Cuidados y COVID19 aprendizajes en emergencia.pdf
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A propósito del Día de acción global a favor de la salud de las mujeres, compartimos el material “Cuidados y covid-19: aprendizajes en emergencia”.
Este texto es de la autoría de las periodistas Lirians Gordillo y Lisandra Fariñas a partir de las investigaciones divulgadas en el texto "Los Cuidados en la Ruta hacia la equidad en Cuba" y fue realizado con la colaboración de Oxfam en Cuba.
En él se brinda información sobre cómo la pandemia ha impactado en las mujeres en términos de sobrecarga doméstica, situaciones de estrés y agotamiento y, a partir de identificar esas situaciones, se hacen propuestas de cómo transformar la carga relacionada con los cuidados en función de la equidad de género.
Este texto es de la autoría de las periodistas Lirians Gordillo y Lisandra Fariñas a partir de las investigaciones divulgadas en el texto "Los Cuidados en la Ruta hacia la equidad en Cuba" y fue realizado con la colaboración de Oxfam en Cuba.
En él se brinda información sobre cómo la pandemia ha impactado en las mujeres en términos de sobrecarga doméstica, situaciones de estrés y agotamiento y, a partir de identificar esas situaciones, se hacen propuestas de cómo transformar la carga relacionada con los cuidados en función de la equidad de género.
#HistoriasCimarronas
María Luisa Clarck: la voz de oro
Cuentan que su voz era como cristal cuando se transformaba en Hanna Glawari, la joven “viuda alegre” de la conocida opereta de Franz Lehár y entonaba el vals. Dicen quienes la escucharon, allá por los años 70, que dominaba la escena lírica holguinera con gracia y poderío. No por gusto María Luisa Clarck, primera solista del Teatro Lírico Rodrigo Prats, es considerada una de las mejores cantantes del género en el país y nombrada “la voz de oro de Cuba”.
Como tantas otras niñas, María Luisa era dada a entonar cancioncillas en las veladas familiares, pero luego, primero en el coro de la iglesia San Isidoro de Holguín y luego como parte del Teatro Lírico Rodrigo Prats, donde debutó como protagonista de la zarzuela española “La tabernera del puerto”, la música la tomó por completo y a ella dedicó su vida.
Su canto resultaba más admirable porque su formación fue, sobre todo, autodidacta. Así desarrolló un registro vocal amplio y un carisma memorable.
Hoy que María Luisa Clarck está de cumpleaños, Cimarronas le agradece por tanto arte y comparte un fragmento de su interpretación en la zarzuela Rosa La China: https://www.youtube.com/watch?v=B-JbP3jojIg
María Luisa Clarck: la voz de oro
Cuentan que su voz era como cristal cuando se transformaba en Hanna Glawari, la joven “viuda alegre” de la conocida opereta de Franz Lehár y entonaba el vals. Dicen quienes la escucharon, allá por los años 70, que dominaba la escena lírica holguinera con gracia y poderío. No por gusto María Luisa Clarck, primera solista del Teatro Lírico Rodrigo Prats, es considerada una de las mejores cantantes del género en el país y nombrada “la voz de oro de Cuba”.
Como tantas otras niñas, María Luisa era dada a entonar cancioncillas en las veladas familiares, pero luego, primero en el coro de la iglesia San Isidoro de Holguín y luego como parte del Teatro Lírico Rodrigo Prats, donde debutó como protagonista de la zarzuela española “La tabernera del puerto”, la música la tomó por completo y a ella dedicó su vida.
Su canto resultaba más admirable porque su formación fue, sobre todo, autodidacta. Así desarrolló un registro vocal amplio y un carisma memorable.
Hoy que María Luisa Clarck está de cumpleaños, Cimarronas le agradece por tanto arte y comparte un fragmento de su interpretación en la zarzuela Rosa La China: https://www.youtube.com/watch?v=B-JbP3jojIg
YouTube
Rosa la China. Maria Luisa Clark
She is truly amazing. :)
Sobre el referendo al nuevo Código de Familia versa hoy la cuarta entrega del resumen que hemos hecho en #CimarronasBlog del panel Comunidad LGBTIQ+ en Cuba. ¿Dónde estamos y a dónde vamos?, que fue trasmitido por el canal-emisora colaborativo Malas Compañías, el 16 de mayo de 2021.
La dignidad como el valor supremo para interpretar los derechos humanos en nuestro contexto es la idea clave que primó en el debate.
Léelo aquí
👇🏽👇🏽👇🏽
https://cubacimarronas.cubava.cu/2021/05/28/los-cambios-legislativos-urgen-pero-se-mantiene-el-reto-del-cambio-cultural/
La dignidad como el valor supremo para interpretar los derechos humanos en nuestro contexto es la idea clave que primó en el debate.
Léelo aquí
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https://cubacimarronas.cubava.cu/2021/05/28/los-cambios-legislativos-urgen-pero-se-mantiene-el-reto-del-cambio-cultural/
Cimarronas
Los cambios legislativos urgen, pero se mantiene el reto del cambio cultural* - Cimarronas
*Fragmentos de las intervenciones de Yamila González Ferrer, Teresa de Jesús Fernández González y Manuel Vázquez Seijido en el panel Comunidad LGBTIQ+ en Cuba. ¿Dónde estamos y a dónde vamos?, conducido por Kenneth Fowler y transmitido en el canal-emisora…
Forwarded from Article reader|Статей читалка
Telegraph
Se educa cuando se crea empatía* - Cimarronas
… Kenneth Fowler: Tengo una pregunta de JF que dice: ¿Cómo se educa a la población para que comprenda la importancia de declarar y hacer valer el derecho de las personas LGBTIQ+ sin que parezca una imposición o una moda, como algunos informalmente dicen?…
#HistoriasCimarronas 💜🧡❤️
👉 Feminismo sobre ruedas 👈
De nada le valió a su pobre familia escoger cuidadosamente el nombre de su única y esperada hija menor: Marie Marthe Camille Desinge Du Gast fue una "marimacha". Desde su niñez, su destino sería atreverse a intentar una vida que solo les estaba permitida a los hombres.
Con solo 27 años se convirtió en viuda de Jules Crispin, gerente y accionista mayoritario de Dufayel, una de las más grandes tiendas departamentales francesas. Había quedado en la opulencia y la libertad doméstica para hacer lo que quisiera. Se dedicó entonces a los deportes extremos, una pasión que había compartido con su difunto esposo. Así, voló en globos aerostáticos con el piloto semi-profesional Louis Capazza y en 1895 saltó en paracaídas desde uno, a una altura de 610 m.
Pero aunque Camille tuvo toda suerte de aficiones inusuales y antifemeninas, según los cánones de la época, – fue esgrimista, toboganista, esquiadora, tiradora con pistola y rifle, entrenadora de caballos-, el área deportiva en que más se destacó fue en el automovilismo. Impresionada en 1900 con la carrera Gordon Bennet Cup, al año siguiente ya era propietaria de un Peugeot y un Panhard et Levassor que la estimularon a conducir y a competir sobre ruedas. Fue una de las primeras mujeres en obtener su licencia de conducción, y en 1904 ya se transformaba en la primera y única dirigente femenina del Club Automovilístico Francés. Asimismo, había sido la segunda mujer (después de la la baronesa Hélène van Zuylen) en participar en una carrera internacional. A pesar de los prejuicios de su época, Madame Du Gast se inscribió en numerosas carreras, hasta que, en 1904, por orden del gobierno francés, el automovilismo quedara prohibido para las féminas.
Incursionó entonces en la motonáutica con lanchas motoras, deporte que, a pesar de contar con menos de un lustro de desarrollo en Francia, ya se presentaba como la variedad de moda. En dicha modalidad también se destacó por sus constantes participaciones.
Además de las prácticas mencionadas, Camille Du Gast fue una ferviente activista social. Por una parte, se dedicó a la causa animalista a través de su labor como presidenta de la Sociedad Protectora de los Animales (Société protectrice des animaux, SPA) y su campaña contra el toreo, que incluyó manifestaciones disruptivas en las plazas. Por otra, ejerció hasta su muerte la caridad hacia mujeres y niños con capacidades diferentes y en condiciones de pobreza; estableció orfanatos y centros de ayuda para ellos y los proveyó de cuidados sanitarios, incluso durante la ocupación alemana en la Segunda Guerra Mundial. También, desde el fin de la Primera Guerra Mundial, fue vicepresidenta de la Liga Francesa de los Derechos de la Mujer, organización que, en 1921 incluyera en el libro Cincuenta Años de Feminismo, su participación y preeminencias deportivas como victorias en el camino hacia el logro de la igualdad entre mujeres y hombres.
La Valquiria del Automóvil nunca dejó de sorprender a la sociedad parisina y europea de inicios de siglo XX, porque a menudo desafiaba los límites de lo conocido y lo permitido para las mujeres. A partir de su lucha contribuyó a desmontar los estereotipos de la incapacidad y el nerviosismo femeninos ante el volante, ante varios volantes. Esa fue su forma de burlar las barreras de un sistema que la quería quieta, dócil y delicada, cuando ella, como tantas otras, había nacido para llegar más alto, más fuerte, más lejos.
👉 Feminismo sobre ruedas 👈
De nada le valió a su pobre familia escoger cuidadosamente el nombre de su única y esperada hija menor: Marie Marthe Camille Desinge Du Gast fue una "marimacha". Desde su niñez, su destino sería atreverse a intentar una vida que solo les estaba permitida a los hombres.
Con solo 27 años se convirtió en viuda de Jules Crispin, gerente y accionista mayoritario de Dufayel, una de las más grandes tiendas departamentales francesas. Había quedado en la opulencia y la libertad doméstica para hacer lo que quisiera. Se dedicó entonces a los deportes extremos, una pasión que había compartido con su difunto esposo. Así, voló en globos aerostáticos con el piloto semi-profesional Louis Capazza y en 1895 saltó en paracaídas desde uno, a una altura de 610 m.
Pero aunque Camille tuvo toda suerte de aficiones inusuales y antifemeninas, según los cánones de la época, – fue esgrimista, toboganista, esquiadora, tiradora con pistola y rifle, entrenadora de caballos-, el área deportiva en que más se destacó fue en el automovilismo. Impresionada en 1900 con la carrera Gordon Bennet Cup, al año siguiente ya era propietaria de un Peugeot y un Panhard et Levassor que la estimularon a conducir y a competir sobre ruedas. Fue una de las primeras mujeres en obtener su licencia de conducción, y en 1904 ya se transformaba en la primera y única dirigente femenina del Club Automovilístico Francés. Asimismo, había sido la segunda mujer (después de la la baronesa Hélène van Zuylen) en participar en una carrera internacional. A pesar de los prejuicios de su época, Madame Du Gast se inscribió en numerosas carreras, hasta que, en 1904, por orden del gobierno francés, el automovilismo quedara prohibido para las féminas.
Incursionó entonces en la motonáutica con lanchas motoras, deporte que, a pesar de contar con menos de un lustro de desarrollo en Francia, ya se presentaba como la variedad de moda. En dicha modalidad también se destacó por sus constantes participaciones.
Además de las prácticas mencionadas, Camille Du Gast fue una ferviente activista social. Por una parte, se dedicó a la causa animalista a través de su labor como presidenta de la Sociedad Protectora de los Animales (Société protectrice des animaux, SPA) y su campaña contra el toreo, que incluyó manifestaciones disruptivas en las plazas. Por otra, ejerció hasta su muerte la caridad hacia mujeres y niños con capacidades diferentes y en condiciones de pobreza; estableció orfanatos y centros de ayuda para ellos y los proveyó de cuidados sanitarios, incluso durante la ocupación alemana en la Segunda Guerra Mundial. También, desde el fin de la Primera Guerra Mundial, fue vicepresidenta de la Liga Francesa de los Derechos de la Mujer, organización que, en 1921 incluyera en el libro Cincuenta Años de Feminismo, su participación y preeminencias deportivas como victorias en el camino hacia el logro de la igualdad entre mujeres y hombres.
La Valquiria del Automóvil nunca dejó de sorprender a la sociedad parisina y europea de inicios de siglo XX, porque a menudo desafiaba los límites de lo conocido y lo permitido para las mujeres. A partir de su lucha contribuyó a desmontar los estereotipos de la incapacidad y el nerviosismo femeninos ante el volante, ante varios volantes. Esa fue su forma de burlar las barreras de un sistema que la quería quieta, dócil y delicada, cuando ella, como tantas otras, había nacido para llegar más alto, más fuerte, más lejos.
👉 El 30 de marzo de 1993, muere Marjorie Marge Buell, historietista estadounidense, #Cimarronas la recuerda junto a su personaje emblemático, por la importancia y significado que tuvo en la industria del cómic, históricamente reservada a la autoría masculina.
😎 “Las niñas traviesas conquistan un espacio reservado a los chicos”
🖋 Claudia Alejandra Damiani
Las historietas muestran la forma en que circulan ideas, prejuicios y creencias en la población que accede a ellas, pero, a diferencia de la prensa o los discursos políticos, la peculiaridad del cómic es su lenguaje, que integra imagen y texto.
En Estados Unidos, el mercado de las historietas cómicas se hizo más complejo en los años 30, con la incorporación de una mayor variedad de estilos y contenidos: series policiales, suspensos, aventuras en la jungla y el oeste, ciencia ficción y superhéroes. En los periódicos se hizo frecuente que aparecieran tiras diarias y suplementos semanales.
El 23 de febrero de 1935, una viñeta en blanco y negro en las páginas del "Saturday Evening Post" presentaba a un nuevo personaje: una niña a la que han encargado tirar flores en una boda y las ha sustituido por cáscaras de plátano. Su rostro permanece impasible ante el caos que crea camino al altar.
Ya en su debut, "La Pequeña Lulú" contenía todos los ingredientes que la convirtieron en un icono: pelo rizado, ánimo de “épater le burgeois” y la transgresión de las cualidades que se espera encontrar en una niña: Lulu Moppet, a pesar de las apariencias, no era una niña adorable, sino una revoltosa.
Aunque la aparición de protagonistas infantiles en el comic norteamericano se remonta a finales del siglo XIX, "La Pequeña Lulú", creada por Marjorie Henderson Buell, resalta por presentar a una protagonista femenina, que, a diferencia de los personajes femeninos más notables de la historia del cómic norteamericano, no tiene superpoderes ni un origen exótico.
A mediados de la década de los 20, Marge, decidió empezar a firmar sus chistes gráficos e ilustraciones con este seudónimo, así como un par de historietas, “The Boy Friend” y “Dashing Dot”, con protagonistas femeninas. Cuando el "Saturday Evening Post" perdió a 'Henry', un niño mudo y sin pelo con tendencia a convertir la vida de los adultos en un infierno, sus editores necesitaron con urgencia a alguien que llenase ese hueco en sus "páginas divertidas".
Marge declararía que una niña generando problemas en su entorno siempre es más encantadora que un varón (al estilo de Henry o Daniel el Travieso). Ello separó inmediatamente a Lulú de la competencia, aunque sus aventuras siguieran todos los cánones del “Our Gang” (conocidos también como “Los Pequeños Traviesos”), que incluye todas las declinaciones de "portarse mal" para fastidiar a los mayores y salirse con la suya.
“La Pequeña Lulú” comenzó a alcanzar masa crítica cultural a principios de los 40. Muy buenas noticias para su creadora, que insistió en retener la totalidad de los derechos del personaje (algo extremadamente raro en la época). Sin embargo, el paso de Lulú al formato cómic recayó en gran parte sobre los hombros de John Stanley, dibujante y guionista especialmente dinámico que, a la postre, se encargó de crear todo el cosmos de personajes secundarios que nutrirían sus páginas hasta 1984.
👉 Lee más aquí: https://www.facebook.com/103763385107595/posts/152469206903679/
😎 “Las niñas traviesas conquistan un espacio reservado a los chicos”
🖋 Claudia Alejandra Damiani
Las historietas muestran la forma en que circulan ideas, prejuicios y creencias en la población que accede a ellas, pero, a diferencia de la prensa o los discursos políticos, la peculiaridad del cómic es su lenguaje, que integra imagen y texto.
En Estados Unidos, el mercado de las historietas cómicas se hizo más complejo en los años 30, con la incorporación de una mayor variedad de estilos y contenidos: series policiales, suspensos, aventuras en la jungla y el oeste, ciencia ficción y superhéroes. En los periódicos se hizo frecuente que aparecieran tiras diarias y suplementos semanales.
El 23 de febrero de 1935, una viñeta en blanco y negro en las páginas del "Saturday Evening Post" presentaba a un nuevo personaje: una niña a la que han encargado tirar flores en una boda y las ha sustituido por cáscaras de plátano. Su rostro permanece impasible ante el caos que crea camino al altar.
Ya en su debut, "La Pequeña Lulú" contenía todos los ingredientes que la convirtieron en un icono: pelo rizado, ánimo de “épater le burgeois” y la transgresión de las cualidades que se espera encontrar en una niña: Lulu Moppet, a pesar de las apariencias, no era una niña adorable, sino una revoltosa.
Aunque la aparición de protagonistas infantiles en el comic norteamericano se remonta a finales del siglo XIX, "La Pequeña Lulú", creada por Marjorie Henderson Buell, resalta por presentar a una protagonista femenina, que, a diferencia de los personajes femeninos más notables de la historia del cómic norteamericano, no tiene superpoderes ni un origen exótico.
A mediados de la década de los 20, Marge, decidió empezar a firmar sus chistes gráficos e ilustraciones con este seudónimo, así como un par de historietas, “The Boy Friend” y “Dashing Dot”, con protagonistas femeninas. Cuando el "Saturday Evening Post" perdió a 'Henry', un niño mudo y sin pelo con tendencia a convertir la vida de los adultos en un infierno, sus editores necesitaron con urgencia a alguien que llenase ese hueco en sus "páginas divertidas".
Marge declararía que una niña generando problemas en su entorno siempre es más encantadora que un varón (al estilo de Henry o Daniel el Travieso). Ello separó inmediatamente a Lulú de la competencia, aunque sus aventuras siguieran todos los cánones del “Our Gang” (conocidos también como “Los Pequeños Traviesos”), que incluye todas las declinaciones de "portarse mal" para fastidiar a los mayores y salirse con la suya.
“La Pequeña Lulú” comenzó a alcanzar masa crítica cultural a principios de los 40. Muy buenas noticias para su creadora, que insistió en retener la totalidad de los derechos del personaje (algo extremadamente raro en la época). Sin embargo, el paso de Lulú al formato cómic recayó en gran parte sobre los hombros de John Stanley, dibujante y guionista especialmente dinámico que, a la postre, se encargó de crear todo el cosmos de personajes secundarios que nutrirían sus páginas hasta 1984.
👉 Lee más aquí: https://www.facebook.com/103763385107595/posts/152469206903679/
#HistoriasCimarronas
👇👇👇
https://telegra.ph/Elizabeth-Blackwell-la-primera-mujer-doctora-en-Medicina-05-31
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Telegraph
Elizabeth Blackwell, la primera mujer doctora en Medicina
El 11 de enero de 1849, los recién graduados del Geneva Medical College, de Nueva York, presenciaron un hecho inédito. Su decano, emocionado, hacía una reverencia frente a la británica Elizabeth Blackwell, al entregarle su título de doctora en Medicina.…
#PoesíaCimarrona
“Las cenicientas”
🖋️Belkis Cuza Malé (1942)
Somos las cenicientas.
El señor Botticelli pintó para nosotras
las tres hadas madrinas.
No somos inocentes.
El Príncipe nunca nos ha besado.
No hemos pisado su recámara,
ni lamido su vientre.
Vivimos en la cocina,
nuestra luna es el fuego.
Nuestros pies son enormes;
un largo baño no nos vendría mal.
Andamos con sayas rotas,
con las greñas al aire
y comemos pan duro.
No somos inocentes.
Por negritas, por feas y por putas
fuimos chifladas en el certamen de Miss Universo.
Pero gritamos (las deslenguadas)
¡merde! al culo del rey
y ¡merde! a sus ministros,
aunque ellos rabien con nuestra peste.
“Las cenicientas”
🖋️Belkis Cuza Malé (1942)
Somos las cenicientas.
El señor Botticelli pintó para nosotras
las tres hadas madrinas.
No somos inocentes.
El Príncipe nunca nos ha besado.
No hemos pisado su recámara,
ni lamido su vientre.
Vivimos en la cocina,
nuestra luna es el fuego.
Nuestros pies son enormes;
un largo baño no nos vendría mal.
Andamos con sayas rotas,
con las greñas al aire
y comemos pan duro.
No somos inocentes.
Por negritas, por feas y por putas
fuimos chifladas en el certamen de Miss Universo.
Pero gritamos (las deslenguadas)
¡merde! al culo del rey
y ¡merde! a sus ministros,
aunque ellos rabien con nuestra peste.
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La existencia del estereotipo sobre los cuerpos femeninos causa afectaciones en la vida de algunas mujeres al no sentirse identificadas con sus cuerpos. Estas afectaciones a su vez son la causa de que algunas de ellas decidan realizarse procedimientos quirúrgicos invasivos para modificar alguna parte de sus cuerpos y quizás en muchas ocasiones esas inconformidades no sean solucionadas!
Por romper con esos estereotipos que no nos representan, impuestos por la sociedad patriarcal trabajamos las #Cimarronas 💜
Por romper con esos estereotipos que no nos representan, impuestos por la sociedad patriarcal trabajamos las #Cimarronas 💜
En el Día Internacional de la Infancia queremos convocar a las Cimarronas a reflexionar sobre los logros y retos de las niñas y niños cubanos.
"La reducción de las desigualdades territoriales y de condiciones de vida de la población cubana es el resultado de las políticas certeras del gobierno revolucionario. Ello es un hecho incuestionable, y probado por la homogeneidad de indicadores globales que miden el cumplimiento de los derechos de niños, niñas y adolescentes. Pero persiste una heterogeneidad que responde tanto a huellas de la historia de ocupación económica y social de los territorios, como a condicionantes y determinantes económicas y sociales de la evolución territorial más reciente. Por esta razón, es evidente que no se tiene un solo tipo de familia, ni una sola niñez o adolescencia al interior del país, que algunos de los indicadores descritos en este libro difieren a los de hace una o varias décadas atrás, y es probable que, en el actual contexto, se acrecienten las diferencias según convivencia y condiciones de sus viviendas" Luisa Íñiguez, 2018.
Para eso le recomendamos unos libros que nos pueden ofrecer algunas pistas 👇👇👇
"La reducción de las desigualdades territoriales y de condiciones de vida de la población cubana es el resultado de las políticas certeras del gobierno revolucionario. Ello es un hecho incuestionable, y probado por la homogeneidad de indicadores globales que miden el cumplimiento de los derechos de niños, niñas y adolescentes. Pero persiste una heterogeneidad que responde tanto a huellas de la historia de ocupación económica y social de los territorios, como a condicionantes y determinantes económicas y sociales de la evolución territorial más reciente. Por esta razón, es evidente que no se tiene un solo tipo de familia, ni una sola niñez o adolescencia al interior del país, que algunos de los indicadores descritos en este libro difieren a los de hace una o varias décadas atrás, y es probable que, en el actual contexto, se acrecienten las diferencias según convivencia y condiciones de sus viviendas" Luisa Íñiguez, 2018.
Para eso le recomendamos unos libros que nos pueden ofrecer algunas pistas 👇👇👇
Infancia en foco_arte final web.pdf .pdf
2 MB
Investigar la infancia y la adolescencia: la integración en foto
FLACSO-Cuba
FLACSO-Cuba
Atlas de la infancia y la adolescencia en CubaLR4.pdf
10.1 MB
Atlas de la infancia y la adolescencia en Cuba
🇨🇺Labor de FLACSO-Cuba, ONEI y UNICEF
🇨🇺Labor de FLACSO-Cuba, ONEI y UNICEF
#HistoriasCimarronas
"El cine y la Revolución"
✒️ Daniela Pujol Coll
El reto y el privilegio de trabajar desde el cine fue lo que escogió Sara Gómez Yera cuando, con apenas 18 años, empezó a estudiar en el ICAIC. Tenía claro que se insertaba en un medio de comunicación de masas muy violento, que llegaba para agredir a los espectadores, para atacar toda la pasividad de las salas cinematográficas. Sentía un compromiso múltiple con el público, sentía una obligación para con él a través de un rigor ideológico y formal sin límites.
¿Qué decirle a ese destinatario amorfo, plural y desconocido que asistiría al cine para dialogar con sus películas? ¿Cómo hacerlo? ¿Desde dónde establecer esa conversación? Ella, que pensaba en narrar para dirigentes y obreros, para áreas urbanas y rurales, para niños y adolescentes, creía en la necesidad de hacer un cine sin concesiones, que tocara de raíz los intereses del público, que lo expresara en sus contradicciones y que tuviera como objetivo contribuir a su capacidad de plantearse la vida como un eterno conflicto con el medio, en el que solo el ser humano debe vencer. Se preguntaba si eso sería demasiado ambicioso, si podría lograrlo. Fue ese el cine que soñó y creó en sus únicos 31 años de vida.
Había nacido en Guanabacoa, en 1942. En la secundaria, cursó estudios en el Conservatorio Municipal de La Habana Amadeo Roldán, mientras ejercía el periodismo en medios como "Mella" y "Hoy, Domingo".
Ya en 1962 realizaba tres pequeños documentales para la Enciclopedia Popular que dirigía Octavio Cortázar: "Plaza Vieja", "Solar habanero" e "Historia de la piratería". Luego trabajaría como asistente de dirección de Agnès Varda en "Salut les cubains!" (1963), de Tomás Gutiérrez Alea en "Cumbite" (1964) y de Jorge Fraga en "El robo" (1965).
Sara, joven mujer negra, sabía desde dónde quería contar. Se interesaba por temáticas poco tratadas en la época que hacían reflexionar sobre los grandes retos de la joven Revolución. Conocía la necesidad de abordar problemas sociales heredados del capitalismo, males que se mantenían arraigados en la base de la nueva sociedad y cuya invisibilización no suponía su erradicación. Muy por el contrario, solo a través de la crítica, el debate y la reflexión sobre ellos se podría avanzar hacia la realidad verdaderamente inclusiva y justa por la que se luchaba. Así, racismo, marginalidad, machismo e inserción y participación de las mujeres en la nueva Cuba constituirían algunos de los hilos conductores de su obra.
Por supuesto, no podría faltar quien intentara minimizar el papel real que tuvo Sara Gómez, primera mujer cubana en dirigir un largometraje de ficción, en ese propósito de lograr un cine sin concesiones. Desde una falsa condescendencia, ha habido quien la acuse de apresurada, de populista, de haber dejado huellas sin proponérselo.
Sin embargo, el público, ese para el que trabajó siempre desde el más profundo respeto, sabrá apreciar la expresión del arte verdadero. Una obra como "De cierta manera" (1974) nunca hubiera sobrevivido a los grados de inseguridad e ingenuidad que se le achacan a su gestación.
En palabras de Gómez, "...el cine, para nosotros, será inevitablemente parcial, estará determinado por una toma de conciencia, será el resultado de una definida actitud frente a los problemas que se nos plantean, frente a la necesidad de descolonizarnos política e ideológicamente y de romper con los valores tradicionales ya sean económicos, éticos o estéticos".
Hoy, a más de cuatro décadas de su muerte, el 2 de junio de 1974, su obra se mantiene vigente y revolucionaria. Por la sacudida conceptual que significaron para el cine cubano y como testimonio de una época, sus documentales y su única obra de ficción merecen ser revisitados constantemente.
En cuanto a sus preocupaciones y su lucha, que era también la lucha por desgajar toda forma de opresión de la vida nacional, tampoco cesan. #CimarronasRecomienda la visualización de "De cierta manera", su única obra de ficción.
👇👇👇👇
https://www.youtube.com/watch?v=F_FaWYhtW80
"El cine y la Revolución"
✒️ Daniela Pujol Coll
El reto y el privilegio de trabajar desde el cine fue lo que escogió Sara Gómez Yera cuando, con apenas 18 años, empezó a estudiar en el ICAIC. Tenía claro que se insertaba en un medio de comunicación de masas muy violento, que llegaba para agredir a los espectadores, para atacar toda la pasividad de las salas cinematográficas. Sentía un compromiso múltiple con el público, sentía una obligación para con él a través de un rigor ideológico y formal sin límites.
¿Qué decirle a ese destinatario amorfo, plural y desconocido que asistiría al cine para dialogar con sus películas? ¿Cómo hacerlo? ¿Desde dónde establecer esa conversación? Ella, que pensaba en narrar para dirigentes y obreros, para áreas urbanas y rurales, para niños y adolescentes, creía en la necesidad de hacer un cine sin concesiones, que tocara de raíz los intereses del público, que lo expresara en sus contradicciones y que tuviera como objetivo contribuir a su capacidad de plantearse la vida como un eterno conflicto con el medio, en el que solo el ser humano debe vencer. Se preguntaba si eso sería demasiado ambicioso, si podría lograrlo. Fue ese el cine que soñó y creó en sus únicos 31 años de vida.
Había nacido en Guanabacoa, en 1942. En la secundaria, cursó estudios en el Conservatorio Municipal de La Habana Amadeo Roldán, mientras ejercía el periodismo en medios como "Mella" y "Hoy, Domingo".
Ya en 1962 realizaba tres pequeños documentales para la Enciclopedia Popular que dirigía Octavio Cortázar: "Plaza Vieja", "Solar habanero" e "Historia de la piratería". Luego trabajaría como asistente de dirección de Agnès Varda en "Salut les cubains!" (1963), de Tomás Gutiérrez Alea en "Cumbite" (1964) y de Jorge Fraga en "El robo" (1965).
Sara, joven mujer negra, sabía desde dónde quería contar. Se interesaba por temáticas poco tratadas en la época que hacían reflexionar sobre los grandes retos de la joven Revolución. Conocía la necesidad de abordar problemas sociales heredados del capitalismo, males que se mantenían arraigados en la base de la nueva sociedad y cuya invisibilización no suponía su erradicación. Muy por el contrario, solo a través de la crítica, el debate y la reflexión sobre ellos se podría avanzar hacia la realidad verdaderamente inclusiva y justa por la que se luchaba. Así, racismo, marginalidad, machismo e inserción y participación de las mujeres en la nueva Cuba constituirían algunos de los hilos conductores de su obra.
Por supuesto, no podría faltar quien intentara minimizar el papel real que tuvo Sara Gómez, primera mujer cubana en dirigir un largometraje de ficción, en ese propósito de lograr un cine sin concesiones. Desde una falsa condescendencia, ha habido quien la acuse de apresurada, de populista, de haber dejado huellas sin proponérselo.
Sin embargo, el público, ese para el que trabajó siempre desde el más profundo respeto, sabrá apreciar la expresión del arte verdadero. Una obra como "De cierta manera" (1974) nunca hubiera sobrevivido a los grados de inseguridad e ingenuidad que se le achacan a su gestación.
En palabras de Gómez, "...el cine, para nosotros, será inevitablemente parcial, estará determinado por una toma de conciencia, será el resultado de una definida actitud frente a los problemas que se nos plantean, frente a la necesidad de descolonizarnos política e ideológicamente y de romper con los valores tradicionales ya sean económicos, éticos o estéticos".
Hoy, a más de cuatro décadas de su muerte, el 2 de junio de 1974, su obra se mantiene vigente y revolucionaria. Por la sacudida conceptual que significaron para el cine cubano y como testimonio de una época, sus documentales y su única obra de ficción merecen ser revisitados constantemente.
En cuanto a sus preocupaciones y su lucha, que era también la lucha por desgajar toda forma de opresión de la vida nacional, tampoco cesan. #CimarronasRecomienda la visualización de "De cierta manera", su única obra de ficción.
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