This media is not supported in your browser
VIEW IN TELEGRAM
Consagración a San José:
This media is not supported in your browser
VIEW IN TELEGRAM
Doctrina Catòlica:
This media is not supported in your browser
VIEW IN TELEGRAM
Audiolibro Ana Catalina Emerick:
This media is not supported in your browser
VIEW IN TELEGRAM
Audiolibro Mística Ciudad de Dios:
This media is not supported in your browser
VIEW IN TELEGRAM
Audiolibro las Glorias de María:
This media is not supported in your browser
VIEW IN TELEGRAM
Religión Católica:
Forwarded from Iglesia del Salvador de Toledo
Media is too big
VIEW IN TELEGRAM
This media is not supported in your browser
VIEW IN TELEGRAM
Religión Católica para niños:
This media is not supported in your browser
VIEW IN TELEGRAM
Perlas de Nuestra Fe:
📘 La Imitación de Cristo – Tomás de Kempis
📌 LIBRO TERCERO
Capítulo 30
Cómo se ha de pedir el favor divino, y de la confianza de recobrar la gracia.
Jesucristo:
4. No te tengas por desamparado del todo, aunque te envíe a tiempos alguna tribulación, o te prive del consuelo deseado; porque de este modo se llega al reino de los cielos. Y sin duda te conviene más a ti, y a los demás siervos míos, ser ejercitados en adversidades, que si todo os sucediese a vuestro gusto. Yo penetro los secretos; y sé que te conviene mucho para tu bien, que algunas veces te deje desconsolado; para que no te ensoberbezcas en los sucesos prósperos, ni quieras complacerte en ti mismo por lo que no eres. Lo que yo te di, te lo puedo quitar, y volvértelo cuando me agradare.
📌 LIBRO TERCERO
Capítulo 30
Cómo se ha de pedir el favor divino, y de la confianza de recobrar la gracia.
Jesucristo:
4. No te tengas por desamparado del todo, aunque te envíe a tiempos alguna tribulación, o te prive del consuelo deseado; porque de este modo se llega al reino de los cielos. Y sin duda te conviene más a ti, y a los demás siervos míos, ser ejercitados en adversidades, que si todo os sucediese a vuestro gusto. Yo penetro los secretos; y sé que te conviene mucho para tu bien, que algunas veces te deje desconsolado; para que no te ensoberbezcas en los sucesos prósperos, ni quieras complacerte en ti mismo por lo que no eres. Lo que yo te di, te lo puedo quitar, y volvértelo cuando me agradare.
"[Los antiguos doctores] conocían muy bien el astuto arte de engañar de los innovadores, los cuales temiendo ofender los oídos católicos cuidaban ordinariamente ocultarlos con fraudulentos artificios de palabras, para que entre la variedad de sentidos se introduzca con mayor suavidad en los ánimos el error oculto, y suceda que, corrompida por una ligerísima adición o mudanza la verdad de la sentencia, pase sutilmente a causar la muerte la confesión que obraba la salud."
PAPA PÍO VI (28 de agosto de 1794)
PAPA PÍO VI (28 de agosto de 1794)