Cuando no estás acostumbrado a confiar en ti, esa confianza se siente como arrogancia
Cuando estás acostumbrado a ser pasivo, ser firme con algo o alguien se siente como una agresión
Cuando no estás acostumbrado a atender tus necesidades, tenerte como prioridad se siente egoísta
No te guíes por tu zona de confort
Cuando estás acostumbrado a ser pasivo, ser firme con algo o alguien se siente como una agresión
Cuando no estás acostumbrado a atender tus necesidades, tenerte como prioridad se siente egoísta
No te guíes por tu zona de confort