El Santísimo
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✝️ EVANGELIO DEL DÍA: LUNES, 17 DE AGOSTO
✝️ EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO 19,16-22


Luego se le acercó un hombre y le preguntó: "Maestro, ¿qué obras buenas debo hacer para conseguir la Vida eterna?".
Jesús le dijo: "¿Cómo me preguntas acerca de lo que es bueno? Uno solo es el Bueno. Si quieres entrar en la Vida eterna, cumple los Mandamientos".
"¿Cuáles?", preguntó el hombre. Jesús le respondió: "No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio,
honrarás a tu padre y a tu madre, y amarás a tu prójimo como a ti mismo".
El joven dijo: "Todo esto lo he cumplido: ¿qué me queda por hacer?".
"Si quieres ser perfecto, le dijo Jesús, ve, vende todo lo que tienes y dalo a los pobres: así tendrás un tesoro en el cielo. Después, ven y sígueme".
Al oír estas palabras, el joven se retiró entristecido, porque poseía muchos bienes.


[Palabra de Dios]
MARTES DE LA XX SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Sal 89, 17

Que tu bondad, Señor, se derrame sobre nosotros, y guía las obras de nuestras manos.

ORACIÓN COLECTA

Señor Dios, a cuyo mandato obedecen todos los elementos, te rogamos humildemente que, aplacadas las temibles tempestades, tu poderosa intervención se convierta en motivo de nuestra alabanza. Por nuestro Señor Jesucristo...

PRIMERA LECTURA

[Eres hombre y no Dios, y te crees tan sabio como Dios.]
Del libro del profeta Ezequiel 28, 1-10
En aquellos días, el Señor me habló y me dijo: «Hijo de hombre, dile al príncipe de Tiro: ‹El Señor Dios dice esto: Tu corazón se ha ensoberbecido y has dicho: Soy Dios, estoy sentado en el trono de Dios, en medio de los mares; pero eres hombre y no Dios, y te crees tan sabio como Dios; pretendes ser más inteligente que Daniel y conocer todos los secretos; con tu sabiduría y habilidad te has hecho rico, has amontonado oro y plata en tus tesoros; con astucia de comerciante has aumentado tus riquezas y te has ensoberbecido por tu fortuna’ ». Por eso dice el Señor: «Porque te has creído tan sabio como Dios, por eso mandaré contra ti a los más feroces de los pueblos extranjeros, que desenvainarán su espada contra tu esplendor y tu sabiduría y acabarán con tu grandeza. Ellos te matarán y el mar será tu sepultura. ¿Ante la mano misma de tus verdugos te atreverás a afirmar todavía que eres Dios, cuando no eres más que un hombre? Morirás como un pagano a manos de extranjeros, porque así lo digo yo, el Señor Dios». Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL Deut 32

R. El Señor da la muerte y la vida. El Señor pensó: «Voy a dispersarlos y a borrar su memoria entre los hombres. Pero no, porque temo la presunción del enemigo y la mala interpretación del adversario. R. Pues diría el enemigo que su mano había vencido y que no era el Señor el que lo había hecho, porque son una nación que ha perdido el juicio». R. ¿Cómo puede uno perseguir a mil y dos poner en fuga a diez mil? ¿No es porque su Dios los ha vendido, porque el Señor los ha entregado? R. El día de su destrucción se acerca y su suerte se apresura, porque el Señor defenderá a su pueblo y tendrá compasión de sus siervos. R.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO 2 Cor 8, 9

R. Aleluya, aleluya. Jesucristo, siendo rico, se hizo pobre, para enriquecernos con su pobreza. R. Aleluya.

EVANGELIO

[Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico entre en el Reino de los cielos.]
Del santo Evangelio según san Mateo 19, 23-30
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Yo les aseguro que un rico difícilmente entrará en el Reino de los cielos. Se lo repito: es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico entre en el Reino de los cielos».
Al oír esto, los discípulos se quedaron asombrados y exclamaron: «Entonces ¿quién podrá salvarse?» Pero Jesús, mirándolos fijamente, les respondió: «Para los hombres eso es imposible, mas para Dios todo es posible”. Entonces Pedro, tomando la palabra, le dijo a Jesús:
«Señor, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido, ¿qué nos va a tocar?» Jesús les dijo: «Yo les aseguro que en la vida nueva, cuando el Hijo del hombre se siente en su trono de gloria, ustedes, los que me han seguido, se sentarán también en doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel.
Y todo aquel que por mí haya dejado casa, o hermanos o hermanas, o padre o madre, o esposa, o hijos, o propiedades, recibirá cien veces más y heredará la vida eterna. Y muchos primeros serán últimos y muchos últimos, primeros». Palabra del Señor.
REFLEXIÓN: El lenguaje tan sorprendentemente duro usado por Jesús acerca del apego exagerado a las riquezas, parte del episodio reciente y concreto del joven rico, a quien Él había «mirado con afecto» (Mc, 10 21. Este muchacho no fue capaz de dejarlo todo a fin de ir tras sus huellas. El Reino de Dios no se “gana” sólo con los propios méritos, como pensaba incluso el mismo Pedro. Éste habrá de recibirse de lo Alto como un don gratuito. En todo este pasaje vemos que las expresiones: «seguir a Jesús», «entrar en el Reino» y «salvarse» son, en realidad, absolutamente equivalentes.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Señor Dios, que eres el verdadero autor de los frutos terrenales y el supremo labrador de los frutos espirituales, te pedimos que des prosperidad a nuestros trabajos, para que recojamos en abundancia los frutos de la tierra; haz que coopere siempre para tu gloria lo que sólo a tu providencia debe su comienzo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Sal 84, 13

El Señor dará la lluvia. Cuando el Señor nos muestre su bondad, nuestra tierra dará fruto.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, tú que nos alimentas con tus sacramentos, asístenos en el trabajo de nuestras manos, para que, quienes en ti vivimos, nos movemos y existimos, por la bendición concedida a las semillas de la tierra, obtengamos nuestro sustento de una cosecha abundante. Por Jesucristo, nuestro Señor.
MIÉRCOLES DE LA XX SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO - 19 DE AGOSTO DEL 2026
Verde / Rojo / Blanco

Feria o BEATOS PEDRO ZÚÑIGA Y LUIS FLORES, Presbíteros y Mártires o SAN JUAN EUDES, Presbítero, +
MR pp. 775 y 881 [803 y 920] / Lecc. II p. 705

Pedro Zúñiga nació en Sevilla. Su padre fue virrey de la Nueva España y del Perú. Al terminar sus estudios sacerdotales en la Orden de San Agustín, fue enviado a Manila, en 1610. Luis Flores nació en Amberes (Bélgica). En la ciudad de México entró en la Orden de Santo Domingo, y en 1598 pasó a las Islas Filipinas. Los dos, Pedro y Luis, intentaron llegar hasta el Japón, disfrazados, en una pequeña barca, pero fueron descubiertos y entregados a un cacique japonés, que los mandó matar a fuego lento.

ANTÍFONA DE ENTRADA

Los santos de Dios vivieron en el amor fraterno, por el mandato del Señor y las leyes paternas, porque solamente uno fue su espíritu y una su fe.

ORACIÓN COLECTA

Señor nuestro Jesucristo, que llenas de fortaleza para conseguir el triunfo a quienes predican fielmente tu nombre, concédenos, por los méritos de los beatos mártires Pedro Zúñiga y Luis Flores, perseverar con firmeza en la fe y, después de una vida llena de buenas obras, alcanzar la vida eterna. Tú que vives y reinas con el Padre en la unidad del Espíritu Santo y eres Dios por los siglos de los siglos.

PRIMERA LECTURA

[Les arrancaré mis ovejas de la boca y no se las volverán a comer.]
Del libro del profeta Ezequiel 34, 1-11
En aquellos días, el Señor me habló y me dijo: «Hijo de hombre, profetiza contra los pastores de Israel y diles: ‹Esto dice el Señor: ¡Ay de los pastores de Israel, que se apacientan a sí mismos! ¿No deben los pastores apacentar a las ovejas? Pero ustedes se toman la leche de ellas, se visten con su lana, sacrifican las ovejas mejor alimentadas y no apacientan al rebaño. No fortalecen a las ovejas débiles, no curan a las enfermas ni cuidan a las que están heridas. No hacen volver a las descarriadas ni buscan a las perdidas, sino que las dominan con crueldad y violencia. Mis ovejas se han dispersado por falta de pastor y se han convertido en presa de todos los animales salvajes. Mi rebaño anda errante por todas partes, por los montes y las colinas; mi rebaño anda disperso por toda la superficie de la tierra y no hay nadie que se preocupe de él, nadie que lo busque›.
Por eso, pastores, escuchen la palabra del Señor: ‹Mi rebaño ha sido expuesto al pillaje y se ha convertido en presa de todos los animales salvajes por falta de pastor, pues mis pastores no se preocupan por mi rebaño; se apacientan a sí mismos y no apacientan a mi rebaño’. Por eso, pastores, escuchen la palabra del Señor: ‹Lo juro por mi vida: Me voy a enfrentar a los pastores para reclamarles mis ovejas y destituirlos de su cargo. Los pastores ya no volverán a apacentarse a sí mismos. Les arrancaré mis ovejas de la boca y no se las volverán a comer›. Esto dice el Señor: ‹Yo mismo buscaré a mis ovejas y las cuidaré› ». Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL del salmo 22

R. El Señor es mi pastor, nada me faltará. El Señor es mi pastor, nada me falta; en verdes praderas me hace reposar y hacia fuentes tranquilas me conduce para reparar mis fuerzas. R. Por ser un Dios fiel a sus promesas, me guía por el sendero recto; así, aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú estás conmigo. Tu vara y tu cayado me dan seguridad. R. Tú mismo me preparas la mesa, a despecho de mis adversarios; me unges la cabeza con perfume y llenas mi copa hasta los bordes. R. Tu bondad y tu misericordia me acompañarán todos los días de mi vida; y viviré en la casa del Señor por años sin término. R.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Heb 4, 12

R. Aleluya, aleluya.
La palabra de Dios es viva y eficaz y descubre los pensamientos e intenciones del corazón. R. Aleluya.

EVANGELIO

[¿Vas a tenerme rencor porque yo soy bueno?]
Del santo Evangelio según san Mateo 20, 1-16a
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos esta parábola: «El Reino de los cielos es semejante a un propietario que, al amanecer, salió a contratar trabajadores para su viña. Después de quedar con ellos en pagarles un denario por día, los mandó a su viña. Salió otra vez a media mañana, vio a unos que estaban ociosos en la plaza y les dijo: ‹Vayan también ustedes a mi vina y les pagaré lo que sea justo›. Salió de nuevo a medio día y a media tarde e hizo lo mismo.
Por último, salió también al caer la tarde y encontró todavía otros que estaban en la plaza y les dijo: ‹¿Por qué han estado aquí todo el día sin trabajar?› Ellos le respondieron: ‹Porque nadie nos ha contratado’. Él les dijo: ‘Vayan también ustedes a mi viña’.
Al atardecer, el dueño de la viña le dijo a su administrador: ‹Llama a los trabajadores y págales su jornal, comenzando por los últimos hasta que llegues a los primeros›. Se acercaron, pues, los que habían llegado al caer la tarde y recibieron un denario cada uno. Cuando les llegó su turno a los primeros, creyeron que recibirían más; pero también ellos recibieron un denario cada uno. Al recibirlo, comenzaron a reclamarle al propietario, diciéndole: ‹Esos que llegaron al último sólo trabajaron una hora, y sin embargo, les pagas lo mismo que a nosotros, que soportamos el peso del día y del calor’. Pero él respondió a uno de ellos: ‹Amigo, yo no te hago ninguna injusticia. ¿Acaso no quedamos en que te pagaría un denario? Toma, pues, lo tuyo y vete. Yo quiero darle al que llegó al último lo mismo que a ti. ¿Qué no puedo hacer con lo mío lo que yo quiero? ¿O vas a tenerme rencor porque yo soy bueno?›
De igual manera, los últimos serán los primeros, y los primeros, los últimos». Palabra del Señor.

REFLEXIÓN: La parábola, comúnmente llamada de los «obreros de la viña», es una catequesis a la comunidad cristiana del evangelista san Mateo, compuesta en su mayoría de judíos convertidos al cristianismo. El nuevo «pueblo de Dios» estará compuesto no sólo de israelitas –los primeros llamados– sino también de los convocados posteriormente. Lo que aquí se afirma es la gratuidad del amor de Dios, frente a la religión mercantilista y la moral “del mérito” que profesaban los fariseos. La misericordia divina sobrepasa toda justicia humana y siempre estará abierta a todos.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, estas ofrendas que te presentamos en la conmemoración de tus mártires Pedro Zúñiga y Luis Flores, y te pedimos que, así como les diste la claridad de la santa fe, del mismo modo nos concedas el perdón y la paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Mt 10, 28

No tengan miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma, dice el Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Por estos sacramentos celestiales, concédenos, Señor, la abundancia de tu gracia, para que, al celebrar a los santos mártires Pedro Zúñiga y Luis Flores, aprendamos de la lucha en tan gran combate a ser fuertes en la paciencia y a alegrarnos con una santa victoria. Por Jesucristo, nuestro Señor.

+ SAN JUAN EUDES, Presbítero

MR pp. 774 y 901 [803 y 940] / Lecc. II p. 705 Pasó casi toda su vida en la ciudad de Caen (Francia). Sus actividades fueron muy variadas. Fundó un instituto para la rehabilitación de las pobres mujeres de la calle; después, otra congregación para la formación de los sacerdotes en los seminarios y, finalmente, trabajó en difundir el culto al Corazón de Jesús y al Corazón de María, con el objeto de restablecer “la vida y el reinado de Jesús en las almas cristianas” (1601-1680).

ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Sir 45, 20


El Señor lo eligió para ser su sacerdote, a fin de que le ofrezca un sacrificio de alabanza.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que admirablemente elegiste a san Juan Eudes, presbítero, para que anunciara las insondables riquezas de Cristo, concédenos, por sus enseñanzas y ejemplos, crecer en tu conocimiento y vivir en fidelidad, conforme a la luz del Evangelio. Por nuestro Señor Jesucristo....

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Dios todopoderoso, suplicamos humildemente a tu majestad que así como los dones ofrecidos en honor de san Juan Eudes manifiestan la gloria del poder divino, de la misma manera nos alcancen el fruto de tu salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Mt 28, 20

Yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo, dice el Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Alimentados con santos manjares, concédenos, Dios todopoderoso, seguir constantes los ejemplos de san Juan Eudes, servirte con generosa entrega y amar a todos con caridad infatigable. Por Jesucristo, nuestro Señor.
20 DE AGOSTO DEL 2026
Jueves
Blanco

Memoria, SAN BERNARDO, Abad y Doctor de la Iglesia
MR p. 775 [804] / Lecc. II p. 710

Este célebre y emprendedor monje de la abadía de Claraval (Francia) fue un incansable hombre de acción, combinado con un contemplativo, para quien todo se resume en el amor. Consejero de reyes y Papas, predicó la Cruzada y buscó con ansia la soledad para dedicarse en ella a la oración y penitencia, y acercarse así al misterio de Dios (1090-1153).

ANTÍFONA DE ENTRADA

El Señor colmó a san Bernardo con espíritu de inteligencia, para que transmitiera al pueblo de Dios las riquezas de la doctrina.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que encendiste al abad san Bernardo con el celo por tu casa e hiciste de él una lámpara que brillaba y ardía en tu Iglesia, concédenos por su intercesión que, animados por ese mismo espíritu, caminemos siempre como hijos de la luz. Por nuestro Señor Jesucristo...

PRIMERA LECTURA

[Les daré un corazón nuevo y les infundiré un espíritu nuevo.]
Del libro del profeta Ezequiel 36, 23-28
Esto dice el Señor: «Yo mismo mostraré la santidad de mi nombre excelso, profanado entre las naciones, profanado por ustedes en medio de ellas, y reconocerán que yo soy el Señor, cuando por medio de ustedes les haga ver mi santidad. Los sacaré de entre las naciones, los reuniré de todos los países y los llevaré a su tierra. Los rociaré con agua pura y quedarán purificados; los purificaré de todas sus inmundicias e idolatrías. Les daré un corazón nuevo y les infundiré un espíritu nuevo; arrancaré de ustedes el corazón de piedra y les daré un corazón de carne. Les infundiré mi espíritu y los haré vivir según mis preceptos, y guardar y cumplir mis mandamientos. Habitarán en la tierra que di a sus padres; ustedes serán mi pueblo y yo seré su Dios». Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL del salmo 50

R. Crea en mí, Señor, un corazón puro. Crea en mí, Señor, un corazón puro, un espíritu nuevo para cumplir tus mandamientos. No me arrojes, Señor, lejos de ti, ni retires de mí tu santo espíritu. R. Devuélveme tu salvación, que regocija, mantén en mí un alma generosa. Enseñaré a los descarriados tus caminos y volverán a ti los pecadores. R. Tú, Señor, no te complaces en los sacrificios y si te ofreciera un holocausto, no te agradaría. Un corazón contrito te presento, y a un corazón contrito, tú nunca lo desprecias. R.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Cfr. Sal 94, 8
R. Aleluya, aleluya. Hagámosle caso al Señor, que nos dice: «No endurezcan su corazón». R. Aleluya.

EVANGELIO

[Conviden al banquete de bodas a todos los que encuentren.]
Del santo Evangelio según san Mateo 22, 1-14
En aquel tiempo, volvió Jesús a hablar en parábolas a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo, diciendo: «El Reino de los cielos es semejante a un rey que preparó un banquete de bodas para su hijo. Mandó a sus criados que llamaran a los invitados, pero éstos no quisieron ir. Envió de nuevo a otros criados que les dijeran: ‹Tengo preparado el banquete; he hecho matar mis terneras y los otros animales gordos; todo está listo. Vengan a la boda›. Pero los invitados no hicieron caso. Uno se fue a su campo, otro a su negocio y los demás se les echaron encima a los criados, los insultaron y los mataron. Entonces el rey se llenó de cólera y mandó sus tropas, que dieron muerte a aquellos asesinos y prendieron fuego a la ciudad.
Luego les dijo a sus criados: ‘La boda está preparada; pero los que habían sido invitados no fueron dignos. Salgan, pues, a los cruces de los caminos y conviden al banquete de bodas a todos los que encuentren›. Los criados salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos, y la sala del banquete se llenó de convidados.
Cuando el rey entró a saludar a los convidados, vio entre ellos a un hombre que no iba vestido con traje de fiesta y le preguntó: ‹Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin traje de fiesta?› Aquel hombre se quedó callado. Entonces el rey dijo a los criados: ‹Átenlo de pies y manos y arrójenlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y la desesperación›. Porque muchos son los llamados y pocos los escogidos». Palabra del Señor.

REFLEXIÓN: En el Antiguo Testamento las relaciones de Dios con su pueblo fueron muy frecuentemente definidas en términos nupciales. El evangelio contiene hoy una parábola principal: la del «banquete de bodas», y otra secundaria, independiente en su origen, pero adosada a la misma por el evangelista: la del «traje de fiesta». Rechazar la invitación a esta boda equivale a rechazar a Dios mismo y a su Mesías. El Rey hará lo posible para que al banquete acudan todo tipo de gentes. Eso sí –y por absurdo que parezca, dado lo repentino de la invitación– llevando la vestidura apropiada.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Te ofrecemos, Señor, este sacramento de unidad y de paz al conmemorar a san Bernardo, abad, que brilló por su palabra y sus obras, y promovió con firmeza la concordia y el orden de tu Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Jn 15, 9

Así como el Padre me ha amado a mí, así yo los he amado a ustedes, dice el Señor; permanezcan, pues, en mi amor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que esta comunión que hemos recibido, Señor, en la celebración de san Bernardo, produzca su fruto en nosotros, para que, movidos por su ejemplo e instruidos por sus enseñanzas, nos encienda en el amor de tu Verbo encarnado. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
Padre Celestial, enséñame a mirarme con los ojos de tu amor y a reconocer que mi valor no depende de ser perfecto, sino de ser tu hijo amado. Líbrame de compararme con los demás, de exigirme más de lo que puedo dar y de despreciar mis propias debilidades. Ayúdame a aceptar mis virtudes y mis limitaciones con humildad, sabiendo que Tú me amas tal como soy y me invitas cada día a crecer en tu gracia. Que pueda aprender a perdonarme, a cuidar mi corazón y a reconocer los dones que has sembrado en mí. Dame un corazón humilde, pero también agradecido por la persona que me has llamado a ser. Que nunca confunda la humildad con menospreciarme, sino que aprenda a amarme sanamente para poder amar a los demás como Tú nos enseñaste. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén. https://linktr.ee/el_santisimo_app
21 DE AGOSTO DEL 2026
21 viernes
Blanco

Memoria, SAN PÍO X, Papa
MR p. 776 y 894 [805 y 933] / Lecc. II p. 714

Se impuso, siendo Papa, por su sencillez y su vigor. Con mano firme gobernó la Iglesia en una época en que ésta debía hacer frente a un laicismo virulento y a posiciones extremadamente radicales sobre conocimientos teológicos y bíblicos. El Papa invitó a los cristianos a participar activamente en la liturgia y los atrajo a las fuentes de la vida (1835-1914).

ANTÍFONA DE ENTRADA

El Señor lo eligió sumo sacerdote, le abrió sus tesoros y derramó sobre él toda clase de bendiciones.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que, para defender la fe católica e instaurar todas las cosas en Cristo, colmaste al Papa san Pío décimo de sabiduría celestial y fortaleza apostólica, concede, benigno, que, siguiendo sus enseñanzas y ejemplos, alcancemos la recompensa eterna. Por nuestro Señor Jesucristo...

PRIMERA LECTURA

[El Señor infundirá su espíritu a los huesos secos y revivirán.]
Del libro del profeta Ezequiel 37, 1-14
En aquellos días, la mano del Señor se posó sobre mí, y su espíritu me trasladó y me colocó en medio de un campo lleno de huesos. Me hizo dar vueltas en torno a ellos. Había una cantidad innumerable de huesos sobre la superficie del campo y estaban completamente secos. Entonces el Señor me preguntó: “Hijo de hombre, ¿podrán acaso revivir estos huesos?” Yo respondí: “Señor, tú lo sabes”. Él me dijo: “Habla en mi nombre a estos huesos y diles: ‘Huesos secos, escuchen la palabra del Señor. Esto dice el Señor Dios a estos huesos: He aquí que yo les infundiré el espíritu y revivirán. Les pondré nervios, haré que les brote carne, la cubriré de piel, les infundiré el espíritu y revivirán. Entonces reconocerán ustedes que yo soy el Señor’”. Yo pronuncié en nombre del Señor las palabras que él me había ordenado, y mientras hablaba, se oyó un gran estrépito, se produjo un terremoto y los huesos se juntaron unos con otros. Y vi cómo les iban saliendo nervios y carne y cómo se cubrían de piel; pero no tenían espíritu. Entonces me dijo el Señor: “Hijo de hombre, habla en mi nombre al espíritu y dile: ‘Esto dice el Señor: Ven, espíritu, desde los cuatro vientos y sopla sobre estos muertos, para que vuelvan a la vida’ ”. Yo hablé en nombre del Señor, como él me había ordenado. Vino sobre ellos el espíritu, revivieron y se pusieron de pie. Era una multitud innumerable. El Señor me dijo: “Hijo de hombre: Estos huesos son toda la casa de Israel, que ha dicho: ‘Nuestros huesos están secos; pereció nuestra esperanza y estamos destrozados’. Por eso, habla en mi nombre y diles: ‘Esto dice el Señor: Pueblo mío, yo mismo abriré sus sepulcros, los haré salir de ellos y los conduciré de nuevo a la tierra de Israel. Cuando abra sus sepulcros y los saque de ellos, pueblo mío, ustedes dirán que yo soy el Señor. Entonces les infundiré mi espíritu, los estableceré en su tierra y sabrán que yo, el Señor, lo dije y lo cumplí’ ”. Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL del salmo 106

R. Demos gracias a Dios, porque nos ama.
Que lo confiesen los redimidos por el Señor, los que él rescató de la mano del enemigo, los que reunió de todos los países, de norte y sur, de oriente y occidente. R. Andaban errantes por un desierto solitario, no encontraban el camino de ningún poblado; sufrían hambre y sed, se les iba agotando la vida. R.
Pero gritaron al Señor en su angustia, y los arrancó de la tribulación. Los guió por un camino derecho para que llegaran a un poblado. R.
Demos gracias a Dios porque nos ama, por las maravillas que hace con los hombres. Él calmó la sed de los sedientos y a los hambrientos los llenó de bienes. R.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Sal 24, 4. 5

R. Aleluya, aleluya. Descúbrenos, Señor, tus caminos y guíanos con la verdad de tu doctrina. R. Aleluya.

EVANGELIO

[Amarás al Señor, tu Dios, y a tu prójimo como a ti mismo.]
Del santo Evangelio según san Mateo 22, 34-40
En aquel tiempo, habiéndose enterado los fariseos de que Jesús había dejado callados a los saduceos, se acercaron a él. Uno de ellos, que era doctor de la ley, le preguntó para ponerlo a prueba: «Maestro, ¿cuál es el mandamiento más grande de la ley?» Jesús le respondió: “Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el más grande y el primero de los mandamientos. Y el segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. En estos dos mandamientos se fundan toda la ley y los profetas”. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN: En su respuesta a quien quería ponerle una trampa, Jesús se remite a textos muy conocidos por sus interlocutores: Deuteronomio 6, 4-9 y Levítico 19, 18. En este nuevo contexto la palabra «prójimo» abarca a todos y no sólo al pariente o al connacional. En esta respuesta vemos que la ley y la moral cristiana han de ser mucho más sencillas que la complicada casuística de los escribas y fariseos. «Amar sin medida», como lo hizo Jesús, esa es la meta ideal en relación a Dios y al prójimo. Un único y doble mandamiento que «vale más que todos los holocaustos y sacrificios» (Mc 12, 33).

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, por tu bondad, los dones que te presentamos, para que, dóciles a las enseñanzas de san Pío, Papa, celebremos con dignidad estos santos misterios y los recibamos con espíritu de fe. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Jn 10, 11

El buen Pastor da la vida por sus ovejas.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Al celebrar la memoria del Papa san Pío, te rogamos, Señor Dios nuestro, que, por la eficacia de este banquete celestial, lleguemos a ser constantes en la fe y vivamos concordes en tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Evangelio del Día
San Pío X (1835–1914), nacido Giuseppe Melchiorre Sarto en Riese, Italia, fue un sacerdote humilde y dedicado a la pastoral. Después de servir como obispo de Mantua y patriarca de Venecia, fue elegido Papa en 1903. Su lema, “Instaurare omnia in Christo” (“Restaurar todas las cosas en Cristo”), expresó su deseo de renovar la Iglesia y llevar a todos a una vida más profunda de fe. Promovió la formación cristiana mediante el catecismo, defendió la doctrina católica y combatió errores teológicos de su tiempo. Impulsó la renovación de la liturgia y favoreció la participación frecuente de los fieles en la Eucaristía, incluyendo la Comunión de los niños. Murió en Roma el 20 de agosto de 1914, ofreciendo su vida por la paz en medio de la Primera Guerra Mundial. Fue canonizado en 1954 por el Papa Pío XII. Su fiesta se celebra el 21 de agosto. https://beacons.page/elsantisimo
22 DE AGOSTO DEL 2026
22 sábado
Blanco / Azul

Memoria, NUESTRA SEÑORA MARÍA REINA
MR p. 777 [806] / Lecc. II 718


El año 1954 Pío XII instituyó la fiesta de santa María Reina, que se celebraba el día 31 de mayo. Pablo VI, el año 1969, cuando promulgó el Calendario Romano general, trasladó acertadamente esta fiesta al día 22 de agosto, que coincide con la octava de la Asunción. En cuerpo y alma gloriosos, la Virgen María aparece en la Asunción como el logro supremo de la redención. Pero ella, que es toda hermosa, también es todopoderosa, pues es la Madre de aquel “cuyo Reino no tendrá fin”. Por este motivo, desde hace muchos siglos, el pueblo cristiano la aclama por Reina suya, soberana y medianera de la gracia.

ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Sal 44, 10

De pie a tu derecha está la Reina, vestida de oro y de brocados.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que constituiste Madre y Reina nuestra a la Madre de tu Hijo, concédenos en tu bondad que, apoyados en su intercesión, alcancemos la gloria de tus hijos en el reino celestial. Por nuestro Señor Jesucristo...

PRIMERA LECTURA

[La gloria del Señor penetró en el templo.]
Del libro del profeta Ezequiel 43, 1-7a
En aquellos días, un ángel me llevó a la puerta del templo, que da hacia el oriente, y vi que la gloria del Señor venía del oriente. Se oía un ruido como el estruendo de un río caudaloso y la tierra resplandecía con el fulgor de la gloria de Dios. Esta visión me recordó la que tuve cuando el Señor vino a destruir la ciudad y la que había tenido junto al río Kebar. Y caí rostro en tierra.
La gloria del Señor penetró en el templo por la puerta que da al oriente. El espíritu me levantó y me llevó al atrio interior y vi que la gloria del Señor llenaba el templo. Entonces oí que alguien me hablaba desde el templo, y el hombre que estaba junto a mí me dijo: «Hijo de hombre, éste es el lugar de mi trono, el lugar donde pongo las plantas de mis pies. Aquí habitaré para siempre con los hijos de Israel». Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL del salmo 84

R. El Señor habitará en la tierra. Escucharé las palabras del Señor, palabras de paz para su pueblo santo. Está ya cerca nuestra salvación y la gloria del Señor habitará en la tierra. R. La misericordia y la verdad se encontraron, la justicia y la paz se besaron, la fidelidad brotó en la tierra y la justicia vino del cielo. R. Cuando el Señor nos muestre su bondad, nuestra tierra producirá su fruto. La justicia le abrirá camino al Señor e irá siguiendo sus pisadas. R.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Cfr. Mt 23, 9. 10

R. Aleluya, aleluya. Su Maestro es uno solo, Cristo, y su Padre es uno solo, el del cielo, dice el Señor. R. Aleluya.

EVANGELIO

[Los fariseos dicen una cosa y hacen otra.]
Del santo Evangelio según san Mateo 23, 1-12
En aquel tiempo, Jesús dijo a las multitudes y a sus discípulos: «En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y fariseos. Hagan, pues, todo lo que les digan, pero no imiten sus obras, porque dicen una cosa y hacen otra. Hacen fardos muy pesados y difíciles de llevar y los echan sobre las espaldas de los hombres, pero ellos ni con el dedo los quieren mover. Todo lo hacen para que los vea la gente. Ensanchan las filacterias y las franjas del manto; les agrada ocupar los primeros lugares en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas; les gusta que los saluden en las plazas y que la gente los llame ‹maestros›. Ustedes, en cambio, no dejen que los llamen ‘maestros’, porque no tienen más que un Maestro y todos ustedes son hermanos. A ningún hombre sobre la tierra lo llamen ‹padre›, porque el Padre de ustedes es sólo el Padre celestial. No se dejen llamar ‹guías›, porque el guía de ustedes es solamente Cristo. Que el mayor de entre ustedes sea su servidor, porque el que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido». Palabra del Señor.
REFLEXIÓN: El texto es una introducción a los siete duros reproches que luego lanzará el Señor contra los escribas y fariseos (Mateo cap. 23). Las instrucciones sobre el comportamiento coherente de los miembros de la comunidad, contrastan con la frontal acusación de los que: «dicen una cosa y hacen otra». Jesús no pone en tela de juicio la autoridad de los rabinos, sino que critica su hipocresía y su autoritarismo. Él nos pone en guardia, además, frente al peligro de una especie de rabinismo cristiano en el que podríamos fácilmente incurrir quienes nos creemos “cumplidos” o hasta “piadosos”.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, los dones que te presentamos en la conmemoración de la santísima Virgen María, y concédenos que nos socorra la bondad de tu Hijo Jesucristo, que quiso ofrecerse a ti por nosotros en la cruz, como víctima inmaculada. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Lc 1, 45

Dichosa tú, que has creído, porque se cumplirá cuanto te fue anunciado de parte del Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Después de recibir el sacramento celestial, te suplicamos, Señor, que, cuantos hemos celebrado con veneración la memoria de la santísima Virgen María, merezcamos participar en el banquete eterno. Por Jesucristo, nuestro Señor.
23 DE AGOSTO DEL 2026
23 domingo
Verde

XXI DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
MR p.433 [431] / Lecc. II p. 50.
LH Semana I del Salterio.

ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 85, 1-3

Inclina tu oído, Señor, y escúchame. Salva a tu siervo, que confía en ti. Ten piedad de mí, Dios mío, pues sin cesar te invoco.
Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Señor Dios, que unes en un mismo sentir los corazones de tus fieles, impulsa a tu pueblo a amar lo que mandas y a desear lo que prometes, para que, en medio de la inestabilidad del mundo, estén firmemente anclados nuestros corazones donde se halla la verdadera felicidad. Por nuestro Señor Jesucristo...

PRIMERA LECTURA

[Pondré la llave del palacio de David sobre su hombro.]
Del libro del profeta Isaías 22, 19-23
Esto dice el Señor a Sebná, mayordomo de palacio:
«Te echaré de tu puesto y te destituiré de tu cargo. Aquel mismo día llamaré a mi siervo, a Eleacín, el hijo de Elcías; le vestiré tu túnica, le ceñiré tu banda y le traspasaré tus poderes.
Será un padre para los habitantes de Jerusalén y para la casa de Judá. Pondré la llave del palacio de David sobre su hombro. Lo que él abra, nadie lo cerrará; lo que él cierre, nadie lo abrirá. Lo fijaré como un clavo en muro firme, y será un trono de gloria para la casa de su padre». Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL del salmo 137

R. Señor, tu amor perdura eternamente.
De todo corazón te damos gracias, Señor, porque escuchaste nuestros ruegos. Te cantaremos delante de tus ángeles, te adoraremos en tu templo. R.
Señor, te damos gracias por tu lealtad y por tu amor: siempre que te invocamos, nos oíste y nos llenaste de valor. R.
Se complace el Señor en los humildes y rechaza al engreído. Señor, tu amor perdura eternamente; obra tuya soy, no me abandones. R.

SEGUNDA LECTURA

[Todo proviene de Dios, todo ha sido hecho por él y todo está orientado hacia él.]
De la carta del apóstol san Pablo a los romanos 11, 33-36
¡Qué inmensa y rica es la sabiduría y la ciencia de Dios! ¡Qué impenetrables son sus designios e incomprensibles sus caminos! ¿Quién ha conocido jamás el pensamiento del Señor o ha llegado a ser su consejero? ¿Quién ha podido darle algo primero, para que Dios se lo tenga que pagar? En efecto, todo proviene de Dios, todo ha sido hecho por él y todo está orientado hacia él. A él la gloria por los siglos de los siglos. Amén. Palabra de Dios.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Mt 16, 18

R. Aleluya, aleluya.
Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y los poderes del infierno no prevalecerán sobre ella, dice el Señor. R. Aleluya.

EVANGELIO

[Tú eres Pedro y yo te daré las llaves del Reino de los cielos.]
Del santo Evangelio según san Mateo 16, 13-20
En aquel tiempo, cuando llegó Jesús a la región de Cesarea de Filipo, hizo esta pregunta a sus discípulos: «¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?» Ellos le respondieron: «Unos dicen que eres Juan el Bautista; otros, que Elías; otros, que Jeremías o alguno de los profetas». Luego les preguntó: «Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?» Simón Pedro tomó la palabra y le dijo: «Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo».
Jesús le dijo entonces: «¡Dichoso tú, Simón, hijo de Juan, porque esto no te lo ha revelado ningún hombre, sino mi Padre, que está en los cielos! Y yo te digo a ti que tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia. Los poderes del infierno no prevalecerán sobre ella. Yo te daré las llaves del Reino de los cielos; todo lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo».
Y les ordenó a sus discípulos que no dijeran a nadie que él era el Mesías. Palabra del Señor.
Se dice Credo.

ORACIÓN DE LOS FIELES:

Pidamos al Señor que venga en nuestro auxilio y, por el honor de su nombre, escuche nuestra oración:

1. Para que el Señor, en su infinita bondad, se acuerde de todos los que anuncian la palabra de Dios y bendiga a todos los fieles que aman a Jesucristo, roguemos al Señor.
2. Para que Dios conceda a los que trabajan la tierra lluvias oportunas y buenas cosechas, dé acierto a los que enseñan, docilidad y constancia a los que estudian, roguemos al Señor.

3. Para que el Señor infunda en el corazón de los pecadores un sincero arrepentimiento de sus pecados y les dé fuerza para no recaer en el mal, roguemos al Señor.

4. Para que el Señor conceda sus dones a nuestros familiares, amigos y bienhechores, para que obtengan las riquezas de los bienes eternos, roguemos al Señor.

Haz, Señor, que nuestra fe encuentre siempre su más sólido fundamento en las enseñanzas del Papa, sucesor de Pedro, y que iluminados por la luz de tu Espíritu, lleguemos a reconocer en Jesús al Cristo vivo y glorioso que nos llama a ser piedras vivas de su Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Señor, que con un mismo y único sacrificio adquiriste para ti un pueblo de adopción, concede, propicio, a tu Iglesia, los dones de la unidad y de la paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Jn 6, 54

El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, dice el Señor; y yo lo resucitaré en el último día.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Te pedimos, Señor, que la obra salvadora de tu misericordia fructifique plenamente en nosotros, y haz que, con la ayuda continua de tu gracia, de tal manera tendamos a la perfección, que podamos siempre agradarte en todo. Por Jesucristo, nuestro Señor.