K subscribers
8.32K photos
430 videos
310 files
4.27K links
Alcohólicos Anónimos ®
Somos una agrupación mundial de alcohólicos recuperados que se ayudan a mantener su sobriedad y comparten libremente.
No aceptamos contribuciones ajenas, no contamos con casas de reposo o albergues. No somos profesionales.
Download Telegram
📜📜 DESDE LA TRIBUNA

PARA QUE LA DERROTA SE CONVIERTA EN VICTORIA

El Alcohólico Anónimo, como yo, debe trabajar arduamente y esforzarse por seguir un camino apegado a los principios. En ocasiones, nos confundimos y pensamos que podemos hacer las cosas a nuestra manera 🤷, pero esa no es la forma en que este programa funciona.
Es necesario ser obediente y sincero; de lo contrario, no obtendremos los resultados esperados. Esta falta de comprensión y compromiso es una de las razones por las que somos pocos los privilegiados que permanecemos en este programa tan maravilloso.

QUE LOS MEJORES DÍAS LLEGUEN A TU VIDA.
Los miembros perturbadores en las reuniones de A.A.

En el capítulo del Libro Grande titulado “Trabajando con los demás” aparece una lista de cosas que pueden pasar cuando un A.A. toma una actitud de “Ayudar a otros es la piedra fundamental de tu propia recuperación”. Ayudar a un borracho puede suponer innumerables visitas a “comisarías, sanatorios, hospitales, cárceles y manicomios. En otras ocasiones…. puede ser que tengas que llamar a la policía o a una ambulancia. Ocasionalmente tendrás que enfrentarte a esas situaciones”.
(Alcohólicos Anónimos, pág. 97). En resumidas palabras, al sentar la piedra fundamental de recuperación y ayudar a otros, un miembro de A.A. puede verse enfrentado con un miembro problemático. En las reuniones, donde los A.A. encuentran a otros borrachos con quienes trabajar, también se presentan las posibilidades descritas anteriormente cuando se trata de ayudar a borrachos, y a veces los miembros pueden interferir en el buen progreso de la reunión.
Aunque los A.A. se esfuerzan por adoptar ciertas actitudes y conductas, tal como la de “Amor y tolerancia es nuestro código” (Ibid. pág. 84), a veces el comportamiento de un individuo alborotador es tan agresivo o amenazador que le resulta difícil o imposible al grupo lograr su objetivo primordial de llevar el mensaje. Además, la Primera Tradición recuerda al grupo que: “Cada miembro de A.A. no es sino una pequeña parte de una gran totalidad. Es necesario que A.A. siga viviendo o, de lo contrario, la mayoría de nosotros seguramente morirá. Por eso, nuestro bienestar común tiene prioridad”. (Doce Pasos y Doce Tradiciones, pág. 184)
La forma en que el grupo se enfrenta con los miembros perturbadores o amenazadores puede causar conflictos y controversia, y por ello muchos miembros recurren a la experiencia compartida de otros que han superado situaciones parecidas.
Frecuentemente, un grupo o un miembro de un grupo se ponen en contacto con la Oficina de Servicios Generales referente a la conducta alborotadora de un miembro en una reunión de A.A. La OSG, además de hacer que se realicen las acciones de la Conferencia y de la junta, sirve como depositaria de la experiencia acumulada de los grupos de A.A.
Algunos grupos han enviado sugerencias respecto a formas apropiadas de enfrentar comportamiento alborotador.
Un grupo recomienda que un miembro se dirija al individuo, informal y personalmente, para hablar del problema y buscar soluciones. Los miembros del grupo recuerdan unos a otros que las Doce Tradiciones deben guiar toda comunicación y todos deben esforzarse siempre por anteponer los principios a las personalidades y tratar a todos con amabilidad, paciencia, compasión, tolerancia y amor.
Otro grupo contó cómo se enfrentaron con miembros alborotadores y amenazadores que no quisieron responder a solicitudes amables y conversaciones individuales y personales.
El grupo organizó una reunión de conciencia de grupo/negocios y antes de decir nada, los miembros acordaron seguir el siguiente formato: 1) cada miembro puede hablar solamente dos veces acerca de un tema determinado; 2) Cada miembro sólo puede hablar dos minutos cada vez. Además le resultó útil al grupo definir un miembro alborotador/perturbador como una persona que interrumpe el buen progreso de una reunión de manera que no se pueda transmitir el mensaje de A.A. También acordó definirlo como un miembro cuya conducta intimida o asusta a los principiantes de manera que no puedan escuchar el mensaje de A.A. Si se produce tal situación, le pide al miembro alborotador/perturbador que asista a la reunión de conciencia de grupo/negocios. Ya sea que asista o no, el grupo considera el problema. Si asiste, se le explica el procedimiento. Es posible que le pidan que deje de asistir a la reunión durante un tiempo determinado.
En ese caso, el grupo no está expulsando al miembro de Alcohólicos Anónimos, sino que simplemente le pide que no asista a la reunión del grupo. La Primera Tradición asegura a los A.A. que: “Ningún A.A. puede obligar a otro a hacer nada; nadie puede ser castigado o expulsado”. (Doce Pasos y Doce Tradiciones, pág. 125). Siempre es de esperar que el miembro en cuestión vea la dificultad como una oportunidad de desarrollarse y asista a otras reuniones en el área para mantenerse sobrio. Por lo general esta acción es el último recurso, después de pedir al individuo que cambie su conducta.
Bill W. que siempre recalcaba la importancia de que los A.A. se traten los unos a los otros de una manera tolerante, cariñosa y servicial, escribió en una carta de 1969: “Esta caridad no supone que no podamos excluir a quienes perturban las reuniones o interfieren seriamente en el buen funcionamiento del grupo. Tenemos que decirles que se callen o que vayan a otro lugar para volver cuando estén en mejor condición para participar”.
Y de hecho a Bill no le eran desconocidos los alborotos, las controversias o perturbaciones en las reuniones de A.A. Pero tenía confianza en que las dificultades podrían resultar en desarrollo y progreso. En el libro A.A. llega a su mayoría de edad dice: “Me imagino que, dentro de A.A., siempre vamos a tener nuestros desacuerdos y discusiones. En la mayor parte, estas discusiones tratarán de cuál es la óptima forma de hacer el máximo bien para el máximo número de borrachos.... Superar problemas de este tipo en la escuela de la dura experiencia de A.A. es un ejercicio saludable”. (pág 233)

Reimpreso de Box 4-5-9 (Edición Box459 Otoño 2010) con permiso de A.A. World Services, Inc.
Edición conmemorativa
Reflexiones Diarias


8 de ENERO

¿TENGO UNA OPCIÓN?

El hecho es que la mayoría de los alcohólicos, por razones que todavía son oscuras, cuando se trata de beber han perdido su capacidad para elegir. Nuestra llamada fuerza de voluntad se vuelve inexistente.

— ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 24


Mi impotencia ante el alcohol no cesa cuando yo dejo de beber. En sobriedad, yo todavía no tengo opción — no puedo beber.

La opción que sí tengo es la de recoger y usar el “juego de herramientas espirituales” (Alcohólicos Anónimos, p. 25). Cuando hago esto, mi Poder Superior me exonera de mi falta de opción — y me mantiene sobrio un día más. Si yo pudiera optar por no tomar un trago hoy, ¿qué necesidad tendría entonces de A.A. o de un Poder Superior?

Del libro Reflexiones diarias
Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.
8 de Enero

Pensamiento del Día

Todo aquel que llega a A.A. por amarga experiencia que él o ella no pueden beber. Yo sé que la bebida ha sido la causa de todos mis mayores disgustos o que ha empeorado mis dificultades. Ahora he encontrado un camino para salir, me aferraré a A.A. con ambas manos. San Pablo dijo que nada en el mundo, ni fuerzas ni potestades, ni la vida ni la muerte, podrían apartarse del amor de Dios. – “Una vez que he entregado a Dios mi problema de la bebida, ¿me apartará algo en el mundo de mi sobriedad?”.

Meditación del Día

Sé que mi nueva vida no estará libre de dificultades; pero tendré paz aún en las dificultades. Sé que la serenidad es el resultado de la fiel y confiada aceptación de la voluntad de Dios, aún en medio de las dificultades. San Pablo dijo: “Nuestras leves aflicciones, que no son sino momentáneas, nos preparan una mayor y eterna carga de gloria”.

Oración del Día

Ruego que pueda resistir a las dificultades. Pido que puedan poner a prueba mi fortaleza y construir mi personalidad.


(Veinticuatro Horas al Día, Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved,  Under Pan American Convention, con permiso de AAWS)

🌷
Vancouver les dará la bienvenida a los miembros de A.A. de todo el mundo a la Convención Internacional de 2025. En esa ocasión se celebrará el 90.o aniversario del inicio de nuestra Comunidad. La Convención Internacional tendrá lugar del 3 al 6 de julio de 2025 en el Centro de Convenciones de Vancouver y el Estadio BC Place.
Cita Diaria con La Viña Enero 8

Yo sabía que ese era mi lugar, este era mi grupo, allí estaba la única oportunidad de encontrar lo que busqué por más de treinta y cinco años: veinticuatro horas de sobriedad.

“Local pequeño, corazón grande”. De: Un Día a la Vez
Décimo Paso:
"Es un axioma espiritual que cada vez que nos alteramos, no importa cuál sea el motivo, hay algo que no está bien en nosotros"
(Folleto "Los Doce Pasos", Pág. LX, 4to. Párrafo)
🙌
#AlcoholicosAnónimos
DÉCIMO PASO

Proseguimos con nuestro inventario moral, admitiendo espontáneamente nuestras faltas al irlas reconociendo.

El Décimo Paso es uno de los pasos para la conservación.
Su propósito es recordarnos que los defectos morales, como el egoísmo, la falta de honradez, el resentimiento y el miedo, son problemas que enfrentamos todos los días y que siguen siendo graves amenazas para nuestra sobriedad.

AA indica que se haga un inventario diario para revelar los pensamientos y actos perjudiciales. Es indispensable para nuestra sobriedad admitir nuestras faltas.

George A. Dorsey ha aportado información interesante sobre la naturaleza humana, diciendo:
“El hombre es algo que está sucediendo todo el tiempo; es una continua inquietud, dispone de sus propias reglas, enmienda su propia fórmula y vuelve a fundir su propio molde en el acto de ser, y mientras tanto, funciona. La inquietud está en la naturaleza del hombre”.

Este paso indica la práctica de un inventario diario para confrontar nuestra posición mental y espiritual.
Mediante este paso evitamos las desgraciadas experiencias que ocurren cuando estamos dominados por las diversas formas de egocentrismo que penetran insidiosamente en nuestras vidas.

Hacemos del inventario una especie de oficina de información que identifica los defectos morales, tanto antiguos como nuevos. Tiene su galería de malhechores, en la que catalogamos cada defecto con sus “alias”, para que, cuando el egocentrismo, por ejemplo, se disfrace de complacencia o aburrimiento, descubramos al impostor y, después de identificarlo, lo sometamos al proceso indicado.

Estos defectos son peligrosos para nosotros. Tuvieron mucho que ver con los daños sufridos como consecuencia de una manera anormal de beber y pueden llevarnos de nuevo a la demencia del alcoholismo.

El Cuarto Paso nos señaló un inventario que nos sirvió para un propósito definido. Nos reveló defectos de carácter que antes nos habíamos negado a reconocer, defectos que hicieron ingobernables nuestras vidas. La necesidad de catalogar estos defectos y eliminarlos se vuelve cada vez más obvia a medida que se acumulan los días sin beber.

El inventario nos proporcionó un conocimiento de nuestro problema. Nos puso frente a nosotros mismos con nuestros defectos, con el propósito de librarnos de ellos mediante la ayuda de Dios. Era indispensable hacerlo entonces, y solo cumplió su propósito cuando catalogamos la naturaleza de nuestros hábitos voluntariosos y defectos alcohólicos. Sin este registro hubiese sido imposible nuestro progreso en AA.

El conocimiento de nuestros defectos morales y la práctica del programa de AA han cambiado nuestras vidas por completo. Han mejorado nuestra actitud hacia Dios, hacia nuestros problemas diarios y hacia nuestros semejantes. Hemos ganado la confianza y el respeto de los demás. Muchos de nuestros amigos han expresado su admiración por la sobriedad que hemos adquirido.

El respeto a uno mismo y la satisfacción personal son consecuencias de este logro. Disfrutamos de seguridad y de la actitud amistosa de quienes nos rodean.

El Décimo Paso salvaguarda este progreso si continuamos con nuestro inventario personal y admitimos prontamente nuestros errores al reconocerlos.

Sin embargo, no olvidemos la inquietud propia de los alcohólicos. Basados en esta experiencia, nuestros fundadores sabían que aparecerían nuevos defectos de carácter y que muchos de los viejos volverían a presentarse disfrazados. De ahí la necesidad del examen mental diario, como una especie de centinela mental alerta a la llegada de nuevos defectos o el regreso de los antiguos.

Es importante no confundir las funciones del Cuarto y el Décimo Paso. El Cuarto Paso consistió en hacer una relación por escrito de nuestros defectos de carácter, quedando abierta a futuras añadiduras. El Décimo Paso es la herramienta de AA para evaluar el progreso diario: un inventario moral perpetuo que salvaguarda el despertar espiritual de nuestra sobriedad y con el que finalizamos cada día.
👍1
El propósito del Décimo Paso no es solo proseguir con nuestro inventario personal, sino también cotejar nuestro progreso diario en cada uno de los pasos del programa de AA. Revisando nuestros defectos diariamente, muchas veces nos damos cuenta de que estamos en un camino equivocado. Debido a la naturaleza propia del alcohólico, que permite que estas situaciones lleguen generalmente hasta el último límite, es necesario corregirlo urgentemente al identificar el error.

No es raro encontrarnos en el camino equivocado; lo importante es regresar al indicado. El inventario diario es indispensable para cumplir con este requisito.

A continuación, se presentan algunas de las “posiciones desviadas” para que todos los miembros puedan reconocerlas:

1. Olvidar que somos alcohólicos y que nuestro sistema nervioso es incapaz de resistir el efecto narcótico del alcohol.

2. Dejar que la complacencia nos desprevea, permitiendo que el resentimiento y la intolerancia se deslicen nuevamente en nuestras vidas.

3. Disminuir la práctica de la honradez, la humildad y la restitución.

4. Engreírnos por nuestros éxitos en AA y cesar nuestro contacto con Dios.

5. Sentirnos incómodos al ayudar a los miembros nuevos y perder interés en ellos.

6. Exigir autoridad y esperar que se alabe nuestra sobriedad.

7. Permitir que entre el aburrimiento.

8. Faltar a las reuniones de AA.

9. Dejar de estudiar el Libro Grande.

Cuando el inventario revela cualquiera de estos síntomas, corremos el riesgo de recaer. El egocentrismo es nuestro problema grave.

El antídoto incluye:

– Rezar para renovar nuestro interés.

– Leer el Libro Grande.

– Hablar con otros miembros de AA.

– Asistir a más sesiones.

– Ayudar en lo que podamos.

– Reconocer que nuestro alcoholismo ha sido frenado, pero no curado.

– Entregarnos al programa.

– Trabajar con miembros nuevos.

– Reflexionar sobre el milagro que Dios ha hecho en nuestras vidas.

– Ser honestos y agradecidos.

– Ofrecer una oración de gratitud.

Siempre que salgamos de viaje, llevemos con nosotros el Libro Grande.

Fragmento: El Pequeño Libro Rojo de AA
9 de Enero

UN ACTO DE LA PROVIDENCIA

Es verdaderamente horrible admitir que, con una copa en la mano, hemos deformado nuestra mente hasta tener una obsesión por beber tan destructiva que sólo un acto de la Providencia puede librarnos de ella.

— Doce Pasos y Doce Tradiciones, p. 19


Para mí, el acto de la Providencia, (una manifestación de cuidado y dirección divina), ocurrió cuando yo experimentaba la quiebra total del alcoholismo activo — todo lo significativo de mi vida había desaparecido.

Llamé por teléfono a Alcohólicos Anónimos y, desde ese instante, mi vida nunca ha sido la misma.

Al reflexionar sobre ese momento muy especial, sé que Dios estaba trabajando en mi vida mucho antes de que yo reconociera y aceptara conceptos espirituales.

Mediante este único acto de la Providencia pude quitarme de la bebida y empezar mi viaje hacia la sobriedad.

Mi vida continúa desarrollándose con cuidado y dirección divina.

El Paso Uno, admitir que yo era impotente ante el alcohol, y que mi vida se había vuelto ingobernable, cobra cada día más sentido para mí en la Comunidad salvadora y vivificadora de Alcohólicos Anónimos.


(Del libro Reflexiones diarias Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.)
👍1
9 de enero.

Pensamiento del Día.

Cuando bebíamos, la mayoría de nosotros no teníamos fe verdadera en nada. Tal vez pudimos haber dicho que creíamos en Dios, pero actuábamos como si no fuera así. Nunca pedimos sinceramente a Dios que nos ayudara, y jamás aceptamos realmente su ayuda. Para nosotros, la fe parecía falta de fuerza de carácter. Pero cuando llegamos a A.A. comenzamos a tener fe en Dios, y descubrimos que la fe nos proporcionaba la fortaleza necesaria para triunfar sobre la bebida.
-"¿He llegado a saber que en la fe hay fortaleza?".


Meditación del Día.

Tendré fe a pesar de lo que me sobrevenga. Seré tolerante, aun en medio de las aflicciones. No temeré las presiones de la vida, porque creo que Dios sabe cuánto puedo soportar. Miraré al futuro con confianza. Sé que Dios no me pedirá que soporte nada que pudiera vencerme o destruirme.


Oración del Día.

Ruego que ponga este día mi vida en manos de Dios.
Pido que tenga fe para que nada me trastorne o debilite mi determinación de permanecer sobrio.


(Veinticuatro Horas al Día, Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved, Under Pan American Convention, con permiso de AAWS)

🌷