— El Objetivo de la Autoconciencia | Y con el tiempo, tu capacidad para evitar estos estados del ser hará que los circuitos neurales relacionados con tu anterior personalidad dejen de activarse y conectarse. Y al no volver a crear la misma mente a diario, eliminas la configuración vinculada al antiguo yo. Y además, al dejar de tener los sentimientos relacionados con esos pensamientos, ya no les sigues señalando lo mismo a los genes. Impides que tu cuerpo continúe reafirmándose como la misma mente. Este proceso te permite empezar a «desprenderte de tu mente».
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— Teoría del Trauma Transgeneracional
💢 Coaching & Tips: En esta ocasión se te introduce al libro "Este dolor no es mío" que aborda la teoría del trauma transgeneracional y cómo ciertas experiencias traumáticas veladas pueden ser heredadas a lo largo de generaciones.
• El libro explora cómo el dolor emocional y los traumas pueden transmitirse de ancestro a descendiente, influyendo en tu vida actual sin saber su origen.
• Se presentan casos reales para ilustrar cómo los traumas pasados pueden manifestarse en problemas emocionales, físicos y de comportamiento presentes.
• Se te invita a reflexionar sobre la historia familiar a las vez que se te ofrecen interesante herramientas para sanar estas heridas.
Impacto del Trauma Heredado con casos concretos.
• Ejemplos como el miedo al agua debido a un naufragio ancestral ilustran cómo las experiencias pasadas afectan nuestras vidas.
• Se menciona el impacto de abortos previos en la fertilidad actual, demostrando conexiones entre generaciones.
• La terapia y exploración familiar son clave para superar estos traumas heredados según Wolinn.
Estructura del Libro "Este Dolor no es Mío"
La obra se divide en tres partes que abordan distintos aspectos relacionados con el dolor emocional y su curación.
• Primera parte: La Red de los Traumas Familiares (del capítulo 1 al 5) | Explora conceptos como traumas perdidos y encontrados. La historia familiar por 3 generaciones. La mente de la familia. El planteamiento del lenguaje nuclear y los cuatro temas inconscientes.
• Segunda parte: El Mapa de lenguaje Nuclear para identificar las Raíces del Dolor (del capitulo 6 al 8) | Aborda temas como la queja nuclear. Los descriptores nucleares. La frase nuclear y el trauma nuclear.
• Tercera parte: Las Vías de la Reconexión (del capítulo 10 al 14)| Aborda temas como del entendimiento a la integración. El lenguaje nuclear de la separación. El lenguaje nuclear de las relaciones de pareja. El lenguaje nuclear del éxito y la medicina del lenguaje nuclear.
Puntos Clave
• Identificar, reconocer y comprender el legado familiar es crucial para superar el dolor emocional y construir una vida y relaciones saludables.
• La curación requiere dedicación, paciencia y comprensión, para conducirse hacia la libertad y la alegría por vivir.
• El libro ofrece lecciones importantes sobre cómo nuestro pasado familiar influye en nuestra vida emocional actual.
• Explorar el legado familiar ayuda a comprender comportamientos actuales sanando heridas pasadas que no nos corresponden.
• Abordar el trauma emocional puede mejorar el bienestar y la salud física en general.
• Sanar traumas familiares requiere tiempo, paciencia y disposición para enfrentar sentimientos incómodos.
• El libro ofrece herramientas prácticas para trabajar en la sanación y romper ciclos de transmisión negativos.
💢 Coaching & Tips: En esta ocasión se te introduce al libro "Este dolor no es mío" que aborda la teoría del trauma transgeneracional y cómo ciertas experiencias traumáticas veladas pueden ser heredadas a lo largo de generaciones.
• El libro explora cómo el dolor emocional y los traumas pueden transmitirse de ancestro a descendiente, influyendo en tu vida actual sin saber su origen.
• Se presentan casos reales para ilustrar cómo los traumas pasados pueden manifestarse en problemas emocionales, físicos y de comportamiento presentes.
• Se te invita a reflexionar sobre la historia familiar a las vez que se te ofrecen interesante herramientas para sanar estas heridas.
Impacto del Trauma Heredado con casos concretos.
• Ejemplos como el miedo al agua debido a un naufragio ancestral ilustran cómo las experiencias pasadas afectan nuestras vidas.
• Se menciona el impacto de abortos previos en la fertilidad actual, demostrando conexiones entre generaciones.
• La terapia y exploración familiar son clave para superar estos traumas heredados según Wolinn.
Estructura del Libro "Este Dolor no es Mío"
La obra se divide en tres partes que abordan distintos aspectos relacionados con el dolor emocional y su curación.
• Primera parte: La Red de los Traumas Familiares (del capítulo 1 al 5) | Explora conceptos como traumas perdidos y encontrados. La historia familiar por 3 generaciones. La mente de la familia. El planteamiento del lenguaje nuclear y los cuatro temas inconscientes.
• Segunda parte: El Mapa de lenguaje Nuclear para identificar las Raíces del Dolor (del capitulo 6 al 8) | Aborda temas como la queja nuclear. Los descriptores nucleares. La frase nuclear y el trauma nuclear.
• Tercera parte: Las Vías de la Reconexión (del capítulo 10 al 14)| Aborda temas como del entendimiento a la integración. El lenguaje nuclear de la separación. El lenguaje nuclear de las relaciones de pareja. El lenguaje nuclear del éxito y la medicina del lenguaje nuclear.
Puntos Clave
• Identificar, reconocer y comprender el legado familiar es crucial para superar el dolor emocional y construir una vida y relaciones saludables.
• La curación requiere dedicación, paciencia y comprensión, para conducirse hacia la libertad y la alegría por vivir.
• El libro ofrece lecciones importantes sobre cómo nuestro pasado familiar influye en nuestra vida emocional actual.
• Explorar el legado familiar ayuda a comprender comportamientos actuales sanando heridas pasadas que no nos corresponden.
• Abordar el trauma emocional puede mejorar el bienestar y la salud física en general.
• Sanar traumas familiares requiere tiempo, paciencia y disposición para enfrentar sentimientos incómodos.
• El libro ofrece herramientas prácticas para trabajar en la sanación y romper ciclos de transmisión negativos.
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— Identifica y Resuelve los Traumas Familiares Heredados | El conocimiento del lenguaje nuclear (familiar) te permitirá hacerte consciente de los rasgos de tu personalidad que están generando esas situaciones o destino que ya no deseas que se repita o que persista. «Sanar tu psique (memoria emocional) es importante para que el daño no anide en el cerebro, para que no se activen programas biológicos y aparezcan en tu cuerpo (somatización) afectando con esto tu bienestar o a tu vida de maneras sorpresivas». Más vale prevenir que lamentar. ¿Por qué piensas, reaccionas o te sientes de cierta forma sin poderlo evitar? | Escucha el audiolibro en YouTube | "El papel que desempeña nuestra herencia traumática en nuestra salud emocional y física es muy superior al que se le había atribuido hasta ahora"... La evidencia científica muestra que los traumas pueden ser heredados. Existen pruebas fiables de que muchos problemas crónicos, repetitivos o de largo plazo no derivan de nuestras vivencias inmediatas (actuales), ni tampoco se deben a desequilibrios químicos de nuestro cerebro (que serían más bien una consecuencia), sino a la herencia emocional de nuestros padres, abuelos o bisabuelos. Aplicando este método, he sido testigo de que basta una comprensión iluminadora —que puede llegar en cualquier momento—, para cambiar unas pautas muy arraigadas de depresión, de ansiedad, enfermedad, fobias o de vacío... Te invito a que leas «Este Dolor No es Mío» por Mark Wolynn 👉 Comprar libro en Amazon
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—🌳 Regresión a Tu Árbol Genealógico | Meditación Guiada con dos voces] | Libérate y Sana Tu Inconsciente Familiar | Ver Canal de Meditaciones en YouTube
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— Traumas Perdidos y Encontrados
01 Los Traumas Tienen una Característica
— Podemos Reaccionar inconscientemente
— Cada Uno por su Cuenta
— Gracias a los Últimos Avances Médicos
05 Las Nuevas Tendencias de la Psicoterapia
— El Caso que Expondré
— Cuando le Pregunté
— Si Me Duermo
— Escuche a Jesse con Atención
10 Los Científicos que intentan
— Las investigaciones de Yehuda
— Primeras Personas en Demostrar
— Cuando Pregunté
— Expliqué Esta Relación
15 Para Ayudarla a que Entendiera
— Para Procesar un Trauma
— Cuando Gretchen fue Capaz
— El Reconocimiento Como Primer Paso
— Entender una Cosa
20 Dentro de Cada Uno
— Cuando los Miembros de Una Familia
— Cuando Bloqueamos los Sentimientos
— Cuando el Dolor Queda Sumergido
— Nuestra Sociedad
25 Los Traumas Familiares
— Un Legado de Transformación
🔜 Próximo Capítulo
— Introducción | identifica y Resuelve los Traumas Familiares Heredados. Este es un libro muy interesante que nos puede apoyar a comprender el origen de muchos de los problemas que aparecen en nuestra vida.
📕Comprar libro en Amazon
01 Los Traumas Tienen una Característica
— Podemos Reaccionar inconscientemente
— Cada Uno por su Cuenta
— Gracias a los Últimos Avances Médicos
05 Las Nuevas Tendencias de la Psicoterapia
— El Caso que Expondré
— Cuando le Pregunté
— Si Me Duermo
— Escuche a Jesse con Atención
10 Los Científicos que intentan
— Las investigaciones de Yehuda
— Primeras Personas en Demostrar
— Cuando Pregunté
— Expliqué Esta Relación
15 Para Ayudarla a que Entendiera
— Para Procesar un Trauma
— Cuando Gretchen fue Capaz
— El Reconocimiento Como Primer Paso
— Entender una Cosa
20 Dentro de Cada Uno
— Cuando los Miembros de Una Familia
— Cuando Bloqueamos los Sentimientos
— Cuando el Dolor Queda Sumergido
— Nuestra Sociedad
25 Los Traumas Familiares
— Un Legado de Transformación
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— Tres Generaciones de Historia Compartida
— Tengo la Sensación
— Los Científicos Creían
— Bruce Lipton
05 El Psiquiatra Thomas Verny nos Dice
— Sabiendo que las Emociones
— Los Trabajos de Lipton
— La Expresión Epigenética:
— Estos Cambios Adaptativos
10 La Etiqueta Epigenética
— Nuestras investigaciones
— Las Emociones de Tu Linaje
— Ya se Han Publicado
— Los Traumas son Capaces
15 El Trauma intergeneracional
— Más Concretamente
— Solo en los Últimos Tiempos
— Las investigaciones Observaron
— El Mecanismo Preciso
20 Aunque los Seres Humanos
— Una Generación Humana
— Estudiaremos con Más Detalle
🔜 Escuchar el Próximo Capítulo
Identifica y Resuelve los Traumas Familiares Heredados. Este es un libro muy interesante que nos puede ayudar a comprender el origen de muchos de los problemas que aparecen en nuestra vida.
👉 Introducción
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— Tengo la Sensación
— Los Científicos Creían
— Bruce Lipton
05 El Psiquiatra Thomas Verny nos Dice
— Sabiendo que las Emociones
— Los Trabajos de Lipton
— La Expresión Epigenética:
— Estos Cambios Adaptativos
10 La Etiqueta Epigenética
— Nuestras investigaciones
— Las Emociones de Tu Linaje
— Ya se Han Publicado
— Los Traumas son Capaces
15 El Trauma intergeneracional
— Más Concretamente
— Solo en los Últimos Tiempos
— Las investigaciones Observaron
— El Mecanismo Preciso
20 Aunque los Seres Humanos
— Una Generación Humana
— Estudiaremos con Más Detalle
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— El Lenguaje Nuclear de las Relaciones de Pareja | El mayor anhelo que tenemos muchos de nosotros es enamorarnos y tener una relación de pareja feliz. No obstante, debido al modo en que se suele expresar inconscientemente el amor en las familias, nuestra manera de amar puede consistir en compartir la infelicidad de nuestros padres y abuelos, o repetir sus pautas. En este capítulo vamos a estudiar las lealtades inconscientes y las dinámicas ocultas que limitan nuestra capacidad para tener relaciones de pareja satisfactorias. Nos preguntaremos una sola cosa: ¿estamos verdaderamente disponibles para un compañero o compañera? Por mucho éxito que tengamos en la vida, por maravillosas que sean nuestras dotes de comunicación, por muchos retiros para parejas a los que hayamos asistido, o por muy bien que entendamos nuestras propias pautas de evitación de la intimidad, podemos llegar a distanciarnos de la persona a la que más queremos si seguimos enredados con nuestra historia familiar. En tal caso, repetiremos inconscientemente las pautas familiares de carencia afectiva, desconfianza, ira, retraimiento, cerrazón, ausencia o abandono, y culparemos de nuestra infelicidad a nuestra pareja, cuando el verdadero origen de esta infelicidad está dentro de nosotros. Muchos de los problemas que aparecen en una relación de pareja no surgen de la pareja misma. Proceden de dinámicas que existían en nuestras familias desde mucho antes de que naciésemos nosotros siquiera. Por ejemplo, si una mujer murió al dar a luz a un hijo, la ola de las repercusiones puede inundar de miedo e infelicidad inexplicadas a los descendientes de la familia. Es posible que las hijas y las nietas tengan miedo a casarse, pues con el matrimonio vienen los hijos, y con los hijos puede venir la muerte. A primera vista, quizá digan que no les apetece casarse ni tener hijos. Tal vez afirmen que no han encontrado al hombre ideal, o que tienen demasiado trabajo para atender a una familia. Pero, detrás de sus quejas, su lenguaje nuclear contaría una historia distinta. Sus frases nucleares, en las que resuena la historia familiar, podrían decir algo así: «Si me caso, pueden pasar cosas terribles. Podría morirme. Mis hijos se quedarían sin mí. Estarían solos». También pueden quedar afectados los hijos y nietos varones de la misma familia. Quizá teman comprometerse con una mujer, pues la sexualidad de ambos podría conducir a la muerte de ella. Las frases nucleares de ellos serían algo así: «Podría hacer daño a alguien, y sería culpa mía. No me lo perdonaría jamás». Los miedos de este tipo acechan en un segundo plano de nuestras vidas e impulsan de manera inconsciente muchas de las conductas que manifestamos y de las decisiones que tomamos y que no tomamos. 👉 Comprar libro en Amazon
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— El Lenguaje Nuclear del Éxito | Muchos libros de autoayuda nos prometen el éxito económico y la realización personal si seguimos fielmente el plan que propone el autor. Nos venden como recetas para la prosperidad estrategias tales como desarrollar hábitos eficientes, ampliar nuestra red social, visualizar nuestro éxito futuro y repetir mantras con los que llamamos al dinero. Pero ¿qué pasa con las personas que parece que no conseguimos nuestros objetivos, hagamos lo que hagamos o sigamos el plan que sigamos? Cuando nos parece que siempre que aspiramos al éxito nos topamos con obstáculos y llegamos a callejones sin salida, puede ser importante que exploremos nuestra historia familiar. Los hechos traumáticos sucedidos en nuestras familias y pendientes de resolver nos pueden estar cortando el flujo del éxito y nuestra capacidad para recibirlo. Podemos estar sufriendo las consecuencias de una serie de dinámicas que afectan a nuestra capacidad para sentirnos seguros y con vitalidad económica. Entre estas dinámicas se cuentan, entre otras, el que nos estemos identificando inconscientemente con algún miembro de la familia que fracasó en la vida, al que engañaron o que engañó a alguien a su vez; haber recibido una herencia no merecida, o haber vivido el trauma de una separación temprana de la madre. Al final de este capítulo encontrarás una lista de preguntas que te pueden servir para determinar si tienes ante ti el obstáculo de un trauma en tu historia familiar. Aprenderás también a extraer el lenguaje nuclear asociado a tus miedos al fracaso y al éxito, y conocerás el modo de seguir por el buen camino. Para empezar, veamos cómo han aplicado otras personas el planteamiento del lenguaje nuclear para liberarse y poder tener más éxito en la vida. 👉 Comprar libro en Amazon
— Tengo la Sensación | La historia que compartes con tu familia comenzó aun antes de que te concibieran.
En tu forma biológica más temprana, la de óvulo no fertilizado, ya estás compartiendo un entorno celular con tu madre y con tu abuela.
Cuando tu abuela estaba embarazada de cinco meses de tu madre, ya estaba presente en los ovarios de tu madre la célula precursora del óvulo del que te desarrollaste tú.
Esto significa que, antes de que naciera tu madre siquiera, ya estabais en un mismo cuerpo tu abuela, tu madre y los primeros indicios de ti mismo. Tres generaciones compartíais un mismo entorno biológico.
Esta idea no es nueva, pues aparece en los manuales de embriología desde hace mucho más de un siglo.
También puedes remontar tu concepción de manera similar por línea paterna. Las células precursoras del espermatozoo del que te desarrollaste ya estaban presentes en tu padre cuando este era un feto en el vientre de su madre.
Gracias a los nuevos conocimientos que nos están aportando los estudios de Yehuda y de otros autores sobre los modos en que se puede heredar el estrés, podemos empezar a trazar cómo se pueden transmitir los residuos biológicos de los traumas que vivió tu abuela, con consecuencias de amplio alcance.
No obstante, existen diferencias biológicas significativas entre la evolución del óvulo y la de los espermatozoides.
Los espermatozoides de tu padre siguieron multiplicándose desde que este llegó a la pubertad, mientras que tu madre nació ya con su provisión de óvulos para toda la vida.
Desde el momento en que sus óvulos quedaron formados en el vientre de tu abuela, esas células dejaron de dividirse. Y entre doce y cuarenta años más tarde, uno de esos óvulos, fertilizado por un espermatozoo de tu padre, terminó por desarrollarse hasta llegar a ser quien eres ahora.
La ciencia actual nos dice que las células de ambos tipos, las precursoras de los óvulos y las de los espermatozoides, pueden quedar marcadas por los hechos, con la posibilidad de afectar a las generaciones sucesivas.
Como los espermatozoides de tu padre siguieron desarrollándose durante su adolescencia y su vida adulta, no dejaron de ser susceptibles a las marcas traumáticas hasta casi el momento mismo de tu concepción.
Esto tiene unas consecuencias de amplitud imponente, como veremos al estudiar las investigaciones más actuales.
En tu forma biológica más temprana, la de óvulo no fertilizado, ya estás compartiendo un entorno celular con tu madre y con tu abuela.
Cuando tu abuela estaba embarazada de cinco meses de tu madre, ya estaba presente en los ovarios de tu madre la célula precursora del óvulo del que te desarrollaste tú.
Esto significa que, antes de que naciera tu madre siquiera, ya estabais en un mismo cuerpo tu abuela, tu madre y los primeros indicios de ti mismo. Tres generaciones compartíais un mismo entorno biológico.
Esta idea no es nueva, pues aparece en los manuales de embriología desde hace mucho más de un siglo.
También puedes remontar tu concepción de manera similar por línea paterna. Las células precursoras del espermatozoo del que te desarrollaste ya estaban presentes en tu padre cuando este era un feto en el vientre de su madre.
Gracias a los nuevos conocimientos que nos están aportando los estudios de Yehuda y de otros autores sobre los modos en que se puede heredar el estrés, podemos empezar a trazar cómo se pueden transmitir los residuos biológicos de los traumas que vivió tu abuela, con consecuencias de amplio alcance.
No obstante, existen diferencias biológicas significativas entre la evolución del óvulo y la de los espermatozoides.
Los espermatozoides de tu padre siguieron multiplicándose desde que este llegó a la pubertad, mientras que tu madre nació ya con su provisión de óvulos para toda la vida.
Desde el momento en que sus óvulos quedaron formados en el vientre de tu abuela, esas células dejaron de dividirse. Y entre doce y cuarenta años más tarde, uno de esos óvulos, fertilizado por un espermatozoo de tu padre, terminó por desarrollarse hasta llegar a ser quien eres ahora.
La ciencia actual nos dice que las células de ambos tipos, las precursoras de los óvulos y las de los espermatozoides, pueden quedar marcadas por los hechos, con la posibilidad de afectar a las generaciones sucesivas.
Como los espermatozoides de tu padre siguieron desarrollándose durante su adolescencia y su vida adulta, no dejaron de ser susceptibles a las marcas traumáticas hasta casi el momento mismo de tu concepción.
Esto tiene unas consecuencias de amplitud imponente, como veremos al estudiar las investigaciones más actuales.
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— Los Científicos Creían | Pero ahora sabemos que nuestro plano genético no es más que el punto de partida, pues las influencias del entorno empiezan a moldearnos emocional, psicológica y biológicamente, incluso desde el momento de nuestra concepción; y este proceso de moldeado prosigue a lo largo de nuestras vidas.
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— Bruce Lipton | El doctor Lipton, en calidad de profesor y de investigador en una facultad de medicina, estudió durante varias décadas los mecanismos por los que las células reciben y procesan la información.
• Siendo profesor e investigador en la Universidad de Stanford, entre 1987 y 1992, demostró que las señales del entorno podían actuar a través de la membrana celular y controlar la conducta y la fisiología de la célula, lo que, a su vez, podía activar un gen o silenciarlo.
• Sus ideas y sus descubrimientos, que fueron polémicos en su época, han sido confirmados después por muchos investigadores.
• Gracias a sus trabajos con células animales y humanas, contamos ahora con una ventana por la que podemos asomarnos al modo en que se transfiere la memoria celular en el útero materno, desde la madre hasta su hijo no nacido.
• Según Lipton, «las emociones de la madre, como el miedo, la ira, el amor y la esperanza, entre otras, pueden alterar bioquímicamente la expresión genética de sus hijos».
• En el embarazo, los nutrientes de la sangre de la madre alimentan al feto a través de la pared de la placenta.
• Junto con los nutrientes, la madre libera también una gran variedad de hormonas y de señales de información generadas por las emociones que siente.
• Estas señales químicas activan determinadas proteínas receptoras de las células, desencadenando una cascada de cambios fisiológicos, metabólicos y de conducta, tanto en el cuerpo de la madre como en el feto.
• Las emociones crónicas o repetitivas como la ira y el miedo pueden marcar al hijo, preparando, o «preprogramando», en esencia, el modo en que se adaptará el niño o niña a su entorno.
• Lipton explica: «Cuando las hormonas del estrés atraviesan la placenta [humana] (...) hacen que los vasos sanguíneos del feto estén más constreñidos en las vísceras, con lo que se envía más sangre a la periferia, preparando al feto para una respuesta conductual de lucha o huida».
• En este sentido, el niño que ha vivido en el útero un entorno estresado puede adquirir reactividad ante una situación estresante similar.
• Ya se han publicado múltiples estudios en los que se documenta cómo puede afectar al hijo el estrés de la madre embarazada, incluso desde el primer trimestre de embarazo.
• En uno de estos estudios, publicado en 2010 en la revista científica Biological Psychiatry, se exploraba la relación entre el estrés prenatal y sus efectos sobre el neurodesarrollo de los recién nacidos.
• Los investigadores midieron la hormona cortisol, que regula el estrés, en el fluido amniótico de 125 madres embarazadas, para determinar sus niveles de estrés.
• Los resultados demostraron que los recién nacidos que habían estado expuestos a niveles elevados de cortisol en el útero materno, hasta en etapas tan tempranas como la decimoséptima semana después de la concepción, manifestaban falta de desarrollo cognitivo al ser evaluados a los diecisiete meses del nacimiento.
• Siendo profesor e investigador en la Universidad de Stanford, entre 1987 y 1992, demostró que las señales del entorno podían actuar a través de la membrana celular y controlar la conducta y la fisiología de la célula, lo que, a su vez, podía activar un gen o silenciarlo.
• Sus ideas y sus descubrimientos, que fueron polémicos en su época, han sido confirmados después por muchos investigadores.
• Gracias a sus trabajos con células animales y humanas, contamos ahora con una ventana por la que podemos asomarnos al modo en que se transfiere la memoria celular en el útero materno, desde la madre hasta su hijo no nacido.
• Según Lipton, «las emociones de la madre, como el miedo, la ira, el amor y la esperanza, entre otras, pueden alterar bioquímicamente la expresión genética de sus hijos».
• En el embarazo, los nutrientes de la sangre de la madre alimentan al feto a través de la pared de la placenta.
• Junto con los nutrientes, la madre libera también una gran variedad de hormonas y de señales de información generadas por las emociones que siente.
• Estas señales químicas activan determinadas proteínas receptoras de las células, desencadenando una cascada de cambios fisiológicos, metabólicos y de conducta, tanto en el cuerpo de la madre como en el feto.
• Las emociones crónicas o repetitivas como la ira y el miedo pueden marcar al hijo, preparando, o «preprogramando», en esencia, el modo en que se adaptará el niño o niña a su entorno.
• Lipton explica: «Cuando las hormonas del estrés atraviesan la placenta [humana] (...) hacen que los vasos sanguíneos del feto estén más constreñidos en las vísceras, con lo que se envía más sangre a la periferia, preparando al feto para una respuesta conductual de lucha o huida».
• En este sentido, el niño que ha vivido en el útero un entorno estresado puede adquirir reactividad ante una situación estresante similar.
• Ya se han publicado múltiples estudios en los que se documenta cómo puede afectar al hijo el estrés de la madre embarazada, incluso desde el primer trimestre de embarazo.
• En uno de estos estudios, publicado en 2010 en la revista científica Biological Psychiatry, se exploraba la relación entre el estrés prenatal y sus efectos sobre el neurodesarrollo de los recién nacidos.
• Los investigadores midieron la hormona cortisol, que regula el estrés, en el fluido amniótico de 125 madres embarazadas, para determinar sus niveles de estrés.
• Los resultados demostraron que los recién nacidos que habían estado expuestos a niveles elevados de cortisol en el útero materno, hasta en etapas tan tempranas como la decimoséptima semana después de la concepción, manifestaban falta de desarrollo cognitivo al ser evaluados a los diecisiete meses del nacimiento.
— El Psiquiatra Thomas Verny nos Dice | Verny añade: «Nuestros estudios indican que las madres que están sometidas a un estrés constante y extremo tienen mayores probabilidades de tener niños prematuros, de peso inferior a la media, hiperactivos, irritables y con tendencia al cólico infantil. En casos extremos, estos niños pueden nacer con los pulgares irritados por habérselos chupado, o incluso con úlceras». Lipton recalca la importancia de la que él llama paternidad consciente, es decir, de ejercer la paternidad y maternidad desde el conocimiento de que el desarrollo y la salud del niño pueden sufrir la influencia profunda de los pensamientos, las actitudes y las conductas de los padres desde antes de la concepción hasta el desarrollo postnatal. «Los padres que no querían tener un hijo; los padres que están preocupados constantemente por sus posibilidades de supervivencia y, por tanto, por las de sus hijos; las mujeres que sufren malos tratos físicos y emocionales durante el embarazo: en todas estas situaciones se pueden transmitir al hijo las indicaciones de un entorno adverso que rodea a su nacimiento».
— Sabiendo que las Emociones | Un mes antes de que nazca tu madre, tu abuela recibe la noticia devastadora de que su marido ha muerto en un accidente. Tu abuela, que tendría que prepararse para la llegada de una nueva criatura y contaría con poco tiempo y libertad para llorar la pérdida, seguramente sumergiría sus emociones en el cuerpo que estaba compartiendo con su hija y con su nieto. Tu madre y tú sabríais algo de ese duelo en un lugar muy hondo dentro de ti, en un lugar que compartís los tres. El estrés puede producir cambios en nuestro ADN dentro de este entorno compartido. En el apartado siguiente veremos cómo afectan a nuestros genes los traumas de nuestra historia familiar.
— Los Trabajos de Lipton | En un principio se creía que la herencia genética se transmitía únicamente por el ADN cromosómico que recibíamos de nuestros padres. Ahora que los científicos entienden mejor el genoma humano, han descubierto el hecho sorprendente de que el ADN cromosómico (el ADN responsable de la transmisión de rasgos físicos como el color del cabello, de los ojos y de la piel) solo constituye menos de un 2 por ciento del total de nuestro ADN21. El 98 por ciento restante está compuesto por el llamado ADN no codificante (ADNnc), que es responsable de muchos de los rasgos emocionales, de conducta y de personalidad que heredamos. Los científicos lo consideraban inútil en general y lo llamaban «ADN basura»; pero en los últimos tiempos han empezado a reconocer su importancia. Es interesante que, cuanto más complejo es un organismo, mayor es su porcentaje de ADN no codificante, y los seres humanos tenemos el porcentaje más elevado de todos. Se sabe que los factores de estrés ambientales, como las toxinas y la nutrición inadecuada, así como las emociones estresantes, afectan al ADN no codificante2425. El ADN afectado transmite información que nos sirve para prepararnos para la vida fuera del vientre materno, dotándonos de los rasgos concretos que necesitaremos para adaptarnos a nuestro entorno. Según Rachel Yehuda, los cambios epigenéticos nos preparan biológicamente para que podamos afrontar los traumas que sufrieron nuestros padres. Al prepararnos para unos factores de estrés similares, nacemos dotados de un conjunto concreto de herramientas que nos servirán para sobrevivir. Esto es bueno, por una parte. Nacemos con un conjunto intrínseco de habilidades, con una «resistencia medioambiental», como la llama Yehuda, que nos permite adaptarnos a las situaciones estresantes. Pero, por otra parte, estas adaptaciones heredadas también pueden ser dañinas. Por ejemplo, el hijo de un padre que vivió en una zona de guerra en los primeros años de su vida puede heredar el impulso de contraerse bruscamente como reacción ante un ruido fuerte repentino. Aunque este instinto sería útil ante la amenaza de las bombas, unas reacciones de alarma tan agudizadas pueden mantener a la persona en un estado de alta reactividad aunque no haya ningún peligro. En tal caso existiría una falta de coherencia entre la preparación epigenética del niño y su entorno real. Este desequilibrio podría predisponer a la persona a sufrir trastornos de estrés y enfermedades en su vida posterior.
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— La Expresión Epigenética: ¿Por qué los Gemelos no pueden ser iguales aunque compartan el mismo ADN?
— Estos Cambios Adaptativos | Las investigaciones han demostrado que las etiquetas epigenéticas pueden marcar diferencias en el modo en que regulamos el estrés en etapas posteriores de la vida. Los científicos creían que los efectos del estrés quedaban borrados en las células precursoras de los espermatozoides y los óvulos (poco después de la fertilización), antes de que pudiera afectar a la generación siguiente ninguna información epigenética; como cuando se borran los datos en el disco duro de un ordenador. Pero los científicos han demostrado recientemente que determinadas etiquetas epigenéticas se escapan de este proceso de reprogramación y se transmiten, en efecto, a las células precursoras de los óvulos y los espermatozoides que un día se convertirán en nosotros.
— La Etiqueta Epigenética | La metilación del ADN puede afectar a nuestra salud de manera positiva o adversa, bloqueando en posición de «apagado» genes «útiles» o «dañinos». Los investigadores han observado que, cuando se produce un factor de estrés o un trauma, se dan irregularidades de la metilación del ADN que se pueden transmitir a generaciones posteriores, junto con una predisposición a problemas de la salud física o emocional. Otro mecanismo epigenético que desempeña un papel significativo en la regulación de los genes es la pequeña molécula de ARN no codificante llamada microARN. Tal como sucede en la metilación del ADN, las irregularidades de los niveles de microARN pueden afectar a la expresión de los genes en múltiples generaciones. Entre los muchos genes a los que afecta el estrés se cuentan el CRF1 y el CRF2 (receptores de hormona liberadora de la corticotropina 1 y 2). Se han observado niveles elevados de estos genes en personas con depresión y ansiedad. Los genes CRF1 y CRF2 se pueden heredar de madres estresadas que tienen estos niveles elevados. Los científicos han documentado otros muchos genes a los que pueden afectar también los traumas que se viven en etapas tempranas de la vida.
— Nuestras investigaciones | El estudio histórico que dirigió Yehuda en 2005 popularizó notablemente la idea de que las pautas de estrés se transfieren, en efecto, de las mujeres embarazadas a sus hijos. Las mujeres que estaban en su segundo o tercer trimestre de embarazo y que se encontraban en las Torres Gemelas o en sus proximidades durante los atentados del once de septiembre en Nueva York, y que desarrollaron más tarde TEPT, dieron a luz a niños con niveles bajos de cortisol. Estos hijos también daban muestras de mayor agitación como reacción ante estímulos nuevos. Cuando los niveles de cortisol están comprometidos, también se compromete nuestra capacidad para regular las emociones y controlar el estrés. Los recién nacidos eran, además, más pequeños en relación a su edad gestacional. Yehuda y sus compañeros sugieren que los resultados del estudio sobre el once de septiembre se deben probablemente a mecanismos epigenéticos. Observaron dieciséis genes que se expresaban de manera distinta en las personas que habían desarrollado TEPT tras el once de septiembre, respecto de las que no lo habían desarrollado. Yehuda y su equipo del hospital Mount Sinai de Nueva York publicaron en agosto de 2015 en la revista científica Biological Psychiatry un estudio en el que demostraban que los cambios de los genes se podían transmitir de padres a hijos. El equipo de investigación de Yehuda analizó una región determinada del gen FKBP5, asociado a la regulación del estrés, y observaron que los judíos que habían vivido traumas durante el Holocausto y los hijos de estos compartían una pauta genética similar. Más concretamente, encontraron etiquetas epigenéticas en una misma parte del gen, tanto en los padres como en los hijos. Compararon estos resultados con los de otras familias judías que no habían vivido en Europa durante la guerra, y llegaron a la conclusión de que los cambios de los genes de los hijos solo se podían explicar por los traumas que habían vivido los padres.
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