— Los Hacedores | “Sean hacedores de la palabra y no solamente oidores, pues así se engañan ustedes mismos. Porque si alguno es oidor de la palabra, pero no hacedor de ella, es semejante a un hombre que mira su rostro en un espejo y después de mirarse, se va y se olvida inmediatamente qué clase de persona es. Pero el que mira atentamente a la perfecta ley, la ley de la libertad y permanece en ella, no habiéndose vuelto un oidor olvidadizo sino un hacedor eficaz, éste será bienaventurado en lo que hace”. [Santiago 1:22-25]
• La Palabra, en este versículo, significa idea, concepto o deseo. Tú te engañas a ti mismo cuando eres “solamente oidor” cuando tú esperas que tu deseo sea cumplido por simples ilusiones.
• Tu deseo es lo que quieres ser y mirarte en un “espejo” es verte a ti mismo en la imaginación como esa persona.
• Al olvidar “qué clase de persona es” tú estás fallando en perseverar en tu asunción.
• La “Ley perfecta de la libertad” es la ley que hace posible la liberación de la limitación, eso es, la ley de la asunción.
• Continuar en la perfecta ley de la libertad, es persistir en la asunción de que tu deseo ya se ha cumplido.
• Tú no eres un “oidor olvidadizo” cuando mantienes el sentimiento de tu deseo cumplido constantemente vivo en tu conciencia. Esto, te hace un “hacedor de la palabra” y eres bendecido en tu acción por la inevitable realización de tu deseo.
• Debes ser hacedor de la ley de la asunción, ya que, sin su aplicación, ni el más profundo entendimiento producirá algún resultado deseado.
• A través de estas páginas, corre la frecuente reiteración y repetición de las verdades más importantes y básicas.
• En lo que se refiere a la ley de asunción – la ley que hará al hombre libre – esto es algo bueno.
• Debe ser aclarado una y otra vez, incluso a riesgo de sonar repetitivo.
• El verdadero buscador de la verdad apreciará esta ayuda, concentrando su atención en la ley que lo hará libre.
• La parábola sobre la condena del Maestro al sirviente que descuidó el talento que le fue dado, es muy clara e inequívoca.
• Habiendo descubierto dentro de ti la llave a la Casa del Tesoro, tú deberías ser como el buen sirviente que sabiamente multiplicó los talentos que le fueron dados.
• El talento que se te dio es el poder de determinar conscientemente tus asunciones.
• El talento no utilizado, como un miembro del cuerpo no ejercitado, se marchita y finalmente se atrofia.
• En lo que debes esforzarte es en Ser. Para poder hacer, es necesario ser. El fin del anhelo es ser.
• Tu concepto de ti mismo sólo puede ser sacado desde tu conciencia por otro concepto de ti mismo.
• Al crear un ideal en tu mente, tú puedes identificarte con el hasta que te conviertas en uno y lo mismo con tu ideal, transformarte así en el.
• Lo dinámico prevalece por encima de lo estático; lo activo por encima de lo pasivo.
• Uno que es hacedor, es magnético y por lo tanto infinitamente más creativo que uno que simplemente escuchar. Debes estar entre los hacedores.
• La Palabra, en este versículo, significa idea, concepto o deseo. Tú te engañas a ti mismo cuando eres “solamente oidor” cuando tú esperas que tu deseo sea cumplido por simples ilusiones.
• Tu deseo es lo que quieres ser y mirarte en un “espejo” es verte a ti mismo en la imaginación como esa persona.
• Al olvidar “qué clase de persona es” tú estás fallando en perseverar en tu asunción.
• La “Ley perfecta de la libertad” es la ley que hace posible la liberación de la limitación, eso es, la ley de la asunción.
• Continuar en la perfecta ley de la libertad, es persistir en la asunción de que tu deseo ya se ha cumplido.
• Tú no eres un “oidor olvidadizo” cuando mantienes el sentimiento de tu deseo cumplido constantemente vivo en tu conciencia. Esto, te hace un “hacedor de la palabra” y eres bendecido en tu acción por la inevitable realización de tu deseo.
• Debes ser hacedor de la ley de la asunción, ya que, sin su aplicación, ni el más profundo entendimiento producirá algún resultado deseado.
• A través de estas páginas, corre la frecuente reiteración y repetición de las verdades más importantes y básicas.
• En lo que se refiere a la ley de asunción – la ley que hará al hombre libre – esto es algo bueno.
• Debe ser aclarado una y otra vez, incluso a riesgo de sonar repetitivo.
• El verdadero buscador de la verdad apreciará esta ayuda, concentrando su atención en la ley que lo hará libre.
• La parábola sobre la condena del Maestro al sirviente que descuidó el talento que le fue dado, es muy clara e inequívoca.
• Habiendo descubierto dentro de ti la llave a la Casa del Tesoro, tú deberías ser como el buen sirviente que sabiamente multiplicó los talentos que le fueron dados.
• El talento que se te dio es el poder de determinar conscientemente tus asunciones.
• El talento no utilizado, como un miembro del cuerpo no ejercitado, se marchita y finalmente se atrofia.
• En lo que debes esforzarte es en Ser. Para poder hacer, es necesario ser. El fin del anhelo es ser.
• Tu concepto de ti mismo sólo puede ser sacado desde tu conciencia por otro concepto de ti mismo.
• Al crear un ideal en tu mente, tú puedes identificarte con el hasta que te conviertas en uno y lo mismo con tu ideal, transformarte así en el.
• Lo dinámico prevalece por encima de lo estático; lo activo por encima de lo pasivo.
• Uno que es hacedor, es magnético y por lo tanto infinitamente más creativo que uno que simplemente escuchar. Debes estar entre los hacedores.
— El Talento que se Te Dio | El talento no utilizado, es como un miembro del cuerpo no ejercitado, este se marchita y finalmente se atrofia.
— Tu Concepto de Ti Mismo | “Debes asumir que ya eres lo que quieres ser y continuar siéndolo, pues la realidad de tu asunción, independientemente de los hechos objetivos, se revestirá de forma física si persistes en el sentimiento del deseo cumplido”
• En la práctica, esto significa que debes sentirte en el estado deseado con tal convicción que, aunque tu realidad actual aún no lo refleje, tú vivas internamente como si tu deseo ya estuviera realizado. Con el tiempo, esa asunción sostenida se solidifica en hechos
• Importante: este enfoque invierte el paradigma habitual. En lugar de depender de las evidencias sensoriales para decidir qué creer, Neville enseña a "negar la evidencia de los sentidos y asumir el sentimiento del deseo cumplido”
• Primero cambias tú (en conciencia) y entonces la realidad externa, por ley, debe cambiar en correspondencia.
• Intentar cambiar las condiciones externas sin cambiar internamente es “luchar contra la naturaleza de las cosas”, porque “no puede haber cambio exterior hasta que haya primero un cambio interior”.
• En la práctica, esto significa que debes sentirte en el estado deseado con tal convicción que, aunque tu realidad actual aún no lo refleje, tú vivas internamente como si tu deseo ya estuviera realizado. Con el tiempo, esa asunción sostenida se solidifica en hechos
• Importante: este enfoque invierte el paradigma habitual. En lugar de depender de las evidencias sensoriales para decidir qué creer, Neville enseña a "negar la evidencia de los sentidos y asumir el sentimiento del deseo cumplido”
• Primero cambias tú (en conciencia) y entonces la realidad externa, por ley, debe cambiar en correspondencia.
• Intentar cambiar las condiciones externas sin cambiar internamente es “luchar contra la naturaleza de las cosas”, porque “no puede haber cambio exterior hasta que haya primero un cambio interior”.
— Lo Esencial | Los puntos esenciales en el uso exitoso de la ley de asunción son estos:
Primero y, sobre todo, anhelar; añorar intensamente, con ardiente deseo.
• Debes querer ser diferente de lo que eres, con todo tu corazón. Un deseo intenso, ardiente -combinado con la intención de hacer lo bueno- es el impulso de la acción, el comienzo de toda aventura exitosa.
• En cada gran pasión que obtiene su objetivo, el deseo es concentrado e intencionado. Por lo tanto, tú debes primero desear y luego tener la intención de lograrlo.
“Como el ciervo anhela las corrientes de agua, así suspira por ti, oh Dios, el alma mía”. [Salmos 42:1]
“Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, pues ellos serán saciados”. [Mateo 5:6]
• Aquí, el alma es interpretada como la suma de todo aquello que tú crees, piensas, sientes y aceptas como verdad; en otras palabras, tu presente estado de conciencia, Dios, Yo Soy, (el poder de la conciencia), la fuente y cumplimiento de todo deseo (entendido psicológicamente, Yo Soy una infinita serie de niveles de conciencia y Yo Soy lo que Soy, de acuerdo a donde Yo estoy en esa serie).
• Esta cita describe cómo tu presente nivel de conciencia desea trascenderse a sí mismo.
• La Justicia es la conciencia de ya ser lo que deseas ser.
• Segundo, cultiva la inmovilidad física, una incapacidad física parecida al estado que Keats describe en su “Oda a un Ruiseñor”: “Un pesado letargo aflige a mis sentidos, tal si hubiera bebido cicuta”.
• Es un estado próximo al sueño, pero uno en el que todavía estás en control de la dirección de tu atención.
• Debes aprender a inducir este estado a voluntad, pero la experiencia me ha enseñado que es más fácil inducirlo luego de una gran comida, o cuando te despiertas por la mañana sintiéndote reacio a levantarte. Entonces estás naturalmente dispuesto a entrar en este estado.
• El valor de la inmovilidad física se muestra en la acumulación de fuerza mental que trae la absoluta quietud. Esto incrementa tu poder de concentración.
“Quédate quieto y sabrás que Yo soy Dios” [Salmos 46:10]
• De hecho, las energías más grandiosas de la mente raramente surgen, salvo cuando que el cuerpo está quieto y la puerta de los sentidos cerrada al mundo objetivo.
• La tercera y última cosa que hay que hacer es experimentar en tu imaginación lo que experimentarías en la realidad si ya se hubiese logrado tu objetivo.
• Debes lograrlo primero en tu imaginación, ya que la imaginación es la puerta a la realidad de aquello que buscas.
• Utiliza tu imaginación magistralmente y no como un espectador pensando en el final, sino como un participante pensando y sintiendo desde el final.
• Imagina que ya posees una cualidad o algo que deseas que hasta ahora no haya sido tuyo.
• Ríndete completamente a este sentimiento hasta que tu ser completo este poseído por el.
• Este estado difiere del ensueño: ya que es el resultado de una imaginación controlada, estabilizada y de una atención concentrada, a diferencia del ensueño en donde el resultado es una imaginación incontrolada.
• En el estado controlado, un mínimo de esfuerzo ya es suficiente para mantener tu conciencia llena con el sentimiento del deseo cumplido.
• La inmovilidad física y mental de este estado es una ayuda poderosa para la atención voluntaria y el factor del menor esfuerzo.
Ten presente la aplicación de estos tres puntos:
• Deseo
• Inmovilidad Física
• La asunción del deseo cumplido.
Es el camino hacia la unificación con tu objetivo. El primer punto es pensar sobre el final deseado, con la intención de realizarlo.
• El tercer punto es pensar desde el final con el sentimiento de haberlo cumplido.
• El secreto de pensar desde el final es disfrutar serlo. En el momento en que lo haces placentero e imaginas que ya lo eres, ya estás pensando desde el final.
Uno de los malentendidos
Primero y, sobre todo, anhelar; añorar intensamente, con ardiente deseo.
• Debes querer ser diferente de lo que eres, con todo tu corazón. Un deseo intenso, ardiente -combinado con la intención de hacer lo bueno- es el impulso de la acción, el comienzo de toda aventura exitosa.
• En cada gran pasión que obtiene su objetivo, el deseo es concentrado e intencionado. Por lo tanto, tú debes primero desear y luego tener la intención de lograrlo.
“Como el ciervo anhela las corrientes de agua, así suspira por ti, oh Dios, el alma mía”. [Salmos 42:1]
“Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, pues ellos serán saciados”. [Mateo 5:6]
• Aquí, el alma es interpretada como la suma de todo aquello que tú crees, piensas, sientes y aceptas como verdad; en otras palabras, tu presente estado de conciencia, Dios, Yo Soy, (el poder de la conciencia), la fuente y cumplimiento de todo deseo (entendido psicológicamente, Yo Soy una infinita serie de niveles de conciencia y Yo Soy lo que Soy, de acuerdo a donde Yo estoy en esa serie).
• Esta cita describe cómo tu presente nivel de conciencia desea trascenderse a sí mismo.
• La Justicia es la conciencia de ya ser lo que deseas ser.
• Segundo, cultiva la inmovilidad física, una incapacidad física parecida al estado que Keats describe en su “Oda a un Ruiseñor”: “Un pesado letargo aflige a mis sentidos, tal si hubiera bebido cicuta”.
• Es un estado próximo al sueño, pero uno en el que todavía estás en control de la dirección de tu atención.
• Debes aprender a inducir este estado a voluntad, pero la experiencia me ha enseñado que es más fácil inducirlo luego de una gran comida, o cuando te despiertas por la mañana sintiéndote reacio a levantarte. Entonces estás naturalmente dispuesto a entrar en este estado.
• El valor de la inmovilidad física se muestra en la acumulación de fuerza mental que trae la absoluta quietud. Esto incrementa tu poder de concentración.
“Quédate quieto y sabrás que Yo soy Dios” [Salmos 46:10]
• De hecho, las energías más grandiosas de la mente raramente surgen, salvo cuando que el cuerpo está quieto y la puerta de los sentidos cerrada al mundo objetivo.
• La tercera y última cosa que hay que hacer es experimentar en tu imaginación lo que experimentarías en la realidad si ya se hubiese logrado tu objetivo.
• Debes lograrlo primero en tu imaginación, ya que la imaginación es la puerta a la realidad de aquello que buscas.
• Utiliza tu imaginación magistralmente y no como un espectador pensando en el final, sino como un participante pensando y sintiendo desde el final.
• Imagina que ya posees una cualidad o algo que deseas que hasta ahora no haya sido tuyo.
• Ríndete completamente a este sentimiento hasta que tu ser completo este poseído por el.
• Este estado difiere del ensueño: ya que es el resultado de una imaginación controlada, estabilizada y de una atención concentrada, a diferencia del ensueño en donde el resultado es una imaginación incontrolada.
• En el estado controlado, un mínimo de esfuerzo ya es suficiente para mantener tu conciencia llena con el sentimiento del deseo cumplido.
• La inmovilidad física y mental de este estado es una ayuda poderosa para la atención voluntaria y el factor del menor esfuerzo.
Ten presente la aplicación de estos tres puntos:
• Deseo
• Inmovilidad Física
• La asunción del deseo cumplido.
Es el camino hacia la unificación con tu objetivo. El primer punto es pensar sobre el final deseado, con la intención de realizarlo.
• El tercer punto es pensar desde el final con el sentimiento de haberlo cumplido.
• El secreto de pensar desde el final es disfrutar serlo. En el momento en que lo haces placentero e imaginas que ya lo eres, ya estás pensando desde el final.
Uno de los malentendidos
Coaching & Tips * Ari Shemoth
— Lo Esencial | Los puntos esenciales en el uso exitoso de la ley de asunción son estos: Primero y, sobre todo, anhelar; añorar intensamente, con ardiente deseo. • Debes querer ser diferente de lo que eres, con todo tu corazón. Un deseo intenso, ardiente…
Uno de los malentendidos más prevalentes es que se piensa que esta ley funciona sólo para aquellos que son devotos o que tienen objetivos religiosos.
• Esto es una falacia. Funciona tan impersonalmente como funciona la ley de la electricidad.
• Se puede utilizar para propósitos egoístas, codiciosos como para objetivos nobles.
• Pero siempre se debe tener en cuenta que los pensamientos y acciones innobles inevitablemente producen consecuencias desagradables.
• Esto es una falacia. Funciona tan impersonalmente como funciona la ley de la electricidad.
• Se puede utilizar para propósitos egoístas, codiciosos como para objetivos nobles.
• Pero siempre se debe tener en cuenta que los pensamientos y acciones innobles inevitablemente producen consecuencias desagradables.
— Justicia y Pecado | Muy frecuentemente las palabras Pecado y Justicia son usadas en la misma frase. Este es un contraste lógico de opuestos y se hace muy significativo a la luz del significado psicológico de la justicia y el significado psicológico del Pecado.
• Pecado significa fallar al blanco. No obtener tu deseo, no ser la persona que quieres ser, es pecar. Justicia es la conciencia de que ya eres aquello que deseas ser.
“Pon fin a tus pecados haciendo justicia”. [Daniel 4:27]
“Me aferraré a mi justicia y no la soltaré. Mi corazón no reprocha ninguno de mis días”. [Job 27:6]
“Mi justicia responderá por mí el día de mañana”. [Génesis 30:33]
• Es una ley educativa inmutable que los efectos deben seguir la causa. Sólo por justicia tú puedes ser salvado del pecado.
• Hay una malinterpretación generalizada en cuanto a lo que significa “ser salvado del pecado”. El siguiente ejemplo será suficiente para demostrar la malinterpretación y establecer la verdad:
• Una persona viviendo en una extrema pobreza puede creer que, por medio de alguna actividad religiosa o filosófica, podría ser “salvado de pecado” y mejorar su vida como resultado. Sin embargo, si continúa viviendo en el mismo estado de pobreza, es obvio que lo que creía no era verdad y, de hecho, no fue “salvado”.
• Por otro lado, puede ser salvado por justicia. El uso exitoso de la ley de asunción tendría el inevitable resultado de un cambio real en su vida. Él ya no viviría en la pobreza. Él ya no fallaría al blanco. Él sería salvado del pecado.
“Si su justicia no supera la de los escribas y fariseos, no entrarán en el reino de los cielos”. [Mateo 5:20]
• Los escribas y fariseos significan aquellos que están influenciados y gobernados por las apariencias externas, las reglas y costumbres de la sociedad en la que viven, el vano deseo de ser bien visto por los demás.
• A menos que este estado de conciencia sea superado, tu vida será una de limitaciones – o de fracaso en obtener tus deseos – de fallar al blanco, de pecado.
• Esta justicia es superada por la verdadera justicia, que es siempre la conciencia de ser aquello que deseas ser.
• Uno de los mayores problemas en intentar usar la ley de asunción, está en enfocar tu atención en las cosas, una nueva casa, un nuevo trabajo, una cuenta bancaria más grande. Esta no es la justicia sin la cual tu “mueres en tus pecados”.
• La justicia no es la cosa en sí; es la conciencia, el sentimiento de ya ser la persona que quieres ser, de ya tener la cosa que quieres tener.
“Pero busquen primero el Reino de Dios y su Justicia, y todas estas cosas serán añadidas”. [Mateo 6:33]
• El reino (la creación entera) de Dios (tu Yo Soy) está dentro de ti. La justicia es la conciencia de que ya posees todo.
• Pecado significa fallar al blanco. No obtener tu deseo, no ser la persona que quieres ser, es pecar. Justicia es la conciencia de que ya eres aquello que deseas ser.
“Pon fin a tus pecados haciendo justicia”. [Daniel 4:27]
“Me aferraré a mi justicia y no la soltaré. Mi corazón no reprocha ninguno de mis días”. [Job 27:6]
“Mi justicia responderá por mí el día de mañana”. [Génesis 30:33]
• Es una ley educativa inmutable que los efectos deben seguir la causa. Sólo por justicia tú puedes ser salvado del pecado.
• Hay una malinterpretación generalizada en cuanto a lo que significa “ser salvado del pecado”. El siguiente ejemplo será suficiente para demostrar la malinterpretación y establecer la verdad:
• Una persona viviendo en una extrema pobreza puede creer que, por medio de alguna actividad religiosa o filosófica, podría ser “salvado de pecado” y mejorar su vida como resultado. Sin embargo, si continúa viviendo en el mismo estado de pobreza, es obvio que lo que creía no era verdad y, de hecho, no fue “salvado”.
• Por otro lado, puede ser salvado por justicia. El uso exitoso de la ley de asunción tendría el inevitable resultado de un cambio real en su vida. Él ya no viviría en la pobreza. Él ya no fallaría al blanco. Él sería salvado del pecado.
“Si su justicia no supera la de los escribas y fariseos, no entrarán en el reino de los cielos”. [Mateo 5:20]
• Los escribas y fariseos significan aquellos que están influenciados y gobernados por las apariencias externas, las reglas y costumbres de la sociedad en la que viven, el vano deseo de ser bien visto por los demás.
• A menos que este estado de conciencia sea superado, tu vida será una de limitaciones – o de fracaso en obtener tus deseos – de fallar al blanco, de pecado.
• Esta justicia es superada por la verdadera justicia, que es siempre la conciencia de ser aquello que deseas ser.
• Uno de los mayores problemas en intentar usar la ley de asunción, está en enfocar tu atención en las cosas, una nueva casa, un nuevo trabajo, una cuenta bancaria más grande. Esta no es la justicia sin la cual tu “mueres en tus pecados”.
• La justicia no es la cosa en sí; es la conciencia, el sentimiento de ya ser la persona que quieres ser, de ya tener la cosa que quieres tener.
“Pero busquen primero el Reino de Dios y su Justicia, y todas estas cosas serán añadidas”. [Mateo 6:33]
• El reino (la creación entera) de Dios (tu Yo Soy) está dentro de ti. La justicia es la conciencia de que ya posees todo.
👍2
— El Libre Albedrío | Tú crees que puedes hacer algo, tú quieres hacer algo; pero realmente no puedes hacer nada.
• La ilusión del libre albedrío es nada más que ignorancia de la ley de la asunción, sobre la cual se basa toda acción.
Todo sucede automáticamente. Todo lo que te sucede, todo lo que es hecho por ti – sucede.
Tus asunciones, conscientes o inconscientes, dirigen todo pensamiento y acción hacia su cumplimiento.
Entender la ley de la asunción, convencerte de su verdad, significa tener que deshacerse de todas las ilusiones sobre el libre albedrío de actuar.
Libre albedrío en realidad significa seleccionar la idea que deseas.
Al asumir que la idea ya es un hecho, se convierte en realidad. Más allá de eso, el libre albedrío termina y todo sucede en armonía con el concepto asumido.
“Yo no puedo hacer nada por mí mismo… porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del Padre que me envió”. [Juan 5:30]
En este versículo, el Padre obviamente se refiere a Dios. En un capítulo anterior, Dios es definido como Yo Soy.
Ya que la creación está terminada, el Padre nunca está en una posición de decir “Yo seré”. En otras palabras, todo existe y la conciencia infinita -Yo Soy- puede hablar sólo en presente.
"No se haga mi voluntad, sino la tuya". [Lucas 22:42]
“Yo seré” es una confesión que “Yo no soy”. La voluntad del Padre es siempre “Yo Soy”.
Hasta que no te des cuenta que Tú eres el Padre (el progenitor de tus creaciones, porque sólo hay un Yo Soy y tu Ser infinito es ese Yo Soy), tu voluntad siempre será “Yo seré”.
En la ley de la asunción, tu conciencia de ser es la voluntad del Padre. El simple deseo sin esta conciencia es “mi voluntad”.
Este gran versículo, tan poco entendido, es una perfecta declaración de la ley de asunción.
Es imposible hacer algo. Tú debes ser, para poder hacer.
Si tuvieras un concepto diferente sobre ti mismo, todo sería diferente. Tú eres lo que eres, entonces todo es como es.
Los eventos que tú observas son determinados por el concepto que tienes de ti mismo. Si tú cambias el concepto de ti mismo, los eventos que vendrán son alterados, pero, al alterarlos, ellos forman otra vez una determinada secuencia a partir del momento de este cambio de concepto.
Tú eres un ser con poderes de intervención que te permite, mediante un cambio de conciencia, alterar el curso de los eventos observados – de hecho, cambiar tu futuro.
Niega la evidencia de los sentidos y asume el sentimiento de tu deseo cumplido.
Puesto que tu asunción es creativa y forma una atmosfera, tu asunción, si es noble, aumenta tu seguridad y te ayuda a alcanzar un nivel más alto del ser.
Por otro lado, si tu asunción es una desagradable, te entorpece y hace que tu camino descendente sea más rápido.
Así como las asunciones agradables crean una atmósfera armoniosa, así los sentimientos duros y amargos crean una atmósfera dura y amarga.
“Todo lo que es puro, justo, amoroso, honorable, piensa en estas cosas”. [Aprox., Filipenses 4:8]
Esto significa hacer de tus asunciones los conceptos más altos, más nobles y más felices.
No hay mejor momento para comenzar que ahora. El momento presente es siempre el más oportuno en el cual eliminar todas las asunciones desagradables y concentrarse solo en lo bueno.
Así como para ti mismo, reclama para otros su herencia Divina. Mira sólo su bienestar y el bien en ellos. Elévalos a lo más alto, a la confianza y la seguridad por tu sincera asunción de su bien y tú serás su profeta y sanador, porque el inevitable cumplimiento llegará a todas las asunciones sostenidas.
Tú ganas por asunción aquello que jamás podrás ganar por la fuerza.
Una asunción es un cierto movimiento de conciencia. Este movimiento, como todo movimiento, ejerce una influencia en la sustancia que lo rodea causando que tome la forma, el eco, y refleje la asunción.
Un cambio de fortuna es una nueva dirección y perspectiva, simplemente un cambio en la organización de la misma sustancia mental – la conciencia.
• Si quieres cambiar tu vida...
• La ilusión del libre albedrío es nada más que ignorancia de la ley de la asunción, sobre la cual se basa toda acción.
Todo sucede automáticamente. Todo lo que te sucede, todo lo que es hecho por ti – sucede.
Tus asunciones, conscientes o inconscientes, dirigen todo pensamiento y acción hacia su cumplimiento.
Entender la ley de la asunción, convencerte de su verdad, significa tener que deshacerse de todas las ilusiones sobre el libre albedrío de actuar.
Libre albedrío en realidad significa seleccionar la idea que deseas.
Al asumir que la idea ya es un hecho, se convierte en realidad. Más allá de eso, el libre albedrío termina y todo sucede en armonía con el concepto asumido.
“Yo no puedo hacer nada por mí mismo… porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del Padre que me envió”. [Juan 5:30]
En este versículo, el Padre obviamente se refiere a Dios. En un capítulo anterior, Dios es definido como Yo Soy.
Ya que la creación está terminada, el Padre nunca está en una posición de decir “Yo seré”. En otras palabras, todo existe y la conciencia infinita -Yo Soy- puede hablar sólo en presente.
"No se haga mi voluntad, sino la tuya". [Lucas 22:42]
“Yo seré” es una confesión que “Yo no soy”. La voluntad del Padre es siempre “Yo Soy”.
Hasta que no te des cuenta que Tú eres el Padre (el progenitor de tus creaciones, porque sólo hay un Yo Soy y tu Ser infinito es ese Yo Soy), tu voluntad siempre será “Yo seré”.
En la ley de la asunción, tu conciencia de ser es la voluntad del Padre. El simple deseo sin esta conciencia es “mi voluntad”.
Este gran versículo, tan poco entendido, es una perfecta declaración de la ley de asunción.
Es imposible hacer algo. Tú debes ser, para poder hacer.
Si tuvieras un concepto diferente sobre ti mismo, todo sería diferente. Tú eres lo que eres, entonces todo es como es.
Los eventos que tú observas son determinados por el concepto que tienes de ti mismo. Si tú cambias el concepto de ti mismo, los eventos que vendrán son alterados, pero, al alterarlos, ellos forman otra vez una determinada secuencia a partir del momento de este cambio de concepto.
Tú eres un ser con poderes de intervención que te permite, mediante un cambio de conciencia, alterar el curso de los eventos observados – de hecho, cambiar tu futuro.
Niega la evidencia de los sentidos y asume el sentimiento de tu deseo cumplido.
Puesto que tu asunción es creativa y forma una atmosfera, tu asunción, si es noble, aumenta tu seguridad y te ayuda a alcanzar un nivel más alto del ser.
Por otro lado, si tu asunción es una desagradable, te entorpece y hace que tu camino descendente sea más rápido.
Así como las asunciones agradables crean una atmósfera armoniosa, así los sentimientos duros y amargos crean una atmósfera dura y amarga.
“Todo lo que es puro, justo, amoroso, honorable, piensa en estas cosas”. [Aprox., Filipenses 4:8]
Esto significa hacer de tus asunciones los conceptos más altos, más nobles y más felices.
No hay mejor momento para comenzar que ahora. El momento presente es siempre el más oportuno en el cual eliminar todas las asunciones desagradables y concentrarse solo en lo bueno.
Así como para ti mismo, reclama para otros su herencia Divina. Mira sólo su bienestar y el bien en ellos. Elévalos a lo más alto, a la confianza y la seguridad por tu sincera asunción de su bien y tú serás su profeta y sanador, porque el inevitable cumplimiento llegará a todas las asunciones sostenidas.
Tú ganas por asunción aquello que jamás podrás ganar por la fuerza.
Una asunción es un cierto movimiento de conciencia. Este movimiento, como todo movimiento, ejerce una influencia en la sustancia que lo rodea causando que tome la forma, el eco, y refleje la asunción.
Un cambio de fortuna es una nueva dirección y perspectiva, simplemente un cambio en la organización de la misma sustancia mental – la conciencia.
• Si quieres cambiar tu vida...
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Coaching & Tips * Ari Shemoth
— El Libre Albedrío | Tú crees que puedes hacer algo, tú quieres hacer algo; pero realmente no puedes hacer nada. • La ilusión del libre albedrío es nada más que ignorancia de la ley de la asunción, sobre la cual se basa toda acción. Todo sucede automáticamente.…
• Si quieres cambiar tu vida, debes empezar por la fuente misma, esto es algo que tiene que ver con tu propio concepto básico de ti mismo.
• El promover un cambio externo, ser parte de organizaciones, de cuerpos políticos, de cuerpos religiosos, no es suficiente por si mismo. Ya que la causa va más allá. El cambio esencial debe tener lugar en ti mismo, en tu concepto de ti mismo para que se manifieste en una realidad correspondiente.
• Debes asumir que ya eres lo que quieres ser y permanecer ahí, porque la realidad de tu asunción es completamente independiente de los hechos objetivos, y se vestirá ella misma en la carne (materia) si tú persistes en el sentimiento del deseo cumplido.
• Cuando sabes que las asunciones, si se persiste en ellas, se materializan en hechos, entonces los eventos que para el no iniciado parecen ser simples accidentes, serán entendidos por ti, como los efectos lógicos e inevitables de tus asunciones.
• Lo importante a tener en cuenta, es que tú tienes infinito libre albedrío en cuanto a elegir tus asunciones, pero no tienes poder para determinar las condiciones y eventos.
• Tú no puedes crear nada, pero tus asunciones determinan qué porciones de la creación vas a experimentar.
• El promover un cambio externo, ser parte de organizaciones, de cuerpos políticos, de cuerpos religiosos, no es suficiente por si mismo. Ya que la causa va más allá. El cambio esencial debe tener lugar en ti mismo, en tu concepto de ti mismo para que se manifieste en una realidad correspondiente.
• Debes asumir que ya eres lo que quieres ser y permanecer ahí, porque la realidad de tu asunción es completamente independiente de los hechos objetivos, y se vestirá ella misma en la carne (materia) si tú persistes en el sentimiento del deseo cumplido.
• Cuando sabes que las asunciones, si se persiste en ellas, se materializan en hechos, entonces los eventos que para el no iniciado parecen ser simples accidentes, serán entendidos por ti, como los efectos lógicos e inevitables de tus asunciones.
• Lo importante a tener en cuenta, es que tú tienes infinito libre albedrío en cuanto a elegir tus asunciones, pero no tienes poder para determinar las condiciones y eventos.
• Tú no puedes crear nada, pero tus asunciones determinan qué porciones de la creación vas a experimentar.
— Yo Soy | En la ley de la asunción, tu conciencia de ser es la voluntad del Padre. Es imposible hacer algo fuera de este marco.
• Tú debes ser, para poder hacer, para poder manifestar
• Si tuvieras un concepto diferente sobre ti mismo, todo sería diferente.
• Si tú eres lo que eres, entonces todo es como es en base a tu propio concepto.
• Tú debes ser, para poder hacer, para poder manifestar
• Si tuvieras un concepto diferente sobre ti mismo, todo sería diferente.
• Si tú eres lo que eres, entonces todo es como es en base a tu propio concepto.
— Los Eventos que Tu Observas | Niega la evidencia de los sentidos y asume el sentimiento de tu deseo cumplido. Puesto que tu asunción es creativa y forma una atmosfera, tu asunción, si es noble, aumenta tu seguridad y te ayuda a alcanzar un nivel más alto del ser.
• Por otro lado, si tu asunción es una desagradable, te entorpece y hace que tu camino descendente sea más rápido.
• Así como las asunciones agradables crean una atmósfera armoniosa, así los sentimientos duros y amargos crean una atmósfera dura y amarga.
“Todo lo que sea puro, justo, amoroso, honorable, piensa en estas cosas”. [Aprox., Filipenses 4:8]
• Esto significa hacer de tus asunciones los conceptos más altos, más nobles y más felices.
• No hay mejor momento para comenzar que ahora. El momento presente es siempre el más oportuno en el cual eliminar todas las asunciones desagradables y concentrarse solo en lo bueno.
• Así como para ti mismo, reclama para otros su herencia Divina. Mira sólo su bienestar y el bien en ellos. Elévalos a lo más alto, a la confianza y la seguridad por tu sincera asunción de su bien y tú serás su profeta y sanador, porque el inevitable cumplimiento llegará a todas las asunciones sostenidas.
• Tú ganas por asunción aquello que jamás podrás ganar por la fuerza.
• Por otro lado, si tu asunción es una desagradable, te entorpece y hace que tu camino descendente sea más rápido.
• Así como las asunciones agradables crean una atmósfera armoniosa, así los sentimientos duros y amargos crean una atmósfera dura y amarga.
“Todo lo que sea puro, justo, amoroso, honorable, piensa en estas cosas”. [Aprox., Filipenses 4:8]
• Esto significa hacer de tus asunciones los conceptos más altos, más nobles y más felices.
• No hay mejor momento para comenzar que ahora. El momento presente es siempre el más oportuno en el cual eliminar todas las asunciones desagradables y concentrarse solo en lo bueno.
• Así como para ti mismo, reclama para otros su herencia Divina. Mira sólo su bienestar y el bien en ellos. Elévalos a lo más alto, a la confianza y la seguridad por tu sincera asunción de su bien y tú serás su profeta y sanador, porque el inevitable cumplimiento llegará a todas las asunciones sostenidas.
• Tú ganas por asunción aquello que jamás podrás ganar por la fuerza.
— Si Quieres Cambiar Tu Vida | Debes asumir que ya eres lo que quieres ser y permanecer ahí, porque la realidad de tu asunción es completamente independiente de los hechos objetivos, y se vestirá ella misma en la carne (materia) si tú persistes en el sentimiento del deseo cumplido.
• Cuando sabes que las asunciones, si se persiste en ellas, se materializan en hechos, entonces los eventos que para el no iniciado parecen ser simples accidentes, serán entendidos por ti, como los efectos lógicos e inevitables de tus asunciones.
• Cuando sabes que las asunciones, si se persiste en ellas, se materializan en hechos, entonces los eventos que para el no iniciado parecen ser simples accidentes, serán entendidos por ti, como los efectos lógicos e inevitables de tus asunciones.
— Lo importante a Tener en Cuenta | Es que tú no puedes crear nada, pero tus asunciones determinan qué porciones de la creación vas a experimentar.
— La Persistencia | “Y él les dijo: Supongamos que uno de ustedes tiene un amigo, y a medianoche él va y le dice: ‘Amigo, préstame tres panes, porque se ha presentado un amigo recién llegado de viaje y no tengo nada que ofrecerle’; y aquél que esta adentro le contesta: ‘No me molestes; la puerta ya está cerrada, y mis hijos y yo estamos acostados; no puedo levantarme a darte nada’.
• Les digo que, aunque no se levante a darle pan por ser amigo suyo, si se levantará por su impertinencia y le dará cuanto necesite. Así que yo les digo: Pidan, y se les dará; busquen, y encontrarán; llamen, y se les abrirá”. [Lucas 11: 5-9]
• Hay tres personajes principales en estos versículos, tú y los dos amigos mencionados.
El primer amigo, es el estado de conciencia deseado. El segundo amigo, es el deseo buscando cumplimiento. Tres es el símbolo de la totalidad, la terminación.
Los panes simbolizan la sustancia.
La puerta cerrada simboliza los sentidos que separan lo visible de lo invisible.
Los hijos acostados significan las ideas que están dormidas.
La incapacidad de levantarse significa que el estado de conciencia deseado no puede levantarse hacia ti, tú debes levantarte hacia el.
La Impertinencia significa exigente persistencia; algo así como una atrevida imprudencia.
Pedir, buscar, llamar, significan asumir la conciencia de ya tener lo que tú deseas.
Por lo tanto, las escrituras te dicen que debes persistir en elevarte hacia (asumir) la conciencia de tu deseo ya cumplido.
• La promesa es definitiva en que si eres atrevido en tu persistencia de asumir que ya eres aquello que tus sentidos niegan, te será dado – tu deseo será obtenido.
• La Biblia enseña en muchas de sus historias la necesidad de persistir. Cuando Jacob buscó la bendición del Ángel contra el que luchó, él dijo: “No te soltaré si no me bendices”. [Génesis 32:26].
Cuando la Sunamita buscó la ayuda de Elíseo ella dijo: “Le juro que no lo dejaré solo. Tan cierto como vive el Señor y tan cierto como vive tu alma. Entonces él se levantó y la siguió”. [2 Reyes 4:30]
La misma idea es expresada en otro pasaje:
Jesús les contó a sus discípulos una parábola para mostrarles que debían orar siempre, sin desfallecer.
Les dijo: “Había en cierto pueblo un juez que ni temía a Dios ni respetaba a hombre alguno. En el mismo pueblo había una viuda que insistía en pedirle: ‘Hágame usted justicia contra mi adversario’.
Durante algún tiempo él se negó, pero después dijo para sí: ‘Aunque ni temo a Dios ni respeto a hombre alguno, sin embargo, porque esta viuda me molesta, le haré justicia, no sea que por venir continuamente me agote la paciencia’”. [Lucas 18: 1-5]
• La verdad básica detrás de cada una de estas historias, es que el deseo florece desde la conciencia del logro final y que la persistencia en mantener la conciencia del deseo ya cumplido da como resultado su cumplimiento.
• No es suficiente sentirte en el estado de la plegaria respondida; tú debes persistir en ese estado. Esa es la razón del mandato: “El hombre debe orar siempre sin desfallecer” [Lucas 18:1]
• Aquí, orar significa dar gracias por ya tener aquello que deseas.
• Sólo la persistencia en la asunción del deseo cumplido puede causar esos sutiles cambios en tu mente que resultan en el cambio deseado en tu vida. No importa si son “Ángeles”, “Eliseo”, o “Jueces reacios”; todos deben responder acorde a tu persistente asunción.
• Cuando parece que las demás personas en tu mundo no actúan hacia ti como te gustaría, no se debe a la renuencia de su parte, sino a una falta de persistencia en tu asunción de que tu vida ya es como tú quieres que sea.
• Les digo que, aunque no se levante a darle pan por ser amigo suyo, si se levantará por su impertinencia y le dará cuanto necesite. Así que yo les digo: Pidan, y se les dará; busquen, y encontrarán; llamen, y se les abrirá”. [Lucas 11: 5-9]
• Hay tres personajes principales en estos versículos, tú y los dos amigos mencionados.
El primer amigo, es el estado de conciencia deseado. El segundo amigo, es el deseo buscando cumplimiento. Tres es el símbolo de la totalidad, la terminación.
Los panes simbolizan la sustancia.
La puerta cerrada simboliza los sentidos que separan lo visible de lo invisible.
Los hijos acostados significan las ideas que están dormidas.
La incapacidad de levantarse significa que el estado de conciencia deseado no puede levantarse hacia ti, tú debes levantarte hacia el.
La Impertinencia significa exigente persistencia; algo así como una atrevida imprudencia.
Pedir, buscar, llamar, significan asumir la conciencia de ya tener lo que tú deseas.
Por lo tanto, las escrituras te dicen que debes persistir en elevarte hacia (asumir) la conciencia de tu deseo ya cumplido.
• La promesa es definitiva en que si eres atrevido en tu persistencia de asumir que ya eres aquello que tus sentidos niegan, te será dado – tu deseo será obtenido.
• La Biblia enseña en muchas de sus historias la necesidad de persistir. Cuando Jacob buscó la bendición del Ángel contra el que luchó, él dijo: “No te soltaré si no me bendices”. [Génesis 32:26].
Cuando la Sunamita buscó la ayuda de Elíseo ella dijo: “Le juro que no lo dejaré solo. Tan cierto como vive el Señor y tan cierto como vive tu alma. Entonces él se levantó y la siguió”. [2 Reyes 4:30]
La misma idea es expresada en otro pasaje:
Jesús les contó a sus discípulos una parábola para mostrarles que debían orar siempre, sin desfallecer.
Les dijo: “Había en cierto pueblo un juez que ni temía a Dios ni respetaba a hombre alguno. En el mismo pueblo había una viuda que insistía en pedirle: ‘Hágame usted justicia contra mi adversario’.
Durante algún tiempo él se negó, pero después dijo para sí: ‘Aunque ni temo a Dios ni respeto a hombre alguno, sin embargo, porque esta viuda me molesta, le haré justicia, no sea que por venir continuamente me agote la paciencia’”. [Lucas 18: 1-5]
• La verdad básica detrás de cada una de estas historias, es que el deseo florece desde la conciencia del logro final y que la persistencia en mantener la conciencia del deseo ya cumplido da como resultado su cumplimiento.
• No es suficiente sentirte en el estado de la plegaria respondida; tú debes persistir en ese estado. Esa es la razón del mandato: “El hombre debe orar siempre sin desfallecer” [Lucas 18:1]
• Aquí, orar significa dar gracias por ya tener aquello que deseas.
• Sólo la persistencia en la asunción del deseo cumplido puede causar esos sutiles cambios en tu mente que resultan en el cambio deseado en tu vida. No importa si son “Ángeles”, “Eliseo”, o “Jueces reacios”; todos deben responder acorde a tu persistente asunción.
• Cuando parece que las demás personas en tu mundo no actúan hacia ti como te gustaría, no se debe a la renuencia de su parte, sino a una falta de persistencia en tu asunción de que tu vida ya es como tú quieres que sea.
— Para que Tu Asunción Sea Efectiva | Es la frecuencia, no la duración de tiempo, lo que lo hace natural. Aquello a lo que constantemente vuelves, constituye tu verdadero ser.
• La frecuente ocupación del sentimiento del deseo cumplido es el secreto del éxito.
• El deseo florece desde la conciencia del logro final y la persistencia en mantener la conciencia del deseo ya cumplido da como resultado su cumplimiento.
• La frecuente ocupación del sentimiento del deseo cumplido es el secreto del éxito.
• El deseo florece desde la conciencia del logro final y la persistencia en mantener la conciencia del deseo ya cumplido da como resultado su cumplimiento.
— Testimonios | En cada una de estas instancias, el autor de este libro estuvo involucrado personalmente o le fueron contados los hechos por la persona involucrada.
CASO 1
Esta es una historia con todos los detalles, los cuales estoy personalmente familiarizado.
En la primavera de 1943, un soldado recientemente reclutado fue instalado en un gran campamento militar en Luisiana. Él estaba intensamente deseoso de salir del ejército, pero sólo de una manera completamente honorable.
La única manera en que podía hacer esto, era aplicar para ser dado de baja. La aplicación requería de la aprobación de su oficial comandante para que fuera efectiva. Basado en los reglamentos militares, la decisión de su oficial era final y no podía ser apelada.
El soldado, siguiendo todo procedimiento necesario, aplicó para ser dado de baja. Dentro de cuatro horas, la aplicación fue devuelta – marcada como “reprobada”.
Convencido de que no podría apelar la decisión a ninguna otra autoridad más alta, militar o civil, él se volvió hacia su propia conciencia, determinado a confiar en la ley de la asunción.
El soldado comprendió que su conciencia era la única realidad, que su estado particular de conciencia determinaba los eventos que encontraría.
Esa noche, en el intervalo entre meterse a la cama y quedarse dormido, él se concentró en utilizar conscientemente la ley de asunción.
En la imaginación, se sintió dentro de su departamento en la Ciudad de Nueva York.
Él visualizó su departamento, es decir, en el ojo de su mente él realmente vio su propio departamento, mentalmente imaginando cada una de las habitaciones que le eran familiares con sus muebles vívidamente reales.
Con esta imagen claramente visualizada y acostado de espalda, se relajó por completo físicamente.
De esta manera él indujo un estado próximo al sueño, al mismo tiempo que mantenía el control de la dirección de su atención.
Cuando su cuerpo quedó completamente inmovilizado, él asumió que estaba en su propia habitación y se sintió acostado en su propia cama – un sentimiento totalmente diferente al de estar acostado en un catre militar.
En la imaginación, él se levantó de la cama, caminó de habitación en habitación, tocando varios de sus muebles.
Luego fue a la ventana y con sus manos apoyadas en la parte inferior del marco, miró hacia afuera a la calle en que se encontraba su departamento.
Todo esto era tan vívido en su imaginación que él vio cada detalle del pavimento, de las rejas, los árboles, y el familiar ladrillo rojo del edificio de enfrente. Luego volvió a su cama y sintió como se quedaba dormido.
Él sabía que era muy importante para el exitoso uso de esta ley que, en el punto justo de quedarse dormido, su conciencia debía estar llena con la asunción de que él ya era lo que quería ser.
Todo lo que hizo en la imaginación fue basado en la asunción de que él ya no estaba en el ejército.
Noche tras noche, el soldado representaba esta situación. Noche tras noche, en la imaginación, él se sintió honorablemente dado de baja, ya en su hogar, viendo todo el entorno familiar y quedándose dormido en su propia cama. Esto continuó durante ocho noches.
Por ocho días, su experiencia objetiva continuaba siendo directamente opuesta a su experiencia subjetiva en la conciencia cada noche que hacia la practica antes de irse a dormir.
Al noveno día, vinieron órdenes del cuartel general para que el soldado llenara una nueva solicitud para ser dado de alta.
Poco tiempo después de esto, él fue ordenado a reportarse en la oficina del coronel. Durante la discusión, el coronel le preguntó si todavía estaba deseoso de salirse del ejército.
Al recibir una respuesta afirmativa, el coronel dijo que él personalmente estaba en desacuerdo y que, aunque tenía una fuerte objeción en aprobar la solicitud, había decidido ignorar estas objeciones y aprobarla. Y en unas pocas horas, la aplicación fue aprobada y el soldado, ahora un civil, estaba en un tren destino a casa.
CASO 2
CASO 1
Esta es una historia con todos los detalles, los cuales estoy personalmente familiarizado.
En la primavera de 1943, un soldado recientemente reclutado fue instalado en un gran campamento militar en Luisiana. Él estaba intensamente deseoso de salir del ejército, pero sólo de una manera completamente honorable.
La única manera en que podía hacer esto, era aplicar para ser dado de baja. La aplicación requería de la aprobación de su oficial comandante para que fuera efectiva. Basado en los reglamentos militares, la decisión de su oficial era final y no podía ser apelada.
El soldado, siguiendo todo procedimiento necesario, aplicó para ser dado de baja. Dentro de cuatro horas, la aplicación fue devuelta – marcada como “reprobada”.
Convencido de que no podría apelar la decisión a ninguna otra autoridad más alta, militar o civil, él se volvió hacia su propia conciencia, determinado a confiar en la ley de la asunción.
El soldado comprendió que su conciencia era la única realidad, que su estado particular de conciencia determinaba los eventos que encontraría.
Esa noche, en el intervalo entre meterse a la cama y quedarse dormido, él se concentró en utilizar conscientemente la ley de asunción.
En la imaginación, se sintió dentro de su departamento en la Ciudad de Nueva York.
Él visualizó su departamento, es decir, en el ojo de su mente él realmente vio su propio departamento, mentalmente imaginando cada una de las habitaciones que le eran familiares con sus muebles vívidamente reales.
Con esta imagen claramente visualizada y acostado de espalda, se relajó por completo físicamente.
De esta manera él indujo un estado próximo al sueño, al mismo tiempo que mantenía el control de la dirección de su atención.
Cuando su cuerpo quedó completamente inmovilizado, él asumió que estaba en su propia habitación y se sintió acostado en su propia cama – un sentimiento totalmente diferente al de estar acostado en un catre militar.
En la imaginación, él se levantó de la cama, caminó de habitación en habitación, tocando varios de sus muebles.
Luego fue a la ventana y con sus manos apoyadas en la parte inferior del marco, miró hacia afuera a la calle en que se encontraba su departamento.
Todo esto era tan vívido en su imaginación que él vio cada detalle del pavimento, de las rejas, los árboles, y el familiar ladrillo rojo del edificio de enfrente. Luego volvió a su cama y sintió como se quedaba dormido.
Él sabía que era muy importante para el exitoso uso de esta ley que, en el punto justo de quedarse dormido, su conciencia debía estar llena con la asunción de que él ya era lo que quería ser.
Todo lo que hizo en la imaginación fue basado en la asunción de que él ya no estaba en el ejército.
Noche tras noche, el soldado representaba esta situación. Noche tras noche, en la imaginación, él se sintió honorablemente dado de baja, ya en su hogar, viendo todo el entorno familiar y quedándose dormido en su propia cama. Esto continuó durante ocho noches.
Por ocho días, su experiencia objetiva continuaba siendo directamente opuesta a su experiencia subjetiva en la conciencia cada noche que hacia la practica antes de irse a dormir.
Al noveno día, vinieron órdenes del cuartel general para que el soldado llenara una nueva solicitud para ser dado de alta.
Poco tiempo después de esto, él fue ordenado a reportarse en la oficina del coronel. Durante la discusión, el coronel le preguntó si todavía estaba deseoso de salirse del ejército.
Al recibir una respuesta afirmativa, el coronel dijo que él personalmente estaba en desacuerdo y que, aunque tenía una fuerte objeción en aprobar la solicitud, había decidido ignorar estas objeciones y aprobarla. Y en unas pocas horas, la aplicación fue aprobada y el soldado, ahora un civil, estaba en un tren destino a casa.
CASO 2
— Una Sorprendente Historia | La historia comienza cuando él tenía veinte años de edad. Él era el segundo hijo mayor de una extensa familia de nueve hermanos y una hermana. El padre era uno de los socios de una pequeña empresa de comercio.
En su decimoctavo cumpleaños el hermano al que nos referimos en esta historia, dejó el país en el que vivía y viajó dos mil millas para entrar en la universidad y completar su educación.
Poco tiempo después de su primer año en la universidad, fue llamado que regresara a casa debido a un trágico evento relacionado con los negocios de su padre.
Por unas manipulaciones de sus asociados, su padre no sólo había sido forzado a salir de la empresa, sino que también había sido víctima de falsas acusaciones impugnando su persona e integridad.
Al mismo tiempo, él fue privado de su legítima participación en el capital de la empresa. El resultado fue que se encontró muy desacreditado y casi sin dinero. Fue bajo estas circunstancias que el hijo fue llamado para que regresara a casa de la universidad.
Él volvió, con su corazón lleno con una gran resolución. Él estaba determinado en convertirse en un increíble y exitoso hombre de negocios.
Lo primero que él y su padre hicieron fue utilizar el poco dinero que les quedaba para empezar su propio negocio. Ellos rentaron un pequeño local en una calle cerca de la gran empresa de la que su padre había sido uno de los principales dueños.
Allí, comenzaron un negocio orientado hacia un verdadero servicio a la comunidad. Fue poco tiempo después que el hijo, con una conciencia instintiva de que funcionaría, deliberadamente utilizó la imaginación para obtener un objetivo casi fantástico.
Cada día, en su camino hacia el trabajo y volviendo del trabajo, él pasaba por el edificio de la empresa anterior de su padre – la empresa más grande del rubro en el país. Era uno de los edificios más grandes, con la ubicación más prominente en el corazón de la ciudad. Afuera del edificio había un enorme cartel en el cual, con letras grandes, estaba pintado el nombre de la firma.
Día tras día, cuando pasaba por ahí, un gran sueño tomaba forma en la mente del hijo. Él pensaba en lo maravilloso que sería si fuera su familia quien tuviera este gran edificio –su familia quien poseía y operara esta gran empresa.
Un día, mientras estaba parado observando el edificio, en su imaginación, él vio un nombre completamente diferente en el gran cartel de la entrada. Ahora, las letras del cartel describían el nombre de su familia (en estas historias no se utilizan los nombres reales; por un asunto de claridad, en esta historia utilizaremos nombres hipotéticos y asumiremos que el nombre de la familia del hijo era Lordard). Donde el cartel decía F. N. Moth y Co., en la imaginación, él realmente vio el nombre, letra por letra, N. Lordard e Hijos.
Él permaneció mirando al cartel con sus ojos bien abiertos, imaginando que decía N Lordard e hijos. Dos veces al día, semana tras semana, mes tras mes, por dos años, él veía el nombre de su familia en el frente de ese edificio.
Él estaba convencido que, si sentía lo suficientemente fuerte que una cosa era verdad, estaba destinado a serlo y viendo en su imaginación el nombre de su familia en el edificio – lo que implicaba que ellos eran dueños de la empresa – se convenció que un día ellos serían los dueños.
Durante este período, él le dijo sólo a una persona lo que estaba haciendo. Él confió en su madre, quien con amorosa inquietud intentó desalentarlo para protegerlo de lo que sería una gran decepción. A pesar de esto, él persistió día tras día.
Dos años después, la gran compañía falló y el añorado edificio estaba a la venta.
En el día de la venta, él no estaba ni un poco más cerca de ser el dueño de lo que estaba hace dos años cuando empezó a aplicar la ley de la asunción.
Durante este periodo...
En su decimoctavo cumpleaños el hermano al que nos referimos en esta historia, dejó el país en el que vivía y viajó dos mil millas para entrar en la universidad y completar su educación.
Poco tiempo después de su primer año en la universidad, fue llamado que regresara a casa debido a un trágico evento relacionado con los negocios de su padre.
Por unas manipulaciones de sus asociados, su padre no sólo había sido forzado a salir de la empresa, sino que también había sido víctima de falsas acusaciones impugnando su persona e integridad.
Al mismo tiempo, él fue privado de su legítima participación en el capital de la empresa. El resultado fue que se encontró muy desacreditado y casi sin dinero. Fue bajo estas circunstancias que el hijo fue llamado para que regresara a casa de la universidad.
Él volvió, con su corazón lleno con una gran resolución. Él estaba determinado en convertirse en un increíble y exitoso hombre de negocios.
Lo primero que él y su padre hicieron fue utilizar el poco dinero que les quedaba para empezar su propio negocio. Ellos rentaron un pequeño local en una calle cerca de la gran empresa de la que su padre había sido uno de los principales dueños.
Allí, comenzaron un negocio orientado hacia un verdadero servicio a la comunidad. Fue poco tiempo después que el hijo, con una conciencia instintiva de que funcionaría, deliberadamente utilizó la imaginación para obtener un objetivo casi fantástico.
Cada día, en su camino hacia el trabajo y volviendo del trabajo, él pasaba por el edificio de la empresa anterior de su padre – la empresa más grande del rubro en el país. Era uno de los edificios más grandes, con la ubicación más prominente en el corazón de la ciudad. Afuera del edificio había un enorme cartel en el cual, con letras grandes, estaba pintado el nombre de la firma.
Día tras día, cuando pasaba por ahí, un gran sueño tomaba forma en la mente del hijo. Él pensaba en lo maravilloso que sería si fuera su familia quien tuviera este gran edificio –su familia quien poseía y operara esta gran empresa.
Un día, mientras estaba parado observando el edificio, en su imaginación, él vio un nombre completamente diferente en el gran cartel de la entrada. Ahora, las letras del cartel describían el nombre de su familia (en estas historias no se utilizan los nombres reales; por un asunto de claridad, en esta historia utilizaremos nombres hipotéticos y asumiremos que el nombre de la familia del hijo era Lordard). Donde el cartel decía F. N. Moth y Co., en la imaginación, él realmente vio el nombre, letra por letra, N. Lordard e Hijos.
Él permaneció mirando al cartel con sus ojos bien abiertos, imaginando que decía N Lordard e hijos. Dos veces al día, semana tras semana, mes tras mes, por dos años, él veía el nombre de su familia en el frente de ese edificio.
Él estaba convencido que, si sentía lo suficientemente fuerte que una cosa era verdad, estaba destinado a serlo y viendo en su imaginación el nombre de su familia en el edificio – lo que implicaba que ellos eran dueños de la empresa – se convenció que un día ellos serían los dueños.
Durante este período, él le dijo sólo a una persona lo que estaba haciendo. Él confió en su madre, quien con amorosa inquietud intentó desalentarlo para protegerlo de lo que sería una gran decepción. A pesar de esto, él persistió día tras día.
Dos años después, la gran compañía falló y el añorado edificio estaba a la venta.
En el día de la venta, él no estaba ni un poco más cerca de ser el dueño de lo que estaba hace dos años cuando empezó a aplicar la ley de la asunción.
Durante este periodo...
Coaching & Tips * Ari Shemoth
— Una Sorprendente Historia | La historia comienza cuando él tenía veinte años de edad. Él era el segundo hijo mayor de una extensa familia de nueve hermanos y una hermana. El padre era uno de los socios de una pequeña empresa de comercio. En su decimoctavo…
Durante este periodo, habían trabajado duro y sus clientes tenían implícitamente una gran confianza en ellos. Sin embargo, no habían ganado nada como la cantidad de dinero requerida para comprar la propiedad.
Tampoco tenían ninguna fuente de la que pudieran pedir prestado el capital necesario. Lo que hacía aún más remota la posibilidad de obtenerlo, era que este era el edificio más codiciado en la ciudad por un gran número de empresarios ricos que estaban dispuestos a comprarlo.
En el día de la venta, para su completa sorpresa, un hombre, casi un total extraño, vino a su negocio y les ofreció comprar la propiedad para ellos. (Dado a unas inusuales condiciones involucradas en esta transacción, el hijo de esta familia no podía ni ofrecer un monto para la propiedad).
Ellos pensaron que este hombre les estaba haciendo una broma. Sin embargo, este no era el caso. El hombre les explicó que los había estado observando por un tiempo, admiraba su habilidad, creía en su integridad y que suministrar el capital para que ellos pudieran agrandar su negocio a gran escala, era una inversión sumamente sólida para él.
Ese mismo día, la propiedad fue de ellos. Lo que el hijo había persistido en ver en su imaginación ahora era una realidad. El presentimiento de aquel extraño estaba más que justificado.
Hoy, esta familia es dueña no sólo de esta empresa en particular a la que nos referimos, sino también son dueños de una de las industrias más grandes del país en el que viven.
El hijo, al ver el nombre de su familia en la entrada de este gran edificio, mucho antes de que estuviera allí, estaba usando exactamente la técnica que produce resultados.
Al asumir el sentimiento de que ya tenía lo que deseaba – al hacer de esto una vívida realidad en su imaginación, con determinada persistencia, a pesar de las apariencias y circunstancias- él inevitablemente hizo que su sueño se convirtiera en realidad.
Tampoco tenían ninguna fuente de la que pudieran pedir prestado el capital necesario. Lo que hacía aún más remota la posibilidad de obtenerlo, era que este era el edificio más codiciado en la ciudad por un gran número de empresarios ricos que estaban dispuestos a comprarlo.
En el día de la venta, para su completa sorpresa, un hombre, casi un total extraño, vino a su negocio y les ofreció comprar la propiedad para ellos. (Dado a unas inusuales condiciones involucradas en esta transacción, el hijo de esta familia no podía ni ofrecer un monto para la propiedad).
Ellos pensaron que este hombre les estaba haciendo una broma. Sin embargo, este no era el caso. El hombre les explicó que los había estado observando por un tiempo, admiraba su habilidad, creía en su integridad y que suministrar el capital para que ellos pudieran agrandar su negocio a gran escala, era una inversión sumamente sólida para él.
Ese mismo día, la propiedad fue de ellos. Lo que el hijo había persistido en ver en su imaginación ahora era una realidad. El presentimiento de aquel extraño estaba más que justificado.
Hoy, esta familia es dueña no sólo de esta empresa en particular a la que nos referimos, sino también son dueños de una de las industrias más grandes del país en el que viven.
El hijo, al ver el nombre de su familia en la entrada de este gran edificio, mucho antes de que estuviera allí, estaba usando exactamente la técnica que produce resultados.
Al asumir el sentimiento de que ya tenía lo que deseaba – al hacer de esto una vívida realidad en su imaginación, con determinada persistencia, a pesar de las apariencias y circunstancias- él inevitablemente hizo que su sueño se convirtiera en realidad.