Hoy desde PreClic no queremos contestar a una pregunta...¡sino 16!
Guíasalud nos trae una nueva GPC sobre enfermedad renal crónica, que responde preguntas como:
¿el ejercicio físico reduce la progresión de la enfermedad?
¿Y las dietas restrictivas en proteínas o en sodio?
¿Son eficaces las intervenciones o programas educativos?
Creemos que las GPC son uno de los productos que mejor nos ayudan a responder nuestras preguntas del día a día. Además, esta guía incluye un documento de información para pacientes.
¿A qué esperas para echarle un vistazo?
http://bit.ly/2rqJT5F
Guíasalud nos trae una nueva GPC sobre enfermedad renal crónica, que responde preguntas como:
¿el ejercicio físico reduce la progresión de la enfermedad?
¿Y las dietas restrictivas en proteínas o en sodio?
¿Son eficaces las intervenciones o programas educativos?
Creemos que las GPC son uno de los productos que mejor nos ayudan a responder nuestras preguntas del día a día. Además, esta guía incluye un documento de información para pacientes.
¿A qué esperas para echarle un vistazo?
http://bit.ly/2rqJT5F
¿En las máscaras quirúrgicas qué cara va hacia afuera?
En más de una ocasión te lo has planteado, pero por ser un dispositivo sencillo tal vez no le hayas dado importancia. Pero la tiene.
Puede que penséis que estamos entrando en bucle con los aislamientos y las mascarillas. Pero además de que es época, la culpa es de @BrunedPons y @MartinTorral , porque a partir de la foto de Rebeca del aislamiento, y del comentario de las mascarillas de Martín, hemos rememorado más de una pregunta básica como esta. Pero que se quedó en el tintero precliquero.
Tweet y foto de @Bunedpons: http://bit.ly/2DMczrl
Las mascarillas quirúrgicas suelen presentarse de con las caras de dos colores diferentes. Esto no es un capricho del fabricante o del comprador, sino más bien sirve para identificar la parte que ha de ir colocada hacia la persona que la porta. Esto se debe a que su función es la de evitar que el que la lleva contamine el ambiente o al paciente que está tratando. La respuesta a esta pregunta ya la da @preevid en una de sus entradas, que nos pasó Nuria Boubeta Lemos de @torreviejasalud. No obstante no se define cual es la cara interna y la externa. Entrada de preevid: http://bit.ly/2DUa0aP
¿Pero entonces cuál es la cara que va para afuera?
Ya sabéis que las diferentes marcas varían su color. Nosotros hemos preguntado a varios fabricantes y hoy os traemos la respuesta de 3M. Les preguntamos en especial por los modelos 1818 o 1810F, porque son las básicas (del tipo que habitualmente se utilizan). El fabricante responde claramente a la pregunta: la parte clara (textura hipoalergénica) va orientada hacia la cara y la parte de color hacia el exterior. El razonamiento es que la mascarilla realiza un filtrado del aire espirado por el portador, para evitar la contaminación del ambiente o de la herida. Y ese filtrado se da desde la parte clara (interna) a la de color (oscura).
Así que si os preguntan otra vez ya sabéis qué decir y cómo justificar por qué… la parte de color hacia fuera.
¡Por cierto! En la entrada de Preevid nos recuerdan en qué situaciones debemos llevar una mascarilla quirúrgica y cuando una mascarillas de protección ;)
En más de una ocasión te lo has planteado, pero por ser un dispositivo sencillo tal vez no le hayas dado importancia. Pero la tiene.
Puede que penséis que estamos entrando en bucle con los aislamientos y las mascarillas. Pero además de que es época, la culpa es de @BrunedPons y @MartinTorral , porque a partir de la foto de Rebeca del aislamiento, y del comentario de las mascarillas de Martín, hemos rememorado más de una pregunta básica como esta. Pero que se quedó en el tintero precliquero.
Tweet y foto de @Bunedpons: http://bit.ly/2DMczrl
Las mascarillas quirúrgicas suelen presentarse de con las caras de dos colores diferentes. Esto no es un capricho del fabricante o del comprador, sino más bien sirve para identificar la parte que ha de ir colocada hacia la persona que la porta. Esto se debe a que su función es la de evitar que el que la lleva contamine el ambiente o al paciente que está tratando. La respuesta a esta pregunta ya la da @preevid en una de sus entradas, que nos pasó Nuria Boubeta Lemos de @torreviejasalud. No obstante no se define cual es la cara interna y la externa. Entrada de preevid: http://bit.ly/2DUa0aP
¿Pero entonces cuál es la cara que va para afuera?
Ya sabéis que las diferentes marcas varían su color. Nosotros hemos preguntado a varios fabricantes y hoy os traemos la respuesta de 3M. Les preguntamos en especial por los modelos 1818 o 1810F, porque son las básicas (del tipo que habitualmente se utilizan). El fabricante responde claramente a la pregunta: la parte clara (textura hipoalergénica) va orientada hacia la cara y la parte de color hacia el exterior. El razonamiento es que la mascarilla realiza un filtrado del aire espirado por el portador, para evitar la contaminación del ambiente o de la herida. Y ese filtrado se da desde la parte clara (interna) a la de color (oscura).
Así que si os preguntan otra vez ya sabéis qué decir y cómo justificar por qué… la parte de color hacia fuera.
¡Por cierto! En la entrada de Preevid nos recuerdan en qué situaciones debemos llevar una mascarilla quirúrgica y cuando una mascarillas de protección ;)
Twitter
Rebeca Bruned Pons
A ver, qué os parece el 'aislamiento' de contacto y respiratorio? ... La 'mesilla', último grito en mobiliario hospitalario, ni en ikea encuentras algo q se monte tan rápido. Ya la higiene del invento y la #SegPac... 😲 Miles de euros para última tecnología…
La semana pasada María (@Sherymery) nos lanzaba una pregunta en twitter sobre el sondaje vesical en una situación muy concreta (http://bit.ly/2BLwwNe).
El caso: varón con hematuria y estenosis uretral que acude a urgencias. Se le realiza el sondaje con una de punta recta (couvelaire) de 3 luces para lavado continuo. Posteriormente en planta se decide cambiar por una de punta de pico de pato (dufour) porque aseguran que producen menos molestias vesicales.
La pregunta: ¿Generan más molestias las sondas tipo couvelaire que las tipo dufour?
--
¿Qué hemos encontrado?
Bancos de preguntas:
Hemos buscado inicialmente en dos de nuestros sitios favoritos, Preevid y Picuida (ambos los recomendamos sin reservas). En el primero hemos localizado una pregunta reciente sobre sondajes difíciles en varones (http://bit.ly/2FZNRVo). En resumen, se sugiere el uso de sondas de punta curva para facilitar el acceso (aunque hay otros aspectos interesantes que merece la pena revisar en el enlace que os dejamos). Con respecto al cambio de sonda posterior, no se hace mención alguna.
Bases de datos:
Al no encontrar respuesta a la pregunta concreta, trazamos una búsqueda en la Biblioteca Cochrane y en PubMed/MEDLINE sin resultados relevantes (empleamos términos sobre cateterización uretral y confort).
--
Llegados a este punto ¿qué podemos hacer?
En el ámbito científico se suele decir que "es deber de quien hace una afirmación, demostrarla".
Lo que queremos decir NO es que no tenga fundamento el cambio de sonda (aunque, particularmente, pondríamos en duda que el balance coste/beneficio en este caso se incline hacia una cambio rutinario de sonda vesical), sino que, es el personal de la planta es quien debería sustentar con argumentos válidos esa práctica.
--
Para terminar
No obstante lo anterior, el confort del paciente es uno de los aspectos que más nos interesa (como resultado de salud). Por tanto, permaneceremos atentos a las novedades que puedan aparecer en este sentido. Ya sabéis que las sondas vesicales son una de nuestras debilidades ;)
El caso: varón con hematuria y estenosis uretral que acude a urgencias. Se le realiza el sondaje con una de punta recta (couvelaire) de 3 luces para lavado continuo. Posteriormente en planta se decide cambiar por una de punta de pico de pato (dufour) porque aseguran que producen menos molestias vesicales.
La pregunta: ¿Generan más molestias las sondas tipo couvelaire que las tipo dufour?
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¿Qué hemos encontrado?
Bancos de preguntas:
Hemos buscado inicialmente en dos de nuestros sitios favoritos, Preevid y Picuida (ambos los recomendamos sin reservas). En el primero hemos localizado una pregunta reciente sobre sondajes difíciles en varones (http://bit.ly/2FZNRVo). En resumen, se sugiere el uso de sondas de punta curva para facilitar el acceso (aunque hay otros aspectos interesantes que merece la pena revisar en el enlace que os dejamos). Con respecto al cambio de sonda posterior, no se hace mención alguna.
Bases de datos:
Al no encontrar respuesta a la pregunta concreta, trazamos una búsqueda en la Biblioteca Cochrane y en PubMed/MEDLINE sin resultados relevantes (empleamos términos sobre cateterización uretral y confort).
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Llegados a este punto ¿qué podemos hacer?
En el ámbito científico se suele decir que "es deber de quien hace una afirmación, demostrarla".
Lo que queremos decir NO es que no tenga fundamento el cambio de sonda (aunque, particularmente, pondríamos en duda que el balance coste/beneficio en este caso se incline hacia una cambio rutinario de sonda vesical), sino que, es el personal de la planta es quien debería sustentar con argumentos válidos esa práctica.
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Para terminar
No obstante lo anterior, el confort del paciente es uno de los aspectos que más nos interesa (como resultado de salud). Por tanto, permaneceremos atentos a las novedades que puedan aparecer en este sentido. Ya sabéis que las sondas vesicales son una de nuestras debilidades ;)
Nuestro compañera (o compañero) de Twitter @Enferiesgo, nos ha pedido información sobre el marcaje físico de perfusiones de riesgo a raíz de haber encontrado un documento del complejo hospitalarios de Toledo. El texto está titulado "Perfusiones estandarizadas de medicamentos de alto riesgo".
La ISMP España ha creado un documento (http://bit.ly/2EtUHWF) donde menciona los puntos de mejora que deberían llevarse a cabo, y una lista de los errores detectados y su prácticas de prevención.
De hecho, este mismo documento referencia a una guía muy completa y actualizada del gobierno australiano (http://bit.ly/2CnEHzq). Muy útil y gráfica. En ella puedes encontrar todo tipo de consejos para administrar nuestros tratamientos farmacológicos de forma más segura.
¡Gracias por la pregunta!
Nota: la imagen pertenece a una campaña del Área de Salud de las Pitiüses (Baleares).
La ISMP España ha creado un documento (http://bit.ly/2EtUHWF) donde menciona los puntos de mejora que deberían llevarse a cabo, y una lista de los errores detectados y su prácticas de prevención.
De hecho, este mismo documento referencia a una guía muy completa y actualizada del gobierno australiano (http://bit.ly/2CnEHzq). Muy útil y gráfica. En ella puedes encontrar todo tipo de consejos para administrar nuestros tratamientos farmacológicos de forma más segura.
¡Gracias por la pregunta!
Nota: la imagen pertenece a una campaña del Área de Salud de las Pitiüses (Baleares).
¿Se puede administrar furosemida a través de un infusor subcutáneo? Una compañera nos lanzó esta pregunta, así que nos hemos puesto manos a la obra.
Cuando surge alguna pregunta sobre fármacos, lo primero que hacemos siempre desde PreClic es consultar la ficha técnica del medicamento a través de AEMPS CIMA (http://bit.ly/2EL8Fj89)
- La ficha técnica de la furosemida inyectable nos dice que la
administración debe ser por vía intravenosa, preferiblemente
mediante perfusión continua. Si se administra en bolos, debe
hacerse muy lentamente, no excediendo la velocidad de 4 mg
por minuto y nunca debe darse en asociación con otros
medicamentos en la misma jeringa.
- La vía intramuscular está restringida a casos excepcionales,
como situaciones agudas (edema agudo de pulmón) en los
que no es posible la administración oral ni intravenosa.
- No se hace mención en ningún momento a la administración
por vía subcutánea.
Además de la ficha técnica, en PreClic hemos querido ir un paso más allá y hemos revisado la evidencia disponible sobre la administración de furosemida por vía subcutánea. Así que hemos hecho búsquedas en Medline, Epistemonikos y Cochrane Library, donde hemos encontrado lo siguiente:
- Desde hace años se han publicado trabajos en los que se ha utilizado este fármaco por vía SC para el tratamiento paliativo de la congestión en la insuficiencia cardíaca en etapa terminal. Sin embargo, ninguno de los trabajos fueron ensayos clínicos aleatorizados. Los trabajos encontrados se publicaron como editoriales o en actas de congreso. Uno de ellos fue un estudio piloto en voluntarios sanos y cuyo control fue placebo.
- “Tratamiento de la insuficiencia cardiaca descompensada
con furosemida subcutánea mediante bombas
elastoméricas: experiencia inicial” (2013):
http://bit.ly/2Cu7XEM
- “Intermittent Subcutaneous Furosemide: Parenteral
Diuretic Rescue for Hospice Patients With Congestive
Heart Failure Resistant to Oral Diuretic” (2011):
http://bit.ly/2Gqm2FA
- “Diuretic effects of subcutaneous furosemide in human
volunteers: a randomized pilot study”. http://bit.ly/2GpJTpa
- Actualmente se está probando, a través de un ensayo clínico, una nueva formulación de furosemida SC, con un pH más
fisiológico que el de la furosemida IV. Aún no está finalizado,
pero si os pica la curiosidad podéis acceder al registro del
ensayo, donde encontraréis el protocolo del mismo y algunos
resultados preliminares.
- Sub-Q Versus IV Furosemide in Acute Heart Failure
(registro en ClinicalTrials.gov): http://bit.ly/2EAYr4y
Así que de momento tendremos que esperar para poder utilizar la vía subcutánea para la administración de furosemida de forma segura.
Cuando surge alguna pregunta sobre fármacos, lo primero que hacemos siempre desde PreClic es consultar la ficha técnica del medicamento a través de AEMPS CIMA (http://bit.ly/2EL8Fj89)
- La ficha técnica de la furosemida inyectable nos dice que la
administración debe ser por vía intravenosa, preferiblemente
mediante perfusión continua. Si se administra en bolos, debe
hacerse muy lentamente, no excediendo la velocidad de 4 mg
por minuto y nunca debe darse en asociación con otros
medicamentos en la misma jeringa.
- La vía intramuscular está restringida a casos excepcionales,
como situaciones agudas (edema agudo de pulmón) en los
que no es posible la administración oral ni intravenosa.
- No se hace mención en ningún momento a la administración
por vía subcutánea.
Además de la ficha técnica, en PreClic hemos querido ir un paso más allá y hemos revisado la evidencia disponible sobre la administración de furosemida por vía subcutánea. Así que hemos hecho búsquedas en Medline, Epistemonikos y Cochrane Library, donde hemos encontrado lo siguiente:
- Desde hace años se han publicado trabajos en los que se ha utilizado este fármaco por vía SC para el tratamiento paliativo de la congestión en la insuficiencia cardíaca en etapa terminal. Sin embargo, ninguno de los trabajos fueron ensayos clínicos aleatorizados. Los trabajos encontrados se publicaron como editoriales o en actas de congreso. Uno de ellos fue un estudio piloto en voluntarios sanos y cuyo control fue placebo.
- “Tratamiento de la insuficiencia cardiaca descompensada
con furosemida subcutánea mediante bombas
elastoméricas: experiencia inicial” (2013):
http://bit.ly/2Cu7XEM
- “Intermittent Subcutaneous Furosemide: Parenteral
Diuretic Rescue for Hospice Patients With Congestive
Heart Failure Resistant to Oral Diuretic” (2011):
http://bit.ly/2Gqm2FA
- “Diuretic effects of subcutaneous furosemide in human
volunteers: a randomized pilot study”. http://bit.ly/2GpJTpa
- Actualmente se está probando, a través de un ensayo clínico, una nueva formulación de furosemida SC, con un pH más
fisiológico que el de la furosemida IV. Aún no está finalizado,
pero si os pica la curiosidad podéis acceder al registro del
ensayo, donde encontraréis el protocolo del mismo y algunos
resultados preliminares.
- Sub-Q Versus IV Furosemide in Acute Heart Failure
(registro en ClinicalTrials.gov): http://bit.ly/2EAYr4y
Así que de momento tendremos que esperar para poder utilizar la vía subcutánea para la administración de furosemida de forma segura.
Ante la duda de presencia de sangre en heces ¿es válido verter agua oxigenada para ver si hace espuma? Y si hace espuma ¿es que hay presencia de sangre? Esta la pregunta que hacía la compañera Arantxa Gil Andreu.
Es muy común usar como “prueba diagnóstica” la técnica de verter peróxido de hidrógeno sobre una deposición reciente para verificar si existe sangre oculta. Se piensa que una reacción en forma de espuma es signo de presencia de sangre.
En la GPC más reciente que hemos encontrado sobre este tema, de 2007, “Manejo del paciente con rectorragia” (http://bit.ly/2F1XI0O), se recomienda utilizar un test de sangre oculta en heces (TSOH).
Existen dos TSOH, según el método para detectar sangre en heces:
-los TSOH-Q o químicos (guayaco, ortolidina obencidina)
-los TSOH-I, o inmunológicos.
Os pasamos un enlace para que veáis un comparativo en las tablas 1 y 2 del documento de Morillas, Bandrés, & Coordinadores de 2009 (http://bit.ly/2F0dmKb).
Además, en el siguiente enlace (ver tabla 5), podéis ver los diferentes test inmunológicos comercializados (http://bit.ly/2t5dDWj).
Pero entonces ¿de dónde viene el mito de determinar sangre en heces con agua oxigenada? Nos tenemos que ir hasta las décadas de los 70 y 80. Distintos autores (Woodman, 1979; Jaffe, 1979; Welch y Young, 1983) determinaban la presencia de sangre en heces mediante la reacción del agua oxigenada y otro tipo de sustancias (acetato de etilo o ácido acético + difenilamina).
Todos estos métodos distan mucho del simple hecho de verter agua oxigenada sobre las heces.
Por ello, hemos realizado una búsqueda sobre el tema. No hemos encontrado artículos que justifiquen la técnica de verter H2O2 sobre heces recientes y que la aparición de espuma signifique positivo en sangre.
Sí que hemos encontrado dos cartas al editor que hablan del uso del agua oxigenada en algunas técnicas endoscópicas para mejorar la visibilidad o para disolver un coágulo en sangrados gastrointestinales (Kwok, Damiano y Moawad, 2012; Lennon y Kallo, 2010). Sin embargo, no dejan de ser casos puntuales.
Por ello, ante la duda de estar en presencia de una deposición con sangre oculta, deberemos recurrir a los métodos de detección estandarizados.
--
Bibliografía
Jaffe, R. M., & Zierdt, W. (1979). A new occult blood test not subject to false-negative results from reducing substances. The Journal of laboratory and clinical medicine, 93(5), 879-886.
Kwok, R. M., Damiano, M. N., & Moawad, F. J. (2012). Actively Bleeding Dieulafoy Lesion Identified in a Critically Ill Patient Only After the Use of Hydrogen Peroxide. The American journal of gastroenterology, 107(9), 1445.
Lennon, A. M., & Kalloo, A. N. (2010). Hydrogen peroxide in upper gastrointestinal bleeding: a coming of age? Digestive Diseases and Sciences, 55(2): 223-225
Ministerio de Sanidad y Consumo. (2008). Análisis coste-efectividad del cribado de cáncer colorrectal en población general. Primera parte: Revisión sistemática sobre su eficacia y seguridad. Biblioteca Cochrane Plus. Ministerio de Sanidad y Consumo. Retrieved from http://www3.gobiernodecanarias.org/…/5b3b8562-1…/2006_23.pdf
Morillas, D. J. D., Bandrés, D. A. C. D. F., & Coordinadores. (2009). La prevención del cáncer colorrectal en España Serie Ciencias Biomédicas (Fundacion). Recuperado de http://www.fernandobandres.es/…/Monografia-Cancer-Colon-web…
Ministerio de sanidad y consumo. (2010). Análisis costeefectividad del cribado del cáncer colorrectal en la población general. Informes de Evaluación de Tecnologías Sanitarias SESCS Núm. 2006/23. Servicio Canario de la Salud, Consejeria de Sanidad del Gobierno de Canarias.
Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria y Centro Cochrane Iberoamericano. (2007). Manejo del paciente con rectorragia. Guía de Práctica Clínica. Actualización 2007. Elsevier Doyma: Barcelona.
Welch, C. L., & Young, D. S. (1983). Spectrophotometry of occult blood in feces. Clinical chemistry, 29(12), 2022-2025.
Woodman, D. D. (1970). Detection of blood in faeces. Clinica Chimica Acta, 29(2), 249-252.
Es muy común usar como “prueba diagnóstica” la técnica de verter peróxido de hidrógeno sobre una deposición reciente para verificar si existe sangre oculta. Se piensa que una reacción en forma de espuma es signo de presencia de sangre.
En la GPC más reciente que hemos encontrado sobre este tema, de 2007, “Manejo del paciente con rectorragia” (http://bit.ly/2F1XI0O), se recomienda utilizar un test de sangre oculta en heces (TSOH).
Existen dos TSOH, según el método para detectar sangre en heces:
-los TSOH-Q o químicos (guayaco, ortolidina obencidina)
-los TSOH-I, o inmunológicos.
Os pasamos un enlace para que veáis un comparativo en las tablas 1 y 2 del documento de Morillas, Bandrés, & Coordinadores de 2009 (http://bit.ly/2F0dmKb).
Además, en el siguiente enlace (ver tabla 5), podéis ver los diferentes test inmunológicos comercializados (http://bit.ly/2t5dDWj).
Pero entonces ¿de dónde viene el mito de determinar sangre en heces con agua oxigenada? Nos tenemos que ir hasta las décadas de los 70 y 80. Distintos autores (Woodman, 1979; Jaffe, 1979; Welch y Young, 1983) determinaban la presencia de sangre en heces mediante la reacción del agua oxigenada y otro tipo de sustancias (acetato de etilo o ácido acético + difenilamina).
Todos estos métodos distan mucho del simple hecho de verter agua oxigenada sobre las heces.
Por ello, hemos realizado una búsqueda sobre el tema. No hemos encontrado artículos que justifiquen la técnica de verter H2O2 sobre heces recientes y que la aparición de espuma signifique positivo en sangre.
Sí que hemos encontrado dos cartas al editor que hablan del uso del agua oxigenada en algunas técnicas endoscópicas para mejorar la visibilidad o para disolver un coágulo en sangrados gastrointestinales (Kwok, Damiano y Moawad, 2012; Lennon y Kallo, 2010). Sin embargo, no dejan de ser casos puntuales.
Por ello, ante la duda de estar en presencia de una deposición con sangre oculta, deberemos recurrir a los métodos de detección estandarizados.
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Bibliografía
Jaffe, R. M., & Zierdt, W. (1979). A new occult blood test not subject to false-negative results from reducing substances. The Journal of laboratory and clinical medicine, 93(5), 879-886.
Kwok, R. M., Damiano, M. N., & Moawad, F. J. (2012). Actively Bleeding Dieulafoy Lesion Identified in a Critically Ill Patient Only After the Use of Hydrogen Peroxide. The American journal of gastroenterology, 107(9), 1445.
Lennon, A. M., & Kalloo, A. N. (2010). Hydrogen peroxide in upper gastrointestinal bleeding: a coming of age? Digestive Diseases and Sciences, 55(2): 223-225
Ministerio de Sanidad y Consumo. (2008). Análisis coste-efectividad del cribado de cáncer colorrectal en población general. Primera parte: Revisión sistemática sobre su eficacia y seguridad. Biblioteca Cochrane Plus. Ministerio de Sanidad y Consumo. Retrieved from http://www3.gobiernodecanarias.org/…/5b3b8562-1…/2006_23.pdf
Morillas, D. J. D., Bandrés, D. A. C. D. F., & Coordinadores. (2009). La prevención del cáncer colorrectal en España Serie Ciencias Biomédicas (Fundacion). Recuperado de http://www.fernandobandres.es/…/Monografia-Cancer-Colon-web…
Ministerio de sanidad y consumo. (2010). Análisis costeefectividad del cribado del cáncer colorrectal en la población general. Informes de Evaluación de Tecnologías Sanitarias SESCS Núm. 2006/23. Servicio Canario de la Salud, Consejeria de Sanidad del Gobierno de Canarias.
Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria y Centro Cochrane Iberoamericano. (2007). Manejo del paciente con rectorragia. Guía de Práctica Clínica. Actualización 2007. Elsevier Doyma: Barcelona.
Welch, C. L., & Young, D. S. (1983). Spectrophotometry of occult blood in feces. Clinical chemistry, 29(12), 2022-2025.
Woodman, D. D. (1970). Detection of blood in faeces. Clinica Chimica Acta, 29(2), 249-252.
www.aegastro.es
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La AEG tiene como principales objetivos la excelencia profesional en gastroenterología a través de una docencia de calidad, guías de práctica clínica y promoción de investigación colaborativa a nivel nacional e internacional. Somos profesionales sanitarios…
"Recientemente he rotado por la consulta de endocrino y he visto que recomiendan usar agujas de menor longitud 5-6mm frente a las de 8-9mm que se recomendaban antes". Así empezaba el correo que nos enviaba Angela Fuentes, residente de enfermería comunitaria.
Nos encanta ver cómo nos hacemos preguntas sobre los detalles más comunes de nuestra práctica. Así, preguntándonos, evaluándonos, dudando de lo que se da por sentado, es como mejoramos nuestra práctica. Ángela, no dejes nunca de hacerte preguntas.
Vamos a seguir el método PreClic...
*
Empezamos por nuestro banco de preguntas de cabecera, Preevid.
**Encontramos que contestaron una pregunta similar en 2010. Concretamente sobre el calibre y longitud adecuados para administrar insulina a un paciente de 18 años y normopeso.
-En una GPC refieren que las longitudes van desde 5mm hasta 12,7mm. El apunte que hacen es que si el paciente es delgado, o la zona de punción tiene poco tejido adiposo, se debe pellizcar la zona o usar longitudes cortas para evitar depositar la medicación en una zona más profunda.
-En un ensayo clínico concluyen que la inyección perpendicular con agujas de 4-5mm en adultos con IMC=25 supone un mínimo riesgo de inyección intramuscular inadvertida (o lo que es lo mismo, sugieren que esa es la longitud apropiada).
-En dos ensayos clínicos aleatorizados concluyeron que la longitud preferida por los pacientes fue de 6mm por asociarse con menos dolor, menos miedo y menos complicaciones como contusión en la piel.
*
Puesto que las referencias usadas en Preevid son algo antiguas, hemos continuado hasta GuiaSalud, para ver si encontrábamos algo más reciente. La GPC sobre diabetes mellitus tipo 1 está caducada desde el 30-abr-2017 (http://bit.ly/2FD1HAj) aunque puede serguir consultándose. Tiene un apartado específico sobre el tamaño de las agujas y, en resumen, dice esteo:
-Las agujas de 5 y 6mm tienen los mismos resultados que las de 8 y 12,7mm en cuanto a efectividad, seguridad y tolerabilidad, incluso en pacientes con diabetes mellitus tipo 1 obesos.
-No hay evidencia concordante que indique más fugas o peor control metabólico con agujas cortas (4-5mm).
Las recomendaciones que hacen, en base a la evidencia son:
-En adultos las agujas pueden ser de 4, 5 o 6mm incluso para personas obesas, y no requieren en general de realizar el pellizco (especialmente en las de 4mm).
-No hay razones clínicas para recomendar agujas mayores de 8mm.
-Los niños y adolescentes deben utilizar agujas de 4, 5 o 6mm. Las personas delgadas que se inyecten en extremidades deben de elevar el pliegue cutáneo (especialmente con agujas de >4mm).
-No hay razones clínicas para recomendar agujas mayores de 6mm en niños y adolescentes.
Los niños en normopeso que utilicen agujas de 8mm deben inyectarse con pliegue cutáneo e inclinación de 45º.
*
Hemos querido ir un poco más allá, puesto que hasta aquí las referencias con superiores a 5 años, y cabe la posibilidad de que nueva evidencia matice o modifique alguna de las recomendaciones. Por tanto, hemos lanzado una búsqueda en PubMed, y de los resultados, hemos seleccionado una revisión de autor (http://bit.ly/2FAvUzX) de 2017, que incluye las referencias usadas en la GPC que hemos detallado antes, pero también otras más recientes (de 2015). Resumimos el aspecto que es relevante para esta pregunta:
-Aunque aún persiste cierto debate sobre la longitud adecuada, las longitudes 4-6mm son las más apoyadas por la evidencia científica (tanto en niños como en adultos).
*
Terminamos diciéndote que aunque no era el foco de tu pregunta, aparecen varias referencias en nuestra búsqueda que tratan sobre sistemas de "microagujas" para la infusión subcutánea de insulina. Parece ser que disminuyen el dolor (y aumentan el confort de la persona). Si quisieras leer más sobre este aspecto, te dejamos el enlace a la búsqueda en PubMed (http://bit.ly/2FyxIJJ).
¡Gracias por confiar en nosotros!
Nos encanta ver cómo nos hacemos preguntas sobre los detalles más comunes de nuestra práctica. Así, preguntándonos, evaluándonos, dudando de lo que se da por sentado, es como mejoramos nuestra práctica. Ángela, no dejes nunca de hacerte preguntas.
Vamos a seguir el método PreClic...
*
Empezamos por nuestro banco de preguntas de cabecera, Preevid.
**Encontramos que contestaron una pregunta similar en 2010. Concretamente sobre el calibre y longitud adecuados para administrar insulina a un paciente de 18 años y normopeso.
-En una GPC refieren que las longitudes van desde 5mm hasta 12,7mm. El apunte que hacen es que si el paciente es delgado, o la zona de punción tiene poco tejido adiposo, se debe pellizcar la zona o usar longitudes cortas para evitar depositar la medicación en una zona más profunda.
-En un ensayo clínico concluyen que la inyección perpendicular con agujas de 4-5mm en adultos con IMC=25 supone un mínimo riesgo de inyección intramuscular inadvertida (o lo que es lo mismo, sugieren que esa es la longitud apropiada).
-En dos ensayos clínicos aleatorizados concluyeron que la longitud preferida por los pacientes fue de 6mm por asociarse con menos dolor, menos miedo y menos complicaciones como contusión en la piel.
*
Puesto que las referencias usadas en Preevid son algo antiguas, hemos continuado hasta GuiaSalud, para ver si encontrábamos algo más reciente. La GPC sobre diabetes mellitus tipo 1 está caducada desde el 30-abr-2017 (http://bit.ly/2FD1HAj) aunque puede serguir consultándose. Tiene un apartado específico sobre el tamaño de las agujas y, en resumen, dice esteo:
-Las agujas de 5 y 6mm tienen los mismos resultados que las de 8 y 12,7mm en cuanto a efectividad, seguridad y tolerabilidad, incluso en pacientes con diabetes mellitus tipo 1 obesos.
-No hay evidencia concordante que indique más fugas o peor control metabólico con agujas cortas (4-5mm).
Las recomendaciones que hacen, en base a la evidencia son:
-En adultos las agujas pueden ser de 4, 5 o 6mm incluso para personas obesas, y no requieren en general de realizar el pellizco (especialmente en las de 4mm).
-No hay razones clínicas para recomendar agujas mayores de 8mm.
-Los niños y adolescentes deben utilizar agujas de 4, 5 o 6mm. Las personas delgadas que se inyecten en extremidades deben de elevar el pliegue cutáneo (especialmente con agujas de >4mm).
-No hay razones clínicas para recomendar agujas mayores de 6mm en niños y adolescentes.
Los niños en normopeso que utilicen agujas de 8mm deben inyectarse con pliegue cutáneo e inclinación de 45º.
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Hemos querido ir un poco más allá, puesto que hasta aquí las referencias con superiores a 5 años, y cabe la posibilidad de que nueva evidencia matice o modifique alguna de las recomendaciones. Por tanto, hemos lanzado una búsqueda en PubMed, y de los resultados, hemos seleccionado una revisión de autor (http://bit.ly/2FAvUzX) de 2017, que incluye las referencias usadas en la GPC que hemos detallado antes, pero también otras más recientes (de 2015). Resumimos el aspecto que es relevante para esta pregunta:
-Aunque aún persiste cierto debate sobre la longitud adecuada, las longitudes 4-6mm son las más apoyadas por la evidencia científica (tanto en niños como en adultos).
*
Terminamos diciéndote que aunque no era el foco de tu pregunta, aparecen varias referencias en nuestra búsqueda que tratan sobre sistemas de "microagujas" para la infusión subcutánea de insulina. Parece ser que disminuyen el dolor (y aumentan el confort de la persona). Si quisieras leer más sobre este aspecto, te dejamos el enlace a la búsqueda en PubMed (http://bit.ly/2FyxIJJ).
¡Gracias por confiar en nosotros!
@CARRINMARA en Twitter lanzo una preguna al aire, ¡y aceptamos el reto!
"Lavado bucal en #pacientes hospitalizados. Todos los días me pregunto, ¿Qué pasa con las bocas de los pacientes ingresados?."
Tras buscar guías de práctica clínica nacionales sin éxito, hemos echado mano a guías de práctica clínica internacional. Y con ello, hemos encontrado una del año 2008. Es cierto que estaría fuera de los 5 años que se recomiendan, pero el Colegio de Enfermería de Toronto, Canadá, hizo una guía de práctica clínica para el cuidado oral, que nos puede, aún así, ayudar a actualizar nuestro conocimiento y práctica sobre la salud bucodental en nuestros pacientes.
En la recomendación 5, en términos generales, recomienda al menos proveer, ayudar, supervisar o recordar como mínimo dos veces en cualquier tipo de paciente (pudiendo aumentar en caso de necesidades especiales). Nivel de evidencia IV (http://rnao.ca/…/Oral_Health_-_Nursing_Assessment_and_Inter…).
También hemos encontrado en una guía posterior del NICE (2016) las siguientes recomendaciones (está enfocada a residencias, pero puede aplicar para hospitalizados también):
**Se debe asegurar que los responsables del cuidado facilitan apoyo diario en el cuidado de la higiene oral, y en concreto:
-cepillar los dientes propios al menos dos veces al día con pasta fluorada
-mantener un cuidado diario de las piezas protésicas (parciales o totales), incluyendo cepillado, eliminación de restos de comida y retirada nocturna de las prótesis.
-usar los productos de limpieza de prótesis de la elección del paciente siempre que sea posible
-usar los cepillos de dientes de la elección del paciente (manuales o eléctricos) siempre que sea posible
-uso diario de productos de cuidado de la higiene oral que hayan sido prescritos por odontólogos
.uso diario que productos de cuidado de la higiene oral sin prescripción de la preferencia del paciente.
(https://www.nice.org.uk/guida…/ng48/chapter/Recommendations…).
Esto es lo que hemos hallado. Lo que nos parece es que, al menos, hay que empezar a introducir la idea del cuidado diario de la higiene oral para que deje de ser "esa gran olvidada".
"Lavado bucal en #pacientes hospitalizados. Todos los días me pregunto, ¿Qué pasa con las bocas de los pacientes ingresados?."
Tras buscar guías de práctica clínica nacionales sin éxito, hemos echado mano a guías de práctica clínica internacional. Y con ello, hemos encontrado una del año 2008. Es cierto que estaría fuera de los 5 años que se recomiendan, pero el Colegio de Enfermería de Toronto, Canadá, hizo una guía de práctica clínica para el cuidado oral, que nos puede, aún así, ayudar a actualizar nuestro conocimiento y práctica sobre la salud bucodental en nuestros pacientes.
En la recomendación 5, en términos generales, recomienda al menos proveer, ayudar, supervisar o recordar como mínimo dos veces en cualquier tipo de paciente (pudiendo aumentar en caso de necesidades especiales). Nivel de evidencia IV (http://rnao.ca/…/Oral_Health_-_Nursing_Assessment_and_Inter…).
También hemos encontrado en una guía posterior del NICE (2016) las siguientes recomendaciones (está enfocada a residencias, pero puede aplicar para hospitalizados también):
**Se debe asegurar que los responsables del cuidado facilitan apoyo diario en el cuidado de la higiene oral, y en concreto:
-cepillar los dientes propios al menos dos veces al día con pasta fluorada
-mantener un cuidado diario de las piezas protésicas (parciales o totales), incluyendo cepillado, eliminación de restos de comida y retirada nocturna de las prótesis.
-usar los productos de limpieza de prótesis de la elección del paciente siempre que sea posible
-usar los cepillos de dientes de la elección del paciente (manuales o eléctricos) siempre que sea posible
-uso diario de productos de cuidado de la higiene oral que hayan sido prescritos por odontólogos
.uso diario que productos de cuidado de la higiene oral sin prescripción de la preferencia del paciente.
(https://www.nice.org.uk/guida…/ng48/chapter/Recommendations…).
Esto es lo que hemos hallado. Lo que nos parece es que, al menos, hay que empezar a introducir la idea del cuidado diario de la higiene oral para que deje de ser "esa gran olvidada".
RNAO.ca
Speaking out for nursing. Speaking out for health. | RNAO.ca
The Registered Nurses’ Association of Ontario (RNAO) is the professional association representing registered nurses, nurse practitioners and nursing students in Ontario.
¿Son efectivos los aceites tópicos, como los ácidos grasos hiperoxigenados (AGHO), para prevenir úlceras por presión en pacientes con ventilación no invasiva (VNI)? Esta interesante pregunta nos la lanzó @martinez_marson, y desde PreClic hemos recogido el guante.
Nuestra primera parada han sido los recursos habituales: Preevid, Guiasalud, Biblioteca Cochrane. Al no encontrar respuesta, ampliamos la búsqueda en la Cochrane Library y en diferentes webs institucionales de Guías de Práctica Clínica de otros países (National guideline clearinghouse, Infobase Clinical Practice Database, New Zealand Guidelines Group, National Institute for Health and Care Excellence). Sin embargo no encontramos ninguna recomendación al respecto.
Así que realizamos una búsqueda en Medline. Allí encontramos dos artículos interesantes.
Uno de ellos es una revisión (1). En ella, los autores revisaron 30 estudios, de los cuales sólo tres fueron ensayos clínicos aleatorizados y dos ensayos clínicos no aleatorizados. El resto fueron estudios no experimentales, paneles de expertos y casos clínicos. Los propios autores comentan que, debido a la poca presencia de ensayos clínicos, no pudieron establecer recomendaciones usando la metodología GRADE así que realizaron un consenso de expertos. Las recomendaciones que realizan son las siguientes:
- Usar máscara facial como interfaz de elección. En pacientes
con lesiones, considerar el uso del casco Helmet® para
evitar el efecto presión y cizalla de la interfaz sobre la piel
dañada cuando es necesario continuar con la VNI.
-Valorar el uso del casco Helmet® en pacientes que mueven la barbilla de forma inconsciente.
- Proteger la piel del puente nasal con apósitos de espuma de
poliuretano y adhesivo de silicona (para disminuir la presión y
la fricción) o apósitos hidrocoloides, cuando solo hay riesgo
de fricción, como es el caso de la máscara facial y las zonas
de roce con el arnés.
- Identificar con la escala Braden el riesgo de UPP en el
ingreso y a intervalos regulares (o ante la presencia de algún
cambio en el estado general del individuo).
- Evaluar el estado de piel y mucosas a las 2-4 h de inicio de la VNI, coincidiendo con la valoración hemodinámica y
respiratoria, para decidir si está siendo efectiva la terapia.
- Evaluar la piel cada 4 h (recomendable), máximo a las 11 h
(de riesgo). A las 24 h de VNI valorar la estrategia de rotación
de la interfase, porque los apósitos dejan de ser protectores
de posibles lesiones.
Cómo veis, en esta revisión no mencionan los ácidos grasos hiperoxigenados (AGHO) como método preventivo de UPP en pacientes con VNI.
Por último, hemos encontrado un ensayo clínico (2) en el que evaluaron la eficacia de cuatro estrategias para prevenir las UPP en pacientes portadores de mascarilla oronasal.
La incidencia de UPP fue significativamente menor en el grupo AGHO cuando se comparó con los apósitos (tanto adhesivos finos como adhesivos de espuma), aunque no hubo diferencia significativa cuando se comparó con la mascarilla directa sobre la piel.
Sin embargo, el tamaño muestral para cada uno de los brazos de comparaciones era pequeño y las intervenciones no estuvieron cegadas. Por ello, aunque los resultados de este estudio van a favor del uso de ácidos grasos hiperoxigenados para la prevención en UPP, es necesario esperar a tener más estudios sobre las diferentes estrategias preventivas (AGHO, apósitos de diferente tipo etc.).
Referencias:
1. Raurell-Torredà, et. al (2017). Prevención y tratamiento de las lesiones cutáneas asociadas a la ventilación mecánica no invasiva. Recomendaciones de expertos. Enfermería intensiva, 28(1):31-41. http://bit.ly/2poNnBr
2. Peña Otero et. al. (2017). Preventing facial pressure ulcers in patients under non-invasive mechanical ventilation: a randomised control trial. Journal of wound care, 26(3):128-136 .http://bit.ly/2pnSm5Y
Nuestra primera parada han sido los recursos habituales: Preevid, Guiasalud, Biblioteca Cochrane. Al no encontrar respuesta, ampliamos la búsqueda en la Cochrane Library y en diferentes webs institucionales de Guías de Práctica Clínica de otros países (National guideline clearinghouse, Infobase Clinical Practice Database, New Zealand Guidelines Group, National Institute for Health and Care Excellence). Sin embargo no encontramos ninguna recomendación al respecto.
Así que realizamos una búsqueda en Medline. Allí encontramos dos artículos interesantes.
Uno de ellos es una revisión (1). En ella, los autores revisaron 30 estudios, de los cuales sólo tres fueron ensayos clínicos aleatorizados y dos ensayos clínicos no aleatorizados. El resto fueron estudios no experimentales, paneles de expertos y casos clínicos. Los propios autores comentan que, debido a la poca presencia de ensayos clínicos, no pudieron establecer recomendaciones usando la metodología GRADE así que realizaron un consenso de expertos. Las recomendaciones que realizan son las siguientes:
- Usar máscara facial como interfaz de elección. En pacientes
con lesiones, considerar el uso del casco Helmet® para
evitar el efecto presión y cizalla de la interfaz sobre la piel
dañada cuando es necesario continuar con la VNI.
-Valorar el uso del casco Helmet® en pacientes que mueven la barbilla de forma inconsciente.
- Proteger la piel del puente nasal con apósitos de espuma de
poliuretano y adhesivo de silicona (para disminuir la presión y
la fricción) o apósitos hidrocoloides, cuando solo hay riesgo
de fricción, como es el caso de la máscara facial y las zonas
de roce con el arnés.
- Identificar con la escala Braden el riesgo de UPP en el
ingreso y a intervalos regulares (o ante la presencia de algún
cambio en el estado general del individuo).
- Evaluar el estado de piel y mucosas a las 2-4 h de inicio de la VNI, coincidiendo con la valoración hemodinámica y
respiratoria, para decidir si está siendo efectiva la terapia.
- Evaluar la piel cada 4 h (recomendable), máximo a las 11 h
(de riesgo). A las 24 h de VNI valorar la estrategia de rotación
de la interfase, porque los apósitos dejan de ser protectores
de posibles lesiones.
Cómo veis, en esta revisión no mencionan los ácidos grasos hiperoxigenados (AGHO) como método preventivo de UPP en pacientes con VNI.
Por último, hemos encontrado un ensayo clínico (2) en el que evaluaron la eficacia de cuatro estrategias para prevenir las UPP en pacientes portadores de mascarilla oronasal.
La incidencia de UPP fue significativamente menor en el grupo AGHO cuando se comparó con los apósitos (tanto adhesivos finos como adhesivos de espuma), aunque no hubo diferencia significativa cuando se comparó con la mascarilla directa sobre la piel.
Sin embargo, el tamaño muestral para cada uno de los brazos de comparaciones era pequeño y las intervenciones no estuvieron cegadas. Por ello, aunque los resultados de este estudio van a favor del uso de ácidos grasos hiperoxigenados para la prevención en UPP, es necesario esperar a tener más estudios sobre las diferentes estrategias preventivas (AGHO, apósitos de diferente tipo etc.).
Referencias:
1. Raurell-Torredà, et. al (2017). Prevención y tratamiento de las lesiones cutáneas asociadas a la ventilación mecánica no invasiva. Recomendaciones de expertos. Enfermería intensiva, 28(1):31-41. http://bit.ly/2poNnBr
2. Peña Otero et. al. (2017). Preventing facial pressure ulcers in patients under non-invasive mechanical ventilation: a randomised control trial. Journal of wound care, 26(3):128-136 .http://bit.ly/2pnSm5Y
Sciencedirect
Prevención y tratamiento de las lesiones cutáneas asociadas a la ventilación mecánica no invasiva. Recomendaciones de expertos
In the last two decades, non-invasive mechanical ventilation (NIV) has been consolidated as an initial strategy for the management of respiratory fail…
¿Cada cuanto tiempo es necesario cambiar la Aguja de seguridad Huber de un reservorio subcutáneo? Esta es la pregunta que @FelbitisZero nos lazaba hace unas semanas.
Nos referimos al conocido Gripper plus ® o aguja de seguridad "Huber" con punto de inyección sin aguja de cierre luer lock (a partir de ahora ASH).
Nos ha costado encontrar evidencia al respecto. No hemos encontrado revisiones sistemáticas. Así que hemos recurrido a las Guías de Práctica Clínica (GPC) que trataran específicamente de este dispositivo. Hemos evitado aquellas GPC que versaban sobre los cuidados de la vía central, sin especificar tipo.
-Revisamos NICE (Reino Unido) ¿Qué hemos obtenido? Una guía mencionada por Preevid en 2013, que referenció en su entrada sobre este tema la GPC “Guidelines for insertion and maintenance of central venous access devices in children and young people”. Se volvió a revisar en 2014 y sigue manteniendo que “en pacientes que no reciben sangre, productos sanguíneos o emulsiones de grasa, reemplace los conjuntos de administración que se usan continuamente, incluidos los dispositivos secundarios y dispositivos complementarios, no más frecuentemente que a intervalos de 96 horas, pero al menos cada 7 días". (https://rqia.org.uk/RQIA/files/cb/cb2bc4e1-f98a-4965-9489-85bdeaf6fc0d.pdf)
- La Universidad John Hopkins (EEUU) tiene un manual de práctica clínica donde en su anexo L explica el acceso y retirada de ASH, se especifica que se debe cambiar cada 7 días. (https://www.hopkinsmedicine.org/armstrong_institute/_files/clabsi_toolkit/Appendix_H_Adult_VAD_Policy.pdf)
- Por otra parte la GPC del Departamento de Salud de Queensland (Australia) refleja que "se deben realizar cambios de aguja cada 7 días y según sea necesario, dependiendo de las circunstancias individuales del paciente, el régimen de tratamiento o los cambios de línea de rutina.” (https://www.health.qld.gov.au/__data/assets/pdf_file/0030/444486/icare-port-guideline.pdf)
- La GPC de la RNAO expuesta en Preevid sigue sin ser actualizada a día de hoy. Recomienda cambios de gripper si se sospecha contaminación, deterioro del sistema, y siempre que sea posible no antes de las 72 horas. No obstante, recalca que depende de la sustancia que se esté infundiendo. Recordemos las limitaciones en los sistemas de soluciones lipídicas o sanguíneas. (http://rnao.ca/sites/rnao-ca/files/Care_and_Maintenance_to_Reduce_Vascular_Access_Complications.pdf)
- En el resto de referencias comentadas por Preevid, las recomendaciones de cambio son superiores a 7 días. (http://www.murciasalud.es/preevid.php?op=mostrar_pregunta&id=19511&idsec=453)
En resumen, en los textos encontrados y específicos de sistemas de ASH se recomiendan el cambio a los 7 días como máximo. Se debe tener en cuenta que el tipo de sustancia a infundir puede acortar el plazo de cambio.
Esperamos haber despejado la duda.
¡Un saludo!
Nos referimos al conocido Gripper plus ® o aguja de seguridad "Huber" con punto de inyección sin aguja de cierre luer lock (a partir de ahora ASH).
Nos ha costado encontrar evidencia al respecto. No hemos encontrado revisiones sistemáticas. Así que hemos recurrido a las Guías de Práctica Clínica (GPC) que trataran específicamente de este dispositivo. Hemos evitado aquellas GPC que versaban sobre los cuidados de la vía central, sin especificar tipo.
-Revisamos NICE (Reino Unido) ¿Qué hemos obtenido? Una guía mencionada por Preevid en 2013, que referenció en su entrada sobre este tema la GPC “Guidelines for insertion and maintenance of central venous access devices in children and young people”. Se volvió a revisar en 2014 y sigue manteniendo que “en pacientes que no reciben sangre, productos sanguíneos o emulsiones de grasa, reemplace los conjuntos de administración que se usan continuamente, incluidos los dispositivos secundarios y dispositivos complementarios, no más frecuentemente que a intervalos de 96 horas, pero al menos cada 7 días". (https://rqia.org.uk/RQIA/files/cb/cb2bc4e1-f98a-4965-9489-85bdeaf6fc0d.pdf)
- La Universidad John Hopkins (EEUU) tiene un manual de práctica clínica donde en su anexo L explica el acceso y retirada de ASH, se especifica que se debe cambiar cada 7 días. (https://www.hopkinsmedicine.org/armstrong_institute/_files/clabsi_toolkit/Appendix_H_Adult_VAD_Policy.pdf)
- Por otra parte la GPC del Departamento de Salud de Queensland (Australia) refleja que "se deben realizar cambios de aguja cada 7 días y según sea necesario, dependiendo de las circunstancias individuales del paciente, el régimen de tratamiento o los cambios de línea de rutina.” (https://www.health.qld.gov.au/__data/assets/pdf_file/0030/444486/icare-port-guideline.pdf)
- La GPC de la RNAO expuesta en Preevid sigue sin ser actualizada a día de hoy. Recomienda cambios de gripper si se sospecha contaminación, deterioro del sistema, y siempre que sea posible no antes de las 72 horas. No obstante, recalca que depende de la sustancia que se esté infundiendo. Recordemos las limitaciones en los sistemas de soluciones lipídicas o sanguíneas. (http://rnao.ca/sites/rnao-ca/files/Care_and_Maintenance_to_Reduce_Vascular_Access_Complications.pdf)
- En el resto de referencias comentadas por Preevid, las recomendaciones de cambio son superiores a 7 días. (http://www.murciasalud.es/preevid.php?op=mostrar_pregunta&id=19511&idsec=453)
En resumen, en los textos encontrados y específicos de sistemas de ASH se recomiendan el cambio a los 7 días como máximo. Se debe tener en cuenta que el tipo de sustancia a infundir puede acortar el plazo de cambio.
Esperamos haber despejado la duda.
¡Un saludo!