Dr Shankara Chetty, médico sudafricano: “Las muertes que se están produciendo tras la vacunación nunca se atribuirán al veneno inoculado. Serán demasiado variadas, habrá demasiadas y se producirán en un plazo de tiempo demasiado amplio como para que comprendamos que hemos sido intoxicados. La nombrada proteína spike (de espiga) es uno de los venenos más sofisticados jamás producidos por el hombre; y el objetivo de esta toxina es matar a miles de millones de personas sin que nadie se dé cuenta. Es un veneno contenido en un proyecto: la Agenda 2030.”