Los sueños no me ayudan a salir de esta espiral de negrura y desesperación.
Ayer la noche me susurró una historia donde alguien me amaba, y yo de iluso confundí un sueño con mi normalidad.
Hoy el amanecer me proveyó un piñazo de realidad, esas que me ahogan.
Estos vaivenes emocionales no hacen más nada que hundirme mas, de enterrarme en una tumba.
No de fuego y cenizas, no, esa tumba es de vacío y frio... de una nada tan absoluta que te hace cuestionarte hasta de la intención de los latidos de tu corazón. ¿Son para vivir?, ¿o son solo para hacer la tortura mas duradera?.
Ya ni sé, ya ni me importa.
Ayer la noche me susurró una historia donde alguien me amaba, y yo de iluso confundí un sueño con mi normalidad.
Hoy el amanecer me proveyó un piñazo de realidad, esas que me ahogan.
Estos vaivenes emocionales no hacen más nada que hundirme mas, de enterrarme en una tumba.
No de fuego y cenizas, no, esa tumba es de vacío y frio... de una nada tan absoluta que te hace cuestionarte hasta de la intención de los latidos de tu corazón. ¿Son para vivir?, ¿o son solo para hacer la tortura mas duradera?.
Ya ni sé, ya ni me importa.
—El vals de un chico desesperado VQuerido yo:
05-12-2021
Esta carta es para ti, «si», tú que estas escribiendo esto.... algo, tenemos que hacer algo... ejercítate, como las fotos esas de chicos que tanto nos gustan.. si, debe ser eso, no tienes un buen cuerpo, por eso no nos aman... si, debe ser eso, así que recuérdalos... a todos y cada uno de ellos. Recuerda sus pelos sedosos que caen cuando mueven sus rostros perfectos, recuerda sus dientes blancos y perfectos, su tamaño, su piel blanca como la nieve, recuerda su ropa, recuerda su peinado, recuerda cuán perfectos son ellos, y cuan roto estas tu... recuérdalo como una sombra a tu lado, una tercera mano que te va a levantar cada vez que no puedas hacer una flexión, porque está bien que estemos roto, pero no está bien que nos quedemos sentados mientras lloramos en silencio, para que nadie oiga, para que nadie vea. Así que sé como esas fotos que tanta añoranza te dan, tendremos ese abdomen, aún si no tenemos su piel, tendremos su cuerpo... si, si crecemos en los lugares necesarios nos amarán, si, si, si, si, nos amarán.—Un último intento a la vida, un último respiro, una última obsesión.Bajo mí propia voluntad. Fui a la tienda de armas y compré una escopeta. La más grande y letal que pude encontrar, incluso sonreí al ver la inscripción que tenía en el mango. «Amor» decía.
Con la escopeta a mi espalda salí de la tienda, y empecé a buscarlo.
Hasta que lo volví a ver.
Ladrón. Engreído. Hermoso.
No le hablé, ni siquiera una palabra le dirigí a su sonrisa embriagadora, y aún así me siguió hasta la habitación del centro de mi corazón.
Estando ahí, me senté en una silla, mientras me amarraba las piernas a ella. Apunté hacia mi pecho el cañón y le di a él el gatillo.
Un completo desconocido, con todo el poder sobre mí.
No importaba si disparaba o me besaba, daba igual, el amor es lo que tiene.
Para él yo no era nadie, y para mi locura, él lo era todo. ~•🖤•~
Con la escopeta a mi espalda salí de la tienda, y empecé a buscarlo.
Hasta que lo volví a ver.
Ladrón. Engreído. Hermoso.
No le hablé, ni siquiera una palabra le dirigí a su sonrisa embriagadora, y aún así me siguió hasta la habitación del centro de mi corazón.
Estando ahí, me senté en una silla, mientras me amarraba las piernas a ella. Apunté hacia mi pecho el cañón y le di a él el gatillo.
Un completo desconocido, con todo el poder sobre mí.
No importaba si disparaba o me besaba, daba igual, el amor es lo que tiene.
Para él yo no era nadie, y para mi locura, él lo era todo. ~•🖤•~
«Amor a primera vista»Su mente vaga perdida por los rincones de la habitación.
Permanece sentado en su sofá escuchando a Cancerbero.
Un muerto escuchando a otro cantar, es hasta gracioso.
Quizás es hora de que eso se acabe.
La muerte cuchichea en su hombro mientras que el hombre escucha.
Al final, letal y exigente, la muerte besa su cuello.
Convencido coge la pistola en la mesilla, donde siempre estuvo, esperando por él.
Quizás era hora de visitar al hombre que tanto tiempo estuvo escuchando.
Aprieta el gatillo y con un estruendo todo termina.
La canción del Cerbero sigue mientras que la sangre corre caliente por el sofá, 106 años de prisión no los aguanta nadie.
No los aguanta nadie.~🔥~
Permanece sentado en su sofá escuchando a Cancerbero.
Un muerto escuchando a otro cantar, es hasta gracioso.
Quizás es hora de que eso se acabe.
La muerte cuchichea en su hombro mientras que el hombre escucha.
Al final, letal y exigente, la muerte besa su cuello.
Convencido coge la pistola en la mesilla, donde siempre estuvo, esperando por él.
Quizás era hora de visitar al hombre que tanto tiempo estuvo escuchando.
Aprieta el gatillo y con un estruendo todo termina.
La canción del Cerbero sigue mientras que la sangre corre caliente por el sofá, 106 años de prisión no los aguanta nadie.
No los aguanta nadie.~🔥~
Siempre me dijeron que andaba en las nubes. Yo solo sonreía una disculpa y seguía a lo mío.
No sabían -ni entendían- que yo amaba estar ahí arriba.
Mi mente era un torbellino de arte y imposibilidades.
Todo cuánto se nos fue negado, ahí, yo lo tenía.
Eran pinceladas de amor y magia en un lienzo que nunca pude vivir, o recordar.
Comencé a escribir por esa misma razón.
Porque cuando bajas a la tierra firme, los recuerdos de las nubes y sus alturas se vuelven borrosos y extraños.
De ellos quedan sólo retazos de lo que alguna vez fueron.
Siempre estuve en las nubes porque mí realidad no era nada comparada con las que ellas me mostraban. ~☁️
No sabían -ni entendían- que yo amaba estar ahí arriba.
Mi mente era un torbellino de arte y imposibilidades.
Todo cuánto se nos fue negado, ahí, yo lo tenía.
Eran pinceladas de amor y magia en un lienzo que nunca pude vivir, o recordar.
Comencé a escribir por esa misma razón.
Porque cuando bajas a la tierra firme, los recuerdos de las nubes y sus alturas se vuelven borrosos y extraños.
De ellos quedan sólo retazos de lo que alguna vez fueron.
Siempre estuve en las nubes porque mí realidad no era nada comparada con las que ellas me mostraban. ~☁️
— Tienes esa mirada.
Ahí estaba, la afirmación que pareció detener el tiempo, la mirada que creó una sonrisa en mi cara a pesar de que ese no era su objetivo.
— ¿Qué mirada?— le sonreí.
— La de alguien que necesita aventura. —dijo.
Un latido de mi corazón pareció abarcar más espacio del debido, y ahora, la melancolía acompañaba mi sonrisa.
Quién lo diría, que esos ojos azules, atravesarían las risas fingidas y los coqueteos.
— ¿Tú me la darás? La aventura —aclaré
— Yo a ti te daría lo que fuera.
Puso su mano en mi mejilla, pero yo sentí que, en realidad, la había puesto en mi corazón... y no quería que me soltara.
Sonreí ante ello, ante él.
Ahí estaba, la afirmación que pareció detener el tiempo, la mirada que creó una sonrisa en mi cara a pesar de que ese no era su objetivo.
— ¿Qué mirada?— le sonreí.
— La de alguien que necesita aventura. —dijo.
Un latido de mi corazón pareció abarcar más espacio del debido, y ahora, la melancolía acompañaba mi sonrisa.
Quién lo diría, que esos ojos azules, atravesarían las risas fingidas y los coqueteos.
— ¿Tú me la darás? La aventura —aclaré
— Yo a ti te daría lo que fuera.
Puso su mano en mi mejilla, pero yo sentí que, en realidad, la había puesto en mi corazón... y no quería que me soltara.
Sonreí ante ello, ante él.
¿Fue suficiente?, ¿eh amor mío?, ¿ya te hartaste?.
Fue casi hermoso verte tomar todo, arrancarme el corazón como si de ello dependiera tu vida.
Eras tú, las puertas estaban abiertas de par en par, así que con garras y colmillos atracaste mi corazón.
Mi cuerpo, mi primera vez, mi alma, mi corazón; TODO fue tuyo.
Sólo dejaste en mí una pregunta.
¿Lo valió?
Es una incógnita de la cuál no he encontrado respuesta.
He notado que últimamente, ya no soy el mismo.
-Sonrío y suspiro hacia la noche-
Después de ti quién lo sería.
Ahora veo dagas escondidas en las caricias que otros me profesan.
Mentiras y burlas es lo único que sale de sus bocas.
Mis ojos antes tan llenos de luz, ahora no hacen más que velar por cada mota de oscuridad..
Si, me convertiste en un cazador, uno que no volverá a ser la presa.
Fue casi hermoso verte tomar todo, arrancarme el corazón como si de ello dependiera tu vida.
Eras tú, las puertas estaban abiertas de par en par, así que con garras y colmillos atracaste mi corazón.
Mi cuerpo, mi primera vez, mi alma, mi corazón; TODO fue tuyo.
Sólo dejaste en mí una pregunta.
¿Lo valió?
Es una incógnita de la cuál no he encontrado respuesta.
He notado que últimamente, ya no soy el mismo.
-Sonrío y suspiro hacia la noche-
Después de ti quién lo sería.
Ahora veo dagas escondidas en las caricias que otros me profesan.
Mentiras y burlas es lo único que sale de sus bocas.
Mis ojos antes tan llenos de luz, ahora no hacen más que velar por cada mota de oscuridad..
Si, me convertiste en un cazador, uno que no volverá a ser la presa.
HUÍA POR LA VENTANA.Siempre lo hacía, era más fácil de esa manera.
Era más fácil para ti el no explicar porque me amabas.
A pesar de que tu actitud gritaba «vergüenza» mirara por donde se mirara, a mi no me importó.
Así que me dejaba engañar, por tus caricias y promesas.
Me cegaba a mi mismo en la oscuridad de la noche donde tanto me susurrabas.
Te creí y te quise por tanto, tanto tiempo.
Pero el sol, muy a tu pesar, siempre volvía a salir.
Marcando el momento donde yo me iría, como siempre, por la ventana.
Nunca te importó que vivieras en un quinto piso, ni que yo podría morir.
Pero a mi sí.
No creas que fue fácil, ¿salir de tu encanto?.
Lloré y sollocé mi dolor, hasta que lo entendí.
Tu vergüenza, y mi negativa a seguir siendo tu farsa.
—Yo no soy alguien del quién deberían avergonzarse —te espeté, y por primera vez desde que te vi en esa librería; por primera vez desde que entré a tu casa, salí por la puerta.
Del nosotros que una vez fuimos, lo único que quedan son cenizas, y a través de ellas puedo verlo.
Que tú y yo estábamos destinados a decirnos adiós.
Que tú y yo estábamos destinados a decirnos adiós.
Cartas al futuro•✉️•Guapuras🥀, disculpen la inactividad en el canal... es que eso de la inspiración es muy impredecible😅.Tengo algunos escritos y a partir de mañana los publicaré🙂🖤✨
Las estrellas no brillan, oh no, ellas arden.
Aún recuerdo el día que la encontré ahogándose en sus propias llamas. Si, ellas arden, ¿pero sabes que hacen además de eso?, ellas se levantan.
Porque sin importar cuánto aguanten, siempre serán seres superiores.
Celestiales orgullosas, llenas de fuego y grietas...
Cuándo la conocí, debo admitir que mi mundo se detuvo. Porque estaba en la tierra; tirada sobre el lodo, muriendo por su propio fuego...
—Dios ¿P-Por qué? ¡¿Quién diablos te bajó de ese cielo oscuro al que perteneces?!
Pareció dudar... pero eventualmente tomó aire y me respondió
—Él... el era un demonio. Uno de oscuridad y deseo, y sus besos —las llamas que la rodeaban titilaban, casi como si se estuvieran regodeando del recuerdo, casi—... oh, esos eran eclipses. Que poco a poco, empujaron mi órbita y aumentaron mis llamas. Hasta que perdí el control, y, caí.
Cuándo terminó de hablar, lo entendí. Si solo hubieran estrellas, cuál sería el sentido?, ellas necesitan esa negrura, esa desesperación que de alguna manera contrasta con su luz.
—Decidido. Yo seré tu oscuridad—exclamé y ella abrió los ojos tal cual lunas llenas, me agaché para sentarme a su lado— pero prométeme una cosa —levantó una ceja dudosa, y les juro que mi mundo se puso patas arriba con ese gesto— Nunca, NUNCA, vuelvas a caer por un demonio que no merece tu cielo.
Cuándo nos paramos juntos ese día, sus llamas ya no estaban, y en cambio ella resplandecía.
Ahora estoy aquí, siendo su opuesto... de alguna forma mi oscuridad le da sentido a su luz.
Todas las noches se alza victoriosa, robándole suspiros y poniendo de rodillas a las sombras con las que nací.
Esas que siempre me odiaron, y que ahora se sientan a mi lado a admirarla.
Aún recuerdo el día que la encontré ahogándose en sus propias llamas. Si, ellas arden, ¿pero sabes que hacen además de eso?, ellas se levantan.
Porque sin importar cuánto aguanten, siempre serán seres superiores.
Celestiales orgullosas, llenas de fuego y grietas...
Cuándo la conocí, debo admitir que mi mundo se detuvo. Porque estaba en la tierra; tirada sobre el lodo, muriendo por su propio fuego...
—Dios ¿P-Por qué? ¡¿Quién diablos te bajó de ese cielo oscuro al que perteneces?!
Pareció dudar... pero eventualmente tomó aire y me respondió
—Él... el era un demonio. Uno de oscuridad y deseo, y sus besos —las llamas que la rodeaban titilaban, casi como si se estuvieran regodeando del recuerdo, casi—... oh, esos eran eclipses. Que poco a poco, empujaron mi órbita y aumentaron mis llamas. Hasta que perdí el control, y, caí.
Cuándo terminó de hablar, lo entendí. Si solo hubieran estrellas, cuál sería el sentido?, ellas necesitan esa negrura, esa desesperación que de alguna manera contrasta con su luz.
—Decidido. Yo seré tu oscuridad—exclamé y ella abrió los ojos tal cual lunas llenas, me agaché para sentarme a su lado— pero prométeme una cosa —levantó una ceja dudosa, y les juro que mi mundo se puso patas arriba con ese gesto— Nunca, NUNCA, vuelvas a caer por un demonio que no merece tu cielo.
Cuándo nos paramos juntos ese día, sus llamas ya no estaban, y en cambio ella resplandecía.
Ahora estoy aquí, siendo su opuesto... de alguna forma mi oscuridad le da sentido a su luz.
Todas las noches se alza victoriosa, robándole suspiros y poniendo de rodillas a las sombras con las que nací.
Esas que siempre me odiaron, y que ahora se sientan a mi lado a admirarla.