Amanecer Celestial (Religión Católica)
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Forwarded from La verdad Católica
18 de abril
SAN ELEUTERIO
Obispo y Mártir

Todo aquél que comete pecado
es esclavo del pecado.
(Juan, 8, 34).

Las numerosas conversiones que obró este santo obispo en Iliria excitaron contra él el odio de los paganos, que lo denunciaron a los magistrados. Detenido y conducido a Italia, fue asado en una parrilla, colocado después en un lecho de hierro calentado al rojo y, por fin, sumergido en una caldera de aceite y pez hirviendo. Como saliera sano y salvo de todos estos suplicios fue arrojado a los leones, que no le hicieron ningún mal. Finalmente, fue golpeado con varas hasta que murió a la vista de su madre, Santa Antea, y fue al cielo a gozar de la libertad de los hijos de Dios, libertad que ya presagiaba su nombre Eleuterio, es decir, hombre libre.

MEDITACIÓN
SOBRE LA LIBERTAD DE LOS
SERVIDORES DE DIOS

I. No existe servidumbre más cruel que la de los libertinos e impíos: se dicen libres y gimen bajo la más vergonzosa de las esclavitudes: la del pecado. Tantos tiranos tienen cuantas pasiones; están cargados con tantas cadenas como vicios y malas costumbres tienen. Viene la pasión y dice: Eres mío. Vienen todos los vicios y dicen: Eres mío. ¡Qué vil esclavo es quien obedece a tantos señores! (San Ambrosio).

II. Verdaderamente es libre quien sirve a Dios y le obedece, pues no tiene entonces sino un solo Señor, el cual nada ordena que no esté de acuerdo con la razón y que no sea para nuestro mayor bien. El servicio voluntario y razonable que le rendimos nos libra de la vergonzosa tiranía del demonio, del pecado y de nuestras pasiones. ¡Ah! si mi libertad es un bien inestimable, si es el mayor de todos los tesoros, ¿a quién lo sacrificaría mejor que a Vos, Dios mío, que me la habéis dado? Obedecer a Dios, es ser libre.

III. Para gozar de una entera y perfecta libertad en este mundo, no se ha de temer ni amar sino a Dios. Todos los suplicios, todas las aflicciones imaginables, todos los placeres y todas las grandezas del mundo, no podrán obligarte a cometer la más mínima falta. De cuántas penas, temores y dolores te librarías, si grabases profundamente en tu espíritu este pensamiento: ¡No temer sino a Dios, no amar sino a Dios! El malo no puede ser libre. (Séneca).

El perdón de las injurias
Orad por vuestros enemigos.

ORACIÓN

Dios todopoderoso, mirad nuestra flaqueza y cómo nos agobia el peso de nuestras obras y fortificadnos por la gloriosa intercesión de San Eleuterio, vuestro mártir. Por J. C. N. S. Amén.

Santoral de Juan Esteban Grosez.
He considerado únicamente adecuado anunciaros por medio epistolar lo que he reflexionado, cuando oí acerca de las tribulaciones a las que los enemigos de Dios os han sometido: que en un tiempo reconocido como tiempo de paz habéis ganado las bendiciones prometidas a aquellos que sufren persecución por causa del nombre de Cristo. A mi juicio la guerra que están librando contra nosotros nuestros compatriotas es la más ardua de sobrellevar, porque contra enemigos abiertamente declarados nos es fácil defendernos, mientras que estamos a merced de quienes nos son allegados, expuestos por esta razón a un peligro continuo. Tal ha sido vuestra situación. Nuestros padres fueron perseguidos, pero por idólatras; su substancia fue saqueada, fueron sus casas derrocadas, fueron ellos mismos enviados al exilio, por obra de nuestros enemigos declarados; por el nombre de Cristo. Los persecutores que han aparecido en los últimos tiempos, nos odian no menos que aquellos de antaño, pero, al engaño de muchos, estos declaman el nombre de Cristo, de tal modo que el perseguido sea robado del consuelo de su confesión, porque la mayoría del pueblo sencillo, aún admitiendo que estamos sufriendo agravio, se resiste a considerar nuestra muerte en nombre de la verdad como un martirio. Por esto estoy persuadido de que la recompensa que os guarda el Juez magnánimo es aún mayor que la otorgada a aquellos mártires del pasado. Ellos verdaderamente obtuvieron tanto la pública alabanza de los hombres como la recompensa de Dios; a vosotros, aunque vuestras buenas obras no son menores, ningún honor el pueblo os confiere. Es justo que la compensación que se os guarda en el mundo por venir sea mucho mayor.

Os animo por tanto a no desfallecer en vuestras aflicciones, sino en ser revividos en el amor de Dios, y perseverar diariamente en su celo, sabiendo que en vosotros debe ser preservado ese remanente de verdadera religión que el Señor encontrará cuando retorne a la tierra. Incluso si los obispos son expulsados de sus iglesias, no os desaniméis. Si los traidores han surgido de entre los clérigos mismos, que esto no socave vuestra confianza en Dios. Somos salvos, no por medio de nombres, sino por vía de mente y propósito y genuino amor hacia nuestro Creador. Pensad de qué modo en el ataque a nuestro Señor, altos sacerdotes, escribas y ancianos diseñaron la trama, y qué pocos de entre el pueblo se encontraron recibiendo realmente la Palabra. Recordad que no es la multitud la que será salva, sino los elegidos de Dios. No os asustéis entonces ante la gran multitud de gentes que son arrastradas hacia aquí o allá por medio de vientos que son como las aguas del mar. Aún si uno solo fuera salvo, tal como Lot en Sodoma, este debe perseverar en el correcto juicio, manteniendo inconmovible su esperanza en Dios, porque el Señor no olvidará a Sus santos. Saludad a todos los hermanos en Cristo de mi parte. Rezad fervientemente por mi miserable alma.

— San Basilio Magno, Epístola CCLVII - A los monjes hostigado por los arrianos (Siglo IV)
He considerado únicamente adecuado anunciaros por medio epistolar lo que he reflexionado, cuando oí acerca de las tribulaciones a las que los enemigos de Dios os han sometido: que en un tiempo reconocido como tiempo de paz habéis ganado las bendiciones prometidas a aquellos que sufren persecución por causa del nombre de Cristo. A mi juicio la guerra que están librando contra nosotros nuestros compatriotas es la más ardua de sobrellevar, porque contra enemigos abiertamente declarados nos es fácil defendernos, mientras que estamos a merced de quienes nos son allegados, expuestos por esta razón a un peligro continuo. Tal ha sido vuestra situación. Nuestros padres fueron perseguidos, pero por idólatras; su substancia fue saqueada, fueron sus casas derrocadas, fueron ellos mismos enviados al exilio, por obra de nuestros enemigos declarados; por el nombre de Cristo. Los persecutores que han aparecido en los últimos tiempos, nos odian no menos que aquellos de antaño, pero, al engaño de muchos, estos declaman el nombre de Cristo, de tal modo que el perseguido sea robado del consuelo de su confesión, porque la mayoría del pueblo sencillo, aún admitiendo que estamos sufriendo agravio, se resiste a considerar nuestra muerte en nombre de la verdad como un martirio. Por esto estoy persuadido de que la recompensa que os guarda el Juez magnánimo es aún mayor que la otorgada a aquellos mártires del pasado. Ellos verdaderamente obtuvieron tanto la pública alabanza de los hombres como la recompensa de Dios; a vosotros, aunque vuestras buenas obras no son menores, ningún honor el pueblo os confiere. Es justo que la compensación que se os guarda en el mundo por venir sea mucho mayor.

Os animo por tanto a no desfallecer en vuestras aflicciones, sino en ser revividos en el amor de Dios, y perseverar diariamente en su celo, sabiendo que en vosotros debe ser preservado ese remanente de verdadera religión que el Señor encontrará cuando retorne a la tierra. Incluso si los obispos son expulsados de sus iglesias, no os desaniméis. Si los traidores han surgido de entre los clérigos mismos, que esto no socave vuestra confianza en Dios. Somos salvos, no por medio de nombres, sino por vía de mente y propósito y genuino amor hacia nuestro Creador. Pensad de qué modo en el ataque a nuestro Señor, altos sacerdotes, escribas y ancianos diseñaron la trama, y qué pocos de entre el pueblo se encontraron recibiendo realmente la Palabra. Recordad que no es la multitud la que será salva, sino los elegidos de Dios. No os asustéis entonces ante la gran multitud de gentes que son arrastradas hacia aquí o allá por medio de vientos que son como las aguas del mar. Aún si uno solo fuera salvo, tal como Lot en Sodoma, este debe perseverar en el correcto juicio, manteniendo inconmovible su esperanza en Dios, porque el Señor no olvidará a Sus santos. Saludad a todos los hermanos en Cristo de mi parte. Rezad fervientemente por mi miserable alma.

— San Basilio Magno, Epístola CCLVII - A los monjes hostigado por los arrianos (Siglo IV)
Veni, Creátor

Veni, Creátor
Ven, Espíritu Creador, visita las almas de tus fieles y llena con tu divina gracia, los corazones que Tú creaste.

Tú, a quien llamamos Paráclito, don de Dios Altísimo, fuente viva, fuego, caridad y espiritual unción.

Tú derramas sobre nosotros los siete dones; Tú, dedo de la diestra del Padre; Tú, fiel promesa del Padre, que inspiras nuestras palabras.

Ilumina nuestros sentidos, infunde tu amor en nuestros corazones y, con tu perpetuo auxilio, fortalece la debilidad de nuestro cuerpo.

Aleja de nosotros al enemigo, y danos pronto la paz; sé Tú nuestro guía, para que evitemos todo mal.

Por ti conozcamos al Padre, y también al Hijo; y creamos en ti, su Espíritu, por los siglos de los siglos.

Gloria a Dios Padre, y al Hijo que resucitó de entre los muertos, y al Espíritu Consolador, por los siglos de los siglos. Amén.

Veni, Creátor Spíritus, mentes tuórum vísita, imple supérna grátia, quæ tu creásti péctora.

Qui díceris Paráclitus, altíssimi donum Dei, fons vivus, ignis, cáritas, et spiritális únctio.

Tu septifórmis múnere, dígitus patérnæ déxteræ, tu rite promíssum Patris, sermóne ditans gúttura.

Accénde lumen sénsibus, infúnde amórem córdibus, infírma nostri córporis virtúte firmans pérpeti.

Hostem repéllas lóngius pacémque dones prótinus; ductóre sic te prævio vitémus omne nóxium.

Per te sciámus da Patrem noscámus atque Fílium, teque utriúsque Spíritum credámus omni témpore.

Deo Patri sit glória, et Fílio, qui a mórtuis surréxit, ac Paráclito, in sæculórum sǽcula. Amen
Oh Virgen Inmaculada, Madre de Dios y Madre nuestra, amada Patrona de España! Cuando Aún vivías sobre la tierra, quisiste venir a Zaragoza para confortar al apóstol Santiago y prometiste ser para siempre Protectora y Madre de los hijos de la tierra. Venimos a implorar de Ti, oh Madre Misericordiosa, que vuelvas tu mirada compasiva sobre nosotros, pobres pecadores, y nos ayudes a confiar plenamente en la salvación que nos trae tu Hijo.

¡Madre, Ven! Haz valer tu amor de Madre, y tu poder de Reina, y alcánzanos de tu Divino Hijo un corazón semejante al suyo que encienda nuestros corazones en el fuego del amor de Dios para que no caigamos en las asechanzas del demonio, enemigo de nuestras almas, defendamos firmemente la Verdad y seamos siempre fieles a Jesucristo, a quien pedimos cumpla sin tardar su promesa de reinar en nuestra Patria y llegue pronto el triunfo de tu Inmaculado Corazón. Amén.
Oración de la mañana.
Tomado del Devocionario, Colección de oraciones, de Sor María de San Pedro. Tours-Francia.

Divino Corazón de Jesús, por medio del Inmaculado Corazón de María, yo me ofrezco a Dios Padre unido a ti en el Santo Sacrificio del Altar con mis oraciones, trabajos, alegrías, sufrimientos y todas las actividades que realice en el día de hoy en reparación de todos los pecados cometidos contra el Divino Rostro de Jesús
y para que venga a nosotros tu Reino.

Sagrado Corazón de Jesús, en vos confío.
María, Madre mía, ruega por nosotros.
Ilumina, Señor, tu Rostro sobre nosotros y seremos salvos.
Quién no se llenará la admiración ante ti? Tú eres firme protección, refugio seguro, intercesión vigilante, salvación perenne, auxilio eficaz, socorro inmutable, sólida muralla, tesoro de delicias, paraíso irreprensible, fortaleza inexpugnable, trinchera protegida, fuerte torre de defensa, puerto de refugio en la tempestad, sosiego para los que están agitados, garantía de perdón para los pecadores, confianza de los desesperados, acogida de los exiliados, retorno de los desterrados, reconciliación de los enemistados, ayuda para los que han sido condenados, bendición de quienes han sufrido una maldición, rocío para la aridez del alma, gota de agua para la hierba marchita, pues, según está escrito, por medio de ti nuestros huesos florecerán como un prado.

__
🙏Acordaos, ¡oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorando vuestra asistencia y reclamando vuestro socorro, hayan sido abandonados de Vos. Animado con esta confianza, a Vos también acudo, ¡oh Virgen Madre de las vírgenes!, y, aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana. No desechéis, ¡oh Purísima Madre de Dios!, mis humildes súplicas, antes bien escuchadlas y atendedlas favorablemente.
🌹

(REZADA 0 CANTADA)
🌹Salve Regina Mater misericordie...
Dios te salve, Reina
y Madre de misericordia,
vida, dulzura y esperanza nuestra;
Dios te salve.
A ti llamamos
los desterrados hijos de Eva;
a ti suspiramos, gimiendo y llorando
en este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora, abogada nuestra,
vuelve a nosotros esos tus ojos
misericordiosos;
y después de este destierro,
muéstranos a Jesús,
fruto bendito de tu vientre.

¡Oh, clementísima, oh piadosa,
oh dulce Virgen María!

Ruega por nosotros Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas y gracias de nuestro Señor Jesucristo.
Amen.
Santísima Virgen y Madre, cuya alma fue traspasada por una espada de dolor en la Pasión de Vuestro Divino Hijo, y Que, en Su gloriosa Resurrección, fuisteis llena de alegría sin fin por Su triunfo, obtened para nosotros, que nos dirigimos a Vos, que compartimos de las adversidades de la Santa Iglesia y de los dolores del Sumo Pontífice, de modo que podamos alegrarnos con ellos en los consuelos por los que rezamos, en la caridad y paz de Cristo Nuestro Señor. Amén.

Indulgencia de 500 días (Pio X, Rescrito de su propio puño, 25 de enero de 1906).

Oh Dios, que enseñaste a san Gabriel de la Dolorosa a meditar asiduamente los dolores de tu dulcísima Madre, y le concediste alcanzar por ella las cumbres de la santidad. Concédenos a nosotros, por su intercesión y ejemplo, vivir tan unidos a tu Madre Dolorosa que gocemos siempre de su maternal protección. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos.

Amén

♰ ♰ La Milicia de la Inmaculada ♰ ♰
Oh Inmaculada Virgen María, Mujer vestida de Sol, con la Luna bajo tus pies, y una corona de doce estrellas sobre tu cabeza:
En este tiempo de profunda oscuridad y confusión, nos acogemos bajo tu Manto protector. Tú, que eres la "Llena de Gracia", fortalece nuestra debilidad con el poder del Altísimo.
Madre de la Iglesia Católica y perseguida, consagramos a tu Corazón Inmaculado nuestras vidas, nuestras familias y nuestros hogares. Nos negamos a adorar a la bestia de este mundo o a recibir su marca de servidumbre.
Madre y Reina de las doce estrellas, bajo tu manto pongo mis temores,
mis luchas y mis anhelos de Salvación
Así como Tú diste a luz la Luz del Mundo,pueda yo hoy ser portador de esa misma esperanza ante quienes sufren.

Me consagro a ti, para que mi vida sea un reflejo del sol que te viste, en medio de cualquier batalla y en tus manos pongo el tiempo sobre la Tierra y aún la Eternidad.
Por Jesucristo nuestro Señor que vive y Reina en unidad del Padre y el Espíritu Santo.
Por los siglos infinitos.
Amén.

Amanecer Celestial
Forwarded from Ruth (Amanecer)
Oh Dios Creador y Redentor del género humano, que en Tu infinita Sabiduría has impreso en el alma humana la ley natural y el deseo de la Vida Eterna ,vuelve Tu mirada hacia nosotros en estos tiempos de confusión .
Tu mandato Sagrado es desafiada por el mundo, por eso te pedimos que fortalezcas nuestra voluntad para proclamar que la vida no es un don de los hombres sino una chispa Divina que viene de Tu mano desde su primer suspiro hasta el último llamado a Tu presencia.
Te rogamos humildemente por los hijos no nacidos para que el seno materno sea siempre un santuario de protección y no de desamparo, reconociendo en cada nuevo ser la imagen viva de Tu semejanza, así como te pedimos por los enfermos y los ancianos para que su dolor sea abrazado con caridad y no sea motivo de descarte, comprendiendo que solo Tú eres el Dueño de la vida y el único que marca el término de nuestros días.
Que San Miguel Arcángel nos defienda en esta batalla contra las sombras del error que pretenden alterar el orden de la Creación y que la luz de la Verdad disipe finalmente la cultura de la muerte para devolver a toda la sociedad el respeto por la dignidad sagrada de cada persona humana por Jesucristo nuestro Rey y Señor que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo por los siglos de los siglos Amén.

Amanecer Celestial
Señor Jesucristo, Hijo del Eterno Padre.
Yo, indigno pecador renuevo hoy postrado ante vos los votos de mi bautismo.
Te entrego mi alma con sus potencias y mi cuerpo con sus sentidos, aún mi vida pasada, presente y futura junto con el poco mérito que mis acciones merecen.
Oh Jesús, que tanto amaste al hombre hasta morir en la Cruz y te quedaste en nuestros Sagrarios como Alimento de nuestras almas para que en un futuro momento seamos transformados.
Te suplico por ese Amor que nos tienes que me escondas en la Llaga de tu Sagrado Corazón.
Protégeme, hazme invisible al anticristo y sus instrumentos , dame la Gracia de no caer en sus asechanzas.
Haz que mis oídos solo estén abiertos a tí ,que eres el Buen Pastor y concédeme la perseverancia en tu servicio hasta la muerte.
Inflama de amor mi corazón por tí y tu, mi buen Jesús amame hasta el final de mis días, para poder morir en tus brazos y unirme contigo en la Eternidad.
Amén.
Forwarded from Amanecer Celestial (Religión Católica) (Ruth (Amanecer))
🙏🏻 Consagración

Oh María, Reina y Madre del Carmelo! Vengo hoy a consagrarme a Ti, pues toda mi vida es como un pequeño tributo por tantas gracias y beneficios como he recibido de Dios a través de tus manos.

Y porque Tú miras con ojos de particular benevolencia a los que visten tu escapulario, te ruego que sostengas con tu fortaleza mi fragilidad, ilumines con tu sabiduría las tinieblas de mi mente y aumentes en mí la fe, la esperanza y la caridad, para que cada día pueda rendirle el tributo de mi humilde homenaje.

El santo escapulario atraiga sobre mí tus miradas misericordiosas, sea para mí prenda de tu particular protección en luchas de cada día y constantemente me recuerdes el deber de pensar en Ti y revestirme de tus virtudes.

De hoy en adelante me esforzaré por vivir en suave unión con tu espíritu, ofrecerlo todo a Jesús por tu medio y convertir mi vida en imagen de tu humildad, caridad, paciencia, mansedumbre y espíritu de oración.

¡Oh, Madre amabilísima! Sostenme con tu amor indefectible, a fin de que a mí, pecador indigno, me sea concedido un día cambiar tu escapulario por el eterno vestido nupcial y habitar contigo y con los santos del Carmelo en el reino de tu Hijo". Amén
LA GRACIA DE LA HUMILDAD Y EL CORAZÓN RESERVADO PARA DIOS

(Instrucción sobre Santa Teresita del Niño Jesús 89)

Resumen: Destaca la importancia de la formación cristiana continua. Sobresalió en el catecismo y estudios, siendo la mejor alumna; sin embargo, su familia la consideraba incapaz e ignorante. Esta incomprensión, similar a la vivida por Jesús, enseña a priorizar la voluntad divina sobre las opiniones externas.
II PARTE

EL MATRIMONIO CRISTIANO

1. El matrimonio salvado por Cristo.

El pecado original y el matrimonio

Al ir considerando las exposiciones de la I Parte, es posible que hagan con frecuencia una reflexión como ésta: «Todo eso es muy digno y hermoso, pero está sumamente lejos de la realidad del matrimonio y de la familia, tal como son en el mundo, tal como nosotros los hemos conocido». Y eso que han pensado es verdad. Pero una verdad con un cierto peligro de deslizarse a la siguiente mentira: «Luego todo eso no es más que música celestial». Un vano idealismo irrealizable.