Ante la duda de presencia de sangre en heces ¿es válido verter agua oxigenada para ver si hace espuma? Y si hace espuma ¿es que hay presencia de sangre? Esta la pregunta que hacía la compañera Arantxa Gil Andreu.
Es muy común usar como “prueba diagnóstica” la técnica de verter peróxido de hidrógeno sobre una deposición reciente para verificar si existe sangre oculta. Se piensa que una reacción en forma de espuma es signo de presencia de sangre.
En la GPC más reciente que hemos encontrado sobre este tema, de 2007, “Manejo del paciente con rectorragia” (http://bit.ly/2F1XI0O), se recomienda utilizar un test de sangre oculta en heces (TSOH).
Existen dos TSOH, según el método para detectar sangre en heces:
-los TSOH-Q o químicos (guayaco, ortolidina obencidina)
-los TSOH-I, o inmunológicos.
Os pasamos un enlace para que veáis un comparativo en las tablas 1 y 2 del documento de Morillas, Bandrés, & Coordinadores de 2009 (http://bit.ly/2F0dmKb).
Además, en el siguiente enlace (ver tabla 5), podéis ver los diferentes test inmunológicos comercializados (http://bit.ly/2t5dDWj).
Pero entonces ¿de dónde viene el mito de determinar sangre en heces con agua oxigenada? Nos tenemos que ir hasta las décadas de los 70 y 80. Distintos autores (Woodman, 1979; Jaffe, 1979; Welch y Young, 1983) determinaban la presencia de sangre en heces mediante la reacción del agua oxigenada y otro tipo de sustancias (acetato de etilo o ácido acético + difenilamina).
Todos estos métodos distan mucho del simple hecho de verter agua oxigenada sobre las heces.
Por ello, hemos realizado una búsqueda sobre el tema. No hemos encontrado artículos que justifiquen la técnica de verter H2O2 sobre heces recientes y que la aparición de espuma signifique positivo en sangre.
Sí que hemos encontrado dos cartas al editor que hablan del uso del agua oxigenada en algunas técnicas endoscópicas para mejorar la visibilidad o para disolver un coágulo en sangrados gastrointestinales (Kwok, Damiano y Moawad, 2012; Lennon y Kallo, 2010). Sin embargo, no dejan de ser casos puntuales.
Por ello, ante la duda de estar en presencia de una deposición con sangre oculta, deberemos recurrir a los métodos de detección estandarizados.
--
Bibliografía
Jaffe, R. M., & Zierdt, W. (1979). A new occult blood test not subject to false-negative results from reducing substances. The Journal of laboratory and clinical medicine, 93(5), 879-886.
Kwok, R. M., Damiano, M. N., & Moawad, F. J. (2012). Actively Bleeding Dieulafoy Lesion Identified in a Critically Ill Patient Only After the Use of Hydrogen Peroxide. The American journal of gastroenterology, 107(9), 1445.
Lennon, A. M., & Kalloo, A. N. (2010). Hydrogen peroxide in upper gastrointestinal bleeding: a coming of age? Digestive Diseases and Sciences, 55(2): 223-225
Ministerio de Sanidad y Consumo. (2008). Análisis coste-efectividad del cribado de cáncer colorrectal en población general. Primera parte: Revisión sistemática sobre su eficacia y seguridad. Biblioteca Cochrane Plus. Ministerio de Sanidad y Consumo. Retrieved from http://www3.gobiernodecanarias.org/…/5b3b8562-1…/2006_23.pdf
Morillas, D. J. D., Bandrés, D. A. C. D. F., & Coordinadores. (2009). La prevención del cáncer colorrectal en España Serie Ciencias Biomédicas (Fundacion). Recuperado de http://www.fernandobandres.es/…/Monografia-Cancer-Colon-web…
Ministerio de sanidad y consumo. (2010). Análisis costeefectividad del cribado del cáncer colorrectal en la población general. Informes de Evaluación de Tecnologías Sanitarias SESCS Núm. 2006/23. Servicio Canario de la Salud, Consejeria de Sanidad del Gobierno de Canarias.
Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria y Centro Cochrane Iberoamericano. (2007). Manejo del paciente con rectorragia. Guía de Práctica Clínica. Actualización 2007. Elsevier Doyma: Barcelona.
Welch, C. L., & Young, D. S. (1983). Spectrophotometry of occult blood in feces. Clinical chemistry, 29(12), 2022-2025.
Woodman, D. D. (1970). Detection of blood in faeces. Clinica Chimica Acta, 29(2), 249-252.
Es muy común usar como “prueba diagnóstica” la técnica de verter peróxido de hidrógeno sobre una deposición reciente para verificar si existe sangre oculta. Se piensa que una reacción en forma de espuma es signo de presencia de sangre.
En la GPC más reciente que hemos encontrado sobre este tema, de 2007, “Manejo del paciente con rectorragia” (http://bit.ly/2F1XI0O), se recomienda utilizar un test de sangre oculta en heces (TSOH).
Existen dos TSOH, según el método para detectar sangre en heces:
-los TSOH-Q o químicos (guayaco, ortolidina obencidina)
-los TSOH-I, o inmunológicos.
Os pasamos un enlace para que veáis un comparativo en las tablas 1 y 2 del documento de Morillas, Bandrés, & Coordinadores de 2009 (http://bit.ly/2F0dmKb).
Además, en el siguiente enlace (ver tabla 5), podéis ver los diferentes test inmunológicos comercializados (http://bit.ly/2t5dDWj).
Pero entonces ¿de dónde viene el mito de determinar sangre en heces con agua oxigenada? Nos tenemos que ir hasta las décadas de los 70 y 80. Distintos autores (Woodman, 1979; Jaffe, 1979; Welch y Young, 1983) determinaban la presencia de sangre en heces mediante la reacción del agua oxigenada y otro tipo de sustancias (acetato de etilo o ácido acético + difenilamina).
Todos estos métodos distan mucho del simple hecho de verter agua oxigenada sobre las heces.
Por ello, hemos realizado una búsqueda sobre el tema. No hemos encontrado artículos que justifiquen la técnica de verter H2O2 sobre heces recientes y que la aparición de espuma signifique positivo en sangre.
Sí que hemos encontrado dos cartas al editor que hablan del uso del agua oxigenada en algunas técnicas endoscópicas para mejorar la visibilidad o para disolver un coágulo en sangrados gastrointestinales (Kwok, Damiano y Moawad, 2012; Lennon y Kallo, 2010). Sin embargo, no dejan de ser casos puntuales.
Por ello, ante la duda de estar en presencia de una deposición con sangre oculta, deberemos recurrir a los métodos de detección estandarizados.
--
Bibliografía
Jaffe, R. M., & Zierdt, W. (1979). A new occult blood test not subject to false-negative results from reducing substances. The Journal of laboratory and clinical medicine, 93(5), 879-886.
Kwok, R. M., Damiano, M. N., & Moawad, F. J. (2012). Actively Bleeding Dieulafoy Lesion Identified in a Critically Ill Patient Only After the Use of Hydrogen Peroxide. The American journal of gastroenterology, 107(9), 1445.
Lennon, A. M., & Kalloo, A. N. (2010). Hydrogen peroxide in upper gastrointestinal bleeding: a coming of age? Digestive Diseases and Sciences, 55(2): 223-225
Ministerio de Sanidad y Consumo. (2008). Análisis coste-efectividad del cribado de cáncer colorrectal en población general. Primera parte: Revisión sistemática sobre su eficacia y seguridad. Biblioteca Cochrane Plus. Ministerio de Sanidad y Consumo. Retrieved from http://www3.gobiernodecanarias.org/…/5b3b8562-1…/2006_23.pdf
Morillas, D. J. D., Bandrés, D. A. C. D. F., & Coordinadores. (2009). La prevención del cáncer colorrectal en España Serie Ciencias Biomédicas (Fundacion). Recuperado de http://www.fernandobandres.es/…/Monografia-Cancer-Colon-web…
Ministerio de sanidad y consumo. (2010). Análisis costeefectividad del cribado del cáncer colorrectal en la población general. Informes de Evaluación de Tecnologías Sanitarias SESCS Núm. 2006/23. Servicio Canario de la Salud, Consejeria de Sanidad del Gobierno de Canarias.
Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria y Centro Cochrane Iberoamericano. (2007). Manejo del paciente con rectorragia. Guía de Práctica Clínica. Actualización 2007. Elsevier Doyma: Barcelona.
Welch, C. L., & Young, D. S. (1983). Spectrophotometry of occult blood in feces. Clinical chemistry, 29(12), 2022-2025.
Woodman, D. D. (1970). Detection of blood in faeces. Clinica Chimica Acta, 29(2), 249-252.
www.aegastro.es
Página no encontrada
La AEG tiene como principales objetivos la excelencia profesional en gastroenterología a través de una docencia de calidad, guías de práctica clínica y promoción de investigación colaborativa a nivel nacional e internacional. Somos profesionales sanitarios…
"Recientemente he rotado por la consulta de endocrino y he visto que recomiendan usar agujas de menor longitud 5-6mm frente a las de 8-9mm que se recomendaban antes". Así empezaba el correo que nos enviaba Angela Fuentes, residente de enfermería comunitaria.
Nos encanta ver cómo nos hacemos preguntas sobre los detalles más comunes de nuestra práctica. Así, preguntándonos, evaluándonos, dudando de lo que se da por sentado, es como mejoramos nuestra práctica. Ángela, no dejes nunca de hacerte preguntas.
Vamos a seguir el método PreClic...
*
Empezamos por nuestro banco de preguntas de cabecera, Preevid.
**Encontramos que contestaron una pregunta similar en 2010. Concretamente sobre el calibre y longitud adecuados para administrar insulina a un paciente de 18 años y normopeso.
-En una GPC refieren que las longitudes van desde 5mm hasta 12,7mm. El apunte que hacen es que si el paciente es delgado, o la zona de punción tiene poco tejido adiposo, se debe pellizcar la zona o usar longitudes cortas para evitar depositar la medicación en una zona más profunda.
-En un ensayo clínico concluyen que la inyección perpendicular con agujas de 4-5mm en adultos con IMC=25 supone un mínimo riesgo de inyección intramuscular inadvertida (o lo que es lo mismo, sugieren que esa es la longitud apropiada).
-En dos ensayos clínicos aleatorizados concluyeron que la longitud preferida por los pacientes fue de 6mm por asociarse con menos dolor, menos miedo y menos complicaciones como contusión en la piel.
*
Puesto que las referencias usadas en Preevid son algo antiguas, hemos continuado hasta GuiaSalud, para ver si encontrábamos algo más reciente. La GPC sobre diabetes mellitus tipo 1 está caducada desde el 30-abr-2017 (http://bit.ly/2FD1HAj) aunque puede serguir consultándose. Tiene un apartado específico sobre el tamaño de las agujas y, en resumen, dice esteo:
-Las agujas de 5 y 6mm tienen los mismos resultados que las de 8 y 12,7mm en cuanto a efectividad, seguridad y tolerabilidad, incluso en pacientes con diabetes mellitus tipo 1 obesos.
-No hay evidencia concordante que indique más fugas o peor control metabólico con agujas cortas (4-5mm).
Las recomendaciones que hacen, en base a la evidencia son:
-En adultos las agujas pueden ser de 4, 5 o 6mm incluso para personas obesas, y no requieren en general de realizar el pellizco (especialmente en las de 4mm).
-No hay razones clínicas para recomendar agujas mayores de 8mm.
-Los niños y adolescentes deben utilizar agujas de 4, 5 o 6mm. Las personas delgadas que se inyecten en extremidades deben de elevar el pliegue cutáneo (especialmente con agujas de >4mm).
-No hay razones clínicas para recomendar agujas mayores de 6mm en niños y adolescentes.
Los niños en normopeso que utilicen agujas de 8mm deben inyectarse con pliegue cutáneo e inclinación de 45º.
*
Hemos querido ir un poco más allá, puesto que hasta aquí las referencias con superiores a 5 años, y cabe la posibilidad de que nueva evidencia matice o modifique alguna de las recomendaciones. Por tanto, hemos lanzado una búsqueda en PubMed, y de los resultados, hemos seleccionado una revisión de autor (http://bit.ly/2FAvUzX) de 2017, que incluye las referencias usadas en la GPC que hemos detallado antes, pero también otras más recientes (de 2015). Resumimos el aspecto que es relevante para esta pregunta:
-Aunque aún persiste cierto debate sobre la longitud adecuada, las longitudes 4-6mm son las más apoyadas por la evidencia científica (tanto en niños como en adultos).
*
Terminamos diciéndote que aunque no era el foco de tu pregunta, aparecen varias referencias en nuestra búsqueda que tratan sobre sistemas de "microagujas" para la infusión subcutánea de insulina. Parece ser que disminuyen el dolor (y aumentan el confort de la persona). Si quisieras leer más sobre este aspecto, te dejamos el enlace a la búsqueda en PubMed (http://bit.ly/2FyxIJJ).
¡Gracias por confiar en nosotros!
Nos encanta ver cómo nos hacemos preguntas sobre los detalles más comunes de nuestra práctica. Así, preguntándonos, evaluándonos, dudando de lo que se da por sentado, es como mejoramos nuestra práctica. Ángela, no dejes nunca de hacerte preguntas.
Vamos a seguir el método PreClic...
*
Empezamos por nuestro banco de preguntas de cabecera, Preevid.
**Encontramos que contestaron una pregunta similar en 2010. Concretamente sobre el calibre y longitud adecuados para administrar insulina a un paciente de 18 años y normopeso.
-En una GPC refieren que las longitudes van desde 5mm hasta 12,7mm. El apunte que hacen es que si el paciente es delgado, o la zona de punción tiene poco tejido adiposo, se debe pellizcar la zona o usar longitudes cortas para evitar depositar la medicación en una zona más profunda.
-En un ensayo clínico concluyen que la inyección perpendicular con agujas de 4-5mm en adultos con IMC=25 supone un mínimo riesgo de inyección intramuscular inadvertida (o lo que es lo mismo, sugieren que esa es la longitud apropiada).
-En dos ensayos clínicos aleatorizados concluyeron que la longitud preferida por los pacientes fue de 6mm por asociarse con menos dolor, menos miedo y menos complicaciones como contusión en la piel.
*
Puesto que las referencias usadas en Preevid son algo antiguas, hemos continuado hasta GuiaSalud, para ver si encontrábamos algo más reciente. La GPC sobre diabetes mellitus tipo 1 está caducada desde el 30-abr-2017 (http://bit.ly/2FD1HAj) aunque puede serguir consultándose. Tiene un apartado específico sobre el tamaño de las agujas y, en resumen, dice esteo:
-Las agujas de 5 y 6mm tienen los mismos resultados que las de 8 y 12,7mm en cuanto a efectividad, seguridad y tolerabilidad, incluso en pacientes con diabetes mellitus tipo 1 obesos.
-No hay evidencia concordante que indique más fugas o peor control metabólico con agujas cortas (4-5mm).
Las recomendaciones que hacen, en base a la evidencia son:
-En adultos las agujas pueden ser de 4, 5 o 6mm incluso para personas obesas, y no requieren en general de realizar el pellizco (especialmente en las de 4mm).
-No hay razones clínicas para recomendar agujas mayores de 8mm.
-Los niños y adolescentes deben utilizar agujas de 4, 5 o 6mm. Las personas delgadas que se inyecten en extremidades deben de elevar el pliegue cutáneo (especialmente con agujas de >4mm).
-No hay razones clínicas para recomendar agujas mayores de 6mm en niños y adolescentes.
Los niños en normopeso que utilicen agujas de 8mm deben inyectarse con pliegue cutáneo e inclinación de 45º.
*
Hemos querido ir un poco más allá, puesto que hasta aquí las referencias con superiores a 5 años, y cabe la posibilidad de que nueva evidencia matice o modifique alguna de las recomendaciones. Por tanto, hemos lanzado una búsqueda en PubMed, y de los resultados, hemos seleccionado una revisión de autor (http://bit.ly/2FAvUzX) de 2017, que incluye las referencias usadas en la GPC que hemos detallado antes, pero también otras más recientes (de 2015). Resumimos el aspecto que es relevante para esta pregunta:
-Aunque aún persiste cierto debate sobre la longitud adecuada, las longitudes 4-6mm son las más apoyadas por la evidencia científica (tanto en niños como en adultos).
*
Terminamos diciéndote que aunque no era el foco de tu pregunta, aparecen varias referencias en nuestra búsqueda que tratan sobre sistemas de "microagujas" para la infusión subcutánea de insulina. Parece ser que disminuyen el dolor (y aumentan el confort de la persona). Si quisieras leer más sobre este aspecto, te dejamos el enlace a la búsqueda en PubMed (http://bit.ly/2FyxIJJ).
¡Gracias por confiar en nosotros!
@CARRINMARA en Twitter lanzo una preguna al aire, ¡y aceptamos el reto!
"Lavado bucal en #pacientes hospitalizados. Todos los días me pregunto, ¿Qué pasa con las bocas de los pacientes ingresados?."
Tras buscar guías de práctica clínica nacionales sin éxito, hemos echado mano a guías de práctica clínica internacional. Y con ello, hemos encontrado una del año 2008. Es cierto que estaría fuera de los 5 años que se recomiendan, pero el Colegio de Enfermería de Toronto, Canadá, hizo una guía de práctica clínica para el cuidado oral, que nos puede, aún así, ayudar a actualizar nuestro conocimiento y práctica sobre la salud bucodental en nuestros pacientes.
En la recomendación 5, en términos generales, recomienda al menos proveer, ayudar, supervisar o recordar como mínimo dos veces en cualquier tipo de paciente (pudiendo aumentar en caso de necesidades especiales). Nivel de evidencia IV (http://rnao.ca/…/Oral_Health_-_Nursing_Assessment_and_Inter…).
También hemos encontrado en una guía posterior del NICE (2016) las siguientes recomendaciones (está enfocada a residencias, pero puede aplicar para hospitalizados también):
**Se debe asegurar que los responsables del cuidado facilitan apoyo diario en el cuidado de la higiene oral, y en concreto:
-cepillar los dientes propios al menos dos veces al día con pasta fluorada
-mantener un cuidado diario de las piezas protésicas (parciales o totales), incluyendo cepillado, eliminación de restos de comida y retirada nocturna de las prótesis.
-usar los productos de limpieza de prótesis de la elección del paciente siempre que sea posible
-usar los cepillos de dientes de la elección del paciente (manuales o eléctricos) siempre que sea posible
-uso diario de productos de cuidado de la higiene oral que hayan sido prescritos por odontólogos
.uso diario que productos de cuidado de la higiene oral sin prescripción de la preferencia del paciente.
(https://www.nice.org.uk/guida…/ng48/chapter/Recommendations…).
Esto es lo que hemos hallado. Lo que nos parece es que, al menos, hay que empezar a introducir la idea del cuidado diario de la higiene oral para que deje de ser "esa gran olvidada".
"Lavado bucal en #pacientes hospitalizados. Todos los días me pregunto, ¿Qué pasa con las bocas de los pacientes ingresados?."
Tras buscar guías de práctica clínica nacionales sin éxito, hemos echado mano a guías de práctica clínica internacional. Y con ello, hemos encontrado una del año 2008. Es cierto que estaría fuera de los 5 años que se recomiendan, pero el Colegio de Enfermería de Toronto, Canadá, hizo una guía de práctica clínica para el cuidado oral, que nos puede, aún así, ayudar a actualizar nuestro conocimiento y práctica sobre la salud bucodental en nuestros pacientes.
En la recomendación 5, en términos generales, recomienda al menos proveer, ayudar, supervisar o recordar como mínimo dos veces en cualquier tipo de paciente (pudiendo aumentar en caso de necesidades especiales). Nivel de evidencia IV (http://rnao.ca/…/Oral_Health_-_Nursing_Assessment_and_Inter…).
También hemos encontrado en una guía posterior del NICE (2016) las siguientes recomendaciones (está enfocada a residencias, pero puede aplicar para hospitalizados también):
**Se debe asegurar que los responsables del cuidado facilitan apoyo diario en el cuidado de la higiene oral, y en concreto:
-cepillar los dientes propios al menos dos veces al día con pasta fluorada
-mantener un cuidado diario de las piezas protésicas (parciales o totales), incluyendo cepillado, eliminación de restos de comida y retirada nocturna de las prótesis.
-usar los productos de limpieza de prótesis de la elección del paciente siempre que sea posible
-usar los cepillos de dientes de la elección del paciente (manuales o eléctricos) siempre que sea posible
-uso diario de productos de cuidado de la higiene oral que hayan sido prescritos por odontólogos
.uso diario que productos de cuidado de la higiene oral sin prescripción de la preferencia del paciente.
(https://www.nice.org.uk/guida…/ng48/chapter/Recommendations…).
Esto es lo que hemos hallado. Lo que nos parece es que, al menos, hay que empezar a introducir la idea del cuidado diario de la higiene oral para que deje de ser "esa gran olvidada".
RNAO.ca
Speaking out for nursing. Speaking out for health. | RNAO.ca
The Registered Nurses’ Association of Ontario (RNAO) is the professional association representing registered nurses, nurse practitioners and nursing students in Ontario.
¿Son efectivos los aceites tópicos, como los ácidos grasos hiperoxigenados (AGHO), para prevenir úlceras por presión en pacientes con ventilación no invasiva (VNI)? Esta interesante pregunta nos la lanzó @martinez_marson, y desde PreClic hemos recogido el guante.
Nuestra primera parada han sido los recursos habituales: Preevid, Guiasalud, Biblioteca Cochrane. Al no encontrar respuesta, ampliamos la búsqueda en la Cochrane Library y en diferentes webs institucionales de Guías de Práctica Clínica de otros países (National guideline clearinghouse, Infobase Clinical Practice Database, New Zealand Guidelines Group, National Institute for Health and Care Excellence). Sin embargo no encontramos ninguna recomendación al respecto.
Así que realizamos una búsqueda en Medline. Allí encontramos dos artículos interesantes.
Uno de ellos es una revisión (1). En ella, los autores revisaron 30 estudios, de los cuales sólo tres fueron ensayos clínicos aleatorizados y dos ensayos clínicos no aleatorizados. El resto fueron estudios no experimentales, paneles de expertos y casos clínicos. Los propios autores comentan que, debido a la poca presencia de ensayos clínicos, no pudieron establecer recomendaciones usando la metodología GRADE así que realizaron un consenso de expertos. Las recomendaciones que realizan son las siguientes:
- Usar máscara facial como interfaz de elección. En pacientes
con lesiones, considerar el uso del casco Helmet® para
evitar el efecto presión y cizalla de la interfaz sobre la piel
dañada cuando es necesario continuar con la VNI.
-Valorar el uso del casco Helmet® en pacientes que mueven la barbilla de forma inconsciente.
- Proteger la piel del puente nasal con apósitos de espuma de
poliuretano y adhesivo de silicona (para disminuir la presión y
la fricción) o apósitos hidrocoloides, cuando solo hay riesgo
de fricción, como es el caso de la máscara facial y las zonas
de roce con el arnés.
- Identificar con la escala Braden el riesgo de UPP en el
ingreso y a intervalos regulares (o ante la presencia de algún
cambio en el estado general del individuo).
- Evaluar el estado de piel y mucosas a las 2-4 h de inicio de la VNI, coincidiendo con la valoración hemodinámica y
respiratoria, para decidir si está siendo efectiva la terapia.
- Evaluar la piel cada 4 h (recomendable), máximo a las 11 h
(de riesgo). A las 24 h de VNI valorar la estrategia de rotación
de la interfase, porque los apósitos dejan de ser protectores
de posibles lesiones.
Cómo veis, en esta revisión no mencionan los ácidos grasos hiperoxigenados (AGHO) como método preventivo de UPP en pacientes con VNI.
Por último, hemos encontrado un ensayo clínico (2) en el que evaluaron la eficacia de cuatro estrategias para prevenir las UPP en pacientes portadores de mascarilla oronasal.
La incidencia de UPP fue significativamente menor en el grupo AGHO cuando se comparó con los apósitos (tanto adhesivos finos como adhesivos de espuma), aunque no hubo diferencia significativa cuando se comparó con la mascarilla directa sobre la piel.
Sin embargo, el tamaño muestral para cada uno de los brazos de comparaciones era pequeño y las intervenciones no estuvieron cegadas. Por ello, aunque los resultados de este estudio van a favor del uso de ácidos grasos hiperoxigenados para la prevención en UPP, es necesario esperar a tener más estudios sobre las diferentes estrategias preventivas (AGHO, apósitos de diferente tipo etc.).
Referencias:
1. Raurell-Torredà, et. al (2017). Prevención y tratamiento de las lesiones cutáneas asociadas a la ventilación mecánica no invasiva. Recomendaciones de expertos. Enfermería intensiva, 28(1):31-41. http://bit.ly/2poNnBr
2. Peña Otero et. al. (2017). Preventing facial pressure ulcers in patients under non-invasive mechanical ventilation: a randomised control trial. Journal of wound care, 26(3):128-136 .http://bit.ly/2pnSm5Y
Nuestra primera parada han sido los recursos habituales: Preevid, Guiasalud, Biblioteca Cochrane. Al no encontrar respuesta, ampliamos la búsqueda en la Cochrane Library y en diferentes webs institucionales de Guías de Práctica Clínica de otros países (National guideline clearinghouse, Infobase Clinical Practice Database, New Zealand Guidelines Group, National Institute for Health and Care Excellence). Sin embargo no encontramos ninguna recomendación al respecto.
Así que realizamos una búsqueda en Medline. Allí encontramos dos artículos interesantes.
Uno de ellos es una revisión (1). En ella, los autores revisaron 30 estudios, de los cuales sólo tres fueron ensayos clínicos aleatorizados y dos ensayos clínicos no aleatorizados. El resto fueron estudios no experimentales, paneles de expertos y casos clínicos. Los propios autores comentan que, debido a la poca presencia de ensayos clínicos, no pudieron establecer recomendaciones usando la metodología GRADE así que realizaron un consenso de expertos. Las recomendaciones que realizan son las siguientes:
- Usar máscara facial como interfaz de elección. En pacientes
con lesiones, considerar el uso del casco Helmet® para
evitar el efecto presión y cizalla de la interfaz sobre la piel
dañada cuando es necesario continuar con la VNI.
-Valorar el uso del casco Helmet® en pacientes que mueven la barbilla de forma inconsciente.
- Proteger la piel del puente nasal con apósitos de espuma de
poliuretano y adhesivo de silicona (para disminuir la presión y
la fricción) o apósitos hidrocoloides, cuando solo hay riesgo
de fricción, como es el caso de la máscara facial y las zonas
de roce con el arnés.
- Identificar con la escala Braden el riesgo de UPP en el
ingreso y a intervalos regulares (o ante la presencia de algún
cambio en el estado general del individuo).
- Evaluar el estado de piel y mucosas a las 2-4 h de inicio de la VNI, coincidiendo con la valoración hemodinámica y
respiratoria, para decidir si está siendo efectiva la terapia.
- Evaluar la piel cada 4 h (recomendable), máximo a las 11 h
(de riesgo). A las 24 h de VNI valorar la estrategia de rotación
de la interfase, porque los apósitos dejan de ser protectores
de posibles lesiones.
Cómo veis, en esta revisión no mencionan los ácidos grasos hiperoxigenados (AGHO) como método preventivo de UPP en pacientes con VNI.
Por último, hemos encontrado un ensayo clínico (2) en el que evaluaron la eficacia de cuatro estrategias para prevenir las UPP en pacientes portadores de mascarilla oronasal.
La incidencia de UPP fue significativamente menor en el grupo AGHO cuando se comparó con los apósitos (tanto adhesivos finos como adhesivos de espuma), aunque no hubo diferencia significativa cuando se comparó con la mascarilla directa sobre la piel.
Sin embargo, el tamaño muestral para cada uno de los brazos de comparaciones era pequeño y las intervenciones no estuvieron cegadas. Por ello, aunque los resultados de este estudio van a favor del uso de ácidos grasos hiperoxigenados para la prevención en UPP, es necesario esperar a tener más estudios sobre las diferentes estrategias preventivas (AGHO, apósitos de diferente tipo etc.).
Referencias:
1. Raurell-Torredà, et. al (2017). Prevención y tratamiento de las lesiones cutáneas asociadas a la ventilación mecánica no invasiva. Recomendaciones de expertos. Enfermería intensiva, 28(1):31-41. http://bit.ly/2poNnBr
2. Peña Otero et. al. (2017). Preventing facial pressure ulcers in patients under non-invasive mechanical ventilation: a randomised control trial. Journal of wound care, 26(3):128-136 .http://bit.ly/2pnSm5Y
Sciencedirect
Prevención y tratamiento de las lesiones cutáneas asociadas a la ventilación mecánica no invasiva. Recomendaciones de expertos
In the last two decades, non-invasive mechanical ventilation (NIV) has been consolidated as an initial strategy for the management of respiratory fail…
¿Cada cuanto tiempo es necesario cambiar la Aguja de seguridad Huber de un reservorio subcutáneo? Esta es la pregunta que @FelbitisZero nos lazaba hace unas semanas.
Nos referimos al conocido Gripper plus ® o aguja de seguridad "Huber" con punto de inyección sin aguja de cierre luer lock (a partir de ahora ASH).
Nos ha costado encontrar evidencia al respecto. No hemos encontrado revisiones sistemáticas. Así que hemos recurrido a las Guías de Práctica Clínica (GPC) que trataran específicamente de este dispositivo. Hemos evitado aquellas GPC que versaban sobre los cuidados de la vía central, sin especificar tipo.
-Revisamos NICE (Reino Unido) ¿Qué hemos obtenido? Una guía mencionada por Preevid en 2013, que referenció en su entrada sobre este tema la GPC “Guidelines for insertion and maintenance of central venous access devices in children and young people”. Se volvió a revisar en 2014 y sigue manteniendo que “en pacientes que no reciben sangre, productos sanguíneos o emulsiones de grasa, reemplace los conjuntos de administración que se usan continuamente, incluidos los dispositivos secundarios y dispositivos complementarios, no más frecuentemente que a intervalos de 96 horas, pero al menos cada 7 días". (https://rqia.org.uk/RQIA/files/cb/cb2bc4e1-f98a-4965-9489-85bdeaf6fc0d.pdf)
- La Universidad John Hopkins (EEUU) tiene un manual de práctica clínica donde en su anexo L explica el acceso y retirada de ASH, se especifica que se debe cambiar cada 7 días. (https://www.hopkinsmedicine.org/armstrong_institute/_files/clabsi_toolkit/Appendix_H_Adult_VAD_Policy.pdf)
- Por otra parte la GPC del Departamento de Salud de Queensland (Australia) refleja que "se deben realizar cambios de aguja cada 7 días y según sea necesario, dependiendo de las circunstancias individuales del paciente, el régimen de tratamiento o los cambios de línea de rutina.” (https://www.health.qld.gov.au/__data/assets/pdf_file/0030/444486/icare-port-guideline.pdf)
- La GPC de la RNAO expuesta en Preevid sigue sin ser actualizada a día de hoy. Recomienda cambios de gripper si se sospecha contaminación, deterioro del sistema, y siempre que sea posible no antes de las 72 horas. No obstante, recalca que depende de la sustancia que se esté infundiendo. Recordemos las limitaciones en los sistemas de soluciones lipídicas o sanguíneas. (http://rnao.ca/sites/rnao-ca/files/Care_and_Maintenance_to_Reduce_Vascular_Access_Complications.pdf)
- En el resto de referencias comentadas por Preevid, las recomendaciones de cambio son superiores a 7 días. (http://www.murciasalud.es/preevid.php?op=mostrar_pregunta&id=19511&idsec=453)
En resumen, en los textos encontrados y específicos de sistemas de ASH se recomiendan el cambio a los 7 días como máximo. Se debe tener en cuenta que el tipo de sustancia a infundir puede acortar el plazo de cambio.
Esperamos haber despejado la duda.
¡Un saludo!
Nos referimos al conocido Gripper plus ® o aguja de seguridad "Huber" con punto de inyección sin aguja de cierre luer lock (a partir de ahora ASH).
Nos ha costado encontrar evidencia al respecto. No hemos encontrado revisiones sistemáticas. Así que hemos recurrido a las Guías de Práctica Clínica (GPC) que trataran específicamente de este dispositivo. Hemos evitado aquellas GPC que versaban sobre los cuidados de la vía central, sin especificar tipo.
-Revisamos NICE (Reino Unido) ¿Qué hemos obtenido? Una guía mencionada por Preevid en 2013, que referenció en su entrada sobre este tema la GPC “Guidelines for insertion and maintenance of central venous access devices in children and young people”. Se volvió a revisar en 2014 y sigue manteniendo que “en pacientes que no reciben sangre, productos sanguíneos o emulsiones de grasa, reemplace los conjuntos de administración que se usan continuamente, incluidos los dispositivos secundarios y dispositivos complementarios, no más frecuentemente que a intervalos de 96 horas, pero al menos cada 7 días". (https://rqia.org.uk/RQIA/files/cb/cb2bc4e1-f98a-4965-9489-85bdeaf6fc0d.pdf)
- La Universidad John Hopkins (EEUU) tiene un manual de práctica clínica donde en su anexo L explica el acceso y retirada de ASH, se especifica que se debe cambiar cada 7 días. (https://www.hopkinsmedicine.org/armstrong_institute/_files/clabsi_toolkit/Appendix_H_Adult_VAD_Policy.pdf)
- Por otra parte la GPC del Departamento de Salud de Queensland (Australia) refleja que "se deben realizar cambios de aguja cada 7 días y según sea necesario, dependiendo de las circunstancias individuales del paciente, el régimen de tratamiento o los cambios de línea de rutina.” (https://www.health.qld.gov.au/__data/assets/pdf_file/0030/444486/icare-port-guideline.pdf)
- La GPC de la RNAO expuesta en Preevid sigue sin ser actualizada a día de hoy. Recomienda cambios de gripper si se sospecha contaminación, deterioro del sistema, y siempre que sea posible no antes de las 72 horas. No obstante, recalca que depende de la sustancia que se esté infundiendo. Recordemos las limitaciones en los sistemas de soluciones lipídicas o sanguíneas. (http://rnao.ca/sites/rnao-ca/files/Care_and_Maintenance_to_Reduce_Vascular_Access_Complications.pdf)
- En el resto de referencias comentadas por Preevid, las recomendaciones de cambio son superiores a 7 días. (http://www.murciasalud.es/preevid.php?op=mostrar_pregunta&id=19511&idsec=453)
En resumen, en los textos encontrados y específicos de sistemas de ASH se recomiendan el cambio a los 7 días como máximo. Se debe tener en cuenta que el tipo de sustancia a infundir puede acortar el plazo de cambio.
Esperamos haber despejado la duda.
¡Un saludo!
La matrícula de los cursos para este trimestre está en marcha y, ¿sabes qué? Aún tenemos plazas libres en el NUEVO curso de
"Búsqueda bibliográficas eficaces con el menor esfuerzo. PreClic"
Este curso es para ti si:
-ya has hecho un curso de búsquedas anteriormente, pero no recuerdas lo que aprendiste
-hiciste el anterior curso PreClic y te quedaste con ganas de más
-necesitas mejorar tus habilidades porque estás con el TFM, una presentación para congreso, un articulo...
-simplemente porque te gustaría saber qué es el estilo PreClic
Apúntate ahora en bit.ly/curso_preclic
"Búsqueda bibliográficas eficaces con el menor esfuerzo. PreClic"
Este curso es para ti si:
-ya has hecho un curso de búsquedas anteriormente, pero no recuerdas lo que aprendiste
-hiciste el anterior curso PreClic y te quedaste con ganas de más
-necesitas mejorar tus habilidades porque estás con el TFM, una presentación para congreso, un articulo...
-simplemente porque te gustaría saber qué es el estilo PreClic
Apúntate ahora en bit.ly/curso_preclic
Una vez cargada la atropina en jeringa ¿debo protegerla de la luz? ¿Cuánto tiempo puede pasar como máximo hasta que la administre? Nuestra compañera Cristina Ferrer nos planteaba estas dudas tras su paso por la unidad de reproducción asistida. Pues bien, apliquemos el método PreClic.
Como se trata de un fármaco, el primer lugar donde vamos es a CIMA AEMPS en busca de la ficha técnica (http://bit.ly/2uOn0ed) y revisamos todos los apartados (con especial a los apartados 4 y 6 cuando buscamos forma de administración, conservación, etc.). Pero no encontramos la respuesta.
El siguiente paso es Stabilis. Y allá que vamos en busca de la respuesta. Este recurso nos parece indispensable para cualquier profesional sanitario que utilice fármacos en su práctica.
Y... bingo, encontramos las respuestas que buscábamos. Veamos.
-La atropina cargada en jeringas de polipropileno, y temperatura de 23ºC no hay que protegerla de la luz y es estable 364 días (casi un año).
-Si la temperatura es de 35ºC la estabilidad se reduce a 28 días (el resto de aspectos y condiciones se mantienen).
-Si la temperatura es de 5ºC sí hay que protegerla de la luz, y su estabilidad es de nuevo 364 días.
El estudio se realizó con presentaciones de sulfato de atropina con una concentración de 2mg/ml. Podéís revisar la referencia en Stabilis (http://www.stabilis.org/Monographie.php…).
Y esto todo. Gracias, Cristina, por tu pregunta.
Cambiando la rutina por evidencia.
Como se trata de un fármaco, el primer lugar donde vamos es a CIMA AEMPS en busca de la ficha técnica (http://bit.ly/2uOn0ed) y revisamos todos los apartados (con especial a los apartados 4 y 6 cuando buscamos forma de administración, conservación, etc.). Pero no encontramos la respuesta.
El siguiente paso es Stabilis. Y allá que vamos en busca de la respuesta. Este recurso nos parece indispensable para cualquier profesional sanitario que utilice fármacos en su práctica.
Y... bingo, encontramos las respuestas que buscábamos. Veamos.
-La atropina cargada en jeringas de polipropileno, y temperatura de 23ºC no hay que protegerla de la luz y es estable 364 días (casi un año).
-Si la temperatura es de 35ºC la estabilidad se reduce a 28 días (el resto de aspectos y condiciones se mantienen).
-Si la temperatura es de 5ºC sí hay que protegerla de la luz, y su estabilidad es de nuevo 364 días.
El estudio se realizó con presentaciones de sulfato de atropina con una concentración de 2mg/ml. Podéís revisar la referencia en Stabilis (http://www.stabilis.org/Monographie.php…).
Y esto todo. Gracias, Cristina, por tu pregunta.
Cambiando la rutina por evidencia.
¿Se puede administrar componentes sanguíneos a través de bomba de infusión? ¿Qué evidencia hay al respecto? Esta duda nos llegaba por mensaje privado a nuestro facebook la semana pasada.
Una pregunta muy similar fue contestada por Preevid en 2012 (http://www.murciasalud.es/preevid.php…) . Encontraron, entre otras referencias, dos GPC que daban recomendaciones respecto a este tema. Una de las más importantes es que “Se pueden utilizar tanto dispositivos de infusión por gravedad o electrónicos para la administración de los componentes sanguíneos (...) aunque solo deben utilizarse si el fabricante los verifica como seguro para ello y están homologados por la CE (Comunidad Europea)”.
Dado que esta pregunta se contestó hace unos años, Preevid nos avisa que la información ofrecida puede no estar actualizada.
Por ello, desde PreClic, hemos querido completar la información con referencias más actuales.
En la última Guía de la British Society for Haematology del año 2017 (1) hacen la misma recomendación: “Se pueden usar dispositivos de infusión de gravedad o electrónicos para la administración de componentes sanguíneos de acuerdo con las instrucciones del fabricante. El volumen infundido debe controlarse regularmente a lo largo de la infusión para garantizar que el volumen esperado se entregue a la velocidad requerida”.
También hemos encontrado una revisión integrativa realizada en 2016 (2) cuyo objetivo fue estudiar si la infusión de componentes sanguíneos a través de bombas de infusión producían hemólisis y/o daño celular. Se incluyeron 17 estudios, todos ellos preclínicos (experimentos en laboratorio). Por este motivo, los autores no realizaron una clasificación de los estudios según el nivel de evidencia.
Las conclusiones a las que llegaron los autores fueron:
-Se pueden producir alteraciones en la integridad de los
eritrocitos cuando los componentes sanguíneos son
administrados mediante bombas de infusión.
-Parece que el tipo de bomba más seguro (respecto a la
hemólisis y daño celular) es la de infusión
volumétrica con mecanismo de cassette.
-El estudio reveló que la hemólisis es un proceso en el que
influyen múltiples factores. Por ejemplo, el uso de productos
que estaban cerca de su periodo de caducidad eran más
susceptibles de producir este efecto.
-Ninguna de las publicaciones mencionó las consecuencias
clínicas del daño celular y la liberación de biomarcadores a
los pacientes.
-Los propios autores concluyen que la evidencia disponible
hasta la fecha no es concluyente.
Como sabéis, cuando hablamos de dispositivos médicos, en PreClic somos muy fans de las instrucciones de los fabricantes. Dadas las recomendaciones encontradas, habrá que hacer caso a las indicaciones de cada bomba de infusión que vayamos a utilizar para la administración de componentes sanguíneos.
1. Robinson S, Harris A, Atkinson S, Atterbury C, Bolton-Maggs P, Elliott C, et al. The administration of blood components: a British Society for Haematology Guideline. Transfus Med. 2018;28(1):3–21. https://bit.ly/2uQ6v1e
2. Wilson AM, Peterlini MAS, Pedreira M da LG. Infusion pumps and red blood cell damage in transfusion therapy: an integrative revision of the academic literature. Rev Lat Am Enfermagem. 2016;24:e2763. https://bit.ly/2ErRRN8
Una pregunta muy similar fue contestada por Preevid en 2012 (http://www.murciasalud.es/preevid.php…) . Encontraron, entre otras referencias, dos GPC que daban recomendaciones respecto a este tema. Una de las más importantes es que “Se pueden utilizar tanto dispositivos de infusión por gravedad o electrónicos para la administración de los componentes sanguíneos (...) aunque solo deben utilizarse si el fabricante los verifica como seguro para ello y están homologados por la CE (Comunidad Europea)”.
Dado que esta pregunta se contestó hace unos años, Preevid nos avisa que la información ofrecida puede no estar actualizada.
Por ello, desde PreClic, hemos querido completar la información con referencias más actuales.
En la última Guía de la British Society for Haematology del año 2017 (1) hacen la misma recomendación: “Se pueden usar dispositivos de infusión de gravedad o electrónicos para la administración de componentes sanguíneos de acuerdo con las instrucciones del fabricante. El volumen infundido debe controlarse regularmente a lo largo de la infusión para garantizar que el volumen esperado se entregue a la velocidad requerida”.
También hemos encontrado una revisión integrativa realizada en 2016 (2) cuyo objetivo fue estudiar si la infusión de componentes sanguíneos a través de bombas de infusión producían hemólisis y/o daño celular. Se incluyeron 17 estudios, todos ellos preclínicos (experimentos en laboratorio). Por este motivo, los autores no realizaron una clasificación de los estudios según el nivel de evidencia.
Las conclusiones a las que llegaron los autores fueron:
-Se pueden producir alteraciones en la integridad de los
eritrocitos cuando los componentes sanguíneos son
administrados mediante bombas de infusión.
-Parece que el tipo de bomba más seguro (respecto a la
hemólisis y daño celular) es la de infusión
volumétrica con mecanismo de cassette.
-El estudio reveló que la hemólisis es un proceso en el que
influyen múltiples factores. Por ejemplo, el uso de productos
que estaban cerca de su periodo de caducidad eran más
susceptibles de producir este efecto.
-Ninguna de las publicaciones mencionó las consecuencias
clínicas del daño celular y la liberación de biomarcadores a
los pacientes.
-Los propios autores concluyen que la evidencia disponible
hasta la fecha no es concluyente.
Como sabéis, cuando hablamos de dispositivos médicos, en PreClic somos muy fans de las instrucciones de los fabricantes. Dadas las recomendaciones encontradas, habrá que hacer caso a las indicaciones de cada bomba de infusión que vayamos a utilizar para la administración de componentes sanguíneos.
1. Robinson S, Harris A, Atkinson S, Atterbury C, Bolton-Maggs P, Elliott C, et al. The administration of blood components: a British Society for Haematology Guideline. Transfus Med. 2018;28(1):3–21. https://bit.ly/2uQ6v1e
2. Wilson AM, Peterlini MAS, Pedreira M da LG. Infusion pumps and red blood cell damage in transfusion therapy: an integrative revision of the academic literature. Rev Lat Am Enfermagem. 2016;24:e2763. https://bit.ly/2ErRRN8
www.murciasalud.es
Preevid, respuestas basadas en la evidencia
Biblioteca Virtual Murciasalud
Corregimos el enlace a Preevid de la anterior entrada porque redirige a la página principal, y no la entrada concreta a la que hacemos referencia: http://www.murciasalud.es/preevid.php?op=mostrar_pregunta&id=19189&idsec=453
www.murciasalud.es
Preevid, respuestas basadas en evidencias
¿Se pueden transfundir 1 pool de plaquetas al paciente a través de una bomba?
Esta semana Alejandro Fernández (@jandrito88) nos preguntaba en Twitter cuál es el tiempo correcto de infusión de hemoderivados.
Nos hemos puesto manos a la obra y, tras dar unas cuantas vueltas, hemos observado que varias guias internacionales se fijaban en las británicas… Y nos dicen que:
-Existe la limitación en el tiempo máximo de infusión en base a la temperatura que pueda alcanzar la bolsa en ambiente tras su salida de la cámara frigorífica (JPAC, 2009 & Norfolk, 2013).
-Recomiendan que la transfusión de una unidad de hematíes, plasma fresco o crioprecipitado, se complete dentro de las 4 horas posteriores a la extracción de un ambiente de temperatura controlada. Este límite se ha establecido para reducir el riesgo de crecimiento bacteriano e infección transmitida (al receptor) por la transfusión (Robinson, 2017).
-Esta recomendación no constituye una obligación (Brunskill et al., 2012 & Foley et al., 2016). No obstante, esta guía recomienda que la regla continúe siendo aplicada en la práctica clínica, siempre que sea posible, hasta que la evidencia científica sea más clara respecto a la seguridad de la extensión de tiempo de la transfusión.
En resumen, en habitaciones con temperaturas ambiente entre 20–24 °C las transfusiones en adultos de hematíes, plasma fresco o crioprecipitados no deben prolongarse más allá de 4 horas.
---------------
Bibliografía
Brunskill, S., Thomas, S., Whitmore, E. et al. (2012) What is the maximum time that a unit of red blood cells can be safely left out of controlled temperature storage? Transfusion Medicine Reviews, 26 (3), 209–223.
Foley, K., Poles, D., Mistry, H., Gray, A. & Bolton‐Maggs, P.H.B. (2016) Are the ‘rules’ for times in set up and duration of red cell transfusions too strict? Transfusion Medicine, 26, 166–169. https://doi.org/10.1111/tme.12308/
JPAC (2009) Deviations from 4°C Temperature Storage for Red Cells: Effect on Viability and Bacterial Growth. URL https://www.transfusionguidelines.org/…/downlo…/test%201.pdf
Robinson, S., Harris, A., Atkinson, S., Atterbury, C., Bolton-Maggs, P., & Elliott, C. et al. (2017). The administration of blood components: a British Society for Haematology Guideline. Transfusion Medicine, 28(1), 3-21. http://dx.doi.org/10.1111/tme.12481
------------------------------
Fotografía: @Earls37a https://www.flickr.com/photos/indraw/4857101224
Nos hemos puesto manos a la obra y, tras dar unas cuantas vueltas, hemos observado que varias guias internacionales se fijaban en las británicas… Y nos dicen que:
-Existe la limitación en el tiempo máximo de infusión en base a la temperatura que pueda alcanzar la bolsa en ambiente tras su salida de la cámara frigorífica (JPAC, 2009 & Norfolk, 2013).
-Recomiendan que la transfusión de una unidad de hematíes, plasma fresco o crioprecipitado, se complete dentro de las 4 horas posteriores a la extracción de un ambiente de temperatura controlada. Este límite se ha establecido para reducir el riesgo de crecimiento bacteriano e infección transmitida (al receptor) por la transfusión (Robinson, 2017).
-Esta recomendación no constituye una obligación (Brunskill et al., 2012 & Foley et al., 2016). No obstante, esta guía recomienda que la regla continúe siendo aplicada en la práctica clínica, siempre que sea posible, hasta que la evidencia científica sea más clara respecto a la seguridad de la extensión de tiempo de la transfusión.
En resumen, en habitaciones con temperaturas ambiente entre 20–24 °C las transfusiones en adultos de hematíes, plasma fresco o crioprecipitados no deben prolongarse más allá de 4 horas.
---------------
Bibliografía
Brunskill, S., Thomas, S., Whitmore, E. et al. (2012) What is the maximum time that a unit of red blood cells can be safely left out of controlled temperature storage? Transfusion Medicine Reviews, 26 (3), 209–223.
Foley, K., Poles, D., Mistry, H., Gray, A. & Bolton‐Maggs, P.H.B. (2016) Are the ‘rules’ for times in set up and duration of red cell transfusions too strict? Transfusion Medicine, 26, 166–169. https://doi.org/10.1111/tme.12308/
JPAC (2009) Deviations from 4°C Temperature Storage for Red Cells: Effect on Viability and Bacterial Growth. URL https://www.transfusionguidelines.org/…/downlo…/test%201.pdf
Robinson, S., Harris, A., Atkinson, S., Atterbury, C., Bolton-Maggs, P., & Elliott, C. et al. (2017). The administration of blood components: a British Society for Haematology Guideline. Transfusion Medicine, 28(1), 3-21. http://dx.doi.org/10.1111/tme.12481
------------------------------
Fotografía: @Earls37a https://www.flickr.com/photos/indraw/4857101224
Wiley Online Library
Are the ‘rules’ for times in set up and duration of red cell transfusion too strict?
Objectives
To discover if any adverse clinical effects have been reported to the UK haemovigilance scheme, Serious Hazards of Transfusion (SHOT) relating to delays in set up of transfusion or extend...
To discover if any adverse clinical effects have been reported to the UK haemovigilance scheme, Serious Hazards of Transfusion (SHOT) relating to delays in set up of transfusion or extend...
Esta semana en PreClic vamos a intentar reducir la incertidumbre sobre este interesante debate que se ha generado en twitter (ver el hilo aquí: http://bit.ly/2JtUjp6).
Si seguís el enlace podréis ver que ha suscitado interés, y varios profesionales tuiteros han aportado su punto de vista sobre el asunto.
¿Qué podemos aportar nosotros? Si ya nos conocéis, sabréis que el método PreClic se basa en buscar las respuestas, en primer lugar, en productos basados en la evidencia. Por tanto...
...no podía faltar en Preevid en nuestra pesquisa. En esta ocasión, aunque aparecen varias preguntas sobre povidona iodada (PVP) y clorhexidina (CH), todas son bastante antiguas. Por lo que pasamos al siguiente nivel.
Nuestro siguiente paso nos lleva hasta la Biblioteca Cochrane Plus (recurso indispensable y en castellano). Y esto es lo que encontramos:
Una revisión de 2017 en la que se evaluó el uso de antisépticos en quemaduras (http://bit.ly/2JsSj0m). Centrándonos solo en los estudios que evaluaron PVP frente a CH, hallaron que podría haber alguna reducción de tiempo hasta la cicatrización usando PVP. No obstante, otras evidencias no mostraron diferencias claras y la confianza en los estudios fue baja o muy baja. La conclusión de los autores de esta revisión es que la evidencia hallada en no permitió asegurar que existan diferencias en la cicatrización de las heridas provocadas por quemaduras.
Otra revisión de 2016 (http://bit.ly/2KhH50a) comparó PVP frente a CH para la antisepsia de la piel con la finalidad de reducir las infecciones relacionadas con el catéter venoso central. Encontraron pruebas de baja calidad a favor del uso de CH para esta indicación. La conclusión de los autores fue que no existen pruebas para asegurar que la limpieza de la piel con antisépticos pueda evitar la septicemia relacionada con el catéter, frente a ninguna limpieza. Aunque se hallaron pruebas de superioridad de CH frente a PVP, éstas fueron de calidad muy baja.
Aunque hay otras revisiones que incluyen PVP para otras indicaciones, no se comparaba con CH, por lo que los hemos descartado para esta entrada.
Nuestro siguiente paso fue ir a PubMed/MEDLINE y ver con qué nos encontramos. Usamos el filtro "Systematic review" para acotar la búsqueda solo a los resultados con mayor nivel confianza (de partida).
La primera revisión que hallamos, de 2017, comparaba el uso de antisépticos, lavado con agua + jabón o suero salino para la limpieza del meato previa a la inserción de una sonda vesical (http://bit.ly/2KhLZKC). Aunque no se reporta ningún estudio de comparación directa de PVP vs CH, la conclusión de los autores es que debido a las deficiencias de los estudios incluidos, no se puede realizar una recomendación clara. En su opinión, los antisépticos podrían mostrar significación en un estudio bien diseñado.
Otra revisión muy actual, también de 2017, (http://bit.ly/2Kj2XZ2) comparó PVP vs CH para evitar la infección del sitio quirúrgico. En esta revisión concluyeron que CH es preferible para evitar las infecciones tanto en cirugías limpias como en contaminadas (en referencia a la preparación preoperatoria de la piel).
En 2017 también se publicó una revisión sobre PVP vs CH para evitar la infección en la herida producida en la cesárea (http://bit.ly/2KiuKIP). En este caso, los autores no encontraron superioridad de ninguno de los dos productos para esta indicación.
Una revisión Cochrane realizada en 2016 (http://bit.ly/2KhWo8L) actualizaba los resultados de la comparación del uso de antisépticos en el lavado de manos para reducir la infección del sitio quirúrgico. Los autores concluyeron que la CH podría ser superior a PVP en la reducción de UFC en manos, aunque no está claro que esta variable subrogada tenga relevancia clínica.
Otra revisión Cochrane de 2015 (que también es actualización de una anterior) no encontró diferencias en el uso de PVP vs CH para evitar la infección del sitio quirúrgico en cirugías limpias (http://bit.ly/2KjNKqC).
Si seguís el enlace podréis ver que ha suscitado interés, y varios profesionales tuiteros han aportado su punto de vista sobre el asunto.
¿Qué podemos aportar nosotros? Si ya nos conocéis, sabréis que el método PreClic se basa en buscar las respuestas, en primer lugar, en productos basados en la evidencia. Por tanto...
...no podía faltar en Preevid en nuestra pesquisa. En esta ocasión, aunque aparecen varias preguntas sobre povidona iodada (PVP) y clorhexidina (CH), todas son bastante antiguas. Por lo que pasamos al siguiente nivel.
Nuestro siguiente paso nos lleva hasta la Biblioteca Cochrane Plus (recurso indispensable y en castellano). Y esto es lo que encontramos:
Una revisión de 2017 en la que se evaluó el uso de antisépticos en quemaduras (http://bit.ly/2JsSj0m). Centrándonos solo en los estudios que evaluaron PVP frente a CH, hallaron que podría haber alguna reducción de tiempo hasta la cicatrización usando PVP. No obstante, otras evidencias no mostraron diferencias claras y la confianza en los estudios fue baja o muy baja. La conclusión de los autores de esta revisión es que la evidencia hallada en no permitió asegurar que existan diferencias en la cicatrización de las heridas provocadas por quemaduras.
Otra revisión de 2016 (http://bit.ly/2KhH50a) comparó PVP frente a CH para la antisepsia de la piel con la finalidad de reducir las infecciones relacionadas con el catéter venoso central. Encontraron pruebas de baja calidad a favor del uso de CH para esta indicación. La conclusión de los autores fue que no existen pruebas para asegurar que la limpieza de la piel con antisépticos pueda evitar la septicemia relacionada con el catéter, frente a ninguna limpieza. Aunque se hallaron pruebas de superioridad de CH frente a PVP, éstas fueron de calidad muy baja.
Aunque hay otras revisiones que incluyen PVP para otras indicaciones, no se comparaba con CH, por lo que los hemos descartado para esta entrada.
Nuestro siguiente paso fue ir a PubMed/MEDLINE y ver con qué nos encontramos. Usamos el filtro "Systematic review" para acotar la búsqueda solo a los resultados con mayor nivel confianza (de partida).
La primera revisión que hallamos, de 2017, comparaba el uso de antisépticos, lavado con agua + jabón o suero salino para la limpieza del meato previa a la inserción de una sonda vesical (http://bit.ly/2KhLZKC). Aunque no se reporta ningún estudio de comparación directa de PVP vs CH, la conclusión de los autores es que debido a las deficiencias de los estudios incluidos, no se puede realizar una recomendación clara. En su opinión, los antisépticos podrían mostrar significación en un estudio bien diseñado.
Otra revisión muy actual, también de 2017, (http://bit.ly/2Kj2XZ2) comparó PVP vs CH para evitar la infección del sitio quirúrgico. En esta revisión concluyeron que CH es preferible para evitar las infecciones tanto en cirugías limpias como en contaminadas (en referencia a la preparación preoperatoria de la piel).
En 2017 también se publicó una revisión sobre PVP vs CH para evitar la infección en la herida producida en la cesárea (http://bit.ly/2KiuKIP). En este caso, los autores no encontraron superioridad de ninguno de los dos productos para esta indicación.
Una revisión Cochrane realizada en 2016 (http://bit.ly/2KhWo8L) actualizaba los resultados de la comparación del uso de antisépticos en el lavado de manos para reducir la infección del sitio quirúrgico. Los autores concluyeron que la CH podría ser superior a PVP en la reducción de UFC en manos, aunque no está claro que esta variable subrogada tenga relevancia clínica.
Otra revisión Cochrane de 2015 (que también es actualización de una anterior) no encontró diferencias en el uso de PVP vs CH para evitar la infección del sitio quirúrgico en cirugías limpias (http://bit.ly/2KjNKqC).
Twitter
ULCERAS.NET
👉🏻👀Povidona iodada vs. clorhexidina ! Sin duda gana Betadine: +espectro y - irritante ¿a que no lo sabias? 😃
Conclusión de PreClic
A la vista de los resultados hallados, no nos parece que se pueda realizar una afirmación categórica sobre la superioridad de la povidona iodada frente a la clorhexidina (ni viceversa) para ninguna de las intervenciones mencionadas en esta entrada.
Si bien parte de la literatura hallada señala superioridad de la clorhexidina en algunas indicaciones, esto debe aún confirmarse mediante estudios bien diseñados (cuánta falta nos hacen los estudios bien diseñados).
Además de las búsquedas realizadas, hemos leído el documento que se ha compartido en el hilo de twitter que encabeza esta entrada. En nuestra opinión, las referencias que se utilizan no son superiores a las aquí mostradas (en cuanto al nivel de confianza que se le puede otorgar) debido a dos cuestiones fundamentales:
1. Son revisiones de autor, no sistemáticas. Por tanto, no explicitan su método ni su criterio de inclusión exclusión de artículos.
2. Están financiadas (y así lo reconocen los autores) por un laboratorio que es parte interesada en el resultado, lo que somete a sesgos los resultados que se muestran.
La ciencia no trata de verdades absolutas. La ciencia reduce la incertidumbre y está siempre sujeta a revisión.
A la vista de los resultados hallados, no nos parece que se pueda realizar una afirmación categórica sobre la superioridad de la povidona iodada frente a la clorhexidina (ni viceversa) para ninguna de las intervenciones mencionadas en esta entrada.
Si bien parte de la literatura hallada señala superioridad de la clorhexidina en algunas indicaciones, esto debe aún confirmarse mediante estudios bien diseñados (cuánta falta nos hacen los estudios bien diseñados).
Además de las búsquedas realizadas, hemos leído el documento que se ha compartido en el hilo de twitter que encabeza esta entrada. En nuestra opinión, las referencias que se utilizan no son superiores a las aquí mostradas (en cuanto al nivel de confianza que se le puede otorgar) debido a dos cuestiones fundamentales:
1. Son revisiones de autor, no sistemáticas. Por tanto, no explicitan su método ni su criterio de inclusión exclusión de artículos.
2. Están financiadas (y así lo reconocen los autores) por un laboratorio que es parte interesada en el resultado, lo que somete a sesgos los resultados que se muestran.
La ciencia no trata de verdades absolutas. La ciencia reduce la incertidumbre y está siempre sujeta a revisión.