Coaching & Tips * Ari Shemoth
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El Resentimiento Crónico | La ira crónica y no reconocida y el resentimiento resurgen en nuestra vida como depresión, que es ira dirigida contra uno mismo.

Si se la empuja más adentro del inconsciente, puede resurgir como enfermedades psicosomáticas.

A menudo se mencionan las migrañas, la artritis y la hipertensión como ejemplos de ira crónica suprimida. Estos síntomas suelen aliviarse en cuanto la persona aprende a soltar su ira.

Por ejemplo, se midió la presión arterial de los participantes en una investigación antes y después de que recibieran instrucción sobre cómo abandonar las emociones negativas.

Todos los hipertensos mostraron descensos en su presión arterial, tanto la sistólica como la diastólica (las lecturas numéricas superior e inferior), en cuanto empezaron a soltar la presión emocional que habían acumulado con los años.

El Proyecto Perdón de la Universidad de Stanford confirma los beneficios para el corazón de soltar la ira y el resentimiento. Con este programa, los padres de niños muertos por la violencia entre protestantes y católicos en Irlanda aprendieron a soltar el rencor hacia el «enemigo»; las mediciones de sus ritmos cardíacos y de su resistencia física mostraron una mejoría significativa.

El perdón sanó sus corazones, literalmente. Ya hemos visto que la prueba muscular permite probar al instante el efecto perjudicial de la ira y el resentimiento sobre el cuerpo, las emociones, el flujo de energía y la sincronización de los hemisferios cerebrales.

La ira mata a la persona enfadada, no a su supuesto enemigo.

A la mente le gusta que pensemos que existe la «ira justificada», que toma la forma de indignación moral.

Si examinamos esta indignación moral, veremos que se apoya en la vanidad y el orgullo.

Nos gusta pensar que tenemos la razón en una situación y que los demás están equivocados. Esto nos da una miserable satisfaccioncita barata y pasajera. Pero las pruebas musculares revelan su coste para nuestra economía física y emocional.

El precio que pagamos por la ira y el resentimiento crónicos es la enfermedad y la muerte prematura.

¿Vale la pena la pequeña satisfacción de tener razón?

A veces, el coste que estamos dispuestos a pagar por este tipo de circunstancias es sorprendente. Digamos que hicimos un préstamo a alguien y no nos lo ha devuelto. Esto ha provocado un resentimiento crónico y, cuando nos encontramos con la persona, le hablamos lo menos posible.

Si conseguimos ser honestos con nosotros mismos, probablemente, veremos que estamos obteniendo cierta satisfacción de tener razón y de que la otra persona sea la que no obra correctamente.

De hecho, lo estamos disfrutando tanto que una parte de nosotros en realidad no quiere que pague la deuda, pues ya no podríamos disfrutar del placer secreto de que sea ella la que actúa mal. Esto fue así en un caso en que la cifra era de varios cientos de dólares.

La persona que había prestado el dinero tomó la decisión de ser honesta con respecto a todas las pequeñas satisfacciones de tener razón y de que la otra persona fuera la mala y, después, entregó cada uno de estos sobornos del ego.

Estaba claro que las recompensas del ego estaban impidiendo que el deudor pagara el préstamo. Mediante la entrega continua, el acreedor fue capaz de soltar todo el asunto y pudo ver el préstamo como un regalo.

Admitió que la otra persona había necesitado realmente el dinero. ¿Por qué no considerarlo, simplemente, como un regalo y olvidar la expectativa de recuperarlo?

En lugar de resentimiento, la actitud predominante pasó a ser de gratitud por haberle dado la oportunidad de ayudar a otro ser humano en un momento de verdadera necesidad.

¡En el plazo de cuarenta y ocho horas, llegó un cheque por correo por la cantidad total con una nota de disculpa por el retraso!

Esta experiencia y muchas parecidas demuestran que todos estamos conectados psíquicamente.

La posición interna que mantenemos con respecto a la otra persona la obliga a adoptar una posición defensiva complementaria.

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Coaching & Tips * Ari Shemoth
— El Resentimiento Crónico | La ira crónica y no reconocida y el resentimiento resurgen en nuestra vida como depresión, que es ira dirigida contra uno mismo. Si se la empuja más adentro del inconsciente, puede resurgir como enfermedades psicosomáticas. …
A medida que continuamos soltando la negatividad y logramos la curación emocional, se establece un mayor equilibrio entre los hemisferios del cerebro.

La facultad intuitiva también está disponible para los hombres, y su emerger suele sorprenderlos gratamente.

Es gratificante y sorprendente poder «leer» instantáneamente una situación incomprensible para la razón y la lógica.

La situación ideal es la de formar una hipótesis funcional con la intuición y luego usar la razón y la lógica para comprobarla. Esto, por supuesto, compensa la ira que surge de los malentendidos y errores de cálculo, y aumenta el dominio de las emociones.

Otro medio para disipar la ira es la disposición a renunciar a ella. Esta disposición es una decisión general de encontrar una manera mejor, de dejar de confiar en la ira para pasar al coraje y a la aceptación. Este es el primer paso en el proceso de renunciar a la ira.

Los estudiantes de artes marciales saben muy bien que la ira indica debilidad y vulnerabilidad, y la consideran una herramienta que se entrega al oponente. La prueba muscular permite ver que es así.

La persona enfadada pierde la mitad de su fuerza muscular y no cuenta con la oportunidad de aprovechar esa fracción de segundo tan decisiva para la victoria en el combate cuerpo a cuerpo.

En nuestra sociedad es bastante frecuente considerar la propensión a la ira como un atributo masculino, de «macho». Escuchamos hombres henchidos de orgullo contar cómo «echaron la bronca a ese tío».

Podemos preguntarnos: ¿Quién necesita enemigos? ¿No hay suficiente influencia negativa en nuestra vida sin agregar una más?.

Puesto que todas las emociones generan una energía vibratoria, ¿para qué rodearnos de pensamientos negativos sobre aquellos que consideramos enemigos?

¿Por qué no dejar de considerarlos enemigos y de acopiar resentimientos y negatividad? Probablemente, si revisamos nuestras experiencias personales, veamos que el esfuerzo invertido en convertir en amigos a quienes antes considerábamos enemigos nos gratificó y recompensó.

En la mayoría de los casos, estas personas resultan una influencia positiva. Nunca sabemos a quién vamos a necesitar como amigo en un capítulo posterior del libro de la vida.

Hemos de ser conscientes de que, sin saberlo, nos convertimos en coleccionistas de injusticias. Los reportajes de los medios de comunicación están llenos de este tipo de resentimiento crónico.

Vemos series de injusticias en las relaciones internacionales, en las que un objetivo primordial es convertir en malas a las otras naciones.

Estamos programados inconscientemente para creer que coleccionar injusticias es normal. En contraste con este patrón habitual, destructivo y debilitante, la técnica de dejar ir nos libera de mantener un recuento preciso de los males que nos han hecho.

Nuestro tiempo y atención se liberan para contemplar la belleza y las oportunidades que nos rodean.

La ira nos ata, no nos libera. Nos conecta a otra persona y la mantiene en nuestra vida. Estamos atrapados en el patrón negativo hasta que abandonamos la energía de la ira y las pequeñas recompensas de la justa indignación, los agravios y el deseo de venganza.

Es posible que no sea la misma persona la que reaparezca una y otra vez en nuestra vida. Pero si aparecerán otras con la misma capacidad para desencadenar nuestra ira y resentimiento.

Esto se repetirá hasta que, finalmente, gestionemos la ira. Entonces, de repente, las personas con esa capacidad desaparecerán de nuestra vida.

La ira puede obligar a alguien a alejarse físicamente de nosotros, pero psíquicamente seguirá unido a nosotros hasta que renunciemos por completo a la ira y al resentimiento.

Renunciar a la ira trae muchos beneficios. Somos libres para experimentar el confort y la fluidez emocional, la gratitud por las oportunidades diarias de crecer y sanar, el cuidado mutuo sin condiciones impuestas, la mejora de la salud y una mayor energía vital. Estos avances nos permiten pasar a un estado de libertad interior más eficaz y relajado.
Estar de Acuerdo con una Creencia | Si la mente puede afectarte con una creencia negativa, también puedes invertirla. Por lo tanto, empiezas a decirte que no tiene efecto sobre ti, que solo es una creencia.

Esto es muy importante cuando se trata de lidiar con una epidemia, y la histeria que produce. La programación que entra en la mente recibe la ayuda (del entorno)y la complicidad de un programa emocional.

Todas estas contribuciones preparan el escenario. Tienes esta creencia mental surgida de un campo de energía situado en los 400, después tienes el miedo a ella, ya en la zona negativa de los 100, y tienes la culpa en la zona negativa del nivel 30.

Tienes la preparación exacta para caer enfermo, porque la mente elegirá aquello que haya quedado impreso en ella. Usará eso como una forma de expresión.

En el caso del colesterol, el experimento que yo mismo hice con él fue cancelar el pensamiento cada vez que surgía. Con el paso del tiempo, el nivel de colesterol descendió, y pude comer tres huevos cada mañana para desayunar, con mucho queso. Tomo una dieta alta en colesterol, y sin embargo mi nivel de colesterol es bajo, a veces incluso por debajo de lo normal para mi edad.

El cuerpo hará exactamente aquello en lo que la mente crea. Y, por supuesto, aquí tenemos un problema de credibilidad. La persona dice: “Oh, ¿cómo va a poder ser que mi simple creencia en ello haga que ocurra en mi vida?”. Se debe a la naturaleza del inconsciente.

El inconsciente crea la oportunidad para que eso ocurra. Ciertamente, vemos esto en los accidentes. Si la persona tiene tendencia a sufrir accidentes, esa es la forma que su creencia ha tomado en su mente.

Inconscientemente, esa persona consigue tener su cuerpo en el lugar y en el momento justos para ser golpeada por el parachoques del coche, para caerse por las escaleras o para que le golpeen en la cabeza. No te preocupes por cómo la mente va a encontrar la forma, la encontrará.

La persona simplemente entra en una especie de trance hipnótico y se expone a sí misma a las oportunidades correctas que hacen que esa creencia se manifieste en su vida.

Por ejemplo, sabemos que se han hecho muchos experimentos con el virus del resfriado. Tomas 100 voluntarios y los expones a grandes dosis del virus del resfriado. Y vemos que no todo el mundo tiene el virus.

Siempre ocurre que solo se resfría un porcentaje, solo cierto porcentaje. En otras palabras, si el poder estuviera en el virus y no en la conciencia, los 100 voluntarios tendrían el virus, porque la dosis administrada es muy potente.

En realidad, lo que ocurre es que tal vez solo el 65 por ciento se resfría, y un tercio de los voluntarios no creen en el virus. Hay suficiente duda en su mente.

La cantidad de culpabilidad inconsciente es insuficiente. Para la persona no es aceptable expresarla de esa forma. Y, por tanto, nada es universal. Vemos lo mismo en los procesos de curación.

Solo cierto porcentaje de la población responde a cada tratamiento médico. ¿Cuál es la diferencia? Se debe a que los demás no tienen la suficiente culpabilidad inconsciente. No es operativo. Esta enfermedad particular no encaja con ninguna de las formas de pensamiento particulares que han adquirido esas personas.

Ambos lados, la enfermedad y la curación, reflejan la energía que hemos depositado en cierto sistema de creencias. Entonces vemos que la salud es estar dispuesto a no comprar la negatividad.

De todos modos, ¿por qué debería una persona comprar la negatividad? ¿Por qué algunas personas son tan programables?

Sabemos de personas que se ponen histéricas cada vez que abren una revista: la última enfermedad les hace sentir pánico. Y eso tiene que ver con la cantidad de miedo y la cantidad de culpa que albergan.
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La Cantidad de Miedo | Es como si fuera muy consciente de que tiene tanta culpa que, con oír hablar de la enfermedad, se queda programada mentalmente, y eso casi es suficiente para hacer que ocurra en su vida.

Entonces, ¿qué nos dice esto sobre los pasos hacia la salud óptima? Vemos que estar dispuestos a adoptar actitudes mentales positivas y constructivas, y a soltar las negativas, conlleva poder.

Vemos que comprar la programación negativa impacta en el poder de la mente. Entrar en la negación y culpar a otros es darles tu poder.

Vemos que estos campos de energía situados por debajo del coraje son, todos ellos, niveles en los que la persona se ha convertido en una víctima.

Lo que ha ocurrido es que ha entregado su poder y lo ha puesto en algo externo a sí misma.

Y estas personas situadas en estos niveles inferiores se han dicho inconscientemente: la fuente de mi felicidad está fuera de mí. Han situado su supervivencia en algo externo a ellas mismas.

A medida que entramos en los niveles de verdad situados por encima de los niveles del coraje, los niveles de energía están en positivo, y vemos que la persona vuelve a adueñarse de su poder.

Dice: “Yo, y solo yo, tengo el poder de crear felicidad y oportunidades en mi vida. La felicidad viene de dentro de mí”.

Entonces estas personas se apropian del hecho de que la salud viene de dentro.

Ven que no son víctimas de los virus, de accidentes, del colesterol o de los niveles de ácido úrico. No son víctimas de estas cosas.

Cuando recuperamos nuestro poder, decimos: “Es mi mente la que ha estado creando esto. Mi mente cree que comer hígado y riñones va a aumentar mi nivel de ácido úrico, y eso me va a producir un ataque de gota.

Mi mente es tan poderosa que, si creo eso, literalmente hará que ocurra”. A mucha gente le resulta difícil aceptar esto, que su mente tenga tanto poder.

Lo siguiente que dice la mente es: “No quiero renunciar al placer de comer”. Suena como si fueras a perder algo, ¿cierto? ¿No vas a poder disfrutar de una leche malteada o de un helado de chocolate caliente el domingo, o de una hamburguesa cubierta de cebolla frita? Muy al contrario.

Una vez que tomas conciencia del poder de la mente, lo que le ocurre al disfrute es que el apetito surge del mismo hecho de comer. Yo me siento a la mesa sin nada de hambre ni apetito. Pero, en cuanto comienzo a comer, surge el apetito. Y el placer de comer es más intenso que nunca.

Ahora disfruto más del alimento, porque ya no lo acompaña la culpa. No lo acompaña la ansiedad ni la autoacusación.

No me preocupa estar tomando demasiadas calorías o si voy a ganar peso. Estas preocupaciones están eliminadas. De modo que no vas a renunciar al placer de comer en absoluto.

Descubrirás que cuando comas, disfrutarás considerablemente del alimento. Empiezas a disfrutar de la comida desde el primer bocado. No pierdes el disfrute. Yo no creo en soltar el disfrute y el placer. Al contrario, creo en incrementarlo.

Puedes tener el disfrute y el placer de comer, así como el disfrute, el placer y el orgullo de tener un cuerpo más alineado con tus ambiciones estéticas.

No tiene nada que ver con tu valía. No tiene nada que ver con el hecho de que eres autocomplaciente.

No tiene nada que ver con necesidades orales narcisistas, o cualquier otra teoría psicoanalítica —agresión oral, pasividad oral—, no tiene nada que ver con eso.

• Simplemente tiene que ver con este condicionamiento muy simple y primario que ha sido favorecido en nuestra sociedad. Lo has tomado del condicionamiento social que recibiste cuando eras niño. Eso es todo.
El Cuerpo se Experimenta en la Mente | Te darás cuenta de que experimentar el hambre en el estómago solo es una creencia. En realidad, se experimenta por doquier.

El pensamiento de que está en el estómago es solo una creencia procedente de la infancia. El cuerpo no puede experimentar nada. El hambre se experimenta en un área más difusa y generalizada.

Otra técnica para soltar el sufrimiento de cualquier tipo, tanto si se trata de dolor, como enfermedad o síntomas físicos —en este caso, lo que hemos venido llamando hambre—, es saber que no es otra cosa que un síntoma físico.

Como he dicho, está siendo experimentado de manera difusa. Está siendo experimentado por doquier.

Porque, ¿dónde experimentamos toda experiencia? En realidad, está siendo experimentada “por todas partes” más que en un lugar concreto. La localización viene de la fuerza de los sistemas de creencias.

Tenemos todos estos pensamientos desde la infancia. A medida que dejamos de resistirnos a la energía de esta sensación, finalmente desaparece.

Generalmente se piensa que las emociones negativas son la causa de los problemas de peso. Si lo miras más de cerca, verás que en realidad no es así. Verás que las emociones negativas son la reacción al problema de peso.

La mayoría de nosotros hemos estado muy abajo, en el nivel de la culpa. La culpa es un campo de energía de 30. Es un campo muy débil.

Si tratas de gestionar tu problema de peso, o cualquier otro problema —alcohol, relaciones, u otro— desde el nivel de la culpa, puedes ver de cuán poca energía dispones para lidiar con él.

En la culpa es como si tuvieras 30 euros y en el campo del amor es como si tuvieras 500. De modo que con 30 euros no vas a poder realizar mucho progreso en nada.

Y no solo eso, sino que el campo de energía es negativo, lo que significa que te vas a sentir mal con respecto a todo. Vas a estar lleno de odio hacia ti mismo, y el proceso en sí es destructivo.

Algunas personas se han suicidado por sus problemas de peso, por su autocomplacencia. Incluso si no gestionas la situación desde la culpa y das el siguiente paso, asciendes a la desesperanza, que tiene un campo de energía de 50.

Esto significa: en mi caso, no hay esperanza. He probado todas las dietas e incluso he perdido toda la energía para abordar este problema. Soy víctima de él, simplemente me rindo y renuncio. No tengo esperanza.

El siguiente nivel es la pena. Es sentirse deprimido con respecto al problema: lamentarse, sentirse abatido y desanimado, o tener miedo del problema y de sus consecuencias.

Todos estos sentimientos son negativos e incluyen pensamientos como: “Voy a morir de un ataque al corazón”, o “Esta enfermedad va a matarme”. Este campo está lleno de preocupación, ansiedad y pánico. Y, por supuesto, tu autoestima está desinflada.

Las personas con problemas de peso a menudo se retiran de la interacción social. Y esto lo compensan de otras maneras porque se sienten inadecuadas debido a este campo de energía.

No son personas inadecuadas en absoluto; simplemente mantienen ese punto de vista con respecto a su situación, y la negatividad consiguiente afecta a sus emociones.

Si ascendemos al siguiente campo, que es la ira. La persona está enfadada con su problema de peso, está resentida y llena de quejas. En el nivel 150, probablemente la persona va a emplear la ira con más eficacia que la culpa o la desesperanza. Si estás suficientemente enfadado con tu problema de peso, puedes elevarte hasta el orgullo, situado en 175.

Hay mucho poder en el orgullo, pero es mejor intentar atravesarlo. No es exactamente un lugar donde quedarse, debido a que allí el ego se infla, de modo que cabe esperar que asciendas al coraje.

Ahora que conoces algunas herramientas que van a funcionar, tienes el coraje de ponerlas a prueba. El coraje está situado en 200, que es mucho poder en comparación con los niveles 30 o 50. El coraje te capacita para afrontar, para lidiar, para manejar, y lo que acurre aquí es que te empoderas.

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Ahora que conoces algunas herramientas que van a funcionar, tienes el coraje de ponerlas a prueba.

• El coraje está situado en 200, que es mucho poder en comparación con los niveles 30 o 50. El coraje te capacita para afrontar, para lidiar, para manejar, y lo que ocurre aquí es que te empoderas.

Lo cierto es que hasta ahora no has sabido gestionar la situación, pues de otro modo ya lo habrías hecho. Esa es la verdad.

Usas estas técnicas de liberación, estas técnicas de dejar ir, y te desapegas de todo el problema.

Si el peso se queda, se queda, y si no se queda, eso ya no marca la diferencia.

Llegado a este punto, te dices que ya no estás en la apatía, en la desesperación. Por otra parte, te sientes liberado del problema de peso y, por lo tanto, te sientes bien, y asciendes hasta la buena voluntad o buena disposición.

La buena voluntad se sitúa en 310 y supone mucha energía en comparación con la culpa y la pena.

Ahora ves cuánto poder tienes. Y aquí estás de acuerdo, estás alineado con esta técnica.

Por fin has declarado tu intención. Por fin vas a abordarlo, y aceptas que puede ser gestionado.

Te das cuenta de que eres una persona adecuada, y empiezas a sentir confianza. Se produce una transformación porque te das cuenta de que el poder de gestionar el exceso de peso está dentro de ti, y empiezas a ascender hacia el amor. Al deseo de amarte de verdad. De amar este cuerpo, ahora que no te identificas con él.

Este Cuerpo no Soy yo.

Si me amputas la pierna izquierda, sigo siendo yo. Entiendes que yo soy yo, y que no soy el cuerpo. De modo que tanto si el cuerpo gana 100 kilos, como 40 kilos, eso que soy es inexpugnable, y ahora debo aprender a amar este cuerpo.

Empiezas a valorarlo de verdad, y ves que es simplemente una pequeña marioneta de la que disfrutar.

El cuerpo sigue su camino, y cuanta menos atención le prestas, mejor se gestiona a sí mismo. Simplemente hace sus cosas de manera automática.

Y si llegas a amar el cuerpo, tu cerebro comienza a liberar endorfinas. Cuando liberas endorfinas, en la conciencia se produce un proceso denominado revelación.

Empiezas a ver las cosas de otra manera. ¿Qué es lo que ves diferente?

Ves lo maravilloso que es tu pequeño cuerpo. Empiezas a amarlo y a disfrutar de él.

Cuando tienes exceso de peso, ¿disfrutas de tu cuerpo? No. Cada vez que lo miras vuelve a enviarte a la culpa. Pero en este nivel empiezas a disfrutarlo. Empiezas a jugar con él, con alegría. Sientes alegría y felicidad con respecto al cuerpo.

El cuerpo va rebotando por ahí, y apenas eres consciente de él porque estás experimentando tu existencia desde una posición de totalidad.

Una vez que tomas conciencia de dónde está ocurriendo la experiencia, entiendes que la experiencia está ocurriendo por todas partes.

Empiezas a identificarte con el “por todas partes”, en lugar de fijarte en el estómago, o en la barriga prominente, en todas esas cosas localizadas.

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Eso que yo soy es aseidad consciente. La consciencia está por doquier. Empiezo a experimentar mi existencia como que estoy por todas partes en el espacio.

Empezamos a tratar con las cosas desde el Corazón, Corazón con “C” mayúscula.

Al hablar del Corazón no hacemos referencia al órgano físico, sino a la cualidad de valorar tu existencia.

Al venir desde esa grandeza, desde algo muy grande, desde la alegría de la vivacidad, ves que el cuerpo contribuye a ello, y es algo de lo que disfrutas.

Es algo con lo que puedes divertirte, algo con lo que puedes jugar y pasártelo bien.

Es muy divertido sentarte y observar cómo ocurren los fenómenos. Es muy alegre. En un día o dos, todo acaba.

En un par de días, una vez que has soltado este ciclo de hambre y apetito, el resto es automático. No tienes que hacer nada más.

Es distinto de estar a expensas de la culpa, de ser dirigido por la culpa. Ahora tienes elección.

Otro truco que funciona es poner un sobre dentro del frigorífico. En el sobre, pon una fotografía tuya en la edad adulta, de modo que recuerdes que tienes elección con respecto a qué brazo va a abrir la puerta del frigorífico [el del niño dentro de ti o el del adulto].

Mantén al niño alejado, porque el niño va a servirse todo lo que quiera.

Todo ello se convierte en una experiencia muy agradable, en la que empiezas a amarte a ti mismo.

Básicamente, todas estas técnicas de autocuración de las que hablamos solo son maneras de amarte a ti mismo, maneras de empezar a valorarte a ti mismo, y a eso que eres en verdad.

Verás que la mente, el ego, te ha hecho trampa. Tú crees que tomas la decisión, y después es el cuerpo el que la toma. En realidad, la está tomando por sí mismo, en automático.

Una vez que lo has liberado del patrón negativo, el cuerpo se gestiona muy bien a sí mismo. Sabemos esto por experimentos científicos que hemos hecho con niños pequeños.

Si les permites seleccionar su dieta espontáneamente, seleccionan de manera automática una dieta equilibrada.

De modo que empiezas a obtener un crédito de tu fe en la naturaleza.

Ahora dejas que el cuerpo sea él mismo. Eso que es natural dentro del propio cuerpo gestionará automáticamente sus necesidades nutricionales.
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Cuando Sales de la Programación | Mi cuerpo ingiere mucho colesterol, le encantan los huevos y el queso, y mi dieta haría desmayarse a cualquier dietista.

Estoy seguro de que cualquier nutricionista se desmayaría al ver lo que desayuno. Sin embargo, mi colesterol es normal, el nivel de azúcar en sangre es normal, toda la química de la sangre es normal.

Yo tengo fe, podrías decir, en el Dios que está dentro de la naturaleza misma (el Señor Dios de tu Ser), siendo el cuerpo parte de la preciosa naturaleza de este planeta.

Una de las mejores maneras de gestionar la depresión es comentarla con otras personas. La gente te dará feedback. Se trata de confiar en la energía humana en general. En realidad, la gente tiene una sorprendente disposición para ayudar a otros seres humanos.

Descubrí esto en la ciudad de Nueva York. Por ejemplo, si te sientes mal y estás junto a un edificio en el que hay portero, y le dices al portero: “No sé qué me pasa, pero hoy me siento muy deprimido”, sorprendentemente, el portero te responderá: “Sí, yo también tengo periodos así y esto es lo que hago al respecto…”.

En la humanidad hay muchas ganas de ayudar y no te das cuenta de ello hasta que pides ayuda.

Creo que unirse a una organización terapéutica también puede ayudar. La gente va a la iglesia, o a terapia de grupo, donde hay cierto tipo de dinámica de grupo.

Los grupos de los Doce Pasos han sido una de las maneras más profundamente poderosas de superar gran variedad de problemas, el aislamiento social entre otros.

Actualmente, hay muchos modos de conseguir una ayuda que no existían cuando yo era joven.

Como resultado de orientarse y comprometerse espiritualmente, de unirse a grupos espirituales, de practicar principios espirituales, o por el simple hecho de rezar o hacer la genuflexión —todas las cosas que simbolizan el reconocimiento de la presencia de Dios—, se produce un cambio fisiológico en el cerebro.

Estas cosas empiezan a transformarte. Empiezas a experimentar y a ver el mundo de otra manera.

Mucha gente vive en el orgullo. Tomemos a las personas de orientación espiritual: en el nivel 500 y por encima, las probabilidades de que seas relativamente feliz están en torno al 90 por ciento. Estás tan acostumbrado a ser feliz que, si no lo eres por un momento, piensas que eres infeliz.

Cuando tienes un pensamiento negativo, pides a Dios que lo retire: “Querido Dios, por favor, ayúdame a superar este pensamiento de enfado, y a reemplazarlo por un pensamiento agradable”.

Creo que invocar a Dios es el campo de energía más poderoso y eficaz de los que están a tu disposición.

A partir de ahí, gracias a la divinidad, tienes el coraje de hablar con otro ser humano sobre el hecho de que te estás sintiendo mal, tienes la oportunidad de hablar de ello. Y cuando hablas de ello, el sentimiento disminuye.

Cualquier sentimiento que tengas, si hablas de él, acaba agotándose. Solo puedes sentirte tan deprimido con respecto a una serie de cosas, y cuando acabas de hablar de ellas, has resuelto esa depresión.

Esta es una de las razones por las que la psicoterapia funciona: tienes la oportunidad de compartir tus preocupaciones con otro ser humano, y el psicoterapeuta tiene tu bienestar como su objetivo principal. Es útil.
Suicidio Activo y Pasivo | Si te digo que hay mucho dinero en este maletín, y lo pongo en el armario, y si lo necesitas siempre estará aquí, te sentirás feliz. Te sentirás seguro.

No tiene nada que ver con si allí hay dinero real o no. La creencia de que allí hay dinero es todo lo que necesitas.

Hace muchos años hubo una historia famosa, la Cuenta Bancaria de Mamá.

• Una familia estaba muy preocupada durante la Gran Depresión. Todo el mundo era muy pobre y sentían pánico. Mamá dijo:

—Bien, no os preocupéis, porque si realmente necesitáramos el dinero para eso, lo sacaré de mi cuenta bancaria.

Todo el mundo se calmó. El hijo dijo:

—Si pierdo el empleo, no podremos pagar el alquiler. Y Mamá respondió:

—No le des importancia. Sacaré el dinero de mi cuenta bancaria.

La familia perdía el miedo con la idea de que la cuenta bancaria de Mamá resolvería los problemas. Y cuando Mamá finalmente murió, descubrieron que nunca había tenido una cuenta bancaria.

Debajo de la depresión hay un miedo o una combinación de miedos. Y una manera de salir de la depresión es examinar todos los miedos que tienes.

Olvídate de la depresión y simplemente afronta los miedos. Y si afrontas los miedos, los miras y los resuelves, la depresión desaparecerá.

Así, a nivel clínico, la depresión siempre se basa en un miedo: el miedo a no ser lo suficientemente bueno, a que no vas a lograr algo, el miedo al futuro, al castigo de Dios, a la desaprobación. Si gestionas los miedos, la depresión desaparecerá.
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La Salud Surge de una Actitud Mental Positiva | Examinemos entonces la actitud mental. Examinemos qué quiere decir eso, y qué parte desempeña en la salud y en estar libre de la enfermedad y el sufrimiento.

Hemos dicho que una de las cosas que están presentes en la persona enferma es la culpabilidad inconsciente.

La cura para ella es estar dispuesto a perdonar, y si fuera necesario, hacer realmente cursos de perdón, como "Un Curso de Milagros", que está diseñado específicamente para soltar la tendencia de la mente a criticar, atacar y juzgar.

Se trata de estar dispuesto a abandonar los juicios. Ahora bien, este mecanismo del juicio es inconsciente.

Es posible que la persona no vea la conexión entre la enfermedad y el hecho de que su mente critica y juzga.

Si tu mente es crítica y juzga a otros, también será crítica contigo y te juzgará.

Así, la creación de culpa inconsciente depende de cierta energía que se expresa a través del sistema nervioso autónomo, y del sistema energético de acupuntura. Y la cura es perdonar.

Según hemos dicho, la contribución de la mente —del sistema de creencias—, es la capacidad de negarse a negar la curación.

Se trata de estar dispuesto a recuperar tu poder ahora, pues es la mente, la mente misma, la causa de la enfermedad.

Estar dispuesto a renunciar a la posición de víctima.

Estar dispuesto a volver a adueñarte de tu propio poder forma parte de la tercera cosa que es necesaria para la salud: nuestro crecimiento y desarrollo espiritual general.

Se trata de salir de manera generalizada de estos patrones de energía negativa, de estar dispuestos a afrontar las verdades dentro de nosotros mismos, y a entrar en campos de energía positivos.

Esto puede hacerse con relativa rapidez. ¿Por qué? Porque la clave está en estar dispuesto.

Se trata de estar dispuesto a mirarlo, a decir: “Bien, en realidad no me lo creo, pero se dice que mi mente tiene el poder de generar una enfermedad en mi cuerpo. De modo que estoy dispuesto a examinar esto, porque tengo una mente abierta.

Tengo una mente abierta, y estoy dispuesto a investigar y a aceptar lo que descubra.

Empiezo a descubrir que sentir amor tiene un poder curativo y sanador”.

¿Cómo hacemos esto? Lo hacemos con nuestra voluntad de perdonar, y si perdonamos, podemos estar dispuestos rápidamente a ser compasivos.

¿Qué significa la compasión? Compasión significa estar dispuesto a ver la inocencia en todas las cosas. Esto coincide con estar dispuesto a perdonar.

De la compasión surge la capacidad, emanada de nuestra intención, de ver realmente qué hay dentro del corazón de los demás.

Y cuando vemos lo que hay en el corazón de los demás, descubrimos la inocencia del niño dentro de todos y cada uno de nosotros.

Porque es intrínseca a la naturaleza de la conciencia misma, esa inocencia intrínseca no muere nunca, por más tiempo que vivamos.

La inocencia del niño es lo que produjo el error, lo que trajo originalmente el programa negativo.

Se trata de ser conscientes de que esa inocencia intrínseca está siempre con nosotros.

Es la inocencia del niño que se sienta allí, delante del televisor, y absorbe la programación negativa debido a su ingenuidad y falta de discernimiento.

La inocencia del niño no le permite ninguna precaución. No hay nada dentro de la inocencia del niño que piense: “Este mundo está ahí fuera para programarte con tanta negatividad como estés dispuesto a comprar”.

De hecho, pagan bien por hacer eso, porque la publicidad generalmente se basa en desplegar campos de energía negativos: todos nuestros miedos, nuestros deseos, nuestro orgullo.

Por tanto, hemos de estar dispuestos a tomar conciencia de la inocencia que está dentro de nosotros, y a entender que tiene que ser protegida.

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Coaching & Tips * Ari Shemoth
— La Salud Surge de una Actitud Mental Positiva | Examinemos entonces la actitud mental. Examinemos qué quiere decir eso, y qué parte desempeña en la salud y en estar libre de la enfermedad y el sufrimiento. • Hemos dicho que una de las cosas que están…
Ahora llegamos a lo que se denomina autocuidado. El autocuidado, la capacidad de amarse a uno mismo, implica la responsabilidad de proteger esa inocencia, y estar dispuestos a deshacer los errores que la mente ha ido incorporando como resultado de su inocencia.

Si sentimos compasión al darnos cuenta de la inocencia intrínseca de nuestra conciencia, podemos mirarnos a nosotros mismos y curar lo que encontremos dentro.

Vemos que lo que Dios programó fue inocencia.

Ahora nos responsabilizamos de ello y decimos: “Bien, en mi inocencia, he comprado todo esto. En mi inocencia, no supe hacerlo mejor.

En mi inocencia, pensé que lo mejor era juzgar y condenar a la gente, juzgar si estaban en lo correcto o si se equivocaban.

Ahora veo que eso me ha hecho enfermar y por eso lo voy a soltar”.

Esta capacidad de perdonar está dentro de nosotros. Es la capacidad de sentir compasión, y de ella surge una actitud general, una manera de mirarnos a nosotros mismos.

Desde nuestra grandeza, desde nuestra magnitud, miramos a nuestra humanidad con ojos perdonadores, y empezamos a perdonarnos a nosotros mismos por todas las limitaciones y negaciones de la verdad.
El Espíritu Tiene el Máximo Poder | Una vez que estamos dispuestos a aceptar el poder de la mente, tenemos que mantenernos atentos y perseverar.

No podemos permitir que exprese negatividad sin detenerla. Llegamos a desarrollar un oído para la negatividad y empezamos a reconocerla tal como es.

Soltamos la falsa humildad y empezamos a cuestionar comentarios como: “No soy muy listo”, o “Mi caligrafía es pobre” o “He ganado mucho peso”.

En cuanto nos oigamos decir estos pensamientos limitantes, derrotistas, y de autoataque, tienen que ser detenidos y cancelados.

La caligrafía es pobre porque tengo la creencia de que lo es, y no al revés.

Lo que estamos haciendo ahora es invertir toda la programación de la mente en cuanto a causa y efecto.

Estamos volviendo a un principio que puedes demostrar en tu propia experiencia: lo físico es la expresión de lo mental, y no al revés.

No llegamos a la conclusión de que nuestra caligrafía es pobre porque nuestra caligrafía es pobre.

Nuestra caligrafía es pobre porque la causa está en la mente, en el sistema de creencias, tal vez en un comentario que captamos en la infancia.

Alguien dijo que tu caligrafía era pobre y desde ese momento ese programa está operativo.

La Práctica del Observarse a Uno Mismo

💢 Indice Temático del Capítulo 9

01 Sanadores iluminados
El Cuerpo Expresa
Los Beneficios de la Enfermedad
Tenemos que Examinar
05 El Contenido de la Conciencia
Hay Algo Más Allá de la Mente
Al Mirar a Nuestra Vida
El Cuerpo Hará
El Significado del Amor
10 La Enfermedad se Convierte
La Enfermedad Nos Pide Crecer
Estar Saludable Significa
Estar de Acuerdo con una Creencia
El Cuerpo se Experimenta en la Mente
15 Cuando Sales de la Programación
Suicidio Activo y Pasivo
La Salud Surge de una Actitud Mental Positiva
El Espíritu Tiene el Máximo Poder
Prevenir el Sufrimiento | ¿Qué sentimientos tendría si las perdiera? ¿Cómo puedo equilibrar mi vida emocional para disminuir la extensión, el grado y el número de apegos a los objetos externos y a las personas?».

Cuanto mayor sea nuestro apego a lo que está fuera de nosotros, mayor es el nivel general de miedo y vulnerabilidad ante la pérdida.

Preguntémonos por qué nos sentimos tan incompletos. «¿Por qué estoy tan vacío que tengo que buscar soluciones en forma de apegos y dependencias de los demás?».

Por la naturaleza de los procesos que hemos descrito, queda claro que es posible prevenir el duelo severo, la pérdida y las reacciones patológicas mediante el reconocimiento temprano y la entrega preventiva de los sentimientos asociados cuando todavía son leves y pueden gestionarse sin excesivo sufrimiento.

Podemos empezar a observar nuestras propias áreas de inmadurez.

En concreto, necesitamos examinar dónde tratamos de recibir amor en lugar de darlo. Cuanto más amorosos somos, menos vulnerables somos al sufrimiento y a la pérdida y menos necesitamos buscar apegos.

Cuando reconocemos y soltamos los sentimientos negativos —y pasamos de la pequeñez al reconocimiento de nuestra grandeza, de modo que nuestra alegría proviene del placer de (ser, y por lo tanto) dar y amar—, entonces somos invulnerables a la pérdida.

Cuando encontramos dentro el origen de la felicidad, somos inmunes a las pérdidas del mundo.

Si echamos una mirada crítica a nuestra vida, vemos todos los apegos y escapes en los que hemos caído. Cada uno de ellos representa una fuente potencial de dolor, enfermedad y sufrimiento.

Deberíamos examinar de cerca las áreas realmente importantes.

Tomemos, por ejemplo, la incapacidad para hacer frente a estas cuestiones en el síndrome de la jubilación. Les suele ocurrir a las mujeres cuando la tarea de criar a los hijos llega a su fin y estos se van de casa (el síndrome del nido vacío) y a los hombres cuando llegan a la edad de jubilación o pierden su trabajo, o bien cuando alguna discapacidad física les impide continuar con su actividad.

Esta reacción, que se produce en la madurez, se debe a los muchos años de negación preexistente.

A menudo no se afronta lo inevitable ni se hacen planes para desplegar otras actividades que satisfagan las mismas necesidades internas: los sentimientos de autoestima, el deseo de sentirse necesario e importante y la necesidad de contribuir y ser productivo.

La anticipación de lo inevitable y la preparación para ello producen una incomodidad relativamente superflua en comparación con el sufrimiento y la pérdida que vendrán más adelante.

Podemos mirar nuestras relaciones amorosas más importantes y examinarlas honestamente. ¿Hasta qué punto sirven a nuestras necesidades egoístas? ¿Hasta qué punto utilizamos a la otra persona para explotarla en nuestro beneficio? ¿Hasta qué punto están los demás sirviendo a nuestra felicidad?

Para averiguarlo, lo único que tenemos que hacer es preguntarnos: «Si fueran más felices o estuvieran mejor dejándome, ¿cómo me sentiría?». Esto revela en qué medida estamos tratando de restringir y controlar a la otra persona.

Hace más de dos mil años, Buda observó que la base de todo sufrimiento humano son el deseo y el apego, y la historia humana no ha hecho sino confirmar la verdad de su enseñanza.

¿Cuál es la solución a ese dilema? Solo nuestra pequeñez promueve el apego. El pequeño yo está controlado por un conjunto de programas asustadizos e inadecuados que, sin saberlo, permitimos que nos manejen.

Al dejar ir, desactivamos estos programas para que dejen de manejarnos. Entonces somos libres de expandir la mayor conciencia de nuestro Ser más elevado.

Esa parte de nosotros a la que nos referimos como nuestro «Yo Superior» ama en lugar de pedir amor. Esto significa que en todo momento estamos rodeados por el amor, que es ilimitado. La persona que ama atrae el amor automáticamente.
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Al Soltar de Forma Constante | Nos hacemos inmunes al sufrimiento de la pérdida cuando reemplazamos la dependencia del pequeño yo (la personalidad) por la del Ser (la Divinidad en nosotros).

Busquemos la seguridad en el Ser, que es eterno, en lugar de en el pequeño yo, que es transitorio.
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El Miedo y Sus Múltiples Caras | En las formas más leves de miedo, simplemente nos sentimos incómodos. En las más graves, nos volvemos asustadizos, cautelosos, tensos, tímidos, inexpresivos, supersticiosos, desconfiados, inseguros, temerosos y suspicaces.

Nos sentimos bloqueados, a la defensiva, atrapados, amenazados, culpables y llenos de pánico escénico. Podemos tener miedo al dolor y al sufrimiento, a vivir, a amar, a la cercanía, al rechazo, al fracaso, a Dios, al infierno, a la condenación

A la pobreza, al ridículo y a la crítica, a estar atrapados, a la insuficiencia, al peligro, a la desaprobación, al aburrimiento

A la responsabilidad, a la toma de decisiones, a la autoridad, al castigo, al cambio, a la pérdida de la seguridad, a la violencia, a perder el control

A los sentimientos, a la manipulación, a ser descubiertos, a las alturas, al sexo, a estar solos y ser responsables, y al propio miedo.

Hay, además, otra causa de miedo de la que mucha gente es inconsciente: el miedo a las represalias. Este temor surge del deseo de esquivar, devolver el golpe y atacar.

Al soltar el miedo, a menudo dirigimos nuestra ira hacia el propio objeto del miedo.

La voluntad de soltar el miedo y superarlo nos eleva al siguiente nivel, que es la ira.

Al afrontar esta combinación de sentimientos de miedo/ira y entregarlos llegamos instantáneamente al orgullo y al coraje.
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La Clave para Lograr el Bienestar Emocional | El Método Sedona es un Programa que nos Facilita los Cambios Positivos. Es una técnica desarrollada por Lester Levenson que actualmente es difundida por Hale Dwoskin. Con él aprendemos a liberar los sentimientos ocultos que nos impiden lograr la abundancia y la alegría, eliminando el miedo y la ansiedad... Cheryl Richardson (autora del inequívoco toque de gracia)

🎥 Documental: Letting Go
👉 Descargar Método en PDF

¿Qué es el Método Sedona?
El Encuentro con Lester
Los Orígenes del Método
Lo que Lester Descubrió
¿Cómo Usar Este Libro?
La División del Libro
Te Aconsejo que Tomes
A Medida que Nos Liberamos

Introducción 🎧 al Audiolibro
El Método Sedona en Metaholistico: Canal YouTube | Capítulos:

01. Más Allá del Ciclo Expresión-Represión
02. Tu Fórmula Para el Éxito
03. Tu Mapa para Llegar a la Libertad Emocional
04. Eliminar tu Resistencia
05. Tu Clave para la Serenidad
06. Profundizar en Tu Liberación
07. Soltar los Cuatro Deseos Básicos
08. Fijar y Lograr Tus Objetivos
09. Más Allá de los Apegos y las Aversiones
10. Una Buena Toma de Decisiones
11. El Procedimiento de Limpieza
12. Resumen de la 1ra Parte

2da Parte del Libro

13. El Secreto de la Liberación del Miedo y la Ansiedad
14. Huir de la Tiranía de la Culpa y la Vergüenza
15. Acabar con los Malos Hábitos
16. Construir Tu Propia Riqueza
17. La Magia de las Relaciones
18. Rebosantes de Salud
19. Libertad en las Organizaciones
20. Ayudar a Nuestro Mundo
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La Única Forma de Descubrir | Debería saltarnos a la vista de inmediato la importancia de todo esto en nuestra vida diaria. La naturaleza básica de la causa primordial es conciencia. Por lo tanto, la sustancia última de todas las cosas es conciencia.
No Puede Existir Nada sin la Conciencia | No puede considerarse real que nosotros y nuestro entorno tengamos existencias separadas. Nuestro mundo y nosotros somos una única entidad.

Por lo tanto, si realmente deseamos conocer la causa de los fenómenos de la vida y saber cómo utilizar dicho conocimiento para hacer realidad nuestros sueños más ansiados, debemos cambiar el enfoque de nuestra atención, pasando de la apariencia objetiva de las cosas para concentrarnos en su centro subjetivo, en nuestra conciencia.
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