Forwarded from Amanecer Celestial (Religión Católica) (Amanecer Celestial)
LATIN
Veni, Creator Spiritus
mentes tuorum visita
Imple superna gratia quae
tu creasti pectora.
Qui diceris Paraclitus,
altissimi donum Dei,
fons vivus, ignis, caritas,
et spiritalis unctio.
Tu septiformis munere,
paternae digitus dexterae,
tu rite promissum Patris,
sermone ditans guttura.
Accende lumen sensibus,
infunde amorem cordibus,
infirma nostri corporis,
virtute firmans perpeti.
Hostem repellas longius,
pacemque dones protinus,
ductore sic te praevio,
vitemus omne noxium.
Per te sciamus da Patrem,
noscamus atque Filium,
teque utriusque Spiritum
credamus omni tempore.
Deo Patri sit gloria,
et Filio qui a mortuis
surrexit, ac Paraclito,
in saeculorum saecula.
Amen.
Veni, Creator Spiritus
mentes tuorum visita
Imple superna gratia quae
tu creasti pectora.
Qui diceris Paraclitus,
altissimi donum Dei,
fons vivus, ignis, caritas,
et spiritalis unctio.
Tu septiformis munere,
paternae digitus dexterae,
tu rite promissum Patris,
sermone ditans guttura.
Accende lumen sensibus,
infunde amorem cordibus,
infirma nostri corporis,
virtute firmans perpeti.
Hostem repellas longius,
pacemque dones protinus,
ductore sic te praevio,
vitemus omne noxium.
Per te sciamus da Patrem,
noscamus atque Filium,
teque utriusque Spiritum
credamus omni tempore.
Deo Patri sit gloria,
et Filio qui a mortuis
surrexit, ac Paraclito,
in saeculorum saecula.
Amen.
¡Oh Corazón de María!, el más amable y compasivo de los corazones después del de Jesús, Trono de las misericordias
Divinas en favor de los miserables pecadores; yo, reconociéndome sumamente necesitado, acudo a Vos a quien el Señor
ha puesto todo el tesoro de sus bondades con plenísima seguridad de ser por Vos socorrido. Vos sois mi refugio. mi amparo,
mi esperanza; por esto os digo y os diré en todos mis apuros y peligros:
¡Oh Dulce Corazón de María, sed la salvación mía!
Cuando la enfermedad me aflija, o me oprima la tristeza, o la espina de la tribulación llegue a mi alma,
¡Oh Corazón de María, sed la salvación mía!
Cuando el mundo, el demonio y mis propias pasiones coaligadas para mi eterna perdición me persigan con sus tentaciones
y quieran hacerme perder el tesoro de la Divina Gracia,
¡Oh Corazón de María, sed la salvación mía!
En la hora de mi muerte, en aquel momento espantoso de que depende mi eternidad, cuando se aumenten las angustias
de mi alma y los ataques de mis enemigos,
¡Oh Dulce Corazón de María, sed la salvación mía.
Y cuando mi alma pecadora se presente ante el tribunal de Jesucristo para rendirle cuenta de toda su vida, venid Vos a
defenderla y a ampararla. y entonces; ahora y siempre,
¡Oh Dulce Corazón de María, sed la salvación mía!
Estas gracias espero alcanzar de Vos, Oh Corazón amantísimo de mi Madre a fin de que pueda veros y gozar de Dios
en Vuestra compañía por toda la eternidad en el Cielo.
Amén
Divinas en favor de los miserables pecadores; yo, reconociéndome sumamente necesitado, acudo a Vos a quien el Señor
ha puesto todo el tesoro de sus bondades con plenísima seguridad de ser por Vos socorrido. Vos sois mi refugio. mi amparo,
mi esperanza; por esto os digo y os diré en todos mis apuros y peligros:
¡Oh Dulce Corazón de María, sed la salvación mía!
Cuando la enfermedad me aflija, o me oprima la tristeza, o la espina de la tribulación llegue a mi alma,
¡Oh Corazón de María, sed la salvación mía!
Cuando el mundo, el demonio y mis propias pasiones coaligadas para mi eterna perdición me persigan con sus tentaciones
y quieran hacerme perder el tesoro de la Divina Gracia,
¡Oh Corazón de María, sed la salvación mía!
En la hora de mi muerte, en aquel momento espantoso de que depende mi eternidad, cuando se aumenten las angustias
de mi alma y los ataques de mis enemigos,
¡Oh Dulce Corazón de María, sed la salvación mía.
Y cuando mi alma pecadora se presente ante el tribunal de Jesucristo para rendirle cuenta de toda su vida, venid Vos a
defenderla y a ampararla. y entonces; ahora y siempre,
¡Oh Dulce Corazón de María, sed la salvación mía!
Estas gracias espero alcanzar de Vos, Oh Corazón amantísimo de mi Madre a fin de que pueda veros y gozar de Dios
en Vuestra compañía por toda la eternidad en el Cielo.
Amén
Forwarded from Amanecer Celestial (Religión Católica) (Ruth (Amanecer))
Glorioso san Miguel,
que has sido encargado por Dios
de conducir al cielo
a las almas de los elegidos:
Te pido por todos aquellos
que he amado
y que ya no están.
Dígnate visitar a esas almas,
asistirlas y socorrerlas
en medio de las llamas en que arden,
en la oscura prisión donde lloran.
Haz que Dios las admita
lo más pronto posible en su banquete celestial,
en ese maravilloso lugar
de luz y de paz.
Y cuando llegue,
para mi alma,
la hora de descender
a esa estadía oscura,
te imploro que intercedas por ella
y ¡vengas a socorrerla! Amén
🛡⚔🛡⚔🛡⚔🛡⚔
que has sido encargado por Dios
de conducir al cielo
a las almas de los elegidos:
Te pido por todos aquellos
que he amado
y que ya no están.
Dígnate visitar a esas almas,
asistirlas y socorrerlas
en medio de las llamas en que arden,
en la oscura prisión donde lloran.
Haz que Dios las admita
lo más pronto posible en su banquete celestial,
en ese maravilloso lugar
de luz y de paz.
Y cuando llegue,
para mi alma,
la hora de descender
a esa estadía oscura,
te imploro que intercedas por ella
y ¡vengas a socorrerla! Amén
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Forwarded from Ruth (Amanecer)
Oh Dios Creador y Redentor del género humano, que en Tu infinita Sabiduría has impreso en el alma humana la ley natural y el deseo de la Vida Eterna ,vuelve Tu mirada hacia nosotros en estos tiempos de confusión .
Tu mandato Sagrado es desafiada por el mundo, por eso te pedimos que fortalezcas nuestra voluntad para proclamar que la vida no es un don de los hombres sino una chispa Divina que viene de Tu mano desde su primer suspiro hasta el último llamado a Tu presencia.
Te rogamos humildemente por los hijos no nacidos para que el seno materno sea siempre un santuario de protección y no de desamparo, reconociendo en cada nuevo ser la imagen viva de Tu semejanza, así como te pedimos por los enfermos y los ancianos para que su dolor sea abrazado con caridad y no sea motivo de descarte, comprendiendo que solo Tú eres el Dueño de la vida y el único que marca el término de nuestros días.
Que San Miguel Arcángel nos defienda en esta batalla contra las sombras del error que pretenden alterar el orden de la Creación y que la luz de la Verdad disipe finalmente la cultura de la muerte para devolver a toda la sociedad el respeto por la dignidad sagrada de cada persona humana por Jesucristo nuestro Rey y Señor que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo por los siglos de los siglos Amén.
Amanecer Celestial
Tu mandato Sagrado es desafiada por el mundo, por eso te pedimos que fortalezcas nuestra voluntad para proclamar que la vida no es un don de los hombres sino una chispa Divina que viene de Tu mano desde su primer suspiro hasta el último llamado a Tu presencia.
Te rogamos humildemente por los hijos no nacidos para que el seno materno sea siempre un santuario de protección y no de desamparo, reconociendo en cada nuevo ser la imagen viva de Tu semejanza, así como te pedimos por los enfermos y los ancianos para que su dolor sea abrazado con caridad y no sea motivo de descarte, comprendiendo que solo Tú eres el Dueño de la vida y el único que marca el término de nuestros días.
Que San Miguel Arcángel nos defienda en esta batalla contra las sombras del error que pretenden alterar el orden de la Creación y que la luz de la Verdad disipe finalmente la cultura de la muerte para devolver a toda la sociedad el respeto por la dignidad sagrada de cada persona humana por Jesucristo nuestro Rey y Señor que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo por los siglos de los siglos Amén.
Amanecer Celestial
Forwarded from Ruth (Amanecer)
Señor Jesucristo, Hijo del Eterno Padre.
Yo, indigno pecador renuevo hoy postrado ante vos los votos de mi bautismo.
Te entrego mi alma con sus potencias y mi cuerpo con sus sentidos, aún mi vida pasada, presente y futura junto con el poco mérito que mis acciones merecen.
Oh Jesús, que tanto amaste al hombre hasta morir en la Cruz y te quedaste en nuestros Sagrarios como Alimento de nuestras almas para que en un futuro momento seamos transformados.
Te suplico por ese Amor que nos tienes que me escondas en la Llaga de tu Sagrado Corazón.
Protégeme, hazme invisible al anticristo y sus instrumentos, dame la Gracia de no caer en sus asechanzas. Haz que mis oídos solo estén abiertos a ti, que eres el Buen Pastor y concédeme perseverancia en tu servicio hasta la muerte.
Inflama de amor mi corazón por ti y tu, enseñame a amarte más o no mi buen Jesús ámame hasta el final de mis días, para poder morir en tus brazos y unirme contigo en el tiempo y en la Eternidad.
🕊 Por nuestro Señor Jesucristo que Vive y Reina con Dios Padre y el Espíritu Santo por todos los siglos de los siglos. Amén
Yo, indigno pecador renuevo hoy postrado ante vos los votos de mi bautismo.
Te entrego mi alma con sus potencias y mi cuerpo con sus sentidos, aún mi vida pasada, presente y futura junto con el poco mérito que mis acciones merecen.
Oh Jesús, que tanto amaste al hombre hasta morir en la Cruz y te quedaste en nuestros Sagrarios como Alimento de nuestras almas para que en un futuro momento seamos transformados.
Te suplico por ese Amor que nos tienes que me escondas en la Llaga de tu Sagrado Corazón.
Protégeme, hazme invisible al anticristo y sus instrumentos, dame la Gracia de no caer en sus asechanzas. Haz que mis oídos solo estén abiertos a ti, que eres el Buen Pastor y concédeme perseverancia en tu servicio hasta la muerte.
Inflama de amor mi corazón por ti y tu, enseñame a amarte más o no mi buen Jesús ámame hasta el final de mis días, para poder morir en tus brazos y unirme contigo en el tiempo y en la Eternidad.
🕊 Por nuestro Señor Jesucristo que Vive y Reina con Dios Padre y el Espíritu Santo por todos los siglos de los siglos. Amén
*╔❖🌹• ೋ °👑 ° ೋ•🌹❖╗*
*🤍 থৣ 💖 থৣ 🤍*
*𝑺𝑨𝑩𝑨𝑫𝑶 𝑫𝑬 𝑴𝑨𝑹𝑰𝑨*
*🌹 ∴ ════ ∴ ❈ ∴ ════ ∴🌹*
*𝕆ℝ𝔼𝕄𝕆𝕊*
*◇🌹 ◥◣◥◤◢◤ 👑 ◥◣◥◤◢◤🌹 ◇*
*_Oración al Inmaculado Corazón_*
de las maravillas que el Señor hizo en ti:
Te eligió por madre y te quiso junto a su cruz.
Hoy te hace compartir su gloria y escucha tus súplicas.
Ofrécele nuestras alabanzas y nuestra acción de gracias.
Preséntale nuestras peticiones.
(Aquí se pide la gracia que se desea obtener)
Haznos vivir, como tú, en el amor de tu Hijo,
para que venga a nosotros su reino.
Conduce a todos los hombres
a la fuente de agua viva que brota de su Corazón,
derramando sobre el mundo
la esperanza y la salvación, la justicia y la paz.
Mira nuestra confianza, atiende nuestra súplica
y muéstrate siempre Madre nuestra. Amén"
*(Seguidamente rezáis un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria)*
*╚❖ 🌺• ೋ °🤍 ° ೋ • 🌺❖╝*
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*𝑺𝑨𝑩𝑨𝑫𝑶 𝑫𝑬 𝑴𝑨𝑹𝑰𝑨*
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*𝕆ℝ𝔼𝕄𝕆𝕊*
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*_Oración al Inmaculado Corazón_*
de las maravillas que el Señor hizo en ti:
Te eligió por madre y te quiso junto a su cruz.
Hoy te hace compartir su gloria y escucha tus súplicas.
Ofrécele nuestras alabanzas y nuestra acción de gracias.
Preséntale nuestras peticiones.
(Aquí se pide la gracia que se desea obtener)
Haznos vivir, como tú, en el amor de tu Hijo,
para que venga a nosotros su reino.
Conduce a todos los hombres
a la fuente de agua viva que brota de su Corazón,
derramando sobre el mundo
la esperanza y la salvación, la justicia y la paz.
Mira nuestra confianza, atiende nuestra súplica
y muéstrate siempre Madre nuestra. Amén"
*(Seguidamente rezáis un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria)*
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Forwarded from Ruth (Amanecer)
ORACIÓN a la REINA de los MÁRTIRES
María, Virgen Santísima y Reina de los Mártires, quisiera transportarme al Cielo, para contemplar allí los honores que te concede la Santísima Trinidad y toda la corte celestial.
Pero ya que todavía soy un peregrino en este valle de lágrimas, acepta de mí, tu siervo indigno y pecador, el homenaje más sincero y el acto de sumisión más completo que un ser humano es capaz de hacerte a ti.
En tu adorable corazón, traspasado por tantas espadas de dolor, pongo de una vez por todas mi pobre alma; recíbeme como compañero de tus dolores, y no permitas que nunca me separe de esa Cruz en la que tu Hijo unigénito exhaló su bendita Alma por mí.
Contigo, oh María, sufriré todas las pruebas, contradicciones y flaquezas con que a tu Divino Hijo le plazca visitarme en esta vida.
Te ofrezco todo en memoria de las penas que sufriste en tu vida en la tierra, para que cada pensamiento de mi mente, cada latido de mi corazón, sea en adelante un acto de compasión por tus penas y un acto de regocijo en las glorias que ahora disfrutas en el Cielo.
Por lo tanto, querida Madre, mientras ahora me compadezco de ti y me regocijo de verte así Glorificada, ten compasión de mí y reconciliame con tu Hijo Jesús, para que pueda volver y ser tu verdadero y fiel hijo.
Ven en mi último día para asistirme en mi agonía, como una vez asististe en la de tu Divino Hijo, para que de este cruel exilio pueda llegar a compartir tu Gloria en el Cielo. Amén.
Papa León XIII
26 de marzo de 1887
200 días, una vez al día.
La Raccolta, 1910
María, Virgen Santísima y Reina de los Mártires, quisiera transportarme al Cielo, para contemplar allí los honores que te concede la Santísima Trinidad y toda la corte celestial.
Pero ya que todavía soy un peregrino en este valle de lágrimas, acepta de mí, tu siervo indigno y pecador, el homenaje más sincero y el acto de sumisión más completo que un ser humano es capaz de hacerte a ti.
En tu adorable corazón, traspasado por tantas espadas de dolor, pongo de una vez por todas mi pobre alma; recíbeme como compañero de tus dolores, y no permitas que nunca me separe de esa Cruz en la que tu Hijo unigénito exhaló su bendita Alma por mí.
Contigo, oh María, sufriré todas las pruebas, contradicciones y flaquezas con que a tu Divino Hijo le plazca visitarme en esta vida.
Te ofrezco todo en memoria de las penas que sufriste en tu vida en la tierra, para que cada pensamiento de mi mente, cada latido de mi corazón, sea en adelante un acto de compasión por tus penas y un acto de regocijo en las glorias que ahora disfrutas en el Cielo.
Por lo tanto, querida Madre, mientras ahora me compadezco de ti y me regocijo de verte así Glorificada, ten compasión de mí y reconciliame con tu Hijo Jesús, para que pueda volver y ser tu verdadero y fiel hijo.
Ven en mi último día para asistirme en mi agonía, como una vez asististe en la de tu Divino Hijo, para que de este cruel exilio pueda llegar a compartir tu Gloria en el Cielo. Amén.
Papa León XIII
26 de marzo de 1887
200 días, una vez al día.
La Raccolta, 1910
Forwarded from Amanecer Celestial (Religión Católica)
Santísima Virgen María, Destructora de todas las herejías, ¡defendednos contra los falsos pastores!
Ternísima Madre de Dios, destructora y baluarte contra todas las herejías, venimos ante Vos para implorar vuestra poderosa protección contra la herejía del modernismo, que se ha infiltrado en la Iglesia cual quinta columna. Mantenednos firmes en la verdadera Fe Católica, para que nunca seamos engañados por las tentaciones del mundo, que busca mezclarse con la Verdad perenne para contaminarla y conducirnos al error.
No permitáis que estos enemigos, que vemos infiltrados en el corazón de la Iglesia, nos aparten de la Revelación dada por Dios. Ayudadnos a estar determinados a sufrir el martirio antes de abandonar a nuestra Fe Católica. Sabemos y creemos que la Doctrina Revelada es inmutable e inmodificable.
Santísima Virgen María, concedednos anhelar siempre la gloria de Dios, y dadnos un gran celo y amor por la Iglesia fundada por vuestro divino Hijo, para que podamos defenderla como vuestros soldados contra sus enemigos internos, quienes con una falta de humildad, atacan la más santa de las obras de Cristo, poniendo sus planes para su ruina por operar no por fuera, sino desde adentro; tanto que no hay parte de la verdad católica de la cual ellos no pusieron su mano, y nada que no hayan tratado de corromper so pretexto de renovación.
Santísima Virgen María, Destructora de todas las herejías, ¡salvad nuestras naciones, preservad nuestra fe y defendednos de los falsos pastores! Amén.
Fuente Miles Cristi
Ternísima Madre de Dios, destructora y baluarte contra todas las herejías, venimos ante Vos para implorar vuestra poderosa protección contra la herejía del modernismo, que se ha infiltrado en la Iglesia cual quinta columna. Mantenednos firmes en la verdadera Fe Católica, para que nunca seamos engañados por las tentaciones del mundo, que busca mezclarse con la Verdad perenne para contaminarla y conducirnos al error.
No permitáis que estos enemigos, que vemos infiltrados en el corazón de la Iglesia, nos aparten de la Revelación dada por Dios. Ayudadnos a estar determinados a sufrir el martirio antes de abandonar a nuestra Fe Católica. Sabemos y creemos que la Doctrina Revelada es inmutable e inmodificable.
Santísima Virgen María, concedednos anhelar siempre la gloria de Dios, y dadnos un gran celo y amor por la Iglesia fundada por vuestro divino Hijo, para que podamos defenderla como vuestros soldados contra sus enemigos internos, quienes con una falta de humildad, atacan la más santa de las obras de Cristo, poniendo sus planes para su ruina por operar no por fuera, sino desde adentro; tanto que no hay parte de la verdad católica de la cual ellos no pusieron su mano, y nada que no hayan tratado de corromper so pretexto de renovación.
Santísima Virgen María, Destructora de todas las herejías, ¡salvad nuestras naciones, preservad nuestra fe y defendednos de los falsos pastores! Amén.
Fuente Miles Cristi
Forwarded from Amanecer Celestial (Religión Católica)
Oración a María Santísima para obtener el perdón de los pecados.
Aquí tenéis, ¡oh Madre de mi Dios!, aquí tenéis a vuestros pies un miserable pecador, esclavo del infierno, que a vos recurre y en vos confia. Ni aun merezco que me miréis, pero sé que viendo a vuestro Hijo muerto para salvar a los pecadores, os entra un deseo inmenso de ayudarle. ¡Oh Madre de misericordia!, mirad mis miserias, y habed compasion de mí. Oigo que todos os llaman el refugio de pecadores, la esperanza de los desesperados, la ayuda de los abandonados. Vos sois pues mi refugio, mi esperanza, mi ayuda. Vos habeis de salvarme con vuestra intercesión. Socorredme por amor de Jesucristo, alargad la mano a un miserable caído que se recomienda a vos. Yo sé que os complacéis en ayudar a un pecador, cuando está en vuestra mano: ayudadme pues ahora que podéis ayudarme. Con mis pecados he perdido la divina gracia junto con mi alma. Ahora me pongo en vuestras manos: decidme que he de hacer para volver a la gracia de mi Señor, que yo quiero hacerlo luego. Él me envia a vos para que me socorrais, y quiere que yo recurra a vuestra misericordia, para que no solo los méritos de vuestro Hijo, sino tambien vuestras súplicas me ayuden a salvarme. A vos pues recurro: vos que por tantos otros rogáis, rogad también a Jesús por mí. Decidle que me perdone, que ya me perdonará; decidle que deseáis mi salud, que Él me salvará. Dadme a conocer el bien que sabéis dispensar al que confía en vos. Amén.
Aquí tenéis, ¡oh Madre de mi Dios!, aquí tenéis a vuestros pies un miserable pecador, esclavo del infierno, que a vos recurre y en vos confia. Ni aun merezco que me miréis, pero sé que viendo a vuestro Hijo muerto para salvar a los pecadores, os entra un deseo inmenso de ayudarle. ¡Oh Madre de misericordia!, mirad mis miserias, y habed compasion de mí. Oigo que todos os llaman el refugio de pecadores, la esperanza de los desesperados, la ayuda de los abandonados. Vos sois pues mi refugio, mi esperanza, mi ayuda. Vos habeis de salvarme con vuestra intercesión. Socorredme por amor de Jesucristo, alargad la mano a un miserable caído que se recomienda a vos. Yo sé que os complacéis en ayudar a un pecador, cuando está en vuestra mano: ayudadme pues ahora que podéis ayudarme. Con mis pecados he perdido la divina gracia junto con mi alma. Ahora me pongo en vuestras manos: decidme que he de hacer para volver a la gracia de mi Señor, que yo quiero hacerlo luego. Él me envia a vos para que me socorrais, y quiere que yo recurra a vuestra misericordia, para que no solo los méritos de vuestro Hijo, sino tambien vuestras súplicas me ayuden a salvarme. A vos pues recurro: vos que por tantos otros rogáis, rogad también a Jesús por mí. Decidle que me perdone, que ya me perdonará; decidle que deseáis mi salud, que Él me salvará. Dadme a conocer el bien que sabéis dispensar al que confía en vos. Amén.
Forwarded from Ruth (Amanecer)
Oración a la Santísima Virgen María
Madre de misericordia, ya que son tan ardientes vuestros deseos de acceder a las súplicas de los pecadores, yo, el más infeliz de todos, vengo hoy a las puertas de vuestra piedad.
Pidan otros lo que quieran: salud, honores, fortuna; yo pretendo lo que vos misma principalmente deseáis de mí y es más conforme con la bondad de vuestro amantísimo corazón:
Humildad: Vos fuisteis humildísima; alcanzadme la verdadera humildad y la alegría en los desprecios.
Paciencia: Vos fuisteis pacientísima en sufrir las penas de esta vida; alcanzadme paciencia en las adversidades.
Amor a Dios: Vuestro amor para con Dios fue ardentísimo; haced que yo también le ame con amor puro y santo.
Caridad: Para con los prójimos fue beneficientísimo; yo solicito para con todos la caridad cristiana, mayormente con los que me son molestos y contrarios.
Resignación: Vuestra voluntad estuvo siempre unida a la voluntad de Dios; pedid para mí una entera resignación en todo cuanto el Señor dispusiere de mí.
Amén
Madre de misericordia, ya que son tan ardientes vuestros deseos de acceder a las súplicas de los pecadores, yo, el más infeliz de todos, vengo hoy a las puertas de vuestra piedad.
Pidan otros lo que quieran: salud, honores, fortuna; yo pretendo lo que vos misma principalmente deseáis de mí y es más conforme con la bondad de vuestro amantísimo corazón:
Humildad: Vos fuisteis humildísima; alcanzadme la verdadera humildad y la alegría en los desprecios.
Paciencia: Vos fuisteis pacientísima en sufrir las penas de esta vida; alcanzadme paciencia en las adversidades.
Amor a Dios: Vuestro amor para con Dios fue ardentísimo; haced que yo también le ame con amor puro y santo.
Caridad: Para con los prójimos fue beneficientísimo; yo solicito para con todos la caridad cristiana, mayormente con los que me son molestos y contrarios.
Resignación: Vuestra voluntad estuvo siempre unida a la voluntad de Dios; pedid para mí una entera resignación en todo cuanto el Señor dispusiere de mí.
Amén
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Ejemplos de los Santos:
UN SIGLO DE SABIDURÍA, TRES DE SANTIDAD 118
”Cuando Dios es amado de veras, con gran facilidad oye los ruegos de su amante.” (Cb 1, 13)
COMENTARIO
En el Cántico Espiritual de san Juan de la Cruz se nos muestra una verdad profundamente hermosa: cuando el alma ama a Dios “de veras”, la oración se convierte en una conversación íntima y confiada con el Amado. Ya no se trata simplemente de presentar peticiones, sino de vivir unidos al Señor, de caminar con Él y de dejar que el corazón encuentre en Su presencia su descanso y su alegría. Quien ama así descubre que Dios habita secretamente en el interior del alma y que allí, en el silencio y en la sencillez, nace la verdadera oración. Llamar a Dios “Amado” transforma la vida, porque el amor sincero une la voluntad humana con la voluntad divina. Entonces los ruegos brotan del mismo Espíritu de Dios y llegan con facilidad al corazón del Padre. El alma aprende a gustar lo bueno, lo verdadero, lo bello y lo eterno; se aquieta interiormente y vive con una confianza serena, como un hijo en brazos de su padre. Por eso, la fuerza de la oración depende de la entrega del corazón. Cuando el alma se ofrece enteramente al Señor, libre y disponible para Su amor, Dios encuentra espacio para comunicarse plenamente con ella y colmarla de su paz.
”Cuando Dios es amado de veras, con gran facilidad oye los ruegos de su amante.” (Cb 1, 13)
COMENTARIO
En el Cántico Espiritual de san Juan de la Cruz se nos muestra una verdad profundamente hermosa: cuando el alma ama a Dios “de veras”, la oración se convierte en una conversación íntima y confiada con el Amado. Ya no se trata simplemente de presentar peticiones, sino de vivir unidos al Señor, de caminar con Él y de dejar que el corazón encuentre en Su presencia su descanso y su alegría. Quien ama así descubre que Dios habita secretamente en el interior del alma y que allí, en el silencio y en la sencillez, nace la verdadera oración. Llamar a Dios “Amado” transforma la vida, porque el amor sincero une la voluntad humana con la voluntad divina. Entonces los ruegos brotan del mismo Espíritu de Dios y llegan con facilidad al corazón del Padre. El alma aprende a gustar lo bueno, lo verdadero, lo bello y lo eterno; se aquieta interiormente y vive con una confianza serena, como un hijo en brazos de su padre. Por eso, la fuerza de la oración depende de la entrega del corazón. Cuando el alma se ofrece enteramente al Señor, libre y disponible para Su amor, Dios encuentra espacio para comunicarse plenamente con ella y colmarla de su paz.
“Quiero buscar la forma de ir al cielo por un caminito muy recto y muy corto, por un caminito totalmente nuevo. Estamos en el siglo de los inventos. Ahora no hay que tomarse el trabajo de subir los peldaños de una escalera: en las casas de los ricos, un ascensor la suple ventajosamente. Yo quisiera también encontrar un ascensor para elevarme hasta Jesús…¡El ascensor que ha de elevarme hasta el cielo son tus brazos, Jesús! Y para eso, no necesito crecer; al contrario, tengo que seguir siendo pequeña, tengo que empequeñecerme más y más.”Santa Teresita del Niño Jesús (Manuscrito C, 3rº)
«Lutero, Calvino y los demás, [estuvieron] llenos de soberbia, saciados completamente de vicios, los cuales se separaron de la Iglesia para secundar sus malvadas pasiones de las cuales estaban dominados. Secundariamente carecen de la santidad de la doctrina. La doctrina que estas sectas [protestantes] enseñan es impía e inmoral. Esto es lo que enseñan sobre la fe y la moral: Dios es el autor del pecado, y empuja al hombre al pecado para condenarlo. Que Dios manda a los hombres cosas imposibles, y que después les niega la gracia para cumplirlas. Que es perder el tiempo, y también cosa sacrílega el recurrir a la intercesión de los Santos, y especialmente a María Santísima, y que sus imágenes deben ser pisoteadas y arrojadas al fuego; y que la sola fe basta para salvarse, luego la blasfemia, la impudicia y el sacrilegio no impiden al hombre el poderse salvar, siempre que crea».
Epistolario IV: Corrispondenza con diverse categorie di persone.
👆 En este vídeo comento algo importante, el éxito del demonio fue infiltrar la Santa Iglesia Católica y difundir un falso "evangelio". Los protestantes crearon el novus ordo y su secta les pide ir por la calle propagando el error. Odian el Santo Sacrificio de la Misa y a la Santísima Virgen María son peor que los ateos: Protestantes, luteranos, evangélicos y pentecostal. ¿ Que quinta columna nos han metido en España disfrazado de sentimentalismo medieval? La Iglesia Católica es Una y todo lo demás es judeo masónico, trabajo de Satán.
Epistolario IV: Corrispondenza con diverse categorie di persone.
👆 En este vídeo comento algo importante, el éxito del demonio fue infiltrar la Santa Iglesia Católica y difundir un falso "evangelio". Los protestantes crearon el novus ordo y su secta les pide ir por la calle propagando el error. Odian el Santo Sacrificio de la Misa y a la Santísima Virgen María son peor que los ateos: Protestantes, luteranos, evangélicos y pentecostal. ¿ Que quinta columna nos han metido en España disfrazado de sentimentalismo medieval? La Iglesia Católica es Una y todo lo demás es judeo masónico, trabajo de Satán.
DÍA 4: EL SAGRADO CORAZÓN, MODELO DE PACIENCIA
¡Cómo nos ayuda darnos cuenta de la inagotable paciencia del Corazón de Jesús! Cuando el Corazón de Jesús se manifestó en Paray-le-Monial a Santa Margarita María de Alacoque, se presentó herido por la lanza, coronado de espinas, clavado en el centro de la cruz. Estas son las insignias del Sagrado Corazón, las que vemos en todas las imágenes de Su Corazón.
Contemplándole, vemos que el Señor vino al mundo para padecer.
¿Y qué padece? Dolores en el cuerpo y en el alma. En el cuerpo: pobreza, persecución, azotes, bofetadas, espinas, cruz. En el alma: ingratitud, tristezas, agonías, abandono de los suyos. Gran parte de Su vida estuvo marcada por estos padecimientos.
¿Y cómo padece? Callando, sin soltar la menor queja, sin que se note, sin manifestarse cansado por tanto sufrir.
Hoy, ¿los hombres como se relacionan con el Señor? Además de aquellos que Le aman, otros muchos Le desprecian, otros Le tratan con frialdad, y otros que se dicen amigos Suyos, con tibieza. ¡Pocos con verdadero amor! ¡Pobre Jesús mío, tan sufrido y tan paciente! Enséñale a mi corazón el secreto de esta heroica paciencia.
Medita unos minutos.
¡Cuánto me confunde, Jesús, esta consideración! Tú, inocente, no te cansas de padecer por mí; yo, pecador, cuánto me cuesta hacerlo por Ti. A veces me contrarían pequeñas aflicciones; la menor de Tus espinas acaba con mi escasa paciencia.
Y, no obstante, no me doy cuenta de que la cruz es parte inseparable de mi camino de salvación. Está presente desde la cuna hasta la sepultura, lo quiera o no. La salud, la fortuna, las inclemencias del tiempo, la rareza de nuestro carácter…, son para nosotros frecuentemente fuentes de desazón e inquietud. Es necesario sufrir, he aquí la sentencia que desde el nacimiento traemos escrita en nuestra vida. Sufrir con paciencia, Señor, es el único modo de hacer suave y llevadero este camino.
Sufriré, Jesús, sufriré contigo y por Ti, y como Tú quieras y hasta donde Tú quieras. Contemplaré tu Corazón herido y coronado de espinas, para alentarme más a sufrir con paciencia las mías. Alzaré los ojos a ese cielo que es mi recompensa, para no desfallecer en los presentes combates. Tú lo has dicho, y está escrito:a heroica paciencia.
Medita unos minutos.
¡Feliz quien la abrace contigo en esta vida, para recoger contigo sus frutos en la eternidad!
Propósito del día: Hoy, sonríe a alguien que no te cae tan bien
¡Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío!
¡Cómo nos ayuda darnos cuenta de la inagotable paciencia del Corazón de Jesús! Cuando el Corazón de Jesús se manifestó en Paray-le-Monial a Santa Margarita María de Alacoque, se presentó herido por la lanza, coronado de espinas, clavado en el centro de la cruz. Estas son las insignias del Sagrado Corazón, las que vemos en todas las imágenes de Su Corazón.
Contemplándole, vemos que el Señor vino al mundo para padecer.
¿Y qué padece? Dolores en el cuerpo y en el alma. En el cuerpo: pobreza, persecución, azotes, bofetadas, espinas, cruz. En el alma: ingratitud, tristezas, agonías, abandono de los suyos. Gran parte de Su vida estuvo marcada por estos padecimientos.
¿Y cómo padece? Callando, sin soltar la menor queja, sin que se note, sin manifestarse cansado por tanto sufrir.
Hoy, ¿los hombres como se relacionan con el Señor? Además de aquellos que Le aman, otros muchos Le desprecian, otros Le tratan con frialdad, y otros que se dicen amigos Suyos, con tibieza. ¡Pocos con verdadero amor! ¡Pobre Jesús mío, tan sufrido y tan paciente! Enséñale a mi corazón el secreto de esta heroica paciencia.
Medita unos minutos.
¡Cuánto me confunde, Jesús, esta consideración! Tú, inocente, no te cansas de padecer por mí; yo, pecador, cuánto me cuesta hacerlo por Ti. A veces me contrarían pequeñas aflicciones; la menor de Tus espinas acaba con mi escasa paciencia.
Y, no obstante, no me doy cuenta de que la cruz es parte inseparable de mi camino de salvación. Está presente desde la cuna hasta la sepultura, lo quiera o no. La salud, la fortuna, las inclemencias del tiempo, la rareza de nuestro carácter…, son para nosotros frecuentemente fuentes de desazón e inquietud. Es necesario sufrir, he aquí la sentencia que desde el nacimiento traemos escrita en nuestra vida. Sufrir con paciencia, Señor, es el único modo de hacer suave y llevadero este camino.
Sufriré, Jesús, sufriré contigo y por Ti, y como Tú quieras y hasta donde Tú quieras. Contemplaré tu Corazón herido y coronado de espinas, para alentarme más a sufrir con paciencia las mías. Alzaré los ojos a ese cielo que es mi recompensa, para no desfallecer en los presentes combates. Tú lo has dicho, y está escrito:a heroica paciencia.
Medita unos minutos.
¡Feliz quien la abrace contigo en esta vida, para recoger contigo sus frutos en la eternidad!
Propósito del día: Hoy, sonríe a alguien que no te cae tan bien
¡Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío!