BLOG "VIENTOS DE GLORIA" 🍃🍂🍃
1.76K subscribers
11K photos
1.69K videos
38 files
143 links
💞🦋 Aquí encontrarás Palabra de Dios que te Levantarán y Afirmarán en tú diario vivir. Tú circunstancia actual no es el punto final en tú vida, Tú historia aún continúa y con Dios será mejor. En su corazón están las "SEGUNDAS OPORTUNIDADES" 💞🦋
Download Telegram
Dios no desperdicia ninguna batalla.

Aun las guerras más intensas, aquellas que tocaron tu mente, tus emociones y tu identidad… han sido usadas por Él para formarte, afirmarte y levantarte.

Porque lo que el enemigo quiso usar para desgastarte, Dios lo está usando para activarte. Y muchas veces, en medio del proceso, no lo vemos.

Nos enfocamos en lo que perdimos, en lo que dolió, en lo que fue injusto… pero pocas veces nos detenemos a ver en quién nos estamos convirtiendo.

La guerra no solo vino a presionarte… vino a revelar lo que Dios ya había depositado dentro de ti.

📖 “Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad.”
— 2 Corintios 12:9

CUANDO LA BATALLA TOCA TU MENTE

El espíritu de Jezabel no pelea primero en lo visible… pelea en la mente.

Busca desgastar, confundir, intimidar, silenciar.

Lo vemos en la vida de Elías.

📖 1 Reyes 19

Después de una gran victoria, terminó en una cueva, con miedo, agotado y deseando morir.

Así opera este tipo de guerra: no necesariamente quitándote el llamado… sino intentando desconectarte emocionalmente de él.

Pero lo que el enemigo no sabía… es que ese proceso iba a hacer a Elías más sensible a la voz de Dios.

Porque en medio del viento, del fuego y del terremoto… Dios le habló en un silbo apacible.

La batalla afinó su oído. Y así también contigo…

Lo que te hizo llorar, ahora te hace discernir.

Lo que te quebró, ahora te hace ministrar con compasión.

DIOS TE ESTÁ DANDO DISCERNIMIENTO

Cuando has pasado por este tipo de guerra… ya no ves igual.

Puedes identificar lo que antes no veías.

Puedes percibir lo que otros no perciben.

📖 “Pero el espiritual juzga todas las cosas…”
— 1 Corintios 2:15

No es que te volviste desconfiada… es que ahora eres discernida. Dios abrió tus ojos espirituales.

Ahora puedes reconocer ambientes, actitudes, intenciones… no desde la carne, sino desde el Espíritu.

Y eso no es para aislarte… es para posicionarte.

TIENES AUTORIDAD SOBRE LO QUE VENCISTE

Jezabel representa lo falso: una imitación de la autoridad, de la voz profética y de la intimidad con Dios.

Tiene apariencia… pero no tiene esencia.

Y cuando tú has estado expuesta a eso… aprendes a reconocer lo auténtico. Pero no solo a reconocerlo… sino a confrontarlo.

📖 “He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones…” — Lucas 10:19

No fuiste llamada a tolerar lo que Dios te dio autoridad para vencer.

Hay una autoridad que se activa cuando decides no callar más, no ceder más y no permitir más lo que antes te oprimía.

TU VOZ YA NO SERÁ SILENCIADA

Muchas personas que han pasado por este tipo de guerra sienten que su voz fue apagada.

Que fueron malinterpretadas. Rechazadas. Señaladas. Pero Dios está restaurando voces.

📖 “El Espíritu del Señor está sobre mí… me ha enviado a proclamar libertad a los cautivos…” — Isaías 61:1

La misma área donde fuiste herida… será el lugar desde donde Dios te usará.

Lo que intentó callarte… ahora será la razón por la que hablarás con más autoridad.

No eres víctima. Eres una voz que libera.

ERES UNA ABRIDORA DE CAMINO

Como Jacob, que luchó hasta el amanecer…

📖 Génesis 32:24-28

No saliste igual de esa lucha.

Saliste marcada… pero también transformada.

Hay cosas que no venciste en tu propia fuerza… pero no soltaste a Dios hasta que Él te bendijo. Y ahora llevas una marca de autoridad.

Una marca de alguien que no se rindió.

Una marca de alguien que atravesó la noche… y vio el amanecer.

HOY DIOS TE DICE

No te mires como víctima de lo que viviste.

Mírate como alguien que fue entrenada en medio del fuego.

Lo que vino para destruirte… te posicionó.

Lo que vino para silenciarte… te está levantando como voz.

Lo que vino para confundirte… ahora te ha dado claridad.

Sacúdete el cansancio.

Levanta tu voz.

Camina en tu autoridad.

Y no vuelvas a tolerar lo que Dios ya te enseñó a vencer.

Susurro del cielo:
No fue para destruirte… fue para levantarte.

#CaminarDiario
3
This media is not supported in your browser
VIEW IN TELEGRAM
NECESITA RAICES

Estamos viendo una generación que lo quiere todo rápido…
pero no quiere echar raíces.

Quieren éxito sin proceso.
Quieren frutos sin profundidad.
Quieren ser grandes… pero sin crecer primero.

Y el problema de un árbol sin raíz es simple:
cualquier viento lo tumba.

Hoy muchos saben de tendencias,
saben de tecnología,
saben de lo que está de moda…

pero no saben quiénes son.

Una generación conectada a todo,
pero desconectada de su origen, de su identidad y de Dios.

Sin raíces en la verdad.
Sin raíces en principios.
Sin raíces en fe.

Por eso vemos corazones vacíos,
mentes confundidas
y vidas que cambian de dirección cada temporada.

Porque cuando no tienes raíz…
terminas viviendo de lo que diga el momento.

Pero Dios nunca diseñó al hombre para vivir superficialmente.

Jesús dijo:

“El que oye mis palabras y las pone en práctica
es como un hombre prudente que edificó su casa sobre la roca.”
Mateo 7:24

Las raíces no se ven…
pero sostienen toda la vida.

Si una generación quiere resistir la tormenta,
no necesita más apariencia.

Escrito por Pst Misael Guerra

#Reflexiones
4
This media is not supported in your browser
VIEW IN TELEGRAM
Ira lenta

Lee: Joel 2:12-18

La expresión «televisión lenta» describe la cobertura maratónica de un evento en tiempo real. El género se hizo popular en 2009 cuando la Corporación de Radiodifusión Noruega transmitió un viaje en tren de siete horas. Sí, siete horas, en un tren. Suena... aburrido. Pero ha ganado una audiencia que encuentra cautivador el recorrido escénico.

La idea es mostrar algo al ritmo en que se experimenta, en lugar de la velocidad con que se cuenta. No se basa en el argumento y la tensión, sino en la transición y el movimiento. Es un paso hacia saborear los minutos de la vida en lugar de contarlos.

El poeta Francis Thompson escribió sobre el «ritmo imperturbable» de Dios: Él se mueve de manera metódica y paciente, con pasos medidos e intencionales. Vemos esta lentitud incluso en sus emociones. El llamado al arrepentimiento del profeta Joel al pueblo de Judá se basa en que nuestro Dios es «lento para la ira» (Joel 2:13 rvc). A diferencia de nuestras narrativas dramáticas, a menudo impulsadas por el temperamento y el ego descontrolado, Dios actúa diferente. Su ira llega lentamente. Le dice a un pueblo rebelado contra Él: «Desgárrense el corazón, no los vestidos, y vuélvanse al Señor su Dios» (v. 13 rvc).

La ira de Dios no es como la nuestra; nos permite volver a Él con todo nuestro corazón.

John Blase

#NuestroPanDiario
This media is not supported in your browser
VIEW IN TELEGRAM
This media is not supported in your browser
VIEW IN TELEGRAM
La esposa de Pilato

La esposa de Pilato aparece solo una vez en la Biblia, pero su breve participación deja una enseñanza muy fuerte. Mientras Jesús estaba siendo juzgado injustamente, ella mandó un mensaje urgente a su esposo diciendo:

🌸“No tengas nada que ver con ese justo; porque hoy he padecido mucho en sueños por causa de él.” Mateo 27:19

No conocemos su nombre, pero sí sabemos algo importante: ella percibió que Jesús era inocente. En medio de un ambiente lleno de presión, injusticia y manipulación, esta mujer reconoció que había algo santo, limpio y verdadero en Él.

🌸Ella habló. Advirtió. Dio una alerta.

Pero Pilato, aunque también sabía que Jesús no había hecho nada malo, no tuvo el valor de sostener la verdad. Cedió ante la presión de la multitud.

Y ahí está una de las partes más tristes de esta historia:
se recibió una advertencia, pero no se obedeció.

🌸¿Qué aprendemos?

Vemos el ejemplo de una mujer que discernió lo que estaba pasando, aunque otros no quisieran verlo.

La esposa de Pilato nos enseña que hay momentos en los que una mujer puede sentir en su corazón que algo no está bien. A veces no tiene todas las respuestas, pero sí tiene una convicción interna, una incomodidad, una alerta.

Ella no se quedó callada.
No ignoró lo que sintió.
No pensó: “mejor no digo nada.”

Ella habló cuando más importaba.

Su ejemplo nos recuerda que Dios puede usar la sensibilidad espiritual, la intuición guiada por Él y la convicción del corazón para advertirnos.

También nos deja otra lección:
no basta con reconocer la verdad, hay que tener el valor de sostenerla.

🌸¿Cómo lo aplico a la vida real?

Esta historia se parece mucho a cosas que muchas mujeres viven hoy.

A veces una mujer siente que algo no está bien:
• una relación que le roba la paz
• una amistad que la está arrastrando
• un lugar donde hay chisme, manipulación o falsedad
• una decisión que por fuera se ve buena, pero por dentro le inquieta
• una conversación donde todos celebran algo incorrecto

Y muchas veces pasa esto:
tu corazón ya te está avisando, pero todos a tu alrededor actúan como si nada.

Ahí es donde entra esta historia.

La esposa de Pilato nos enseña que no debemos ignorar esa alerta que Dios puede poner en nuestro interior. Hoy muchas mujeres viven presionadas a callar para no verse intensas, conflictivas o exageradas. Pero hay veces en que callar no es prudencia, sino miedo.

Aplicarlo a la vida real también significa esto:

Cuando algo no te da paz, no lo excuses tan rápido.
Cuando ves una injusticia, no la normalices.
Cuando Dios te muestra una alerta, no la entierres solo porque otros no la entienden.

Tal vez no siempre podrás hacer que todos te escuchen.
Tal vez algunas personas, como Pilato, elegirán la presión antes que la verdad.
Pero tú sí puedes decidir ser una mujer que discierne, habla con sabiduría y no traiciona su convicción.

Cuántas mujeres hoy han sentido dentro de sí:
“esto no está bien”
y aun así se han quedado por miedo, por amor, por costumbre o por no incomodar.

Este devocional nos recuerda que Dios también habla a través de esa convicción profunda que te invita a abrir los ojos.

🌸Reflexión

La esposa de Pilato me hace pensar en todas las veces en que una mujer siente algo en su corazón, pero lucha con la duda:
“¿Y si estoy exagerando?”
“¿Y si mejor me callo?”
“¿Y si nadie me cree?”
“¿Y si hago problema por nada?”

Pero esta historia muestra que a veces esa incomodidad no es exageración.
A veces es discernimiento.

No todo lo que se ve normal está bien.
No todo lo que todos aprueban viene de Dios.
No toda paz falsa es paz verdadera.

Quizá hoy Dios te está mostrando algo.
Tal vez no con un sueño, como a ella, pero sí con una inquietud persistente, una falta de paz, una convicción clara.

No ignores eso.

Dios puede estar queriendo protegerte, corregirte o abrirte los ojos antes de que algo te lastime más.

Y también hay otra verdad fuerte aquí:
hay personas que saben lo correcto, pero no se atreven a hacerlo.

No seas una mujer que solo reconoce la verdad.
Sé una mujer que también la honra.

🌸Oración
1
Señor, gracias porque tú sigues hablando y mostrando lo que no está bien.
Gracias porque muchas veces, en medio del ruido, tú traes convicción a nuestro corazón.

Hoy te pido que me des discernimiento espiritual.
Ayúdame a reconocer lo que viene de ti y lo que no.
No permitas que ignore tus advertencias por miedo, presión o costumbre.

Hazme una mujer sensible a tu voz,
valiente para reconocer la verdad
y firme para no callar cuando deba actuar con sabiduría.

Si hay algo en mi vida que no está bien, muéstramelo.
Si hay algo que estoy justificando, corrígeme.
Si hay una decisión que no me trae paz, guíame.

No quiero vivir guiada por la presión de otros,
sino por tu verdad.

En el nombre de Jesús, amén.

#CaminarDiario
This media is not supported in your browser
VIEW IN TELEGRAM
📌 ¡Lloré con esta historia! Papás, esto es para ustedes... 🥺💔
—“¡Ponme la cadenita!” —dijo el niño con los ojos llenos de esperanza…

Aquella mañana fue como tantas otras:

—¡Levántate ya! ¡Lávate la cara! ¡Péinate! ¡Ponte la camisa… rápido!
—¡No hay tiempo para desayunar! Toma el jugo en el camino, pero no lo vayas a tirar.
—¿Qué te dije, tonto? ¡Ya te manchaste! Me tienes harto. Nunca haces nada bien.

El niño guardaba silencio. No podía decir “papá”. Tenía miedo.

En la escuela no se concentraba. Siempre distraído. Siempre triste.
Se preguntaba por qué otros niños eran felices… y él no.

Esa tarde, en un acto de valentía, le habló:

—Hoy la maestra me preguntó: “¿En qué trabaja tu papá?”
Y no supe qué decir...

—Entreno perros —respondió el hombre, sin levantar la vista.

—¿Y qué les enseñas? —preguntó curioso el niño.

—A ser obedientes. A no hacer destrozos. A proteger.
A guiar a ciegos. A rescatar vidas. A ser pacientes, valientes y leales.
Y todo eso… sin pedir nada a cambio.

—¿Y cómo los entrenas?

—Solo les pongo una cadenita. Camino con ellos, les hablo, los corrijo sin lastimarlos y luego los acaricio…
Porque necesitan sentir que no estoy enojado con ellos.
Pero requiere paciencia… mucha paciencia.

El niño tragó saliva. Sus ojitos se llenaron de lágrimas.

Levantó la vista, y con voz temblorosa dijo:

—Ponme la cadenita, papá…
Quiero aprender contigo.
Quiero que me corrijas sin gritar.
Que me acaricies después.
Que me tengas paciencia…

Yo cuidaré la casa, aprenderé a proteger a los demás.
Y si un día tú quedas ciego… yo seré tus ojos.
Solo... ponme la cadenita.

El padre rompió en llanto.

Y en ese abrazo… nació otra cadenita, invisible, pero real.
Una hecha de amor, comprensión y ternura.
Una que, si se cuida, nunca se rompe.

🤍 Que no se nos olvide: los nuestros también necesitan tiempo, cariño y paciencia. Porque el amor no se grita… se demuestra.

#Reflexiones
1
This media is not supported in your browser
VIEW IN TELEGRAM
El poder de la gracia

Lee: Efesios 2:1-9

Cuando Mark fue detenido por un oficial por conducir alcoholizado, temió que su carrera en el fútbol universitario hubiera terminado. Estaba seguro de que iría a la cárcel. Pero el policía, en cambio, lo llevó hasta su universidad. Cuando Mark le preguntó por qué, él respondió: «Te estoy dando gracia».

Aun así, el joven estaba convencido de que su entrenador se enteraría, y que perdería la beca. Al día siguiente, el entrenador le pidió verlo después de la práctica, y sorprendentemente, le dijo: «Sé lo que pasó anoche, pero te estoy dando gracia». Luego, le sugirió asistir a la iglesia el domingo.

Mark fue. ¿Y adivina de qué habló el pastor? De la gracia de Jesús al ofrecernos salvación cuando no la merecemos. Mark entendió el mensaje. Ese día, confió en Jesús como su Salvador, y dedicó el resto de su vida a servirle.

Es por la gracia de Dios que los creyentes en Jesús son «salvos» (Efesios 2:8). La gracia hace lo que las buenas obras no pueden hacer (v. 9; Romanos 11:6). Es un regalo provisto por el sacrificio de Jesús en la cruz.

La carga de nuestro pecado no tiene por qué aplastarnos. Como descubrió Mark, la gracia de Dios nos libra y nos da vida «en abundancia» (Juan 10:10). Al aceptar a Jesús como Salvador, el poder de la gracia nos hace libres (Efesios 2:4-5).

Dave Branon

#NuestroPanDiario
This media is not supported in your browser
VIEW IN TELEGRAM