The Oil Crash
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Antonio Turiel. Científico Titular en el Instituto de Ciencias del Mar del CSIC http://crashoil.blogspot.com
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The Oil Crash:
El próximo apagón.

Porque en las discusiones, e intercambio de acusaciones, entre los diferentes actores del esperpento que fue el apagón del pasado abril, hay varios detalles que han emergido con fuerza y con claridad. Uno de ellos es que la red eléctrica española es habitualmente inestable, con episodios repetidos de subidas de tensión y de variación de la frecuencia. Ya analizamos en este blog cuál fue la causa última del apagón: la incapacidad de la red para absorber las inestabilidades, fuera cual fuera su origen, debido a la falta de sistemas de estabilización que deberían haber acompañado la instalación de parques fotovoltaicos y eólicos. Éste es un problema muy generalizado en toda Europa, fruto de una normativa muy permisiva europea durante muchos años, más interesada en el fomento de una implementación rápida y agresiva de estas nuevas tecnologías que de mantener unos márgenes de seguridad para operar la red de alta tensión.
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Crónicas de la caída: Junio de 2025.

Mientras prosigue su campaña de exterminio de la población palestina), Israel ha subida su apuesta con una agresión directa a Irán con un bombardeo inicial de misiles, a la cual Irán ha respondido con sus propias armas a la que luego Israel ha replicado y luego Irán y así sucesivamente. Las cosas no parecían irle demasiado bien ni a uno ni a otro (al final, en estos juegos de guerra hipertecnificados actuales los daños son bien reales, comenzando por los que sufre la población), cuando, de repente y a instancias de Israel, EE.UU. ha decidido hacer acto de aparición, bombardeando las instalaciones de enriquecimiento de uranio de Irán, como muestra de que no van a permitir que ese país consiga la bomba atómica (que es la excusa habitual para hostigar a Irán, a pesar del hecho cierto de que en todas estas décadas nunca ha fabricado una bomba y que al parecer el propio ayatolah Jamenei considera inmoral ese tipo de bombas).
The Oil Crash.
Yo acuso.

*En vísperas de la tormenta que destruirá la ciudad de Barcelona.

Yo acuso.

Acuso a las administraciones, pasadas y actuales, que en medio del caos climático creciente, decidieron que no era un tema lo suficientemente importante como para tomar medidas adecuadas para prepararnos.

Pero acuso principalmente al actual Govern de la Generalitat y al actual consistorio de l'Ajuntament de Barcelona de vivir de espaldas a los crecientes signos del peligro. Los acuso por ser los que conozco mejor, pero también acuso con ellos a todos los gobiernos municipales, autonómicos y del estado español, por la misma temeridad e imprudencia.
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Ordre d'evacuació.

- No, no, és clar - va dir l'avi - això mai... Però, per què hem de marxar?

- Avi, ja ho saps. Han donat l'ordre d'evacuació. Tothom ha de marxar - va donar uns segons perquè l'ancià assimilés el que acabava de dir, i va afegir - Avui és l'últim dia per marxar. No podem esperar més. Avi, que ja comença a fer massa calor, pensa que demà som abril ja!

- Sí que fa de calor, sí - va dir l'avi, pensiu - Què dius d'abril, nen. Al mes d'abril no fa calor encara, mainada!

- Això era així quan tu eres nen, avi, però ara el mes d'abril fa una calda de morir-se. Avi, no podem esperar més, hem de marxar.
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Ricochet.

Como seguramente sabrán si viven a este lado del Atlántico, el Gobierno de España fracasó recientemente en su intento de convalidar el decreto-ley de medidas urgentes para reforzar el sistema eléctrico. El decreto fue inicialmente aprobado por el Gobierno el 24 de junio, pero necesitaba ser convalidado por el Congreso en el plazo de un mes, y en la votación del pasado 22 de julio fue rechazado (y por tanto queda sin efecto).

Se ha hablado muchísimo sobre las motivaciones de carácter político de los partidos que han votado en contra, y se han agitado con gran aspaviento espantajos caros a los industrialistas, como asegurar que quienes se han opuesto son "negacionistas", "retardistas" o que "atentan contra la causa climática", dando por bueno el muy cuestionable argumento de que el REI permite avanzar en la descarbonización, cosa muy discutible por muy buenas razones.
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El fin de la observación de la Tierra desde el espacio.

Pero hay dos eventos recientes en los EE.UU. que certifican que entramos en un momento radicalmente nuevo, que va más allá de la simple decadencia por falta de fondos. Por un lado, la administración Trump ha decidido que a final de año se eliminarán los satélites OCO que miden los niveles de CO2 atmosféricos. Por el otro, el Departamento de Energía norteamericano publicó un informe sobre los impactos en el clima de las emisiones de CO2 de los EE.UU.

Resulta por tanto obvio que en los EE.UU., por la vía de hecho, se va a dejar de investigar en Cambio Climático, y para asegurarse de que así sea se van a ir no solo reduciendo fondos, sino eliminando sistemas de medidas e incluso series de datos actualmente disponibles, mientras que se fabrica un discurso aberrante exculpatorio.

Y, mientras tanto, ¿qué está pasando en esta orilla del Atlántico?
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Prendedlos.

Lo que pasa con el fuego no es una casualidad, sino una necesidad. Es algo que resulta conveniente al capitalismo depredador, que busca vaciar todo el espacio y almacenar a la gente en las ciudades, para poder convertir todo el territorio en una mina, en un lugar de extracción. Lo que estamos viviendo es solo una fase más de la lucha final. La lucha por la vida. Porque son los bosques los que nos mantienen vivos, los que realizan funciones ecosistémicas fundamentales para nuestra vida, desde regular el ciclo del agua hasta contener las escorrentías, desde mantener la biodiversidad hasta hacer de barrera para la propagación de las enfermedades, desde contener la temperatura hasta garantizar la salud de nuestros cultivos. Incluso los urbanitas más alienados perciben que cuando perdemos un bosque hemos perdido algo profundo, importante, íntimo y vital. No podemos mantener este (des)orden. Tenemos que parar ya.
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Crónicas de la caída: Septiembre de 2025.

Porque, además, en este momento en el que se necesitaría tener una información precisa sobre la situación energética global, nos encontramos con que vamos a tener mucha menos. De entrada, este año la Energy Information Administration de los EE.UU. no sacará su informe anual, debido a los recortes de Trump. Y en cuanto al informe anual de la Agencia Internacional de la Energía, al cual dedicamos un post cada año en este blog, aún no tiene fecha de publicación. Otros años ha salido en octubre y a estas alturas tendríamos más que clara la fecha de publicación, pero este año parece que se va a retrasar. ¿La razón? Seguramente porque, como comenta Javier Blas, en el borrador al que ha tenido acceso se recupera el escenario de Políticas Actuales. Un escenario en el que ya no se prevé una caída del consumo de carbón, petróleo y gas, simplemente porque ya no hay voluntad de seguir luchando para abatir el Cambio Climático.
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Si no ponemos mucho dinero, no habrá petróleo ni gas natural.

La AIE acaba de publicar un informe especial que nadie se esperaba. Un informe con revelador título: "Las implicaciones de los ritmos de descenso de los campos de petróleo y gas". Un informe con el que la AIE espera allanar el terreno para las amargas píldoras que habrá que tragar los próximos años. Dada la importancia de este informe, he decidido escribir este post, analizando su contenido.

Comencemos por lo más básico: la palabra "pico" ("peak") y sus derivados aparece la friolera de 92 veces, y eso en solo 73 páginas de informe; y en todos casos, se refiere a pico de producción, nunca al pico de demanda (parece que estamos recuperando el tiempo perdido en los últimos años). Un vistazo rápido al informe muestra que estamos delante de un documento fundamentalmente técnico, con mucho análisis numérico (hasta mencionan cuestiones técnicas del lenguaje de programación usado en el análisis) y muy poca interpretación política.
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El Gran Salto al Vacío.

Se respira un ambiente de fin de ciclo, pero no de un ciclo cualquiera, sino de uno más importante - no sé si secular, pero de seguro es un fin de etapa importante. El mundo se prepara para una situación que, para mi, tiene mucho que ver con la creciente escasez de recursos y la dificultad de mantener rentabilidades clásicas.

Y precisamente en este momento, quizá precisamente por ser este momento, mis eternos detractores, que dicen que no es verdad que hayamos superado ya los picos del petróleo y del uranio... podrían finalmente tener razón. Aunque sea por poco tiempo, aunque sea de manera breve y poco duradera, y aunque este canto del cisne lleve a una caída más precipitada posterior, todo apunta a que podríamos (aún está por ver si lo conseguimos) pasar las marcas de producción que en el caso del petróleo se consiguió en 2018, y en el caso del uranio en 2016.
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World Energy Outlook 2025: Intentando reconciliar dos visiones contradictorias .
La entrada forzada del CPS, que además desplaza al APS de otras ediciones, hace que todo el WEO quede deslavazado y un tanto incoherente, sobre todo porque desde la AIE se han visto forzados a decir que tanto CPS como STEPS son sus escenarios de referencia (lo que contradice también la práctica histórica de fijar un solo escenario de referencia). STEPS era el intento de la AIE de hacer aceptables los cambios inevitables en nuestro sistema energético debido al declive energético, con grandes dosis de tecnooptimiso. CPS es una pataleta, una rabieta de niño pequeño que se cree que si se proponía STEPS era por conciencia ambiental y buenrollismo ecologista, y por eso propone un escenario diferente, de seguir creciendo y consumiendo sin límites; la AIE lo ha intentado rebajar un poco, pero aún así se sigue viendo el disparate que es: si ya el STEPS es poco realista, el CPS es una aberración total.
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Liquidación de excedentes.
Por supuesto, nadie va a reconocer que todo ha sido un mayúsculo bluff. Nadie va a reconocer que la transición al REI estará parada unos cuantos años, quien sabe si para siempre. Del mismo modo que en la cumbre de Bélem la UE y la propia España siguen hablando del objetivo de no superar los +1,5ºC de calentamiento cuando el último dato diario que tenemos indica que estamos a +1,8ºC y si miramos los últimos 365 días estamos por encima de +1,6ºC. No se va a reconocer la evidencia, ni con el Calentamiento Global, ni con el fracaso del REI, porque simplemente no hay narrativa alternativa. Tenemos que mantener el discurso porque no hay ningún otro, al menos a nivel oficial y políticamente aceptable.
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The Oil Crash: Año 20.

Queridos lectores:

Como cada año, llegamos a ese momento en el que hacemos un resumen de los eventos más importantes que han marcado su devenir, principalmente desde el punto de vista de la crisis de sostenibilidad en la que estamos inmersos, sin descuidar cada uno de sus aspectos: ambientales, de recursos y sociales. Y este año ha venido especialmente cargado de eventos, por desgracia, por todos los frentes.
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Predicciones para 2026.

Queridos lectores:

Ahora que el año acaba, nos encontramos una vez más en ese momento en el que enunciamos las tendencias para el año que comenzará en unos días.

- Subida del precio del petróleo hacia final de año
- Crisis de carburantes
- Fin de la guerra de Ucrania
- Barrido del modelo de Renovable Eléctrica Industrial
- Estallido de la burbuja de la IA
- Eventos extremos
- Ascenso de la ultraderecha y represión creciente
- Cierre de este blog
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Decimosexto año de este blog.

Después de los 16 años que llevo haciendo divulgación, resulta difícil negar que, efectivamente, nos vamos haciendo más pobres. Resulta difícil negar que hay cada vez más inestabilidad en el mundo. Resulta difícil negar que cada vez hay mayores problemas de suministro, de muchas cosas, en regiones cada vez mayores del mundo. Resulta difícil negar que hay una belicosidad creciente. Resulta difícil negar, en suma, que todas las cosas que anticipábamos hace 12 años están efectivamente sucediendo.
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Venezuela y la crisis del modelo imperial estadounidense.

Con el sorpresivo secuestro de Nicolás Maduro en la madrugada del 2 al 3 de enero de 2026, Donald Trump ha inaugurado una nueva etapa del declive energético en el que llevamos ya dos décadas inmersos, desde que en 2005 la producción de petróleo crudo convencional llegara a su máximo histórico y comenzara un proceso de lento declive. Una etapa que promete ser bastante turbulenta, porque las urgencias de la escasez energética hacen que caigan las caretas y que los países muestren su verdadera cara, lo que están dispuestos a hacer con tal de preservar su situación de dominio económico.
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La cutrificación.
Para mi personalmente han sido días muy complicados por los problemas de movilidad que se están experimentando en Cataluña. Dependo del tren para ir a trabajar, y a pesar de contar con dos opciones para desplazarme (convencional y alta velocidad), los retrasos y cancelaciones de trenes han sido estos días la tónica. Han bastado unas lluvias persistentes en Cataluña para agravar el deterioro de una infraestructura, la del tren convencional, que lleva muchos años desatendida. El accidente mortal en Gelida, con el desprendimiento de un muro de contención que impactó contra un tren, desencadenó la protesta masiva de los maquinistas y del resto del personal de RENFE y ADIF, que llevan años denunciando el abandono de las instalaciones, y que ha abierto una grave crisis institucional que ha llevado al caos actual. La reducción generalizada de velocidad y la multiplicación de incidencias solo han servido para confirmar que las instalaciones están en un estado precario y peligroso.
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El sobremetabolismo.

Anabolismo y catabolismo juntos forman lo que se denomina el metabolismo, que es ese delicado equilibrio entre construcción y destrucción que nos mantiene vivos y funcionales. En determinadas circunstancias, nuestro metabolismo acelera: cuando crecemos, cuando luchamos contra una enfermedad... En otras se ralentiza: cuando se pasa hambre, cuando te haces viejo... Nuestro correcto funcionamiento requiere un ajuste preciso de nuestra actividad metabólica.

Nuestra sociedad, sin embargo, se encuentra ahora mismo en un estado de sobremetabolismo divergente, crece y crece exponencialmente. La razón para este sobremetabolismo divergente es la misma de siempre: la necesidad de un capital cada vez más gigantesco de conseguir las tasas de ganancia históricas. Es lo que nos empuja al crecimiento exponencial, al consumo masivo y creciente de recursos hasta su agotamiento, y a la degradación ambiental y material de nuestra sociedad.
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El hundimiento.

Queda claro que ni EE.UU. ni Israel ni Irán parten de una buena situación. Pero ninguno de los tres puede echarse atrás en el escenaraio actual. Los tres necesitan desesperadamente una victoria en esta guerra. Y la desesperación es la peor de las consejeras, porque lleva a asumir riesgos excesivos que pueden materializarse en auténticas catástrofes.

El cierre del Estrecho de Ormuz pone al mundo de rodillas. Por ejemplo, por Ormuz pasan 20 Mb/d, el 20% del petróleo que se consume en el mundo. Pero si lo miramos desde la perspectiva del petróleo disponible para comerciar (descontando ese 50% que consumen los propios países productores), resulta que lo que pasa por Ormuz es el 40% de las exportaciones mundiales de petróleo, lo cual es gravísimo para países importadores como es España.

Si esta situación se prolonga e incluso agrava durante las últimas semanas, será inevitable que se produzca una grave recesión económica.
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Dead man walking.

Poniéndome ahora en el contexto de España y de Europa, siendo honestos, salvo que suceda algo ahora mismo inimaginable (literalmente un milagro) nos vamos a estrellar. No es imaginable ningún otro desenlace. Vamos a sufrir una pérdida muy duradera, quizá incluso permanente, de un 25% o más de nuestro consumo energético, y va a suceder durante los próximos meses. Vamos a ver como una buena parte de nuestras industrias se hunden para nunca jamás recuperarse. Vamos a ver como el paro de dispara. Y en fases avanzadas de esta debacle, vamos a ver escasez de combustibles y hasta de alimentos.
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Anunciando el "No Normal Tour".

Por ese motivo, más de 30 personas (del mundo de la ciencia, la divulgación y el activismo) recorrerán durante una semana (del 13 al 19 de abril) toda España. Dando charlas. Explicando que esto se acabó. Que hay que cambiar. Que es bueno cambiar. Que podemos cambiar.

Todas con la misma presentación. Todas con el mismo mensaje. Cada una, con su manera de entenderlo y explicarlo. Cada una, poniendo su tiempo y su entusiasmo por un objetivo común.

¿Y qué puede hacer Vd., querido lector, querida lectora?
Busque la charla más próxima a Vd. y venga acompañada por una persona, por esa persona que jamás iría a una charla como ésta. Esa persona a la que esta charla quizá le cambiará la vida cuando vengan los eventos que por desgracia tienen que venir.

Ahora es el momento. El de crear momento. Podemos hacerlo.

Empieza el No Normal Tour. Cuento contigo.