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Partido de las Terapias Naturales
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Anuncio de prohibición de los ingresos forzados a personas con trastornos mentales
https://p-tn.es/anuncio-de-prohibicion-de-los-ingresos-forzados-a-personas-con-trastornos-mentales

Los avances oficiales en salud mental son mínimos y la situación general no deja de empeorar en picado con afectaciones nuevas disparadas y empeoramiento de las existentes. Con recursos mínimos y centrados en la medicalización de las situaciones con todos los desastrosos efectos secundarios que esto conlleva así como la violación de derechos fundamentales como en las eufemísticamente denominadas “contenciones mecánicas”. Para colmo las Terapias Naturales son perseguidas y acosadas cuando son una de las posibilidades más útiles y eficaces para abordar este tipo de problema de salud en beneficio del paciente y su entorno. En este callejón sin salida es una buena noticia que el abordaje anunciado se vaya alejando de aberraciones actuales como los ingresos involuntarios forzosos con las consecuencias que esto puede tener de por vida. Baste como ejemplo que se puede acabar recibiendo electroshocks sin consentimiento de la persona interesada ni su familia (El caso de Iván, que hoy recibe su tercer electroshock, hace aflorar la falta de avances en salud mental
https://www.elcorreogallego.es/concellos/2023/03/31/caso-ivan-hoy-recibe-tercer-85412905.html)


El Gobierno prohibirá los ingresos forzados de personas con trastornos mentales
https://www.lavanguardia.com/vida/20250725/10922035/gobierno-prohibira-ingresos-forzados-personas-trastornos-mentales.html
Justificando gobiernos corporativos, antidemocráticas imposiciones globales, y violaciones de derechos básicos.
https://p-tn.es/justificando-gobiernos-corporativos-antidemocraticas-imposiciones-globales-y-violaciones-de-derechos-basicos

Sobre el artículo:

Salud global y soberanía nacional: ¿conflicto inevitable?

https://elpais.com/planeta-futuro/2025-08-20/salud-global-y-soberania-nacional-conflicto-inevitable.html

Una imposición global hace imposible el ejercicio de la soberanía ni nacional ni individual aunque se haga con argumentos “científicos” o técnicos. Una tecnodictadura es dictadura al fin y al cabo.

La salud global (o lo que sea) es lógicamente incompatible con las individualidades, estas son irrenunciables y deseables, no hay una sola salud ni un único abordaje. En contra de lo que se afirma en el artículo la pandemia lo dejó claro, por ejemplo quien siguió sin cuestionamiento las directrices globales causó mucho más daño que quien optó por otras más razonables y científicas como hoy se sigue demostrando.

Si una organización dicta las medidas en una pandemia, esa organización no puede estar (ni de facto) privatizada, ni depender de los intereses económicos de empresas privadas que la mantienen como ocurre en la actualidad con la OMS.

El problema no es la coordinación entre países sino cómo se realiza. Tampoco el acceso a tratamientos o recursos para hacer frente a una crisis sanitaria sino quién y cómo se hace. Posibles tratamientos eficaces desautorizados, ocultación de daños en los impuestos, violación en el derecho a decidir en tu salud personal, en la de las personas que de ti dependen, etc, como ha sucedido desgraciadamente en esta pandemia. Estos daños se dispararían exponencialmente si existe un entramado oficial capaz de forzar que todo el mundo acate las mismas medidas tanto en daños sanitarios como en derechos fundamentales.

El articulista se pregunta: ¿puede un país enfrentar solo una amenaza sanitaria que no reconoce fronteras?. Es una pregunta demagógica. Una amenaza sanitaria también es una catástrofe nuclear, por cierto Fukushima sigue vertiendo al mar toneladas de agua radioactiva, la radioactividad no se detiene en las fronteras causando gravísimos efectos sanitarios a nivel global. Innumerables contaminantes como por ejemplo los llamados “eternos” porque no desaparecen, causando enfermedad y muerte indefinidamente a lo largo del tiempo. También los contaminantes en el aire que tampoco reconocen fronteras y enferman a todo el planeta. Un largo etcétera que no preocupa a estos afanados globalistas, como nuestra ministra de Sanidad, que intentan imponer medidas siempre que no afecten demasiado al mercado, para estas cosas pocas o ninguna medida ni impuesta ni sugerida. La salud ni es una como intentan hacernos creer ni es global porque habría que incluir lo mental y psicológico, lo emocional y lo espiritual. Por eso necesitan instrumentos globales de imposición en lugar de colaboración para forzar su acatamiento generalizado.
Consejos vendo y para mí no tengo.
https://p-tn.es/consejos-vendo-y-para-mi-no-tengo
La imposición de medidas sin ética y a-científicas deriva en violaciones de derechos fundamentales y peor Salud Pública.
https://p-tn.es/la-imposicion-de-medidas-sin-etica-y-a-cientificas-deriva-en-violaciones-de-derechos-fundamentales-y-peor-salud-publica

El caso de una mujer sometida a una “cesárea forzada” por tener covid llega al Constitucional: “Me sentí un trozo de carne”
https://www.eldiario.es/sociedad/caso-mujer-sometida-cesarea-forzada-covid-llega-constitucional-senti-trozo-carne_1_12737792.html

El empeño de la biomedicina en que la salud se atiende únicamente con planteamientos materiales y cientificistas que llegado el caso se deben imponer a la fuerza, conduce a una violación de derechos fundamentales y a un deterioro creciente de la salud individual y pública. Una prueba de ello es que han hecho falta más de cinco años para que denuncias relacionadas con estas violaciones empiecen a difundirse en su relación con la Justicia. Más sangrante aún son las informaciones que se han ido difundiendo en torno a la pandemia COVID fuertemente sesgadas o directamente falsas (I) impuestas con censura pura y dura para intentar no dar cuenta de daños y muertes (II).

(I) EE. UU. investiga si la vacuna de la covid-19 está relacionada con la muerte de pacientes
https://www.diariolibre.com/usa/actualidad/2025/12/09/ee-uu-investiga-posible-vinculo-entre-vacuna-del-covid-y-muertes/3372521

(II) * nota: Los daños según el artículo pueden producirse de uno a tres días de la inoculación. Recordar que no se consideraba vacunada a una persona hasta dos semanas después del pinchazo.

Expertos descubren por qué vacunas contra COVID basadas en ARNm causarían miocarditis
https://www.sinembargo.mx/4737284/expertos-descubren-por-que-vacunas-contra-covid-basadas-en-arnm-causarian-miocarditis/

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LECCIONES DEL AÑO 2025: LO QUE HEMOS APRENDIDO SOBRE SALUD PÚBLICA Y DERECHOS CIVILES TRAS LA PANDEMIA DE HACE CINCO AÑOS
https://p-tn.es/lecciones-del-ano-2025-lo-que-hemos-aprendido-sobre-salud-publica-y-derechos-civiles-tras-la-pandemia-de-hace-cinco-anos

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Un problema de salud convertido en un grave problema político, social, económico (y también de salud)

Lo que fue calificado como «una de las tragedias colectivas más traumáticas que haya vivido España desde la Guerra Civil» 1 ha dejado unas secuelas que van más allá de lo estrictamente sanitario, y nos referimos al debilitamiento de un sistema democrático que está experimentando la aparición de lo que algunos llaman «gobiernos híbridos»2 —gobiernos autoritarios salidos de las urnas—.

La pandemia ha contribuido decisivamente a este debilitamiento cuando muchos ciudadanos vieron atónitos cómo, alegando la defensa de la «salud pública», sus derechos civiles eran ignorados, unos derechos que creían ya consagrados en nuestra sociedad y que parecían consustanciales a la «democracia» en la que creían vivir.

El discurso oficial3 acerca de la pandemia y el papel de las vacunas para detenerla está lejos de ser convincente, y cabe preguntarse si las secuelas de todas aquellas decisiones van a tener iguales o peores consecuencias que la propia pandemia en el ámbito de la salud. Porque, como manifestó la Dra. Sonia Tamames, directora de Salud de Castilla y León, «la pandemia de COVID no fue de gran gravedad», algo por lo que tuvo que dimitir.4 Sin embargo, la opinión de que la pandemia fue “relativamente trivial y con una baja mortalidad”5 no es algo excepcional. Y es que en España la pandemia lo fue, sobre todo, para las personas mayores de 60 años, que representaron el 95,5% de los fallecidos por COVID entre 2020 y 2023, de los cuales uno de cada cinco estaba ingresado en una residencia.6

En el discurso oficial —tanto de gobiernos como de los grandes medios de comunicación— hay un aspecto que choca cada vez más con los datos: la afirmación de que la pandemia puso de manifiesto el poder de la ciencia, y cómo un novedoso tratamiento experimental —bautizado con el viejo y consolidado término médico de «vacuna»— fue capaz de detenerla, suponiendo un punto de inflexión, un antes y un después en su evolución.7

Tras estos cinco años, sin embargo, se sigue ignorado, o a lo sumo minusvalorado, las relaciones causales entre la aplicación de las pseudovacunas de ARNm y sus efectos dañinos: patologías mortales como miocarditis8; la aparición de la llamada «COVID de larga duración», que algunos denominan «síndrome posvacunal contra la COVID-19» (PCVS)9; alteraciones frecuentes (aunque aparentemente leves) en la menstruación10; o los datos que muestran que la mortalidad asociada al COVID-19 fue mayor tras la aparición de la vacuna11, y que desde entonces se viene dando un exceso de mortalidad sostenido12.

En cualquier caso, ¿cómo puede afirmarse, de manera rigurosa, que entre diciembre de 2020 y marzo de 2023 las vacunas redujeron en un 59% la mortalidad, salvando 1,6 millones de vidas?13 ¿Quiere decirse que 1,6 millones de personas habrían muerto de no haberse puesto la vacuna? Esta afirmación es, simplemente, pura especulación.
Quienes criticamos la pseudovacuna contra la COVID-19 podríamos ser calificadas como negacionistas o fabricantes de bulos, o con cualquier otro calificativo usado para estigmatizar toda interpretación de los datos que diverja del discurso oficial —tanto de gobiernos como de grandes medios de comunicación14—, si no fuera porque también son opiniones sostenidas por profesionales sanitarios —curiosamente la mayor parte de ellos ya jubilados, lo que les otorga una libertad de expresión de la que parecen carecer cuando se encuentran en activo en el sistema biomédico—, agrupados bajo diferentes nombres como la Plataforma NoGracias (PNG)15, cuyo lema es «Menos medicina, más salud», o los «Seminarios de Innovación en Atención Primaria (SIAP)».16 Tal vez el principal indicador de la desconfianza generada hacia la eficacia de las vacunas y su utilidad sea el descenso de las vacunaciones en la población mundial, y particularmente entre el propio personal sanitario, que ha hecho que algunos ya hablen de implantar su obligatoriedad entre los profesionales de la salud. 17


Lecciones mal aprendidas

La pandemia ha hecho que se produzcan unas anomalías ideológicas aparentemente sorprendentes, como la de que un partido ultraderechista como Vox18 se haya erigido, de manera eficaz, como defensor de los derechos y libertades de los españoles, o que una política como Ayuso se presente como la abanderada de la libertad frente a los partidos “progres” que decretaron el confinamiento.19

Porque, en efecto, el Tribunal Constitucional declaró inconstitucionales, a iniciativa de Vox, varios apartados del primer decreto que declaraba el estado de alarma:

“Afirma la sentencia [del Tribunal Constitucional] que es inherente a la libertad de circulación su irrestricto despliegue y práctica en las vías o espacios de uso público, para aquellos fines que solo el titular del derecho puede determinar y sin que tenga que dar razón a la autoridad de los motivos de su presencia en tales vías. Y estos elementos esenciales del derecho fundamental han resultado cancelados a través de una medida que impone el confinamiento de toda la población en la totalidad del territorio nacional, estableciendo que las personas solo podrán circular, y hacerlo individualmente, para la realización de las actividades expresamente autorizadas por la norma.”20

El discurso autoritario-cientificista del gobierno español, personificado en un conjunto de portavoces uniformados de las fuerzas armadas y de las fuerzas de orden público, junto con epidemiólogos —el palo y la zanahoria—, no podía ocultar que muchas de las medidas implantadas eran las mismas, por ejemplo, que las que se habían tomado trescientos años atrás en la gran peste de Londres, descrita por Daniel Defoe.

Y es que los confinamientos obligatorios y la adopción de otras muchas medidas —los alienantes pasaportes COVID, las mascarillas, las distancia social, la obligatoriedad de facto de vacunarse en algunos puestos de trabajo, la estigmatización alentada desde lo público contra quienes no quisieron vacunarse, etc.—, tomadas en numerosos países, con alguna rara excepción como la de Suecia, carecían, sencillamente, de evidencia científica y apenas contribuyeron a la reducción del exceso de muertes.21 Por el contrario, supusieron un clamoroso fracaso de los sistemas «democráticos» a la hora de defender los derechos civiles de sus ciudadanos. 22

Para el Partido de las Terapias Naturales (PTN), la principal lección que puede y debe extraerse de la pandemia de hace cinco años es que en una democracia no caben tomar decisiones totalitarias que afecten a la población en su conjunto, bajo ningún concepto.
Las decisiones tomadas durante la pandemia fueron, como decíamos antes, un shock para numerosa ciudadanía, que vio restringidos por primera vez derechos que se creían ya consagrados e inherentes al sistema democrático. Ver que existían argumentos para limitar esos derechos ha dado alas a otros muchos para pensar que puede haber otros muchos argumentos, igualmente válidos, para limitar los derechos civiles. Los Estados Unidos de Trump es un ejemplo diario de la creatividad del totalitarismo del siglo XXI.

En estos cinco años, las consecuencias de relativizar la primacía de los derechos civiles han contribuido al desprestigio de las instituciones públicas; al auge de partidos políticos híbridos; a la aplicación sin control de la censura de contenidos por los propietarios de las redes sociales; a un mayor descrédito de esa ciencia que algunos la hacen hablar para decir lo que a ellos/ellas les conviene; al aumento de la corrupción en el ámbito público de la salud, tanto a la hora de proveer mascarillas como firmar contratos con fabricantes de vacunas —la llamada «farmafia»—; la perversión de un término bien aceptado por la mayoría de la población como el de «vacuna», etc.

En definitiva, en un sistema democrático no se puede anteponer la noción de «salud pública» a los derechos consagrados en la Constitución. La democracia se defiende con más democracia y con más libertad. En situaciones de emergencia las decisiones deben estar informadas en todo momento por el respeto hacia los derechos ciudadanos.

La pandemia de 2020 no fue la primera ni será la última, y nunca va a haber un sistema sanitario capaz de lidiar con una pandemia, porque no se puede abordar con soluciones puramente biomédicas ni basadas en una respuesta hospitalaria. Esto ya se ve cada año con las gripes estacionales.

Las sociedades democráticas son enormemente complejas y su gobernanza no es compatible con los caracteres autocráticos. El poder médico —amparado supuestamente en la llamada «evidencia científica»— se sigue imponiendo sobre los derechos individuales, como muestra la reciente sentencia de la Corte Europea de los Derechos Humanos23, que condena a España por vulnerar los derechos de un paciente que fue internado forzosamente en un recinto psiquiátrico, o los casos en los que pacientes son obligados por sentencia judicial a recibir terapia electroconvulsiva (electroshocks).24 Epidemiólogos y otros profesionales sanitarios juegan con la idea de la obligatoriedad de las vacunas, llegando a plantear la conveniencia de poner límites al poder judicial a la hora de cuestionar decisiones basadas en la salud pública.25

La cuestión no es si tal o cual terapia o medicamento es eficaz o no, sino que el ciudadano o ciudadana ostenta el derecho a negarse a recibirlo o ser tratado.

Las medicinas son muchas, y en un contexto democrático el pluralismo médico es algo insoslayable. No es un problema de irracionalidad o de negacionismo, sino un problema de falta de reconocimiento de la existencia de un pluralismo médico que entiende la salud y la sanación desde un paradigma distinto al biomédico. Que muchos ciudadanos, sintiéndose responsables de su propia salud, toman sus propias decisiones acerca de lo que les conviene o no. En ausencia del reconocimiento de este pluralismo médico, invocar la idea de «salud pública» para justificar cualquier políticas es la antesala al autoritarismo y a la degradación de la democracia.

1 «Cinco años del estallido de la covid-19», El País, 10mar2025. https://elpais.com/opinion/2025-03-10/cinco-anos-del-estallido-de-la-covid-19.html –> https://archive.ph/CcIxJ#selection-409.129-409.221

2 https://es.wikipedia.org/wiki/R%C3%A9gimen_h%C3%ADbrido

3 https://www.lamoncloa.gob.es/serviciosdeprensa/notasprensa/sanidad14/paginas/2024/estrategia-vacunacion-covid-19.aspx

4 https://www.lavanguardia.com/videos/20250306/10452185/dimite-directora-salud-castilla-leon-dijo-pandemia-gran-gravedad-ctx.html

5 https://www.theguardian.com/world/2025/mar/09/covid-five-years-on-uk-still-not-ready-to-protect-the-population
6 https://www.msf.es/sites/default/files/documents/medicossinfronteras-informe-covid19-residencias.pdf

https://www.rtve.es/noticias/20250313/espana-despues-covid-19-datos-muertes-economia/16488142.shtml

7 https://www.rtve.es/noticias/20250310/cinco-anos-despues-del-covid-19-ciudadania-se-convertido-gran-defensora-ciencia/16484445.shtml

8 Hulscher N, Hodkinson R, Makis W, McCullough PA. Autopsy findings in cases of fatal COVID-19 vaccine-induced myocarditis. ESC Heart Fail. 2025 Oct;12(5):3212-3225. doi: 10.1002/ehf2.14680. Epub 2024 Jan 14. PMID: 38221509; PMCID: PMC12450757.

9 Scholkmann F, May CA. COVID-19, post-acute COVID-19 syndrome (PACS, “long COVID”) and post-COVID-19 vaccination syndrome (PCVS, “post-COVIDvac-syndrome”): Similarities and differences. Pathol Res Pract. 2023 Jun;246:154497. doi: 10.1016/j.prp.2023.154497. Epub 2023 May 3. PMID: 37192595; PMCID: PMC10154064.

10 Milne BM, Mallett EM, Brogly SB. The Effect of COVID-19 Vaccination on Menstrual Cycles of Adolescents and Young Adults: A Systematic Review and Meta-analysis. J Pediatr Adolesc Gynecol. 2025 Dec;38(6):653-660. doi: 10.1016/j.jpag.2025.06.010. Epub 2025 Jul 4. PMID: 40617558.

11 Okoro EO, Ikoba NA, Okoro BE, Akpila AS, Salihu MO. Paradoxical increase in global COVID-19 deaths with vaccination coverage: World Health Organization estimates (2020-2023). Int J Risk Saf Med. 2025 Aug;36(3):103-112. doi: 10.1177/09246479251336610. Epub 2025 Apr 23. PMID: 40265700.

https://diariosabemos.com/actualidad/gobierno-britanico-retiene-datos-podrian-vincular-vacuna-covid-con-exceso-muertes-segun-the-telegraph_513214_102.html

12 Pallari CT, Achilleos S, Quattrocchi A, Rahmanian Haghighi MR, Phan MT, Artemiou A, Bennett CM, Cuthbertson J, Zimmermann C, Schernhammer E, Vernemmen C, Nganda Mekogo S, Lobato JCP, Macedo L, Athanasiadou M, Mortensen LH, Critchley JA, Goldsmith LP, Denissov G, Le Meur N, Kandelaki L, Chikhladze N, Athanasakis K, Binyaminy B, Maor T, Caruso E, Ambrosio G, Martial C, Chan Sun M, Hagen TP, Barron M, Chong M, Łyszczarz B, Erzen I, Cernuda Martínez JA, Arcos González P, Burstrom B, Tao W, Huang Q, Polemitis A, Charalambous A, Demetriou CA. Sustained excess all-cause mortality post COVID-19 in 21 countries: an ecological investigation. Int J Epidemiol. 2025 Apr 12;54(3):dyaf075. doi: 10.1093/ije/dyaf075. PMID: 40492564; PMCID: PMC12150023.

13 Meslé, Margaux M IMesle, Margaux MI et al. (2024): “Estimated number of lives directly saved by COVID-19 vaccination programmes in the WHO European Region from December, 2020, to March, 2023: a retrospective surveillance study”, en The Lancet Respiratory Medicine, 12(9): 714 – 727, https://doi.org/10.1016/S2213-2600(24)00179-6

14 La censura de los medios de comunicaciones y de las redes sociales propiedad de unos pocos multimillonarios hizo que, por ejemplo, el primer artículo publicado en El País crítico con las medidas adoptadas por la Covid-19 es del ¡15 de marzo de 2025!

«Hace cinco años se nos dijo que debíamos suspender el juicio por solidaridad. Que quien deslizara que ponerse la mascarilla en exteriores era absurdo, opinara que pueblos y ciudades no podían regirse por las mismas directrices o apuntara una perogrullada como que las farmacéuticas son empresas con intereses económicos era un conspiranoico. Hace cinco años se tomaron decisiones a ciegas y en una situación de alerta y pánico, desconociendo en muchos casos las consecuencias. Pero que dejar salir a pasear a los perros y no a los niños era una barbaridad era algo que, en el fondo, todos sabíamos.»

15 https://www.nogracias.org/

16 https://equipocesca.org/, https://saludcienciacriticayetica.com/, https://seminariossiap.es/bsms/

17 https://archive.ph/Qo70jhttps://elpais.com/sociedad/2025-10-28/el-60-del-personal-sanitario-desoye-la-recomendacion-de-vacunarse-frente-a-la-gripe.html

https://www.lavanguardia.com/vida/20250916/11065295/gran-agujero-vacunacion-gripe-40-sanitarios-inmuniza.html

18 https://www.boe.es/boe/dias/2021/07/31/pdfs/BOE-A-2021-13032.pdf
¿QUÉ TIENEN QUE VER LAS TERAPIAS NATURALES CON LA POLÍTICA?
https://p-tn.es/que-tienen-que-ver-las-terapias-naturales-con-la-politica

Las TN se distinguen por ser holísticas, es decir, entender la salud como un todo físico, mental, emocional y espiritual. La política forma parte de ese todo que nos puede sanar o nos puede enfermar. Hoy en día es un cenagal en el que nadie quiere entrar, y si entras, corres el riesgo de que te tomen por una persona entre indecente y detestable.
Como, a pesar de todo, nos sentimos personas con convicciones —sin duda utópicas—, con ideales más que con ideologías, con la idea extravagante de que lo pequeño e insignificante tiene un enorme poder —el poder del «intento»—, creemos que las TN pueden ser defendidas desde la política, como un acto de servicio al bienestar común.
Para el PTN la política es el arte de la convivencia y el respeto entre personas y grupos muy distintos. Sin ir más lejos, dentro del propio mundo de las TN hay quienes repudian un partido como el nuestro; y, por otro lado, hay quienes estando fuera de este ámbito, apoyan nuestra existencia aun no compartiendo nuestras ideas. Por tanto, nos dirigimos a todos.
¿Qué ideas tenemos? Esto está reflejado en nuestros Estatutos y en nuestro Código Ético. Pero si hubiera que resumirlo, diríamos: el PTN defiende que las distintas prácticas asociadas a las TN se autorregulen, porque solo quienes ejercen esas prácticas tiene el conocimiento y la visión para regularse a sí mismos, desde dentro.
Creemos que, dada la naturaleza de las TN, la administración no tiene capacidad para regular prácticas holísticas. Y ahí es donde entra el PTN: nuestra labor sería tratar de explicar estas prácticas para buscar un marco de respeto hacia las TN —de derechos y también obligaciones—, donde cada persona pueda elegir en libertad qué quiere hacer.
Creemos que abrir procesos de autorregulación dentro de cada práctica de TN es la mejor defensa de las TN, es decir, tratar de minimizar las malas prácticas.
Si estas ideas te resuenan, apóyanos y afíliate. Y si quieres aportar, además, tu trabajo, solo tienes que decirlo.

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¿Son la homeopatía y el CDS Terapias Naturales?
https://p-tn.es/son-la-homeopatia-y-el-cds-terapias-naturales

El marco de las de TN
En el PTN definimos las TN por oposición a la medicina alopática o biomedicina. Si esta última representan un conocimiento materialista, objetivable y cuantificable de las prácticas en torno a la salud, las TN tendrían un enfoque holístico (que afecta a lo material pero también a lo inmaterial), y un componente eminentemente subjetivo.
La biomedicina dice fundamentarse en la evidencia científica, es decir, un tipo de conocimiento cuyo método se rige por los principios de objetividad, universalidad y replicabilidad. Este paradigma científico es distinto del paradigma que se sigue en las TN, ya que se basan en una comprensión de la realidad en la que la subjetividad y lo inmaterial e invisible son tan importantes como la objetividad y lo material.
Por tanto, todas aquellas terapias que se fundamentan exclusivamente en principios bioquímicos no serían TN.

El caso de la homeopatía y el dióxido de cloro (CDS, antes MMS)
Entonces, la pregunta que habría que hacerse es: ¿de dónde derivan la homeopatía y el CDS su eficacia terapéutica? ¿Cómo la cuantifican?
Si defienden poseer una eficacia cuantificable según el método científico, seguramente sean un tipo de biomedicina que aún no ha acumulado la evidencia científica necesaria para ser considerada parte de la medicina alopática. Y no serían, por tanto, terapias naturales, porque el método científico exige seguir unos principios que son incompatibles con una perspectiva holística de la realidad.

El papel del PTN como catalizador
Entre quienes practican las incontables medicinas tradicionales, alternativas, complementarias e integrativas, no hay un acuerdo acerca de lo que representa cada una de ellas, ni de lo que podría ser considerada una TN. Aun a pesar de ello, desde el PTN creemos que se puede hacer un trabajo de estudio, diálogo y pedagogía, para tratar de mediar entre los distintos grupos de practicantes, y entre estos grupos y la sociedad en su conjunto.
Este trabajo se basa en dos principios: el desarrollo de un marco general de entendimiento, descrito en el apartado anterior; y la necesidad de desarrollar procesos de autorregulación (https://p-tn.es/que-significa-regular-las-terapias-naturales) desde cada grupo.
Entendemos que solo desde dentro, por quienes conocen y practican un determinado conocimiento, se puede definir y delimitar la práctica (procesos y procedimientos), establecer sus fundamentos epistemológicos, sus objetivos terapéuticos, el tipo de evidencia válida y el tipo de eficacia. Y, a partir de ahí, alcanzar, por último, las bases de una autorregulación orientada a fijar un marco de buenas prácticas. Las buenas prácticas son la mejor defensa.

Meter la política en la TN
Los principios y valores reflejados en nuestros Estatutos (https://p-tn.es/manifiesto) y en el Código Ético (https://p-tn.es/codigo-etico-del-ptn) son los que delimitan nuestra acción política. Políticamente, el PTN solo puede pronunciarse acerca de cuestiones que afectan directamente a las TN (https://p-tn.es/fines). La opinión del partido en cuestiones diferentes a estas es tan compleja como el conjunto de las distintas opiniones individuales de sus afiliados/as (https://p-tn.es/afiliacion).
Entendemos que lo que se acepta por medicina, en nuestra sociedad, hace referencia exclusivamente a la medicina alopática, y nuestra labor consiste en buscar un encaje a todas aquellas prácticas que buscan la sanación y el bienestar.
Para ello hace falta traducir, adaptar, encajar, mediar, hacer de puente entre la sociedad en general y las visiones particulares de los innumerables personas y grupos que ejercen las TN, así como de sus pacientes, clientes, etc. Para eso está el arte de la política. ¿Hay algún otro medio? Creemos que no.

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