🇨🇺📻📡 Radio SHADDAI.🔥🇨🇺. La 1ra 🎙en llevar Palabra de Dios a tu vida .Baracoa. 🤗
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Al carecer de emisora cristiana en nuestro país queremos transmitir palabra de Dios hasta tu Hogar.
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Hay cargas que no siempre se ven, pero se sienten. Amarguras que se fueron acumulando en silencio, resentimientos que nadie notó, frustraciones que nunca salieron en palabras y emociones que parecían pequeñas, pero poco a poco empezaron a contaminar la paz interior. A veces una persona sigue sonriendo, sigue trabajando, sigue ayudando a otros, pero por dentro sabe que necesita una limpieza profunda de Dios.

La Biblia dice: “Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí.” Esa oración no nace de alguien que quiere aparentar perfección, sino de alguien que reconoce que su interior necesita ser tratado por el Señor. Porque hay cosas que no basta con ignorarlas; hay que llevarlas a la presencia de Dios para que Él las arranque desde la raíz.

La amargura no siempre llega de golpe. A veces nace de una herida no sanada, de una decepción repetida, de una palabra que dolió, de una injusticia que no supiste cómo procesar o de una frustración que guardaste demasiado tiempo. Y cuando no se entrega a Dios, empieza a mezclarse con la manera de hablar, de mirar, de responder y de vivir. Por eso el corazón necesita limpieza, no solo alivio.

Dios no quiere que cargues emociones que envenenen tu presente. Él no quiere que vivas reaccionando desde heridas viejas, ni que tu alma se acostumbre a respirar resentimiento. Su deseo es purificarte por dentro, sanar lo que se acumuló y renovar tu espíritu para que lo que salga de ti sea vida, paz, mansedumbre, verdad y amor.

Hoy puedes acercarte al Señor sin esconder nada. Puedes decirle: “Limpia lo que yo no pude limpiar. Sana lo que se escondió. Quita lo que se volvió pesado. Purifica mi interior.” Dios no rechaza un corazón sincero. Él sabe entrar en los lugares más profundos del alma y hacer una obra que ninguna fuerza humana puede lograr.

Que esta oración sea tu descanso: Señor, limpia mi corazón de todo residuo que no viene de Ti. Quita la amargura, el resentimiento y la frustración escondida. Purifica mi interior hasta que mi vida refleje Tu paz y mi boca vuelva a soltar palabras que edifiquen. Amén. 🙏

#CaminarDiario
La Familia Fachada: Cuando la imagen importa más que el alma
Hay hogares que son como museos: por fuera, la fachada es imponente, limpia y digna de admiración. Son "la familia ejemplo" de la congregación, del club o del vecindario. Pero detrás de esas puertas cerradas, la perfección no es amor, es rigidez. Y la rigidez, cuando se impone sobre la humanidad de un niño, se convierte en trauma.
En la familia fachada, el pecado más grande no es fallar, sino "hacer quedar mal" a los padres.
La tiranía de lo que "debe ser":
En estas dinámicas, el dogma (ya sea religioso, social o de éxito) está por encima de las necesidades emocionales del niño. Aprendiste que:
• Tus dudas eran desobediencia: Cuestionar las reglas era visto como un ataque a la moral familiar.
• Tus emociones eran "falta de fe" o "debilidad": No había espacio para la tristeza, la duda o el enojo; solo para la sonrisa ensayada.
• El secreto era la ley: "La ropa sucia se lava en casa". Aprendiste a esconder el abuso, la negligencia o el dolor para no agrietar la imagen de santidad o prestigio que tus padres proyectaban.
Las secuelas de vivir en un aparador:
Crecer así moldea a adultos que son expertos en complacer. Hoy, tu sistema nervioso vive agotado por:
• La doble vida emocional: Eres experto en parecer que "todo está bien" mientras por dentro te derrumbas.
• El pánico al juicio: Sientes que si alguien ve tu verdadera esencia —con tus sombras y heridas— serás rechazado o excomulgado de tu círculo.
• La desconexión del cuerpo: Como te enseñaron que tus impulsos y sentimientos eran "malos" o "vergonzosos", aprendiste a vivir de la cabeza hacia arriba, ignorando lo que tu cuerpo intenta decirte.
Sanar es entender que la verdad es más importante que la apariencia. No tienes que seguir sosteniendo la estatua de la "perfección" que tus padres construyeron. Tienes derecho a ser humano, a ser incoherente, a tener dudas y a contar la historia real de lo que pasaba detrás de esa fachada.

Romper la fachada es un acto de valentía espiritual y emocional. ¿Creciste en una familia donde 'el qué dirán' era más importante que tu dolor?

#Reflexiones
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CUBA ESTÁ EN EL RELOJ PROFÉTICO DE DIOS

"No hará nada Jehová el Señor sin revelar su secreto a sus siervos los profetas."
— Amós 3:7

Donde muchos solo ven oscuridad y crisis, Dios ve una nación marcada para Su gloria.

🔥 Cada madre orando en silencio…
🔥 Cada pastor que no se rinde…
🔥 Cada iglesia adorando entre apagones…
🔥 Cada joven clamando por avivamiento…

Todo eso está subiendo YA delante del trono.

Hay tiempos cronológicos… y hay tiempos KAIROS.
Y Cuba está entrando en uno de esos momentos determinados por Dios.

Donde hubo silencio, vendrá VOZ PROFÉTICA.
Donde hubo ruinas, vendrá RESTAURACIÓN.
Donde hubo dolor, vendrá GLORIA.

Iglesia cubana: tu oración NO ha sido en vano.
Tu ayuno NO ha sido ignorado.
Cuba será ALTAR DE NACIONES.

Lo que Dios prometió… Él lo cumplirá. 🇨🇺

Si crees esto, comparte. Que la isla entera sepa que Dios no la ha olvidado.

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Bendecido fin de semana ♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️
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Abriendo el Corazón a Su Fuego


Amados hermanos y amigos en la fe,

Mañana celebramos una de las fiestas más trascendentales de nuestra fe cristiana: el Día de Pentecostés. Es un día para recordar el poderoso derramamiento del Espíritu Santo sobre los discípulos en Jerusalén, un evento que transformó a un grupo de hombres y mujeres temerosos en valientes heraldos del evangelio, y dio nacimiento a la Iglesia. Pero Pentecostés no es solo una página en la historia bíblica; es una invitación continua, una promesa viva. Por eso, hoy queremos reflexionar sobre cómo tú también puedes tener tu Pentecostés personal.

Leamos juntos la Palabra de Dios en:

Hechos 2:1-4
*"Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen."*

¡Qué escena tan gloriosa! Imagina el sonido, el impacto de ese viento divino, las lenguas de fuego posándose sobre cada cabeza. No fue una experiencia para unos pocos escogidos; el texto dice: "fueron todos llenos del Espíritu Santo". Este no fue un evento limitado a los apóstoles, sino una promesa para todos los creyentes. Pedro, en su sermón de ese mismo día, lo confirmó al decir: "Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare" (Hechos 2:39). ¡Esa promesa es para ti hoy!

Pero, ¿qué significa "tener tu Pentecostés" en el siglo XXI? Significa experimentar la misma llenura, el mismo poder y la misma guía del Espíritu Santo que tuvieron los primeros creyentes. No es solo un suceso emocional, aunque sin duda puede mover nuestras emociones; es una profunda experiencia con la Persona del Espíritu Santo que te empodera para vivir la vida cristiana en plenitud.

Tu Pentecostés personal es:

1. Una Renovación de Poder: Antes de Pentecostés, los discípulos estaban asustados, escondidos. Después, salieron con una valentía sobrenatural. Cuando el Espíritu te llena, Él te da poder (Hechos 1:8) para enfrentar los desafíos, para vencer el pecado, y para ser un testigo audaz de Cristo en tu mundo. Es el poder para vivir por encima de tus limitaciones humanas.

2. Una Fuente de Guía y Revelación: El Espíritu Santo es tu Consolador, tu Guía, el que te enseña todas las cosas (Juan 14:26). En tu Pentecostés, Él abre tus ojos espirituales, te da sabiduría para tomar decisiones, te revela el corazón del Padre y la profundidad de la Palabra de Dios. Él te susurra la verdad cuando el mundo grita mentiras.

3. Un Impulso para el Servicio y los Dones: El Espíritu Santo distribuye dones a cada uno según Su voluntad (1 Corintios 12:7-11). Tu Pentecostés no es solo para ti, sino para capacitarte para servir a otros, para edificar el cuerpo de Cristo y para manifestar el amor de Dios en el mundo a través de los dones que Él te ha dado.

4. Una Seguridad Inquebrantable: Cuando te sientes lleno del Espíritu, experimentas una profunda paz y seguridad. Sabes que no estás solo, que el Padre está contigo, que Su amor te envuelve. Es el gozo inefable que te fortalece y te permite enfrentar cualquier circunstancia con la certeza de que Él tiene el control.

¿Cómo puedes experimentar tu Pentecostés?
No hay una fórmula mágica, pero sí principios eternos. Jesús dijo en Lucas 11:13: *"Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?"*

Simplemente, pide. Abre tu corazón. Rinde tus planes, tus miedos, tus dudas. Clama al Padre con fe, con expectativa, con un anhelo sincero de ser lleno de Su Espíritu. Deja a un lado toda idea preconcebida de cómo "debería" ser la experiencia, y simplemente ábrete a lo que Él quiera hacer en ti.

Abre tu corazón a Su fuego.
Sé valiente, sé expectante. Permite que el Espíritu Santo te envuelva en un abrazo que te llene de Su gozo, Su paz y Su poder.

¡Que tengas un Pentecostés lleno de la presencia transformadora de nuestro Dios!
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Isaias 26:3 "Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado."*

Dios está en los buenos, malos y peores momentos, sin abandonarnos nunca, Su presencia no depende de sentimientos, sino que es una verdad  constante que asegura la tranquilidad, el gozo y la paz, incluso cuando no se percibe.

Nuestro Padre Eterno utiliza momentos difíciles y buenos para fortalecer nuestra fe y preparar nuevas temporadas, Su amor se manifiesta en bendiciones, cuidado y en el diseño de un plan personalizado para cada vida. Las estaciones de "otoño o invierno" (momentos de silencio o dificultad) se usan para enseñar a confiar, esperar y formar el carácter. Aunque el proceso sea doloroso, Dios está obrando a favor de cada persona, preparando una nueva "primavera".

Nuestra fe debe descansar en la promesa de Su compañía, no sólo en la emoción del momento .