Padre Pio
2K subscribers
122 photos
19 videos
2 files
1 link
Conociendo la vida y obra de San Pío de Petrelcina
Download Telegram
23 de noviembre

Has de saber, Raffaelina, que este buen ángel ruega por ti: ofrece a Dios todas las buenas obras que realizas, tus deseos santos y puros. En las horas en que te parece estar sola y abandonada, no te lamentes por no tener un alma amiga, a la que puedas abrirte y confiarle tus dolores. Por caridad, no olvides a este compañero invisible, siempre presente para escucharte, siempre dispuesto para consolarte.

¡Oh, deliciosa intimidad!, ¡oh, dichosa compañía! ¡Oh, si todos los hombres sin excepción supieran comprender y apreciar este gran don de Dios, quien, en el exceso de su amor por el hombre, nos asignó este espíritu celestial! Recuerda a menudo su presencia: es necesario contemplarlo con el ojo del alma, darle gracias, suplicarle. Él es tan delicado, tan sensible; respétalo. Teme constantemente ofender la pureza de su mirada.

(20 de abril de 1915, a Raffaelina Cerase, Ep. II, 403)
ORACIÓN AL SANTO PADRE PÍO

Virtuosísimo Padre San Pío de Pietrelcina, tú que has querido muchísimo a Nuestra Señora, y que cada día te concedió gracias y consuelos solamente por Ella alcanzables. A la Virgen Santa, te suplicamos ruegues y pongas en Sus manos nuestros pecados y nuestras frías oraciones, para que como en Caná de Galilea, el Hijo le conceda a la Madre; y ya nuestro nombre será escrito en el Libro de la Vida.

Hacer aquí la petición que se desea obtener.


Padrenuestro, Avemaría, Gloria.
28 de Noviembre

En los asaltos del enemigo, en la prueba de la vida, levantémonos y supliquemos al Señor que quite y aleje siempre de nosotros el reino del enemigo y que nos conceda la gracia de ser acogidos en su reino cuando le plazca, y que le plazca que sea muy pronto. No nos desviemos, mi Raffaelina, en las horas de la prueba; por la constancia al obrar el bien, por la paciencia al combatir la buena batalla, venceremos la desfachatez de todos nuestros enemigos y, como dijo el maestro divino, con la paciencia salvaremos nuestras almas, ya que la «tribulación obra la paciencia, la paciencia genera la prueba y la prueba hace brotar la esperanza». Sigamos a Jesús por el camino del dolor: mantengamos siempre fija nuestra mirada en la Jerusalén celestial y superaremos felizmente todas las dificultades que obstaculizan nuestro viaje para llegar a ella.

(14 de octubre de 1915, a Raffaelina Cerase, Ep. II, 514)
2 de diciembre

Tú te ves abandonada, y yo te garantizo que Jesús te tiene más cerca que nunca de su divino Corazón.

También nuestro Señor se lamentó en la cruz del abandono del Padre; pero el Padre, ¿abandonó alguna vez o puede abandonar a su Hijo? Son las pruebas supremas del espíritu; Jesús las quiere: ¡hágase! Tú pronuncia resignada este hágase cuando te encuentres en tales pruebas, y no temas.

No dejes de lamentarte ante Jesús como te parezca y como te agrade; invócalo como quieras; pero cree lo que te asegura quien te habla en su nombre.

Escríbeme con frecuencia sobre el estado de tu alma y no tengas miedo de nada; usaré contigo toda la caridad de la que está lleno el corazón de un padre; Yo –aunque indigno– oro y hago orar por ti; tú estate contenta de que Jesús te trate como quiere: ¡es siempre un padre y muy bueno!

(28 de junio de 1918, a Antonietta Vona, Ep. III, 865)
Padre Pio pinned a GIF
Reflexión del padre Pío 9 de diciembre: En resumen, no filosoféis sobre vuestros defectos y tampoco repliquéis; continuad vuestro camino sin rodeos. No. Dios no puede abandonaros cuando vosotros, por no perderlo, permanecéis firmes en vuestras decisiones. Que el mundo se destruya, que todo esté en tinieblas, en humo, en confusión..., pero Dios está con nosotros. ¿De qué, pues, vamos a tener miedo? Si Dios habita en las tinieblas y sobre el monte Sinaí, entre relámpagos y truenos, ¿no debemos estar contentos sabiendo que estamos cerca de Él? (P. Pío – Ep. III, p. 580).
Padre Pio pinned a GIF
Reflexión del Padre Pío,

12 de diciembre:

El dudar es el mayor insulto a la divinidad (P. Pío CE, 35).
Padre Pio pinned a GIF
Reflexión del padre Pío,

19 de diciembre:

Tus ternuras conquistan mi corazón y quedo aprisionado por tu amor, Niño celestial. Deja que al contacto con tu fuego, mi alma se derrita por amor, y que tu fuego me consuma, me abrase, me convierta en cenizas aquí a tus pies y permanezca derretido por amor y glorifique tu bondad y tu caridad (P. Pío – Ep. IV, p. 871 s).
20 de diciembre

Mi queridísimo padre, aproximándose la santa Navidad, me parece que un deber de conciencia me urge a no dejarla pasar sin deseársela llena de todos aquellos consuelos celestiales que usted desea en su corazón. Aunque yo siempre he orado por usted, que fue y será persona muy amada por mí, en estos días no dejaré de redoblar mis oraciones al Niño celestial, para que se digne preservarle de toda desgracia en este mundo, sobre todo de la desgracia de perder a Jesús Niño.

Mi mala salud continúa su curso con sus momentos mejores y peores. Sufro, es cierto, y sufro mucho; pero estoy contentísimo porque, también en medio del sufrimiento, el Señor no cesa de hacerme experimentar una alegría indescriptible.

(20 de diciembre de 1910, al P. Benedetto da San Marco in Lamis, Ep. I, 208)