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Corazones transformados por Dios

Lee: Jeremías 31:31-34

Como muchas personas que luchan con la pornografía, Russell estuvo expuesto a ella desde muy joven. El deseo de consumirla era abrumador y le envenenó el corazón. «Mi vida se volvió completamente saturada de ella», escribe, «tanto que era como un cáncer profundamente arraigado en mi interior». Por la gracia de Dios, finalmente se liberó del poder de la pornografía —junto con otras adicciones— cuando recibió la salvación en Jesús y fue transformado por dentro. «Le doy todo el crédito a Jesucristo, […] Él es quien me liberó», dice Russell.

Jeremías entregó un mensaje de Dios a Israel, diciendo: «Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón» (31:33). Bajo este nuevo pacto, cumplido en Cristo (Hebreos 8:6-13), todas las personas podrían ser transformadas por la gracia de Dios por medio de la fe. Ahora, «su Espíritu que mora en [nosotros]», los creyentes, nos da el poder que necesitamos para dejar las conductas perjudiciales que desagradan a Dios y procuran destruirnos (Romanos 8:11).

La transformación no es siempre instantánea ni fácil, pero recordemos que, cuando lidiamos con algún pecado difícil o adictivo, Dios puede transformar nuestros corazones (Jeremías 31:33). Él dice: «me conocerán» (v. 34 NTV), y podemos conocer su poder que transforma el corazón.

Tom Felten

#NuestroPanDiario
👉Lo curioso es que, según la tradición y la ley de aquel entonces, ella no debería haber estado allí.
​Hablamos de Rut.

​Históricamente, Rut era moabita. Y esto no es un dato menor. En el contexto del antiguo oriente, Moab e Israel tenían una tensión política y teológica enorme. De hecho, la ley en Deuteronomio 23:3 establecía restricciones severas para que los moabitas entraran en la asamblea del Señor.

🔥​Pero la historia da un giro fascinante.🔥

​Rut llega a Belén en medio de una crisis, acompañando a su suegra Noemí, quien regresaba amargada y sin marido. Eran dos mujeres vulnerables en una sociedad patriarcal, recogiendo las sobras en los campos de cebada para sobrevivir.

​Aquí es donde entra el concepto histórico del Goel o "Pariente Redentor".
👉​Booz, un hombre de influencia, no solo le permite recoger espigas; decide ejercer el derecho de redención. Lo interesante es que Booz era hijo de Rahab (otra extranjera con un pasado complejo, según Mateo 1:5). Quizás por eso entendía la gracia mejor que nadie.

​El dato que a veces pasamos por alto:
Rut se casa con Booz. Tienen un hijo llamado Obed.
Obed fue el padre de Isaí.
E Isaí fue el padre de David.

😱​Es impresionante pensar en esto: La sangre de una mujer que nació en una nación "enemiga" corría por las venas del Rey David, y eventualmente, en la genealogía humana de Jesús.
​A veces pensamos que nuestro origen o nuestro pasado definen hasta dónde podemos llegar.
​Pero la narrativa bíblica nos recuerda algo superior: La providencia de Dios es experta en usar lo que parece externo, improbable o "descalificado" para trazar la línea directa hacia la Realeza.

📌​La historia de Rut no es solo romance; es un documento histórico de cómo la Gracia rompe barreras culturales y legales para cumplir un propósito mayor.
​(Rut 1:16, Rut 4:13-22, Mateo 1:1-6)

#CaminarDiario
La oración es un proceso, no un evento único. Es un diálogo continuo con Dios, donde le expresamos nuestras necesidades, deseos y agradecimientos.

La persistencia en la oración es clave para ver los milagros de Dios en nuestra vida. No se trata de cuánto tiempo oramos, sino de la fe y la perseverancia con que lo hacemos. Dios quiere que sigamos pidiendo, buscando y llamando a su puerta, porque sabe que es en la persistencia donde se fortalece nuestra fe.

"Y les decía una parábola, que es necesario orar siempre, y no desmayar" (Lucas 18:1). Jesús nos enseña a ser persistentes en la oración, a no rendirnos ni desmayar, porque Dios es un Dios que escucha y responde a las oraciones de sus hijos.

La promesa de Dios es clara: "¡Yo te honraré!". Esto significa que Dios no solo escucha nuestras oraciones, sino que también las responde de manera que nos honre y nos glorifique. Él quiere que veamos su poder y su amor en acción en nuestra vida.

No renuncies a lo que le pides a Dios todos los días. Sigue pidiendo, sigue buscando, sigue llamando a su puerta. La persistencia en la oración es la clave para ver los milagros de Dios en tu vida.

¡No renuncies a lo que le pides a Dios! Sigue pidiendo, sigue buscando, sigue llamando a su puerta. La persistencia en la oración es la clave para ver los milagros de Dios en tu vida. ¡Dios te honrará! No te rindas, sigue adelante, porque Dios está trabajando en tu vida. ¡La victoria es tuya!

#CaminarDiario
SEÑOR ESPERAMOS EN TI
“Sea tu misericordia, oh Señor, sobre nosotros, según esperamos en ti”. Salmo 33:22

Estamos llegando al final de un año más, un tiempo en el que inevitablemente hacemos balances internos: qué cargamos todavía, qué gigantes seguimos enfrentando, qué asuntos quedaron pendientes, y en medio de esa revisión del corazón, hay una pregunta que resuena con fuerza: ¿estamos realmente esperando en Dios?

Todas las personas enfrentan, en algún momento, situaciones inesperadas. Momentos en los que se necesita tomar una decisión inmediata, actuar sin demora, momentos en los que se prueba la fe. Por mucho que intentemos prepararnos para el futuro, para los nuevos retos, para las oportunidades o para las sorpresas, nadie puede asegurar cómo reacciona cuando lo inesperado golpee la puerta y cambie el rumbo de nuestra vida o la de quienes amamos.

Una enfermedad repentina, un despido imprevisto, la pérdida de un ser querido, un cambio de país o de trabajo, un desengaño… tantas cosas pueden llegar sin avisar. Pero al cerrar este año, vale la pena preguntarnos: ¿viviremos con temor a lo que pueda pasar en los próximos minutos, días o meses? O, más bien, ¿recordaremos lo que dice el Salmo 33:22?
La misericordia de Dios está sobre nosotros, según esperamos en Él.

Porque esperar en Dios no es pasividad. Esperar es confiar. Esperar es descansar. Esperar es decidir, cada día, que Su misericordia marcará nuestra vida más que las circunstancias.

Así que preguntémonos con sinceridad, ahora que este año está por finalizar: ¿En quién espera realmente mi corazón? ¿En mis fuerzas? ¿En mis planes? ¿En lo que creo controlar? ¿O espero en el Señor, en Su intervención perfecta, en Su amor, en Su misericordia que nunca falla?

Vivimos tiempos difíciles, pero cuando evaluamos nuestra vida en este mes dell año, vemos que solo Su misericordia nos ha sostenido. Solo Él puede guardarnos, ayudarnos, levantarnos y sacarnos adelante de cualquier situación. Por eso, es tiempo de esperar en Dios.

Cuando lo inesperado aparezca como un gigante en nuestro camino, cuando algo quiera robar nuestra paz para comenzar el nuevo año, recordemos: Su misericordia es nueva cada mañana. Ese amor constante, visible, palpable, respirable… nos sigue a donde vayamos.

Y podemos orar con confianza: Señor, estoy confiado en Ti. Espero en Tu bondad y en Tu misericordia. Nada de lo que me acontezca escapa de Tu conocimiento. Si Tú lo permites, será para mi bien, porque me amas. Hoy entrego el temor a lo inesperado. Confío en Tu misericordia y espero en Tu bondad. Que Tu misericordia sea sobre mí, oh Señor… yo espero en Ti. ¡Amén!

#Reflexiones
Buenos días.
Iniciamos una semana donde se termina un año e inicia un nuevo año, así que vamos a enfocarnos en terminar con cosas incorrectas en nuestra vida e iniciar con pensamientos, actitudes y acciones correctas que nos llevarán a ver cosas nuevas y mejores.

Si queremos hacer cosas mayores que Jesús, debemos estar dispuestos a hacer sacrificios menores de los que nuestro Señor Jesús hizo.

Hoy terminaremos de leer el profeta Amós capítulo 09 que nos enseña, que somos del Reino de la luz, del Reino de los Cielos, así que debemos apartarnos de todo aquello que está mal, que es del reino de las tinieblas, porque estamos cubiertos con el Nombre de Jesús.