REFLEXIÓN: Con estas dos últimas recriminaciones concluye el discurso de Jesús contra escribas y fariseos, bajo el denominador común de la hipocresía, representada sobre todo en la figura de los «sepulcros blanqueados». Frente a los que “matan a los profetas”, se continúa lo dicho anteriormente sobre la corrupción interior en contraste con las muy cuidadas abluciones exteriores. La estricta observancia de que hacían gala no era más que un velo que ocultaba una vida en hábil discordancia con la Ley de Dios. Frutos de conversión –en vez de autosuficiencia farisaica– es lo que les está pidiendo Jesús.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acoge benignamente, Señor, nuestras súplicas y concédenos quedar libres de toda culpa, para que, por la acción purificadora de tu gracia, quedemos limpios por los mismos sacramentos que celebramos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Jn 15, 4-5
Permanezcan en mí, y yo en ustedes, dice el Señor; el que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Los sacramentos que recibimos, Señor Dios nuestro, fortalezcan en nosotros la fe que la predicación apostólica nos enseñó y que san Junípero Serra conservó con solicitud. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acoge benignamente, Señor, nuestras súplicas y concédenos quedar libres de toda culpa, para que, por la acción purificadora de tu gracia, quedemos limpios por los mismos sacramentos que celebramos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Jn 15, 4-5
Permanezcan en mí, y yo en ustedes, dice el Señor; el que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Los sacramentos que recibimos, Señor Dios nuestro, fortalezcan en nosotros la fe que la predicación apostólica nos enseñó y que san Junípero Serra conservó con solicitud. Por Jesucristo, nuestro Señor.
LECTURAS 27 DE AGOSTO DEL 2026
27 jueves
Blanco
Memoria, SANTA MÓNICA
MR pp. 781 y 932 [810 y 971] / Lecc. II p. 733
Mónica fue la madre de san Agustín. Cuando su hijo perdió la fe, las lágrimas de Mónica subieron hasta Dios como una silenciosa plegaria. La conversión de Agustín la llenó de gozo. Era ya lo único que le faltaba aquí en la tierra. El Señor la llamó hacia sí cuando en el puerto de Ostia se preparaba a embarcar hacia el África, su tierra natal.
ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Prov 14, 1-2
Esta es la mujer sabia, que edificó su casa, y caminó en santo temor de Dios por el sendero recto.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, consuelo de los afligidos, que acogiste misericordiosamente las piadosas lágrimas de santa Mónica por la conversión de su hijo Agustín, concédenos, por la intercesión de ambos, arrepentirnos sinceramente de nuestros pecados y alcanzar la gracia de tu perdón. Por nuestro Señor Jesucristo...
PRIMERA LECTURA
[Por Cristo, Dios los ha enriquecido en todo.]
De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios 1, 1-9
Yo, Pablo, apóstol de Jesucristo por voluntad de Dios, y Sostenes, mi colaborador, saludamos a la comunidad cristiana que está en Corinto. A todos ustedes, a quienes Dios santificó en Cristo Jesús y que son su pueblo santo, así como a todos aquellos que en cualquier lugar invocan el nombre de Cristo Jesús, Señor nuestro y Señor de ellos, les deseo la gracia y la paz de parte de Dios, nuestro Padre, y de Cristo Jesús, el Señor.
Continuamente agradezco a mi Dios los dones divinos que les ha concedido a ustedes por medio de Cristo Jesús, ya que por él los ha enriquecido con abundancia en todo lo que se refiere a la palabra y al conocimiento; porque el testimonio que damos de Cristo ha sido confirmado en ustedes a tal grado, que no carecen de ningún don ustedes, los que esperan la manifestación de nuestro Señor Jesucristo. Él los hará permanecer irreprochables hasta el fin, hasta el día de su advenimiento. Dios es quien los ha llamado a la unión con su Hijo Jesucristo, y Dios es fiel.
Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL del salmo 144
R Siempre, Señor, bendeciré tu nombre.
Un día tras otro bendeciré tu nombre y no cesará mi boca de alabarte. Muy digno de alabanza es el Señor, por ser su grandeza incalculable. R. Cada generación, a la que sigue anunciará tus obras y proezas. Se hablará de tus hechos portentosos, del glorioso esplendor de tu grandeza. R. Alabarán tus maravillosos prodigios y contarán tus grandes acciones; difundirán la memoria de tu inmensa bondad y aclamarán tus victorias. R.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Mt 24, 42. 44
R. Aleluya, aleluya.
Estén preparados, porque no saben a qué hora va a venir el Hijo del hombre. R. Aleluya.
EVANGELIO
[Estén preparados.]
Del santo Evangelio según san Mateo. 24, 42-51
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Velen y estén preparados, porque no saben qué día va a venir su Señor. Tengan por cierto que si un padre de familia supiera a qué hora va a venir el ladrón, estaría vigilando y no dejaría que se le metiera por un boquete en su casa. También ustedes estén preparados, porque a la hora en que menos lo piensen, vendrá el Hijo del hombre. Fíjense en un servidor fiel y prudente, a quien su amo nombró encargado de toda la servidumbre para que le proporcionara oportunamente el alimento. Dichoso ese servidor, si al regresar su amo, lo encuentra cumpliendo con su deber. Yo les aseguro que le encargará la administración de todos sus bienes.
Pero si el servidor es un malvado, y pensando que su amo tardará, se pone a golpear a sus compañeros, a comer y emborracharse, vendrá su amo el día menos pensado, a una hora imprevista, lo castigará severamente y lo hará correr la misma suerte de los hipócritas. Entonces todo será llanto y desesperación».
Palabra del Señor.
27 jueves
Blanco
Memoria, SANTA MÓNICA
MR pp. 781 y 932 [810 y 971] / Lecc. II p. 733
Mónica fue la madre de san Agustín. Cuando su hijo perdió la fe, las lágrimas de Mónica subieron hasta Dios como una silenciosa plegaria. La conversión de Agustín la llenó de gozo. Era ya lo único que le faltaba aquí en la tierra. El Señor la llamó hacia sí cuando en el puerto de Ostia se preparaba a embarcar hacia el África, su tierra natal.
ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Prov 14, 1-2
Esta es la mujer sabia, que edificó su casa, y caminó en santo temor de Dios por el sendero recto.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, consuelo de los afligidos, que acogiste misericordiosamente las piadosas lágrimas de santa Mónica por la conversión de su hijo Agustín, concédenos, por la intercesión de ambos, arrepentirnos sinceramente de nuestros pecados y alcanzar la gracia de tu perdón. Por nuestro Señor Jesucristo...
PRIMERA LECTURA
[Por Cristo, Dios los ha enriquecido en todo.]
De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios 1, 1-9
Yo, Pablo, apóstol de Jesucristo por voluntad de Dios, y Sostenes, mi colaborador, saludamos a la comunidad cristiana que está en Corinto. A todos ustedes, a quienes Dios santificó en Cristo Jesús y que son su pueblo santo, así como a todos aquellos que en cualquier lugar invocan el nombre de Cristo Jesús, Señor nuestro y Señor de ellos, les deseo la gracia y la paz de parte de Dios, nuestro Padre, y de Cristo Jesús, el Señor.
Continuamente agradezco a mi Dios los dones divinos que les ha concedido a ustedes por medio de Cristo Jesús, ya que por él los ha enriquecido con abundancia en todo lo que se refiere a la palabra y al conocimiento; porque el testimonio que damos de Cristo ha sido confirmado en ustedes a tal grado, que no carecen de ningún don ustedes, los que esperan la manifestación de nuestro Señor Jesucristo. Él los hará permanecer irreprochables hasta el fin, hasta el día de su advenimiento. Dios es quien los ha llamado a la unión con su Hijo Jesucristo, y Dios es fiel.
Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL del salmo 144
R Siempre, Señor, bendeciré tu nombre.
Un día tras otro bendeciré tu nombre y no cesará mi boca de alabarte. Muy digno de alabanza es el Señor, por ser su grandeza incalculable. R. Cada generación, a la que sigue anunciará tus obras y proezas. Se hablará de tus hechos portentosos, del glorioso esplendor de tu grandeza. R. Alabarán tus maravillosos prodigios y contarán tus grandes acciones; difundirán la memoria de tu inmensa bondad y aclamarán tus victorias. R.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Mt 24, 42. 44
R. Aleluya, aleluya.
Estén preparados, porque no saben a qué hora va a venir el Hijo del hombre. R. Aleluya.
EVANGELIO
[Estén preparados.]
Del santo Evangelio según san Mateo. 24, 42-51
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Velen y estén preparados, porque no saben qué día va a venir su Señor. Tengan por cierto que si un padre de familia supiera a qué hora va a venir el ladrón, estaría vigilando y no dejaría que se le metiera por un boquete en su casa. También ustedes estén preparados, porque a la hora en que menos lo piensen, vendrá el Hijo del hombre. Fíjense en un servidor fiel y prudente, a quien su amo nombró encargado de toda la servidumbre para que le proporcionara oportunamente el alimento. Dichoso ese servidor, si al regresar su amo, lo encuentra cumpliendo con su deber. Yo les aseguro que le encargará la administración de todos sus bienes.
Pero si el servidor es un malvado, y pensando que su amo tardará, se pone a golpear a sus compañeros, a comer y emborracharse, vendrá su amo el día menos pensado, a una hora imprevista, lo castigará severamente y lo hará correr la misma suerte de los hipócritas. Entonces todo será llanto y desesperación».
Palabra del Señor.
REFLEXIÓN: Los capítulos 24 y 25 de san Mateo, que constituyen el discurso escatológico, nos reportan las muy conocidas “parábolas de la vigilancia”, mismas que iremos meditando durante los próximos días. Ellas son: “El ladrón en la noche” y “El criado de confianza” (jueves), “Las diez jóvenes” (viernes) y “Los talentos” (sábado). El lema común a estas muy sugestivas comparaciones es: «Velen y estén preparados, porque no saben qué día va a venir su Señor». Estas parábolas –también narradas en san Lucas (Lc 12, 39-59)– exponen la adecuada actitud de los miembros de la Iglesia a la espera de su Señor.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Mira las ofrendas de tu pueblo, Señor, y concédenos que, al ofrecerlas con fervor en honor de santa Mónica, recibamos la ayuda necesaria para la salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Mt 12, 50
Todo el que cumple la voluntad de mi Padre, que está en los cielos, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Dios nuestro, saciados con los dones que acabamos de recibir en esta festividad de santa Mónica, concédenos quedar purificados por su eficacia y fortalecidos por su auxilio. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Mira las ofrendas de tu pueblo, Señor, y concédenos que, al ofrecerlas con fervor en honor de santa Mónica, recibamos la ayuda necesaria para la salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Mt 12, 50
Todo el que cumple la voluntad de mi Padre, que está en los cielos, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Dios nuestro, saciados con los dones que acabamos de recibir en esta festividad de santa Mónica, concédenos quedar purificados por su eficacia y fortalecidos por su auxilio. Por Jesucristo, nuestro Señor.
VIERNES 28 DE AGOSTO DEL 2026
Blanco
Memoria, SAN AGUSTÍN, Obispo y Doctor de la Iglesia
MR p. 782 [811] / Lecc. II p. 737
Son muy conocidas las etapas de la vida de Agustín: su nacimiento en Tagaste (África), en 354; su conversión en Milán, en 387; su episcopado en Hipona (395-430). Pero lo más importante son los destellos de su pensamiento genial y el testimonio que dio de una vida totalmente consagrada a la búsqueda de Dios y al servicio de la Iglesia, que es, para él, tanto la comunidad de fieles reunidos en Hipona, como el cuerpo de Cristo, extendido en todo el mundo.
ANTÍFONA DE ENTRADA Sir 15, 5
En medio de la Iglesia abrió su boca, y el Señor lo llenó del espíritu de sabiduría e inteligencia, y lo revistió de gloria.
ORACIÓN COLECTA
Renueva, Señor, en tu Iglesia el espíritu que infundiste en el obispo san Agustín, para que, llenos de ese mismo espíritu, tengamos sed solamente de ti, fuente de la verdadera sabiduría, y te busquemos como autor del amor verdadero. Por nuestro Señor Jesucristo...
PRIMERA LECTURA
[Predicamos a Cristo crucificado, escándalo para los hombres, pero sabiduría de Dios para los llamados.]
De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios 1, 17-25
Hermanos: No me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el Evangelio, y eso, no con sabiduría de palabras, para no hacer ineficaz la cruz de Cristo. En efecto, la predicación de la cruz es una locura para los que van por el camino de la perdición; en cambio, para los que van por el camino de la salvación, para nosotros, es fuerza de Dios. Por eso dice la Escritura: Anularé la sabiduría de los sabios e inutilizaré la inteligencia de los inteligentes. ¿Acaso hay entre ustedes algún sabio, algún erudito, algún filósofo? ¿Acaso no ha demostrado Dios que tiene por locura la sabiduría de este mundo? En efecto, puesto que mediante su propia sabiduría, el mundo no reconoció a Dios en las obras de su divina sabiduría, quiso Dios salvar a los creyentes mediante la predicación de la locura del Evangelio.
Por su parte, los judíos exigen señales milagrosas y los paganos piden sabiduría. Pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, que es escándalo para los judíos y locura para los paganos; en cambio, para los llamados, sean judíos o paganos, Cristo es la fuerza y la sabiduría de Dios. Porque la locura de Dios es más sabia que la sabiduría de los hombres y la debilidad de Dios es más fuerte que la fuerza de los hombres. Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL del salmo 32
R. El amor del Señor llena la tierra.
Que los justos aclamen al Señor; es propio de los justos alabarlo. Demos gracias a Dios al son del arpa, que la lira acompañe nuestros cantos. R. Sincera es la palabra del Señor y todas sus acciones son leales. El ama la justicia y el derecho, la tierra llena está de sus bondades. R. Frustra el Señor los planes de los pueblos y hace que se malogren sus designios. Los proyectos de Dios duran por siempre, los planes de su amor, todos los siglos. R.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Cfr. Lc 21, 36
R. Aleluya, aleluya. Velen y oren, para que puedan presentarse sin temor ante el Hijo del hombre. R. Aleluya.
EVANGELIO
[Ya viene el esposo, salgan a su encuentro.]
Del santo Evangelio según san Mateo 25, 1-13
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos esta parábola: «El Reino de los cielos es semejante a diez jóvenes, que tomando sus lámparas, salieron al encuentro del esposo. Cinco de ellas eran descuidadas y cinco, previsoras. Las descuidadas llevaron sus lámparas, pero no llevaron aceite para llenarlas de nuevo; las previsoras, en cambio, llevaron cada una un frasco de aceite junto con su lámpara. Como el esposo tardaba, les entró sueño a todas y se durmieron.
Blanco
Memoria, SAN AGUSTÍN, Obispo y Doctor de la Iglesia
MR p. 782 [811] / Lecc. II p. 737
Son muy conocidas las etapas de la vida de Agustín: su nacimiento en Tagaste (África), en 354; su conversión en Milán, en 387; su episcopado en Hipona (395-430). Pero lo más importante son los destellos de su pensamiento genial y el testimonio que dio de una vida totalmente consagrada a la búsqueda de Dios y al servicio de la Iglesia, que es, para él, tanto la comunidad de fieles reunidos en Hipona, como el cuerpo de Cristo, extendido en todo el mundo.
ANTÍFONA DE ENTRADA Sir 15, 5
En medio de la Iglesia abrió su boca, y el Señor lo llenó del espíritu de sabiduría e inteligencia, y lo revistió de gloria.
ORACIÓN COLECTA
Renueva, Señor, en tu Iglesia el espíritu que infundiste en el obispo san Agustín, para que, llenos de ese mismo espíritu, tengamos sed solamente de ti, fuente de la verdadera sabiduría, y te busquemos como autor del amor verdadero. Por nuestro Señor Jesucristo...
PRIMERA LECTURA
[Predicamos a Cristo crucificado, escándalo para los hombres, pero sabiduría de Dios para los llamados.]
De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios 1, 17-25
Hermanos: No me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el Evangelio, y eso, no con sabiduría de palabras, para no hacer ineficaz la cruz de Cristo. En efecto, la predicación de la cruz es una locura para los que van por el camino de la perdición; en cambio, para los que van por el camino de la salvación, para nosotros, es fuerza de Dios. Por eso dice la Escritura: Anularé la sabiduría de los sabios e inutilizaré la inteligencia de los inteligentes. ¿Acaso hay entre ustedes algún sabio, algún erudito, algún filósofo? ¿Acaso no ha demostrado Dios que tiene por locura la sabiduría de este mundo? En efecto, puesto que mediante su propia sabiduría, el mundo no reconoció a Dios en las obras de su divina sabiduría, quiso Dios salvar a los creyentes mediante la predicación de la locura del Evangelio.
Por su parte, los judíos exigen señales milagrosas y los paganos piden sabiduría. Pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, que es escándalo para los judíos y locura para los paganos; en cambio, para los llamados, sean judíos o paganos, Cristo es la fuerza y la sabiduría de Dios. Porque la locura de Dios es más sabia que la sabiduría de los hombres y la debilidad de Dios es más fuerte que la fuerza de los hombres. Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL del salmo 32
R. El amor del Señor llena la tierra.
Que los justos aclamen al Señor; es propio de los justos alabarlo. Demos gracias a Dios al son del arpa, que la lira acompañe nuestros cantos. R. Sincera es la palabra del Señor y todas sus acciones son leales. El ama la justicia y el derecho, la tierra llena está de sus bondades. R. Frustra el Señor los planes de los pueblos y hace que se malogren sus designios. Los proyectos de Dios duran por siempre, los planes de su amor, todos los siglos. R.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Cfr. Lc 21, 36
R. Aleluya, aleluya. Velen y oren, para que puedan presentarse sin temor ante el Hijo del hombre. R. Aleluya.
EVANGELIO
[Ya viene el esposo, salgan a su encuentro.]
Del santo Evangelio según san Mateo 25, 1-13
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos esta parábola: «El Reino de los cielos es semejante a diez jóvenes, que tomando sus lámparas, salieron al encuentro del esposo. Cinco de ellas eran descuidadas y cinco, previsoras. Las descuidadas llevaron sus lámparas, pero no llevaron aceite para llenarlas de nuevo; las previsoras, en cambio, llevaron cada una un frasco de aceite junto con su lámpara. Como el esposo tardaba, les entró sueño a todas y se durmieron.
A medianoche se oyó un grito: '¡Ya viene el esposo! ¡Salgan a su encuentro!' Se levantaron entonces todas aquellas jóvenes y se pusieron a preparar sus lámparas, y las descuidadas dijeron a las previsoras: ‘Dennos un poco de su aceite, porque nuestras lámparas se están apagando’. Las previsoras les contestaron: ‘No, porque no va a alcanzar para ustedes y para nosotras. Vayan mejor a donde lo venden y cómprenlo’.
Mientras aquéllas iban a comprarlo, llegó el esposo, y las que estaban listas entraron con él al banquete de bodas y se cerró la puerta. Más tarde llegaron las otras jóvenes y dijeron: ‘Señor, señor, ábrenos’, Pero él les respondió: ‘Yo les aseguro que no las conozco’. Estén, pues, preparados, porque no saben ni el día ni la hora». Palabra del Señor.
REFLEXIÓN: Esta parábola quiere retratar la actitud propia de los creyentes y de toda la Iglesia en el tiempo que media entre la ascensión de Jesús y su vuelta gloriosa al final de los tiempos. En ella se nos propone una actitud de fidelidad en tensión amorosa. Aquí se nos inculca, de igual forma, el alcance de la auténtica vigilancia cristiana, al estar dispuestos a asumir nuestra responsabilidad personal y comunitaria frente al Señor que viene. Necesitamos la «sapiencia» de la fe que nos confiere una mentalidad previsora y activa, la única que nos hará capaces de superar una vida sin sentido.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor, al celebrar el memorial de nuestra salvación, imploramos humildemente tu clemencia, a fin de que este sacramento de amor sea para nosotros signo de unidad y vínculo de caridad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Mt 23, 10. 8
Su Maestro es uno solo, Cristo, dice el Señor, y todos ustedes son hermanos.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que nuestra participación en la mesa de tu Hijo nos santifique, Señor, para que, como miembros de su Cuerpo, nos transformemos en el mismo Cristo, a quien hemos recibido. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
Mientras aquéllas iban a comprarlo, llegó el esposo, y las que estaban listas entraron con él al banquete de bodas y se cerró la puerta. Más tarde llegaron las otras jóvenes y dijeron: ‘Señor, señor, ábrenos’, Pero él les respondió: ‘Yo les aseguro que no las conozco’. Estén, pues, preparados, porque no saben ni el día ni la hora». Palabra del Señor.
REFLEXIÓN: Esta parábola quiere retratar la actitud propia de los creyentes y de toda la Iglesia en el tiempo que media entre la ascensión de Jesús y su vuelta gloriosa al final de los tiempos. En ella se nos propone una actitud de fidelidad en tensión amorosa. Aquí se nos inculca, de igual forma, el alcance de la auténtica vigilancia cristiana, al estar dispuestos a asumir nuestra responsabilidad personal y comunitaria frente al Señor que viene. Necesitamos la «sapiencia» de la fe que nos confiere una mentalidad previsora y activa, la única que nos hará capaces de superar una vida sin sentido.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor, al celebrar el memorial de nuestra salvación, imploramos humildemente tu clemencia, a fin de que este sacramento de amor sea para nosotros signo de unidad y vínculo de caridad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Mt 23, 10. 8
Su Maestro es uno solo, Cristo, dice el Señor, y todos ustedes son hermanos.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que nuestra participación en la mesa de tu Hijo nos santifique, Señor, para que, como miembros de su Cuerpo, nos transformemos en el mismo Cristo, a quien hemos recibido. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
29 DE AGOSTO DEL 2026
29 sábado
Rojo
Memoria, EL MARTIRIO DE SAN JUAN BAUTISTA
MR p. 783 [812] / Lecc. III pp. 416 y 880; Lecc. II p. 1113
El martirio de Juan Bautista, decapitado por Herodes Antipas, pone de manifiesto la grandeza del alma del precursor y la plenitud de su respuesta al llamamiento de Dios. Tanto en su muerte como en su predicación, dio testimonio de la verdad y, conforme a lo que Jesús dijo de él: “Fue una antorcha que arde y que ilumina”.
ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 118, 46-47
Sin temor alguno he expuesto tu ley ante los reyes y he repetido tus preceptos porque en verdad los amo.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, tú que quisiste que san Juan Bautista fuera el Precursor del nacimiento y de la muerte de tu Hijo, concédenos que, así como él dio la vida como testigo de la verdad y la justicia, también nosotros luchemos con valentía en la afirmación de tu verdad. Por nuestro Señor Jesucristo...
PRIMERA LECTURA
[Diles todo lo que yo te mando. No temas delante de ellos.]
Del libro del profeta Jeremías 1, 17-19
En aquellos días, el Señor me dirigió estas palabras: «Cíñete y prepárate; ponte en pie y diles lo que yo te mando. No temas, no titubees delante de ellos, para que yo no te quebrante.
Mira: hoy te hago ciudad fortificada, columna de hierro y, muralla de bronce, frente a toda esta tierra, así se trate de los reyes de Judá, como de sus jefes, de sus sacerdotes o de la gente del campo. Te harán la guerra, pero no podrán contigo, porque yo estoy a tu lado para salvarte». Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL del salmo 70
R. Proclamaré, Señor, tu misericordia. A ti, Señor, me acojo, que no quede yo nunca defraudado; tú que eres justo, ayúdame y defiéndeme, escucha mi oración y ponme a salvo. R.
Sé para mí, refugio y salvación, pues eres tú mi roca y mi baluarte; del poder del inicuo y del violento, ven, Dios mío, a librarme. R.
Desde mi juventud, Señor, mi esperanza tú fuiste; desde antes de nacer me apoyé en ti y tú me protegiste. R.
Yo proclamaré siempre tu justicia, y tu gran compasión, a todas horas. Me enseñaste a alabarte desde joven y no he dejado de anunciar tus obras. R.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Mt 5, 10
R. Aleluya, aleluya.
Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los cielos, dice el Señor. R.Aleluya.
EVANGELIO
[Quiero que me des ahora mismo, en una charola, la cabeza de Juan el Bautista.]
Del santo Evangelio según san Marcos 6, 17-29
En aquel tiempo, Herodes había mandado apresar a Juan el Bautista y lo había metido y encadenado en la cárcel. Herodes se había casado con Herodías, esposa de su hermano Filipo, y Juan le decía: «No te está permitido tener por mujer a la esposa de tu hermano». Por eso Herodes lo mandó encarcelar.
Herodías sentía por ello gran rencor contra Juan y quería quitarle la vida, pero no sabía cómo, porque Herodes miraba con respeto a Juan, pues sabía que era un hombre recto y santo, y lo tenía custodiado. Cuando lo oía hablar, quedaba desconcertado, pero le gustaba escucharlo. La ocasión llegó cuando Herodes dio un banquete a su corte, a sus oficiales y a la gente principal de Galilea, con motivo de su cumpleaños. La hija de Herodías bailó durante la fiesta y su baile les gustó mucho a Herodes y a sus invitados. El rey le dijo entonces a la joven: «Pídeme lo que quieras y yo te lo daré». Y le juró varias veces: «Te daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino». Ella fue a preguntarle a su madre: «¿Qué le pido?» Su madre le contestó: «La cabeza de Juan el Bautista». Volvió ella inmediatamente junto al rey y le dijo: «Quiero que me des ahora mismo, en una charola, la cabeza de Juan el Bautista».
El rey se puso muy triste, pero debido a su juramento y a los convidados, no quiso desairar a la joven, y enseguida mandó a un verdugo que trajera la cabeza de Juan. El verdugo fue, lo decapitó en la cárcel, trajo la cabeza en una charola, se la entregó a la joven y ella se la entregó a su madre. Al enterarse de esto, los discípulos de Juan fueron a recoger el cadáver y lo sepultaron. Palabra del Señor.
29 sábado
Rojo
Memoria, EL MARTIRIO DE SAN JUAN BAUTISTA
MR p. 783 [812] / Lecc. III pp. 416 y 880; Lecc. II p. 1113
El martirio de Juan Bautista, decapitado por Herodes Antipas, pone de manifiesto la grandeza del alma del precursor y la plenitud de su respuesta al llamamiento de Dios. Tanto en su muerte como en su predicación, dio testimonio de la verdad y, conforme a lo que Jesús dijo de él: “Fue una antorcha que arde y que ilumina”.
ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 118, 46-47
Sin temor alguno he expuesto tu ley ante los reyes y he repetido tus preceptos porque en verdad los amo.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, tú que quisiste que san Juan Bautista fuera el Precursor del nacimiento y de la muerte de tu Hijo, concédenos que, así como él dio la vida como testigo de la verdad y la justicia, también nosotros luchemos con valentía en la afirmación de tu verdad. Por nuestro Señor Jesucristo...
PRIMERA LECTURA
[Diles todo lo que yo te mando. No temas delante de ellos.]
Del libro del profeta Jeremías 1, 17-19
En aquellos días, el Señor me dirigió estas palabras: «Cíñete y prepárate; ponte en pie y diles lo que yo te mando. No temas, no titubees delante de ellos, para que yo no te quebrante.
Mira: hoy te hago ciudad fortificada, columna de hierro y, muralla de bronce, frente a toda esta tierra, así se trate de los reyes de Judá, como de sus jefes, de sus sacerdotes o de la gente del campo. Te harán la guerra, pero no podrán contigo, porque yo estoy a tu lado para salvarte». Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL del salmo 70
R. Proclamaré, Señor, tu misericordia. A ti, Señor, me acojo, que no quede yo nunca defraudado; tú que eres justo, ayúdame y defiéndeme, escucha mi oración y ponme a salvo. R.
Sé para mí, refugio y salvación, pues eres tú mi roca y mi baluarte; del poder del inicuo y del violento, ven, Dios mío, a librarme. R.
Desde mi juventud, Señor, mi esperanza tú fuiste; desde antes de nacer me apoyé en ti y tú me protegiste. R.
Yo proclamaré siempre tu justicia, y tu gran compasión, a todas horas. Me enseñaste a alabarte desde joven y no he dejado de anunciar tus obras. R.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Mt 5, 10
R. Aleluya, aleluya.
Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los cielos, dice el Señor. R.Aleluya.
EVANGELIO
[Quiero que me des ahora mismo, en una charola, la cabeza de Juan el Bautista.]
Del santo Evangelio según san Marcos 6, 17-29
En aquel tiempo, Herodes había mandado apresar a Juan el Bautista y lo había metido y encadenado en la cárcel. Herodes se había casado con Herodías, esposa de su hermano Filipo, y Juan le decía: «No te está permitido tener por mujer a la esposa de tu hermano». Por eso Herodes lo mandó encarcelar.
Herodías sentía por ello gran rencor contra Juan y quería quitarle la vida, pero no sabía cómo, porque Herodes miraba con respeto a Juan, pues sabía que era un hombre recto y santo, y lo tenía custodiado. Cuando lo oía hablar, quedaba desconcertado, pero le gustaba escucharlo. La ocasión llegó cuando Herodes dio un banquete a su corte, a sus oficiales y a la gente principal de Galilea, con motivo de su cumpleaños. La hija de Herodías bailó durante la fiesta y su baile les gustó mucho a Herodes y a sus invitados. El rey le dijo entonces a la joven: «Pídeme lo que quieras y yo te lo daré». Y le juró varias veces: «Te daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino». Ella fue a preguntarle a su madre: «¿Qué le pido?» Su madre le contestó: «La cabeza de Juan el Bautista». Volvió ella inmediatamente junto al rey y le dijo: «Quiero que me des ahora mismo, en una charola, la cabeza de Juan el Bautista».
El rey se puso muy triste, pero debido a su juramento y a los convidados, no quiso desairar a la joven, y enseguida mandó a un verdugo que trajera la cabeza de Juan. El verdugo fue, lo decapitó en la cárcel, trajo la cabeza en una charola, se la entregó a la joven y ella se la entregó a su madre. Al enterarse de esto, los discípulos de Juan fueron a recoger el cadáver y lo sepultaron. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN: • La memoria del martirio del Precursor la encontramos ya presente en las Iglesias de Oriente y en Roma desde el siglo VII, con el título de «La decapitación de san Juan Bautista». El «más grande entre los nacidos de mujer» (Mt, 11, 11), de acuerdo al elogio de Jesús –y quien consagró su vida a preparar el camino al Salvador– murió víctima de su fe en los valores de conversión y coherencia que había predicado… El relato del martirio nos es trasmitido detalladamente por el Evangelio de san Marcos y, según las referencias del martirologio romano, éste tuvo lugar cerca de la Pascua… • La narración de su martirio por decapitación sucedido en la fortaleza de Maqueronte, al oeste del Mar Muerto, donde el vicioso y desocupado Herodes solía disfrutar normalmente sus vacaciones. Este relato Jesús lo debió escuchar de viva voz de los discípulos del Bautista, entre quienes se contaban Juan y Andrés. Esta fecha es quizá un recuerdo de la dedicación de la antigua basílica al precursor del Mesías, erigida en el siglo VI en Sebaste, en Samaría.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Por estos dones que te presentamos, concédenos, Señor, seguir rectamente tus caminos, como enseñó san Juan Bautista, la voz que clama en el desierto, y confirmó valerosamente derramando su sangre. Por Jesucristo, nuestro Señor. PREFACIO: La misión del Precursor.
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Porque en la persona de su Precursor, Juan el Bautista, alabamos tu magnificencia, ya que lo consagraste con el más grande honor entre todos los nacidos de mujer. Al que fuera, en su nacimiento, ocasión de gran júbilo, y aun antes de nacer saltara de gozo ante la llegada de la salvación humana, le fue dado, sólo a él entre todos los profetas, presentar al Cordero que quita el pecado del mundo.
Y en favor de quienes habrían de ser santificados, lavó en agua viva al mismo autor del bautismo, y mereció ofrecerle el supremo testimonio de su sangre. Por eso, unidos a los ángeles, te alabamos continuamente en la tierra, proclamando tu grandeza sin cesar: Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Jn 3, 27. 30
Refiriéndose a Jesús, Juan Bautista decía a sus discípulos: Es necesario que él crezca y que yo venga a menos.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Al celebrar el martirio de san Juan Bautista, concédenos, Señor, venerar el misterio de los sacramentos de salvación que hemos recibido y alegrarnos por sus frutos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Por estos dones que te presentamos, concédenos, Señor, seguir rectamente tus caminos, como enseñó san Juan Bautista, la voz que clama en el desierto, y confirmó valerosamente derramando su sangre. Por Jesucristo, nuestro Señor. PREFACIO: La misión del Precursor.
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Porque en la persona de su Precursor, Juan el Bautista, alabamos tu magnificencia, ya que lo consagraste con el más grande honor entre todos los nacidos de mujer. Al que fuera, en su nacimiento, ocasión de gran júbilo, y aun antes de nacer saltara de gozo ante la llegada de la salvación humana, le fue dado, sólo a él entre todos los profetas, presentar al Cordero que quita el pecado del mundo.
Y en favor de quienes habrían de ser santificados, lavó en agua viva al mismo autor del bautismo, y mereció ofrecerle el supremo testimonio de su sangre. Por eso, unidos a los ángeles, te alabamos continuamente en la tierra, proclamando tu grandeza sin cesar: Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Jn 3, 27. 30
Refiriéndose a Jesús, Juan Bautista decía a sus discípulos: Es necesario que él crezca y que yo venga a menos.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Al celebrar el martirio de san Juan Bautista, concédenos, Señor, venerar el misterio de los sacramentos de salvación que hemos recibido y alegrarnos por sus frutos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
30 DE AGOSTO DEL 2026
30 domingo
Verde
XXII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
MR p. 434 [432] / Lecc. II p. 53.
LH Semana II del Salterio.
ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 85, 3. 5
Dios mío, ten piedad de mí, pues sin cesar te invoco: Tú eres bueno y clemente, y rico en misericordia con quien te invoca.
Se dice Gloria.
ORACIÓN COLECTA
Dios de toda virtud, de quien procede todo lo que es bueno, infunde en nuestros corazones el amor de tu nombre, y concede que, haciendo más religiosa nuestra vida, hagas crecer el bien que hay en nosotros y lo conserves con solicitud amorosa. Por nuestro Señor Jesucristo...
PRIMERA LECTURA
[Soy objeto de burla por anunciar la palabra del Señor.]
Del libro del profeta Jeremías 20, 7-9
Me sedujiste, Señor, y me dejé seducir; fuiste más fuerte que yo y me venciste. He sido el hazmerreír de todos; día tras día se burlan de mí. Desde que comencé a hablar, he tenido que anunciar a gritos violencia y destrucción. Por anunciar la palabra del Señor, me he convertido en objeto de oprobio y de burla todo el día. He llegado a decirme: «Ya no me acordaré del Señor ni hablaré más en su nombre». Pero había en mí como un fuego ardiente, encerrado en mis huesos; yo me esforzaba por contenerlo y no podía. Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL del salmo 62
R. Señor, mi alma tiene sed de ti. Señor, tú eres mi Dios, a ti te busco; de ti sedienta está mi alma. Señor, todo mi ser te añora como el suelo reseco añora el agua. R. Para admirar tu gloria y tu poder, con este afán te busco en tu santuario. Pues mejor es tu amor que la existencia; siempre, Señor, te alabarán mis labios. R. Podré así bendecirte mientras viva y levantar en oración mis manos. De lo mejor se saciará mi alma; te alabaré con jubilosos labios. R. Porque fuiste mi auxilio y a tu sombra, Señor, canto con gozo. A ti se adhiere mi alma y tu diestra me da seguro apoyo. R.
SEGUNDA LECTURA
[Ofrézcanse ustedes mismos como una ofrenda viva.]
De la carta del apóstol san Pablo a los romanos 12, 1-2
Hermanos: Por la misericordia que Dios les ha manifestado, los exhorto a que se ofrezcan ustedes mismos como una ofrenda viva, santa y agradable a Dios, porque en esto consiste el verdadero culto. No se dejen transformar por los criterios de este mundo, sino dejen que una nueva manera de pensar los transforme internamente, para que sepan distinguir cuál es la voluntad de Dios, es decir, lo que es bueno, lo que le agrada, lo perfecto. Palabra de Dios.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Cfr. Ef 1, 17-18
R. Aleluya, aleluya. Que el Padre de nuestro Señor Jesucristo ilumine nuestras mentes para que podamos comprender cuál es la esperanza que nos da su llamamiento. R. Aleluya.
EVANGELIO
[El que quiera venir conmigo, que renuncie a sí mismo.]
Del santo Evangelio según san Mateo 16, 21-27
En aquel tiempo, comenzó Jesús a anunciar a sus discípulos que tenía que ir a Jerusalén para padecer allí mucho de parte de los ancianos, de los sumos sacerdotes y de los escribas; que tenía que ser condenado a muerte y resucitar al tercer día.
Pedro se lo llevó aparte y trató de disuadirlo, diciéndole: «No lo permita Dios, Señor. Eso no te puede suceder a ti». Pero Jesús se volvió a Pedro y le dijo: «¡Apártate de mí, Satanás, y no intentes hacerme tropezar en mi camino, porque tu modo de pensar no es el de Dios, sino el de los hombres!» Luego Jesús dijo a sus discípulos: «El que quiera venir conmigo, que renuncie a sí mismo, que tome su cruz y me siga. Pues el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mí, la encontrará. ¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero, si pierde su vida? ¿Y qué podrá dar uno a cambio para recobrarla? Porque el Hijo del hombre ha de venir rodeado de la gloria de su Padre, en compañía de sus ángeles, y entonces le dará a cada uno lo que merecen sus obras». Palabra del Señor.
Se dice Credo.
ORACIÓN DE LOS FIELES:
Pidamos al Señor que dé oídos a las súplicas de su pueblo:
A cada invocación respondemos:
R/. Escúchanos, Padre.
30 domingo
Verde
XXII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
MR p. 434 [432] / Lecc. II p. 53.
LH Semana II del Salterio.
ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 85, 3. 5
Dios mío, ten piedad de mí, pues sin cesar te invoco: Tú eres bueno y clemente, y rico en misericordia con quien te invoca.
Se dice Gloria.
ORACIÓN COLECTA
Dios de toda virtud, de quien procede todo lo que es bueno, infunde en nuestros corazones el amor de tu nombre, y concede que, haciendo más religiosa nuestra vida, hagas crecer el bien que hay en nosotros y lo conserves con solicitud amorosa. Por nuestro Señor Jesucristo...
PRIMERA LECTURA
[Soy objeto de burla por anunciar la palabra del Señor.]
Del libro del profeta Jeremías 20, 7-9
Me sedujiste, Señor, y me dejé seducir; fuiste más fuerte que yo y me venciste. He sido el hazmerreír de todos; día tras día se burlan de mí. Desde que comencé a hablar, he tenido que anunciar a gritos violencia y destrucción. Por anunciar la palabra del Señor, me he convertido en objeto de oprobio y de burla todo el día. He llegado a decirme: «Ya no me acordaré del Señor ni hablaré más en su nombre». Pero había en mí como un fuego ardiente, encerrado en mis huesos; yo me esforzaba por contenerlo y no podía. Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL del salmo 62
R. Señor, mi alma tiene sed de ti. Señor, tú eres mi Dios, a ti te busco; de ti sedienta está mi alma. Señor, todo mi ser te añora como el suelo reseco añora el agua. R. Para admirar tu gloria y tu poder, con este afán te busco en tu santuario. Pues mejor es tu amor que la existencia; siempre, Señor, te alabarán mis labios. R. Podré así bendecirte mientras viva y levantar en oración mis manos. De lo mejor se saciará mi alma; te alabaré con jubilosos labios. R. Porque fuiste mi auxilio y a tu sombra, Señor, canto con gozo. A ti se adhiere mi alma y tu diestra me da seguro apoyo. R.
SEGUNDA LECTURA
[Ofrézcanse ustedes mismos como una ofrenda viva.]
De la carta del apóstol san Pablo a los romanos 12, 1-2
Hermanos: Por la misericordia que Dios les ha manifestado, los exhorto a que se ofrezcan ustedes mismos como una ofrenda viva, santa y agradable a Dios, porque en esto consiste el verdadero culto. No se dejen transformar por los criterios de este mundo, sino dejen que una nueva manera de pensar los transforme internamente, para que sepan distinguir cuál es la voluntad de Dios, es decir, lo que es bueno, lo que le agrada, lo perfecto. Palabra de Dios.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Cfr. Ef 1, 17-18
R. Aleluya, aleluya. Que el Padre de nuestro Señor Jesucristo ilumine nuestras mentes para que podamos comprender cuál es la esperanza que nos da su llamamiento. R. Aleluya.
EVANGELIO
[El que quiera venir conmigo, que renuncie a sí mismo.]
Del santo Evangelio según san Mateo 16, 21-27
En aquel tiempo, comenzó Jesús a anunciar a sus discípulos que tenía que ir a Jerusalén para padecer allí mucho de parte de los ancianos, de los sumos sacerdotes y de los escribas; que tenía que ser condenado a muerte y resucitar al tercer día.
Pedro se lo llevó aparte y trató de disuadirlo, diciéndole: «No lo permita Dios, Señor. Eso no te puede suceder a ti». Pero Jesús se volvió a Pedro y le dijo: «¡Apártate de mí, Satanás, y no intentes hacerme tropezar en mi camino, porque tu modo de pensar no es el de Dios, sino el de los hombres!» Luego Jesús dijo a sus discípulos: «El que quiera venir conmigo, que renuncie a sí mismo, que tome su cruz y me siga. Pues el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mí, la encontrará. ¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero, si pierde su vida? ¿Y qué podrá dar uno a cambio para recobrarla? Porque el Hijo del hombre ha de venir rodeado de la gloria de su Padre, en compañía de sus ángeles, y entonces le dará a cada uno lo que merecen sus obras». Palabra del Señor.
Se dice Credo.
ORACIÓN DE LOS FIELES:
Pidamos al Señor que dé oídos a las súplicas de su pueblo:
A cada invocación respondemos:
R/. Escúchanos, Padre.
1. Tengamos presente en nuestras oraciones a la Iglesia santa, católica y apostólica, para que el Señor la haga crecer en la fe, la esperanza y la caridad. Roguemos al Señor.
2. Oremos por los pecadores, por los encarcelados y por los enfermos, para que el Señor los proteja, les devuelva la salud y los consuele. Roguemos al Señor.
3. Oremos por las almas de todos los difuntos, para que Dios, en su bondad, quiera admitirlos en el coro de los santos y de los elegidos. Roguemos al Señor.
4. Pidamos por todos los que nos disponemos a celebrar esta santa Eucaristía, para que el Señor nos otorgue sus gracias y bendiciones a quienes nos reunimos a celebrar este sacrificio. Roguemos al Señor.
Escucha, Señor, las oraciones de tu pueblo, para que –como verdaderos discípulos de tu Hijo– sepamos discernir lo bueno, lo que te agrada, lo perfecto, y carguemos así con la cruz, acompañando a Cristo, nuestra esperanza. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que esta ofrenda sagrada, Señor, nos traiga siempre tu bendición salvadora, para que dé fruto en nosotros lo que realiza el misterio. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Mt 5, 9-10
Dichosos los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios. Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Saciados con el pan de esta mesa celestial, te suplicamos, Señor, que este alimento de caridad fortalezca nuestros corazones, para que nos animemos a servirte en nuestros hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
*MISA POR LAS VÍCTIMAS DE DESAPARICIÓN FORZADA Y SUS FAMILIAS
ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 87, 2-3
Señor, Dios mío, de día te pido auxilio, de noche grito en tu presencia. Que llegue hasta ti mi súplica, presta oído a mi clamor.
Monición del sacerdote tras el saludo litúrgico:
Hermanos: en el contexto de nuestra Misión de la Misericordia nos hemos reunido para celebrar la Eucaristía pidiendo a Dios por quienes se encuentran desaparecidos o han perdido la vida a causa de la violencia; pero también por sus familias para que encuentren en Dios la fortaleza que necesitan ante esta dolorosa situación. Unamos, pues, nuestros corazones a esta intención.
ORACIÓN COLECTA
Dios omnipotente y misericordioso, mira con piedad nuestra aflicción por aquellos hermanos que están desaparecidos, y abre nuestro corazón a la esperanza, para que confiemos siempre y sin vacilación en tu providencia paternal. Por nuestro Señor Jesucristo…
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Por el sacramento salvífico de la redención humana que te ofrecemos, concede, Señor, que nuestros hermanos que han sido privados de su libertad retornen pronto al hogar y disfruten de perpetua libertad de espíritu. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Sal 68, 17
Escúchanos, Señor, porque grande es tu misericordia; por tu ternura, Señor, vuelve a nosotros tus ojos.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Alimentados dulcemente con un mismo pan, que conforta elcorazón del hombre, concédenos, Señor, superar felizmente los horrores de la violencia y guardar firmemente tus mandatos de amor y de justicia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
2. Oremos por los pecadores, por los encarcelados y por los enfermos, para que el Señor los proteja, les devuelva la salud y los consuele. Roguemos al Señor.
3. Oremos por las almas de todos los difuntos, para que Dios, en su bondad, quiera admitirlos en el coro de los santos y de los elegidos. Roguemos al Señor.
4. Pidamos por todos los que nos disponemos a celebrar esta santa Eucaristía, para que el Señor nos otorgue sus gracias y bendiciones a quienes nos reunimos a celebrar este sacrificio. Roguemos al Señor.
Escucha, Señor, las oraciones de tu pueblo, para que –como verdaderos discípulos de tu Hijo– sepamos discernir lo bueno, lo que te agrada, lo perfecto, y carguemos así con la cruz, acompañando a Cristo, nuestra esperanza. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que esta ofrenda sagrada, Señor, nos traiga siempre tu bendición salvadora, para que dé fruto en nosotros lo que realiza el misterio. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Mt 5, 9-10
Dichosos los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios. Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Saciados con el pan de esta mesa celestial, te suplicamos, Señor, que este alimento de caridad fortalezca nuestros corazones, para que nos animemos a servirte en nuestros hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
*MISA POR LAS VÍCTIMAS DE DESAPARICIÓN FORZADA Y SUS FAMILIAS
ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 87, 2-3
Señor, Dios mío, de día te pido auxilio, de noche grito en tu presencia. Que llegue hasta ti mi súplica, presta oído a mi clamor.
Monición del sacerdote tras el saludo litúrgico:
Hermanos: en el contexto de nuestra Misión de la Misericordia nos hemos reunido para celebrar la Eucaristía pidiendo a Dios por quienes se encuentran desaparecidos o han perdido la vida a causa de la violencia; pero también por sus familias para que encuentren en Dios la fortaleza que necesitan ante esta dolorosa situación. Unamos, pues, nuestros corazones a esta intención.
ORACIÓN COLECTA
Dios omnipotente y misericordioso, mira con piedad nuestra aflicción por aquellos hermanos que están desaparecidos, y abre nuestro corazón a la esperanza, para que confiemos siempre y sin vacilación en tu providencia paternal. Por nuestro Señor Jesucristo…
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Por el sacramento salvífico de la redención humana que te ofrecemos, concede, Señor, que nuestros hermanos que han sido privados de su libertad retornen pronto al hogar y disfruten de perpetua libertad de espíritu. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Sal 68, 17
Escúchanos, Señor, porque grande es tu misericordia; por tu ternura, Señor, vuelve a nosotros tus ojos.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Alimentados dulcemente con un mismo pan, que conforta elcorazón del hombre, concédenos, Señor, superar felizmente los horrores de la violencia y guardar firmemente tus mandatos de amor y de justicia. Por Jesucristo, nuestro Señor.