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Audio de La Dosis Diaria Oficial💊
Recorrer catálogos
Lee: 1 Pedro 1:3-9, 13
Cuando yo era joven, mi abuela recibía el catálogo navideño de JCPenney. Con fervoroso deleite, me lo llevaba para contemplar sus maravillosas imágenes.
Hoy, esas imágenes aparecen a diario en nuestros teléfonos inteligentes: la síntesis algorítmica y personalizada de nuestras esperanzas y sueños. Es fácil perderse en ellas. Recientemente, los expertos han llamado a este fenómeno digital dreamscrolling [deslizando sueños]. Una encuesta de OnePoll indica que ¡el usuario promedio de teléfonos inteligentes en EE. UU. pasa más de dos horas al día con esas imágenes! La idea es incitarnos a esperar —y creer— que, si tan solo tuviéramos esa cosa, todo estaría bien.
En contraste, las Escrituras nos invitan a no aferrarnos a las cosas materiales. En 1 Pedro 1:3-4, leemos: Dios, «según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos, para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible». Pedro contrasta nuestros anhelos temporales con la promesa de algo que sí satisfará: «esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado» (v. 13).
¿La verdad? Paso horas mirando esas imágenes. Pero le pido a Dios que me ayude a aprender gradualmente a poner mis deseos por completo en Él.
Holtz Adam
#NuestroPanDiario
Lee: 1 Pedro 1:3-9, 13
Cuando yo era joven, mi abuela recibía el catálogo navideño de JCPenney. Con fervoroso deleite, me lo llevaba para contemplar sus maravillosas imágenes.
Hoy, esas imágenes aparecen a diario en nuestros teléfonos inteligentes: la síntesis algorítmica y personalizada de nuestras esperanzas y sueños. Es fácil perderse en ellas. Recientemente, los expertos han llamado a este fenómeno digital dreamscrolling [deslizando sueños]. Una encuesta de OnePoll indica que ¡el usuario promedio de teléfonos inteligentes en EE. UU. pasa más de dos horas al día con esas imágenes! La idea es incitarnos a esperar —y creer— que, si tan solo tuviéramos esa cosa, todo estaría bien.
En contraste, las Escrituras nos invitan a no aferrarnos a las cosas materiales. En 1 Pedro 1:3-4, leemos: Dios, «según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos, para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible». Pedro contrasta nuestros anhelos temporales con la promesa de algo que sí satisfará: «esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado» (v. 13).
¿La verdad? Paso horas mirando esas imágenes. Pero le pido a Dios que me ayude a aprender gradualmente a poner mis deseos por completo en Él.
Holtz Adam
#NuestroPanDiario
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OBEDECER CUANDO NO ENTIENDO EL POR QUÉ
“Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber a dónde iba.” Hebreos 11:8
Hay momentos en la vida en los que Dios nos pide algo que no comprendemos del todo. Nos pide esperar cuando queremos correr, callar cuando deseamos hablar, o avanzar cuando preferiríamos quedarnos quietos. En esos momentos, la obediencia deja de ser una simple decisión y se convierte en un acto profundo de fe.
Obedecer cuando no entendemos el “por qué” revela el nivel de confianza que tenemos en Dios. No se trata de una obediencia ciega, sino de una obediencia basada en el conocimiento de Su carácter: sabemos que Él es bueno, justo y fiel, aunque no siempre entendamos Sus caminos.
Abraham salió de su tierra sin saber adónde iba, Noé construyó un arca sin haber visto lluvia, Pedro echó las redes después de una noche sin pescar nada… todos ellos obedecieron antes de ver resultados. Y fue esa obediencia, más que su comprensión, la que desató la bendición de Dios sobre sus vidas.
A veces queremos entender primero para luego obedecer, pero en el Reino de Dios el orden es al revés: primero obedecemos, y después entendemos. La obediencia abre la puerta a la revelación.
Confía en que Dios sabe lo que tú no sabes. Si te pide que esperes, es porque está obrando en lo invisible. Si te pide que avances, es porque ya ha preparado el camino. Si te pide que sueltes, es porque tiene algo mejor reservado. Confiemos y seamos obedientes, el Señor nunca nos dejará avergonzados ni tomamos este camino.
Señor, aunque a veces no entiendo tus caminos, quiero aprender a confiar en Ti. Enséñame a obedecerte con un corazón dispuesto, sin cuestionar ni dudar de tu amor. Quiero seguir tus pasos aun cuando no vea el final del camino, porque sé que tus planes son mejores que los míos. Ayúdame a vivir en obediencia radical, confiando plenamente en Ti. Amén.
#CaminarDiario
“Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber a dónde iba.” Hebreos 11:8
Hay momentos en la vida en los que Dios nos pide algo que no comprendemos del todo. Nos pide esperar cuando queremos correr, callar cuando deseamos hablar, o avanzar cuando preferiríamos quedarnos quietos. En esos momentos, la obediencia deja de ser una simple decisión y se convierte en un acto profundo de fe.
Obedecer cuando no entendemos el “por qué” revela el nivel de confianza que tenemos en Dios. No se trata de una obediencia ciega, sino de una obediencia basada en el conocimiento de Su carácter: sabemos que Él es bueno, justo y fiel, aunque no siempre entendamos Sus caminos.
Abraham salió de su tierra sin saber adónde iba, Noé construyó un arca sin haber visto lluvia, Pedro echó las redes después de una noche sin pescar nada… todos ellos obedecieron antes de ver resultados. Y fue esa obediencia, más que su comprensión, la que desató la bendición de Dios sobre sus vidas.
A veces queremos entender primero para luego obedecer, pero en el Reino de Dios el orden es al revés: primero obedecemos, y después entendemos. La obediencia abre la puerta a la revelación.
Confía en que Dios sabe lo que tú no sabes. Si te pide que esperes, es porque está obrando en lo invisible. Si te pide que avances, es porque ya ha preparado el camino. Si te pide que sueltes, es porque tiene algo mejor reservado. Confiemos y seamos obedientes, el Señor nunca nos dejará avergonzados ni tomamos este camino.
Señor, aunque a veces no entiendo tus caminos, quiero aprender a confiar en Ti. Enséñame a obedecerte con un corazón dispuesto, sin cuestionar ni dudar de tu amor. Quiero seguir tus pasos aun cuando no vea el final del camino, porque sé que tus planes son mejores que los míos. Ayúdame a vivir en obediencia radical, confiando plenamente en Ti. Amén.
#CaminarDiario
Buenos días.
Cuando la mano de Dios está con nosotros, Nada ni Nadie nos puede detener.
Hoy nos corresponde leer Ezequiel capítulo 40 que nos enseña, que debemos entregarle nuestro corazón a la visión que Dios tiene para cada uno de nosotros, porque los detalles de la visión nos dan la revelación que necesitamos para poderla cumplir.
Oramos por el Congreso RUGE declarando que cada hombre verá el poder de Dios y que sus vidas serán revolucionadas en el Nombre de Jesús 🙏
Cuando la mano de Dios está con nosotros, Nada ni Nadie nos puede detener.
Hoy nos corresponde leer Ezequiel capítulo 40 que nos enseña, que debemos entregarle nuestro corazón a la visión que Dios tiene para cada uno de nosotros, porque los detalles de la visión nos dan la revelación que necesitamos para poderla cumplir.
Oramos por el Congreso RUGE declarando que cada hombre verá el poder de Dios y que sus vidas serán revolucionadas en el Nombre de Jesús 🙏
REFLEXIÓN DEL DÍA
Identidad y misión del Señor
12 de noviembre de 2025
Lectura Central: Mateo 1:18-25
Fe como obediencia en acción
Comprender los planes eternos y perfectos del Señor nos impulsa a aferrarnos a su Palabra, la cual nos revela cómo el Dios infinito se manifiesta al hombre. A través de sucesos sobrenaturales, el Padre cumple paso a paso el pacto establecido desde la eternidad, sellado en la persona de Jesucristo, quien asumió nuestra humanidad para mostrarnos el camino hacia la victoria sobre el pecado. Él se compadece de nuestra fragilidad, sabiendo que fuimos formados del polvo, y nos llama a obedecer para activar la palabra profética que anuncia:
«Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel».
Isaías 7:14 (RVR1960)
Una ciudad sumida en sombras de muerte, cautiva por el pecado, necesitaba ser iluminada por la luz de Cristo. Él trajo consigo una aurora de misericordia, al inclinar su oído para escuchar y obedecer, cumpliendo así las promesas amorosas y fieles hechas a David. Quienes aman las obras del Señor, las estudian y las hacen parte de su vida, como declara la Escritura:
«Grandes son las obras de Jehová, buscadas de todos los que las quieren».
Salmos 111:2 (RVR1960)
El corazón del evangelio
Al tocar la esencia del mensaje de redención, somos rescatados de la muerte en la que yacíamos, hundidos en delitos y pecados. La Palabra, que antes fue entregada en tablas de piedra, ahora se escribe con tinta de sangre en nuestros corazones. La gracia de Jesús, nuestro Salvador, se manifiesta en la transformación que el Espíritu Santo obra al convencernos de pecado, llamándonos a creer en el Dador de la vida y la justicia. Cristo, habiendo vencido al príncipe de este mundo, regresó al Padre, dejando en nosotros el recordatorio de su sacrificio eterno y la certeza de que el juicio ha sido rendido. Por ello, podemos acercarnos con confianza al trono de la gracia:
«Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro».
Hebreos 4:16 (RVR1960)
Oremos juntos
Amado Dios, te damos gracias por haber enviado a tu Hijo para reconciliarnos contigo. Enséñanos cada día a creer y obedecer tu voz, para que podamos abrazar tu bondad y misericordia en todo momento. En el nombre de Jesús, Amén. †
Para reflexionar
· ¿De qué manera estás llevando el mensaje de salvación a quienes están perdidos?
· ¿Cómo te preparas para proclamar libertad a los cautivos?
Por: Pastor Eleazar Matié
Identidad y misión del Señor
12 de noviembre de 2025
Lectura Central: Mateo 1:18-25
Fe como obediencia en acción
Comprender los planes eternos y perfectos del Señor nos impulsa a aferrarnos a su Palabra, la cual nos revela cómo el Dios infinito se manifiesta al hombre. A través de sucesos sobrenaturales, el Padre cumple paso a paso el pacto establecido desde la eternidad, sellado en la persona de Jesucristo, quien asumió nuestra humanidad para mostrarnos el camino hacia la victoria sobre el pecado. Él se compadece de nuestra fragilidad, sabiendo que fuimos formados del polvo, y nos llama a obedecer para activar la palabra profética que anuncia:
«Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel».
Isaías 7:14 (RVR1960)
Una ciudad sumida en sombras de muerte, cautiva por el pecado, necesitaba ser iluminada por la luz de Cristo. Él trajo consigo una aurora de misericordia, al inclinar su oído para escuchar y obedecer, cumpliendo así las promesas amorosas y fieles hechas a David. Quienes aman las obras del Señor, las estudian y las hacen parte de su vida, como declara la Escritura:
«Grandes son las obras de Jehová, buscadas de todos los que las quieren».
Salmos 111:2 (RVR1960)
El corazón del evangelio
Al tocar la esencia del mensaje de redención, somos rescatados de la muerte en la que yacíamos, hundidos en delitos y pecados. La Palabra, que antes fue entregada en tablas de piedra, ahora se escribe con tinta de sangre en nuestros corazones. La gracia de Jesús, nuestro Salvador, se manifiesta en la transformación que el Espíritu Santo obra al convencernos de pecado, llamándonos a creer en el Dador de la vida y la justicia. Cristo, habiendo vencido al príncipe de este mundo, regresó al Padre, dejando en nosotros el recordatorio de su sacrificio eterno y la certeza de que el juicio ha sido rendido. Por ello, podemos acercarnos con confianza al trono de la gracia:
«Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro».
Hebreos 4:16 (RVR1960)
Oremos juntos
Amado Dios, te damos gracias por haber enviado a tu Hijo para reconciliarnos contigo. Enséñanos cada día a creer y obedecer tu voz, para que podamos abrazar tu bondad y misericordia en todo momento. En el nombre de Jesús, Amén. †
Para reflexionar
· ¿De qué manera estás llevando el mensaje de salvación a quienes están perdidos?
· ¿Cómo te preparas para proclamar libertad a los cautivos?
Por: Pastor Eleazar Matié
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Cuando Dios quiere obrar en tu vida, nada ni nadie puede detener su propósito.
A veces pensamos que la ayuda vendrá de quienes nos conocen, pero Dios es soberano y sorprende usando incluso a personas desconocidas para abrir puertas, dar una palabra, o provocar el cambio que tanto necesitamos.
Así obra Él: de maneras que no esperamos, por caminos que no imaginamos, y a través de instrumentos que jamás hubiéramos elegido.Porque cuando Dios decide moverse, todo el cielo se pone en marcha para cumplir Su voluntad.
No subestimes lo que Dios puede hacer hoy. La respuesta quizá no venga de donde esperas… pero vendrá.
Él sigue usando personas comunes para realizar milagros extraordinarios.
El corazón del hombre piensa su camino, pero Jehová endereza sus pasos. Proverbios 16:9
A veces pensamos que la ayuda vendrá de quienes nos conocen, pero Dios es soberano y sorprende usando incluso a personas desconocidas para abrir puertas, dar una palabra, o provocar el cambio que tanto necesitamos.
Así obra Él: de maneras que no esperamos, por caminos que no imaginamos, y a través de instrumentos que jamás hubiéramos elegido.Porque cuando Dios decide moverse, todo el cielo se pone en marcha para cumplir Su voluntad.
No subestimes lo que Dios puede hacer hoy. La respuesta quizá no venga de donde esperas… pero vendrá.
Él sigue usando personas comunes para realizar milagros extraordinarios.
El corazón del hombre piensa su camino, pero Jehová endereza sus pasos. Proverbios 16:9