𝐄𝐱 𝐡𝐨𝐦𝐨𝐬𝐞𝐱𝐮𝐚𝐥 𝐉𝐨𝐬𝐞́ 𝐑𝐨𝐝𝐫𝐢́𝐠𝐮𝐞𝐳 𝐭𝐞𝐬𝐭𝐢𝐦𝐨𝐧𝐢𝐨 𝐝𝐞 𝐜𝐨𝐧𝐯𝐞𝐫𝐬𝐢𝐨́𝐧 😮🙌📖
Cuando pensó que su identidad ya estaba definida, un encuentro con Cristo transformó su corazón y su propósito. Este es el testimonio de José Rodríguez y el poder de Dios para hacer nuevas todas las cosas.
https://www.bibliatodo.com/TestimoniosCristianos/ex-homosexual-jose-rodriguez-testimonio-de-conversion/
Cuando pensó que su identidad ya estaba definida, un encuentro con Cristo transformó su corazón y su propósito. Este es el testimonio de José Rodríguez y el poder de Dios para hacer nuevas todas las cosas.
https://www.bibliatodo.com/TestimoniosCristianos/ex-homosexual-jose-rodriguez-testimonio-de-conversion/
TESTIMONIOS CRISTIANOS
Ex homosexual José Rodríguez testimonio de conversión
Aquí veras los los Testimonios Cristianos mas impactantes, Testimonios sobrenaturales de personas que han tenido un encuentro sobrenatural con Dios
Padre Amado, Rey de mi vida. Hoy vengo ante Ti reconociendo que muchas veces mi amor ha sido tibio. Me he distraído con las cosas del mundo, con las preocupaciones del trabajo y con mis propios planes, olvidando que Tú eres el dueño de mi corazón. ¡Perdóname, Señor! Perdóname por quererte a mi manera y no a la Tuya.
Hoy te pido que me reveles Tu carácter. Quiero conocerte de verdad, no de oídas, sino por experiencia propia. Quita las vendas de mis ojos para ver Tu bondad en cada detalle. Dame un corazón que arda por Ti, un alma que suspire por Tu presencia y unas fuerzas que se agoten sirviéndote con alegría.
Señor, que mi amor por Ti no dependa de si hoy me fue bien o mal en la calle, sino de quién eres Tú. Que mi vida sea una respuesta constante a Tu amor infinito. ¡Tómalo todo, Padre, porque todo te pertenece!
En el nombre poderoso de Jesús, ¡Amén!
Hoy te pido que me reveles Tu carácter. Quiero conocerte de verdad, no de oídas, sino por experiencia propia. Quita las vendas de mis ojos para ver Tu bondad en cada detalle. Dame un corazón que arda por Ti, un alma que suspire por Tu presencia y unas fuerzas que se agoten sirviéndote con alegría.
Señor, que mi amor por Ti no dependa de si hoy me fue bien o mal en la calle, sino de quién eres Tú. Que mi vida sea una respuesta constante a Tu amor infinito. ¡Tómalo todo, Padre, porque todo te pertenece!
En el nombre poderoso de Jesús, ¡Amén!
This media is not supported in your browser
VIEW IN TELEGRAM
Dios te dice hoy
Yo te he forjado a través de golpes, traiciones y desilusiones, para mostrarte que yo te he hecho una mujer resistente como el diamante, fuerte como un búfalo, sabio como Salomón, y paciente como Job, así que prepárate, para recibir más de lo que esperabas, haz sido muy valiente al resistir los golpes que la vida te ha dado, más sin embargo nunca haz dejado de creer que algo bueno tengo preparado para ti, por eso te bendeciré más de lo que te puedes imaginar, te llevaré a otras dimensiones sobrenaturales, dónde te seguirás encontrando con mi presencia, saciare tu sed, porque quieres beber de mi manantial, yo conozco los anhelos de tu corazón, y cumpliré cada uno de ellos según sea mi voluntad. Nunca dudes de mi, que yo no dejaré de obrar en ti.
Te amo hijo mío❤️
Yo te he forjado a través de golpes, traiciones y desilusiones, para mostrarte que yo te he hecho una mujer resistente como el diamante, fuerte como un búfalo, sabio como Salomón, y paciente como Job, así que prepárate, para recibir más de lo que esperabas, haz sido muy valiente al resistir los golpes que la vida te ha dado, más sin embargo nunca haz dejado de creer que algo bueno tengo preparado para ti, por eso te bendeciré más de lo que te puedes imaginar, te llevaré a otras dimensiones sobrenaturales, dónde te seguirás encontrando con mi presencia, saciare tu sed, porque quieres beber de mi manantial, yo conozco los anhelos de tu corazón, y cumpliré cada uno de ellos según sea mi voluntad. Nunca dudes de mi, que yo no dejaré de obrar en ti.
Te amo hijo mío❤️
😊Buenos días!✝️💖Feliz domingo!📕Lectura para el domingo
“UNA COSA SÉ”
“Entonces él respondió y dijo: Si es pecador, no lo sé; una cosa sé, que habiendo yo sido ciego, ahora veo.” Juan 9:25.
Nunca había visto nada, pero de pronto se encontró con Jesús y recuperó la vista. ¡Qué milagro! Su vida fue transformada para siempre a partir de ese momento.
Lo que fue un milagro digno de alabanza, para muchos fue un truco, un engaño. Cuando alguien no quiere creer siempre piensa que todos los demás están equivocados. Los religiosos no querían creer que Jesús era el Mesías, por lo tanto todo lo que hacía estaba bajo escrutinio.
Los fariseos presionaron al ciego para sacarle información que pudiera incriminar a Jesús, pero nada, ninguna pista. El ciego estaba frente a ellos con los ojos bien abiertos relatando su testimonio y la conclusión de los eruditos fue que Jesús era un pecador que se hacía pasar por el Hijo de Dios. A estas palabras el ciego respondió de manera sencilla pero rotunda: “Una cosa sé, que habiendo yo sido ciego, ahora veo”. Quién podía refutar esto. Intentar cambiar esta realidad sería el verdadero fraude.
Podemos pasarnos la vida entera buscando argumentos que nos ayuden a creer, pero lo único que dará lugar a la fe es decidir si realmente queremos creer. Los fariseos tenían frente a ellos al hombre que había recuperado la vista y no querían aceptar la realidad.
¿Qué es lo que tú sabes que nadie puede objetar? ¿Jesús te abrió los ojos a su realidad? ¿Has experimentado transformaciones sobrenaturales en tu conducta, carácter? ¿Puedes dar testimonio de alguna intervención del Señor en tu vida, tu familia o tu trabajo? Jesús actúa constantemente en nuestra vida y entorno, tal vez debamos prestar más atención para no pasar nada por alto.
Muchos nos pedirán razones de nuestra fe y no debemos callar la verdad. Con convicción y firmeza debemos decir que Jesús es real, cambia vidas, hace milagros, y es el único camino para alcanzar salvación. Lo sabemos porque antes éramos “ciegos”, pero ahora vemos claramente. Nada más que añadir.
“UNA COSA SÉ”
“Entonces él respondió y dijo: Si es pecador, no lo sé; una cosa sé, que habiendo yo sido ciego, ahora veo.” Juan 9:25.
Nunca había visto nada, pero de pronto se encontró con Jesús y recuperó la vista. ¡Qué milagro! Su vida fue transformada para siempre a partir de ese momento.
Lo que fue un milagro digno de alabanza, para muchos fue un truco, un engaño. Cuando alguien no quiere creer siempre piensa que todos los demás están equivocados. Los religiosos no querían creer que Jesús era el Mesías, por lo tanto todo lo que hacía estaba bajo escrutinio.
Los fariseos presionaron al ciego para sacarle información que pudiera incriminar a Jesús, pero nada, ninguna pista. El ciego estaba frente a ellos con los ojos bien abiertos relatando su testimonio y la conclusión de los eruditos fue que Jesús era un pecador que se hacía pasar por el Hijo de Dios. A estas palabras el ciego respondió de manera sencilla pero rotunda: “Una cosa sé, que habiendo yo sido ciego, ahora veo”. Quién podía refutar esto. Intentar cambiar esta realidad sería el verdadero fraude.
Podemos pasarnos la vida entera buscando argumentos que nos ayuden a creer, pero lo único que dará lugar a la fe es decidir si realmente queremos creer. Los fariseos tenían frente a ellos al hombre que había recuperado la vista y no querían aceptar la realidad.
¿Qué es lo que tú sabes que nadie puede objetar? ¿Jesús te abrió los ojos a su realidad? ¿Has experimentado transformaciones sobrenaturales en tu conducta, carácter? ¿Puedes dar testimonio de alguna intervención del Señor en tu vida, tu familia o tu trabajo? Jesús actúa constantemente en nuestra vida y entorno, tal vez debamos prestar más atención para no pasar nada por alto.
Muchos nos pedirán razones de nuestra fe y no debemos callar la verdad. Con convicción y firmeza debemos decir que Jesús es real, cambia vidas, hace milagros, y es el único camino para alcanzar salvación. Lo sabemos porque antes éramos “ciegos”, pero ahora vemos claramente. Nada más que añadir.
“Cantad alegres a Dios, habitantes de toda la tierra. Servid a Jehová con alegría; Venid ante su presencia con regocijo. Reconoced que Jehová es Dios; Él nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos; Pueblo suyo somos, y ovejas de su prado. Entrad por sus puertas con acción de gracias, Por sus atrios con alabanza; Alabadle, bendecid su nombre. Porque Jehová es bueno; para siempre es su misericordia, Y su verdad por todas las generaciones.”
*SALMOS 100 : 1 - 5 RVR1960 *
*SALMOS 100 : 1 - 5 RVR1960 *