🇨🇺📻📡 Radio SHADDAI.🔥🇨🇺. La 1ra 🎙en llevar Palabra de Dios a tu vida .Baracoa. 🤗
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Al carecer de emisora cristiana en nuestro país queremos transmitir palabra de Dios hasta tu Hogar.
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Ustedes necesitan perseverar para que, después de haber cumplido la voluntad de Dios, reciban lo que él ha prometido.
(Hebreos 10:36)
Probablemente, te has cuestionado alguna vez - a ti mismo o a Dios - sobre el tema del sufrimiento...y No es fácil cuando la salud se desvanece, cuando nos sorprende el desempleo o cuando parece que todo a nuestro alrededor se empieza a desmoronar.
Pero tu vas a permanecer firme en Dios cuando enfrentes dificultades en la vida y recordarás sus promesas...Te Animaras en Cristo y en su Palabra porque recordarás que ¡No estás solo!y que Dios tiene el control!
Persevera en medio de las dificultades
No te desanimes ni permitas que tu fe se debilite cuando pases por las pruebas.
Dios prometió que estaría contigo en todo momento. Aférrate a él
Permanece firme, Jesús está presente en tu vida y te ayudará a perseverar hasta el fin.💦💦💦

#RocioDelAlma
#MujerVirtuosa
"REFLEXIÓN"


🙏»¿Reconoces la voz de Dios?»

Juan 10:3-5

“A este abre el portero, y las ovejas oyen su voz; y a sus ovejas llama por nombre, y las saca. Y cuando ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen su voz. Más al extraño no seguirán, sino huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños.”

En este pasaje, nos encontramos con Jesús hablando en forma de parábolas, refiriéndose a sí mismo como pastor por la función que Él ejecuta en nuestras vidas. En este texto, llama la atención que Jesús menciona que sus ovejas conocen la voz del pastor, debido a que El habla a ellas y las llama por su nombre.

Esto nos indica que indudablemente, Dios habla a nuestras a vidas y constantemente llama a nuestros corazones. Sin embargo, si no lo hemos escuchado o no prestamos atención, es debido a que no estamos reconociendo su voz, lo que implica una total falta de intimidad con Él.

La familiaridad con alguien en específico nos permite que podamos reconocer la voz de esa persona, sin importar que estemos en un sitio con otros hablando. Sin duda, la voz de la persona con quien tenemos familiaridad, resaltará por encima de las demás voces.

Esto es precisamente a lo que Jesús se refiere con este pasaje, pues solo alguien con este nivel de afinidad con Jesús es capaz de reconocer su voz y seguirla. No obstante, cuando no la conocemos, es fácil seguir las voces de terceros y ser engañados, pensando que se trata de Jesús.

La pregunta es ¿Tú la reconoces? ¿Realmente la sigues?

Muchas veces nos sabemos el salmo 23 de memoria, “El Señor es mi pastor y nada me faltará”. Pero, cuando toca alguna circunstancia difícil en nuestra vida o llega el momento de tomar decisiones, es entonces cuando seguimos la voz de otros y no la de aquel de quien decimos es nuestro pastor.

Por lo general, durante estas situaciones solo acudimos a nuestras emociones, sentimientos o simplemente preferimos escuchar la voz de aquello que queremos oír. Esto es quizás porque la voz del pastor, está hablando algo que es duro para mí oír en ese momento o algo que no nos gusta demasiado.

Puede ser que esa voz te está pidiendo que renuncies a algo que te gusta hacer, o a tu orgullo y dejes a un lado lo que tú quieres para seguir lo que Él quiere. Es entonces que en ese momento, hacemos oídos sordos a la voz del pastor, solo porque no queremos reconocerla.

Esto es peligroso para nuestra vida, porque puede ser la razón por la que tomamos decisiones equivocadas y terminamos viviendo procesos o circunstancias adversas. Y, esto se pudo haberse evitado si hubieses seguido la voz del pastor y no la voz que nos dijo lo que queríamos escuchar.

Sin embargo, este es un buen tiempo para rectificar y volver a decidir escuchar la voz del pastor. Para ello, solo es necesario volver a pasar tiempo con Él. Es decir, tal y como una oveja, volviendo a postrarte a los pies de Jesús para oírle hablar.

Como sabrás, las ovejas pasan todo el día con el pastor y esto es precisamente lo que Jesús busca de nosotros. Que nos adaptemos a su presencia de la misma forma que las ovejas se adaptan incluso al aroma y los pasos del pastor en medio del rebaño

Por ello, la invitación, es que si hasta ahora, crees que te hace falta volver a estar con Jesús para reconocer su voz y familiarizarte nuevamente con El, lo hagas, ¡Él te espera con los brazos abiertos!
📕❤️Devocional:
” EL DON DE LA GENEROSIDAD”🕊️


En todo les he demostrado que trabajando así es necesario apoyar a los débiles, y tener presente las palabras del Señor Jesús, que dijo: ‘Más bienaventurado es dar que recibir’ ”.
(Hechos 20:35)

La generosidad es un regalo de Dios y una de las maneras más hermosas de demostrar su amor. Cuando somos generosos, seguimos el ejemplo de Jesús, quien nos lo dio todo, incluso su propia vida.

Ser generoso no significa solo dar dinero o cosas. También implica donar nuestro tiempo, escuchar atentamente, ayudar a los necesitados e incluso ofrecer palabras de apoyo. Pequeños gestos pueden marcar una gran diferencia.

Vivir con generosidad significa confiar en que Dios nos cuida. Cuando compartimos lo que tenemos con alegría, demostramos que no estamos atrapados por el egoísmo. Al contrario, reconocemos que todo viene de Dios y deseamos que los demás también sean bendecidos.

Jesús es el mayor ejemplo de generosidad. No pensó en sí mismo, sino que dio su vida por nosotros. Cuando damos a los demás, aunque sea poco, demostramos este amor de forma tangible.

A menudo deseamos dones especiales, pero olvidamos que la generosidad es un don poderoso. En un mundo donde la gente solo piensa en sí misma, quienes son generosos destacan en un mundo tan egoísta.

Pídele a Dios que te dé un corazón generoso, atento a las necesidades de quienes te rodean. Que tu vida sirva para brindar consuelo, esperanza y amor. Al fin y al cabo, cuando somos generosos, mostramos a Jesús con nuestras acciones.

Ten un corazón generoso

Comparte: la generosidad no depende de la cantidad, sino de la disposición. Pequeños gestos, hechos con amor, pueden impactar profundamente la vida de alguien.

Muéstrate disponible para escuchar y ayudar: ser generoso también significa ofrecer tu tiempo y atención. A veces, una conversación sincera y un hombro amigo valen más que cualquier posesión material.

Da con alegría, sin esperar recompensa: la verdadera generosidad nace de un corazón agradecido. Cuando damos sin esperar nada a cambio, mostramos el amor de Dios de una manera real y transformadora.

Ora:

Señor, gracias por tu amor y por todo lo que me has dado. Enséñame a ser generoso, a compartir con alegría y sensibilidad lo que recibo de ti. Que tenga un corazón abierto para ayudar, consolar y bendecir a quienes me rodean. Usa mi vida como un instrumento de tu gracia, para que, a través de mí, otros conozcan tu amor. En el nombre de Jesús, amén.
Jesús revelado en nosotros

Lee: 2 Corintios 4:7-12

Después de la muerte de su madre, Joni Eareckson Tada reflexionó sobre cómo nuestros cuerpos terrenales son como «vasos de barro» que contienen el tesoro de la presencia de Cristo. Pensó en un equivalente moderno para describirlos: una caja de cartón. Sabía que la «caja» de su madre, con sus esquinas desgastadas, ahora estaba vacía, pero había sido «el recipiente donde había habitado el tesoro del Espíritu de Cristo».

Joni señala que los que siguen a Jesús permiten que Él brille a través de ellos; muchas veces a través de las arrugas que aparecen cuando sus «cajas» se van deteriorando con la edad. Así evocó las palabras de Pablo sobre el tesoro que aparece en «vasos de barro» para que se revele que «la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros» (2 Corintios 4:7). Aunque Pablo estaba atribulado y angustiado por lo que sufría, no estaba derribado ni destruido (vv. 8-9). Sabía que la vida de Cristo se revelaría a través de sus sufrimientos en el cuerpo.

¿Cómo está tu «caja de cartón»? Quizá sientas que las arrugas aumentan mientras gimes bajo el peso del dolor o la enfermedad, pero ten la certeza de que Jesús está siendo revelado en tu cuerpo (v. 10). Al rendirte a Él, hará brillar su luz a través de ti, para que quienes están en tinieblas reciban su amor y su vida.

Amy Boucher Pye

#NuestroPanDiario
Hay dolores que no se explican…
solo se atraviesan.

La historia de Rick Warren y Kay Warren no se define únicamente por el ministerio, los libros o el impacto de Saddleback Church.

Se define también por una de las pruebas más profundas que puede enfrentar una familia:

el dolor de perder a un hijo.

Durante años, muchos vieron en Rick al pastor reconocido, autor de Una vida con propósito, líder influyente y voz espiritual para millones.

Y junto a él estaba Kay, fuerte, sensible y profundamente comprometida con la fe, la familia y el servicio.

Desde afuera parecía una historia de estabilidad.

Pero incluso las casas más admiradas conocen noches oscuras.

Su hijo, Matthew, luchó durante años con enfermedad mental y una profunda batalla emocional.

Fue una temporada larga.

Dolorosa.

Compleja.

Porque hay sufrimientos que no se resuelven con una sola oración ni con una respuesta rápida.

Como padres, hicieron lo que muchos hacen:

orar.
Buscar ayuda.
Esperar.
Sostener.

Y aun así, había días donde el peso parecía insoportable.

Amar a alguien que está peleando contra una oscuridad interna tan profunda puede dejar a una familia sintiéndose impotente.

Quieres salvar.

Quieres cargar.

Quieres cambiar el final.

Pero hay dolores donde el amor también aprende a llorar sin controlar.

Finalmente llegó la noticia que ningún padre quiere recibir.

Matthew murió por suicidio.

Y con eso, el mundo pareció detenerse.

No importa cuánta fe tengas…
hay pérdidas que rompen el lenguaje.

No había sermón suficiente.

No había respuesta fácil.

Solo duelo.

Silencio.

Lágrimas.

Y esa pregunta que tantos padres heridos conocen:

“¿Cómo se sigue después de esto?”

Muchos habrían esperado que el dolor los aislara completamente.

Pero ellos eligieron algo distinto.

No negar el sufrimiento.

Atravesarlo con honestidad.

Rick y Kay hablaron públicamente sobre su pérdida.

No desde una plataforma de perfección…
desde la herida.

Eso ayudó a miles.

Porque mucha gente vive dolor en silencio creyendo que la fe exige esconderlo.

Ellos mostraron lo contrario.

Que llorar no contradice creer.

Que el duelo no significa ausencia de Dios.

Que incluso una familia de fe puede caminar por valles profundos.

Kay especialmente habló sobre salud mental, compasión y la necesidad de que la iglesia aprenda a acompañar sin juicio.

Porque muchas personas no necesitan más respuestas rápidas…
necesitan presencia.

Necesitan ser vistas.

Necesitan gracia.

Su matrimonio también fue probado ahí.

Porque el dolor puede unir…
o puede separar.

Y ellos eligieron permanecer.

No porque fuera fácil.

Porque decidieron no soltar la mano del otro en medio del duelo.

Entendieron que algunas temporadas no se sobreviven con grandes discursos…
sino con fidelidad diaria.

Con silencio compartido.
Con oración.
Con lágrimas.
Con presencia.

Su mayor testimonio no fue evitar el sufrimiento.

Fue seguir amando dentro de él.

Fue seguir sirviendo aun con el corazón herido.

Fue demostrar que la fe no siempre evita la tormenta…
pero sí puede sostenerte dentro de ella.

Su consejo para parejas, matrimonios y noviazgos podría resumirse así:

No midas la fortaleza de tu fe solo en tiempos buenos.

Permite que el dolor también te acerque, no solo te aísle.

Hablen.
Lloren.
Busquen ayuda.

La salud mental no debe tratarse con vergüenza, sino con compasión.

Y recuerda esto:

a veces el mayor acto de amor
no es tener todas las respuestas…
es simplemente quedarse.

Rick Warren y Kay Warren no construyeron una historia sin dolor.

Construyeron una fe que permaneció dentro de él.

Y eso…
es uno de los testimonios más profundos que existen. 📖✨️💖

#VidasQueInspiran
“Volverá cuando tú ya no sientas nada…”
y qué verdad tan silenciosa encierra esa frase.

A veces la vida tiene esa forma extraña
de traer de regreso a quien un día se fue,
pero justo cuando el corazón
ya aprendió a vivir sin su ausencia.

Porque el tiempo, aunque duela,
hace su trabajo en silencio.
Va cerrando heridas,
va apagando lo que antes ardía,
va enseñando a soltar
aunque no queramos.

Y un día, sin darte cuenta,
ya no duele igual,
ya no esperas mensajes,
ya no construyes recuerdos en el aire.

Es ahí…
cuando la calma reemplaza al vacío,
cuando la costumbre de extrañar
se transforma en paz.

Y entonces, vuelve.

Pero ya no eres el mismo,
ya no sientes igual,
ya no necesitas lo que antes parecía imprescindible.

Porque aprendiste a reconstruirte,
a llenarte con tu propia presencia,
a entender que el amor
no debe doler para sentirse real.

Y en ese reencuentro tardío,
te das cuenta de algo profundo:
no era la persona,
era lo que sentías en ese momento.

Quizás por eso dicen
que algunas historias no vuelven
para quedarse,
sino para mostrarte
cuánto has cambiado.

Porque cuando alguien regresa
y tú ya no sientes nada,
no es frialdad…
es sanación.

#Reflexiones
Cuida tus palabras

“Las palabras de la boca del sabio son gracia; mas los labios del necio causan su propia ruina.
El principio de las palabras de su boca es necedad; y el fin de su charla, nocivo desvarío.”
— Eclesiastés 10:12-13 (RVR1960)

Todo comienza con una palabra…

El sabio edifica, consuela, da gracia.
Pero el necio… poco a poco se destruye con lo que dice.

No empieza mal…
empieza pequeño.

Un comentario.
Una crítica.
Una palabra sin filtro.

Y cuando se da cuenta,
ya no está edificando… está dañando.

Porque lo que sale de tu boca
es un reflejo de lo que hay en tu corazón.

Aplicación:

Antes de hablar, detente.
No todo lo que piensas debe salir.

Dios quiere que tus palabras
sean medicina, no herida

Mary Chacón

#CaminarDiario