Forwarded from Espacio Católico
This media is not supported in your browser
VIEW IN TELEGRAM
🔊 Tenemos para ti los mejores apostolados católicos de todo Telegram 🙌🏻
¡Haz click en cada botón! ¡Conócenos! ¡Únete! 😎
🅱️otonera 2️⃣
¡Haz click en cada botón! ¡Conócenos! ¡Únete! 😎
🅱️otonera 2️⃣
*Anécdotas de la vida de Padre Pio*
353. De lo imposible para la ciencia.
El caso de Giuseppe Canaponi de Sarteano (en la provincia de Siena), obrero de los ferrocarriles estatales, es ejemplar.
Tiene treinta y dos años cuando, el 21 de mayo de 1945, mientras está yendo en moto al trabajo, es
embestido por un camión. Llega al hospital medio muerto: con fracturas en el cráneo, en las costillas y nada menos que cinco en la pierna izquierda. Da
comienzo un larguísimo calvario entre los hospitales de Sarteano, Chiusi,
Montepulciano, Siena y, por último, Bolonia.
A pesar de todo, sale vivo, pero su pierna izquierda parece irremediablemente perdida: se le ha
quedado completamente rígida.
El profesor Leopoldo Giuntini, del hospital Santa María della Scala de Siena, efectuó una declaración años después en la que atestigua que para el
señor Canaponi, que había sido hospitalizado en 1948 «por anquilosis
fibrosa de la rodilla izquierda», toda terapia resultaba inútil.
Las distintas
tentativas se habían revelado incluso desastrosamente dañosas, dado que
cuando «se intentó la movilidad forzada de la articulación rígida con anestesia general» no se resolvió nada y, por el contrario, «se produjo
nuevamente la fractura femoral. Por ello, le fue dada el alta con la rodilla
izquierda tan rígida como en el momento de la hospitalización».
Después de años de semejante sufrimiento, Canaponi debía resignarse a
conservar para siempre esa lesión de aguda invalidez que le hacía penoso y
difícil incluso el mero acto de caminar. El dolor y la rabia se transformaban
con frecuencia en blasfemias contra Dios y contra el mundo entero. Y cuando su mujer, aconsejada por un predicador de visita en su parroquia, le
propuso ir a San Giovanni Rotondo, la respuesta fue terrible. Con todo, la
desesperación pudo más que la rabia.
Fue un viaje durísimo, con camilla en el tren. Después en autobús. El pobre hombre resbalaba con sus muletas y llegó a caerse en un charco. Por fin, al día siguiente, con sus familiares, consiguió llegar fatigosamente al
convento de San Giovanni Rotondo y allí, una vez alcanzada la pequeña iglesia, se derrumbó en un banco, hecho trizas.
Casualmente, se hallaba justo delante del confesionario donde estaba un
fraile con mitones, a quien no conocía.
Aquel fraile levantó la vista y le miró fijamente durante un par de segundos. Y entonces ocurrió algo
imprevisto e inexplicable. «Bajo aquella mirada —contaría más tarde
Canaponi— mi cuerpo empezó a temblar como si hubiera sido alcanzado por una violenta descarga eléctrica». A continuación, el fraile se levantó y se marchó.
Por la tarde, el hombre se puso en fila para la confesión, apoyándose en
sus muletas. Cuando se encontró cara a cara con el fraile de antes, que era el
padre Pío, ni siquiera fue capaz de abrir la boca. Él le ilustró a la perfección su vida.
Canaponi estuvo escuchándolo hechizado y cuando el fraile alzó la mano para la absolución, el hombre sintió por segunda vez aquella intensa sacudida.
Sin darse cuenta siquiera, se arrodilló para recibir la absolución
y se persignó.
Como si todo fuera normal, tomó las muletas y se volvió hacia la iglesia caminando normalmente.
Sólo al salir se dio cuenta su mujer:
«Giuseppe, pero ¡si estás andando!».
Fue como si despertara de una pesadilla. De repente, el hombre se dio cuenta de que estaba completamente
sano y de que incluso sus heridas —que le sangraban hasta poco antes— habían desaparecido. Estalló en un llanto incontenible. Iba gritándole a todo
el mundo su alegría, su asombro y su gratitud.
En el viaje de regreso armó un barullo memorable, reuniendo en cada estación a una multitud a su alrededor. Al llegar a Siena, fue visitado por los médicos y más tarde por toda una serie de especialistas, sin que nadie
353. De lo imposible para la ciencia.
El caso de Giuseppe Canaponi de Sarteano (en la provincia de Siena), obrero de los ferrocarriles estatales, es ejemplar.
Tiene treinta y dos años cuando, el 21 de mayo de 1945, mientras está yendo en moto al trabajo, es
embestido por un camión. Llega al hospital medio muerto: con fracturas en el cráneo, en las costillas y nada menos que cinco en la pierna izquierda. Da
comienzo un larguísimo calvario entre los hospitales de Sarteano, Chiusi,
Montepulciano, Siena y, por último, Bolonia.
A pesar de todo, sale vivo, pero su pierna izquierda parece irremediablemente perdida: se le ha
quedado completamente rígida.
El profesor Leopoldo Giuntini, del hospital Santa María della Scala de Siena, efectuó una declaración años después en la que atestigua que para el
señor Canaponi, que había sido hospitalizado en 1948 «por anquilosis
fibrosa de la rodilla izquierda», toda terapia resultaba inútil.
Las distintas
tentativas se habían revelado incluso desastrosamente dañosas, dado que
cuando «se intentó la movilidad forzada de la articulación rígida con anestesia general» no se resolvió nada y, por el contrario, «se produjo
nuevamente la fractura femoral. Por ello, le fue dada el alta con la rodilla
izquierda tan rígida como en el momento de la hospitalización».
Después de años de semejante sufrimiento, Canaponi debía resignarse a
conservar para siempre esa lesión de aguda invalidez que le hacía penoso y
difícil incluso el mero acto de caminar. El dolor y la rabia se transformaban
con frecuencia en blasfemias contra Dios y contra el mundo entero. Y cuando su mujer, aconsejada por un predicador de visita en su parroquia, le
propuso ir a San Giovanni Rotondo, la respuesta fue terrible. Con todo, la
desesperación pudo más que la rabia.
Fue un viaje durísimo, con camilla en el tren. Después en autobús. El pobre hombre resbalaba con sus muletas y llegó a caerse en un charco. Por fin, al día siguiente, con sus familiares, consiguió llegar fatigosamente al
convento de San Giovanni Rotondo y allí, una vez alcanzada la pequeña iglesia, se derrumbó en un banco, hecho trizas.
Casualmente, se hallaba justo delante del confesionario donde estaba un
fraile con mitones, a quien no conocía.
Aquel fraile levantó la vista y le miró fijamente durante un par de segundos. Y entonces ocurrió algo
imprevisto e inexplicable. «Bajo aquella mirada —contaría más tarde
Canaponi— mi cuerpo empezó a temblar como si hubiera sido alcanzado por una violenta descarga eléctrica». A continuación, el fraile se levantó y se marchó.
Por la tarde, el hombre se puso en fila para la confesión, apoyándose en
sus muletas. Cuando se encontró cara a cara con el fraile de antes, que era el
padre Pío, ni siquiera fue capaz de abrir la boca. Él le ilustró a la perfección su vida.
Canaponi estuvo escuchándolo hechizado y cuando el fraile alzó la mano para la absolución, el hombre sintió por segunda vez aquella intensa sacudida.
Sin darse cuenta siquiera, se arrodilló para recibir la absolución
y se persignó.
Como si todo fuera normal, tomó las muletas y se volvió hacia la iglesia caminando normalmente.
Sólo al salir se dio cuenta su mujer:
«Giuseppe, pero ¡si estás andando!».
Fue como si despertara de una pesadilla. De repente, el hombre se dio cuenta de que estaba completamente
sano y de que incluso sus heridas —que le sangraban hasta poco antes— habían desaparecido. Estalló en un llanto incontenible. Iba gritándole a todo
el mundo su alegría, su asombro y su gratitud.
En el viaje de regreso armó un barullo memorable, reuniendo en cada estación a una multitud a su alrededor. Al llegar a Siena, fue visitado por los médicos y más tarde por toda una serie de especialistas, sin que nadie
consiguiera entender cómo era capaz de caminar, porque las radiografías no
mostraban cambio alguno. Todos quedaron asombrados y el señor Canaponi, (que murió en 1983), al relatar su
historia en años sucesivos, repetirá triunfalmente muchas veces: «Soy un
desafío viviente a las leyes físicas».
Fuente: *El secreto de Padre Pio*
Autor Antonio Socci
mostraban cambio alguno. Todos quedaron asombrados y el señor Canaponi, (que murió en 1983), al relatar su
historia en años sucesivos, repetirá triunfalmente muchas veces: «Soy un
desafío viviente a las leyes físicas».
Fuente: *El secreto de Padre Pio*
Autor Antonio Socci
Forwarded from Espacio Católico
This media is not supported in your browser
VIEW IN TELEGRAM
🔊 Tenemos para ti los mejores apostolados católicos de todo Telegram 🙌🏻
¡Haz click en cada botón! ¡Conócenos! ¡Únete! 😎
🅱️otonera 3️⃣
¡Haz click en cada botón! ¡Conócenos! ¡Únete! 😎
🅱️otonera 3️⃣
*Anecdotas de la vida de Padre Pio*
356. *Amor desbordado*
Había quienes llegaban a San Giovanni Rotondo por otros inesperados motivos.
Las multitudes rodeaban al Padre Pio, dando signos de paganismo e idolatría que lo llenaban de amargura y turbaban su corazón. Todos querían ver, todos querían tocar. Le hacían trizas el hábito al pasar. Le apretaban las manos como con una morsa, le tiraban de los brazos, todo lo cual hacía más doloroso su caminar sobre los pies traspasados.
Lo apretujaban por todas partes. Todos querían que les fuera quitada la cruz de sus espaldas. Pero ninguno le preguntaba cómo llevarla. Pedían el milagro sin saber que solo Dios hace milagros.
El Padre ponía su rostro hosco y a propósito, como modo para defenderse, se mostraba huraño y esquivo. Esta era una manera de comportarse momentáneamente, un comportamiento necesario.m
- "Si no hago de este modo, la gente me come. ¡Mira lo que hacen!" le explicaba a un hermano de comunidad mostrándole el cíngulo cortado y el hábito tajeado.
-"¡Esto es paganismo! ¡Estamos en pleno paganismo! Yo me veo perdido y debo comportarme duramente. ¡A mí me desagrada, pero si no reacciono de ese modo, me matan!".
Las "peregrinaciones" a San Giovanni Rotondo a veces se transformaban en campamentos que ofrecían escenas desagradables. Y las autoridades eclesiásticas sintieron la necesidad de tener que intervenir.
Texto de Genaro Preziuso
356. *Amor desbordado*
Había quienes llegaban a San Giovanni Rotondo por otros inesperados motivos.
Las multitudes rodeaban al Padre Pio, dando signos de paganismo e idolatría que lo llenaban de amargura y turbaban su corazón. Todos querían ver, todos querían tocar. Le hacían trizas el hábito al pasar. Le apretaban las manos como con una morsa, le tiraban de los brazos, todo lo cual hacía más doloroso su caminar sobre los pies traspasados.
Lo apretujaban por todas partes. Todos querían que les fuera quitada la cruz de sus espaldas. Pero ninguno le preguntaba cómo llevarla. Pedían el milagro sin saber que solo Dios hace milagros.
El Padre ponía su rostro hosco y a propósito, como modo para defenderse, se mostraba huraño y esquivo. Esta era una manera de comportarse momentáneamente, un comportamiento necesario.m
- "Si no hago de este modo, la gente me come. ¡Mira lo que hacen!" le explicaba a un hermano de comunidad mostrándole el cíngulo cortado y el hábito tajeado.
-"¡Esto es paganismo! ¡Estamos en pleno paganismo! Yo me veo perdido y debo comportarme duramente. ¡A mí me desagrada, pero si no reacciono de ese modo, me matan!".
Las "peregrinaciones" a San Giovanni Rotondo a veces se transformaban en campamentos que ofrecían escenas desagradables. Y las autoridades eclesiásticas sintieron la necesidad de tener que intervenir.
Texto de Genaro Preziuso
*Anécdotas de la vida de Padre Pio*
359. *Año 1960…*
La visita de Monseñor Maccari terminó el 17 de setiembre. Al día siguiente llegó un nuevo superior al convento. Se trataba del Padre Rosario de Aliminusa, ex provincial de los capuchinos en Palermo, enviado como autoridad a San Giovanni Rotondo.
Una tarea ingrata lo esperaba. Debía poner en acto y hacer cumplir las disposiciones emitidas luego de la relación del visitador, según las cuales debería: llevar al Padre Pío a la regular observancia del convento; prohibir a sacerdotes y, más aún, a obispos que ayudaran en la misa del Padre; variar diariamente los horarios de la misa del Padre Pío; respetar la distancia entre el confesionario del Padre y los fieles; evitar que los devotos del lugar tuvieran una asidua frecuencia a su confesionario; prohibir al Padre Pio recibir solo a mujeres en la sala del convento o en otros lugares; sugerirle al Padre que cele brara la misa en 30 o al máximo en 40 minutos; impedir todo acto que pudiera tener carácter de culto hacia la persona del Padre Pío.
El Padre aceptó todo con "heroica resignación a la voluntad de Dios" sufriendo y ofreciendo por amor. Amargado, despreciado y angustiado, como manso cordero, llevado a la fuerza, agredido, sofocado, entre aturdimiento y confusión decía:
-"¡Qué puedo hacer? Pido solamente que Dios me llame pronto y me libere de esta desgracia".
Condicionado por órdenes y prohibiciones, con el máximo respeto y con profunda humildad cumplía las disposiciones que le eran impartidas.
Una tarde descubrió que habían instalado micrófonos en los lugares donde habitualmente se detenía para hablar. Estaban conectados a un grabador. Trató de cortar con un cortaplumas aquellos cables "extraños" y por poco no queda electrocutado por la descarga eléctrica. Hizo solamente un comentario: "¿Hasta este punto?".
Lo habían privado de todo, incluso de la compañía de un amigo. No le quedaban más que los brazos y el corazón de la Virgen. De aquellos brazos, de aquel corazón, tomó la fuerza para superar también esta prueba y continuar hacia las últimas estaciones de su largo Via Crucis.
Fuente: Gennaro Preziuso
359. *Año 1960…*
La visita de Monseñor Maccari terminó el 17 de setiembre. Al día siguiente llegó un nuevo superior al convento. Se trataba del Padre Rosario de Aliminusa, ex provincial de los capuchinos en Palermo, enviado como autoridad a San Giovanni Rotondo.
Una tarea ingrata lo esperaba. Debía poner en acto y hacer cumplir las disposiciones emitidas luego de la relación del visitador, según las cuales debería: llevar al Padre Pío a la regular observancia del convento; prohibir a sacerdotes y, más aún, a obispos que ayudaran en la misa del Padre; variar diariamente los horarios de la misa del Padre Pío; respetar la distancia entre el confesionario del Padre y los fieles; evitar que los devotos del lugar tuvieran una asidua frecuencia a su confesionario; prohibir al Padre Pio recibir solo a mujeres en la sala del convento o en otros lugares; sugerirle al Padre que cele brara la misa en 30 o al máximo en 40 minutos; impedir todo acto que pudiera tener carácter de culto hacia la persona del Padre Pío.
El Padre aceptó todo con "heroica resignación a la voluntad de Dios" sufriendo y ofreciendo por amor. Amargado, despreciado y angustiado, como manso cordero, llevado a la fuerza, agredido, sofocado, entre aturdimiento y confusión decía:
-"¡Qué puedo hacer? Pido solamente que Dios me llame pronto y me libere de esta desgracia".
Condicionado por órdenes y prohibiciones, con el máximo respeto y con profunda humildad cumplía las disposiciones que le eran impartidas.
Una tarde descubrió que habían instalado micrófonos en los lugares donde habitualmente se detenía para hablar. Estaban conectados a un grabador. Trató de cortar con un cortaplumas aquellos cables "extraños" y por poco no queda electrocutado por la descarga eléctrica. Hizo solamente un comentario: "¿Hasta este punto?".
Lo habían privado de todo, incluso de la compañía de un amigo. No le quedaban más que los brazos y el corazón de la Virgen. De aquellos brazos, de aquel corazón, tomó la fuerza para superar también esta prueba y continuar hacia las últimas estaciones de su largo Via Crucis.
Fuente: Gennaro Preziuso
*Anécdotas de la vida de Padre Pio*
362. *Para llegar a ser su hijo espiritual *(2)
M.G. , que ya había luchado por obtener la absolución del Padre, dice: -"Quería convertirme en hijo espiritual del Padre Pío, pero también por eso la antecámara era larga. Un día le pregunté y me respondió:" Si eres digno de Jesús, te aceptaré. "'Palabra', me dije. Y esperé. Después de un año, volví a hacer la pregunta. Y el Padre:" Veamos cómo te comportas ".
Todavía esperando, entonces. Y en la más absoluta vigilancia. Recuerdo una vez que una mujer me tentó; en ese instante me vino a la mente P. Pio, y de inmediato la rechacé. Finalmente obtuve lo que había querido durante años, en agosto de 1968, un mes antes de que el Padre muriera. Mientras estaba en el hotel, un amigo me llamó: "Si vienes de inmediato, Mario da Padova puede acompañarte a ver al Padre". Corrí inmediatamente: me encontré solo frente a Padre Pio, sentado en la terraza en la silla de mimbre. "Padre - le dije - ¿me aceptas como un hijo espiritual?". Y él: "¡Sí, pero no me hagas quedar mal!".
(Del Padre del P. Marcellino Iasenzaniro)
362. *Para llegar a ser su hijo espiritual *(2)
M.G. , que ya había luchado por obtener la absolución del Padre, dice: -"Quería convertirme en hijo espiritual del Padre Pío, pero también por eso la antecámara era larga. Un día le pregunté y me respondió:" Si eres digno de Jesús, te aceptaré. "'Palabra', me dije. Y esperé. Después de un año, volví a hacer la pregunta. Y el Padre:" Veamos cómo te comportas ".
Todavía esperando, entonces. Y en la más absoluta vigilancia. Recuerdo una vez que una mujer me tentó; en ese instante me vino a la mente P. Pio, y de inmediato la rechacé. Finalmente obtuve lo que había querido durante años, en agosto de 1968, un mes antes de que el Padre muriera. Mientras estaba en el hotel, un amigo me llamó: "Si vienes de inmediato, Mario da Padova puede acompañarte a ver al Padre". Corrí inmediatamente: me encontré solo frente a Padre Pio, sentado en la terraza en la silla de mimbre. "Padre - le dije - ¿me aceptas como un hijo espiritual?". Y él: "¡Sí, pero no me hagas quedar mal!".
(Del Padre del P. Marcellino Iasenzaniro)
*Anécdotas de la vida de Padre Pio*
363. *Para llegar a ser su HIJO ESPIRITUAL* (3)
Muchos todavía se preguntan hoy: "¿Cómo se hace un hijo espiritual de P. Pio?".
En general, nadie se atrevía a llamarse a sí mismo su hijo en espíritu, a menos que él lo hubiera autorizado primero.
Inicialmente se hacía una petición explícita al Padre. A veces, aquellos que habían estado bajo su guía espiritual durante algún tiempo enfrentaban este problema.
Lucietta Pennelli, de S. Giovanni Rotondo, desde el momento de su primera comunión, comenzó a confesarse con el Padre Pio, quien la trataba como a una florcita. Cuando se convirtió en una niña, un día cuando una persona frente a ella le pidió al santo que la admitiera entre sus hijos, ella dijo: "Padre, ¿tú también me tomas como hija espiritual?".
-"¿Y de quién has sido hija hasta ahora?", respondió el Padre Pío sonriendo.
Por tanto, si el Santo había asumido la responsabilidad de llevar un alma a Dios, ahora le pertenecía.
Cuando, por el contrario, no conocía a quien expresaba el deseo de entrar en el ámbito de su protección, pero sobre todo de su espiritualidad, ponía unas condiciones muy concretas, como podemos ver en algunos de los casos que presentamos.
Pina Patti, después de haber comenzado a confesarse con el Padre Pío con cierta regularidad en 1956, le dijo una vez: "Quiero convertirme en tu hija espiritual". Y el Padre le contestó:
-"No te acepto. Primero tienes que volverte buena".
La pobre dama, sin embargo, con el paso del tiempo, se dio cuenta de que realmente sería un desafío permanecer en el “programa” impuesto por el Padre. Y un día ella le manifestó su pensar:
-"Padre, no creo que pueda llegar sola a ser buena para convertirme en su hija espiritual".
Y ahi fue cuando Padre Pio le manifestó: -"Ahora te digo que sí".
Fuente: P. Marcellino Iasenzaniro,Capuchino
363. *Para llegar a ser su HIJO ESPIRITUAL* (3)
Muchos todavía se preguntan hoy: "¿Cómo se hace un hijo espiritual de P. Pio?".
En general, nadie se atrevía a llamarse a sí mismo su hijo en espíritu, a menos que él lo hubiera autorizado primero.
Inicialmente se hacía una petición explícita al Padre. A veces, aquellos que habían estado bajo su guía espiritual durante algún tiempo enfrentaban este problema.
Lucietta Pennelli, de S. Giovanni Rotondo, desde el momento de su primera comunión, comenzó a confesarse con el Padre Pio, quien la trataba como a una florcita. Cuando se convirtió en una niña, un día cuando una persona frente a ella le pidió al santo que la admitiera entre sus hijos, ella dijo: "Padre, ¿tú también me tomas como hija espiritual?".
-"¿Y de quién has sido hija hasta ahora?", respondió el Padre Pío sonriendo.
Por tanto, si el Santo había asumido la responsabilidad de llevar un alma a Dios, ahora le pertenecía.
Cuando, por el contrario, no conocía a quien expresaba el deseo de entrar en el ámbito de su protección, pero sobre todo de su espiritualidad, ponía unas condiciones muy concretas, como podemos ver en algunos de los casos que presentamos.
Pina Patti, después de haber comenzado a confesarse con el Padre Pío con cierta regularidad en 1956, le dijo una vez: "Quiero convertirme en tu hija espiritual". Y el Padre le contestó:
-"No te acepto. Primero tienes que volverte buena".
La pobre dama, sin embargo, con el paso del tiempo, se dio cuenta de que realmente sería un desafío permanecer en el “programa” impuesto por el Padre. Y un día ella le manifestó su pensar:
-"Padre, no creo que pueda llegar sola a ser buena para convertirme en su hija espiritual".
Y ahi fue cuando Padre Pio le manifestó: -"Ahora te digo que sí".
Fuente: P. Marcellino Iasenzaniro,Capuchino
*23 PASOS HACIA LA SANTIDAD CON PADRE PIO*
Paso 1 : *AMOR INCONDICIONAL A DIOS*
*Cita evangélica*
MC 12,24-34.
Un escriba que los oyó discutir, al ver que les había respondido bien, se acercó y le preguntó: «¿Cuál es el primero de los mandamientos?» Jesús respondió: «El primero es: Escucha, Israel: El Señor nuestro Dios es un único Señor; y tú amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu espíritu y con todas tus fuerzas. El segundo es: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento más importante que éstos.» El escriba le dijo: «Muy bien, Maestro; tienes razón al decir que hay un solo Dios y no hay otro más que él, y que amarlo con todo el corazón, con toda la inteligencia y con todas las fuerzas y amar al prójimo como a sí mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios.»Jesús al ver que había respondido tan acertadamente, le dijo: «Tú no estás lejos del Reino de Dios.» Y nadie se atrevió a hacerle más preguntas.
*1° Carta a los Corintios* del Apóstol San Pablo 13,4-7
El amor es paciente, es servicial; El amor no es envidioso, no hace alarde, no se envanece , no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tiene en cuenta el mal recibido,.No se alegra de la injusticia, sino que se regocija con la verdad. El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
*Salmo 63*
Señor, tú eres mi Dios,
yo te busco ardientemente.
mi alma tiene sed de ti,
por ti suspira mi carne
como tierra sedienta, reseca y sin agua.
Sí, yo te contemplé en tu Santuario
para ver tu poder y tu gloria.
Porque tu amor vale más que la vida,
mis labios te alabarán.
Así te bendeciré mientras viva
y alzaré mis manos en tu Nombre.
Mi alma quedará saciada
como un manjar delicioso,
y mi boca te alabará
con júbilo en los labios.
Mientras me acuerdo de ti en mi lecho
y en las horas de la noche medito en ti,
veo que has sido mi ayuda
y soy feliz a la sombra de tus alas.
Mi alma está unida a ti,
tu mano me sostiene.
*Palabras de Padre Pio:*
¿Para qué, pues, vivimos nosotros? Después de habernos consagrado a él en el bautismo, somos todos de Jesucristo. Por tanto, el cristiano debería tener como suyo el dicho de este santo Apóstol: «Para mí la vida es Cristo», yo vivo para Jesucristo, vivo para su gloria, vivo para servirlo, vivo para amarlo. Y cuando Dios nos quiera quitar la vida, el sentimiento, el afecto, que tendríamos que tener debería ser precisamente el de quien, después de la fatiga, va a recibir la recompensa, el de quien, después del combate, va a recibir la corona.
¡Gustemos sí, gustemos, oh, mi querida Raffaelina, saboreemos esta excelsa disposición del alma de tan gran apóstol! Sí, es verdad que todas las almas que aman a Dios están dispuestas a todo por amor al mismo Dios, teniendo el convencimiento pleno de que todo redundará en su propio beneficio. Estemos preparados siempre para reconocer en todos los acontecimientos de la vida el orden sapientísimo de la divina providencia, adoremos y dispongamos nuestra voluntad para conformarla siempre y en todo a la de Dios, ya que de este modo glorificaremos al Padre celestial y todo nos será beneficioso para la vida eterna.
(23 de febrero de 1915, a RaffaelinaCerase – Ep. II, p. 340)
Ahora comprenderás, mi buena hija, por qué el alma que ha elegido el amor divino no se puede quedar egoístamente en el Corazón de Jesús, sino que se siente abrasada también por la caridad hacia los hermanos, que con frecuencia hace que el alma se derrita de amor.
Pero ¿cómo puede suceder todo esto? Hija, no es difícil entenderlo, ya que el alma, al no vivir ya de su propia vida y vivir de Jesús, que vive en ella, debe sentir, querer y vivir de los mismos sentimientos, deseos y vida que él vive en ella. Y tú sabes, mi queridísima hija, sabes, digo, aunque lo has aprendido tarde, de qué sentimientos y de qué deseos, hacia Dios y hacia la humanidad, estaba y está animado el Corazón de este divino Maestro.
Paso 1 : *AMOR INCONDICIONAL A DIOS*
*Cita evangélica*
MC 12,24-34.
Un escriba que los oyó discutir, al ver que les había respondido bien, se acercó y le preguntó: «¿Cuál es el primero de los mandamientos?» Jesús respondió: «El primero es: Escucha, Israel: El Señor nuestro Dios es un único Señor; y tú amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu espíritu y con todas tus fuerzas. El segundo es: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento más importante que éstos.» El escriba le dijo: «Muy bien, Maestro; tienes razón al decir que hay un solo Dios y no hay otro más que él, y que amarlo con todo el corazón, con toda la inteligencia y con todas las fuerzas y amar al prójimo como a sí mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios.»Jesús al ver que había respondido tan acertadamente, le dijo: «Tú no estás lejos del Reino de Dios.» Y nadie se atrevió a hacerle más preguntas.
*1° Carta a los Corintios* del Apóstol San Pablo 13,4-7
El amor es paciente, es servicial; El amor no es envidioso, no hace alarde, no se envanece , no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tiene en cuenta el mal recibido,.No se alegra de la injusticia, sino que se regocija con la verdad. El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
*Salmo 63*
Señor, tú eres mi Dios,
yo te busco ardientemente.
mi alma tiene sed de ti,
por ti suspira mi carne
como tierra sedienta, reseca y sin agua.
Sí, yo te contemplé en tu Santuario
para ver tu poder y tu gloria.
Porque tu amor vale más que la vida,
mis labios te alabarán.
Así te bendeciré mientras viva
y alzaré mis manos en tu Nombre.
Mi alma quedará saciada
como un manjar delicioso,
y mi boca te alabará
con júbilo en los labios.
Mientras me acuerdo de ti en mi lecho
y en las horas de la noche medito en ti,
veo que has sido mi ayuda
y soy feliz a la sombra de tus alas.
Mi alma está unida a ti,
tu mano me sostiene.
*Palabras de Padre Pio:*
¿Para qué, pues, vivimos nosotros? Después de habernos consagrado a él en el bautismo, somos todos de Jesucristo. Por tanto, el cristiano debería tener como suyo el dicho de este santo Apóstol: «Para mí la vida es Cristo», yo vivo para Jesucristo, vivo para su gloria, vivo para servirlo, vivo para amarlo. Y cuando Dios nos quiera quitar la vida, el sentimiento, el afecto, que tendríamos que tener debería ser precisamente el de quien, después de la fatiga, va a recibir la recompensa, el de quien, después del combate, va a recibir la corona.
¡Gustemos sí, gustemos, oh, mi querida Raffaelina, saboreemos esta excelsa disposición del alma de tan gran apóstol! Sí, es verdad que todas las almas que aman a Dios están dispuestas a todo por amor al mismo Dios, teniendo el convencimiento pleno de que todo redundará en su propio beneficio. Estemos preparados siempre para reconocer en todos los acontecimientos de la vida el orden sapientísimo de la divina providencia, adoremos y dispongamos nuestra voluntad para conformarla siempre y en todo a la de Dios, ya que de este modo glorificaremos al Padre celestial y todo nos será beneficioso para la vida eterna.
(23 de febrero de 1915, a RaffaelinaCerase – Ep. II, p. 340)
Ahora comprenderás, mi buena hija, por qué el alma que ha elegido el amor divino no se puede quedar egoístamente en el Corazón de Jesús, sino que se siente abrasada también por la caridad hacia los hermanos, que con frecuencia hace que el alma se derrita de amor.
Pero ¿cómo puede suceder todo esto? Hija, no es difícil entenderlo, ya que el alma, al no vivir ya de su propia vida y vivir de Jesús, que vive en ella, debe sentir, querer y vivir de los mismos sentimientos, deseos y vida que él vive en ella. Y tú sabes, mi queridísima hija, sabes, digo, aunque lo has aprendido tarde, de qué sentimientos y de qué deseos, hacia Dios y hacia la humanidad, estaba y está animado el Corazón de este divino Maestro.
Que se derrita también tu alma de amor a Dios y a los hermanos que nada quieren saber de él, porque aquí está el sumo gozo de Dios. Vive tranquila y que tu sufrimiento lo vivas en paz.
(31 de mayo de 1918, a las hermanas Campanile – Ep. III, p. 961)
(31 de mayo de 1918, a las hermanas Campanile – Ep. III, p. 961)
*23 PASOS HACIA LA SANTIDAD CON PADRE PIO*
PASO 2 : *FE*
Cita evangélica
Mt 17: 20
18 Jesús increpó al demonio, y este salió del niño, que desde aquel momento quedó curado. 19 Los discípulos se acercaron entonces a Jesús y le preguntaron en privado: "¿Por qué nosotros no pudimos expulsarlo?". 20 "Porque ustedes tienen poca fe, les dijo. Les aseguro que si tuvieran fe del tamaño de un grano de mostaza, dirían a esta montaña: "Trasládate de aquí a allá", y la montaña se trasladaría y nada sería imposible para ustedes"21.
*Salmo 23*
El Señor es mi pastor,
nada me puede faltar.
El me hace descansar en verdes praderas,
me conduce a las aguas tranquilas
y repara mis fuerzas;
me guía por el recto sendero,
por amor de su Nombre.
Aunque cruce por oscuras quebradas ,
no temeré ningún mal,
porque tú estás conmigo:
tu vara y tu bastón me infunden confianza.
Tú preparas ante mí una mesa,
frente a mis enemigos,
unges con óleo mi cabeza
y mi copa rebosa.
Tu bondad y tu gracia me acompañan
a lo largo de mi vida;
y habitaré en la Casa del Señor,
por muy largo tiempo.
*Palabras de Padre Pio:*
Mantente siempre fuerte en la fe y estate siempre vigilante, que de ese modo serán ahuyentadas todas las malas artes del enemigo. Ésta es precisamente la exhortación que nos da el príncipe de los apóstoles san Pedro: «Sed sobrios y estad vigilantes. Vuestro enemigo, el diablo, ronda como león rugiente, buscando a quién devorar. Resistidle firmes en la fe»; y, para estimularnos más, añade también: «sabiendo que vuestros hermanos que están en el mundo soportan estas mismas cosas».
Sí, amada hija de Jesús, especialmente en las horas de la lucha reaviva tu fe en la verdad de la doctrina cristiana y, de manera particular, reaviva la fe en las promesas de vida eterna que nuestro dulcísimo Señor hace a quienes combaten con fuerza y coraje. Sirva para infundirte ánimo y para consolarte, saber que no estás sola en el sufrir, que todos los seguidores del Nazareno esparcidos por el mundo padecen las mismas cosas: también ellos están todavía expuestos a las tribulaciones.
(26 de noviembre de 1914, a RaffaelinaCerase – Ep. II, p. 245)
PASO 2 : *FE*
Cita evangélica
Mt 17: 20
18 Jesús increpó al demonio, y este salió del niño, que desde aquel momento quedó curado. 19 Los discípulos se acercaron entonces a Jesús y le preguntaron en privado: "¿Por qué nosotros no pudimos expulsarlo?". 20 "Porque ustedes tienen poca fe, les dijo. Les aseguro que si tuvieran fe del tamaño de un grano de mostaza, dirían a esta montaña: "Trasládate de aquí a allá", y la montaña se trasladaría y nada sería imposible para ustedes"21.
*Salmo 23*
El Señor es mi pastor,
nada me puede faltar.
El me hace descansar en verdes praderas,
me conduce a las aguas tranquilas
y repara mis fuerzas;
me guía por el recto sendero,
por amor de su Nombre.
Aunque cruce por oscuras quebradas ,
no temeré ningún mal,
porque tú estás conmigo:
tu vara y tu bastón me infunden confianza.
Tú preparas ante mí una mesa,
frente a mis enemigos,
unges con óleo mi cabeza
y mi copa rebosa.
Tu bondad y tu gracia me acompañan
a lo largo de mi vida;
y habitaré en la Casa del Señor,
por muy largo tiempo.
*Palabras de Padre Pio:*
Mantente siempre fuerte en la fe y estate siempre vigilante, que de ese modo serán ahuyentadas todas las malas artes del enemigo. Ésta es precisamente la exhortación que nos da el príncipe de los apóstoles san Pedro: «Sed sobrios y estad vigilantes. Vuestro enemigo, el diablo, ronda como león rugiente, buscando a quién devorar. Resistidle firmes en la fe»; y, para estimularnos más, añade también: «sabiendo que vuestros hermanos que están en el mundo soportan estas mismas cosas».
Sí, amada hija de Jesús, especialmente en las horas de la lucha reaviva tu fe en la verdad de la doctrina cristiana y, de manera particular, reaviva la fe en las promesas de vida eterna que nuestro dulcísimo Señor hace a quienes combaten con fuerza y coraje. Sirva para infundirte ánimo y para consolarte, saber que no estás sola en el sufrir, que todos los seguidores del Nazareno esparcidos por el mundo padecen las mismas cosas: también ellos están todavía expuestos a las tribulaciones.
(26 de noviembre de 1914, a RaffaelinaCerase – Ep. II, p. 245)
*23 PASOS HACIA LA SANTIDAD CON PADRE PIO*
PASO 3: *ESPERANZA y CONFIANZA EN DIOS*
*Cita evangélica*
JN 14,1-7
1 «No se inquieten. Crean en Dios y crean también en mí. 2 En la casa de mi Padre hay muchas habitaciones. Si no fuera así, se los habría dicho a ustedes. Yo voy a prepararles un lugar. 3 Y cuando haya ido y les haya preparado un lugar, volveré otra vez para llevarlos conmigo, a fin de que donde yo esté, estén también ustedes. 4 "Ya conocen el camino del lugar adonde voy».5 Tomás le dijo: «Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo vamos a conocer el camino?» 6 Jesús le respondió: «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino por mí. 7 Si ustedes me conocen, conocerán también a mi Padre. Ya desde ahora lo conocen y lo han visto.»
Mt 24-32
24La barca ya estaba muy lejos de la costa, sacudida por las olas, porque tenían viento en contra.25A la madrugada, Jesús fue hacia ellos, caminando sobre el mar. 26Los discípulos, al verlo caminar sobre el mar se asustaron. "Es un fantasma", dijeron, y llenos de temor se pusieron a gritar. 27 Pero Jesús les dijo: "Tranquilícense, soy yo; no teman. 28Entonces Pedro le respondió: "Señor, si eres tú, mándame ir a tu encuentro sobre el agua". 29"Ven", le dijo Jesús. Y Pedro, bajando de la barca, comenzó a caminar sobre el agua en dirección a él. 30Pero, al ver la violencia del viento, tuvo miedo, y como empezaba a hundirse, gritó: "Señor, sálvame". 31Enseguida, Jesús le tendió la mano y lo sostuvo mientras le decía: "Hombre de poca fe, ¿Por qué dudaste?". 32En cuanto subieron a la barca, el viento se calmó. 33Los que estaban en ella se postraron ante él, diciendo: "Verdaderamente, tú eres el Hijo de Dios".
*Salmo 42*
Como la cierva sedienta
busca las corrientes de agua,
así mi alma suspira
por ti, mi Dios.
Mi alma tiene sed de Dios,
del Dios viviente:
¿Cuándo iré a contemplar
el rostro de Dios?
Las lágrimas son mi único pan
de día y de noche,
mientras me preguntan sin cesar:
"¿Dónde está tu Dios?".
Al recordar el pasado,
me dejo llevar por la nostalgia:
¡cómo iba en medio de la multitud
y la guiaba hacia la Casa de Dios,
4
entre cantos de alegría y alabanza,
en júbilo de fiesta!
¿Por qué te deprimes, alma mía?
¿Por qué te inquietas?
Espera en Dios, y yo volveré a darle gracias,
a él, que es mi salvador y mi Dios.
*Salmo 20:8-9*
Unos confían en sus carros y otros en sus caballos,
pero nuestra fuerza está en el nombre de nuestro Dios.
Ellos tropezaron y cayeron,
mientras nosotros nos mantuvimos erguidos
y confiados.
*Palabras de Padre Pio*
"... esta es la máxima que debes observar: lo que el divino Maestro enseñó a sus discípulos: «¿Qué os ha faltado?».
Considera atentamente, mi buena hijita, este pasaje. Jesús había mandado a los apóstoles a todo el mundo, sin dinero, sin bastón, sin sandalias, sin alforjas, vestidos sólo con una túnica; y después les dijo: «Cuándo os mandé de este modo, ¿acaso os faltó algo?» Y ellos respondieron que nada les había faltado.
Ahora, yo te digo, hijita: cuando estuviste atormentada, aún en el tiempo en que, por desgracia, no sentías mucha confianza en Dios, dime, ¿en algún momento te encontraste oprimida por el sufrimiento? Me responderás que no. ¿Y por qué, pues, - agregaré yo - no tener confianza en superar todas las demás adversidades? Si Dios no te ha abandonado en el pasado, ¿cómo podrá abandonarte en el futuro, cuando ahora, más que en el pasado, quieres ser suya de aquí en adelante? No temas que te pueda ocurrir algo malo de este mundo, porque quizás no te sucederá nunca. Pero, en todo caso, si te sobreviniera, Dios te dará la fuerza para sobrellevarlo. El divino Maestro mandó a S. Pedro que caminara sobre las aguas. S. Pedro, al soplar el viento y ante el peligro de la tempestad, tuvo miedo y esto le hizo casi sumergirse; pidió ayuda al Maestro y éste le reprendió, diciendo: «Hombre de poca fe, ¿por qué has dudado?»; y, extendiéndole la mano, lo agarró. Si Dios te hace caminar sobre las aguas tempestuosas de la adversidad, no dudes, hijita mía, no temas; Dios está contigo; ten valor y serás liberada."
PASO 3: *ESPERANZA y CONFIANZA EN DIOS*
*Cita evangélica*
JN 14,1-7
1 «No se inquieten. Crean en Dios y crean también en mí. 2 En la casa de mi Padre hay muchas habitaciones. Si no fuera así, se los habría dicho a ustedes. Yo voy a prepararles un lugar. 3 Y cuando haya ido y les haya preparado un lugar, volveré otra vez para llevarlos conmigo, a fin de que donde yo esté, estén también ustedes. 4 "Ya conocen el camino del lugar adonde voy».5 Tomás le dijo: «Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo vamos a conocer el camino?» 6 Jesús le respondió: «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino por mí. 7 Si ustedes me conocen, conocerán también a mi Padre. Ya desde ahora lo conocen y lo han visto.»
Mt 24-32
24La barca ya estaba muy lejos de la costa, sacudida por las olas, porque tenían viento en contra.25A la madrugada, Jesús fue hacia ellos, caminando sobre el mar. 26Los discípulos, al verlo caminar sobre el mar se asustaron. "Es un fantasma", dijeron, y llenos de temor se pusieron a gritar. 27 Pero Jesús les dijo: "Tranquilícense, soy yo; no teman. 28Entonces Pedro le respondió: "Señor, si eres tú, mándame ir a tu encuentro sobre el agua". 29"Ven", le dijo Jesús. Y Pedro, bajando de la barca, comenzó a caminar sobre el agua en dirección a él. 30Pero, al ver la violencia del viento, tuvo miedo, y como empezaba a hundirse, gritó: "Señor, sálvame". 31Enseguida, Jesús le tendió la mano y lo sostuvo mientras le decía: "Hombre de poca fe, ¿Por qué dudaste?". 32En cuanto subieron a la barca, el viento se calmó. 33Los que estaban en ella se postraron ante él, diciendo: "Verdaderamente, tú eres el Hijo de Dios".
*Salmo 42*
Como la cierva sedienta
busca las corrientes de agua,
así mi alma suspira
por ti, mi Dios.
Mi alma tiene sed de Dios,
del Dios viviente:
¿Cuándo iré a contemplar
el rostro de Dios?
Las lágrimas son mi único pan
de día y de noche,
mientras me preguntan sin cesar:
"¿Dónde está tu Dios?".
Al recordar el pasado,
me dejo llevar por la nostalgia:
¡cómo iba en medio de la multitud
y la guiaba hacia la Casa de Dios,
4
entre cantos de alegría y alabanza,
en júbilo de fiesta!
¿Por qué te deprimes, alma mía?
¿Por qué te inquietas?
Espera en Dios, y yo volveré a darle gracias,
a él, que es mi salvador y mi Dios.
*Salmo 20:8-9*
Unos confían en sus carros y otros en sus caballos,
pero nuestra fuerza está en el nombre de nuestro Dios.
Ellos tropezaron y cayeron,
mientras nosotros nos mantuvimos erguidos
y confiados.
*Palabras de Padre Pio*
"... esta es la máxima que debes observar: lo que el divino Maestro enseñó a sus discípulos: «¿Qué os ha faltado?».
Considera atentamente, mi buena hijita, este pasaje. Jesús había mandado a los apóstoles a todo el mundo, sin dinero, sin bastón, sin sandalias, sin alforjas, vestidos sólo con una túnica; y después les dijo: «Cuándo os mandé de este modo, ¿acaso os faltó algo?» Y ellos respondieron que nada les había faltado.
Ahora, yo te digo, hijita: cuando estuviste atormentada, aún en el tiempo en que, por desgracia, no sentías mucha confianza en Dios, dime, ¿en algún momento te encontraste oprimida por el sufrimiento? Me responderás que no. ¿Y por qué, pues, - agregaré yo - no tener confianza en superar todas las demás adversidades? Si Dios no te ha abandonado en el pasado, ¿cómo podrá abandonarte en el futuro, cuando ahora, más que en el pasado, quieres ser suya de aquí en adelante? No temas que te pueda ocurrir algo malo de este mundo, porque quizás no te sucederá nunca. Pero, en todo caso, si te sobreviniera, Dios te dará la fuerza para sobrellevarlo. El divino Maestro mandó a S. Pedro que caminara sobre las aguas. S. Pedro, al soplar el viento y ante el peligro de la tempestad, tuvo miedo y esto le hizo casi sumergirse; pidió ayuda al Maestro y éste le reprendió, diciendo: «Hombre de poca fe, ¿por qué has dudado?»; y, extendiéndole la mano, lo agarró. Si Dios te hace caminar sobre las aguas tempestuosas de la adversidad, no dudes, hijita mía, no temas; Dios está contigo; ten valor y serás liberada."
*23 PASOS HACIA LA SANTIDAD CON PADRE PIO*
PASO 4. *CORRECCION FRATERNA, UN ASPECTO DE LA CARIDAD*
*Cita evangélica*
MT 18,15-17
15 Si tu hermano peca, ve y corrígelo en privado. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano. 16 Si no te escucha, busca una o dos personas más, para que el asunto se decida por la declaración de dos o tres testigos. 17 Si se niega a hacerles caso, dilo a la comunidad. Y si tampoco quiere escuchar a la comunidad, considéralo como pagano o publicano. informa a la asamblea. Si tampoco escucha a la iglesia, considéralo como un pagano o un publicano.
*Salmo 32: 8-11*
Yo te instruiré,
te enseñaré el camino que debes seguir
con los ojos puestos en ti, seré tu consejero.
No sean irracionales como el caballo y la mula,
cuyo brío hay que contener con el bozal y el freno
para poder acercarse.
¡Cuántos son los tormentos del malvado!
Pero el Señor cubrirá con su amor
al que confía en él.
¡Alégrense en el Señor, regocíjense los justos!
¡Canten jubilosos los rectos de corazón!
*Palabras de Padre Pio*
El gran bien de tu alma es ser en todo y plenamente de Dios. Quien no es sino de Dios, sólo se entristece por haber ofendido a Dios; y su tristeza por este motivo se queda en una profunda, tranquila y pacífica humildad y sumisión, de la que se recupera apoyándose en la bondad divina, por medio de una dulce y perfecta confianza, sin melancolía ni contrariedad.
Quien no es sino de Dios, no busca más que al mismo Dios; y, porque no es menos en la tribulación que en la prosperidad, permanece en paz en medio de las adversidades.
Quien no es sino de Dios, piensa de continuo en él en todos los momentos de esta vida; y trata de ser cada día mejor ante los ojos de Dios; y encuentra y admira a Dios en todos las criaturas; y exclama con san Agustín: «Todas las criaturas, Señor, me invitan a amarte».
Quien no es sino de Dios, quiere que todos sepan que le quiere servir, que le quiere amar; y se empeña por realizar todos los ejercicios que le ayudan a permanecer unido a él.
Sé, pues, siempre de Dios, mi queridísima hija; no seas más que para él, no deseando más que agradarle a él, y a sus criaturas en él, según él y por él.
(17 de agosto de 1918, a RaquelinaRusso – Ep. III, p. 521)
PASO 4. *CORRECCION FRATERNA, UN ASPECTO DE LA CARIDAD*
*Cita evangélica*
MT 18,15-17
15 Si tu hermano peca, ve y corrígelo en privado. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano. 16 Si no te escucha, busca una o dos personas más, para que el asunto se decida por la declaración de dos o tres testigos. 17 Si se niega a hacerles caso, dilo a la comunidad. Y si tampoco quiere escuchar a la comunidad, considéralo como pagano o publicano. informa a la asamblea. Si tampoco escucha a la iglesia, considéralo como un pagano o un publicano.
*Salmo 32: 8-11*
Yo te instruiré,
te enseñaré el camino que debes seguir
con los ojos puestos en ti, seré tu consejero.
No sean irracionales como el caballo y la mula,
cuyo brío hay que contener con el bozal y el freno
para poder acercarse.
¡Cuántos son los tormentos del malvado!
Pero el Señor cubrirá con su amor
al que confía en él.
¡Alégrense en el Señor, regocíjense los justos!
¡Canten jubilosos los rectos de corazón!
*Palabras de Padre Pio*
El gran bien de tu alma es ser en todo y plenamente de Dios. Quien no es sino de Dios, sólo se entristece por haber ofendido a Dios; y su tristeza por este motivo se queda en una profunda, tranquila y pacífica humildad y sumisión, de la que se recupera apoyándose en la bondad divina, por medio de una dulce y perfecta confianza, sin melancolía ni contrariedad.
Quien no es sino de Dios, no busca más que al mismo Dios; y, porque no es menos en la tribulación que en la prosperidad, permanece en paz en medio de las adversidades.
Quien no es sino de Dios, piensa de continuo en él en todos los momentos de esta vida; y trata de ser cada día mejor ante los ojos de Dios; y encuentra y admira a Dios en todos las criaturas; y exclama con san Agustín: «Todas las criaturas, Señor, me invitan a amarte».
Quien no es sino de Dios, quiere que todos sepan que le quiere servir, que le quiere amar; y se empeña por realizar todos los ejercicios que le ayudan a permanecer unido a él.
Sé, pues, siempre de Dios, mi queridísima hija; no seas más que para él, no deseando más que agradarle a él, y a sus criaturas en él, según él y por él.
(17 de agosto de 1918, a RaquelinaRusso – Ep. III, p. 521)
*23 PASOS HACIA LA SANTIDAD CON PADRE PIO* 5. *HUMILDAD *
*Cita evangélica*
MC 9,35-7
35 Entonces sentándose, llamó a los Doce y les dijo: «El que quiere ser el primero, debe hacerse el último y el servidor de todos.» 36 Después tomando a un niño, lo puso en medio de ellos, y, abrazándolo, les dijo: 37 «El que recibe a uno de estos pequeños en mi Nombre, me recibe a mí; y el que me recibe, no es a mí al que recibe, sino a aquel que me ha enviado.»
*Salmo 8: 4-5*
Al ver el cielo, obra de tus manos.
la luna y las estrellas que has creado:
¿qué es el hombre para que pienses en él,
el ser humano para que lo cuides?
*Salmo 25: 8-9*
El Señor es bondadoso y recto:
por eso muestra el camino a los extraviados;
El guía a los humildes para que obren rectamente
y enseña su camino a los pobres.
*Pensamiento de San Francisco De Asís*
"La soberbia hace su voluntad, la humildad hace la voluntad de Dios"
*Palabras de Padre Pio*
Mantén el buen ánimo; abandónate en el corazón divino de Jesús; y todas tus preocupaciones déjaselas a él. Colócate siempre en el último lugar del grupo de los que aman al Señor, teniendo a todos por mejores que tú. Sé verdaderamente humilde con los demás, porque Dios resiste a los soberbios y da la gracia a los humildes. Cuanto más crezcan las gracias y los favores de Jesús en tu alma, más debes humillarte, imitando siempre la humildad de nuestra Madre del cielo, la cual, en el instante en que llega a ser Madre de Dios, se declara sierva y esclava del mismísimo Dios. En las cosas prósperas y adversas que te sucedan, humíllate siempre bajo la mano poderosa de Dios, aceptando con humildad y paciencia, no sólo aquellas cosas que son de tu agrado, sino también, y con humildad y paciencia, todas las tribulaciones que él te mande para hacerte cada vez más grata a él y más digna de la patria celestial.
...
Anímate, pues, hija queridísima de Jesús; y alégrate también, incluso en medio de las tentaciones y tribulaciones, sabiendo bien que todo esto es un regalo singularísimo que la bondad del Padre del cielo hace a tu alma; y en todo sé agradecida siempre a tan buen Padre, por medio de su queridísimo Hijo Jesucristo.
(29 de enero de 1915, a Anita Rodote – Ep. III, p. 48)
*Cita evangélica*
MC 9,35-7
35 Entonces sentándose, llamó a los Doce y les dijo: «El que quiere ser el primero, debe hacerse el último y el servidor de todos.» 36 Después tomando a un niño, lo puso en medio de ellos, y, abrazándolo, les dijo: 37 «El que recibe a uno de estos pequeños en mi Nombre, me recibe a mí; y el que me recibe, no es a mí al que recibe, sino a aquel que me ha enviado.»
*Salmo 8: 4-5*
Al ver el cielo, obra de tus manos.
la luna y las estrellas que has creado:
¿qué es el hombre para que pienses en él,
el ser humano para que lo cuides?
*Salmo 25: 8-9*
El Señor es bondadoso y recto:
por eso muestra el camino a los extraviados;
El guía a los humildes para que obren rectamente
y enseña su camino a los pobres.
*Pensamiento de San Francisco De Asís*
"La soberbia hace su voluntad, la humildad hace la voluntad de Dios"
*Palabras de Padre Pio*
Mantén el buen ánimo; abandónate en el corazón divino de Jesús; y todas tus preocupaciones déjaselas a él. Colócate siempre en el último lugar del grupo de los que aman al Señor, teniendo a todos por mejores que tú. Sé verdaderamente humilde con los demás, porque Dios resiste a los soberbios y da la gracia a los humildes. Cuanto más crezcan las gracias y los favores de Jesús en tu alma, más debes humillarte, imitando siempre la humildad de nuestra Madre del cielo, la cual, en el instante en que llega a ser Madre de Dios, se declara sierva y esclava del mismísimo Dios. En las cosas prósperas y adversas que te sucedan, humíllate siempre bajo la mano poderosa de Dios, aceptando con humildad y paciencia, no sólo aquellas cosas que son de tu agrado, sino también, y con humildad y paciencia, todas las tribulaciones que él te mande para hacerte cada vez más grata a él y más digna de la patria celestial.
...
Anímate, pues, hija queridísima de Jesús; y alégrate también, incluso en medio de las tentaciones y tribulaciones, sabiendo bien que todo esto es un regalo singularísimo que la bondad del Padre del cielo hace a tu alma; y en todo sé agradecida siempre a tan buen Padre, por medio de su queridísimo Hijo Jesucristo.
(29 de enero de 1915, a Anita Rodote – Ep. III, p. 48)