Experimentando con un nuevo proyecto:
Una mamá me escribe:
Mi hijo no sabe perder. ¿Que hago? ¿que puedo decirle para que no se ponga así?
https://www.eradelser.com/post/no-me-gusta-perder
Una mamá me escribe:
Mi hijo no sabe perder. ¿Que hago? ¿que puedo decirle para que no se ponga así?
https://www.eradelser.com/post/no-me-gusta-perder
La Era del Ser
No me gusta perder
Amado Niño Te confieso que no me gusta perder. Cuando veo como los demás celebran su victoria, siento una punzada en la barriga y a veces hasta ganas de vomitar. Más cuando quién gana es de esas personas a las que le encanta presumir y echarme en cara su…
Hablamos mucho de consenso en la sexualidad, pero cada vez veo con mas frecuencia, capturas de pantalla de mensajes directos y chats personales, fotos tomadas en contextos íntimos, expuestas al público.
Para hacer publicidad, o para hacer una denuncia de algún mensaje que nos violentó. Para compartir algo que nos pareció divertido, o que nos dio ternura. Razones hay muchas seguro. Algunas con muy buenas intenciones.
El debate podría ir en que si es correcto, que si las leyes lo permiten, que si es una nueva cultura y uno sabe que ya nada es de nadie y que uno da permiso en no se cuantas Acepto, que se chulean sin mirar.
El asunto no es de moralidad, ni de legalidad, ni de sentido común que ya sabemos que de común tiene poco.
Para mi, como todo lo termina siendo, es un asunto de amor.
¿Por qué el consenso es importante? ¿Para liberarnos de culpas y castigos?
No. El consenso es importante porque nos permite ser claros y honestos con nuestras intenciones. Porque nos permite ver a quien está del otro lado, en lugar de usarlo para nuestro beneficio. El consenso abre una conversación, en la que el otro aparece como un alguien que es tenido en cuenta en nuestras acciones y decisiones.
Ese límite entre lo público y lo íntimo, se diluye con facilidad en las redes, porque todo pasa a través de la misma pantalla. El límite lo tenemos que trazar nosotros, con un discernimiento difícil y complejo, pero que se hace muy simple cuando se hace con el corazón.
Ese mensaje directo, ese mensaje por chat, esa apertura en un espacio terapéutico, de cada persona se atreve a exponerse, a mostrarse, a agradecer, a contar de si, a compartirse, a ir mas allá de sus dificultades, es un tesoro valioso para quién lo recibe. Ocurre en el territorio de lo íntimo.
Si esa persona quisiera que fuera público, está en ella esa decisión.
Cuando ese tesoro que recibimos, nos parece que sea por la razón que sea, debe ser compartido con alguien más, pidamos consenso. Preguntemos. Conversemos. Tengamos en cuenta al otro.
Honremos eso que nos dio.
Si hemos de poner un límite, también puede ser puesto en la esfera de la intimidad.
Ya bastante hemos tenido de castigos y humillaciones en la plaza pública.
#laeradelser #consenso #intimidad #limites
Para hacer publicidad, o para hacer una denuncia de algún mensaje que nos violentó. Para compartir algo que nos pareció divertido, o que nos dio ternura. Razones hay muchas seguro. Algunas con muy buenas intenciones.
El debate podría ir en que si es correcto, que si las leyes lo permiten, que si es una nueva cultura y uno sabe que ya nada es de nadie y que uno da permiso en no se cuantas Acepto, que se chulean sin mirar.
El asunto no es de moralidad, ni de legalidad, ni de sentido común que ya sabemos que de común tiene poco.
Para mi, como todo lo termina siendo, es un asunto de amor.
¿Por qué el consenso es importante? ¿Para liberarnos de culpas y castigos?
No. El consenso es importante porque nos permite ser claros y honestos con nuestras intenciones. Porque nos permite ver a quien está del otro lado, en lugar de usarlo para nuestro beneficio. El consenso abre una conversación, en la que el otro aparece como un alguien que es tenido en cuenta en nuestras acciones y decisiones.
Ese límite entre lo público y lo íntimo, se diluye con facilidad en las redes, porque todo pasa a través de la misma pantalla. El límite lo tenemos que trazar nosotros, con un discernimiento difícil y complejo, pero que se hace muy simple cuando se hace con el corazón.
Ese mensaje directo, ese mensaje por chat, esa apertura en un espacio terapéutico, de cada persona se atreve a exponerse, a mostrarse, a agradecer, a contar de si, a compartirse, a ir mas allá de sus dificultades, es un tesoro valioso para quién lo recibe. Ocurre en el territorio de lo íntimo.
Si esa persona quisiera que fuera público, está en ella esa decisión.
Cuando ese tesoro que recibimos, nos parece que sea por la razón que sea, debe ser compartido con alguien más, pidamos consenso. Preguntemos. Conversemos. Tengamos en cuenta al otro.
Honremos eso que nos dio.
Si hemos de poner un límite, también puede ser puesto en la esfera de la intimidad.
Ya bastante hemos tenido de castigos y humillaciones en la plaza pública.
#laeradelser #consenso #intimidad #limites
Facebook
#laeradelser – Explore
explore #laeradelser at Facebook
La rabia aparece cuando no supimos dar un no. No supimos porque no pudimos, porque no teníamos las herramientas, porque no sabíamos cómo, o nos daba miedo perder una relación. Quizá nos sentíamos vulnerables, o el peligro. Cualquiera que haya sido la razón, ese NO, no dado, se queda guardado, y la rabia nos recuerda que no lo podemos olvidar.
¿Qué NO prohibido o ignorado, oculto u olvidado hay tras la rabia de un niño o niña?
#crianzaparaser #nuevoparadigma #laeradelser #educacionemocional #limites #sabiduriadelasemociones
¿Qué NO prohibido o ignorado, oculto u olvidado hay tras la rabia de un niño o niña?
#crianzaparaser #nuevoparadigma #laeradelser #educacionemocional #limites #sabiduriadelasemociones
Eloísa hoy cumple 12.
Hace unos meses, tuve una de esas comprensiones que llegan como un rayo que ilumina tanto como asusta.
La vi, y supe en tan solo un instante que había una parte de ella que ya no sería visible para mi. Su vida íntima, era cada vez más amplia, y el mundo que compartíamos cada vez más pequeño.
Ella, era cada vez más ella, y menos eso que tenía que ser para ganarse mis afectos. Su mente era ahora capaz de cuestionar todo lo que antes me creía con tanto entusiasmo, y su realidad había ya traspasado esas cómodas paredes del hogar y sus cercanías que con tanto esmero había cuidado para ella.
Incluso, cuando el agobio de su transformación la trajo de vuelta a la calidez del útero, pronto se dio cuenta de que no cabía, y que allí no había ya el gozo que recordaba.
Todas las palabras con las que algún día abracé a madres y padres en mi consultorio, vinieron a mi, consolando un dolor que ahora era yo quién no entendía muy bien.
Estamos adoleciendo. Eso lo sabía mi mente.
Pero ¿Qué?
La respuesta obvia: la niñez que atrás queda. Pero si soy honesta, verla a ella crecer ha sido muy placentero, y aunque reconozca la nostalgia de aquellas coletas, y sonrisas fáciles, me gusta mucho esta nueva etapa en donde su vida empieza a ser suya.
Duele. ¿Qué duele?
Duele la metamorfosis. El cambio de piel. EL cascarón que se rompe para dar vida a lo nuevo. La ropa apretada que ya no puede alojar el cuerpo que crece más rápido de lo que podemos asimilar. Duelen las memorias de esa que fui yo en esos tiempos, y la que elegí no ser para evitar precisamente, esos dolores. Duele verme asustada, incapaz de recibir eso tan grande, nuevo, poderoso e imponente que se asoma detrás de una ropa que yo jamás habría elegido, y de unos enormes ojos maquillados, resaltando lo que yo intenté contener con mis reglas.
Nos duele a ambas, romper todas las ideas que ya no sirven, y asumirnos, sin la comodidad de lo que ya se supone que sabíamos hacer después de unos años de intensa práctica.
Duele verla, y saber que hay tantas cosas que no puedo evitarle. Y oírla contar todo aquello que no supe saber en su momento, cosas que su voz de ahora encuentran la fuerza para decir, porque ya puede.
Adolecemos esa transformación. Pero ahora lo hacemos con gozo. Porque ese es el regalo que Eloísa me da. El mensaje que una y otra vez me cuenta en miles de formas: La vida no puede ser estudiar y descansar infinitamente mamá. Hay muchas nuevas maneras de hacer las cosas. La mejor ropa es para llevar al colegio. Cualquier dificultad mejora con un buen estilo. Un buen postre lo arregla todo. Si uno no se siente bien, mejor se va a otra parte.
Hoy, muere esa idea que arrastraba de la adolescencia terrorífica. Hoy renuncio a dejar atrás su infancia para empezar a prepararla para la realidad adulta, en la que hay que tomarse las cosas en serio y asumir la carga de la responsabilidad.
Hoy sé que estamos creando un mundo en el que la adolescencia, es ese rito iniciático en el que su ser mas esencial está ya listo para florecer sin el cobijo de su madre y su padre. Una nueva oportunidad para ser mas auténticamente ella, despojándose de muchas de las cosas que le enseñamos y ahora dejaron de ser relevantes, porque ahora está lista para que nuestras voces sean compañía y no autoridad.
Hoy, la entrego con confianza al mundo, acogiéndola en mi corazón para siempre. Dándole lo justo para que pueda seguir creciendo, sin entorpecer su libertad y soberanía.
Hoy resignifico la adolescencia, y la veo a ella, mas allá de rótulos, salir de ese capullo con todos sus colores y matices, desplegando esas alas que ella misma quiso dibujarse y habitar su cuerpo de mujer con tantas ganas de crear belleza en donde otros quieren conformarse.
Felices 12, Eloísa.
#crianzaparaser #adolescencia
Hace unos meses, tuve una de esas comprensiones que llegan como un rayo que ilumina tanto como asusta.
La vi, y supe en tan solo un instante que había una parte de ella que ya no sería visible para mi. Su vida íntima, era cada vez más amplia, y el mundo que compartíamos cada vez más pequeño.
Ella, era cada vez más ella, y menos eso que tenía que ser para ganarse mis afectos. Su mente era ahora capaz de cuestionar todo lo que antes me creía con tanto entusiasmo, y su realidad había ya traspasado esas cómodas paredes del hogar y sus cercanías que con tanto esmero había cuidado para ella.
Incluso, cuando el agobio de su transformación la trajo de vuelta a la calidez del útero, pronto se dio cuenta de que no cabía, y que allí no había ya el gozo que recordaba.
Todas las palabras con las que algún día abracé a madres y padres en mi consultorio, vinieron a mi, consolando un dolor que ahora era yo quién no entendía muy bien.
Estamos adoleciendo. Eso lo sabía mi mente.
Pero ¿Qué?
La respuesta obvia: la niñez que atrás queda. Pero si soy honesta, verla a ella crecer ha sido muy placentero, y aunque reconozca la nostalgia de aquellas coletas, y sonrisas fáciles, me gusta mucho esta nueva etapa en donde su vida empieza a ser suya.
Duele. ¿Qué duele?
Duele la metamorfosis. El cambio de piel. EL cascarón que se rompe para dar vida a lo nuevo. La ropa apretada que ya no puede alojar el cuerpo que crece más rápido de lo que podemos asimilar. Duelen las memorias de esa que fui yo en esos tiempos, y la que elegí no ser para evitar precisamente, esos dolores. Duele verme asustada, incapaz de recibir eso tan grande, nuevo, poderoso e imponente que se asoma detrás de una ropa que yo jamás habría elegido, y de unos enormes ojos maquillados, resaltando lo que yo intenté contener con mis reglas.
Nos duele a ambas, romper todas las ideas que ya no sirven, y asumirnos, sin la comodidad de lo que ya se supone que sabíamos hacer después de unos años de intensa práctica.
Duele verla, y saber que hay tantas cosas que no puedo evitarle. Y oírla contar todo aquello que no supe saber en su momento, cosas que su voz de ahora encuentran la fuerza para decir, porque ya puede.
Adolecemos esa transformación. Pero ahora lo hacemos con gozo. Porque ese es el regalo que Eloísa me da. El mensaje que una y otra vez me cuenta en miles de formas: La vida no puede ser estudiar y descansar infinitamente mamá. Hay muchas nuevas maneras de hacer las cosas. La mejor ropa es para llevar al colegio. Cualquier dificultad mejora con un buen estilo. Un buen postre lo arregla todo. Si uno no se siente bien, mejor se va a otra parte.
Hoy, muere esa idea que arrastraba de la adolescencia terrorífica. Hoy renuncio a dejar atrás su infancia para empezar a prepararla para la realidad adulta, en la que hay que tomarse las cosas en serio y asumir la carga de la responsabilidad.
Hoy sé que estamos creando un mundo en el que la adolescencia, es ese rito iniciático en el que su ser mas esencial está ya listo para florecer sin el cobijo de su madre y su padre. Una nueva oportunidad para ser mas auténticamente ella, despojándose de muchas de las cosas que le enseñamos y ahora dejaron de ser relevantes, porque ahora está lista para que nuestras voces sean compañía y no autoridad.
Hoy, la entrego con confianza al mundo, acogiéndola en mi corazón para siempre. Dándole lo justo para que pueda seguir creciendo, sin entorpecer su libertad y soberanía.
Hoy resignifico la adolescencia, y la veo a ella, mas allá de rótulos, salir de ese capullo con todos sus colores y matices, desplegando esas alas que ella misma quiso dibujarse y habitar su cuerpo de mujer con tantas ganas de crear belleza en donde otros quieren conformarse.
Felices 12, Eloísa.
#crianzaparaser #adolescencia
Facebook
#crianzaparaser – Explore
explore #crianzaparaser at Facebook
Cuando aparece la culpa, hay una idea de que algo está mal en nosotros.
Generalmente viene acompañada de arrepentimiento, y de una dis-culpa. Un intento de que alguien nos libere de ese horrible sentimiento.
La liberación realmente llega cuando descubrimos lo bueno y lo malo son categorías impuestas desde el exterior, y entonces podemos guiar nuestra conducta por una verdadera conexión con nuestra BONDAD, que no esta relacionada con lineamientos morales ni culturales, sino con nuestro SER ESENCIAL.
No hay arrepentimiento, sino un sentimiento genuino de empatía y una reparación auténtica.
Cuando un niño o niña se siente culpable, ¿por que cree que es malo? ¿de donde vino esa idea? ¿Cual es su referente moral?
Si comete un error, podemos reconocer su BONDAD esencial, y dar espacio para que SIENTA y SURJA de su corazón una acción reparadora.
Generalmente viene acompañada de arrepentimiento, y de una dis-culpa. Un intento de que alguien nos libere de ese horrible sentimiento.
La liberación realmente llega cuando descubrimos lo bueno y lo malo son categorías impuestas desde el exterior, y entonces podemos guiar nuestra conducta por una verdadera conexión con nuestra BONDAD, que no esta relacionada con lineamientos morales ni culturales, sino con nuestro SER ESENCIAL.
No hay arrepentimiento, sino un sentimiento genuino de empatía y una reparación auténtica.
Cuando un niño o niña se siente culpable, ¿por que cree que es malo? ¿de donde vino esa idea? ¿Cual es su referente moral?
Si comete un error, podemos reconocer su BONDAD esencial, y dar espacio para que SIENTA y SURJA de su corazón una acción reparadora.
Alegría no es felicidad. La alegría es una emoción y la felicidad es un estado de nuestro Ser.
La alegría pasajera, la felicidad, una plenitud que existe cuando podemos vivir desde nuestro SER:
Así que perseguir la alegría para ser felices, es inútil. La felicidad acoge a todas las emociones.
Sin embargo, la alegría nos cuenta lo que le gusta a nuestra alma. Es una señal para descubrir eso que nuestro Ser interior prefiere. Es una pista para reconocer nuestro propio camino.
¿Que les alegra a los niños y niñas de nuestro alrededor? ¿Qué hace que su alma celebre?
¿Les permitimos esas experiencias en sus vidas? ¿O por el contrario se las castigamos cuando queremos enseñarles una lección de lo que es "importante"?
#crianzaparaser #eradelser #educacionemocional #alegria
La alegría pasajera, la felicidad, una plenitud que existe cuando podemos vivir desde nuestro SER:
Así que perseguir la alegría para ser felices, es inútil. La felicidad acoge a todas las emociones.
Sin embargo, la alegría nos cuenta lo que le gusta a nuestra alma. Es una señal para descubrir eso que nuestro Ser interior prefiere. Es una pista para reconocer nuestro propio camino.
¿Que les alegra a los niños y niñas de nuestro alrededor? ¿Qué hace que su alma celebre?
¿Les permitimos esas experiencias en sus vidas? ¿O por el contrario se las castigamos cuando queremos enseñarles una lección de lo que es "importante"?
#crianzaparaser #eradelser #educacionemocional #alegria
En uno de los círculos de la mañana, los niños y niñas de Yas Modelo de Aprendizaje, propusieron hacer una Venta de Garaje para financiar a todos las chaquetas que usan en las salidas pedagógicas y otras actividades en donde les gusta saberse parte de un grupo en común.
Estas actividades que son extra, a veces resultan difíciles de organizar, porque al menos yo vengo muy acostumbrada a que el colegio se hace cargo, o a que los adultos tomamos decisiones, y siempre creo que sin un liderazgo claro y una estrategia definida, todo va a ser un caos y nada va a salir adelante.
Pero al estar en este colegio, he ido soltando el control y le he apostado a la confianza. En este proyecto en particular, pude reconocer lo que podía y quería aportar, y lo que no. Ha sido muy bonito ver como una fuerza grupal se mueve mas allá de las lógicas, y lo que ha de pasar pasa, sin demasiado esfuerzo.
Cada uno (estudiantes y adultos) pone lo que puede, aporta sus talentos, y poco a poco todo se va tejiendo inesperadamente con resultados que a mi me sorprenden cada día.
Mi mente, todo el tiempo esta maquinando formas en que podría hacerse mejor, mas efectivo (en este proyecto y en la vida en general), lo que me produce un enorme desgaste.
He ido abandonando esa via del control, que no significa no hacer nada. La ACCIÓN ES MUY IMPORTANTE. ¿Que acción? Esa que puedo, quiero, que se que surge de mi ser auténtico y que ofrezco con ganas y gozo. Sin resentimiento.
Estos son los carteles que Eloísa y Matilde aportaron. A Eloísa le encanta el diseño digital. Matilde disfruta mucho escribir, redactar, colorear. Todo lo que va pasando en el proyecto son oportunidades para desarrollar muchos aprendizajes de manera indirecta.
Aquí les dejo la invitación para los que vayan a estar en Villa de Leyva en semana santa!
CALLE 11 # 11 - 62
8 y 9 DE ABRIL
VILLA DE LEYVA
Estas actividades que son extra, a veces resultan difíciles de organizar, porque al menos yo vengo muy acostumbrada a que el colegio se hace cargo, o a que los adultos tomamos decisiones, y siempre creo que sin un liderazgo claro y una estrategia definida, todo va a ser un caos y nada va a salir adelante.
Pero al estar en este colegio, he ido soltando el control y le he apostado a la confianza. En este proyecto en particular, pude reconocer lo que podía y quería aportar, y lo que no. Ha sido muy bonito ver como una fuerza grupal se mueve mas allá de las lógicas, y lo que ha de pasar pasa, sin demasiado esfuerzo.
Cada uno (estudiantes y adultos) pone lo que puede, aporta sus talentos, y poco a poco todo se va tejiendo inesperadamente con resultados que a mi me sorprenden cada día.
Mi mente, todo el tiempo esta maquinando formas en que podría hacerse mejor, mas efectivo (en este proyecto y en la vida en general), lo que me produce un enorme desgaste.
He ido abandonando esa via del control, que no significa no hacer nada. La ACCIÓN ES MUY IMPORTANTE. ¿Que acción? Esa que puedo, quiero, que se que surge de mi ser auténtico y que ofrezco con ganas y gozo. Sin resentimiento.
Estos son los carteles que Eloísa y Matilde aportaron. A Eloísa le encanta el diseño digital. Matilde disfruta mucho escribir, redactar, colorear. Todo lo que va pasando en el proyecto son oportunidades para desarrollar muchos aprendizajes de manera indirecta.
Aquí les dejo la invitación para los que vayan a estar en Villa de Leyva en semana santa!
CALLE 11 # 11 - 62
8 y 9 DE ABRIL
VILLA DE LEYVA
Facebook
Log in or sign up to view
See posts, photos and more on Facebook.
Explicar el miedo es inútil. Muchas veces ante el miedo tratamos de tranquilizar con la razón. "No existen los monstruos".
Pero el miedo es irracional. Es una alarma que nos dice que no nos sentimos preparados para enfrentar algo. Ante el miedo entonces hemos de buscar las herramientas, los recursos internos o los apoyos que nos permitan sentirnos preparados para enfrentar una situación, por más absurda que parezca.
Un miedo común en la infancia: El miedo a la oscuridad.
Mensaje: "No me siento preparado para enfrentar lo desconocido"
Herramienta de apoyo: Una linterna para alumbrar.
Recurso interno: Contactar con la luz interior que nunca se apaga. (este es un recurso de la dimensión trascendente y que según cada familia puede tomar formas diferentes: Rezar, contactar a sus ángeles, guías, imaginar una luz interior, contactar con el guerrero interior con artes marciales, etc)
#crianzaparaser #eradelser #educacionemocional #miedo #nuevoparadigma
Pero el miedo es irracional. Es una alarma que nos dice que no nos sentimos preparados para enfrentar algo. Ante el miedo entonces hemos de buscar las herramientas, los recursos internos o los apoyos que nos permitan sentirnos preparados para enfrentar una situación, por más absurda que parezca.
Un miedo común en la infancia: El miedo a la oscuridad.
Mensaje: "No me siento preparado para enfrentar lo desconocido"
Herramienta de apoyo: Una linterna para alumbrar.
Recurso interno: Contactar con la luz interior que nunca se apaga. (este es un recurso de la dimensión trascendente y que según cada familia puede tomar formas diferentes: Rezar, contactar a sus ángeles, guías, imaginar una luz interior, contactar con el guerrero interior con artes marciales, etc)
#crianzaparaser #eradelser #educacionemocional #miedo #nuevoparadigma
Facebook
#crianzaparaser – Explore
explore #crianzaparaser at Facebook
¡Relájate!
No sé si habrá algo más contraproducente que decirme ¡relájate! cuando estoy tensa y enganchada emocionalmente. Ante esta petición, una oleada de ira me inunda y siento una sobrecarga en todo el sistema nervioso. Mis defensas se activan y entro en modo: Lucha, parálisis, huída o complacencia. Entonces reacciono impulsivamente. Sale de mi una respuesta automática que intenta garantizar mi supervivencia y evitarme el dolor profundo del desamor y el abandono.
Un desaste.
Sobrevivir, sobrevivo. Pero ni me relajo, ni me evito el dolor. La tensión solo aumenta - en mi cuerpo y en la relación con esa otra persona lanzó esa sugerencia.
Hoy me lo dijeron.
Y ese relájate trajo muchos otros de mi historia. Escenas dolorosas en las que me sentí muy sola, confundida, maltratada, y poco acogida en lo que me estaba pasando. Momentos en los que estuve muy insegura y en los que cuestioné cada palabra pronunciada y revisé una y otra vez cada una de mis acciones para ver en donde había fallado y que podía mejorar para no sentirme así. Que tenía que cambiar para dejar de ser tan rígida, tan problemática, tan susceptible, y tantos otros juicios que aparecieron en mi mente de inmediato.
Pero esta vez este ¡relájate!, después de activar todas estas memorias traumáticas, empezó a flotar en el aire, cuando pude abrir espacio entre esa palabra que venía como flecha, y mi corazón que se preparaba para ponerse una armadura en su defensa.
Con ese espacio de por medio el corazón no necesitó ya de esa coraza, y allí las letras fueron despojándose de la carga que han tenido en mi vida. Esa palabra fue purificándose, revelando algo más esencial. Llegó a mi despacio, y se fue posando con delicadeza. Ahora en lugar de lanza era un sabio recordatorio. Uno que he venido recibiendo de muchas maneras por estos días.
Relaja tu sistema nervioso.
Aquel imperativo, se volvió un dulce susurro que sutilmente me fue guiando: Toma la vía que vienes entrenando. Entra en la cámara secreta del corazón. Siéntante en ese trono del Ser, en donde eres soberana. Respira. Abre espacio. Activa nuevas rutas neuronales. Actualiza la información de tus células y de tu ADN. Libera las viejas programaciones que responden a un paradigma antiguo de supervivencia.
Relájate ——— en la presencia. Reescribe esas experiencias con nuevas experiencias de gozo, placer y plenitud. Ábrete al amor con el que ya estas familiarizada. Báñate en ese néctar y recubre a ese sistema nervioso desgastado y en alerta.
Ámate.
Ama a esa en ti, que se siente tan sensible ante el abuso del poder y el maltrato.
Ama a quienes a través de ti se manifiestan, expresando el dolor de haber permitido el maltrato y el abuso por miedo, y también por amor.
Ama a la que quiere amar con tantas ganas y a la que sigue intentándolo a pesar de tantos dolores.
Ama a la que vuelve a salir de la cueva en la que se escode para sentirse a salvo y a la que tiene la valentía de exponerse nuevamente y mostrarse vulnerable.
Ámala profundamente. Hónrala. Es valiente.
Entonces, ese ¡relájate! cobró un nuevo sentido. La ira se desvaneció y sentí un profundo amor y unas renovadas ganas de escribir y compartir. En otro momento habría cerrado las redes por un mes. Un límite que en su momento me sirvió y también agradezco. Es un recurso disponible, cuando encontrar ese centro se hace muy difícil.
Este entrenamiento ha ocupado mis días con intensidad el último año y medio. Me gusta cuando compruebo que tiene sus frutos. Poco a poco he podido irlo aterrizando para poderlo compartir también.
Abrirnos al amor y ser compasivos, es una práctica cotidiana que requiere disciplina, devoción y valentía. Pero es fácil y estamos en un momento evolutivo de la humanidad en donde todo está disponible para que lo hagamos.
Amémonos.
La Era del sufrimiento y el esfuerzo ha terminado.
https://www.eradelser.com/post/rel%C3%A1jate
#laeradelser #nuevoparadigma #corazon #sistemanervioso
No sé si habrá algo más contraproducente que decirme ¡relájate! cuando estoy tensa y enganchada emocionalmente. Ante esta petición, una oleada de ira me inunda y siento una sobrecarga en todo el sistema nervioso. Mis defensas se activan y entro en modo: Lucha, parálisis, huída o complacencia. Entonces reacciono impulsivamente. Sale de mi una respuesta automática que intenta garantizar mi supervivencia y evitarme el dolor profundo del desamor y el abandono.
Un desaste.
Sobrevivir, sobrevivo. Pero ni me relajo, ni me evito el dolor. La tensión solo aumenta - en mi cuerpo y en la relación con esa otra persona lanzó esa sugerencia.
Hoy me lo dijeron.
Y ese relájate trajo muchos otros de mi historia. Escenas dolorosas en las que me sentí muy sola, confundida, maltratada, y poco acogida en lo que me estaba pasando. Momentos en los que estuve muy insegura y en los que cuestioné cada palabra pronunciada y revisé una y otra vez cada una de mis acciones para ver en donde había fallado y que podía mejorar para no sentirme así. Que tenía que cambiar para dejar de ser tan rígida, tan problemática, tan susceptible, y tantos otros juicios que aparecieron en mi mente de inmediato.
Pero esta vez este ¡relájate!, después de activar todas estas memorias traumáticas, empezó a flotar en el aire, cuando pude abrir espacio entre esa palabra que venía como flecha, y mi corazón que se preparaba para ponerse una armadura en su defensa.
Con ese espacio de por medio el corazón no necesitó ya de esa coraza, y allí las letras fueron despojándose de la carga que han tenido en mi vida. Esa palabra fue purificándose, revelando algo más esencial. Llegó a mi despacio, y se fue posando con delicadeza. Ahora en lugar de lanza era un sabio recordatorio. Uno que he venido recibiendo de muchas maneras por estos días.
Relaja tu sistema nervioso.
Aquel imperativo, se volvió un dulce susurro que sutilmente me fue guiando: Toma la vía que vienes entrenando. Entra en la cámara secreta del corazón. Siéntante en ese trono del Ser, en donde eres soberana. Respira. Abre espacio. Activa nuevas rutas neuronales. Actualiza la información de tus células y de tu ADN. Libera las viejas programaciones que responden a un paradigma antiguo de supervivencia.
Relájate ——— en la presencia. Reescribe esas experiencias con nuevas experiencias de gozo, placer y plenitud. Ábrete al amor con el que ya estas familiarizada. Báñate en ese néctar y recubre a ese sistema nervioso desgastado y en alerta.
Ámate.
Ama a esa en ti, que se siente tan sensible ante el abuso del poder y el maltrato.
Ama a quienes a través de ti se manifiestan, expresando el dolor de haber permitido el maltrato y el abuso por miedo, y también por amor.
Ama a la que quiere amar con tantas ganas y a la que sigue intentándolo a pesar de tantos dolores.
Ama a la que vuelve a salir de la cueva en la que se escode para sentirse a salvo y a la que tiene la valentía de exponerse nuevamente y mostrarse vulnerable.
Ámala profundamente. Hónrala. Es valiente.
Entonces, ese ¡relájate! cobró un nuevo sentido. La ira se desvaneció y sentí un profundo amor y unas renovadas ganas de escribir y compartir. En otro momento habría cerrado las redes por un mes. Un límite que en su momento me sirvió y también agradezco. Es un recurso disponible, cuando encontrar ese centro se hace muy difícil.
Este entrenamiento ha ocupado mis días con intensidad el último año y medio. Me gusta cuando compruebo que tiene sus frutos. Poco a poco he podido irlo aterrizando para poderlo compartir también.
Abrirnos al amor y ser compasivos, es una práctica cotidiana que requiere disciplina, devoción y valentía. Pero es fácil y estamos en un momento evolutivo de la humanidad en donde todo está disponible para que lo hagamos.
Amémonos.
La Era del sufrimiento y el esfuerzo ha terminado.
https://www.eradelser.com/post/rel%C3%A1jate
#laeradelser #nuevoparadigma #corazon #sistemanervioso
Facebook
#laeradelser – Explore
explore #laeradelser at Facebook
Perder un objeto valioso, una relación, un momento que estábamos disfrutando, un trabajo o alguna experiencia en la que nos sentíamos plenos, duele.
Sentimos un gran vacío y creemos que una parte de nosotros se perdió también.
La tristeza viene y nos señala dónde está ese hueco, no para que lo llenemos de nuevas cosas que reemplacen la pérdida o que calmen ese dolor. Nos señala ese hueco para que descubramos que ese hueco no está vacío, por el contrario, está repleto de amor y de muchos tesoros que teníamos olvidados y que aquello que tanto nos importaba nos recordaba todo el tiempo.
Nada nuestro se pierde, nada, ni nadie se puede llevar lo que está en nosotros.
Cuando un niño o una niña están tristes, en lugar de distraerles sus lágrimas y reemplazar sus pérdidas, acompañémoslos a ese agujero, para que se encuentren con el amor y los tesoros que allí quedaron con el paso de ese algo o ese alguien en sus vidas.
La separación sólo existe en la mente, y la pérdida en el mundo de la materia, pero en el corazón sabemos que la distancia no existe y que la esencia de cada cosa y de cada quién es eterna.
#laeradelser #nuevoparadigma #educacionemocional #tristeza #duelo #separacion #crianzaparaser #corazon
Sentimos un gran vacío y creemos que una parte de nosotros se perdió también.
La tristeza viene y nos señala dónde está ese hueco, no para que lo llenemos de nuevas cosas que reemplacen la pérdida o que calmen ese dolor. Nos señala ese hueco para que descubramos que ese hueco no está vacío, por el contrario, está repleto de amor y de muchos tesoros que teníamos olvidados y que aquello que tanto nos importaba nos recordaba todo el tiempo.
Nada nuestro se pierde, nada, ni nadie se puede llevar lo que está en nosotros.
Cuando un niño o una niña están tristes, en lugar de distraerles sus lágrimas y reemplazar sus pérdidas, acompañémoslos a ese agujero, para que se encuentren con el amor y los tesoros que allí quedaron con el paso de ese algo o ese alguien en sus vidas.
La separación sólo existe en la mente, y la pérdida en el mundo de la materia, pero en el corazón sabemos que la distancia no existe y que la esencia de cada cosa y de cada quién es eterna.
#laeradelser #nuevoparadigma #educacionemocional #tristeza #duelo #separacion #crianzaparaser #corazon
Facebook
#laeradelser – Explore
explore #laeradelser at Facebook